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ROMANCERO DE LA CUESTA DEL ZARZAL

32.- 3. TEXTOS

32.- 3. TEXTOS

3. TEXTOS.  IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE.

a.  Cuento

     Eran dos nobios, y ya las relaciones, bastante largas, preparaba el nobio a la nobia para la noche que los padres de él iban a pedir a ella.

      —  Mira, Jodefa, ci me bedamí que le alargo ejta noche a tu Paire la petaca, poj no tece jaga de mal, pol que me paice que ya ba ciendo tiempo de tendelle argo elala pa bel ci moj dejace cadalmoj dejte Agojto, pol que como tú zabej, ya quizáj jadrá ocho añoj que cemoj nobioj, anque yo no te lo he dicho jataora (pol zupuejto pol que no a jecho farta), pero amí ce me figura que tú ¿dejaráj de querelte cadal cor migo?

      —  Pero que codaj tienej, Cadimiro, ¿paqué me lo didej, ci paice que me da ací como bergüenza... [?]; y zobre to, te tengo que didil que yo no ejtoy mu cegura de zabel mazal zola, y ya bej, cadalce cin zabel mazal... ni quizáj en llenal un obijpo, ni atal un lomo...

      —  Poj mira a úrtima ora, ezo de no zabel atal un lomo, ni en Henal un obijpo menoj mal, polque quizáj no jagamoj nodotroj matanza en tuyta nuejtra bía; pero ezo de no zabel mazal... ezo ya ej jarina dotro cojtal. Bueno, de tuytaj bíaj di maneraj, Jodefa, mañana la noche, ban a benil mi paire y mi maire a didílcelo a loj tuyoj, y lo máj que puemoj jadel ej que ci tu no ejtáj mu cegura de zabel mazal, que uno dejtoj díaj jagaj pol mazal, y beremoj que pranta ponej, y ci acierta da emparejal bien, poj yo ejtoy rezuerto a que moj cademoj, a tuyta la jente la agujta cadalce, y luego zea lo que Dioj quiera.

      —  Bueno, podenezo que amoj: Ci biene tu paire mañana la noche, yo me zargo de cada, y cequea aquí mi hermana Gualupe pa zabel lo que dide mi paire, y aluego pazáo mañana mazaremoj yo y la mí Gualupe, y ací paque te quehej zatifecho de cómo ce mazal.

      —  Bueno, podenezo queamoj, yo eza noche no bengo, paque ejtén zolo delloj y puean palrral zuj codaj. Baya, Jodefa, zanta di buenaj nochej moj de Dioj.

      —  Jata mañana ci Dioj quiere, Cadimiro.

      (Pasó la noche, llegó pasado mañana y las dos hermanas se pusieron a amasar).

      —  Di, Gualupe, ¿no binieron ante noche zu paire y zu maire de Cadimiro a peilme?

      —  Ci, cibinieron.

      —  Y tú ¿lo duijtej lo que dijecen a Paire?

      —  Ci, ci lo duy.

      —  ¿Y qué dijón?... Abíate, hermana, que me intereda; ejprícate pronto.

      —  Poj mira, paire dijo que no, que el aora no tiene hijaj que cadal, que tiene hijaj que erial.

      —  ¡Ay hermana! mardito cea paire y er corazón de paire, como él no zabe dezo, pol ezo, hecha agua, helmana, y cuéntame dezo... Y maire, ¿qué dijo maire?

      —  Maire dijo que cí.                                           

      —  ¡ Ay helmana! bendita cea mayre y er corazón de maire, como ella zabe dezo, pol ezo, echa agua, helmana, y cuéntame dezo.

      —  Toma, maire dide que zabej mazal.

      —  Bendita cea maire, echa agua, hermana. Y paire ¿qué dijo paire?

      —  Paire, que no zabej mazal.

      —  Poj mardito cea paire, echa agua, hermana, elloj lo berán.

      —  ¡Ay hermana! poci ejtá la arteda rebozando dagua, moj ba aqueal la maza mu branda. ¡Ay maire mía! ¡a Dioj cadorio!

      —  No, ci Dioj quiere, polque boy ara mejmo a pol el burro a la cadilla, pa que ce beba elagua que zobra.

      —  Pero, mujel, ci edimpocibre, er burro no cepué bebel tanta... (Entra Casimiro y dice):

      —  Jodefa, ya te dije que era condición precida que abiaj de zabel mazal...

      —  Pero mira, Cadimiro,

¿poj y enezo pende?
dej puej de cadaita
tuyto ceaprende...

¿Y que quierej didil con ezo? ¿que ya no moj cadamoj?... Poj na céa perdió, que ci tú deja del puejto, no fartará quién le coja; yo no cé mazal, pero tú no zabej aral, y pa yo poel mazal teníaj tú que zabel primero aral, cenbral y codechal er trigo... ¡Ci yo ubieze zabío ejta papiruejca!... ¡ejcaza mente... que ubiece yo ejtao ocho añoj entrete­nía! ¿Zabej lo qué penzao? que no te buerba da cordal de mí en tuytoj loj díaj de tu bía, y te prantej aramijmo enel andal de la calle, que un probé como tú no meá fartal.

      (Así terminaron las relaciones de ocho años).

b. Diálogo entre dos comadres

      — Buenoj díaj, tía Antoña.

      — Buenoj moloj dé Dio, Ludía.

      — ¿Aónde ba V. tan temprano?

      — Poj mira, boy a pol un comino de agua, pol que quiero mazal unoj panedillo y aluego ilme a Pladencia a molel una maquililla. Y tú ¿ande baj, Ludía?

      —  Poj yo boy apol doj perra daguardiente pa Zajinto, polque le tengo malo y tiene unoj cómitoj que le dejehangan tuyto.

      —  Poj di ¿cómo no ce lo didij al méico? No cea que baya acel enfermeá! No modobligará el didílcelo.

      —  Ay, tía Antoña, me boy polque no cea que Zajinto me llame.

      —  Bueno, poj que te baya bien, Ludía.

      —  Baya V. con Dioj, tía Antoña.                                                               

      —  ¡Ay! Ludía, jar fabol.                                                                         

      —  ¿Que ce la ofrece a V.?                                                                      

      —  Poj mira, Ludía, ci te baga ala tarde badamicada, polque mandicho ca la tarde ay bayle enel cadino, y a mí no me jade gracia que baya aezoj baylej la mí Anicacia, pol que ezoj baylej dagarraoj paece que loj mozoj laj lleban abrazáj alaj mozaj y no jaden máj que illaj contando tuytaj laj zartaj del ejpinado, y mira amí no mejido farta il aloj cadino pa cadalme con un buen mozo, y rico, poj noce cijuera la mi muchacha menúo zarmorejo me la jadían, aciéj que badami cada, ici ella quiere il no la dejej tú que baya. Mijté qué de monio de baylej! cuánto mejol eran loj que en mij tiempoj jadíamoj en la praza de pandereta! alo menoj tuytaj zabía moj bailal, yo zabía echal la carrerilla y el brincoteo, y jata tocal la pandereta y echal buenoj cantarej, mira aora mijmo ceme biene ala majinación uno, beráj que te le diga:

Here(j) dunconfite branco
metió en una reóma,
zólo la dalaj te fartan
para cel branca paloma.

      —  ¡Ay!, tía Antoña, que me entretiene V. mucho.

      —  Mira, mujel, como abía orbiáo que tienej prieza, poj jata otro día, Ludía, y que no cea ná lo de Zajinto.

—  Jata otro día, tía Antoña, y yo jadré pol il ala tarde a zu cada.

c. Monólogo mujeril «corbachesco»

      —  ¿Didej que jadej coda den cada?

      —  Cí laj jago: pongo la meda, armodamoj, comemoj quedo detráj del armuedo, zoldemente que Cacilda ce ba con laj zudamigaj y ejeudo el didilte que ciempre yo zola me jago laj codaj; majque ella ciquiere jade argún piquillo de poca zujtancia, y no jade máj, va hancá loj bedinoj que tiene metió en la cabeza aprendel a redal y aluego no cuede ni la zu camida, no cé cuando quiere aprendel a codel.

      —  ¿No la da berguenza?

      —  No ej bergonzoda! hella no quiere máj que, en cuantite dejcudia, zalil poráy a dejparcila la bijta, cin ná puejto en la cabeza, acíque cepone máj negra que barro de pucherero: Ce la mete el zol en la cabeza, y aluego la empiezan a dolel ladendivaj, ameduhía comemoj cendilla mente una olla de berzaj, pero hella no jade máj que lloral, conque ci la duele un anduelo que tiene enun párpalo, aluego ci la cabeza, ci ercorazón, enfín que no tiene ni ciquiera un peazo de juidio anque cuenta ya catorce o quince; amenada a to er mundo y a loj vedinoj que enzudian la puerta datráj, no tiene máj gozo y ciempre gozando y benga gozal, ceba a cojel moraj de ezaj de zarzal, anque ej ya mocita, ci ba argún zagal, ejtira laj zarzaj dilaj trae paca; ya bieron un zorro y ce binon paca, ciej zorro, ciej zorra, venga cidañeal, ej una cidaña mu emponzoñá.

d.   Versos

Maire ejtamoj zolaj
la boy a contal
cecretoj del arma,
ya no pueo callal.

¿Conoce ujté un mozo
que ce llama Juan
de aquel tio Cimón
que vibe allí atráj?

Po dece me quiere
y yo le quiero aél
¿no cera pecao
er querelce bien?

Er día ezuzanto
le jide una borza
que yo ce la di,
cojtumbre de mozaj.

¡Qué tonto ce pudo!...
y qué recontento:
que Dioj te lo pague,
me dijo riyendo.

E nella metió
la yejca y pernal,
luego er dejlabón
que jade... chif chaj.

¡Graciodo cepone
a la yejca dal!
y enciende er cigarro
pero... ¡conque zal!

Loj doj moj queremoj
loj do da perdel
¡qué ojadaj me hecha
tan guapo como ej!

Cecienta armi lao,
hanque yo no cé
que ajogoj medan
ci ejtoy arpiejdel.

Me dan unaj codaj,
noce lo que ej, rejilo...
rejilo y mieo no ej.
Pero er lo conoce
y de que me be,
ceba pa zu cada
de puro querel.

* * *

Ya ceba pudiendo el zol
¡buena noche modajpera!
cin tenel conque arropalce
no ce pue bibil ciquiera.

¡Que nochej tan ejpantodaj!
paecen la eterniá...
conejta niña en la jalda
aquí medio acurruclá.
Lodotroj en mij ruillaj
¡qué dormihito dejtán!
ací loj doy máj calol,
no moj pohemo dechal.

¡Ay Ceñol! de corazón ojlopío,
cinque porezo laj penaj
me rebocen aquí aentro
y me ajogue de trijteda,
¿ci oj lleba ceidejte ánjel
que tanto pazando ejtá...
y yo que ace máj libre,
el pan pudiece ganal?

Pero, Ceñol, ¿que ojhedicho?
ci me quéo como elá...,
yo peiré una limojna
ci no pueho trabajal.

Llebalmo da lotro mundo
que poamoj dejcanzal,
al laho de nuejtroj pairej
que ajperándomo dejtan.
Allí la puejta de el zol
no la pohemoj temblal,
que Dio dampara a loj buenoj
con luj, con ropa y con pan.

Aci ajperamo del día
y conél el zol bendrá
a alegral nuejtra bivienda
y callentalmoj deljajtial.

Diego Catalán. El español. Orígenes de su diversidad (1989)

CAPÍTULOS ANTERIORES:  EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

ADVERTENCIA

1.- EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

I ORÍGENES DEL PLURALISMO NORMATIVO DEL ESPAÑOL DE HOY

*   2.-1. EL FIN DEL FONEMA /Z/ [DZ - Z] EN ESPAÑOL

*   3.- 2. EL FIN DEL FONEMA /Z/

*   4.- 3. ¿PROCESO FONÉTICO O CAMBIO FONOLÓGICO?

*   5.- 4. ¿PROPAGACIÓN DE UN CAMBIO FONÉTICO O DE UN SISTEMA FONOLÓGICO?

*   6.- 5. LA FALTA DE DISTINCIÓN /Z/ : /Ç/, REGIONALISMO CASTELLANO - VIEJO

*   7.- 6. LA CONFUSIÓN SE CONVIERTE EN NORMA DEL HABLA DE LA CORTE (FINALES DEL SIGLO XVI)

*    8.- 7. LA PÉRDIDA DE LA DISTINCIÓN /Ç/ : /Z/ NORMA GENERAL DEL HABLA (EN EL PRIMER CUARTO DEL SIGLO XVII)

*   9.- 8. EL CAMBIO EN LA NORMA CORTESANA, VISTO POR LOS GRAMÁTICOS EXTRANJEROS

10.- 9. EL ESPAÑOL ORIENTAL ANTE EL TRIUNFO DE LA NUEVA NORMA DE MADRID

11.- 10. RESISTENCIA DEL ANTIGUO SISTEMA TOLEDANO EN LA ALTA EXTREMADURA

*   12.- 11. LA NUEVA NORMA ANTE EL CECEO ANDALUZ

*   13.- 12. CONCLUSIÓN

 II EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA.

*   14.- 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN

*   15.- 2. CECEOSOS DE LENGUA ESTROPAJOSA

*   16.- 3. CECEOSOS POR HÁBITO LINGÜÍSTICO

17.- 4. COMUNIDADES CECEOSAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVI. SU LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y SOCIAL

18.- 5. EL ÇEZEO SEVILLANO EN TIEMPO DE LOS REYES CATÓLICOS, SEGÚN EL TESTIMONIO DE LAS GRAFÍAS

*    19.- 6. EL ÇEÇEO SEVILLANO, DESCRITO POR NEBRIXA

20.- 7. CARÁCTER FRICATIVO DE LA /Ç/ Y DE LA /Z/ DEL SEVILLANO MEDIEVAL

*    21.- 8. LAS GRAFÍAS Y EL ÇEZEO MEDIEVAL

*   22.- 9. CONCLUSIÓN: EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA

III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 23.- III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 24.- 1. CONSIDERACIONES DIACRÓNICAS ACERCA DE LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL

* 25.- 2. LAS SIBILANTES IMPLOSIVAS EN EL ESPAÑOL DE ESPAÑA: GEOGRAFÍA Y DIACRONÍA

26.- 3. LA EVOLUCIÓN DE -S, -Z COMPARADA CON LA DE -R, -L

*   27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

* 28.- 5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

29.- IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

*    30.- 1. SINGULARIDAD DEL HABLA «CHINATA»

*    31.- 2. PERSONALIDAD LINGÜÍSTICA DE NUESTRO AUTOR

       Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Letra mayúscula I de Albert Durero

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