

|
8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908.8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908. II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO. Aquel año de 1905 la trabajosa "caza" o "pesca" de textos romancísticos, de que repetidamente se nos venía hablando por los coleccionistas, empezaba a convertirse en "cosecha", según un nuevo símil basado en los resultados ahora logrados. Aparte de obtener nuevos textos en Madrid196, desde El Paular, el matrimonio Menéndez Pidal/Goyri cruzó en Setiembre la Sierra, por Somosierra, y visitó Riaza y Sepúlveda. El resultado de su estancia en aquellos lugares sego-vianos fue para ellos sorprendente, pues consiguieron 38 romances religiosos y 17 profanos en Sepúlveda, y 63 religiosos y 62 profanos en Riaza. ¡180 textos de una sola vez!197 "En Biescas estuve detenido por causa de las lluvias hasta hace cuatro días —escribía a Menéndez Pidal desde Ainsa el 1° de Noviembre de 1907— menos mal que encontré gente a propósito y pude aprovechar el tiempo entre el lenguage vulgar y los romances, aparte de los pergaminos municipales (...). En cuanto cesó de llover salí para Olivan y en esta dirección, caminando hacia Boltaña, recorrí varios lugarejos. No creía encontrar tanto lenguage aragonés como aún se conserva por esta parte de la montaña (...). Desde Boltaña he bajado a Ainsa, donde me encuentro (...). Mañana, de madrugada, pienso salir para Alquézar (...), a donde no sé si podré llegar antes de la noche, pues según me dicen hay más de 10 horas de camino y gran parte de él á caballo (...)".202 Navarro reunió, así y todo, una magnífica colección de 31 versiones de 28 temas romancísticos en el Alto Aragón, oídos en Atares, Biescas, Banaguas, Larrés, Avena, Araguas y Ainsa (Huesca)203. Aquellas Navidades de 1907 Navarro recogió además cuatro romances en Torrejoncillo del Rey (Cuenca) y una versión alicantina204. "Respecto de los romances, seguiré recogiendo210 lo que pueda y, por si puede serle útil la noticia, le diré que hay aquí un señor profesor del Seminario —Don José González— que según me dicen tiene una colección muy buena de romances que piensa publicar; son todos leoneses. No me atrevo a decirle nada por saber como le digo que piensa publicarlos. Cuando esto suceda, procuraré adquirir un ejemplar y se lo remitiré, si es que antes por otro medio no ha llegado a entenderse con el dicho señor". Ramón Menéndez Pidal se apresuró a "entenderse con dicho señor", ya que sobre la carta anotó de su mano: "le escribo 29 Jul[io], 1908", refiriéndose a González. José González, presbítero del Seminario de León, se prestó, desde un principio, a complacer a Menéndez Pidal. En carta del 2 de Noviembre de 1908 le decía: "Ya será tiempo de que yo empieze a cumplir alguna de las promesas que he hecho a V. Ahí van 35 romances, parte de la recolección que ofrecí a V. (...)"; proceden todos ellos, según el colector, de "una región recogida, que es, acaso, de las más cultas de España, ya que es raro tropezar con una mujer que no sepa leer, escribir y hablar con relativa corrección", región constituida por los lugares de Lois, Crémenes, Villayandre, Arzobejo, Corniero y Alejo, en el NE de León, donde anotó trece, nueve, seis, dos, una y dos versiones, respectivamente, que remitió efectivamente a Menéndez Pidal. Se trataba de una muy buena colección, como la habían valorado los informantes de Alvarez Bardón211. "obliga a ponerse en contacto con las personas más indigentes y de menos cultura, únicas que en todos los países son fieles depositarios de la tradición oral, y a vencer, a fuerza de dádivas y paciencia, su innata desconfianza y su resistencia a revelar el tesoro conservado en su memoria". El 11 de Agosto de ese año decía haber logrado recoger romances "en Madrid, Santander, Burgos, Navarra, Avila, Cáceres, Granada, Albacete y Murcia". Algunos de sus textos no podemos fecharlos con exactitud: es el caso de dos versiones (de Gerineldo y de La condesita) recogidas en Granada (antes, desde luego, de 1907). Muchas son de 1906: ocho de Villanueva de la Serena (Badajoz); siete de Mazarambroz y tres de Madridejos (Toledo); ocho de Madrid; catorce de Humada (Burgos), todas catorce dichas por una joven de 17 años procedente de Villamartín de Villadiego218; tres de Viana (Estella, Navarra)219. En 1908 entrevistó a una joven de 20 años natural de Vega de los Viejos (Babia, León) que poseía un extraordinario repertorio de 23 temas220. También posteriores a 1906 y anteriores a 1909 son otras versiones de Cartagena yTotana (Murcia), y de Mesones (Albacete). En el año de 1906 Menéndez Pidal logró que su amigo de años mozos José Ramón Lomba y Pedraja, con el que había compartido aficiones literarias y campestres desde 1890, consintiera en recoger para él romances desde su residencia en Gajano (Cantabria). Gracias a su colaboración se incorporaron a la colección pidalina las primeras versiones de Cantabria222. Nada menos que 65 textos223. Sabemos que durante el verano de ese año, estando en plena labor colectora, Menéndez Pidal le ofreció su fonógrafo para coleccionar las melodías224, y que, en efecto, llegó a utilizarlo, pues Manrique de Lara transcribió algunas de las grabaciones musicales por Lomba recogidas. Allí en Cantabria, Lomba halló a un portador de tradición de Ciudad Rodrigo (Salamanca) del cual anotó siete versiones y un fragmento225. "Tengo a la vista tu carta escrita desde El Paular, muy sabrosa y que tiene hasta fecha (...). Está bien que invitándome a volver a Madrid me hables de nuestras antiguas sesiones literarias a campo traviesa. De nada me acuerdo con tanto gusto como de ello; pero no me queda ni la menor esperanza de renovarlas jamás. Tú mismo, a lo que comprendo, te haces ilusiones acerca de ti mismo y no sabes el poder inmenso de tu propio egoísmo, de ese monstruo que has estado alimentando años y años y que hoy es mucho más fuerte que tú. Es un gran animal, voraz y lóbrego, que lo convierte todo en filología, cuanto toca, y te convertirá a ti mismo en códice o en cantar de gesta. Yo te miro ya como a un pájaro encantado metido en una jaula hechizada que canta canciones incomprensibles de edades remotas. Sólo te desencantarás para morir. Por eso, cuando me hablas de renovar nuestras antiguas pláticas, me haces sonreír tristemente (...). No he cumplido aún mi propósito de recoger los romances de Liébana y Cabuérniga. Estos son para mí tiempos de gran sujeción y, a pesar de mi deseo, no he podido salir 15 días de aquí para eso ni para nada. Espero que vendrán días de más libertad, que me consentirán realizar esas inocentes colectas de romances que no son ofensivas para nadie y en que no espero dificultades. Por cierto que no me has dicho si el capellán de mis monjas de Sobremazas te hizo entrega de algunos romances que aún tenía aquí para ti y que le entregué a él para que te los diera. Todavía me quedó aquí uno, que te remitiré cualquier día (ahora no doy con él, no sé por qué)", Gajano 12-XI-1907. En la segunda carta, del 20 de Noviembre, puntualizaba: "Cuando entre nosotros se habla de tu egoísmo, bien sabemos los dos lo que decimos, importando muy poco la propiedad de la palabra. Así que tú eres un egoísta, esto pasa ya en autoridad de cosa juzgada y me asombra que ahora candorosamente hagas protestas de altruismo, que juzgo un poco ridiculas. También confesarás que te has pasado la vida lamentando —como haces ahora— el tiempo que robas a tus estudios. 48 horas que el día tuviera te parecerían pocas. Conforme. Así te conocí siempre. Por semejante glotonería, unas veces me causas admiración, otras envidia y otras lástima, pero no dudes que romance que esté a mi alcance tomará el camino de tu casa. Esto es aparte". La publicación por Narciso Alonso Cortés en 1906 de una nutrida colección de Romances Populares de Castilla226, con cerca de un centenar de textos procedentes de las provincias de Burgos y Palencia ponía, por entonces, en manos de la erudición una primera muestra de la riqueza inédita del Romancero castellano. Cortés envió a Menéndez Pidal las pocas versiones que poseía de Cantabria (un total de 3 procedentes de Meruelo y de Arnuero), que no había incluido en esa obra227; también le remitió cinco textos castellanos (3 de San Juan del Arroyo, Valladolid, y los otros 2 de Población de Campos y Villota del Duque, Palencia)228. "Se acompañan con un tambor destemplado, por uno solo y el pueblo repite en coro lo que el primero canta. Al entrar cantando, le animan con ¡ea!¡ju!, etc. La noche de Nochebuena cantan al ir a la iglesia, al marchar de la fiesta, al ir a casa del cura y al marchar, y al alcalde". Curiosamente, junto a temas navideños, cantaban (al igual que en Albalá), La bella en misa232. "hoy, sin las atenciones imperiosas que me esclavizaban, vuelvo otra vez á cultivar mi pequeño huertecillo, abandonado desde tanto tiempo" y le explicaba "Bastante floja estuvo la recolección de romances y de materia folklórica en general durante el entredicho237, y sólo desde hace dos meses he vuelto a activarla, explorando el campo personalmente é importunando de nuevo con apremiantes cartas á los que ya en otras ocasiones me han ayudado. Remito á Ud. copia de los romances que he recogido. Estoy cierto de tener cinco ó seis más que ahora andan transpapelados y que enviaré a Ud. apenas los encuentre. Entre los que hoy le mando, van algunos que recojo por primera vez238 (...). Hay provincias enteras que no he explorado y en las cuales todavía no encuentro colaboradores, á pesar de haberlos solicitado de muchas maneras. Es desesperante la indiferencia de estas gentes, tan pródigas en promesas como avaras de cumplimiento. He puesto á los romances las notas que me han parecido necesarias para la inteligencia de ciertos pasajes". Vicuña da cuenta en esta carta de sus esfuerzos, en buena parte frustrados, por lograr grabaciones fonográficas del canto de los romances, proporcionándonos al tiempo que relata anecdóticamente sus decepciones, curiosas noticias sobre el aspecto musical del Romancero chileno: "Mucho he trabajado estos días por obtener un mediano cilindro fonográfico de La Dama y el Pastor, pero la pudibunda é insoportable cantora ha esterilizado todos mis esfuerzos. Cuando, después de muchos remilgos, se consigue que se acerque a la bocina, á los pocos versos se interrumpe, ya para reírse, con el pretexto de que se le olvidó lo que sigue, ya para salir con alguna gansada, v. gr.: —¡Qué cabayero éste! ¿Pa qué quedrá estas cosah? Es que le gusta reírse de los pobreh...—. Sin embargo, no desespero de conseguirlo, aunque en dos ocasiones anteriores nada pude lograr de otras á quienes oí cantar los romances de Catalina y Bartolillo. Fuera de Chile, Menéndez Pidal sólo consiguió en 1906 y 1907 unas pocas muestras del Romancero urbano cantado en sus juegos por las niñas de Córdoba (Tucumán, Argentina], de Chicoana (Salta, Argentina) y de Medellín (Colombia), remitidas, respectivamente, por el escritor A. Rodríguez del Busto (10-V-1906), por J. B. Ambrosetti (enero de 1907) y por A. Gómez Restrepo (21-VIII-1906)239. Rodríguez del Busto explicaba, respecto a los romances incluidos en su envío, que tenían un origen familiar: "Personas de mi familia me lo han recitado y no quieren que figuren sus nombres en publicaciones", pero eran del patrimonio común de cualquier niña de Córdoba: "Fueron aprendidos en juegos de niñas en los que se representaba la acción que corresponde a cada romance, y esto era usual y frecuente en las escuelas durante las horas de recreo hasta el año 1865 del siglo pasado". De mayor interés juzgó Menéndez Pidal los textos remitidos por el agustino fray Pedro Fabo (1907 y 1908), ya que, junto a algunos romances de temas muy comunes, le hizo llegar toda una serie de versiones que parecían mostrar la "popularidad oral de romances literarios" (históricos y moriscos) en Colombia240. Pero hoy creo posible afirmar que los romances de procedencia "letrada", "con multitud de abreviaciones y variantes unas de tono vulgar y otras americanizadas", que Menéndez Pidal consideró producto asimilable a los romances literarios oídos por Vicuña Cifuentes en Chile, son textos fraudulentos241, a pesar de que Fabo, en sus cartas, se presentara como un afanoso buscador de romances en la tradición oral de las gentes populares242. El interés de Manuel Manrique de Lara por la música antigua y por lo que en aquellos tiempos aún constituía un problema difícil de resolver, el de interpretar en su forma debida los sistemas de notación empleados por los vihuelistas en los libros de música de los siglos XV, XVI y XVII, le hizo planear el "completar" sus investigaciones de campo peninsulares acudiendo a "las comarcas del Oriente de Europa y de Turquía Asiática habitadas por judíos españoles, cuyas principales colonias son Constantinopla, Salónica, Smyrna, Andrianópolis, Belgrado, Sarajevo, Bucharest, Rusiori, etc.", ya que, si los textos dados a conocer de la tradición judeo-española de Oriente tenían rasgos muy arcaicos, "es de suponer lógicamente que la música conservada por la tradición judaica conserve igual fidelidad a la forma originaria" y, por tanto, que "su investigación y estudio, aún no emprendidos por nadie, debían acometerse". En vista de ello, presentó solicitud a la primera convocatoria de becas de la Junta para Ampliación de Estudios, el 11 de Agosto de 1907, para que le pensionaran en un viaje a esos territorios del Oriente próximo. Y, basándose en datos que le proporcionó la Agencia Cook calculaba que "el recorrido del viaje en sus líneas generales alcanza la cifra de diez mil seiscientos sesenta y dos kilómetros y su importe asciende a mil cuatrocientas ochenta y siete pesetas con veinte céntimos"243. En aquella ocasión Manrique no consiguió empezar aquella investigación; pero algunos años después sí tendría oportunidad de realizarla, según luego veremos. "si vous voulez avoir un peu de patience, je me flatterais de vous fournir le matériaux désirés". Y, efectivamente, en 1908 pudo ya remitirle una versión de Adrianópolis de Las señas del marido (í) y otra de la canción estrófica El sueño de la hija junto con otras dos versiones de Constantinopla, una de esta misma canción y otra de A orillas de una fuente, y una serie de coplas líricas245. Wagner enviaría más adelante, según ya veremos, toda una colección de textos, anotados, de varias comunidades judeo-españolas del Imperio Otomano. "Leite de Vasconcellos me prometió visitarme aquí. Le daré un nuevo asalto en cuanto a los Romances. Aunque pienso que será sin resultado (...). Le instaré a reproducir los textos en la Revista Lusitana— sin comentarios"246. Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001) NOTAS 196 Cinco versiones dichas por "Amparito" (cfr. atrás, n. 60). 197 Los informantes procedían, en varios casos, de pueblos comarcanos. Sobre esta recolección véase Romancero general de Segovia. Antología. [1880]-1992, preparada por R. Calvo con la supervisión de D. Catalán, Segovia: Diputación Provincial y Seminario Menéndez Pidal, 1993, pp. XXI-XXIX y láminas en las pp. XCI-XC1I (con reproducción de las listas). De 1906 son, sin duda, ya tres romances de Santiuste de San Juan Bautista que María Goyri y Ramón Menéndez Pidal anotaron personalmente (y que en el citado Romancero, pp. XXIX-XXX, van sin fecha). En RTLH, IX (1978), frente a la p. 259, se reproduce fotográficamente una de las versiones anotadas en Riaza por María Goyri, en la que Ramón Menéndez Pidal interlineó variantes, y en RTLH, IV (1971) una de las anotadas en Sepúlveda por María Goyri. Los originales de otras dos versiones de Riaza anotadas una por Ramón Menéndez Pidal y otra por María Goyri se reproducen en lámina en las pp. XCIV y XCV del Romancero general de Segovia (1993). 198 Que Ramón Menéndez Pidal identificó en una lista de "Albacete" una por una. 199 Varios romances decían las informantes haberlos aprendido, bien "mondando rosa", esto es sacando los estambres de la "rosa", bien en las cuadrillas de "roseras" o recolectoras del azafrán. 200 Una de Silvana, otra de Blancaflor y Filomena, y otras dos religiosas: Santa Catalina, en castellano, y "Demá es diumenche, diumenche", de Pasión, en catalán. 201 Estas versiones de Albacete fueron inventariadas por María Goyri a continuación de las de 1905. 202 Carta, desde Ainsa, del 1-XI-1907 a Menéndez Pidal. 203 Según lista, de mano de María Goyri. 204 Según se hizo constar en las listas particulares de esas provincias por María Goyri. 205 Véase A. Blánquez Fraile, "Límites del dialecto leonés occidental en Alcañices, Puebla de Sanabria y La Bañeza", en Junta para Ampliación de Estudios. Memoria correspondiente al año 1907, Madrid, 1908. 207 Figuran descritas y fechadas en lista de R. Menéndez Pidal. Parece proceder de un envío anterior otra versión que fue añadida a la lista de Segovia 1904 por M. Goyri. 208 La versión de La muerte del maestre de Santiago de Cantalejo, 1908 no aparece en los inventarios. Una reproducción fotográfica de esta versión puede verse en Romancero general de Segovia (1993), p. XCVI (lám. 7). La mano que escribió las otras tres de Cantalejo y las de Casia es distinta de la de 1907. 209 Fue autor de un pequeño libro: De la Ribera del Orbigo. Cuentos en dialecto leonés, s. 1., 1907. 210 ¿Le habría enviado previamente los ya recogidos? No tenemos noticia de ello. En el Romancero general de León (1991 y 1995), pp. XV-XXIV, entre las 168 versiones que de la provincia habían logrado reunir Ramón Menéndez Pidal y María Goyri en 1909, no se identifican las que Álvarez Bardón venía recogiendo. ¿Procederían de Álvarez Bardón algunas de las que se consideran recogidas por Blánquez en La Bañeza?, ¿o es que Álvarez Bardón esperaba reunir más textos antes de hacer envío de ellos a Menéndez Pidal? 211 Detallo los temas en Romancero general de León (1991 y 1995), I, pp. xrx-xx. En la p. CXin de esta obra se reproduce fotográficamente uno de los originales de José González; otro original se halla reproducido en RTLH, X (1977-78), en lámina frente a la p. 193. 212 Las listas y versiones sólo se refieren al colector como "alumno Saavedra". La identificación, según L. Casado de Otaola, El Romancero tradicional extremeño (1995), p. 45, n. 58. 213 Según ha hecho notar L. Casado, El romancero tradicional extremeño (1995), p. 45, no todas las versiones remitidas por Pedro Llinás procedían de su recolección. De hecho, dos de ellas fueron copiadas de El Folklore Frexnense y una ni siquiera procede de Extremadura (La hermana cautiva con el incipit "Caminaba don Bueso"). 214 Posiblemente oídas en Badajoz capital. 215 En RTLH, VI (1975), entre las pp. 136 y 137, se reproduce un original de San Martín de Humada de mano de Martínez Burgos. Con anterioridad a Martínez Burgos, Rodrigo Sebastián remitió en 1905 un romance religioso de Barbadillo. 216 La esposa, de don García, La Infantina, La novia del Conde de Alba, etc. 217 Archivo de la Residencia de Estudiantes. Expedientes. J. A. E. 91-80: Manrique de Lara, Manuel. 218 Aunque los datos del Archivo Menéndez Pidal resultan, a primera vista, confusos, creo que todas las versiones recogidas por Manrique en el Norte de Burgos las dijo la misma "Felisa", de "19 años", apellidada "Fuente Miguel", en "Humada" y que la joven era natural "de Villamartín de Villadiego". 219 Recogidas en 1906 al tiempo que las de Humada. Alguna se conserva en original de mano de persona poco versada en ortografía. 220 Las he descrito en Romancero general de León, I (1991 y 1995), pp. XVIII-XIX. La informante se llamaba Consuelo Vega Fernández. En la p. CXII de esta obra se reproduce fotográficamente una de estas versiones. 221 En una lista dedicada a "Navarra", Ramón Menéndez Pidal enumera como de "Pamplona" las "17 de Lecumberri". A continuación, añadió posteriormente las de Marcilla (3) y Artajona (1). Y, más tarde, las dos de Modesto Lafuente de "Pamplona", junto con las tres de "Manrique de Lara" que sabemos sonde 1906. 222 En las listas anteriores no se incluían versiones de Santander. El texto arriba citado (n. 27) copiado por Florencio Janer se inventarió aquí, encabezando las versiones de Lomba, con la advertencia "colector Amador de los Ríos". 223 Que figuran en dos listas de mano de Menéndez Pidal. 224 Según una nota, de mano de Ramón Menéndez Pidal, sacada de una carta de Rubio y Lluch, del 29 de julio de 1906, en que "copia un párrafo de Lomba que está recogiendo romances en Santander y que yo le ofrezco enviarle el fonógrafo". 225 Francisco Alonso, de 25 años. 226 Narciso Alonso A. Cortés. Catedrático. Romances populares de Castilla, recogidos por, Valladolid: Imprenta de Eduardo Sáenz, 1906. 227 Se trata de una versión de Geríneldo y de dos romances devotos. 228 No figuran en sus Romances populares. Posiblemente son posteriores, de 1908 o 1909. Son romances de escaso valor. 229 Publicadas, respectivamente, en las pp. 216-217, 227 y 303, y en la p. 313 de Romancero tradicional extremeño, I, ed. L. Casado (1995). De fecha incierta (no parece figurar en las listas) es la versión de otro niño mendigo, Manuel Méndez Bonilla, de Guijo de Coria, dada a conocer en Demosofía Extremeña, Cáceres, 1917, pp. 82-83. 230 El romance es una versión de La cabrera devota elevada al cielo y la niña se llamaba Consuelo Sánchez. Fue incluida, a pesar del origen de la cantora, en el Romancero tradicional extremeño, I (1995), pp. 311-312. 231 El 31-X-1903 Roso aún no había logrado reunir nada. Después (según vimos más arriba, n. 123), proporcionó algunos textos de Miajadas a García-Plata, quien los envió con los suyos a Menéndez Pidal. Ahora, en 1906, Roso hizo llegar a Menéndez Pidal cinco versiones de Miajadas y dos de Cañamero (inventariadas por el propio don Ramón, a continuación de las de García Plata, atribuyéndolas a Roso). El original de uno de estos romances puede verse, reproducido fotográficamente, en Romancero tradicional extremeño I (1995). Otro corresponsal de Jaraice-jo, J. Pérez Torres, remitió una sola versión. 232 Publico este texto en el cap. III, "El mito se hace historia. El romance y la herencia baladística", § 3, de Arte poética del Romancero oral, II: Memoria, invención, artificio. Madrid: Siglo XXI, 1998. 233 En 1905 Jenaro Ramos Hernández envió 5 + 1 versiones. Entre Marzo y Mayo de 1906 envió un Gerineldo aprendido en pliego suelto y varias versiones tradicionales dichas por "La Jermosa", su hija Petra y una sobrina. Y, según la lista de R. Menéndez Pidal, en 1907 otras cinco versiones. Echo en falta en la edición de El romancero tradicional extremeño (1995), en que se publican, la versión de la Adúltera con un gato (con el incipit "Levantóme, madre mía"), dicha por Juana León, de Torrejoncillo, recogida por Ramos en 1907. Tampoco se edita (sin duda por su carácter lírico) el texto que en los inventarios se identifica con el incipit "No te acuerdas, zagalita". Tiene, sin embargo, interés para el Romancero ya que en varias versiones extremeñas del tema el poema acaba con versos procedentes del romance trovadoresco Gritando va el caballero. Véase D. Catalán, Arte poética del romancero oral, Parte I (1997), cap. XII, § 3. 234 En 1906 envió a Menéndez Pidal seis versiones tradicionales de Casas de Millán y un texto de El corregidor y la molinera (no romance) de Hinojal. Al año siguiente completó la colección de Casas de Millán con otras 18 versiones. Quizá enviase algún que otro texto con posterioridad, ya que no figuran algunas de sus versiones en los inventarios. Pueden hoy leerse todas ellas en El Romancero tradicional extremeño, I (1995). En esta misma publicación, p. 40, puede verse el original de una de las versiones remitidas por Gerardo Jaime Núñez. 235 Según consta en el correspondiente inventario. 236 En efecto, empieza así su carta: "Mi querido amigo. Como decíamos ayer... Y aquí viene que ni hecha de encargo la célebre frase del insigne maestro de Salamanca, no sólo por lo que tiene de oportuno para reanudar una correspondencia largamente interrumpida, sino porque en este caso exprime mis más íntimos sentimientos, pues considero el tiempo transcurrido como un paréntesis que no ha alcanzado á estorbar siquiera la continuidad de nuestras buenas relaciones". 237 "Así lo llamo yo" había advertido anteriormente en su carta al tiempo dedicado exclusivamente a los negocios, "bregando sin descanso y sin faltar á lo que á mí mismo me había prometido". 238 A continuación comenta el hallazgo de temas que no ha logrado recoger en forma de romances y que le han aparecido en otros géneros folklóricos (cuento, zamacueca). 239 R. Menéndez Pidal, Romancero hispánico (1953), I, p. 345, enumera cinco versiones remitidas por Rodríguez del Busto y tres por Gómez Restrepo. No recordó el envío de Ambrosetti. Todas ellas pertenecen al Romancero que suelen cantar las niñas en cualquier ciudad de España o Sudamérica. 240 R. Menéndez Pidal, Romancero hispánico (1953), vol. I, p. 346. 241 Sobre la evidente manipulación de los textos a fin de "americanizar" los temas tratados, véase D. Catalán / et al., Teoría general y metodología del Romancero Pan-hispánico (1984), p. 31. 242 Fabo da como cantores a artesanos, campesinos y obreros; y, en carta a Menéndez Pidal del 16 de noviembre de 1908, se disculpa de "no haber recogido sino dos romances que pueden serle útiles, los cuales adjunto" y le asegura que "si llego a cazar al vuelo alguno más, buen cuidado tendré de ponerlos a su disposición". Pero la sistemática "americanización", en las versiones remitidas, tanto de textos del romancero "artístico" publicados en el Romancero Generalde Duran, como de romances tradicionales modernos del Norte de España publicados por Menéndez Pelayo en su Antología, no deja lugar a duda de que los amaños son obra de eruditos, no de los supuestos cantores populares. En RTLH, XI (1977-78), entre las pp. 120 y 121, se reproducen en fotografía unas cartas de Fabo relacionadas con el romancero. 243 Según la solicitud de pensión dirigida al Presidente de la Junta para Ampliación de Estudios (11-VIII-1907) existente en el Expediente citado en la n. 217. Manrique puntualizaba a continuación que "en el campo mismo de la investigación adquirirá seguramente informes que habrán de obligarle a ciertas desviaciones del itinerario primitivo". 244 "Monsieur Schädel a eu l’obligeance de me communiquer votre adresse et je m’empresse de vous écrire ees quelques lignes pour me présenter á vous comme votre collaborateur pour l’Espagnol d’Orient. / Je dois avouer que je me souis occupé tres peu jusqu’á présent du Ladino: mes études romanes s’étant limitées au sarde (...)". Sólo en 1909 aparecerían sus trabajos "Los judíos de Levante. Kritischer Rückblick bis 1907" (RDialR, I, 1909, 470-506) y "Los judíos españoles de Oriente y su lengua. Una reseña general" (DDR, I, 1909, 53-63). 245 En el inventario de "romances judíos", María Goyri sólo añadió al fin los textos de " Conde Amadí. Adrianópolis (Wagner) y Una zagala vi. Constantinopla (id.)"; pero las dos versiones de "La reina de Fransia tres izas tenia" de Adrianópolis y "El rei de Franfia tres izas tenia" de Constantinopla, así como las coplas líricas, son parte del mismo envío. S. G. Armistead, en las láminas de El romancero judeo-español (1978) reprodujo el original de la versión de Adrianópolis de Las señas del marido (í). Las restantes versiones remitidas por Max Leopold Wagner no deben fecharse, como creía S. G. Armistead (El romancero judeo-español, III, pp. 84-85), en este año de 1908; son posteriores al inventario de Octubre de 1909 ya que no se computan en él. Además se distinguen claramente por el papel empleado y porque van numeradas consecutivamente. 246 Traduzco del portugués. En la carta hacía alusión al porqué de sus escasas esperanzas: "Leite de Vasconcellos prometeu vesitar-me aquí. Dar-lhe-hei novo asalto por causa dos Romances. Julgo todavia que sem resultado. Ele tenciona refazer as Tradiçoes sobre um plano novo —para o qual quer reservar todos os materiaes folklóricos—. Primeiro quer publicar cornudo o Vol. III das Religiões— urna biografía de Storck e não sei quanto mais. Instarei para reproduzir os textos na Rev[ista] Lus[itana] — sem commentários". LAMINAS José Ramón Lomba, amigo de Ramón Menéndez Pidal desde la mocedad, aunque mordaz y cínico en sus críticas a la pasión de Ramón por María y por la Filología, le prometió desde Gajano (Cantabria): "No dudes que romance que esté a mi alcance tomará camino de tu casa. Eso es aparte". Y cumplió su promesa. Lomba en una excursión con Menéndez Pidal declama para contagiarle su cultivada misoginia (foto R. Menéndez Pidal). Foto de portada de Julián Collado: baile en la era. SUMARIO: * EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO * 2. DESCUBRIMIENTO DE LA TRADICIÓN ORAL CASTELLANA EN 1900 * 3. LOS PRIMEROS PASOS EN LA COMPILACIÓN DE UN ROMANCERO ORAL PAN-HISPÁNICO * 4. EN BUSCA DE ROMANCES FUERA DE LA PENÍNSULA: EN CANARIAS Y EN LAS COMUNIDADES SEFARDÍES, 1904 * 5. "A POR PAN Y A VER AL DUQUE": PRIMER VIAJE A AMÉRICA, 1905-1906 * 6. EL FONÓGRAFO DE CILINDROS DE CERA VIAJA EN BUSCA DE MELODÍAS, 1905-1906 * 7. LA MÚSICA Y LA DANZA COMO PARTE DEL ROMANCERO, 1905 * 8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908 * III EL ROMANCERO HISPÁNICO BAJO LOS AUSPICIOS DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS * 1. LA CREACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y EL ROMANCERO DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL * 2. LOS DIALECTÓLOGOS Y EL ROMANCERO ORAL: 1910-1912 * 3. MANRIQUE DE LARA COLECTA EN ORIENTE EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1911-1912 * 4. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO ANTERIORES A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1909-1913 * 5. EL ROMANCERO HISPÁNICO DE AMÉRICA DEL NORTE, 1913 * 6. LOS PLIEGOS SUELTOS DE PRAGA LLEGAN AL ARCHIVO, 1913-1914 * 7. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE A AMÉRICA, PERO DEJA DE LADO EL ROMANCERO, 1914 * 8. LAS GRANDES ENCUESTAS REGIONALES DE JOSEFINA SELA Y DE EDUARDO M. TORNER, 1914-1920 * 10. POESÍA POPULAR Y ROMANCERO, 1914-1918 * 11. LA GEOGRAFÍA FOLKLÓRICA Y LA EXPLORACIÓN DE REGIONES HASTA EL MOMENTO POCO ENCUESTADAS, 1920 * 12. AURELIO DE LLANO Y EL CONOCIMIENTO DEL ROMANCERO ASTURIANO, 1919-1925 * 13. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO DE COMIENZOS DE LOS AÑOS 20 * 14. LA TERCERA PARTE DE LA SILVA, PERDIDA, 1921 * 15. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, EN EL OLIVAR DE CHAMARTÍN DE LA ROSA, 1925 * 16. SIGUE LA ACTIVIDAD RECOLECTORA, 1926-1927 * 17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928 * IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30 * 1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE * 2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS * 3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931 * 4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933 * 5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN * 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930 * 8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936 * V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL * 1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO * 2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO * 4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE * 5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES * VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA * 1. DEPURACIÓN DE MENÉNDEZ PIDAL. FIN DE SUS PROYECTOS CON UNA PROYECCIÓN NACIONAL, 1939-1941 * 2. EL ROMANCERO DORMITA EN SUS CAJONES, 1939-1945 * 3. UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROMANCISTAS TOMA EL RELEVO, 1945-1946 * 4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950 * 6. ÉXITO EN LA TRADICIÓN ORAL DE ALGUNAS VERSIONES FACTICIAS DE LA FLOR NUEVA * 7. HACIA UNA RECUPERACIÓN DEL ROMANCERO PORTUGUÉS, 1948 * 12. HACIA UNA EDICIÓN INTEGRAL DE LAS FUENTES IMPRESAS DEL ROMANCERO DEL S. XVI * VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL * 1. EL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL, 1954 * 2. LOS PRIMEROS DIFÍCILES AÑOS DEL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" Y EL ROMANCERO, 1954-1959 * 3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50 * 4. GRAN RECOLECCIÓN DE ROMANCES EN LAS ISLAS CANARIAS, 1952-1957 * 5. EL ROMANCERO TRADICIONAL, CUESTIONADO, 1959-1962 * 6. ÚLTIMAS CONTRIBUCIONES DE MENÉNDEZ PlDAL AL ROMANCERO, 1959-1965 * 7. MENÉNDEZ PIDAL EN ISRAEL Y EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1964 * 8. EL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL Y EL FUTURO DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1963-1966 * 9. REACTIVACIÓN DE LA LABOR EDITORIAL DEL ROMANCERO, 1966 * VIII EL ARCHIVO DEL ROMANCERO RENACE COMO PATRIMONIO CULTURAL DE INTERÉS MUNDIAL * 2. BELLAS PALABRAS Y NEGRAS REALIDADES, 1969-1970 * 4. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA CONEXIÓN AMERICANA, NUEVAS PERSPECTIVAS, 1971-1975 * 5. EL ROMANCERO ¿AÚN VIVE?, 1973-1975 * 6. CRECER, PARA NO MORIR, 1976-1981 * 7. EL ROMANCERO AÚN VIVE. VOCES NUEVAS DE LA TRADICIÓN ORAL, 1977-1978 * 8. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL ROMANCERO. UNA NUEVA EMPRESA COLECTIVA, 1977-1984 * 9. LAS GRANDES ENCUESTAS COLECTIVAS DEL PROYECTO DEAPHR, 1980-1984 * 10. LAS TRADICIONES ORALES LEONESAS Y EL ROMANCERO EN LEÓN A FINALES DEL S. XX, 1984-1988 * 13. EL ROMANCERO ANTE EL CENTENARIO DEL ’98 * EPÍLOGO * 1.- EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL DINAMITADO * 3.- LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA INVESTIGACIÓN Diseño gráfico: 28/07/2010 18:44. Autor: Diego Catalán enlace permanente. ** EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD Comentarios > Ir a formulario |
ROMANCERO DE LA CUESTA DEL ZARZALLibros publicados bajo licencia creative commons, (permiso de copia y reproducción libre y gratuita, siempre y cuando se reconozca la autoría, no se haga con fines comerciales, y se transmita en las mismas condiciones):
Esta edición se lleva a cabo por un grupo de ciudadanos partidarios de la cultura libre, sin canon, ni canonjías, ni derechos de autor, que trabajan sin ánimo de lucro, secundando este proyecto iniciado por Diego Catalán. Temas
Archivos
|