Blogia
ROMANCERO DE LA CUESTA DEL ZARZAL

EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

66.- 17. HIATOS, CONVERTIDOS EN DIPTONGOS DECRECIENTES

66.- 17. HIATOS, CONVERTIDOS EN DIPTONGOS DECRECIENTES

17. HIATOS, CONVERTIDOS EN DIPTONGOS DECRECIENTES. VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS.

17.1—

      La Gomera: ráih, ráidu, ehbáidu ’desvaído’, tráiba, -as, an ’traía’, rust., en Valle Gran Rey, según *Navarro, «Valle Gran Rey». Sur de Tenerife: cáidah, cáiban, tráiban. máih, réih ’raíz’, en Fasnia; cáida, -as, tráiba, tráido en Granadilla (Juana, ochenta y siete años), Charco del Pino (Isabel, quince años) y Chimiche (Mat. Sem., 1954). Lanzarote: Según * Pérez, «Dos calas», en Tías malpéi es general, réiseh (tres trabajadoras del campo, setenta y uno, cuarenta y tres y veintiún años) alterna con raíseh (la mujer de un obrero, sesenta y dos años; la de un empleado, cincuenta y dos años, y un obrero, veintitrés años), cáido pervive sólo con un sentido metafórico (cf. atrás, § 6.7), junto al común caío.

17.2.—

      «Frente a la vieja tendencia diptongadora, se ha impuesto en general por todas las regiones no arcaizantes del archipiélago, igual que en el Caribe, la reposi­ción de los hiatos» (Catalán, «Canario», pág. 335 [véase atrás]; «el habla de Tenerife [entiéndase, del norte de Tenerife] viene a coincidir, una vez más, con Anda­lucía en la repugnancia por la tendencia diptongadora de los hiatos acentuados» (Al­var, Tenerife, § 114, pág. 2). *Serrano, «Estratos varios», y *Pérez, «Dos calas», dan como resultados generales en Santa Cruz, La Laguna y El Realejo Bajo las formas con hiato etimológico; incluso en Taganana caída (Exc. Dial. Tag., 1960). En Gran Canaria, «Cuás Quías» (’Cuevas Caídas’), en Pancho Guerra, Memorias de Pepe Mo­nagos, Madrid, 1958, pág. 375.

      Sin embargo, la diptongación no puede considerarse extraña totalmente al habla de Tenerife, ni aun en su parte norte (Alvar, Tenerife, considera la voz máih de Alcalá como «una importación reciente» y deja de lado el caso de malpéih ’mal país’, Alcalá, consignado en el «Vocabulario»). Encuentro restos en Las Mercedes (La Laguna), Las Rosas (La Esperanza), Gregoria, sesenta y tantos años: tráir; Juana Marrero, cuarenta y pico años: roer, monosílabo (*Serrano, «Estratos varios»); El Batán (Las Mercedes, La Laguna), Victoria, ochenta y pico años; cáidah, tráiba (Mat. Sem., 1956 y 1954: M. J. López de Vergara); Encarnación Felipe Martín, veintiséis años, sirvienta: «que se á cáido» (Mat. Sem.: E. Márquez); La Laguna, una costurera, sesenta años: paráiso, atáu ’ataúd’, Eloísa, Rafaela (Mat. Sem., 1955: T. Capote); Tacoronte, una vieja: «algúnoh, dísen: cáida» (Mat. Sem., 1955); Valle de la Orotava, Julia Hernández, treinta años, campesina: róir, y Antonia Rodríguez, ochenta y seis años, campesina: malpéih (Mat. Sem., 1955: T. Capote); Icod el Alto, Mercedes Suárez, ochenta y dos años, y La Caleta (Los Silos), Guillerma, unos sesenta años: tráiba (Mat. Sem., 1953 y 1955: M. J. López de Vergara); El Tanque, Carmela Ortiz, treinta y seis años: ái, alternando «a veces» con oí ’ahí’ (Mat. Sem., 1955: M. Nava­rro). En Guía de Isora (área Sur incorporada hoy al Norte), *Ruz, «Implos.», halló en la totalidad de los sujetos encuestados las formas con hiato en ’caído’, ’distraído’, ’creído’, ’creía’, ’oído’; pero malpéih es general y algunos hablantes (un campesino, hoy dueño de un bar en que trabaja, cincuenta y seis años; un conductor de guaguas, treinta y ocho años; una lavandera, veinticuatro años; una campesina de Chiguergue, cincuenta y ocho años) pronuncian réiseh; también existen formas con diptongo en ruir (monosílabo de acentuación dudosa), rúido (o réido), que coexisten con ruyír (rústico) o roér y roído.

      También en Gran Canaria quedan reliquias: «cuando ehtá ráido», en San Mateo (*Sosa, «Datos»).

Diego Catalán. El español. Orígenes de su diversidad (1989)

CAPÍTULOS ANTERIORES:  EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

ADVERTENCIA

1.- EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

I ORÍGENES DEL PLURALISMO NORMATIVO DEL ESPAÑOL DE HOY

*   2.-1. EL FIN DEL FONEMA /Z/ [DZ - Z] EN ESPAÑOL

*   3.- 2. EL FIN DEL FONEMA /Z/

*   4.- 3. ¿PROCESO FONÉTICO O CAMBIO FONOLÓGICO?

*   5.- 4. ¿PROPAGACIÓN DE UN CAMBIO FONÉTICO O DE UN SISTEMA FONOLÓGICO?

*   6.- 5. LA FALTA DE DISTINCIÓN /Z/ : /Ç/, REGIONALISMO CASTELLANO - VIEJO

*   7.- 6. LA CONFUSIÓN SE CONVIERTE EN NORMA DEL HABLA DE LA CORTE (FINALES DEL SIGLO XVI)

*    8.- 7. LA PÉRDIDA DE LA DISTINCIÓN /Ç/ : /Z/ NORMA GENERAL DEL HABLA (EN EL PRIMER CUARTO DEL SIGLO XVII)

*   9.- 8. EL CAMBIO EN LA NORMA CORTESANA, VISTO POR LOS GRAMÁTICOS EXTRANJEROS

10.- 9. EL ESPAÑOL ORIENTAL ANTE EL TRIUNFO DE LA NUEVA NORMA DE MADRID

11.- 10. RESISTENCIA DEL ANTIGUO SISTEMA TOLEDANO EN LA ALTA EXTREMADURA

*   12.- 11. LA NUEVA NORMA ANTE EL CECEO ANDALUZ

*   13.- 12. CONCLUSIÓN

 II EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA.

*   14.- 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN

*   15.- 2. CECEOSOS DE LENGUA ESTROPAJOSA

*   16.- 3. CECEOSOS POR HÁBITO LINGÜÍSTICO

17.- 4. COMUNIDADES CECEOSAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVI. SU LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y SOCIAL

18.- 5. EL ÇEZEO SEVILLANO EN TIEMPO DE LOS REYES CATÓLICOS, SEGÚN EL TESTIMONIO DE LAS GRAFÍAS

*    19.- 6. EL ÇEÇEO SEVILLANO, DESCRITO POR NEBRIXA

20.- 7. CARÁCTER FRICATIVO DE LA /Ç/ Y DE LA /Z/ DEL SEVILLANO MEDIEVAL

*    21.- 8. LAS GRAFÍAS Y EL ÇEZEO MEDIEVAL

*   22.- 9. CONCLUSIÓN: EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA

III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 23.- III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 24.- 1. CONSIDERACIONES DIACRÓNICAS ACERCA DE LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL

* 25.- 2. LAS SIBILANTES IMPLOSIVAS EN EL ESPAÑOL DE ESPAÑA: GEOGRAFÍA Y DIACRONÍA

26.- 3. LA EVOLUCIÓN DE -S, -Z COMPARADA CON LA DE -R, -L

*   27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

* 28.- 5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

29.- IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

*    30.- 1. SINGULARIDAD DEL HABLA «CHINATA»

*    31.- 2. PERSONALIDAD LINGÜÍSTICA DE NUESTRO AUTOR

*    32.- 3. TEXTOS

 * 33.- 4. EL SISTEMA FONOLÓGICO «CHINATO» EN LA CONCIENCIA DE NUESTRO AUTOR

*   34.- 5. PROBLEMAS DE FONÉTICA SINTÁCTICA

*   35.- 6. DEBILIDAD DE LA ANALOGÍA MORFOLÓGICA

V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*  36.- V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*   37.- 1. EL ÇEZEO [ÇEZ̧EO] SEVILLANO Y EL ESPAÑOL DE CANARIAS Y LAS ANTILLAS EN EL PRIMER CUARTO DEL S. XVI

*   38.- 2. EL ESPAÑOL ULTRAMARINO DE LOS PUERTOS Y EL ESPAÑOL MERIDIONAL

VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   39.- VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   40.- 1. EL ESPAÑOL DE LOS PUERTOS DE AMÉRICA

*   41.- 2. EL DATO CANARIO: ESTRATOS VARIOS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO

*   42.- 3. CONSONANTES IMPLOSIVAS

*    43.- 4. EL FONEMA /H/

*   44.- 5. LA -D- (< -T- LATINA)

*   45.- 6. LA OPOSICIÓN [L PALATAL] : [Y] Y EL YEÍSMO

*   46.- 7. LA -CH-

*    47.- 8. LA DIPTONGACIÓN DE LOS HIATOS

*    48.- 9. CONCLUSIÓN

VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    49.- VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    50.- 1. LA DIALECTALIZACIÓN VERTICAL: COEXISTENCIA DE MODALIDADES ARCAIZANTES Y NEOLÓGICAS DE ESPAÑOL ATLÁNTICO

*    51.- 2. EL CONFLICTO ENTRE LA NORMA REGIONAL Y EL ESPAÑOL NORMATIVO

*    52.- 3. DOCUMENTACIÓN (ILUSTRATIVA DE LAS CUESTIONES TRATADAS)

*    53. 4. LA S SONORA

*    54.- 5. EL CECEO: VARIANTES SISEANTES Y CICEANTES

*    55.- 6. LA ASPIRACIÓN

*    56.- 7. YEÍSMO Y CONSERVACIÓN DE LL

*    57.- 8. CONSERVACIÓN Y PÉRDIDA DE -D-

*    58.- 9. VOCALIZACIÓN DE LA D EN EL GRUPO -DR-

*    59.- 10. ASPIRACIÓN Y CONSERVACIÓN DE -S IMPLOSIVA

*    60.- 11. DISTINCIÓN Y NEUTRALIZACIÓN DE -R, -L

*    61.- 12. LOS GRUPOS -RN-, -RL-: CONSERVACIÓN Y ASPIRACIÓN DE LA IMPLOSIVA

*    62.- 13. PÉRDIDA DE LA -R DEL INFINITIVO POR INFLUJO DEL CONTORNO

*    63.- 14. PÉRDIDA DE IMPLOSIVAS

*    64.- 15. RESULTADOS VARIOS DE -NH-, -LH- Y -RH-

*    65.- 16. GRUPOS CULTOS

  Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Letra minúscula b de Durero

65.- 16. GRUPOS CULTOS

65.- 16. GRUPOS CULTOS

16. GRUPOS CULTOS. VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS.

      *Serrano, «Estratos varios», *Pérez, «Dos calas», *Ruz, «Implos.», han estudiado con detalle la pronunciación de los grupos cultos en Santa Cruz y La Laguna (Tenerife), en Tías (Lanzarote) y el Realejo Bajo (Tenerife) y en Guía de Isora (Tenerife), respectivamente. Las formas arcaicas y vulgares, con eliminación de la implosiva extraña a la estructura tradicional de la sílaba, son muy frecuentes.

16.1.—

      En Tías, Lanzarote, es general la simplificación. Grupo -kt-: prático atuál, dotór, réto, eféto, esáto. Grupo -ks.: esámen, esáto, confesión 'confección' (raro), asión. Grupo -labial + s-: asolúto, consesión, oserbár, oséquio. Grupo labial + j-: ohesión. Grupos -mn-, -gn-: colũna, inoránte, repunánte, díno. Grupos de tres consonante con -s- interconsonántica: ihtruír, ihtitúto. Sólo algunos sujetos espe­cialmente cultos abandonan la pronunciación vulgar en ochéto, dottor, repunnánte.

16.2.

      En Tenerife, junto a las formas vulgares semejantes a las de Tías, convi­ven otras más cultas. En el grupo -kt-, las pronunciaciones atuál ~ autál, eféto, perféto, esáto, dotór, reto, efetibaménte son sólo propias de hablantes campesinos o de habla muy vulgar (Antonio, treinta y pico años, analfabeto, de La Esperanza; un viejo de La Laguna, sesenta y cinco años, empleado en el Cabildo; Argelia Rodríguez, catorce años, de La Cuesta, hija de un jornalero; Jesús Rodríguez, setenta y pico años, carpintero, de La Laguna, y Juana Marrero, cuarenta y pico años, de Las Mercedes —estos dos, en casos minoritarios—; los sujetos campesinos de El Realejo Bajo; María González, veinticuatro años, lavandera analfabeta, de Guía de Isora; los sujetos campesinos de Chiguergue, etc.); algunos de escasa instrucción pronuncian esátto, tto, esá'to, do'tór, etc.; todos aquellos que tienen algunas letras, esácto, ac­tuál, doctór, etc. En el grupo -ks-, la simplificación en -s- es prácticamente general en voces con -x- ('examen', 'exacto') y en asión es común a todos los sujetos de habla popular, sean del campo o de la ciudad; sólo los más cultos pronuncian acsión. En los grupos con labial, la desaparición de la implosiva se cumpla en el habla vulgar y rural; otros más leídos dicen ocheto ~ ohé'to ohécto, dsoluto ~ asolúcto, oc sequío ~ osécquio, consecsión. (Las formas sin metátesis son empleadas por los más cultos, por ejemplo, José Miguel Adán, treinta y pico años, sacerdote, La Laguna; Javier de Loño, cuarenta y un años, médico, Santa Cruz, etc. Las formas con metátesis se oyen en boca de personas de mediana instrucción: Domingo Fernández, treinta y cuatro años, oficial de Banco, La Laguna; Marta Casañas, quince años, estudiante de bachi­llerato, y Juana Meneses, sesenta y tres años, dueña de una pensión, en Guía de Isora.) La pronunciación sin implosiva de los grupos -mn-, -gn- es un vulgarismo propio de los hablantes rurales y de las clases populares ciudadanas; los cultos gemi­nan -nn-. En el grupo -nst- contienden dos resultados, la simplificación en -st- (istitúto, istánte, istruír ~ ihtruír) y en -nt- (intitúto, intánte, intruír), esta última más popu­lar que la primera.

      Además de los datos reunidos por *Serrano, «Estratos varios», *Pérez, «Dos calas», *Ruz, «Implos.», sobre los cuales he basado el anterior resumen, tengo presente algunas referencias sueltas (Mat. Sem.): María del Carmen Rodríguez Hernández, diecisiete años, joven burguesa de Santa Cruz: esámen, consesión, agséso, anuésia, costánsia, ágto, cagtár, istitúto; Angela Morín, veintiún años, costurera, San­ta Cruz: tási, esámen, asión, Consesión, inóro (Mat. Sem.); Luciano, sesenta y nueve años, bedel de la Universidad, La Laguna: «la plaza de la Conceción», «respeto al pensamiento», «esatamente lo mismo», «no había luz elétrica», «ustedes lo inoran»; Manolo, unos veintiocho años, mozo de la Universidad, La Laguna: esámen, conse­sión, re'tól, colúna; un pescador, sesenta y ocho años, del Puerto de la Cruz: conse­sión, áto, platicánte, colúna «istante», «istitúto»; la mujer de un comerciante del Puer­to de la Cruz, natural de La Matanza, cuarenta años: consecsión, ácto, colúnna, intitúto, inpirasión.

Diego Catalán. El español. Orígenes de su diversidad (1989)

CAPÍTULOS ANTERIORES:  EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

ADVERTENCIA

1.- EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

I ORÍGENES DEL PLURALISMO NORMATIVO DEL ESPAÑOL DE HOY

*   2.-1. EL FIN DEL FONEMA /Z/ [DZ - Z] EN ESPAÑOL

*   3.- 2. EL FIN DEL FONEMA /Z/

*   4.- 3. ¿PROCESO FONÉTICO O CAMBIO FONOLÓGICO?

*   5.- 4. ¿PROPAGACIÓN DE UN CAMBIO FONÉTICO O DE UN SISTEMA FONOLÓGICO?

*   6.- 5. LA FALTA DE DISTINCIÓN /Z/ : /Ç/, REGIONALISMO CASTELLANO - VIEJO

*   7.- 6. LA CONFUSIÓN SE CONVIERTE EN NORMA DEL HABLA DE LA CORTE (FINALES DEL SIGLO XVI)

*    8.- 7. LA PÉRDIDA DE LA DISTINCIÓN /Ç/ : /Z/ NORMA GENERAL DEL HABLA (EN EL PRIMER CUARTO DEL SIGLO XVII)

*   9.- 8. EL CAMBIO EN LA NORMA CORTESANA, VISTO POR LOS GRAMÁTICOS EXTRANJEROS

10.- 9. EL ESPAÑOL ORIENTAL ANTE EL TRIUNFO DE LA NUEVA NORMA DE MADRID

11.- 10. RESISTENCIA DEL ANTIGUO SISTEMA TOLEDANO EN LA ALTA EXTREMADURA

*   12.- 11. LA NUEVA NORMA ANTE EL CECEO ANDALUZ

*   13.- 12. CONCLUSIÓN

 II EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA.

*   14.- 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN

*   15.- 2. CECEOSOS DE LENGUA ESTROPAJOSA

*   16.- 3. CECEOSOS POR HÁBITO LINGÜÍSTICO

17.- 4. COMUNIDADES CECEOSAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVI. SU LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y SOCIAL

18.- 5. EL ÇEZEO SEVILLANO EN TIEMPO DE LOS REYES CATÓLICOS, SEGÚN EL TESTIMONIO DE LAS GRAFÍAS

*    19.- 6. EL ÇEÇEO SEVILLANO, DESCRITO POR NEBRIXA

20.- 7. CARÁCTER FRICATIVO DE LA /Ç/ Y DE LA /Z/ DEL SEVILLANO MEDIEVAL

*    21.- 8. LAS GRAFÍAS Y EL ÇEZEO MEDIEVAL

*   22.- 9. CONCLUSIÓN: EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA

III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 23.- III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 24.- 1. CONSIDERACIONES DIACRÓNICAS ACERCA DE LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL

* 25.- 2. LAS SIBILANTES IMPLOSIVAS EN EL ESPAÑOL DE ESPAÑA: GEOGRAFÍA Y DIACRONÍA

26.- 3. LA EVOLUCIÓN DE -S, -Z COMPARADA CON LA DE -R, -L

*   27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

* 28.- 5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

29.- IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

*    30.- 1. SINGULARIDAD DEL HABLA «CHINATA»

*    31.- 2. PERSONALIDAD LINGÜÍSTICA DE NUESTRO AUTOR

*    32.- 3. TEXTOS

 * 33.- 4. EL SISTEMA FONOLÓGICO «CHINATO» EN LA CONCIENCIA DE NUESTRO AUTOR

*   34.- 5. PROBLEMAS DE FONÉTICA SINTÁCTICA

*   35.- 6. DEBILIDAD DE LA ANALOGÍA MORFOLÓGICA

V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*  36.- V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*   37.- 1. EL ÇEZEO [ÇEZ̧EO] SEVILLANO Y EL ESPAÑOL DE CANARIAS Y LAS ANTILLAS EN EL PRIMER CUARTO DEL S. XVI

*   38.- 2. EL ESPAÑOL ULTRAMARINO DE LOS PUERTOS Y EL ESPAÑOL MERIDIONAL

VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   39.- VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   40.- 1. EL ESPAÑOL DE LOS PUERTOS DE AMÉRICA

*   41.- 2. EL DATO CANARIO: ESTRATOS VARIOS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO

*   42.- 3. CONSONANTES IMPLOSIVAS

*    43.- 4. EL FONEMA /H/

*   44.- 5. LA -D- (< -T- LATINA)

*   45.- 6. LA OPOSICIÓN [L PALATAL] : [Y] Y EL YEÍSMO

*   46.- 7. LA -CH-

*    47.- 8. LA DIPTONGACIÓN DE LOS HIATOS

*    48.- 9. CONCLUSIÓN

VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    49.- VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    50.- 1. LA DIALECTALIZACIÓN VERTICAL: COEXISTENCIA DE MODALIDADES ARCAIZANTES Y NEOLÓGICAS DE ESPAÑOL ATLÁNTICO

*    51.- 2. EL CONFLICTO ENTRE LA NORMA REGIONAL Y EL ESPAÑOL NORMATIVO

*    52.- 3. DOCUMENTACIÓN (ILUSTRATIVA DE LAS CUESTIONES TRATADAS)

*    53. 4. LA S SONORA

*    54.- 5. EL CECEO: VARIANTES SISEANTES Y CICEANTES

*    55.- 6. LA ASPIRACIÓN

*    56.- 7. YEÍSMO Y CONSERVACIÓN DE LL

*    57.- 8. CONSERVACIÓN Y PÉRDIDA DE -D-

*    58.- 9. VOCALIZACIÓN DE LA D EN EL GRUPO -DR-

*    59.- 10. ASPIRACIÓN Y CONSERVACIÓN DE -S IMPLOSIVA

*    60.- 11. DISTINCIÓN Y NEUTRALIZACIÓN DE -R, -L

*    61.- 12. LOS GRUPOS -RN-, -RL-: CONSERVACIÓN Y ASPIRACIÓN DE LA IMPLOSIVA

*    62.- 13. PÉRDIDA DE LA -R DEL INFINITIVO POR INFLUJO DEL CONTORNO

*    63.- 14. PÉRDIDA DE IMPLOSIVAS

*    64.- 15. RESULTADOS VARIOS DE -NH-, -LH- Y -RH-

  Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Letra minúscula c de Durero

64.- 15. RESULTADOS VARIOS DE -NH-, -LH- Y -RH-

64.- 15. RESULTADOS VARIOS DE -NH-, -LH- Y -RH-

15. RESULTADOS VARIOS DE -NH-, -LH- Y -RH-. VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS.

      Me interesé ya por los resultados de estos grupos en Catalán, «Canario», págs. 327-328 [véase atrás, cap. 6, § 3.4, 3.5]. Alvar, Tenerife, no estudia conjuntamente los casos que anota (§§ 57, 154, 298, 332, 3, 5, 6)

15.1.— En La Gomera.

      La metátesis del grupo es la norma: lóhna, móhna ’mon­ja’, naráhna ’naranja’, bahnélio ’evangelio’, ehnúto, ehnelláo (Ohnosé ’don José’ en Agulo (*Ascanio, «Agulo»); sáhna ’zanja’, lisóhna, lóhna, ehnelláu, ehnálmuh, ehnechisár, sahnigüela (por metátesis previa [g...h] > [h...g], uhnóyo, ’un hoyo’, en Valle Gran Rey (*Navarro, «Valle Gran Rey»). Cuando existe otra nasal, se produce una disimilación: berehéna, sahón ’zanjón’ (frente a sáh­na), en Valle Gran Rey (*Navarro, «Valle Gran Rey»). También hay metátesis (con nasalización) en bíhne ’virgen’, Agulo (*Ascanio, «Agulo»).

15.2.— En La Palma.

      Parece predominar la pérdida de la -n y la -l (Mat. Sem.): móhah, naráhah, ehúta, uhahmín, Dohosé y ahíbe, ehenerál, ehúgo. Datos sueltos: Interrogadas Teresa Fernández, diecisiete años, estudiante universitaria en La Lagu­na, hija de campesinos (Mat. Sem., L. Pérez) y Carmen Nieves Pérez Duque, dieci­nueve años, bachiller, hija de campesinos (Mat. Sem.: R. Pérez Ortega), naturales de Santa Cruz de la Palma, pronunciaron naráhah, móhah, faláhe y falaŋhe, loŋha, eŋhuta y «ehtá ehúta», u hahmin, don Hosé y do Hosé; el ahíbe, e heneral (Teresa dijo también e henhibre, el harro, y Carmen Nieves, e húgo ~ el húgo).

15.3.— En Lanzarote.

      Según datos de Tías (*Pérez, «Dos calas»), la desnasaliza­ción es el resultado popular del grupo -nh- en interior de palabra: lóha, sáha, naráha, sahigüéla y hasta áhe ’ángel’ (en este último caso sólo en boca de uno de los seis sujetos encuestados: Margarita Cabrera, setenta y un años, analfabeta); si el encuen­tro de -n y h- se produce por fonética sintáctica o a causa de un prefijo o seudoprefijo en-, la solución es la metátesis: Dohnosé, uhnárro, uhnóyo, ehnormár, ehnilláo, ehnú­to, ehnálmo. En las voces que pertenecen a una capa más culta del vocabulario suele persistir la nasalidad sin que la aspirada se haga implosiva: mãha, falãhe, ãhel (los sujetos más refinados extienden esta pronunciación a dõ Hosé). En el grupo -lh-, la Pérdida de la implosiva se da también: el ahíbe (Eva García, unos veinticinco años, frecuenta Arrecife), junto a la metátesis: ahlíbe (Antonia Hernández, cuarenta años, frecuenta Arrecife); esta solución es dominante en los encuentros de -l y h- por fonéti­ca sintáctica: ehláble, ehlárro, ehlénio, ahlího, ehlugáo ’el juzgado’, etc. Datos sueltos: Un sujeto de Lanzarote, Eugenio Rijo, veintitrés años (interrogado en Tazacorte, donde reside hace catorce años), decía naráhah, berehéna, ehcohurádo, ehúto, ehilláda, junto a ŋha, móŋhah, sáŋha, doŋ Hosé, uŋ hárro, y ahíbe, e háble, e habón, e hudío, junto a el húnco, el húgo, el hosíco, el hasmín (Mat. Sem.: L. Pérez).

15.4.— En Tenerife.

      En el Sur sólo tenemos datos de Fasnia: ehcohurárlah, áhel, faláhe (Mat. Sem.). Una recovera de Santa Cruz procedente de Candelaria (Tomasa Marrero, cuarenta y dos años) decía naráhah (Mat. Sem.: M. Navarro). En Santa Cruz y La Laguna, los hablantes del casco urbano mantienen el grupo [ŋh] (con la nasal más o menos plena); los hablantes rurales de los contornos tienden a reducir la explosiva a una mera nasalización de la vocal (*Serrano, «Estratos varios»). Sin em­bargo, Mary Treixe, diecinueve años, y Carmen Piloto, cincuenta y pico años, costu­reras, de Santa Cruz, pronunciaban naráŋhah ~ naráhah (pero arhibe, er hardín, Mat. Sem.). Alvar, Tenerife, anotó en La Laguna —de su sujeto campesino— formas como berehéna, narahéro, (saguihuéla), ehnuŋcár, ehnámbre, enertár, enérto, Saŋ Huán y bíhŋhen (§§ 335, 333, 336, 154, 57, 298); entrevistado nuevamente por nosotros (Exc. Dial. S. Láz., 1960) Emilio Pérez González, sesenta y nueve años, del barrio de San Lázaro, pronunció: sáha, sahón, sahigüéla, berehéna, ihénioh, ehámbre, enabonár ’enjabonar’, un árro y ahlíbe, ehlabón ’el jabón’, el árro, el úgo. Encarnación Felipe Martín, veintiséis años, sirvienta, de El Batán (Las Mercedes): narãhah, dõ Huán, Hosé, habón, enertalo ’injertarlo’ (Mat. Sem.: E. Márquez). En la región de Anaga, los aislados pagos de Chamorga, La Cumbrilla y Las Bodegas, mantienen las viejas soluciones del grupo -nh-: naráha, Sahuán ’San Juan’, saguigüéla, ehnám­bre, ennenerál ’en general’, un árro y también la pérdida de la implosiva en el grupo -rh-: tahéa (Exc. Dial. Cham.-Cu.-Bo., 1960). En Taganana, Antonia Suárez Carballo, de unos cuarenta años, de Los Naranjeros, decía: sahóneh ’zanjones’, sahigüéla, Sãhuán, aráŋha, naráŋhah, naraŋhéra, un alhíbe ’un aljibe’ y tarhéa, y Rafael Perdomo, ochenta y dos años, de Taborno: «bíhen, que nó se cautíba» (Exc. Dial. Tag., 1960); Alvar, Tenerife, anotó en Taganana: sahigüéla, ehuŋcár, monha (§§ 335, 333, 332). En el norte de Tenerife, *Pérez, «Dos calas», distingue en el Realejo Bajo dos pronunciaciones de -nh-, una más culta con la implosiva conservada, otra popular en que la -n desaparece absorbida en la nasalidad de la vocal; -Ih- se conserva siempre, con la implosiva más o menos relajada. Sin embargo, existen aún en esta área otras pronunciaciones más vulgares. En Tejina, según R. Pérez Ortega (Mat. Sem.), Yolan­da Herrera, dieciséis años, sirvienta en La Laguna, pronunciaba lóxa, naráxah, do Xáime, u xamón (con [x]), junto a ŋha, uŋ harábe, uŋ haléo. En La Victoria, Victoria Díaz, treinta y ocho años, asistenta (en Santa Cruz): «como un ahelíto», ebahelíhta, narãhah ~ narãngah, mõhah ~ móngah, don Huán, hulio, elhíbe «alji­be», el hentuállo (Mat. Sem.), y María García, recovera (en Santa Cruz): sahénto (Mat. Sem.: M. Navarro). En el Puerto de la Cruz, V., sesenta y ocho años, pescador: sáha, móha, lóha, naráŋha y bílhen (Mat. Sem.). En Garachico, una universitaria, veintiún años, hija de maestros, siempre pronunciaba -ŋh-, pero decía ahlíbe, junto a el henerál (Mat. Sem.: R. Pérez Ortega). En Masca: narahéro, Sahuán, eŋhámbre ~ ehambre, naraŋha, senhilla, ’sencilla’ (Exc. Dial. Mas.- Alc, 1960) [y, según los datos posteriores más completos, dispersos en la publicación de Trujillo, Masca, pp. 36, 38,46,49:  naráha,  ũn ihénio, Sahuán ~Saɦuán ~Saguán, sahigüéla ~ saguihuéla; ehnilládo, ehnertár, ehnámbre, uhnúso, uhnúco, uhnarrón; ehlarrón, ehlládo (< *el hihádo) ’el hijastro’]. El estudio más completo de estos grupos lo realiza   *Ruz, «Implos.», a propósito del habla de Guía de Isora y sus contornos: En Chiguergue, Cande­laria Gómez Mendibles, cincuenta y ocho años, «maga» analfabeta, pronunciaba aŋɦel, bereŋɦéla «berenjena», ŋɦa, lisoŋguéra (~lisõhnéra), faláŋgue, naráŋga (~naráha), sargón «zanjón», lõhna, ebahnélio, lisõhnéra (~lisoŋguéra), hnũnto ’en­juto’, hnámbro (~eŋhálmo), ũhnállo, ũhnárro (~uŋhárro), perẽhníl  ’perejil’, Dohnosé, sárhna ’zanja’, nnabonár, naráha (~naránga), junto a los «normales» eŋhilladó, eŋhálmo (~hnámbro), uŋ hárro (~ũhnárro) y sangüiguéla; un al-líbe ~un alhíbe, el-lárro, el-labón, el-lardín; bírhen; otra mujer de Chiguergue, de cincuenta y siete años: atahéa ~ tahéa. En Guía, la solución popular del grupo -nh- es la metátesis; la pérdida de la nasal sólo es general en Dohosé. Las pronunciaciones que conservan el orden normal de los elementos son sólo dominantes en los grupos de origen sintáctico (incluidos los casos de prefijo en-) y en algunas palabras de carácter más culto; los sujetos de habla más fina extienden esas pronunciaciones a un número mayor de voces, pero muy frecuentemente asimilan la aspirada a la [-ŋ], haciéndola sonora [ɦ, g]. Ejemplos de sujetos de habla vulgar: Dohosé, berehéna, lisõhna, narãhna, sãhna, sãhnón, ãhnel, falãhne, mõhna ~ móhna, hnálmo, saŋhihuéla, embaŋhélio, loŋha, eŋhúto, eŋhilládo, uŋhárro, ennabonár, Julián Mendoza, cincuenta y seis años, traba­jador del campo y barman; Dohosé, lóhna, lisõhna, narãnha, sãhna, falãhne, mõhna, hnúnto ’enjuto’, ãhnel,-lito ~ áŋguel,-leh, arcãhne ’arcángel’, ũhnárro ~ uŋhárro, saŋhihuéla, ebaŋhélio, saŋhón, eŋhálmo, eŋhilládo, bereŋguéna, José Rodríguez «Ju­día», sesenta y cuatro años, trabajó en el campo y fue pirotécnico; Dohosé, faláhe, áhel ~ ãhnel, lisõhna, sãhna, ŋhálmo, eŋhũnto ’enjuto’, moŋha, bereŋhéna, loŋha, ebaŋhélio, siŋhuéla ’sanguijuela’, uŋ hárro, eŋhillado, naránga, María González, vein­ticuatro años, lavandera, analfabeta. Ejemplos de hablantes cultos: Marta Casañas, quince años, estudiante de bachillerato, hija de un mecánico (ha vivido en Santa Cruz, La Laguna e Icod), mantenía la pronunciación -ŋh- en todas las voces, salvo en Dohosé y berenguéna (decía saŋguihéla); Olivia Jordán, treinta y seis años, mujer de un administrador de Correos y Telégrafos (fue universitaria): conserva por lo común el grupo -ŋh-, sonorizándolo a veces ŋɦel, bereŋguéna), en algún caso metatizaba (loŋha ~ lõhna, sáhna, narãhna, lisõhna); Juana Meneses, sesenta y tres años, dueña de una pensión (fue bordadora), conservaba con regularidad el grupo -ŋh-, a veces sonorizado (loŋɦa, naránga); es de notar que pronunciaciones como naránga y beren­guéna ocurren incluso en un hablante sumamente afectado, como el secretario del Ayuntamiento (Miguel Martín, cincuenta y nueve años). El carácter prosódico de la nasalidad resulta patente en formas como eŋhũnto, a ~ éhnũnto, -a ~ ennúnta ’enju­ta’ (oídas a seis hablantes), mbaŋhélio (oída a dos sujetos) y el de la aspiración en ũhnáŋhel. El grupo -Ih- es conservado en alhíbe, el alhíbe, por los hablantes más cultos; pero popularmente se dan pronunciaciones muy variables: el al-líbe, un al-libe (en boca del hablante culto Miguel Martín, cincuenta y nueve años, y de los popula­res Julián Mendoza, cincuenta y seis años, y José Hernández, treinta y ocho años), el-lal-líbe (la analfabeta María González, veinticuatro años), elhal-líbe y unhal-líbe (José Rodríguez «Judía», sesenta y cuatro años), con geminación, y el-lahlíbe (Almerinda Rodríguez Meneses, veintisiete años, dueña de una pensión), con metátesis. En encuentros sintácticos, al lado de pronunciaciones normales (el huhádo ’el juzgado’, el hárro, el habón), surgen las geminadas: el-labón (Julián Mendoza y María González). En el caso de -rh-, junto a bírhen, bírhen, hallamos bíhen (María González, Juana Meneses y su hija Almerinda).

15.5.— En Gran Canaria.

      Estamos mal documentados. Pancho Guerra (Memo­rias de Pepe Monagas, Madrid, 1958), imitando el habla popular, escribe: «don Osé» (pág. 288), «San Guán» (página 99), «el usgado» (pág. 68) y «sagento» (págs. 170 y 211). *Sosa, «Datos», anota en San Mateo sáhha, «media naráha» ’(tejado) a cuatro aguas’, Sahuá ’San Juan’, en háble ’que no se cultiva’, y en Santa Lucía Sahuá y al/rhíbe.

Diego Catalán. El español. Orígenes de su diversidad (1989)

CAPÍTULOS ANTERIORES:  EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

ADVERTENCIA

1.- EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

I ORÍGENES DEL PLURALISMO NORMATIVO DEL ESPAÑOL DE HOY

*   2.-1. EL FIN DEL FONEMA /Z/ [DZ - Z] EN ESPAÑOL

*   3.- 2. EL FIN DEL FONEMA /Z/

*   4.- 3. ¿PROCESO FONÉTICO O CAMBIO FONOLÓGICO?

*   5.- 4. ¿PROPAGACIÓN DE UN CAMBIO FONÉTICO O DE UN SISTEMA FONOLÓGICO?

*   6.- 5. LA FALTA DE DISTINCIÓN /Z/ : /Ç/, REGIONALISMO CASTELLANO - VIEJO

*   7.- 6. LA CONFUSIÓN SE CONVIERTE EN NORMA DEL HABLA DE LA CORTE (FINALES DEL SIGLO XVI)

*    8.- 7. LA PÉRDIDA DE LA DISTINCIÓN /Ç/ : /Z/ NORMA GENERAL DEL HABLA (EN EL PRIMER CUARTO DEL SIGLO XVII)

*   9.- 8. EL CAMBIO EN LA NORMA CORTESANA, VISTO POR LOS GRAMÁTICOS EXTRANJEROS

10.- 9. EL ESPAÑOL ORIENTAL ANTE EL TRIUNFO DE LA NUEVA NORMA DE MADRID

11.- 10. RESISTENCIA DEL ANTIGUO SISTEMA TOLEDANO EN LA ALTA EXTREMADURA

*   12.- 11. LA NUEVA NORMA ANTE EL CECEO ANDALUZ

*   13.- 12. CONCLUSIÓN

 II EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA.

*   14.- 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN

*   15.- 2. CECEOSOS DE LENGUA ESTROPAJOSA

*   16.- 3. CECEOSOS POR HÁBITO LINGÜÍSTICO

17.- 4. COMUNIDADES CECEOSAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVI. SU LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y SOCIAL

18.- 5. EL ÇEZEO SEVILLANO EN TIEMPO DE LOS REYES CATÓLICOS, SEGÚN EL TESTIMONIO DE LAS GRAFÍAS

*    19.- 6. EL ÇEÇEO SEVILLANO, DESCRITO POR NEBRIXA

20.- 7. CARÁCTER FRICATIVO DE LA /Ç/ Y DE LA /Z/ DEL SEVILLANO MEDIEVAL

*    21.- 8. LAS GRAFÍAS Y EL ÇEZEO MEDIEVAL

*   22.- 9. CONCLUSIÓN: EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA

III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 23.- III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 24.- 1. CONSIDERACIONES DIACRÓNICAS ACERCA DE LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL

* 25.- 2. LAS SIBILANTES IMPLOSIVAS EN EL ESPAÑOL DE ESPAÑA: GEOGRAFÍA Y DIACRONÍA

26.- 3. LA EVOLUCIÓN DE -S, -Z COMPARADA CON LA DE -R, -L

*   27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

* 28.- 5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

29.- IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

*    30.- 1. SINGULARIDAD DEL HABLA «CHINATA»

*    31.- 2. PERSONALIDAD LINGÜÍSTICA DE NUESTRO AUTOR

*    32.- 3. TEXTOS

 * 33.- 4. EL SISTEMA FONOLÓGICO «CHINATO» EN LA CONCIENCIA DE NUESTRO AUTOR

*   34.- 5. PROBLEMAS DE FONÉTICA SINTÁCTICA

*   35.- 6. DEBILIDAD DE LA ANALOGÍA MORFOLÓGICA

V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*  36.- V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*   37.- 1. EL ÇEZEO [ÇEZ̧EO] SEVILLANO Y EL ESPAÑOL DE CANARIAS Y LAS ANTILLAS EN EL PRIMER CUARTO DEL S. XVI

*   38.- 2. EL ESPAÑOL ULTRAMARINO DE LOS PUERTOS Y EL ESPAÑOL MERIDIONAL

VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   39.- VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   40.- 1. EL ESPAÑOL DE LOS PUERTOS DE AMÉRICA

*   41.- 2. EL DATO CANARIO: ESTRATOS VARIOS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO

*   42.- 3. CONSONANTES IMPLOSIVAS

*    43.- 4. EL FONEMA /H/

*   44.- 5. LA -D- (< -T- LATINA)

*   45.- 6. LA OPOSICIÓN [L PALATAL] : [Y] Y EL YEÍSMO

*   46.- 7. LA -CH-

*    47.- 8. LA DIPTONGACIÓN DE LOS HIATOS

*    48.- 9. CONCLUSIÓN

VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    49.- VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    50.- 1. LA DIALECTALIZACIÓN VERTICAL: COEXISTENCIA DE MODALIDADES ARCAIZANTES Y NEOLÓGICAS DE ESPAÑOL ATLÁNTICO

*    51.- 2. EL CONFLICTO ENTRE LA NORMA REGIONAL Y EL ESPAÑOL NORMATIVO

*    52.- 3. DOCUMENTACIÓN (ILUSTRATIVA DE LAS CUESTIONES TRATADAS)

*    53. 4. LA S SONORA

*    54.- 5. EL CECEO: VARIANTES SISEANTES Y CICEANTES

*    55.- 6. LA ASPIRACIÓN

*    56.- 7. YEÍSMO Y CONSERVACIÓN DE LL

*    57.- 8. CONSERVACIÓN Y PÉRDIDA DE -D-

*    58.- 9. VOCALIZACIÓN DE LA D EN EL GRUPO -DR-

*    59.- 10. ASPIRACIÓN Y CONSERVACIÓN DE -S IMPLOSIVA

*    60.- 11. DISTINCIÓN Y NEUTRALIZACIÓN DE -R, -L

*    61.- 12. LOS GRUPOS -RN-, -RL-: CONSERVACIÓN Y ASPIRACIÓN DE LA IMPLOSIVA

*    62.- 13. PÉRDIDA DE LA -R DEL INFINITIVO POR INFLUJO DEL CONTORNO

*    63.- 14. PÉRDIDA DE IMPLOSIVAS

*    64.- 15. RESULTADOS VARIOS DE -NH-, -LH- Y -RH-

  Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Letra minúscula d de Durero

63.- 14. PÉRDIDA DE IMPLOSIVAS

63.- 14. PÉRDIDA DE IMPLOSIVAS

14. PÉRDIDA DE IMPLOSIVAS. VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS.

14.1.— Pérdida de la aspiración.

      En Tenerife, la aspirada procedente de la sibilante implosiva suele con­servarse, incluso en posición final. Hay, sin embargo, alguna tendencia a la pérdida. Alvar, Tenerife, § 18 d, pág. 28, recoge un caso aislado: óho ’ojos’ (Tag.). Este ejem­plo, unido a loh teháo, tréh óha, mih ího, máh agúha, de Alvaro López, Chamorga, parecen indicar que la pérdida se halla favorecida por la disimilación entre aspiradas. Sin embargo, en Las Bodegas, una vieja: lah camináda (Exc. Dial. Cham.-Cu.-Bo., 1960); en Masca, Carmen Dorta: sebólla (pl.), cóle (pl.), sana(h)ória (pl.), y Rosa María Díaz: péra (pl.), «hígoh carréño», níhpero (pl.), y en Alcalá, Francisca Hernán­dez Megolla: cábra (pl.), y Manuel Hernández: cúra ’curas’ (Exc. Dial. Mase.-Alc, 1960); en El Tanque, Carmela Ortiz, treinta y seis años (vive en Santa Cruz): «tiene de má» (junto a «máh bien», tréh dúroh, dóh, entónseh. Mat. Sem., 1955: M. Navarro). *Ruz, «Implos.», observa que en Guía «la aspiración puede perderse de forma ocasio­nal»; entre los ejemplos citados abundan las voces agudas: «ího de Dió» (ocho sujetos, de 11), felí (nueve sujetos), hué (siete), (seis), (cinco), ó (tres), é (dos), y las palabras en que la -s no tiene función morfológica: huébe (seis sujetos), márte, lúne; Carlo ~ Cáhlo (cinco sujetos), Fernánde (cinco), Ernánde (tres); otros casos son más raros: loh tehádo (José Hernández, treinta y ocho años, de habla vulgar, y Olivia Jordán, treinta y seis años, de cierta cultura), calsóne (José Hernández), lo sánto (Ismael Rodríguez, dieciséis años, estudiante de bachillerato, hijo de una ventera), mése (Gumersinda, cincuenta y seis años, de Tejina de Guía). La vocal que precede a la aspiración perdida se hace claramente abierta: «la óra que ę y sin barrér una hila». [Según Trujillo, Masca, p. 49 «la [-h] final absoluta, conservada siempre o casi siem­pre después de [a], [i], [u]... se pierde con bastante frecuencia tras [o] y [e]». Esas finales pueden pronunciarse, entonces, abiertas o incluso cerradas [los -árbolẹ]; con anulación de la marca morfológica del número].

      «La pérdida de la aspiración en posición final de palabra caracteriza el habla innovadora de Las Palmas, y de las villas y pueblos del norte de Gran Canaria. La crítica situación en que esta pérdida coloca a los morfemas de plural en el sustan­tivo y de persona Tú en el verbo tiende a salvarse aquí, como en otras zonas del español meridional y atlántico, gracias a la mayor abertura y al alargamiento de la vocal final, que permiten distinguir las sílabas antes trabadas por la [-h], de las origi­nariamente libres... El olvido de la aspiración se prolonga a los casos en que la implo­siva iría agrupada con una consonante por fonética sintáctica, y al desaparecer la aspirada convierte a la consonante sonora inmediata en una oclusiva» (Catalán, «Ca­nario», pág. 324 [véase atrás, p. 133], basado en Mat. Sem., 1955 y 1957-1958); es esta oclusión la que suele parodiarse escribiendo «lan dó» (’las dos’), «lan vaca» (’las va­cas’) (el refuerzo de la explosión se produce también en las sordas p-, t-, k-; de ahí que Pancho Guerra, Memorias de Pepe Monagos, Madrid, 1958, pág. 67, escriba: «Lan Parmas»). Según las encuestas de *Sosa, «Datos», la aspiración es vacilante en San Mateo: arrúgah, la séhah, carrílloh, naríh, loh sarsíyoh, rehpirámoh, etc., lah siéne, cohquíya (pl.), loh oríne, sapáto (pl.), loh clábo, rodiyéra (pl.), tauréte (pl.), síya (pl.), «doh média naráha», etc.; algo más firme parece ser en el pago de Juan Grande (San Bartolomé de Tirajana): pécah, los óhoh, loh cáñoh, cordiáleh, loh moyéroh, gallínah, teníqueh, etc., frente a la narí, loh carríllo, piehpláno. En Santa Lucía (gotaróneh, mohóneh, asaóneh, «sól de loh muértoh», endormíoh, etc.), y en Castillo Rome­ral (chupadérah, halióneh, paráleh, madéroh, etc.) parece dominar la conservación de la [-h] (pero «luséro de Véno», Castillo Romeral).

14.2.— Pérdida del archifonema representante de -r, -l en posición final.

       Para los escasos ejemplos registrados en Tenerife y los muy abundantes recogidos en Gran Canaria, véase capítulos atrás.

14.3.— Pérdida de la -n final.

      En posición final, el archifonema nasal se realiza velar [ŋ] y la vocal inmediatamente anterior se nasaliza. Según *Pérez, «Dos calas», y *Ruz, «Implos.», tanto en Tías (Lanzarote) como en el Realejo Bajo y en Guía (Tene­rife), las palabras agudas mantienen la consonante, pero en las llanas es muy común la reducción del elemento nasal a una simple nasalización de la vocal (Catalán, «Ca­nario», pág. 329 [aquí atrás, p. 137]. La debilitación es más importante en Gran Canaria, donde se dan casos de desnasalización en voces agudas. *Sosa, «Datos», anota en San Mateo aruñó, reguñó, hilabó ’eslabón’, carsetí, oyí ’hollín’ (junto a pimentõ, corasõ, tisõŋ, barcõŋ, etc.) y en Castillo Romeral salmó, guió, Sahuá ’San Juan’ (junto a belóŋ, corasóŋ).

Diego Catalán. El español. Orígenes de su diversidad (1989)

CAPÍTULOS ANTERIORES:  EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

ADVERTENCIA

1.- EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

I ORÍGENES DEL PLURALISMO NORMATIVO DEL ESPAÑOL DE HOY

*   2.-1. EL FIN DEL FONEMA /Z/ [DZ - Z] EN ESPAÑOL

*   3.- 2. EL FIN DEL FONEMA /Z/

*   4.- 3. ¿PROCESO FONÉTICO O CAMBIO FONOLÓGICO?

*   5.- 4. ¿PROPAGACIÓN DE UN CAMBIO FONÉTICO O DE UN SISTEMA FONOLÓGICO?

*   6.- 5. LA FALTA DE DISTINCIÓN /Z/ : /Ç/, REGIONALISMO CASTELLANO - VIEJO

*   7.- 6. LA CONFUSIÓN SE CONVIERTE EN NORMA DEL HABLA DE LA CORTE (FINALES DEL SIGLO XVI)

*    8.- 7. LA PÉRDIDA DE LA DISTINCIÓN /Ç/ : /Z/ NORMA GENERAL DEL HABLA (EN EL PRIMER CUARTO DEL SIGLO XVII)

*   9.- 8. EL CAMBIO EN LA NORMA CORTESANA, VISTO POR LOS GRAMÁTICOS EXTRANJEROS

10.- 9. EL ESPAÑOL ORIENTAL ANTE EL TRIUNFO DE LA NUEVA NORMA DE MADRID

11.- 10. RESISTENCIA DEL ANTIGUO SISTEMA TOLEDANO EN LA ALTA EXTREMADURA

*   12.- 11. LA NUEVA NORMA ANTE EL CECEO ANDALUZ

*   13.- 12. CONCLUSIÓN

 II EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA.

*   14.- 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN

*   15.- 2. CECEOSOS DE LENGUA ESTROPAJOSA

*   16.- 3. CECEOSOS POR HÁBITO LINGÜÍSTICO

17.- 4. COMUNIDADES CECEOSAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVI. SU LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y SOCIAL

18.- 5. EL ÇEZEO SEVILLANO EN TIEMPO DE LOS REYES CATÓLICOS, SEGÚN EL TESTIMONIO DE LAS GRAFÍAS

*    19.- 6. EL ÇEÇEO SEVILLANO, DESCRITO POR NEBRIXA

20.- 7. CARÁCTER FRICATIVO DE LA /Ç/ Y DE LA /Z/ DEL SEVILLANO MEDIEVAL

*    21.- 8. LAS GRAFÍAS Y EL ÇEZEO MEDIEVAL

*   22.- 9. CONCLUSIÓN: EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA

III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 23.- III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 24.- 1. CONSIDERACIONES DIACRÓNICAS ACERCA DE LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL

* 25.- 2. LAS SIBILANTES IMPLOSIVAS EN EL ESPAÑOL DE ESPAÑA: GEOGRAFÍA Y DIACRONÍA

26.- 3. LA EVOLUCIÓN DE -S, -Z COMPARADA CON LA DE -R, -L

*   27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

* 28.- 5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

29.- IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

*    30.- 1. SINGULARIDAD DEL HABLA «CHINATA»

*    31.- 2. PERSONALIDAD LINGÜÍSTICA DE NUESTRO AUTOR

*    32.- 3. TEXTOS

 * 33.- 4. EL SISTEMA FONOLÓGICO «CHINATO» EN LA CONCIENCIA DE NUESTRO AUTOR

*   34.- 5. PROBLEMAS DE FONÉTICA SINTÁCTICA

*   35.- 6. DEBILIDAD DE LA ANALOGÍA MORFOLÓGICA

V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*  36.- V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*   37.- 1. EL ÇEZEO [ÇEZ̧EO] SEVILLANO Y EL ESPAÑOL DE CANARIAS Y LAS ANTILLAS EN EL PRIMER CUARTO DEL S. XVI

*   38.- 2. EL ESPAÑOL ULTRAMARINO DE LOS PUERTOS Y EL ESPAÑOL MERIDIONAL

VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   39.- VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   40.- 1. EL ESPAÑOL DE LOS PUERTOS DE AMÉRICA

*   41.- 2. EL DATO CANARIO: ESTRATOS VARIOS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO

*   42.- 3. CONSONANTES IMPLOSIVAS

*    43.- 4. EL FONEMA /H/

*   44.- 5. LA -D- (< -T- LATINA)

*   45.- 6. LA OPOSICIÓN [L PALATAL] : [Y] Y EL YEÍSMO

*   46.- 7. LA -CH-

*    47.- 8. LA DIPTONGACIÓN DE LOS HIATOS

*    48.- 9. CONCLUSIÓN

VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    49.- VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    50.- 1. LA DIALECTALIZACIÓN VERTICAL: COEXISTENCIA DE MODALIDADES ARCAIZANTES Y NEOLÓGICAS DE ESPAÑOL ATLÁNTICO

*    51.- 2. EL CONFLICTO ENTRE LA NORMA REGIONAL Y EL ESPAÑOL NORMATIVO

*    52.- 3. DOCUMENTACIÓN (ILUSTRATIVA DE LAS CUESTIONES TRATADAS)

*    53. 4. LA S SONORA

*    54.- 5. EL CECEO: VARIANTES SISEANTES Y CICEANTES

*    55.- 6. LA ASPIRACIÓN

*    56.- 7. YEÍSMO Y CONSERVACIÓN DE LL

*    57.- 8. CONSERVACIÓN Y PÉRDIDA DE -D-

*    58.- 9. VOCALIZACIÓN DE LA D EN EL GRUPO -DR-

*    59.- 10. ASPIRACIÓN Y CONSERVACIÓN DE -S IMPLOSIVA

*    60.- 11. DISTINCIÓN Y NEUTRALIZACIÓN DE -R, -L

*    61.- 12. LOS GRUPOS -RN-, -RL-: CONSERVACIÓN Y ASPIRACIÓN DE LA IMPLOSIVA

*    62.- 13. PÉRDIDA DE LA -R DEL INFINITIVO POR INFLUJO DEL CONTORNO

  Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Letra minúscula e de Durero

62.- 13. PÉRDIDA DE LA -R DEL INFINITIVO POR INFLUJO DEL CONTORNO

62.- 13.  PÉRDIDA DE LA -R DEL INFINITIVO POR INFLUJO DEL CONTORNO

13.  PÉRDIDA DE LA -R DEL INFINITIVO POR INFLUJO DEL CONTORNO. VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS.

13.1.— Pérdida de la -r ante me, te, se.

      Son los casos peor conservados. Aún tienen gran arraigo en La Gomera, según testimonio de *Navarro respecto a Valle Gran Rey (ejemplos: largámi; sacáti; «afincási loh piéh», aheitási ’darse maña’, ahumási ’emborracharse’, alongási, ehgalitási ’perderse, desaparecer’, ehtási ’demorarse’, ehtocási ’descubrise la cabeza’, empahullási ’hartarse’, «fahási a trabahar», fatási ’ce­ñirse’, minási ’rezumarse’, rompési, etc.; sin embargo, en Trab., 1955, M. Navarro anota sistemáticamente formas con -rs-: ensanagárse ’encenagarse’, ehnuncárse, enco­clillárse, etc., así como casárti); en el Cercado, la pérdida de la -r parece general («turráse la párra», «tárda en quemási», cazási ’casarse’, en boca de sujetos varios, M. Navarro, Trab., 1955). En Agulo: buhlá:se (*Ascanio, «Agulo»).

      También se mantienen las formas arcaicas en Lanzarote. *Pérez, «Dos calas», las considera generales en Tías (ejemplos: queréme, sentáse, con e muy abierta y a palatal también abierta); en cambio, una universitaria de Mala (Sara Robayna, veintiún años): metérse (Mat. Sem.).

      En Tenerife, Alvar, Tenerife, § 391, pág. 47, registra en Taganana arrodi­lláse, ehcarracháse, sonáse, etc.; en La Laguna, aogáse, encuclilláse, díse, etc., y «for­mas semejantes» en Alcalá. Varios sujetos de El Realejo Bajo (Antonio Hernández, unos treinta años, jornalero; Remedios y Clara García Ávila, cuarenta y seis y treinta años, sirvientas; Manuel Fuentes, unos sesenta años, medianero) pronunciaban que­réme, sentáse (con la misma modificación de las vocales que en Tías), según *Pérez, «Dos calas». En cambio, *Ruz, «Implos.», no encuentra casos de pérdida de -r con me enclítico en Guía de Isora; y los Mat. Sem. registran la conservación de -rm-, -rs-, en dos hablantes rurales de Taganana y Tejina. [Tampoco en Masca encuentra Trujillo, Masca, p. 37, casos de pérdida de -r ante s-.

      En Gran Canaria, Sosa, «Datos», recoge ahogáse y asocáse (frente a abundantes ejemplos con -rs-). Una universitaria hija de campesinos de Santa Lucía (Carmen Morales) pronunciaba dormíme, mientras otras dos de Sardina y Las Pal­mas conservaban los grupos -rm-, -rs-, con r débil (Mat. Sem.).

13.2.— Pérdida de la -r ante l- pronominal.

      Es todavía muy común. En La Go­mera tenemos datos de Valle Gran Rey (béla ’verla’, partíluh, «calláli el secréto» ’reve­larle el s.’,  * Navarro, «Valle Gran Rey»; preténdéla, namorála, «no querélo», dehpresiálu, M. Navarro, Trab., 1955), de El Cercado («echáli la tierra», «áy que tenélo», M. Navarro, Trab., 1955), y de Agulo (comélo, amálo, *Ascanio, «Agulo»); pero en Agu­lo alterna con la aspiración de la -r, resultado normal de -rl- (miráhlo, rogáhle, pare­séhlo, ehcribíhlo, *Ascanio, «Agulo»).

      En Lanzarote es general en Tías (*Pérez, «Implos.», ejs.: atahálo, coméla, tenéla, con las modificaciones vocálicas arriba descritas). En cambio, una universi­taria de Mala (Sara Robayna, veintiún años) conserva -rl- (llebarla. Mat. Sem.).

      En Hierro, según datos de un observador que suele generalizar (Mat. Sem.: R. Prieto), Diego González Armas, ochenta y cinco años, labrador: mahchále, quedálo, llamále, tomálo.

      En Tenerife tenemos abundante documentación. En El Realejo Bajo, * Pérez, «Implos», considera normal la forma cohélo (con ę abierta); sólo los cultos (una universitaria de diecinueve años; una joven con bachillerato y carrera de piano, hija de propietarios, de veinticinco años) conservan el grupo -rl- (pronunciándolo ápico-palatal). En Guía de Isora (*Ruz, «Implos.»), la pérdida de la -r, con abertura de la vocal precedente, es la pronunciación más generalizada (atahálo, cambiálo, gosálo, labálo, rosiála, cohélo, bendélo, subíla, etc.), aunque algunos sujetos la alternan con la ocasional conservación del grupo -rl- (ataharlo, llamarlo, junto a atahálo, co­hélo, erbíla, etc.), y otros (José Rodríguez «Judía», sesenta y cuatro años, pirotécnico; Olivia Jordán, treinta y seis años, con bachillerato y algunos estudios universitarios; María González, veinticuatro años, lavandera) con la pronunciación geminada (atahál-lo, llamál-lo, cohél-lo, dehpedíl-lo, cambiál-lo, frente a cohéla, atahálo, labá­la, dehálo, etc.); es rara la aspiración ataháhlo (Ismael Rodríguez, dieciséis años, estudiante de bachillerato, hijo de un curandero), a pesar de la frecuencia de -hl- < -rl- en otros casos. En Santa Cruz y La Laguna (*Serrano, «Estratos varios») domina la conservación de   -l-, con pronunciación ápico-palatal, pero algunos sujetos (Julia Gil, veinte años, estudiante, hija de militar, y Argelia Rodríguez, catorce años, hija de un jornalero de La Cuesta, en Santa Cruz; Domingo Fernández, treinta y cuatro años, oficial de Banco, y Jesús Rodríguez, setenta y pico años, carpintero, en La Laguna) aspiran (cohéhlo, ataháhlo). Luciano, sesenta y nueve años, bedel de la Uni­versidad, La Laguna: «para cantálo», contehtále (Mat. Sem.); Emilio Pérez González, nacido en 1893, del barrio de San Lázaro, La Laguna (el sujeto de Alvar, Tenerife, para La Laguna): aspira por lo común la -r (ehtroncáhla, rompéhlah, ehtregáhla, crusáhla, pasáhloh, buhcóhloh, rehpetáhla; frente a un solo caso de geminación: atrabesál-le, Exc. Dial. S. Láz., 1959). En Santa Cruz, una maestra y un empleado (ambos de treinta y cinco años) mantienen -rl- («de bérla»; preguntárle), y un estu­diante del magisterio (Juan Aguilar, dieciocho años) gemina en ehcuchál-la (Mat. Sem.: C. Delgado y P. Ruiz). Tomasa Marrero, cuarenta y dos años, de Candelaria, recovera en Santa Cruz: presentál-loh, yebál-lah (Mat. Sem.: M. Navarro). En Chamorga: traélo, llebáloh, cómela, junto a remendáhla, rapáhla, desíhle; en La Cumbrilla: quitála, junto a aprendéhlo, y en Las Bodegas: bendéla, llebálo (Exc. Dial. Cham.-Cu.-Bo., 1960). En Taganana (aparte de pedíle, anotado por Alvar, Tenerife, § 391, pág. 47), Concepción Núñez, treinta y seis años, cocinera en La Laguna: llebála (Mat. Sem.); Paulino Suárez Delgado: tehéla; Rafael Perdomo, ochenta y dos años, de Taborno, pastor: pelálo, echálo, «ponélo al sól», dilo ’irlo’, ehpabilálah; en cambio, Octavio aspiraba siempre (podéhla, empuháhla, aguantáhla, desíhle, rehpetáhla); An­tonia Suárez Carballo, de Los Naranjeros, vacilaba entre coméhla y aguisiárlo. La mujer de Julián Izquierdo dijo: cortála, cohélo (Exc. dial. Tag., 1960). En Las Carbo­neras, seña Isabel Corón: disimulála (Mat. Sem., 1954: M. J. López de Vergara). En Tacoronte, una mujer de unos cuarenta y cinco años: la -r del infinitivo seguida del pronombre lo «no la pronunciaba absolutamente nada» (Mat. Sem., 1955: C. R. Je­rez). En Tejina, Yolanda Remedios Herrera, diecisiete años, campesina: llebála, junto a bel-la (Mat. Sem.). En el Puerto de la Cruz, V., sesenta y ocho años, pescador: bañálo (Mat. Sem.); Nazaria Borges, treinta años, sirvienta en Santa Cruz: coméhlo, dáhlo, desíhle (Mat. Sem., 1955: T. Capote); José Hernández Lima, sesenta y cinco años, ma(r)chá(r)le, junto a quedáhlo, llamáhle, tomáhlo (Mat. Sem.: R. Prieto, en informe generalizador, digno de poca confianza). En El Lomo, Icod el Alto, una mujer de sesenta años: ponéle, dále ’darle’ (Mat. Sem.: M. J. López de Vergara). En Teno: bélo ’verlo’ (Exc. Dial. Teno, 1963). En Masca: arreglálo (con a palatal y abier­ta, Exc. Dial. Mas.-Alc, 1960) [y la afirmación de Trujillo, Masca, p. 37, «la [-r] de los infinitivos se asimila y funde con la [l-] de los pronombres átonos, e incluso del artículo. Y esto... de una manera general»]. En Alcalá: ponéla, «a béla» (Exc. Dial. Mas.-Alc, 1960).

      Sobre Gran Canaria estamos peor informados. *Sosa, «Datos», recoge abundantes ejemplos de aspiración de la -r, como único resultado (sorribáhlo, capáhlo, abentáhlo, meséhlo, aguareséhlo, etc.). Los costumbristas canarios representan esta pronunciación con -s: «sembraslo», «dejaslo», «quitasle», escribe Pancho Guerra, Memorias de Pepe Monagas, Marid, 1958 (págs. 80, 86, 148), pero alternando con otro resultado, «casalos» (pág. 17). Datos sueltos de Gran Canaria: una universitaria de Sardina decía llebáhla, mientras otra de Las Palmas (Ana María Macario, veinte años) llebárla. bél-la (Mat. Sem.).

13.3.— La -r seguida de nos.

      Tiene, en general, el mismo tratamiento que en el grupo -rn- interior de palabra.

13.4.— Pérdida de -r ante l- del artículo.

      Cuento con testimonios escasos. Alvar, Tenerife, § 292, pág. 39, cita de La Laguna las formas tocá (sin duda formando parte de la frase «tocar las campanas», cfr. pregunta 830 de Alvar, cuest. ALEA, Granada, 1952) y deθí. advirtiendo: «por fonética sintáctica en estos dos casos». En Taganana, Rafael Perdomo, ochenta y dos años, pastor: «presentá las ármah» (Exc. Dial. Tag., 1960). Yolanda Remedios Herrera, diecisiete años, campesina de Tejina, y Concep­ción Núñez, treinta y seis años, cocinera, procedente de Taganana: «asé la cama», «recohé lah tachah» (Mat. Sem.) [En Masca, Trujillo, Masca, p. 37, la considera normal].

      En Gran Canaria, donde la pérdida de -r, -l finales es bastante común, los ejemplos tienen menos interés (dos universitarias, una de Las Palmas y otra de Sardina: «asé la cama», «recohé lah tacha(h)», Mat. Sem.; en San Mateo, «tocá la campana» ’tañer las campanas’, Sosa, «Datos»).

Diego Catalán. El español. Orígenes de su diversidad (1989)

CAPÍTULOS ANTERIORES:  EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

ADVERTENCIA

1.- EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

I ORÍGENES DEL PLURALISMO NORMATIVO DEL ESPAÑOL DE HOY

*   2.-1. EL FIN DEL FONEMA /Z/ [DZ - Z] EN ESPAÑOL

*   3.- 2. EL FIN DEL FONEMA /Z/

*   4.- 3. ¿PROCESO FONÉTICO O CAMBIO FONOLÓGICO?

*   5.- 4. ¿PROPAGACIÓN DE UN CAMBIO FONÉTICO O DE UN SISTEMA FONOLÓGICO?

*   6.- 5. LA FALTA DE DISTINCIÓN /Z/ : /Ç/, REGIONALISMO CASTELLANO - VIEJO

*   7.- 6. LA CONFUSIÓN SE CONVIERTE EN NORMA DEL HABLA DE LA CORTE (FINALES DEL SIGLO XVI)

*    8.- 7. LA PÉRDIDA DE LA DISTINCIÓN /Ç/ : /Z/ NORMA GENERAL DEL HABLA (EN EL PRIMER CUARTO DEL SIGLO XVII)

*   9.- 8. EL CAMBIO EN LA NORMA CORTESANA, VISTO POR LOS GRAMÁTICOS EXTRANJEROS

10.- 9. EL ESPAÑOL ORIENTAL ANTE EL TRIUNFO DE LA NUEVA NORMA DE MADRID

11.- 10. RESISTENCIA DEL ANTIGUO SISTEMA TOLEDANO EN LA ALTA EXTREMADURA

*   12.- 11. LA NUEVA NORMA ANTE EL CECEO ANDALUZ

*   13.- 12. CONCLUSIÓN

 II EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA.

*   14.- 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN

*   15.- 2. CECEOSOS DE LENGUA ESTROPAJOSA

*   16.- 3. CECEOSOS POR HÁBITO LINGÜÍSTICO

17.- 4. COMUNIDADES CECEOSAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVI. SU LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y SOCIAL

18.- 5. EL ÇEZEO SEVILLANO EN TIEMPO DE LOS REYES CATÓLICOS, SEGÚN EL TESTIMONIO DE LAS GRAFÍAS

*    19.- 6. EL ÇEÇEO SEVILLANO, DESCRITO POR NEBRIXA

20.- 7. CARÁCTER FRICATIVO DE LA /Ç/ Y DE LA /Z/ DEL SEVILLANO MEDIEVAL

*    21.- 8. LAS GRAFÍAS Y EL ÇEZEO MEDIEVAL

*   22.- 9. CONCLUSIÓN: EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA

III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 23.- III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 24.- 1. CONSIDERACIONES DIACRÓNICAS ACERCA DE LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL

* 25.- 2. LAS SIBILANTES IMPLOSIVAS EN EL ESPAÑOL DE ESPAÑA: GEOGRAFÍA Y DIACRONÍA

26.- 3. LA EVOLUCIÓN DE -S, -Z COMPARADA CON LA DE -R, -L

*   27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

* 28.- 5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

29.- IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

*    30.- 1. SINGULARIDAD DEL HABLA «CHINATA»

*    31.- 2. PERSONALIDAD LINGÜÍSTICA DE NUESTRO AUTOR

*    32.- 3. TEXTOS

 * 33.- 4. EL SISTEMA FONOLÓGICO «CHINATO» EN LA CONCIENCIA DE NUESTRO AUTOR

*   34.- 5. PROBLEMAS DE FONÉTICA SINTÁCTICA

*   35.- 6. DEBILIDAD DE LA ANALOGÍA MORFOLÓGICA

V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*  36.- V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*   37.- 1. EL ÇEZEO [ÇEZ̧EO] SEVILLANO Y EL ESPAÑOL DE CANARIAS Y LAS ANTILLAS EN EL PRIMER CUARTO DEL S. XVI

*   38.- 2. EL ESPAÑOL ULTRAMARINO DE LOS PUERTOS Y EL ESPAÑOL MERIDIONAL

VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   39.- VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   40.- 1. EL ESPAÑOL DE LOS PUERTOS DE AMÉRICA

*   41.- 2. EL DATO CANARIO: ESTRATOS VARIOS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO

*   42.- 3. CONSONANTES IMPLOSIVAS

*    43.- 4. EL FONEMA /H/

*   44.- 5. LA -D- (< -T- LATINA)

*   45.- 6. LA OPOSICIÓN [L PALATAL] : [Y] Y EL YEÍSMO

*   46.- 7. LA -CH-

*    47.- 8. LA DIPTONGACIÓN DE LOS HIATOS

*    48.- 9. CONCLUSIÓN

VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    49.- VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    50.- 1. LA DIALECTALIZACIÓN VERTICAL: COEXISTENCIA DE MODALIDADES ARCAIZANTES Y NEOLÓGICAS DE ESPAÑOL ATLÁNTICO

*    51.- 2. EL CONFLICTO ENTRE LA NORMA REGIONAL Y EL ESPAÑOL NORMATIVO

*    52.- 3. DOCUMENTACIÓN (ILUSTRATIVA DE LAS CUESTIONES TRATADAS)

*    53. 4. LA S SONORA

*    54.- 5. EL CECEO: VARIANTES SISEANTES Y CICEANTES

*    55.- 6. LA ASPIRACIÓN

*    56.- 7. YEÍSMO Y CONSERVACIÓN DE LL

*    57.- 8. CONSERVACIÓN Y PÉRDIDA DE -D-

*    58.- 9. VOCALIZACIÓN DE LA D EN EL GRUPO -DR-

*    59.- 10. ASPIRACIÓN Y CONSERVACIÓN DE -S IMPLOSIVA

*    60.- 11. DISTINCIÓN Y NEUTRALIZACIÓN DE -R, -L

*    61.- 12. LOS GRUPOS -RN-, -RL-: CONSERVACIÓN Y ASPIRACIÓN DE LA IMPLOSIVA

  Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Letra minúscula f de Durero

61.- 12. LOS GRUPOS -RN-, -RL-: CONSERVACIÓN Y ASPIRACIÓN DE LA IMPLOSIVA

61.- 12. LOS GRUPOS -RN-, -RL-: CONSERVACIÓN Y ASPIRACIÓN DE LA IMPLOSIVA

12. LOS GRUPOS -RN-, -RL-: CONSERVACIÓN Y ASPIRACIÓN DE LA IMPLOSIVA. VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS.

      En Catalán, «Canario», [véase atrás, cap. 6, § 3.3.], intenté ya ofrecer una imagen de la extensión geográfica y social de las varias pronunciaciones de -r seguida de n-, l- (formas plenas, formas relajadas —con una ápico-palatal más o menos asimilada a la consonante siguiente— y formas aspiradas, que, ante -n, resul­tan nasalizadas) apoyándome en los datos reunidos por *Serrano, «Estratos varios», *Pérez, «Dos calas», *Navarro, «Valle Gran Rey», y *Ascanio, «Agulo», y en los Mat. Sem. Creo de interés inventariar aquí las noticias hasta ahora reunidas (transcribo con -nn- y -ll- las formas con -r ápico-alveolar más o menos asimilada a la consonante explosiva.

12.1En Gran Canaria.

      La aspiración se halla muy extendida en los diversos niveles sociales de Las Palmas (Mat. Sem.), aunque sirva a Pancho Guerra, Memo­rias de Pepe Monagos, Madrid, 1958, para caracterizar el habla popular (naturalmen­te la [-h] es representada por -s): «infiesnos», «casne», «de tusnio» ’de turno’ y «sem­braste», «dejaslo», «quitasle» (páginas 38, 87, 162 y 80, 86, 148). *Sosa, «Datos», registra siempre -hn-, -hl- (piéhna, benhegá, bigóhnia, yéhno, cahnabále, sáhna, cuadéhna, llobihniándo, loh cuéhnoh, etc., y meséhlo, arruyáhlo, aparáhlo, acarráhlo, degranáhla, etc.) en San Mateo, Llanos de Telde, San Bartolomé, Santa Lucía y Castillo Romeral.

12.2.— En Tenerife.

       Según Alvar, Tenerife, § 29s, pág. 39, «en posición implosiva la -r se aspira ante nasal y lateral» (ante n- la aspiración es sonora y está nasalizada); los ejemplos aducidos son: tóhno (Taganana), cuadéhna y cahlínga (Puerto de la Cruz). Pero no conviene generalizar: en otras secciones del propio libro de Alvar (págs. 15, 16, 19, 23, 33, 38, 39, 54, 153, 166) figuran abundantes voces con el grupo -rn- conservado, de La Laguna (carne ~ cá:rne,-eh, θernícaro, sernír, dornáho), Alca­lá (lo carnabáleh, θernír, dornahíto, órno) e incluso Taganana (carnabál) no tenidas aquí en consideración. Creo haber matizado más en Catalán, «Canario», pág. 326 (véase atrás cap. 6, §3.3), afirmando: «la aspiración es también propia... de Santa Cruz de Tenerife. En cambio, en el área conservadora semiurbana del norte de Tene­rife el fenómeno está muy restringido».

      De Santa Cruz tenemos abundantes testimonios respecto a la vigencia de las formas aspiradas: Julia Gil López, de veinte años, universitaria, hija de militar, y Argelia Rodríguez, de catorce años, hija de jornaleros (residente en el barrio de La Cuesta), coinciden en pronunciar tiéhno, cáhne, cahnéro, piéhna, cuéhnoh, behnegál, Hehnándeh, péhla, Cáhloh, búhla, míhlo, etc. (*Serrano, «Estratos varios»); Silvia Peña, quince años, hija de militar, y José Núñez, treinta y dos años, cartero (nacido en La Laguna), dicen ambos: cáhne, tiéhno, encahnádo (Mát. Sem.); una pescadora de cuarenta y dos años (en el barrio Los Llanos): chéhne, biéhneh, mehlúsa, Cáhloh (Mat. Sem., 1955: T. Capote). Otros, más cultos o de más edad (un médico, cuarenta y un años; un comerciante acomodado, unos cuarenta años; la mujer de un ayudante de ingeniero, cincuenta y pico años; la mujer de un empleado de Banco, veintisiete años; una señora de clase burguesa, cuarenta años), tienden a conservar los grupos -rn-, -rl-, pero como ápico-palatales y con -r poco distinta, bastante asimilada a la consonante siguiente (*Serrano, «Estratos varios», y Mat. Sem.).

       En La Laguna la aspiración es menos común, sobre todo en el caso de -rn-. Según *Serrano, «Estratos varios», al 2% de -hn- y 23 % de -hl- de Santa Cruz, corresponden en La Laguna 5% de -hn- y 12% de -hl-; al 18% de -rn- y 0 de -rl-plenas de Santa Cruz, 53% de -rn- y 23% de -rl- en La Laguna (el resto, -nn y -ll-). Sólo los sujetos de habla popular de La Laguna (un empleado del Cabildo que sólo sabe leer y escribir medianamente, sesenta y cinco años: sujeto 1; un oficial de Banco, treinta y cuatro años, con algunos estudios del bachillerato: suj. 2, aspiran en algún caso (1: cáhne, Cáhloh, búhla, míhlo, contra cuatro -rn-, cinco -nn- y tres -’/-; 2: bochóhno, sehnícalo, cohéhlo, ataháhlo, contra dos -rn-, seis - nn-,  un -rl- y tres -ll-). Emilio Pérez González, sesenta y seis años, del barrio de San Lázaro (el sujeto lagu­nero de Alvar, Tenerife), aspiraba alguna vez: encahnádo, encarnadíto, ornéro, bohlítah, míhlo (Exc. Dial. S. Laz., 1960). También aspiraba ocasionalmente un sujeto rural de La Esperanza (Antonio, treinta y pico años, analfabeto): behnegál, míhlo  (contra cuatro    -rn-, cinco -nn-, un -rl- y cuatro -ll-) según *Serrano, «Estratos varios»,

      Los pagos de la Punta de Anaga, dependientes de Santa Cruz, vacilan igualmente. En Chamorga, Alvaro López, ventero: tehnéro; otro sujeto: inbiérno (Exc. Dial. Cham.-Cu.-Bo., 1960). En Taganana conviven -rn- y -hl-: tierna (con -r plena), la mujer de Julián Izquierdo; bernegal (con -r plena), pero chahlándo «char­lando» (y chahládo «chalado»), Antonia Suárez Carballo, de Los Naranjeros; carnabál, túrno, Ambrosio Núñez; moderno, Daniel Negrón; podéhla, Julián Izquierdo; Cahlíto, Rafael Perdomo, de Taborno.

      El habla del norte de la isla ofrece notoria resistencia a la aspiración, aunque el fenómeno no es desconocido, ni mucho menos. Así, un sujeto de habla campesina de Las Mercedes (Juana Marrero, cuarenta y pico años), encuestado por *Serrano, «Estratos varios», nunca aspiraba (nueve -rn-, un -nn- y seis -ll-). Una vieja de Tacoronte sentenciaba (Mat. Sem., 1955) que *cáhne sólo era propio de Santa Cruz, de los «chicharreros». «En el Realejo Bajo no se da, en general, la aspiración; las soluciones son: -rn-, -rl-, con -r y -l  plenas, que es lo propio de los hablantes cultos... y - nn -, -ll- con ápico-palatales (y casi asimilación) propia del resto de los ha­blantes»; sin embargo, chéhne y míhlo, búhla, péhla, son generales entre los hablantes campesinos (el medianero, de unos sesenta años, Manuel Fuentes; un matrimonio campesino de treinta años, Antonio Hernández y Clara García Avila; la hermana de esta última, Remedios, sirvienta, de cuarenta y seis años), todo ello de acuerdo con el resumen de *Pérez, «Dos calas». Julia Hernández, treinta años, campesina del Valle de la Orotava: Fehnándo (Mát. Sem., 1955: T. Capote); Rosario, cincuenta y tres años, de La Guancha (reside en Santa Cruz), hija de labradores: «-rn- con -r clara», por ejemplo: carne (Mat. Sem.: N. González); Bernarda, vieja, de Masca: ternéro (Exc. Dial. Mas.-Alc, 1960). En Guía de Isora, *Ruz, «Implos.», considera que en -rn- «lo más frecuente es la conservación del grupo con -r plena» por parte de los 12 sujetos encuestados, «pero al lado de esta pronunciación plena, hallamos en algunos sujetos la asimilación  -nn- (con realizaciones ápico-palatales) e incluso la aspiración de la implosiva»; en -rl-, «la conservación de la pronunciación plena del grupo es mucho menos constante que en el caso de -rn-, apareciendo con cierta frecuencia las formas -ll- y -hl-». Es de notar que los sujetos de habla más típicamente rural (que mantienen la h- inicial) no son los más propensos a aspirar la -r (Julián Mendoza, cincuenta y seis años, dueño de un bar, sólo modificaba la -r en lla, millo; José Hernández, treinta y ocho años, conductor de guaguas, únicamente en millo ~ míhlo; José Rodrí­guez «Judía», sesenta y cuatro años, campesino, tuvo comercio, sólo aspiraba en el verbo salĩhnoh ~ sanĩhno y asimilaba en sennícalo, búlla, Cálloh, pélla, míllo; Cande­laria Gómez, cincuenta y ocho años, campesina de Chiguergue, sólo alteraba la -r en Cáhloh); sólo sujetos más jóvenes, de habla popular, tienden a aspirar con alguna frecuencia: Ismael Rodríguez, dieciséis años, hijo de un curandero y de una ventera, que estudia bachillerato (frecuenta Santa Cruz) decía Ennándeh, cánne, cannero, tiéhna, búrla, Cáhloh, péhla, míhlo, ataháhlo, e incurría en ultracorrecciones como chésne y míslo; María González, veinticuatro años, lavandera, pronunciaba también tiéhna, sanĩhno,  cohello, búhla,   Cáhloh, míhlo (pero ambos decían piérna, cuérno, bochórno, harnéro, bernegál, úrna, cárne, Fernándeh, sernícalo, y María, Ernándeh, carnéro y pérla).

12.3.— En La Gomera.

      La aspiración se cumple con absoluta regularidad en Agųlo (chéhne, behnegál, bóhnia, pehnusiár, cáhne, piéhna, sáhna, hahnéro; buhlár, pareséhlo, miráhlo, rogáhle, etc.), según *Ascanio, y en Valle Gran Rey (cáhni, cuéhno mancuéhna, tiéhnu, sahnícal ’cernícalo’, fuhnácu ’cueva pequeña y honda’, fúhnia, infiéhnu, tóhnu, behnagál, míhla ’mirlo hembra’), según *Navarro. *Ascanio, «Agulo», observa que la aspirada conserva algo del punto de articulación de la r.

12.4.— En Lanzarote.

      Según *Pérez, «Dos calas», -rn-, -rl-, «se resuelve en -hn-, -hl- con toda regularidad, en Tías» (ejemplos: cáhne, tiéhno, cahnéro, Ehnándeh, sahnícaro, hahnéro, salíhnoh, búhla, míhlo, Cáhloh, péhla, todos los sujetos encues­tados). En Haría: cahnisería (Mat. Sem.).

Diego Catalán. El español. Orígenes de su diversidad (1989)

CAPÍTULOS ANTERIORES:  EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

ADVERTENCIA

1.- EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

I ORÍGENES DEL PLURALISMO NORMATIVO DEL ESPAÑOL DE HOY

*   2.-1. EL FIN DEL FONEMA /Z/ [DZ - Z] EN ESPAÑOL

*   3.- 2. EL FIN DEL FONEMA /Z/

*   4.- 3. ¿PROCESO FONÉTICO O CAMBIO FONOLÓGICO?

*   5.- 4. ¿PROPAGACIÓN DE UN CAMBIO FONÉTICO O DE UN SISTEMA FONOLÓGICO?

*   6.- 5. LA FALTA DE DISTINCIÓN /Z/ : /Ç/, REGIONALISMO CASTELLANO - VIEJO

*   7.- 6. LA CONFUSIÓN SE CONVIERTE EN NORMA DEL HABLA DE LA CORTE (FINALES DEL SIGLO XVI)

*    8.- 7. LA PÉRDIDA DE LA DISTINCIÓN /Ç/ : /Z/ NORMA GENERAL DEL HABLA (EN EL PRIMER CUARTO DEL SIGLO XVII)

*   9.- 8. EL CAMBIO EN LA NORMA CORTESANA, VISTO POR LOS GRAMÁTICOS EXTRANJEROS

10.- 9. EL ESPAÑOL ORIENTAL ANTE EL TRIUNFO DE LA NUEVA NORMA DE MADRID

11.- 10. RESISTENCIA DEL ANTIGUO SISTEMA TOLEDANO EN LA ALTA EXTREMADURA

*   12.- 11. LA NUEVA NORMA ANTE EL CECEO ANDALUZ

*   13.- 12. CONCLUSIÓN

 II EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA.

*   14.- 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN

*   15.- 2. CECEOSOS DE LENGUA ESTROPAJOSA

*   16.- 3. CECEOSOS POR HÁBITO LINGÜÍSTICO

17.- 4. COMUNIDADES CECEOSAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVI. SU LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y SOCIAL

18.- 5. EL ÇEZEO SEVILLANO EN TIEMPO DE LOS REYES CATÓLICOS, SEGÚN EL TESTIMONIO DE LAS GRAFÍAS

*    19.- 6. EL ÇEÇEO SEVILLANO, DESCRITO POR NEBRIXA

20.- 7. CARÁCTER FRICATIVO DE LA /Ç/ Y DE LA /Z/ DEL SEVILLANO MEDIEVAL

*    21.- 8. LAS GRAFÍAS Y EL ÇEZEO MEDIEVAL

*   22.- 9. CONCLUSIÓN: EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA

III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 23.- III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 24.- 1. CONSIDERACIONES DIACRÓNICAS ACERCA DE LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL

* 25.- 2. LAS SIBILANTES IMPLOSIVAS EN EL ESPAÑOL DE ESPAÑA: GEOGRAFÍA Y DIACRONÍA

26.- 3. LA EVOLUCIÓN DE -S, -Z COMPARADA CON LA DE -R, -L

*   27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

* 28.- 5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

29.- IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

*    30.- 1. SINGULARIDAD DEL HABLA «CHINATA»

*    31.- 2. PERSONALIDAD LINGÜÍSTICA DE NUESTRO AUTOR

*    32.- 3. TEXTOS

 * 33.- 4. EL SISTEMA FONOLÓGICO «CHINATO» EN LA CONCIENCIA DE NUESTRO AUTOR

*   34.- 5. PROBLEMAS DE FONÉTICA SINTÁCTICA

*   35.- 6. DEBILIDAD DE LA ANALOGÍA MORFOLÓGICA

V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*  36.- V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*   37.- 1. EL ÇEZEO [ÇEZ̧EO] SEVILLANO Y EL ESPAÑOL DE CANARIAS Y LAS ANTILLAS EN EL PRIMER CUARTO DEL S. XVI

*   38.- 2. EL ESPAÑOL ULTRAMARINO DE LOS PUERTOS Y EL ESPAÑOL MERIDIONAL

VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   39.- VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   40.- 1. EL ESPAÑOL DE LOS PUERTOS DE AMÉRICA

*   41.- 2. EL DATO CANARIO: ESTRATOS VARIOS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO

*   42.- 3. CONSONANTES IMPLOSIVAS

*    43.- 4. EL FONEMA /H/

*   44.- 5. LA -D- (< -T- LATINA)

*   45.- 6. LA OPOSICIÓN [L PALATAL] : [Y] Y EL YEÍSMO

*   46.- 7. LA -CH-

*    47.- 8. LA DIPTONGACIÓN DE LOS HIATOS

*    48.- 9. CONCLUSIÓN

VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    49.- VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    50.- 1. LA DIALECTALIZACIÓN VERTICAL: COEXISTENCIA DE MODALIDADES ARCAIZANTES Y NEOLÓGICAS DE ESPAÑOL ATLÁNTICO

*    51.- 2. EL CONFLICTO ENTRE LA NORMA REGIONAL Y EL ESPAÑOL NORMATIVO

*    52.- 3. DOCUMENTACIÓN (ILUSTRATIVA DE LAS CUESTIONES TRATADAS)

*    53. 4. LA S SONORA

*    54.- 5. EL CECEO: VARIANTES SISEANTES Y CICEANTES

*    55.- 6. LA ASPIRACIÓN

*    56.- 7. YEÍSMO Y CONSERVACIÓN DE LL

*    57.- 8. CONSERVACIÓN Y PÉRDIDA DE -D-

*    58.- 9. VOCALIZACIÓN DE LA D EN EL GRUPO -DR-

*    59.- 10. ASPIRACIÓN Y CONSERVACIÓN DE -S IMPLOSIVA

*    60.- 11. DISTINCIÓN Y NEUTRALIZACIÓN DE -R, -L

  Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Letra minúscula g de Durero

60.- 11. DISTINCIÓN Y NEUTRALIZACIÓN DE -R, -L

60.- 11. DISTINCIÓN Y NEUTRALIZACIÓN DE -R, -L

11. DISTINCIÓN Y NEUTRALIZACIÓN DE -R, -L. VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS.

      He estudiado el problema con bastante detalle en Catalán, «Canario», págs. 324-326 [véase atrás, cap. 7, § 3.2], insistiendo en su peculiar geografía. Creo de interés añadir nueva documentación.

11.1.— Confusión y distinción en Tenerife.

      Alvar, Tenerife, § 29, págs. 37-39, se­ñala la existencia de la neutralización, inventariando los casos de -l/r, -r por -l y -l  por -r, en Taganana, La Laguna y Alcalá (encuestas menores); creo que las estadísticas, para ser significativas, deberían incluir los casos en que la realización es coincidente con la norma oficial, pues sólo contando con esos datos puede evaluarse la vigencia del fenómeno en cada punto y cabe estudiar, en las zonas de neutralización, el pre­dominio de las distintas variantes con que se realiza el archifonema; por otra parte, habría que disociar en los cómputos los casos de -r, -l interior y los de -r, -l final, que son, en general, divergentes.

      En Tenerife, la indistinción de -r, -l «caracteriza al habla de Santa Cruz»: el pueblo confunde, «alternando las realizaciones [ɹ], [l] y [l/r], sin gran atención para las formas normativas»; «los hablantes cultos de Santa Cruz, inmersos en una comu­nidad que neutraliza las -r y -l implosivas, llegan en conversación muy espontánea a usar [l/r] indistinta, pero basta un mínimo de atención por su parte para que la imagen gráfica de la palabra les lleve a distinguir etimológicamente entre una [ɹ] y una Įl]; sin embargo, estas articulaciones, ambas muy relajadas y hasta ensordecidas, aunque distintas, deben considerarse como características de hablantes que pertene­cen a zonas «confundidoras», es decir, que neutralizan -r y -l» (Catalán, «Canario», págs. 325-326) [en la reed. de este libro, pp. 134-135]. Esta conclusión de 1959 se basaba principalmente en datos reunidos por *Serrano, «Estratos varios», y Mat. Sem. 1955, 1957-58, que detallo a continuación. Confundidores claros son Argelia Rodríguez, catorce años, hija de un jornalero de La Cuesta: en interior cárdo ’caldo’, dúrse, górpe, argún, fárda, arcárde, cormíyo, sársa, carsón, arfilél, mardíto, arbañíl, arquilár, arcachófa, mórde, múr/lta (y soldádo, cólcha, cálculo, maldito, altúra, sálto, caldéro; sin casos de -l por -r), en final delantár, dátir [con sorda], (junto a cól,  perehíl, farol) y alfilél (junto a nueve casos de -r correcta); Santiago Hernández, treinta y pico años, oficinista: en interior cárdo ’caldo’, dúrse, górpe, cormíyo, sársa, arcachofa, múrta, arquilár, arcárde, arbañíl (junto a 10 voces con [l] conservada y ningu­na de -l por -r), en final delantáɹ [sorda] (junto a dátil, cól, perehíl, faról y abundante -r etimológica); un cargador de muelle, de unos cuarenta años: cardéro, carsetín, re­súrta, «se orbidáron», «mar criádo» y papér (junto a dormír); tres sujetos populares: fárda, carsetín, cardéro; «er dóh de máyo»; bendél/r, cuartér ~ cuartel, difísil, con finales ensordecidas; Julia Gil López, veinte años, universitaria, hija de militar, pro­nunciaba con [l/r] una mayoría de las voces con -l o -r interior (’caldo’ y ’cardo’ ’dulce’, ’cuerpo’, ’golpe’, ’sorpresa’, etc.), más raras veces utilizaba [r] (mórde, górdo, pórque, etc.) o [l] (Soldado), también pronunciaba con [l/r] algunas voces con -l o -r  final (en ’farol’, ’pajar’, ’dátil’), junto a albañír, perehír, muhér, colór, etc.) y delantál, col (con finales ensordecidas), según *Serrano, «Estratos varios». Añádase Antonio, treinta y cinco años, empleado: en interior cardéro (dos veces), carsetín, «mar criádo» (dos veces), «resúrta que se orbidáron», final armosál (pero papér y dormír. Mat. Sem.: C. Delgado y P. Ruz); Angela Morín, veintiún años, costurera: «ar biento», «er sordádo» y señol/r (Mat. Sem., 1955: C. Jerez); un cobrador de autobuses urbanos, veinte años: «er calór» y terminál ’terminar’ (Mat. Sem.,  1955: C. Jerez);    Manuel Pérez, treinta y ocho años, dulcero: mol/rtál/r, lagál/rto (Mat. Sem., 1955: M. Nava­rro); Carmen Rodríguez Hernández, diecisiete años, joven de la burguesía empleaba en posición final la variante indistinta l/r sin atender a la norma (en ’entrar’, ’callar’ [cayál/r], ’solar’, igual que en ’árbol’, ’mayoral’, ’perejil’, ’corral’; si bien dijo amór, calór. Mat. Sem.). Otros hablantes, de dicción más cultivada, disfrazan más su cali­dad de confundidores: Juan Aguilar, dieciocho años, estudiante de magisterio, hijo de militar, dijo correctamente cabíldo, caldéro, alquíla, pero pronunció carsetín y úrtimo (como obserbándo, tardádo, formidáble, etc.), y en posición final, aunque solía dife­renciar -r (militár, comér, a ber, abér, etc.) de -l (difísil), empleó un sonido indistinto en bendél/r, cuartél/r (Mat. Sem.: C. Delgado y P. Ruz). *Serrano, «Estratos varios», observa que en Santa Cruz «los cuestionarios hechos a personas cultas no ofrecen confusiones; pero en estos hablantes cultos tampoco hallamos una -r, -l plenas, sino realizaciones muy relajadas, tanto de -r como de -l» (los sujetos aludidos son un médico de cuarenta y un años; la mujer de un ingeniero, de cincuenta y pico años; un comerciante con cultura, de unos cuarenta años, y un bachiller de veinticuatro años. Añádase una maestra nacional de treinta y cinco años, según Mat. Sem.: C. Delgado y P. Ruz).

      En contraste con Santa Cruz, «los hablantes cultos de La Laguna man­tienen una pronunciación conservadora de -r y -l plenas» (*Serrano, «Estratos va­rios». Cfr. Catalán, «Canario», página 326 [en la reed, del presente libro, cap. 6, § 3.2, p. 134]). Ejemplifican esta ausencia total de la debilitación que acompaña a la tendencia neutralizadora Leandro Hernández, veinte y pico años, estudiante uni­versitario (hijo de un empleado en Consignas de Buques); José Miguel Adán, trein­ta y pico años, sacerdote; Juan Martí, cincuenta y pico años, abogado y Lour­des Melo Camacho, unos cincuenta años, mujer de un abogado (residente en Santa Cruz, pero criada en La Laguna). En cambio, «las clases populares de La Laguna confunden como las de Santa Cruz» (*Serrano, «Estratos varios». Cfr. Catalán, «Canario», página 326 [aquí atrás, p. 134]. Como ejemplo cita las respuestas de un empleado.del Cabildo, de sesenta y cinco años (nacido en Tacoronte), lee y escribe sólo medianamente (sujeto 1); de D. Fernández, oficial de banco, de treinta y cuatro años, comenzó el bachillerato (s. 2); y de Jesús Rodríguez, carpintero, de setenta y pico años, lee y escribe sólo mediantamente (s. 5). Preguntadas 22 palabras con -l interior, los sujetos 1 y 5 pronunciaron una mitad de ellas (10 y 11, respectiva­mente) con [r], o más comúnmente [ɹ], y el sujeto 2 la inmensa mayoría (18 voces): arquilár (1,2), arfilér (2), alcárde (2, 5), cárculo (1,2, 5), cormíllo (2, 5), dúrse (1,2), sársa (2), carsón (1, 2), córcha (2), arcachófa (1, 2, 5), argún (1, 2, 5), artúra (1, 5), sárto (5), múrta (2, 5), mórde (2, 5), mardíto (1, 2), sórdado (2), cardéro (1,2, 5), fárda (2), górpe (1, 2, 5); sólo mantuvieron los tres la -l interior en albañír y cáldo; en cuanto a -r interior, de las 10 voces preguntadas, sólo el sujeto 1 dijo miélcoleh, cuélpo, pólque (con [l]). En posición final de palabra, los tres sujetos tendían a gene­ralizar la [r] o [ṛ] a todos los casos de -l: albañír, delantár, perehír, farór, cór, dátir (sólo el sujeto 1 dijo faról, pero también telál «telar», y el sujeto 2 perehíl/r, pero también pahál/r). D. Fernández pronunció, además: pórbo, «er cárro», «er pérro» (y golpéa. Mat. Sem.: C. Serrano). Complementan la imagen, un panadero de cuarenta años (lee y escribe sólo mediantamente): «er mihmo», ehpárda y también yér ’hiél’, Portugár, Sausár; una costurera, soltera: arquilár, arcárde, bórso, borsíyoh, carsón, artúra ’altura’, suérto, cárdo ’caldo’, cardéro, fárda, ehpárda, argodón, neurárgia, buérbe, armasén, lah Pármah, «er béih», «er máh bonito», «por er día» y también delantár; un bedel de la Universidad: «fin der mundo»; una peluquera procedente de la Orotava, cuarenta años: «mír pesétah», «doh mír» (*Serrano, «Estratos varios»). Algunos sujetos populares observan algo mejor la distinción: María García, treinta y pico años, mujer de un panadero (lee y escribe), y Vicenta Ribero, veintiocho años (nació en Valle Guerra), casada con un empleado de farmacia (lee y escribe sólo mediantamente), acertaban a pronunciar con corrección «el cárro», «el pérro», golpéa (y María: alfilér), aunque decían pórbo (y Vicenta: arfiléreh); María pronunciaba además delantár (Mat. Sem.: C. Serrano). En el habla más vulgar de La Laguna, la realización -r del archifonema sólo predomina en interior de palabra, mientras que en posición final lo común es -l; los infinitivos en -l son, en consecuencia, frecuentísimos, y destacan llamativamente en la conversación del pueblo lagunero menos instruido. Luciano, sesenta y nueve años, bedel de la Universidad: «si lo tóman por már sentído», «nó, nó se orbída», junto a «escapál de la enfermedá», «y quedál tar cambiádo», «el fundadól del intituto»; Manolo, unos veintiocho años, mozo de la Universidad: árgo, puéta, o pué’ta ’puerta’, junto a prestál, bél, retól ’rector’ (Mat. Sem.); dos sujetos: arcachófa y asál ’asar’ (junto a sar ’sal’, *Serrano, «Estratos varios»).

      El habla rural de los pagos que rodean a La Laguna no difiere en este punto del habla vulgar lagunera: Antonia, treinta y pico años, campesina analfabeta (vive cerca de La Esperanza): pórbo, arfilér, «gorpéia la puerta», «er carro», «er pe­rro» (pero miélcoleh), junto a colól, amarrál (pero delantár y también rodár. Mat. Sem.: C. Serrano); Yaya, siete años, campesina (vive cerca de Genėto): Habiél ’Javier’ (con [ɦ]), hugál (Mat. Sem., 1963). El sujeto lagunero de Alvar, Tenerife, § 29, págs. 37-38, es más conservador, pues al lado de [-ɹ] final, conoce el resultado [-re ~ -re] (olore, señóre, arroháre, curáre y casáre); sin embargo, ofrece 13 casos de [-l/r] («del/r cárdo», l/rta, asul/rcar, etc.) y 20 de -r por -l (arcól, borsíllo, corchyón, etc.), frente a ninguno de -l por -r. Interrogado nuevamente por nosotros (E.xc. Dial S. haz., 1960), Emilio Pérez González, sesenta y seis años, del barrio de San Lázaro (el sujeto de Alvar, Tenerife, para La Laguna), la imagen obtenida no fue exactamente la mis­ma: en posición interior confundía a menudo -l con -r («arena burcánica», soldado ~ sordáo, «sírban ún poco» ’silvan...’, ehcardár ’escaldar’, corchón, reheárdo o rehcáldo, arcansía o alcansía, carsón o calsón) o la reducía a -l/r (bol/rsillo, fal/rdiquéra), pero tendía, más bien, a la conservación (albiár, alcór, almendréro, alcachoféroh, bélgoh, ehcálso, regüéldo, «cardos alcansíleh», etc.), sin que se produjeran sustituciones de -l por -r (asurcár, tersiár, sernír, cárdoh, sarsíllo, «páharo sarséro», bérde, yérba); en posición final, en cambio, junto a abundantes infinitivos con -r mantenida, pronun­ció en un caso -l/r (sursil/r) y también (contra la estadística de Alvar, Tenerife) en otros -l (fugál, sacál, «dal lechada»), resultado éste que aparece además en otras palabras originalmente acabadas en -r (familiál, pahál), o -l (perál, manantiál; frente a alcór). En La Esperanza, según las estadísticas de Alvar, Tenerife, -l por -r es dominante: 86,6 por 100 (13 ejemplos), -r por -l inexistente y -l/r ocasional 13,3 por 100 (dos ejemplos); pero creo peligroso dar valor a estas cifras. En efecto, Antonio, treinta y pico años, campesino analfabeto de La Esperanza, empleaba en interior de palabra comúnmente [ɹ] por -l (18 voces, frente a cuatro con -l conservada), y sólo minoritariamente [l] por -r (tres voces, frente a siete con -r conservada), e incluso en posición final vacilaba entre -l (pahál, telál, junto a perehíl) y -r (delantár, albañír, farór, cór, dátir, junto a ayér, mehór, colór), según *Serrano, «Estratos varios».

      La neutralización se da igualmente en los pagos de la Punta de Anaga pertenecientes a Santa Cruz (Exc. Dial. Cham.-Cu.-Bo., 1960). En Chamorga, Álvaro López Gil, ventero: fárda, huélga ’juerga’ y secál, comél, pahál; Dolores Rojas Izquierdo, unos cincuenta años: «dir der campo...» (junto a sarsíllo, «arco la biéha») y alcór ’alcohol’, túner ~ túne, enamorá, pahál, súl (y ahorrár, casár, antiér); un hom­bre joven: «le fártan» (cárta) y pintá, tocá, secá(l); otros sujetos: carcañá(l) y el curioso úntimo ’último’. La Cumbrilla, Rosario Ribero, labradora: arcálde (barnegál) y cosinál; Prudencio Rojas, labrador: er (cárdoh, coltúra); una vieja: bárco, fálta, mar con [ṝ] múltiple.

       En cambio, en el área próxima de Las Carboneras, Taborno y Taganana parecen sobreponerse estratos varios lingüísticos. Algunos hablantes mantienen for­mas con -re en posición final y tienden a distinguir bien -l de -r. En Taganana, la mujer de Julián Izquierdo: preguntáre, «no ofreciéndose íre», «pa segáre» (pero «arár págo»), «-re no es regular, pero sí frecuente»; Ambrosio Núñez: lamberé, labráre, teláre, calóre (pero escabesár, torsér, etc.), frente a meál, (carnabál; buélta, colchoníto, descálso, alcansía y serbentía, «árco ír», sársa ’zarza’, tosér, sursír, sérco, etc.), ambos según Exc. Dial. Tag., 1960; Concepción Núñez, treinta y seis años, cocinera (desplazada a Santa Cruz y La Laguna): comére, junto a 10 casos de -r y dos de -l finales correctas, «el/r soldado», frente a 14 casos de -l y siete de -r interiores correc­tas (Mat. Sem.). Alvar, Tenerife, § 29, pág. 39, consigna también la conservación de -re (labráre, lambére, calóre, teláre, etc.), junto a [-ɹ] (rendír, enamorár, destetár, etc.), en Taganana. En Las Carboneras, una mujer: «nó sabía ni cantáre» (un viejo: sabér), Exc. Dial. Chin-Carb., 1963. En otros hablantes, frente a los casos mayoritarios de aparente distinción etimológica, surgen algunos ejemplos de confusión. Anto­nia Suárez Carballo, campesina de Los Naranjeros, en Taganana: casár «casal» (fren­te a bernegál y varios ejemplos de -r final correcta), «álco írih» (junto a «árco de la biéha», sársa, merméllah); Daniel Negrón, el alcalde de Taganana: tehál; máxima­mente confundidor es el viejo pastor de Taborno, Rafael Perdomo, ochenta y dos años, hombre dicharachero que presumía de sus años de servicio militar: ehtregál, guardál, «a yantál», «díl al...», militál, carcañál ~ calcañal (frente a ahollár, cautibár, defensór, gobernador, θeñór, y casál, cuartél, resentál, sól), dúrse, carsón, resúrta, carcúlo (frente a soldádo, golbí, ehcálsa, «pal gófio», «al sól»), almuélso, (serbísio), Exc. Dial. Tag., 1960. Alvar, Tenerife, § 29, págs. 37-38, cuenta en sus materiales 10 casos de l/r (pal/rma, sal /rpúllo, rehál/r, etc.), dos de -r por -l (decárso y carcañál) y uno de -l por -r (meál).

      Hacia el Sur, en Fasnia, la neutralización tiene gran arraigo, alternando -r y -l en interior (úrsola ’úlcera’, fartába, carcúla, górfo; malgársas, albeaquíllah, salpilléro, ehpélme ’esperma’) y predominando -l en posición final (súl, pinál, fogál, mercadél, junto a molé), según Mat. Sem.

       No estamos bien documentados sobre la extensión de la tendencia neutra­lizados en el norte de Tenerife, aunque contamos con tres importantes encuestas que ayudan a plantear el problema. *Serrano, «Estratos varios», interrogó a un sujeto de Las Mercedes, Juana Marrero, cuarenta y pico años, campesina, sabe leer y escribir mediantamente, que (fuera de la voz mardíto) distinguía regularmente -l  y -r (en las numerosas palabras del cuestionario), salvo cuando había concurrencia de líquidas (arquilár, arfilér, albañír, cormíllo; junto a alcálde, cálculo). Este testimonio viene a coincidir con lo observado por *Pérez, «Dos calas», en el Realejo Bajo, donde (junto a hablantes cultos que nunca confunden) los sujetos de habla vulgar sólo incurren normalmente en trueques de -r por -l en esos mismos casos (arquilár, arbañíl, arcálde, cormíllo, delantár) o en el grupo -Is- (dúrse, sársa, carsón); sin embargo, el avance de la confusión se manifiesta en algunos jóvenes campesinos. Así, Antonio Hernández, treinta años, jornalero (viajó dos veces a Venezuela), y su mujer, Clara García Avila, unos treinta años, antigua sirvienta, además de extender la -r a los casos citados, confundían -r y -l en un sonido indistinto, no sólo en cal/rdéro, sol/rprésa, cá l/rculo, sino también en mehól/r, colól/r, perehíl/r (frente a már, ayér; cól, atuál, áhel, dátil). En Guía de Isora, según *Ruz, «Implos.», hay sujetos que no confunden, no sólo entre los más cultos (p. ej.: Olivia Jordán, treinta y seis años, que fue estudiante universitaria; única excepción: delantár), sino también entre los semicultos (por ejemplo: las dueñas de pensión Juana Meneses y Almerinda Rodríguez Meneses, de sesenta y tres y veintisiete años, leen y escriben; únicas excepciones: solprésa, cársa, Juana), e incluso alguno de los de habla marcadamente vulgar, como José Rodríguez «Judía», sesenta y cuatro años, campesino (lee y escribe; ha sido pirotécnico y tuvo comercio; única excepción: solprésa). También en Guía los trueques más frecuentes son los favorecidos por la concurrencia de líquidas (arquilér, tres sujetos, contra cin­co; cárculo, -lar, cuatro sujetos, contra seis; arbañil, arbañír, dos, contra nueve; ar­cálde, cardéro, uno, contra nueve; ninguno de *cormíllo, entre 10; delantár, siete sujetos, contra cuatro), y quizá el cambio -Is- > -rs- tenga, como en otras partes, algo de excepcional (dos sujetos decían sársa, uno de ellos un claro distinguidor, y uno dúrse); solprésa (cinco, contra cinco) y pahál (diez, contra dos) son, sin duda, casos aparte (en pahál, además de una posible confusión de sufijos, hay que tener presente el mayor empleo del ruralismo pahéro). En algún hablante, los trueques, sin apenas salirse de las condiciones enumeradas, son más frecuentes: Julián Mendoza, cincuenta y seis años, agricultor y dueño de bar, lee y escribe, decía arfilér, arquilér, cárculo, arcárde, cardéro, «cuarquiér día», artúra (pero alto, colmillo, bolbér), dúrse, sársa; delantár, farór (pero perehíl, actuál), muhé/r (pero infinitivos en -r). Es difícil ponde­rar hasta qué punto la neutralización en posición final puede estar condicionada por la presencia de otra líquida; pero parece favorable a una influencia el hecho de que en dehpedír, dehgahtár, ehcambiár, (d)ehgüesár, ennabonár, hugár, inchár, echisár, (h)uír, aser, ablár, cohér, chahcár, pasiar ~ -sear, peor ~ piór, ayér, do(c)tór falten ejemplos de confusión, mientras abundan en ablál, ablal/r (uno y tres, contra seis -r); peliál, peliál/r (uno y dos, contra dos); golpial/r y cacaríal/r (uno, contra nueve); golihniál (un ejemplo); roél (uno, contra diez); telál, telál/r (uno y tres, contra seis); delantár (ocho, contra cuatro); calól (dos ejemplos); colól/r (tres, contra siete); farór (uno, contra 10); alfilél/r (tres, contra ocho alfilér, arfilér); alquilel/r (uno, contra nueve alquilér, arquilér). La resistencia a la generalización de la neutralización es patente en sujetos como María González, veinticuatro años, lavandera analfabeta, que aunque pronunció ablál, golihniál, telál/r, delantár y mehó, distingue -r y -l en una inmensa mayoría de voces de un amplio cuestionario. Sin embargo, no puede negarse que el proceso está en marcha: ese mehó que acabamos de citar, un actuár ’actual’, un muhél/r, un arcachófa (cada uno en un hablante distinto), muestran que el fenómeno en ciertos casos ha dejado ya de estar condicionado. Por su parte, Alvar, Tenerife, § 29 págs. 37-38, computa en Alcalá doce casos de l/r (pól/rbo, delantal/r, regá l/r, barré l/r, etc.), uno de -r por -l(cormílloh) y cuatro de -l por -r (calcañál, pinál, ehgranál y trasegál); en el Puerto de la Cruz sólo un caso de -r por -l (güérta) y en La Punta dos de l/r (pú l/rpo y dí l/r) y uno de -l por -r (parál). Otros datos sueltos contribuyen escasamente a completar el panorama: en Alcalá, guerdéra (en boca de Ismael Hernández Cazaña[s]), junto a guélde y otras voces con -l interior (dúlθe, fálta, cultíbo, colména, etc.), espélme, junto a varias palabras con -r  mantenida (hortiguílla, bérde, embarcaθión, etc.); el frecuente delantár, al lado de abundantes casos de -l  correcta, sul, casál (Exc. Dial. Mas.-Alc, 1960). Los datos de Chíguergue (Can­delaria Gómez Mendibles, cincuenta y ocho años, campesina analfabeta: arcachófa, arquilér, carculár, arbañíl, solprésa, telál, calól, colól/r, peliál, ablál/r, golpiál/r, de­lantár, frente a abundantes casos correctos) ya los hemos considerado conjuntamente con los de Guía (*Ruz, «Implos.»). Chio: mehó (*Ruz, «Implos.»). Masca nos ofrece una situación muy conservadora: salvo al/rcansía y dehcál/rso, -l y -r interiores per­manecen distintas (albeár, fálda, alcayáta, tólmo, albañíl, alcálde, calcañál; córcho, hórma, sarpúllo, yérba); en posición final quedan restos de -re («tiéne que faltáre», Bernarda, vieja) y dominan los casos correctos (flór, con -r plena, hilár, surcár, mehór, peninsulár; bernegál, cordél, albañíl), aunque aparece la neutralización en sem­brál/r y túnel/r (Exc. Dial. Mas.-Alc, 1960) [Confirma nuestras impresiones Trujillo, Masca, pp. 37-38: «[l] y [r] implosivas se mantienen firmemente y, salvo raros casos, no presentan siquiera variantes relajadas»; las excepciones se justifican, en general, «por el contorno fonético: asimilación, disimilación, metátesis»: cardéro, arbañíl, colmenál, sirbár; pero se dan también en arbeháca, farséte, sumiél). Carmela Ortiz, treinta y seis años, de clase popular, procedente de El Tanque (pero vive en Santa Cruz): pórboh, papér (Mat. Sem., 1955: M. Navarro). En el Valle de la Orotava, Julia Hernández, treinta años, campesina: cardéro, armário, sordádo (Carmen, cuartél.  Mat.  Sem., 1955: T. Capote). En La Victoria, María García, cincuenta y seis años, recovera, reguláh (Mat. Sem., 1955: M. Navarro). En el Puerto de la Cruz, V., sesenta y ocho años, pescador: ehpárda, «er...», ehcribíl, querél, bolbél, pól, (dir, ’ir’. Mat. Sem.). En Tacoronte: cuarquiér (Mat. Sem., 1955). En Tejina, Yolanda Remedios Herrera, die­cisiete años, sirvienta, mantenía la -l interior (a menudo como [- l]) en soldádo, cáldo, álta, fálda, Lah Pálmah, caldéro, «el sabía», «el... (sapáto ~ sepilió ~ séhto ~ santo ~ tambor)», pero confundía en «er... (sol ~ sul)», armasén y Órga (en las voces pregun­tadas, -r interior permanece siempre); en posición final conservaba por lo común la [ɹ] (nueve ejemplos), pero la perdía en comé (frente a «comér pán»), desí, y decía sul (como sol); M., dieciocho años: arta ’alta’, Dergadína, «yér de retama», «er c»; corrél. En Punta del Hidalgo: púrpo (Mat. Sem).

11.2.— En Gran Canaria.

      Pancho Guerra, Memorias de Pepe Monagos, Madrid, 1958, cae en la típica actitud de los remedadores del habla popular al sustituir sistemáticamente -r por -l y -l por -r en las frases que parodia («el olden de los fartores no artera el producto», pág. 25; «cuelpo», pág. 18;  «ulbano», pág. 33; «hielba», pág. 80; «calta»  pág. 134, y «farta», pág, 37; «arguno», pág. 69; «vuerta», «borsillo», «esparda» pág 80; «ar pairo» pág  148;  etc.),  pero su testimonio respecto a la existencia de la neutralización es decisivo; también son fidedignos los ejemplos de pérdida de -r final: «un favó se le hase a cualqaiera»,  «Manué el Ñame», «sí señó», «y ée?..., tamién ée quiere?»  «si vengo a comulgá», «mujé», «lo mejó de la fiesta», «de asuca» ’de azúcar’, «Rafaé», «amontá en bisicleta»,  etc. (págs- 34, 67, 78, 80, 86, 134, 153, 182, 205,  etc.)   Según datos de *Sosa para San Mateo, en posición interior domina el resultado -r (no anota casos de -l por -r), sea etimológico, sea en lugar de -l (lah nárgah, la ehpárda, mardita, córchya, barcón, cardéro, parmatória, cárdo ’caldo’, bársa,  biérgo ~ bielgo ’bieldo’) pero  hay casos de -l mantenida («el dóte», «el difúnto», la pálma, el altá, el alba, «piédra buélta», colmo, «mal de óho»); en el pago de Juan Grande (San Bartolomé de Tirajana) la confusión está menos arraigada (lah nárgah, frente a varios casos de -l mantenida); en Santa Lucía conviven fardéra, «terreno cargáo», al/rhibe y alboriándo; en Castillo Romeral incluso se observa alguna pre­ferencia por la -linterior (bulgáo,  junto a salmó, púlpo, palmatória, «el nórte», álba). En posición final domina la pérdida de,la consonante en San Mateo (corrá, bendabá, la sá, behnegá ’bernegal’ parrá, la hié, delantá; «desayuná cása loh dolorío», meá, ehparramá, tiritiá, degrasiá, ensendé,  barré, parí,  señó,  paladá, má ’mar’, aparadó, fogá, etc. ) pero hay ejemplos de mantenimiento (foníl, barríl, quisiál; asadór, asoplár, con [ɹ]relajada); en el pago de Juan Grande la pérdida es, en cambio, excepcional (la hié, roncá; frente a innumerable ejemplos con [ɹ]mantenida; el fogár, el paladár, ibrutár,  llorár,  ehcosér,  royír,  etc.). Una pequeña encuesta realizada a tres estudiantes universitarias canarias (Mat. Sém.), una de Las Palmas (Ana María Macario, veinte años hija de médico) otra de Santa Lucía (María del Carmen Morales, hija de cam­pesinos) y la tercera de Sardina (de unos veinticinco años) dio los resultados siguien­tes: las dos universitarias de extracción rural confundían frecuentemente -l con -r en posición interior: «er s- ( ...sepíyo ~ sapáto ~ só ~ sú)», «ar sú», «al armasén» (frente a Lah Pálmah, alta, Olga), en Sardina; «er sú (...séhto ~ santo ~ só)», «par sú», «er sábe», Lah Pá’/rmah, en Santa Lucía; y tendían a la pérdida de la final: «er só», «er sú», «ar sú», «a bé» (junto a cinco ejemplos de [ɹ]y uno de [l], en Sardina; «ar só» (pero «el sól brilla»), «par sú» y muhé y «tál y cuár», en Santa Lucía. En cambio, la hija de médico de Las Palmas’ conservaba la -l interior (13 ejemplos de [l] o [l], al tiempo que tendía a -l/r en ’carta’, ’cardo’, ’cuarto’, ’Ricardo’, ’acuerdas’, ’hablar bien’, ’ver brillar’ y pronunciaba póque ’porque’; en final, no confundía (salvo en amol/r), ni perdía las consónantes, aunque sí las debilitaba grandemente.

      Es de notar que ya en el siglo XVII se documentan en Gáldar (Archivo de la iglesia de Gáldar) cacografías  que denotan confusión de -r, -l. En 1614, frontar y Betancoles; en 1687, malco (según Mat. Sem.: E. Sánchez, E. Moreno. E. Ojeda, M. T. Ojeda, M. A. Mesa).

11.3. En La Gomera.

      Ni * Ascanio respecto a Agulo, ni *Navarro respecto a Valle Gran Rey consignan cambios de -r, -l  implosivas (fuera de los casos excepcionales de -r seguida de n- o l- y  de -r y -l ante h-). La inexistencia de la neutralización en los campos consta gracias a un comentario de *Navarro, «Valle Gray Rey», que confina a la capital y puerto de San Sebastián de la Gomera ciertos ejemplos del fenómeno: «También se da en San Sebastián el cambio de l por r en palabras como cardéru ’caldero’,  arcárdi ’alcalde’ etc.». En este canario arcaizante del campo de la Gomera, la -r final del infinitivo lleva a menudo un apoyo vocálico: abéri, mandári, , desíri, biníre; y también la de otras voces: muhére, ayéri (cfr. además: cabále), Agulo (según *Ascanio, «Ángulo»).

11.4.— En La Palma.

      Los campos conocen también los infinitivos en -re, según J. Pérez Vidal en RDyTP, 7 (1951), p. 430; ejemplo: «cazare», esto es, casáre, en un romance de Fuencaliente dictado por Divilina, una anciana (pág. 426). Falta por determinar el grado de penetración y la geografía de formas como górpe, bórsa, alfarrobál, tehál, etc., recogidas por J. Régulo Pérez, sin expresar localización.

11.5. En Lanzarote.

      *Pérez, «Dos calas», declara taxativamente que «en Tías no hay confusión» de -l, -r (ejemplos: córcho, miércoleh, górdo, hergón; haldúo, cólcha, cáldo, algún, fálda, caldéro, mólde, soldáo, golbér; y halár, hallár, golér, reír, amór, már, ayér, calór, dotór, pahár, muhér, alfilér; naturál, cól, faról, yél, reál, atuál, áhel,  dátil); sólo ocurren disimilaciones como delantár, arbañíl, cormíllo, arcálde, arquilár. Hace excepción el grupo -Is-, resuelto siempre en [ɹs]: dúrse, sársa, carsón, «ar síne». Frente al habla tradicional del campo, en el habla urbana de Arrecife ha hecho pro­gresos la neutralización, «quizá por el mucho contacto con Las Palmas»: José Martín Cabrera, veintitrés años, obrero analfabeto, emplea -r en vez de -l, tanto interior (argún, cardéro, mórde, sordáo, arcárde, cárdo ’caldo’, gorbér, etc.), como final (naturár, delantár, arbañír, perehír, cór); sin embargo, «indudablemente en la capital la confusión no puede considerarse tampoco como general» (*Pérez, «Dos calas»). Sara Robayna, veintiún años, universitaria procedente de Mala, sólo mostró tendencia a la neutralización en el artículo «el» + «s-» («er sepíllo», «er sapáto», «er séhto», «par sur»; frente a «el sur», «el sol», «el soldado», «él sabía» y ocho casos de -l interior correctos; no dio muestras de confundir en el caso de -r, -l finales. Mat. Sem.). En Haría, seña Eulogia: comé, bebé (Mat. Sem., 1954).

11.6.Vocalización de -r, -l interiores.

      Según J. Pérez Vidal (RDyTP, IV, 1948, pág. 225), buen conocedor del habla popular de La Palma, «este fenómeno de vocali­zación, aunque no muy corriente en Canarias, se puede registrar sin necesidad de mucho esfuerzo de observación: páite, cuéipo, tuéito, etc.» (observación extemporá­neamente aducida para comentar la forma «cogéila»<-édela). En Tenerife: Cáimen «Carmen», áigo ’algo’, aiguíto, B. García Escámez, sesenta y siete años, mendigo, en Santa Cruz (Mat. Sem., 1955: T. Capote); la vocalización se considera rasgo caracte­rístico del habla de los viejos pescadores de La Punta del Hidalgo y del Puerto de la Cruz. En Gran Canaria, según una encuestadora (Mat. Sem.), una universitaria de Sardina y otra de Las Palmas (Ana María Macario) «casi vocalizan» la -r en cuártoh y en acohtárme, respectivamente.

Diego Catalán. El español. Orígenes de su diversidad (1989)

CAPÍTULOS ANTERIORES:  EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

ADVERTENCIA

1.- EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

I ORÍGENES DEL PLURALISMO NORMATIVO DEL ESPAÑOL DE HOY

*   2.-1. EL FIN DEL FONEMA /Z/ [DZ - Z] EN ESPAÑOL

*   3.- 2. EL FIN DEL FONEMA /Z/

*   4.- 3. ¿PROCESO FONÉTICO O CAMBIO FONOLÓGICO?

*   5.- 4. ¿PROPAGACIÓN DE UN CAMBIO FONÉTICO O DE UN SISTEMA FONOLÓGICO?

*   6.- 5. LA FALTA DE DISTINCIÓN /Z/ : /Ç/, REGIONALISMO CASTELLANO - VIEJO

*   7.- 6. LA CONFUSIÓN SE CONVIERTE EN NORMA DEL HABLA DE LA CORTE (FINALES DEL SIGLO XVI)

*    8.- 7. LA PÉRDIDA DE LA DISTINCIÓN /Ç/ : /Z/ NORMA GENERAL DEL HABLA (EN EL PRIMER CUARTO DEL SIGLO XVII)

*   9.- 8. EL CAMBIO EN LA NORMA CORTESANA, VISTO POR LOS GRAMÁTICOS EXTRANJEROS

10.- 9. EL ESPAÑOL ORIENTAL ANTE EL TRIUNFO DE LA NUEVA NORMA DE MADRID

11.- 10. RESISTENCIA DEL ANTIGUO SISTEMA TOLEDANO EN LA ALTA EXTREMADURA

*   12.- 11. LA NUEVA NORMA ANTE EL CECEO ANDALUZ

*   13.- 12. CONCLUSIÓN

 II EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA.

*   14.- 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN

*   15.- 2. CECEOSOS DE LENGUA ESTROPAJOSA

*   16.- 3. CECEOSOS POR HÁBITO LINGÜÍSTICO

17.- 4. COMUNIDADES CECEOSAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVI. SU LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y SOCIAL

18.- 5. EL ÇEZEO SEVILLANO EN TIEMPO DE LOS REYES CATÓLICOS, SEGÚN EL TESTIMONIO DE LAS GRAFÍAS

*    19.- 6. EL ÇEÇEO SEVILLANO, DESCRITO POR NEBRIXA

20.- 7. CARÁCTER FRICATIVO DE LA /Ç/ Y DE LA /Z/ DEL SEVILLANO MEDIEVAL

*    21.- 8. LAS GRAFÍAS Y EL ÇEZEO MEDIEVAL

*   22.- 9. CONCLUSIÓN: EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA

III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 23.- III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 24.- 1. CONSIDERACIONES DIACRÓNICAS ACERCA DE LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL

* 25.- 2. LAS SIBILANTES IMPLOSIVAS EN EL ESPAÑOL DE ESPAÑA: GEOGRAFÍA Y DIACRONÍA

26.- 3. LA EVOLUCIÓN DE -S, -Z COMPARADA CON LA DE -R, -L

*   27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

* 28.- 5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

29.- IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

*    30.- 1. SINGULARIDAD DEL HABLA «CHINATA»

*    31.- 2. PERSONALIDAD LINGÜÍSTICA DE NUESTRO AUTOR

*    32.- 3. TEXTOS

 * 33.- 4. EL SISTEMA FONOLÓGICO «CHINATO» EN LA CONCIENCIA DE NUESTRO AUTOR

*   34.- 5. PROBLEMAS DE FONÉTICA SINTÁCTICA

*   35.- 6. DEBILIDAD DE LA ANALOGÍA MORFOLÓGICA

V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*  36.- V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*   37.- 1. EL ÇEZEO [ÇEZ̧EO] SEVILLANO Y EL ESPAÑOL DE CANARIAS Y LAS ANTILLAS EN EL PRIMER CUARTO DEL S. XVI

*   38.- 2. EL ESPAÑOL ULTRAMARINO DE LOS PUERTOS Y EL ESPAÑOL MERIDIONAL

VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   39.- VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   40.- 1. EL ESPAÑOL DE LOS PUERTOS DE AMÉRICA

*   41.- 2. EL DATO CANARIO: ESTRATOS VARIOS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO

*   42.- 3. CONSONANTES IMPLOSIVAS

*    43.- 4. EL FONEMA /H/

*   44.- 5. LA -D- (< -T- LATINA)

*   45.- 6. LA OPOSICIÓN [L PALATAL] : [Y] Y EL YEÍSMO

*   46.- 7. LA -CH-

*    47.- 8. LA DIPTONGACIÓN DE LOS HIATOS

*    48.- 9. CONCLUSIÓN

VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    49.- VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    50.- 1. LA DIALECTALIZACIÓN VERTICAL: COEXISTENCIA DE MODALIDADES ARCAIZANTES Y NEOLÓGICAS DE ESPAÑOL ATLÁNTICO

*    51.- 2. EL CONFLICTO ENTRE LA NORMA REGIONAL Y EL ESPAÑOL NORMATIVO

*    52.- 3. DOCUMENTACIÓN (ILUSTRATIVA DE LAS CUESTIONES TRATADAS)

*    53. 4. LA S SONORA

*    54.- 5. EL CECEO: VARIANTES SISEANTES Y CICEANTES

*    55.- 6. LA ASPIRACIÓN

*    56.- 7. YEÍSMO Y CONSERVACIÓN DE LL

*    57.- 8. CONSERVACIÓN Y PÉRDIDA DE -D-

*    58.- 9. VOCALIZACIÓN DE LA D EN EL GRUPO -DR-

*    59.- 10. ASPIRACIÓN Y CONSERVACIÓN DE -S IMPLOSIVA

  Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Letra minúscula h de Durero

59.- 10. ASPIRACIÓN Y CONSERVACIÓN DE -S IMPLOSIVA

59.- 10. ASPIRACIÓN Y CONSERVACIÓN DE -S IMPLOSIVA

10. ASPIRACIÓN Y CONSERVACIÓN DE -S IMPLOSIVA. VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS.

10.1.—Aspiración de la sibilante implosiva.

      Considerado en conjunto, el español canario aspira la -s implosiva, tanto interior como final de palabra. Sobre las varian­tes de la aspiración dependientes del contorno fonético y sobre las condiciones que presiden la reaparición de la sibilante en los enlaces sintácticos, trato en Catalán, «Canario», págs. 321-324 [En la reed. de este libro, pp. 132-133]. Alvar, Tenerife, §§ 18-25, págs. 27-34, estudia también con detalle varias de estas cuestiones.

10.2. — En algún caso, la aspiración se extiende a la s- explosiva:

      *Ruz, «Implos.», oyó a un sujeto de Guía «a cáha María», junto a la expresión más común «a cáh María», sin duda, por cruce con las construcciones en que casa no se apocopa: «la casa e mi tío (con [ę] abierta); más interesante es pehéta, que alterna con peséta en sujetos rurales (José Rodríguez «Judía», sesenta y cuatro años, campesino de Guía; Candelaria Gómez Mendibles, cincuenta y ocho años, y Ángeles, treinta años, de Chiguergue), y aheite oído a una mujer de cincuenta y siete años (Candelaria), del pago de Tejina de Guía. En Masca: senhílla (Exc. Dial. Mas. Alc, 1960). En Santa Cruz, una niña del colegio burgués de La Asunción (Natalia González de Ara, once años): nohótroh, heñorita (Mat. Sem., 1955: C. R. Jerez).

10.3. Conservación de la sibilante implosiva en El Hierro y La Gomera.

      Ya en Catalán, «Canario», pág. 322 [en la reed. incluida en este libro, p. 131], comenté el hecho de que «la aspiración, con ser uno de los rasgos fonéticos más llamativos del español canario, no es tampoco un rasgo propio de todas las hablas del archipiélago». Expongo seguidamente los datos que poseo.

      En El Hierro. A falta de encuestas in situ, doy por cierta esta característi­ca del habla herreña comúnmente denunciada por los restantes isleños como muestra del carácter «godo» («castellano») de los habitantes de aquella apartada isla. Quizá se deba al efecto acústico de la -s firmemente conservada la supuesta calidad «castellana» de la s herreña (no creo probable que se trate de una «apical, cóncava», según afirma M. R. Alonso en El Museo Canario, 25-26, 1948, pág. 78, n. 2).

      En La Gomera. Según *Ascanio, «Agulo», en Agulo «las s finales se oyen a veces con un sonido silbante muy marcado» (ej., chyaráhcas). En Valle Gran Rey la aspiración de la -s final tampoco ocurre siempre, «sobre todo entre ancianos»; y en la zona de Guada, la más rústica y apartada del valle, «se oye menos la aspiración de la -s», *Navarro, «Valle Gran Rey». Los ejemplos más abundantes de conservación de la -s  proceden de las encuestas realizadas por M. Navarro (Trab., 1955) en el pago de El Cercado: «ántiz éramus máz», Angelina Barrera, setenta y dos años; las restantes frases que citamos en texto (véase arriba) fueron oídas a Mercedes Torres García, cincuenta y dos años.

      En las zonas de aspiración vacilante no han sido investigadas sistemáticamente las condiciones que favorecen la conservación de la -s, fuera de los casos bien conocidos en que la sibilante se hace explosiva por fonética sintáctica. Creo, sin embargo, que la aspiración en posición interior precede a la aspiración en posición final; cfr. la situación que suponemos para este canario arcaizante con la que caracteriza a la franja norte de la gran área peninsular de aspiración de las sibilantes implosivas (ALPI, puntos 355-359, S. de Salamanca; 452, S. de Avila; 454 y 457, S. de Madrid; 465, 469, E. de Toledo; 473, S. de Cuenca; 475-481, Ciudad Real; 482-489, Albacete; 767, 776, O. de Valencia; 561, 563, N. de Murcia; 789, S. de Alicante (aprovecho [corrigiéndolo] el mapa síntesis de C. García Padilla e I. Santana, Trab., 1963). [cfr. en este libro, cap. 3, §§ 2.2., 2.3 y mapa núm 1 de ese cap., 2 del libro].

Diego Catalán. El español. Orígenes de su diversidad (1989)

CAPÍTULOS ANTERIORES:  EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

ADVERTENCIA

1.- EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

I ORÍGENES DEL PLURALISMO NORMATIVO DEL ESPAÑOL DE HOY

*   2.-1. EL FIN DEL FONEMA /Z/ [DZ - Z] EN ESPAÑOL

*   3.- 2. EL FIN DEL FONEMA /Z/

*   4.- 3. ¿PROCESO FONÉTICO O CAMBIO FONOLÓGICO?

*   5.- 4. ¿PROPAGACIÓN DE UN CAMBIO FONÉTICO O DE UN SISTEMA FONOLÓGICO?

*   6.- 5. LA FALTA DE DISTINCIÓN /Z/ : /Ç/, REGIONALISMO CASTELLANO - VIEJO

*   7.- 6. LA CONFUSIÓN SE CONVIERTE EN NORMA DEL HABLA DE LA CORTE (FINALES DEL SIGLO XVI)

*    8.- 7. LA PÉRDIDA DE LA DISTINCIÓN /Ç/ : /Z/ NORMA GENERAL DEL HABLA (EN EL PRIMER CUARTO DEL SIGLO XVII)

*   9.- 8. EL CAMBIO EN LA NORMA CORTESANA, VISTO POR LOS GRAMÁTICOS EXTRANJEROS

10.- 9. EL ESPAÑOL ORIENTAL ANTE EL TRIUNFO DE LA NUEVA NORMA DE MADRID

11.- 10. RESISTENCIA DEL ANTIGUO SISTEMA TOLEDANO EN LA ALTA EXTREMADURA

*   12.- 11. LA NUEVA NORMA ANTE EL CECEO ANDALUZ

*   13.- 12. CONCLUSIÓN

 II EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA.

*   14.- 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN

*   15.- 2. CECEOSOS DE LENGUA ESTROPAJOSA

*   16.- 3. CECEOSOS POR HÁBITO LINGÜÍSTICO

17.- 4. COMUNIDADES CECEOSAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVI. SU LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y SOCIAL

18.- 5. EL ÇEZEO SEVILLANO EN TIEMPO DE LOS REYES CATÓLICOS, SEGÚN EL TESTIMONIO DE LAS GRAFÍAS

*    19.- 6. EL ÇEÇEO SEVILLANO, DESCRITO POR NEBRIXA

20.- 7. CARÁCTER FRICATIVO DE LA /Ç/ Y DE LA /Z/ DEL SEVILLANO MEDIEVAL

*    21.- 8. LAS GRAFÍAS Y EL ÇEZEO MEDIEVAL

*   22.- 9. CONCLUSIÓN: EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA

III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 23.- III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 24.- 1. CONSIDERACIONES DIACRÓNICAS ACERCA DE LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL

* 25.- 2. LAS SIBILANTES IMPLOSIVAS EN EL ESPAÑOL DE ESPAÑA: GEOGRAFÍA Y DIACRONÍA

26.- 3. LA EVOLUCIÓN DE -S, -Z COMPARADA CON LA DE -R, -L

*   27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

* 28.- 5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

29.- IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

*    30.- 1. SINGULARIDAD DEL HABLA «CHINATA»

*    31.- 2. PERSONALIDAD LINGÜÍSTICA DE NUESTRO AUTOR

*    32.- 3. TEXTOS

 * 33.- 4. EL SISTEMA FONOLÓGICO «CHINATO» EN LA CONCIENCIA DE NUESTRO AUTOR

*   34.- 5. PROBLEMAS DE FONÉTICA SINTÁCTICA

*   35.- 6. DEBILIDAD DE LA ANALOGÍA MORFOLÓGICA

V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*  36.- V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*   37.- 1. EL ÇEZEO [ÇEZ̧EO] SEVILLANO Y EL ESPAÑOL DE CANARIAS Y LAS ANTILLAS EN EL PRIMER CUARTO DEL S. XVI

*   38.- 2. EL ESPAÑOL ULTRAMARINO DE LOS PUERTOS Y EL ESPAÑOL MERIDIONAL

VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   39.- VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   40.- 1. EL ESPAÑOL DE LOS PUERTOS DE AMÉRICA

*   41.- 2. EL DATO CANARIO: ESTRATOS VARIOS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO

*   42.- 3. CONSONANTES IMPLOSIVAS

*    43.- 4. EL FONEMA /H/

*   44.- 5. LA -D- (< -T- LATINA)

*   45.- 6. LA OPOSICIÓN [L PALATAL] : [Y] Y EL YEÍSMO

*   46.- 7. LA -CH-

*    47.- 8. LA DIPTONGACIÓN DE LOS HIATOS

*    48.- 9. CONCLUSIÓN

VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    49.- VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    50.- 1. LA DIALECTALIZACIÓN VERTICAL: COEXISTENCIA DE MODALIDADES ARCAIZANTES Y NEOLÓGICAS DE ESPAÑOL ATLÁNTICO

*    51.- 2. EL CONFLICTO ENTRE LA NORMA REGIONAL Y EL ESPAÑOL NORMATIVO

*    52.- 3. DOCUMENTACIÓN (ILUSTRATIVA DE LAS CUESTIONES TRATADAS)

*    53. 4. LA S SONORA

*    54.- 5. EL CECEO: VARIANTES SISEANTES Y CICEANTES

*    55.- 6. LA ASPIRACIÓN

*    56.- 7. YEÍSMO Y CONSERVACIÓN DE LL

*    57.- 8. CONSERVACIÓN Y PÉRDIDA DE -D-

*    58.- 9. VOCALIZACIÓN DE LA D EN EL GRUPO -DR-

  Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Letra minúscula i de Durero