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ROMANCERO DE LA CUESTA DEL ZARZAL

117.- 6. «DE CALAGURRA USQUE AD CUENCA», BAJO EL DOMINIO DE ALFONSO VI

117.- 6. «DE CALAGURRA USQUE AD CUENCA», BAJO EL DOMINIO DE ALFONSO VI

6. «DE CALAGURRA USQUE AD CUENCA», BAJO EL DOMINIO DE ALFONSO VI. XIII. DE NÁJERA A SALOBREÑA. NOTAS LINGÜÍSTICAS E HISTÓRICAS SOBRE UN REINO EN ESTADO LATENTE 

      En el Levante (Šarq al-Andalus), la revolución almorávide tropezó, por algún tiempo, con un escollo insuperable: el señorío valenciano del Cid (creado en 1094). De resultas, durante unos años muy cruciales, tanto el reino hudí de Zaragoza, como sus fronteras, pirenaica y occidental, quedaron fuera del área de acción de los africanos42. Pero, muerto el Cid (1099), la integración del Levante en la España almorávide se inicia con un ritmo acele­rado: abandonada Valencia por los imperiales (1102)43, Tortosa (1102)44, la Sahla o Santa María de Albarracín (1102-1103)45 y, probablemente, Moli­na46 se someten al Emir de los musulmanes. Los lamtuníes incluso combaten con los «francos» de Urgell en las faldas del Pirineo (derrota y muerte de Armengol V en Mollerosa, 1102; toma de Balaguer47). Abū Muḥammad ’Abd Allāh b. Fātima llega a las puertas de Zaragoza48. Sin embargo, Yūsuf b. Tāxufīn ha decidido respetar la soberanía de al-Musta’īn en Zaragoza y los almorávides se retiran del reino hudí49. Gracias a esta inhibición de los almorávides, Alfonso VI tuvo la oportunidad de ganar la iniciativa en la frontera oriental de su reino.

      Antes que el gobernador lamtuní de Valencia amenazase por la espalda la línea de alcázares de la Transierra que protegían a Toledo y a la Extrema­dura castellana (entonces todavía a medio poblar)50, Alfonso puso cerco a Medinaceli. El espectacular fracaso de una acción diversiva de los gobernadores almorávides de Granada y Valencia51, precipitó la capitulación de la plaza (Julio 1104)52. Con ella pasaron a manos de los cristianos (si es que efectivamente formaban aún parte del reino hudí) Hita y Guadalajara53. Este éxito militar, uno de los últimos del viejo rey, permitió a Alfonso VI organi­zar la frontera levantina del imperio toledano sobre tres pilares de sólida apariencia. Al Norte, frente a Tudela y Tarazona, se hallaba el gran condado najerense de García Ordóñez, que contaba con una amplia base a orillas del Ebro (desde Miranda a Alfaro)54 y cuyos «extremos» alcanzaban hasta la curva de ballesta del Duero; allí en la frontera, por orden de Alfonso VI, puebla ahora el conde (1106) a «Garrahe» (hoy Garray)55, «antigua civitate deserta» (Numancia) que venía siendo considerada, desde tiempos del rey Sancho el Mayor y el conde Sancho García (1016), como el último mojón del reino navarro najerense56. El extremo Sur, cerrando el acceso a la Alcarria, lo ocupaban las tierras de Alvar Háñez, con las dos fortalezas de Zorita y Santaver y, más al SO., la de Cuenca57. El pilar central viene ahora a constituirlo la recién conquistada Medinaceli, clave de los pasos entre Zaragoza (vía Calatayud) o el Levante (vía Molina) y el alto Duero y la Transierra. Alfonso VI encomienda su defensa y la de Guadalajara a Fernán García «Minaya», conocido por el «de Hita»58; pero, a fin de subrayar la importan­cia de la conquista, da el señorío de Medinaceli a su único hijo, engendrado en la viuda de al-Ma’mūn b. ’Abbād59, a quien ha elegido heredero del impe­rio, anteponiéndolo a su hija legítima Urraca y a su yerno el conde de toda Galicia don Raimundo60.

      En 1107, el emperador, con motivo de la población de Garray, se precia muy especialmente de esta consolidación de la frontera levantina, diciéndo­se reinar «de Calagurra usque ad Cuenca»61. Sin embargo, lo conseguido no iba a ser duradero.

      Hacia el mes de diciembre de ese año el viejo rey cae en cama, postrado por la enfermedad de que habría de morir. Su recia naturaleza y sus médicos judíos62 logran sostenerle vivo y semi-activo durante un año y siete meses; pero será ya incapaz de reaccionar ante la crisis que socava los fundamentos de su imperio.

      El 30 de mayo de 1108, la gran derrota de los capitanes de Alfonso VI en Uclés, en que murieron, entre otros, el conde Garcí Ordóñez y el joven infante don San­cho63, no sólo dejó abierto el problema sucesorio, sino que provocó el derrumbamiento de la primera línea de defensa del alto Tajo (Cuenca, Huete, Uclés y Ocaña)64. Un año después moría el rey don Alfonso «el Viejo» y el imperio toledano pasaba a manos de una mujer viuda con un hijo menor de edad (30-jun.-1109)65.

      ’Alī b. Yūsuf, el nuevo Emir de los musulmanes, creyó llegada la ocasión de atacar directamente la ciudad imperial. Después de apoderarse de Talavera, combatió una semana a Toledo (defendida por Alvar Háñez) y destruyó los muros de Madrid, Olmos y Canales (sin detenerse a tomar los alcázares); Guadalajara (en manos de Fernán García) resistió los asaltos (agosto 1109)66, pero Alcalá debió pasar entonces a poder de los almorávides67. La precaria situación de la Transierra se acentuó en el curso del año siguiente, cuando la inesperada muerte de al-Musta’īn (24-enero-1110)68 trajo consigo la incorporación de la mayor parte del reino hudí al imperio almorávide (31-mayo-1110, entrada de ’Abd Allāh b. Fātima en Zaragoza)69. Aunque Alfonso I de Aragón supo sacar partido de la colaboración de ’Imād al-dawla, el desposeído heredero de al-Musta’īn, que conservó Rueda, Borja y otros castillos70, la presencia de los gobernadores almorávides en Calatayud representaba una grave amenaza para Medinaceli, que con título de condado, tenía entonces don Pedro González de Lara71 (el que pronto había de ser, si no lo era ya, amante de la reina)72.

      Después de un nuevo ataque a Guadalajara (1112-1113)73, el embate decisivo contra la frontera oriental se produjo en 1113-1114, durante la guerra civil que conmovía al imperio: al-Mazdalī, el gobernador de Córdoba y Granada, se apoderó de Oreja y Zorita, y los almorávides llegaron hasta el Duero74, donde pusieron cerco a Berlanga75. Aunque Guadalajara e Hita resistieron, el conde de Lara, demasiado envuelto en la política interna de Castilla, no pudo defender los «extremos» de su condado, y Medinaceli pasó a poder de los almorávides76. Fernán García, señor de Hita y Guadalajara, intentó recobrar la plaza; pero tuvo que levantar el cerco (1114)77.

      En fin, cinco años después de muerto Alfonso VI, los esfuerzos del viejo rey por dotar al imperio toledano de una frontera oriental firmemente asen­tada sobre la ruta de las sierras habían quedado frustrados por toda una serie de circunstancias adversas: los dos puntales meridionales habían vuelto al poder del Islam y el condado najerense, una vez muerto Garci Ordóñez, no tardaría en bascular hacia Navarra.

 

Diego Catalán. El español. Orígenes de su diversidad (1989)

NOTAS  

42  R. Menéndez Pidal, La España del Cid, 5ª ed. (Madrid, 1956), págs. 608-611.

43  El relato de la Historia Roderici § 76 y de Ibn Alqama son complementarios (cf. Ibn ’Idārī, al-Bayān al-mugrib a. 495 [1102/1103], trad. A. Huici, págs. 100-102).

44  Según J. M. Lacarra, Al-Andalus XII (1947), 69, los almorávides ocuparon no sólo Tor­tosa, sino también Lérida. Según el Rawd al-quirtās (trad. A. Huici, pág. 303), los almorávides habrían ganado Fraga ya en 1095 (dato dudoso).

45   Los almorávides se apoderaron de Albarracín poco después de la muerte de Abū Marwān b. Razī llamado Ḥusām al-dawla (1102) destronando a su hijo Yaḥyā (según Ibn ’Idārī, trad. A. Huici, pág. 104). Cfr. J. Bosch Vilá, Albarracín musulmán (Teruel, 1950).

46  Sabemos que entre los arraeces sometidos a los almorávides que participaron en la batalla de Cutanda (1120) se destacaba ’Azzūn b. Galbūn (el único de quien al-Bayān al-mugrib recuer­da el nombre); por su parte, el Mio Cid nos dice que fue señor de Molina. Véase adelante n. 102.

47  Véase J. M. Lacarra, Vida de Alfonso el Batallador (Zaragoza, 1971), pág. 26.

48  A. Huici, «Los Banu Hud de Zaragoza, Alfonso I el Batallador y los Almorávides (nuevas aportaciones)», EEMCA VII (1962), 7-38 (especialmente 8-12).

49  Al conocer la carta de Yūsuf a al-Musta’īn de que era portador ’Imād al-dawla.

50  Sobre la lenta repoblación de Candespina y Segovia nos habla muy expresivamente la escritura de 8 de mayo de 1107 en que Alfonso VI concede a la iglesia toledana la diócesis de «Sepuluega cum toto Campo de Spina ut de Segobia sicut diuiditur per terminos Auxumensis sedis et Auilensis de cacumine moncium... usque ad flumen Durium» treinta años después de la repoblación de Sepúlveda. Segovia no tendrá obispo hasta 1120. El documento ha sido editado varias veces (véase en C. Sánchez Albornoz, Despoblación y repoblación del valle del Duero, Buenos Aires, 1966, páginas 387-389).

51  El asedio y la expedición de los gobernadores almorávides ’Alī b. al-Ḥaŷŷ y Abū Mu­ḥammad ’Abd Allāh b. Fātima se cuenta por Ibn ’Idārī, al-Bayān al-mugrib (trad. A. Huici, págs. 105-106). La acción diversiva no pudo consistir en un ataque a Talavera (según interpreta Huici y acepta A. Ubieto, El cantar de Mio Cid, Valencia, 1973, pág. 38), pues los ejércitos de Granada y Valencia se concentraron en Calatayud y, al morir en la acción ’Alī b. al-Haŷŷ, gobernador de Granada (y no Ibn Fātima, como dice Ubieto), fue llevado a enterrar a Tudela.

52  Anales Toledanos I.

53  Hablando del a. 484 (23-feb.-1091 / 11-feb.-1092) y de cómo Yūsuf desposee a los reyes de Taifas, al- ulal al-Mawšiyya (obra granadina de 1382, que usa fuentes viejas) explica que sólo fue respetado al-Musta’īn, que tenía entonces Zaragoza, Tudela, Calatayud, Daroca, Huesca, Barbastro, Lérida, Fraga, Balaguer, Medinaceli y Guadalajara (ed. I. S. Allouche, Al-Hulal al-Mawchiyya, Rabat, 1936, págs. 59-60). La lista es algo sospechosa pues coincide con la que Ibn ’Idārī, al tratar del último Ibn Hūd, asigna a al-Musta’īn Sulaymān b. Hūd, el primer rey hudí. Aunque no consta, es posible que al-Musta’īn II hubiera arrebatado Lérida, Fraga y Bala­guer a Sulaymān, el hijo de Alhaŷib, a quien gobernaban los «hijos de Betir», de quien sólo sabemos que continuó acuñando moneda en Tortosa hasta 1099 (cfr. R. Menéndez Pidal, La España del Cid, 5ª ed., Madrid, 1956, págs. 386 n. 1, 389 n. 2 y 431 n. 1); la cabecera del Henares pudo ser recuperada por el rey de Zaragoza durante la crisis del reino moro toledano que precede a su destrucción.

54  Sobre la extensión de las posesiones de García Ordóñez, véase R. Menéndez Pidal, La España del Cid, Disq. 28.a.

55   «In era millesima centesima quadragesima quarta iussit Aldefonsus rex Garsie comiti po­pulari Garrahe» (S. Mill. § 292). En los últimos años del siglo anterior, el conde aún se preocu­paba de afianzar la población de sus tierras ribereñas del Ebro, dando fuero a las dos ciudades-puente de Logroño, 1095, y de Miranda, 1099. (Véase F. Cantera, Fuero de Miranda de Ebro, Madrid, 1945).

56  «...deinde ad flumen Razon ubi nascit... et usque ad flumen Tera, ibi est Garrahe, antiqua civitate deserta, et ad flumen Duero» (S. Mill. § 86).

57  19-may.-1097 en Aguilera sobre Duero «Alvar Fañez de Zorita» (Silos § 25); 8-may.-1107 en Castro de Monzón «Albarus Faniz dominus de Zorita et de Sancta Ueria» (C. Sánchez Albornoz, Despoblación y repoblación, pág. 389). Cuenca (entregada a Alfonso VI con ocasión de la conversión de Zaida y sus caballeros) no llegó a perderse con la derrota que en ella sufrió Alvar Háñez a manos de Ibn ’Ā’iša a. 490 (19-dic.-1096/8-dic.-1097), antes de que Yūsuf regresara a Marruecos (R. Menéndez Pidal, La España del Cid, 5ª ed., Madrid, 1956, págs. 537-538 y n. 1), pues en 1107 Alfonso, según veremos, aún se preciaba de reinar «usque ad Cuenca».

58  «Ferrandus Garsias alcaid de Medina et de Guadafagara» confirma el doc. de 8-may.-1107 (cit. en n. 57). En tiempo de doña Urraca jugó un papel importante (como muestra la Crónica de Sahagún I). Según se expresa en una adición al Fuero de Palenzuela (El Moral, pág. 27), «in illo tempore [esto es, de «Regina donna Urraca»] erat senior in Palenciola Mienaya Ferrandus Garsie». Ya en 15-oct.-1110 firma «Ferrando Garciez de Fita» y con ese apellido suele aparecer en los documentos, quizá para distinguirse de «Ferrant Garciet frater eius»; otras veces los dos hermanos se llaman «maior» y «minor» (ejs. de 1125 en Silos § 34, 36; Oña § 155). [o se aclara la personalidad del menor llamándole «Fernand García Pellica», «Fernandus Garcias Pellela» (Burgos, núms. 75, 89). Cfr. J. M. Canal Sánchez Pagín en AEM 14, 1984, 33-71 que aporta nuevos datos y con cuyas conclusiones estoy sólo parcialmente de acuerdo].

59   En 23-abr.-1107 en un doc. de Fernando Asúrez, se dice «rege Adefonso in Toleto et in Leione et in omni regno Yspanie. Santius filius eius in Medina» (Oña § 128). Contra lo que piensa R. Menéndez Pidal, Cantar de Mió Cid (Madrid, 1946), pág. 1.172, Fernán García no era el ayo del infante: en el doc. de 8-may.-1107 firma un «Pelagius Ferrandiz pedagogus et maiordomus infantis».

60  14-may.1107: «Sancius puer regis filium regnum electus patri factum», Arch. Cat. Santiago. Tumbo C, f. 219, Sant. § 24. Cfr. P. David, «Le pacte sucessoral entre Raymond de Galice et Henri de Portugal», Bulletin Hispanique, L (1948), 275-290 y Rui Pinto de Azevedo, Documentos medievais portugueses. Documentos régios, vol. I, t. II (Lisboa, 1962), 547-553.

61   Doc. cit., n. 55.

62   Especialmente el famoso Josef b. Ferrusiel «Cidiello», que tan importante papel jugó en el tránsito del reinado de Alfonso VI al de Urraca, y cuya entrada en Guadalajara cantó en una jarŷa Yĕhūdāh ha-Lēwī. Sobre la duración de la enfermedad de Alfonso y los cuidados médicos cfr. Pelayo, Chron., pág. 474.

63   Crón. Najerense, § 27, Anales Toledanos I y Rodrigo de Toledo, De rebus Hispaniae, VI. 32.

64   De rebus Hispaniae, VI. 32. Nombra también a Consuegra, perdida en 1099 (según los Anales Toledanos II), y a Oreja, que no se pierda hasta 1113. Sobre Cuenca, véase n. 57.

65   La hipótesis de que Urraca se hubiera casado con el rey de Aragón en vida de Alfonso VI, avanzada por J. M. Ramos Loscertales en «La sucesión del rey Alfonso VI», Anuario de historia del derecho español, XIII (1936-41), págs. 36-99, carece de pruebas y es sumamente implausible.

66   Chron. Adefonsi Imperatoris, ed. L. Sánchez Belda (Madrid, 1950), §§ 96-102; los Anales Toledanos II fechan la pérdida de Talavera el 16-ag.-1109; el Nazm al-yumān el sábado 14-ag.-1109. Para el cerco de Toledo véase al-Bayān al-mugrib a. 503 (1109/1110).

67   Según los Anales Toledanos I, en 1109 «exieron los de Madrit e de toda Estremadura en Agosto e fueron cercar a Alcala que era de Moros». No es de creer que lo hiciesen mientras ’Alī atacaba Talavera (12-14 agosto), ni durante los días que cercó a Toledo y destruyó los muros de Madrid, Olmos y Canales (19-27 agosto?). Alcalá no se recuperó hasta 1118 (Anales Toledanos I, Hist. Compostelana II. 10, pág. 273).

68   La fecha, según doc. de 24 mar.-1110, aducido por J. M. Lacarra. Cfr. A. Huici en EEMCA VII (1962), 6-7. Evidentemente, la expedición había culminado en el ataque a Arnīṭ ’Arnedo’ (que, contra lo dicho por Huici, era «une place très forte, qui compte parmi les forteresses les plus importantes» según al-Raw al-mi’ar). Puedo añadir un importante dato analístico, incorporado a la Crónica de veinte reyes: «Este año otrossi mataron los christianos a Almozcaen en Valtierra. E matolo con su mano Lope Garciez de Viluiello e Martin Lopez de Valtierra. Ally fue preso el conde Ladron e el conde don Enrrique padre del rrey don Alfonso de Portogal» (HR, XXXI, 1963, 213). 

69   Según Ibn ’Idārī.

70    En 510 (1116) el gobernador de Zaragoza Abū Yahyā ataca a ’Imād al-dawla en Rueda y Borja, según al-Bayān al-mugrib.

71    En doc. de Nájera, 15-ag.-1110, confirma «Petrus Gonsalbez, comes de Metina» (S. Mill. § 297).

72   El Toledano (De rebus Hispaniae, VII 2) supone que el conde don Pedro de Lara y el conde don Gómez de Castilla eran rivales en el amor de la reina antes de la batalla de Candespina.

73  Mazdalī, gobernador de Córdoba, Granada y Almería, ataca Guadalajara en 506 (1112/1113) según al-Bayān al-mugrib.

74   Chron. Adefonsi Imperatoris §§ 107-108. Los ataques «usque ad flumen Dorium» pare­cen, más bien, organizados desde Coria y Albalat; pero cfr. n. 75. Los Anales Toledanos II fechan la pérdida de Oreja en 1113, y el cerco de Toledo subsiguiente en 1114; pero al- Bayān al-mugrib a. 507 (1113/1114) parece conocer sólo una campaña de al-Mazdalī, empezada antes de octubre (†Sir b. Abī Bakr al-Lamtunī).

75   Hist. Compostelana I, 90. 1 y 3.

76   No consta cómo se perdió; pero cfr. n. 71 y n. 77.

CAPÍTULOS ANTERIORES:  EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

ADVERTENCIA

1.- EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

I ORÍGENES DEL PLURALISMO NORMATIVO DEL ESPAÑOL DE HOY

*   2.-1. EL FIN DEL FONEMA /Z/ [DZ - Z] EN ESPAÑOL

*   3.- 2. EL FIN DEL FONEMA /Z/

*   4.- 3. ¿PROCESO FONÉTICO O CAMBIO FONOLÓGICO?

*   5.- 4. ¿PROPAGACIÓN DE UN CAMBIO FONÉTICO O DE UN SISTEMA FONOLÓGICO?

*   6.- 5. LA FALTA DE DISTINCIÓN /Z/ : /Ç/, REGIONALISMO CASTELLANO - VIEJO

*   7.- 6. LA CONFUSIÓN SE CONVIERTE EN NORMA DEL HABLA DE LA CORTE (FINALES DEL SIGLO XVI)

*    8.- 7. LA PÉRDIDA DE LA DISTINCIÓN /Ç/ : /Z/ NORMA GENERAL DEL HABLA (EN EL PRIMER CUARTO DEL SIGLO XVII)

*   9.- 8. EL CAMBIO EN LA NORMA CORTESANA, VISTO POR LOS GRAMÁTICOS EXTRANJEROS

10.- 9. EL ESPAÑOL ORIENTAL ANTE EL TRIUNFO DE LA NUEVA NORMA DE MADRID

11.- 10. RESISTENCIA DEL ANTIGUO SISTEMA TOLEDANO EN LA ALTA EXTREMADURA

*   12.- 11. LA NUEVA NORMA ANTE EL CECEO ANDALUZ

*   13.- 12. CONCLUSIÓN

 II EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA.

*   14.- 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN

*   15.- 2. CECEOSOS DE LENGUA ESTROPAJOSA

*   16.- 3. CECEOSOS POR HÁBITO LINGÜÍSTICO

17.- 4. COMUNIDADES CECEOSAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVI. SU LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y SOCIAL

18.- 5. EL ÇEZEO SEVILLANO EN TIEMPO DE LOS REYES CATÓLICOS, SEGÚN EL TESTIMONIO DE LAS GRAFÍAS

*    19.- 6. EL ÇEÇEO SEVILLANO, DESCRITO POR NEBRIXA

20.- 7. CARÁCTER FRICATIVO DE LA /Ç/ Y DE LA /Z/ DEL SEVILLANO MEDIEVAL

*    21.- 8. LAS GRAFÍAS Y EL ÇEZEO MEDIEVAL

*   22.- 9. CONCLUSIÓN: EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA

III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 23.- III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 24.- 1. CONSIDERACIONES DIACRÓNICAS ACERCA DE LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL

* 25.- 2. LAS SIBILANTES IMPLOSIVAS EN EL ESPAÑOL DE ESPAÑA: GEOGRAFÍA Y DIACRONÍA

26.- 3. LA EVOLUCIÓN DE -S, -Z COMPARADA CON LA DE -R, -L

*   27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

* 28.- 5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

29.- IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

*    30.- 1. SINGULARIDAD DEL HABLA «CHINATA»

*    31.- 2. PERSONALIDAD LINGÜÍSTICA DE NUESTRO AUTOR

*    32.- 3. TEXTOS

 * 33.- 4. EL SISTEMA FONOLÓGICO «CHINATO» EN LA CONCIENCIA DE NUESTRO AUTOR

*   34.- 5. PROBLEMAS DE FONÉTICA SINTÁCTICA

*   35.- 6. DEBILIDAD DE LA ANALOGÍA MORFOLÓGICA

V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*  36.- V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*   37.- 1. EL ÇEZEO [ÇEZ̧EO] SEVILLANO Y EL ESPAÑOL DE CANARIAS Y LAS ANTILLAS EN EL PRIMER CUARTO DEL S. XVI

*   38.- 2. EL ESPAÑOL ULTRAMARINO DE LOS PUERTOS Y EL ESPAÑOL MERIDIONAL

VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   39.- VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   40.- 1. EL ESPAÑOL DE LOS PUERTOS DE AMÉRICA

*   41.- 2. EL DATO CANARIO: ESTRATOS VARIOS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO

*   42.- 3. CONSONANTES IMPLOSIVAS

*    43.- 4. EL FONEMA /H/

*   44.- 5. LA -D- (< -T- LATINA)

*   45.- 6. LA OPOSICIÓN [L PALATAL] : [Y] Y EL YEÍSMO

*   46.- 7. LA -CH-

*    47.- 8. LA DIPTONGACIÓN DE LOS HIATOS

*    48.- 9. CONCLUSIÓN

VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    49.- VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    50.- 1. LA DIALECTALIZACIÓN VERTICAL: COEXISTENCIA DE MODALIDADES ARCAIZANTES Y NEOLÓGICAS DE ESPAÑOL ATLÁNTICO

*    51.- 2. EL CONFLICTO ENTRE LA NORMA REGIONAL Y EL ESPAÑOL NORMATIVO

*    52.- 3. DOCUMENTACIÓN (ILUSTRATIVA DE LAS CUESTIONES TRATADAS)

*    53. 4. LA S SONORA

*    54.- 5. EL CECEO: VARIANTES SISEANTES Y CICEANTES

*    55.- 6. LA ASPIRACIÓN

*    56.- 7. YEÍSMO Y CONSERVACIÓN DE LL

*    57.- 8. CONSERVACIÓN Y PÉRDIDA DE -D-

*    58.- 9. VOCALIZACIÓN DE LA D EN EL GRUPO -DR-

*    59.- 10. ASPIRACIÓN Y CONSERVACIÓN DE -S IMPLOSIVA

*    60.- 11. DISTINCIÓN Y NEUTRALIZACIÓN DE -R, -L

*    61.- 12. LOS GRUPOS -RN-, -RL-: CONSERVACIÓN Y ASPIRACIÓN DE LA IMPLOSIVA

*    62.- 13. PÉRDIDA DE LA -R DEL INFINITIVO POR INFLUJO DEL CONTORNO

*    63.- 14. PÉRDIDA DE IMPLOSIVAS

*    64.- 15. RESULTADOS VARIOS DE -NH-, -LH- Y -RH-

*    65.- 16. GRUPOS CULTOS

*    66.- 17. HIATOS, CONVERTIDOS EN DIPTONGOS DECRECIENTES

*    67.- 18. HIATOS, CONVERTIDOS EN DIPTONGOS CRECIENTES

*    68.- 19. [W] > [GW] INICIAL, INTERVOCÁLICO Y TRAS R

*    69.- 20. GENERALIZACIÓN DEL PREFIJO ES-

*   70.- 21. VOCAL ANALÓGICA EN EL PRESENTE DE «HABER»

*    71.- 22. VOCAL ANALÓGICA EN LA PERSONA «NOSOTROS»

*     72.- 23. ACENTUACIÓN ANALÓGICA EN LA PERSONA «NOSOTROS» DEL SUBJUNTIVO

 *    73.- 24. «NOS», MORFEMA DE LA PERSONA «NOSOTROS» EN EL VERBO

*     74.- 25. «LOSOTROS» ( NOSOTROS’) Y «LOS» (NOS’)

*     75.- 26. PÉRDIDA Y CONSERVACIÓN DE LA PERSONA «VOSOTROS»

*     76.- 27. INEXISTENCIA DE LEÍSMO Y LAÍSMO

*     77.- 28. EL POSESIVO DE TERCERA PERSONA

*    78.- 29. PERSISTENCIA DEL VERBO «HABER» (’TENER’)

*    79.- 30. «SER», AUXILIAR DE VERBOS TRANSITIVOS Y REFLEXIVOS. EL IMPERSONAL «HABER»

*    80.- 31. CONSTRUCCIONES ANÓMALAS CON «HABER» Y «SER», POR CRUCE DE FRASES

*    81.- 32. PASADO SIMPLE Y PASADO COMPUESTO

*    82.- 33. POSPOSICIÓN DEL PRONOMBRE ÁTONO

VIII. EL ESPAÑOL EN TENERIFE Y EN LA ROMANIA NOVA

*    83.- VIII. EL ESPAÑOL EN TENERIFE Y EN LA ROMANIA NOVA. PROBLEMAS METODOLÓGICOS

*    84.- 1. FRAGMENTACIÓN GEOGRÁFICA Y ESTRATIFICACIÓN SOCIO-CULTURAL

*     85.- 2. FONÉTICA

*     86.-3. MORFOLOGÍA

*     87.- 4. SINTAXIS

*     88.- 5. LÉXICO

*     89.- 6. CONCLUSIÓN

IX. EL «ALPI» Y LA ESTRUCTURACIÓN DIALECTAL DE LOS DOMINIOS LINGÜÍSTICOS DE LA IBERO-ROMANIA

*    90.- IX. EL «ALPI» Y LA ESTRUCTURACIÓN DIALECTAL DE LOS DOMINIOS LINGÜÍSTICOS DE LA IBERO-ROMANIA

*    91.- 1. LOS MAPAS FONÉTICOS

*    92.- 2. LOS RINCONES DIALECTALES LEONÉS Y ARAGONÉS

*    93.- 3. EL DOMINIO LINGÜÍSTICO CASTELLANO

*    94.- 4. EL DOMINIO LINGÜÍSTICO CATALÁN

*    95.- 5. EL DOMINIO LINGÜÍSTICO GALLEGO-PORTUGUÉS

*    96.- 6. EN SUMA

X . NUEVOS ENFOQUES DE LA FONOLOGÍA ESPAÑOLA

*    97.- X. NUEVOS ENFOQUES DE LA FONOLOGÍA ESPAÑOLA

*    98.- 1. FONOLOGÍA GENERAL

*    99.- 2. DESCRIPCIÓN FONOLÓGICA DEL ESPAÑOL ACTUAL

*    100.- 3. FONOLOGÍA DIACRÓNICA DEL ESPAÑOL

*   101.- 4. APRECIACIONES FINALES

XI. CONFLICTO DE SISTEMAS EN EL MARCO DE UNA LENGUA NATURAL. UN PROBLEMA CENTRAL PARA LA ÍBERO-ROMANÍSTICA.

*    102.- 1. NECESIDAD DE LOS ESTUDIOS SOCIOLINGÜÍSTICOS

*    103.- 2. LA LINGÜÍSTICA ÍBERO-ROMÁNICA ANTE LA CRISIS DE LA ROMANÍSTICA

XII. LA PRONUNCIACIÓN [IHANTE], POR /IFFANTE/, EN LA RIOJA DEL SIGLO XI. ANOTACIONES A UNA OBSERVACIÓN DIALECTOLÓGICA DE UN HISTORIADOR ÁRABE.

*   104.- XII. LA PRONUNCIACIÓN [IHANTE], POR /IFFANTE/, EN LA RIOJA DEL SIGLO XI. ANOTACIONES A UNA OBSERVACIÓN DIALECTOLÓGICA DE UN HISTORIADOR ÁRABE

*    105.- 1. «EL NOMBRE DE ILFANTE LO PRONUNCIAN ILHANTE, CAMBIANDO LA F EN H AL HABLAR»

*    106.- 2. EL «ILHANTE» QUE SALIÓ PARA EL PAÍS DEL ISLAM

*    107.- 3. LA F- PRONUNCIADA H EN TIERRAS DE NÁJERA

*    108.- 4. LA F- PRECEDIDA DE NASAL EN LATÍN

*    109.- 5. LA F- PRECEDIDA DE NASAL EN CASTELLANO

*    110.- 6. LOS GRUPOS ROMANCES -N’F-, -NT’F- Y LA ASPIRACIÓN

*    111.- 7. CONCLUSIÓN

XIIIDE NÁJERA A SALOBREÑA. NOTAS LINGÜÍSTICAS E HISTÓRICAS SOBRE UN REINO EN ESTADO LATENTE

*    112.- 1. ATLAS REGIONALES Y ATLAS NACIONALES

*    113.- 2. LAS DIVISIONES INTERNAS DEL COMPLEJO DIALECTAL CASTELLANO

*    114.- 3. UN «DOMINIO» LINGÜÍSTICO DESCONOCIDO ENTRE CASTILLA Y ARAGÓN

*    115.- 4. UN REINO EN ESTADO LATENTE EN LA «CELTIBERIA»

116.- 5. PERSONAJES NAJERENSES EN EL REINO DE GRANADA ANTES DE LA «REVOLUCIÓN» ALMORÁVIDE

Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Letra mayúscula D del S/ XII,  vía www.fromoldbooks.org

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