
48
EL VENENO DE MORIANA
Madrugara don Alonso,
--púsose galán pulido,
para invitar a su boda
--a los parientes y amigos.
A las puertas de Moriana
--parara el su rocino.
-Vengo a brindarte, Moriana,
--para mi boda el domingo.
-Esas bodas, don Alonso,
--debieran de ser conmigo.
-¡Calla, calla, Morïana,
--no te ha de faltar marido!
-Que me falte o no me falte,
--tenía gusto contigo;
pero ya que no lo son,
--yo lo mismo estimo el brindo.
Siéntate ahí, don Alonso,
--en ese escaño dorido,
que me lo dejó mi padre
...
(... para seguir leyendo)Etiquetas: Romancero, romance, Veneno_de_Moriana, Cuesta_del_zarzal, Diego_Catalán