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10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968.10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968. VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL. Al comenzar el nuevo curso académico 1967-1968, me integré en el "Institute for Research in the Humanities" y en el "Spanish and Portuguese Department" de la University of Wisconsin, Madison. Tan pronto como llegué, se reanudaron las conversaciones acerca de la posible participación de aquella universidad en la organización del "Archivo-Biblioteca Menéndez Pidal" como un centro de trabajo abierto a investigadores españoles y extranjeros. En carta del 13 de Setiembre de 1967 escribí al respecto: "Según quedé contigo, abuelo, nada más llegar a Madison reanudé el diálogo con la Universidad de Wisconsin acerca del proyecto de creación de un centro de estudios filológicos en Madrid que se apoyase en tu Archivo-biblioteca. Tras larga espera de noticias, el 5-6 de Noviembre de 1967 escribí a Ramón y Jimena Menéndez Pidal comentando: "La llegada de una carta autógrafa del abuelo me causó gran satisfacción y más aún al leer su contenido (...). Poco después llegó carta de madre, rompiendo un largo silencio epistolar (...)", y, en mi respuesta a esas cartas, incluí un recordatorio del tema del Archivo-biblioteca: "A ver qué hacéis con el plan sobre el Archivo-biblioteca. Mientras no tenga una respuesta referente al esbozo que os envié, aquí no pueden dar otro paso (...). Sería muy conveniente el que aquí llegasen a redactar un primer proyecto consultando a la administración. Ello no compromete a nada"213; y hacia finales del mes214 insistí de nuevo "Lo que no quisiera es que el proyecto del Archivo-biblioteca Menéndez Pidal se hundiese antes de intentar echarlo a la mar. Al fin llegaron los "comentarios acerca del proyectado Archivo-biblioteca Menéndez Pidal", y Lloyd Kasten "quedó (11-XII-1967) en redactar el proyecto de una forma «oficial», tal como se elevaría a la consideración de las autoridades de esta Universidad [de Wisconsin]". Para el 23 de Enero de 1968, Kasten ya había acabado el escrito y lo había remitido a Mulvihill215. Estudiado ese borrador por los administradores de la University of Wisconsin, el 31 de Mayo el Dean of the Gradúate School Robert M. Bock remitió a Ramón Menéndez Pidal una "Preliminary proposal", plenamente desarrollada, acerca de la creación en Madrid (España) de un "Center of Philological Studies", filial del "Seminary of Medieval Studies" de la University of Wisconsin, dedicado al estudio de las lenguas y literaturas hispánicas y de la historia medieval de España y abierto a estudiantes graduados, post-graduados y profesores interesados por esas materias. En dicho Centro depositaría Ramón Menéndez Pidal, bajo ciertas condiciones (que se detallaban en la propuesta), su archivo y su biblioteca, y la Universidad de Wisconsin se responsabilizaría del mantenimiento y actualización, con nuevas adquisiciones de libros, de la biblioteca, así como del mantenimiento del edificio y del personal necesario para el funcionamiento tanto de los archivos como de la biblioteca. La propiedad del "Archivo" y la de la "Biblioteca" serían las dispuestas por Ramón Menéndez Pidal en su testamento. A través de una serie de cláusulas, se precisaban adicionalmente en la propuesta los detalles concernientes a gastos, al uso de los fondos, a la colaboración con el "Seminario Menéndez Pidal" y con los herederos de Ramón Menéndez Pidal y también los pasos pertinentes para cancelar el acuerdo por voluntad de cualquiera de las partes contratantes. "La fase inicial de microfilmar el Romancero y las portadas de los libros de mi biblioteca cuenta con mi entera aprobación. Sería de desear que pudiese realizarse en breve". Rafael Lapesa, con quien no pude hablar en Madrid durante mi estancia en Junio, pues el primero de ese mes había volado en dirección a Méjico, empalmó el cursillo que desarrolló en Méjico con el Congreso de Academias en Quito y el de Hispanistas en Nimega, así es que sólo en Setiembre se reintegró a España. Desde El Escorial, escribió paralelamente a Mulvihill y a mí el día 14 de ese mes acerca de "la proyectada creación del Centro de Estudios Históricos en Chamartín": "(...) me parece un acierto por parte de la Universidad de Wisconsin [comentaba a Mulvihill]: será un complemento magnífico para su «Seminary of Medieval Spanish Studies», con una mina de materiales riquísimos que explotar (...). Por lo que al «Seminario Menéndez Pidal» se refiere, yo no veo inconveniente alguno, aunque lamento que no sea una entidad española la usufructuaria de tan precioso legado"; pero a uno y a otro de sus corresponsales en Madison (Wisconsin) nos advertía de que eran Jimena y Gonzalo Menéndez Pidal "quienes deben dar su parecer. La instalación del Centro allí [en la casa de la Cuesta del Zarzal] puede acarrearles servidumbres diversas —por de pronto, de entrada y salida— que ellos han de considerar"217. Mulvihill informó sobre todos estos detalles al Decano de la Escuela Graduada y Bock respondió amablemente a Menéndez Pidal el 21 de Octubre de 1968 aceptando la responsabilidad de proporcionar los fondos para el "paso preliminar del acuerdo" (la microfilmación del Romancero y de las portadas de los libros). Su carta concluía con votos por que el proyectado Centro de Estudios Filológicos pudiera llegar a ser realidad: "(...) hemos empezado a hacer los arreglos preliminares con el Profesor Diego Catalán. Confiamos que esta fase preliminar del proyecto pueda ser completada durante su estancia en Madrid para realizar investigaciones en la Primavera de 1969. Entre tanto, el "Seminario Menéndez Pidal", pese al reconocimiento oficial de su Reglamento, al nombramiento de un Subdirector y de un Director de Investigaciones y a las "Ayudas a la Investigación" recibidas del Ministerio de Educación, no conseguía, durante aquel año de 1968, tener un funcionamiento regular. "Nuestra universidad está cada día más desagradable. La protesta de los chicos ha desembocado en una situación de violencia insostenible a la que las autoridades responden con palos de ciego y vergajazos. Resultado: desde ayer tenemos fuerza pública dentro de los edificios universitarios (...). La política seguida hasta ahora (...) ha servido para eliminar toda protesta constructiva en el ambiente estudiantil (...); la dirección ha pasado a grupos (... [e]) individuos de proceder nada claro, con alguno de los cuales la policía ha tenido hasta ahora notable tolerancia. El panorama no es atractivo". Pero, en medio de esa sombría pintura tenía que reconocer que, al acabarse el año 1967, el "Seminario Menéndez Pidal" gozaba de una sana situación económica, hasta hacía poco inimaginable: "Podremos hacer frente a la impresión de todo lo que está en marcha" (30-I-1968). En efecto, el saldo de las subvenciones estatales y de lo que la "Editorial Gredos", distribuidora de los libros del "Seminario", adeudaba sumaba: "540.574 [pesetas con] 85[céntimos] para los gastos de este año [de 1968] hasta que en octubre llegue la próxima subvención de otro medio milloncejo" (19-II-1968), según me comentaba en sendas cartas dirigidas a Madison (Wisconsin) tras recibir de la Facultad de Filosofía y Letras relación detallada de las subvenciones y los gastos220 y de la Editorial distribuidora de las publicaciones las últimas liquidaciones221. Las citadas cartas iban acompañadas de la documentación económica recibida, con el fin de que yo me encargara de redactar la preceptiva "Memoria bienal de las actividades del Seminario Menéndez Pidal de la Universidad de Madrid" correspondiente a 1966 y 1967. "Estoy muy descorazonado ante la crisis de las publicaciones que dejé «casi a punto» antes de salir [de Madrid para Madison, Wisconsin]. Es dificilísimo entenderse por carta. Sólo lo que Mari Sol [de Andrés] gobierna sigue el ritmo deseado". La "crisis" afectaba especialmente a las obras relacionadas con el Romancero. Sabiendo que Francisco Bustos parecía inclinado a reintegrarse al "Seminario Menéndez Pidal", consideré conveniente escribirle224, a través de Rafael Lapesa, abordando con toda franqueza la cuestión de nuestros respectivos resentimientos (21 de Marzo de 1968), y exponiéndole como hecho incontrovertible que: "Para que el Romancero tradicional, III, vea pronto la luz es imprescindible que alguien ahí [esto es, en España] tome con interés el problema de la corrección de pruebas y que intentemos superar las condiciones adversas". Convencido de que mi sinceridad iba a remover los obstáculos que se interponían en el proceso de publicación del Romancero Tradicional, III, le explicaba seguidamente al pormenor la situación del volumen: "1. Entregué a AGUIRRE el original mecanografiado de 3 carpetas: Navegante, Dirlos, Antores. Al mismo tiempo, a Rafael Lapesa le expuse en esta forma la situación: "Estoy muy preocupado con la impresión del Romancero Tradicional, III. Los originales quedaron allí; por tanto yo aquí sólo puedo usar mi cabeza, mis recuerdos y los textos publicados que están en esta Biblioteca. Necesito a alguien responsable en quien apoyarme ahí. Mari Sol [de Andrés] goza de mi completa confianza, aunque no conoce la obra en cuestión. Bustos, naturalmente, está mejor situado para resolver los problemas. Pero la corrección no progresaría si el responsable en Madrid no lo toma con interés y si no está interesado en hacer funcionar la difícil empresa de llevar el trabajo al alimón conmigo (a base de cartas frecuentes y puntuales). Pero mi carta a Francisco Bustos no llegaría a serle entregada por Lapesa225, por lo cual el 13 de Abril elegí como nuevo intermediario a su hermano Eugenio, catedrático en Barcelona. "Por Soledad [Ortega] me entero de la caída de Lora; eso supone, supongo, que Antonio González cese de Rector lagunero (...). Me temo que la prometida subvención al Romancero canario se vaya al garete. Ya se lo había advertido yo a «Castalia»" (27-VI-1968). Ante el fracaso de cuanto había planificado para ese año académico como "Director de Investigaciones del Seminario Menéndez Pidal", aproveché el interludio entre los cursos wisconsinianos de Primavera y de Verano para ir, según arriba he referido, durante unos quince días a Madrid en el mes de Junio: "Pretendo solucionar en esas dos semanas todos los problemas relacionados con los libros que están en impresión o que van a entrar en ella! El R[omancer]o Tradicional], III, el R[omancer]o Canario, [la] Crón[ica de] 1344 y mi nuevo libro sobre Romances raros. Me voy a poner al habla con las imprentas para conseguirlo", había explicado a Ramón y Jimena Menéndez Pidal el Lunes [20 ó 27] de Mayo de 1968 antes de hacer el viaje. "Me han llegado unas pruebas del Romancero Tradicional’ vía Mari Sol [de Andrés] y otras directamente de Aguirre. Intentaré despacharlas rápido. Espero nuevas de Ana [Valenciano] sobre [las "flores" de romances de] Gomera y Hierro"; en el siguiente mes reinaba en España la habitual inactividad veraniega: "MADRE. Contéstame en el estado en que se halla el R[omancero] canario. Con la forzada ausencia de Ana [Valenciano] todo ha quedado en el aire. Yo le devolví las pruebas (vistas por ella y por mí) de todo el Ier tomo (Introducción + Romancero de Tenerife: Flores I, II, III y IV). Faltaba sólo ver ciertos detalles en los originales. Sólo las obras de Ramón Menéndez Pidal que imprimía "Espasa Calpe", entre ellas la 3a edición con adiciones de la Leyenda de los Infantes de Lara y los Estudios sobre el Romancero, progresaban debidamente232. "Dile a Ana [Valenciano], madre [escribiría por entonces (22-XI-1968) a Jimena Menéndez Pidal, desde Verona, Wisconsin], que me envíe las pruebas de Aguirre con el romance de Dirlos, el texto y las variantes. Ha llegado un microfilm con el Pliego Suelto de Londres y quiero comprobar las lecturas de [H.] Thomas. Las pruebas se hallan en la 2a carpeta del R[omancer]o Tradicional] que está imprimiendo Aguirre (o las tiene Mari Sol [de Andrés], quizá)". El 30 de Enero de 1969 salí (con mi familia) para Madrid, vía Londres, para pasar un semestre dedicado a la investigación en España, conforme a lo que había proyectado antes de que la enfermedad de Ramón Menéndez Pidal se agravase. Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001) NOTAS 212 E incluía para su estudio una lista con esas ideas entonces perfiladas, así como unas "Posibles cláusulas del depósito". 213 Sugería que el proyecto se lo leyera Luis Menéndez Pidal a Gonzalo Menéndez Pidal antes de que interviniera Antonio Sánchez Barbudo, quien había llegado a Madrid y llevaba la representación de la University of Wisconsin para tratar del tema. 214 Domingo [26] de Noviembre de 1967. 215 Según informé a Ramón Menéndez Pidal. 216 Consistentes en la microfilmación del "Archivo del Romancero" y de las portadas de los libros de la "Biblioteca", a fin de ir elaborando un índice-inventario. 217 Si bien admitía que "en el futuro se podrán separar las viviendas y el archivo-biblioteca"; pero, mientras estuviera Ramón Menéndez Pidal "enfermo en el mismo piso donde están los libros", la presencia de becarios e investigadores le parecía, desde luego, "perturbadora". 218 Traduzco del inglés. El trabajo de microfilmación, aunque fue iniciado (por Santiago Gutiérrez del Arroyo) quedó inconcluso; y no, ciertamente, por desinterés de la University of Wisconsin. 219 Según explicaba en la carta que a continuación cito. 220 Que antes del 1-I-68 le proporcionó "Isabel, la que lleva la contabilidad del Seminario en la Facultad". 221 Acompañadas de una carta del 9-II-1968. 222 Tres de ellas por editores independientes ("Espasa Calpe" y el C.S.I.C.). 223 "El viaje a Méjico se acerca. Tal vez se prolongue con un cuatrimestre en Harvard", me había escrito Lapesa el 15-II-1968. 224 "Me escribe Mari Sol [de Andrés] que has decidido reincorporarte al «Seminario» y que te ha traspasado las pruebas del Romancero. También me anunciaba una carta tuya que no ha llegado". 225 "Entregaron a Bustos las pruebas hace meses, y por Almería andan. Escribí a Bustos vía Lapesa (...) pero a Lapesa no le pareció oportuno transmitirle la carta". 226 Según le comuniqué a Lapesa en carta del 13-IV-1968. 227 Hernández Perera me escribió el 20-VII-1968: "Muchas gracias por tu cariñosa carta del 5 julio, por tu felicitación y buenos augurios por mi rectorado y sobre todo por la buena nueva de La flor de la marañuela. Romancero General de las Islas Canarias, que creía más atrasada de edición. El «Aula de Cultura del Cabildo Insular de Tenerife» tenía previstas para el presupuesto de sus ediciones de 1966 unas 150.000 pts., que naturalmente no obran ya en el presupuesto actual. Creo que ello no impedirá seguir contando con esta cantidad (...). Cuando la imprenta haya remitido la factura, espero esté tomado el acuerdo (...)". 228 En carta a mi madre del 22-IV-98 le informé: "Envié a «Gredos» la mitad del libro sobre romances raros. Me dicen que, si entrego el resto antes del verano, el libro saldría de aquí a un año. Es mi contribución al centenario de Menéndez Pidal". 229 Ya que, según en ella me hacía saber Mariano Gilaberte, "estamos llevando todos los trabajos con gran celeridad, pues ya le dije en mi anterior carta que queremos que todas ellas salgan dentro del año actual" (se refería al conjunto de Obras de Ramón Menéndez Pidal que iban a presentarle con ocasión de su Centenario). 230 El 22-XI-1968, al tener noticia de su muerte, comenté a mi madre: "Después de haberle visto en los momentos malos pasados, mientras estuve ahí, no me atrevía a desearle muchos días de vida, a menos que hubiese vuelto a una situación relativamente placentera (...). Mi viaje (...) no fue, sin embargo, algo perdido. Tuve la satisfacción de aquella pregunta o petición: «cuéntame de Wisconsin»". 231 El día 5 del mismo mes había ya comentado en otra carta: "Nada sé del estado de las pruebas del Romancero canario después de la partida de Ana [Valenciano]. ¿Entregó a «Castalia» las del primer volumen? He escrito a Mari Sol [de Andrés] echándole ese peso encima también a ella. Las cosas no van como uno quiere...". 232 "Me acusaron en «Calpe» recibo de las Adiciones a los Infantes. Veo que están los artículos sobre Romancero que agrupé allá. Me consultaron con motivo de la repetición (palabra por palabra) del relato de la «lavandera del Duero» en dos de los artículos que se publican en el tomo. Creo que hay que dejarlos como son y todo lo más poner una nota a pie de página haciéndose cargo de la repetición" (30-IX-1968). 233 El 14 de Enero de 1970 el Dean Robert M. Bock escribió a Rafael Lapesa aceptando en principio (salvo una enmienda) la propuesta de creación de un "Center of Philological Studies" basado en el "Archive-Library" de Menéndez Pidal y subvencionando durante un quinquenio el funcionamiento del Archivo-biblioteca con $ 7,500 por año. En la carta se hacía saber que se habían dado poderes a E. R. Mulvihill para firmar el acuerdo. La propuesta no tuvo respuesta. El 4 de Marzo de un año más tarde, 1971, Mulvihill me escribiría a la University óf California, San Diego: "No he recibido ni una palabra de Lapesa últimamente. ¿Hay algún tipo de actividad en ese frente?". 234 El 8-IV-1971 escribí dolido a Rafael Lapesa: "Lamento que la posición tomada por la Comisión encargada del gobierno y administración de la Biblioteca Menéndez Pidal acerca del problema básico de sus atribuciones no vaya a facilitar la institucionalización de la Biblioteca, antes al contarlo haga más difícil que se llegue algún día a realizar (...). Parece ser, que una vez alejado yo de la University of Wisconsin, la propuesta de la misma empieza a verse con mejores ojos en Madrid (...). Según ya le decía en mis cartas anteriores, mi salida de la University of Wisconsin (basada en las razones que expongo en mi carta de dimisión dirigida al Dept. de español —de que le adjunto copia— no tiene por qué afectar a los planes de institucionalización de la Biblioteca (...). Si la University of Wisconsin se desinteresara ahora por el proyecto, según Vd. está convencido y supone que yo también, me parecería el colmo que se me acuse a mí de la no realización del proyecto, después de haber gastado, año tras año, mis vacaciones, el dinero de mis hijos y un sin fin de energías en descornarme en Madrid por sacar adelante la «Biblioteca Menéndez Pidal»". 235 Véanse, al respecto, las pp. 59 a 63 de D. Catalán, "Las obras futuras de Menéndez Pidal" en el número "Homenaje a Ramón Menéndez Pidal" de La Torre. Revista general de la Universidad de Puerto Rico, años XVIII y XIX, nos 70 y 71 (Oct.-Dic 1970 y En.-Mar. 1971), 51-73. 236 Como hice público en mi contribución a La Torre (1970-71) citada en la nota anterior, "En cuanto al Archivo filológico de Menéndez Pidal, esto es, los materiales que me han sido encomendados para continuar la publicación de las obras y documentos cuya edición me parezca deseable, mi política ha sido el intentar asociarlo a la «Biblioteca Menéndez Pidal» (siempre que se ha discutido seriamente la institucionalización de la misma), facilitar su consulta (cuando tenía garantías de seriedad en su utilización) y buscar la colaboración profesional de las personas que me parecen más capacitadas para transformar esos materiales en obras imprimibles" (pp. 62-63). 237 Seis volúmenes de "Obras Completas" de Ramón Menéndez Pidal en la "Editorial Espasa Calpe", cinco volúmenes preparados en el "Seminario Menéndez Pidal" y dos para la "Editorial Gredos". LÁMINAS Desde el "Institute for Research in the Humanities" de la Universidad de Wisconsin, Diego Catalán intentó que se creara en Chamartín un "Center of Philological Studies" filial del "Seminary of Medieval Studies" wisconsiniano que permitiera mantener vivo y operativo el "Archivo-Biblioteca Menéndez Pidal". Ll. Kasten, como Director del "Seminary of Medieval Spanish Studies" de la Universidad de Wisconsin (que en tiempos anteriores habían dirigido A. G. Solalinde y A. Castro), redactó una "Preliminary Proposal", en que se concretaba el funcionamiento de ese "Center of Philological Studies" en la casa de Ramón Menéndez Pidal. La propuesta fue aprobada por las autoridades académicas de la "University ofWisconsin". Carta del "Dean" de la "Gradúate School" de la "University of Wisconsin" acusando recibo de la respuesta de R. Menéndez Pidal a la "Preliminary Proposal". En ella expresa su confianza en que mi próxima estancia en Madrid sirviera para poner en marcha la fase preliminar del proyecto. Carta de Mariano Gilaberte (25-IV-1968) relativa a las obras proyectadas para presentar a R. Menéndez Pidal en su 100° aniversario. La sombría pintura que de la Universidad española trazaba a comienzos de 1968 Rafael Lapesa terminó por dar lugar a un cambio de Ministro de Educación. Tras la caída de Lora, fue nombrado José Luis Villar Palasí. La vida de Menéndez Pidal se aproximaba a su fin. El "Seminario" que llevaba su nombre parecía destinado a extinguirse con él. Diseño gráfico: 02/11/2010 16:08. Autor: Diego Catalán enlace permanente. ** EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD Comentarios > Ir a formulario |
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