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ROMANCERO DE LA CUESTA DEL ZARZAL

40.- 2. DESINTEGRACIÓN DE LOS MÉTODOS HISTORIOGRÁFICOS ALFONSÍES

40.- 2. DESINTEGRACIÓN DE LOS MÉTODOS HISTORIOGRÁFICOS ALFONSÍES

2. DESINTEGRACIÓN DE LOS MÉTODOS HISTORIOGRÁFICOS ALFONSÍES. VI POESÍA Y NOVELA EN LA HISTORIOGRAFÍA CASTELLANA DE LOS SIGLOS XIII Y XIV

      A poco de morir Alfonso X sus escuelas historiográficas dejaron, sin duda, de existir. Una nueva generación de historiadores «aficionados» vino a reem­plazar a los equipos de trabajo alfonsíes. Aunque la Crónica General de España seguiría autorizándose invariablemente con el nombre de Alfonso X, la obra sufre una profunda renovación en su estructura. Las nuevas redaccio­nes tienden a transformar la compilación alfonsí en una historia novelesca. Los cronistas castellanos de tiempos de Sancho IV (1284-1295) heredan, sí, la rica información histórica acopiada por Alfonso X, pero ello no autoriza a considerarlos como continuadores de la «escuela alfonsí»; la libertad con que manejan el tesoro historiográfico que recibieron del pasado nada tiene en común con los métodos compilatorios de los talleres de Alfonso.

      La decadencia historiográfica se inicia muy rápidamente. En 1289, cinco años después de muerto Alfonso X, un cronista (al parecer regio) intenta completar la Estoria de España desde Ramiro I en adelante. Su obra, la Versión amplificada,21 se basa en los materiales alfonsíes (pertenecientes a la cámara de los reyes de Castilla); pero el nuevo cronista se nos muestra en su labor como ajeno a las técnicas y a las concepciones historiográficas de la escuela alfonsí. Por lo pronto, ignoraba la concepción neo-gótica de la monarquía castellano-leonesa, y consideraba la reconquista de España como obra, no ya de «los godos», sino de «los naturales de la tierra».22 Además, era incapaz de continuar la labor de composición: Allí donde los cuadernos de trabajo y borradores alfonsíes no le daban hecha la estructuración por años de reinado, abandonó todo esfuerzo cronologizador, prescindiendo al mismo tiempo de las referencias a la historia europea y de los datos procedentes de anales, que deberían haber sido incorporados después de fijar la cronolo­gía; si en los materiales heredados se interrumpía la labor de combinar las fuentes complementarias con las estructurales, se contentó con rellenar la laguna con una traducción amplificada de la Historia Gothica del Toledano; en fin, en una ocasión (al historiar la invasión almorávide) incluso llegó a malinterpretar el borrador, por no comprender la tarea reservada a los «ayuntadores» en las escuelas de Alfonso X, y convirtió en dos series de hechos sucesivos lo que no eran sino dos versiones de unos mismos hechos que esperaban ser armonizadas en una sola narración.23

      Este último caso nos ilustra, al mismo tiempo, la desenvoltura con que el cronista formador de la Versión amplificada de la Estoria de España manejaba la historia, pues no se limitó a yuxtaponer los dos relatos, sino que introdujo toda una serie de arreglos para paliar las graves inconsecuencias que notaba. Algunos de ellos podrían justificarse dentro de la tradición historiográfica alfonsí; pero sorprende que, para explicar la alternante aparición de dos miramomelines, Yuçaf Abentexefín y Alí, debida a la duplicación del relato, invente una rebelión contra Yuçaf de un fabuloso alguacil mayor Alí usurpa­dor del título de miramomelín.24 Con la misma ligereza, el cronista crea en otro lugar un segundo Almanzor, para salvar la dificultad de la excesiva duración en la Estoria de la actividad de este personaje semi-histórico, semi-legendario. 25

      La desintegración de los métodos historiográficos alfonsíes, que observa­mos en la Versión amplificada de 1289, será pronto acompañada por una degradación del sentido crítico. La amplia acogida dispensada en la Estoria de España a las narraciones épicas de más noble abolengo tuvo consecuen­cias imprevisibles para Alfonso X y sus colaboradores: la elevación de los cantares de gesta a la categoría de autoridades historiográficas quedó institu­cionalizada, mientras la prudente desconfianza con que los compiladores y correctores de la Estoria de España citaban siempre el testimonio de los juglares fue puesta completamente de lado. La nueva generación de cronistas refundidores de la Crónica General llegará al extremo de preferir las inven­ciones novelescas de la épica decadente, al testimonio de la historiografía en latín.

      Con la incorporación de estas fábulas poéticas a la historia nacional, el oficio de «estoriador» perdió, en seguida, toda seriedad científica: los cronis­tas de los últimos años del s. XIII y primeros del s. XIV abandonaron la tradicional fidelidad a las fuentes, a lo escrito, y se creyeron autorizados a refundir la historia cronística con la misma libertad con que los juglares innovaban la historia versificada.

Diego Catalán. La Estoria de España de Alfonso X. Creación y evolu­ción. (1990)

NOTAS

21   Sobre esta Versión amplificada de 1289 trato ampliamente en De Alfonso X, pp. 124-171 y 193-200, y en «El taller alfonsí» (1963), pp. 367-737 [cap. II, § 4 del presente libro]. Constituía un ms. independiente, E2(orig), antes de ser completada con otros materiales para formar el códice facticio E2 (De Alfonso X, pp. 50-63).

22  De Alfonso X, p. 154 y nn. 43 y 44.

23  «El taller alfonsí» (1963), pp. 367-373 [y cap. II, § 4, pp. 54-58 del presente libro].

24  «El taller alfonsí» (1963), pp. 368-369 y notas [y cap. II, § 4, p. 55 del presente libro].

25  De Alfonso X, pp. 141-142.

CAPÍTULOS ANTERIORES:  LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X. CREACIÓN Y EVOLUCIÓN:

PRESENTACIÓN

1.- PRESENTACIÓN. «LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X. CREACIÓN Y EVOLUCIÓN»

I. ALFONSO X HISTORIADOR

*  2.- 1. LA FUNCIÓN DEL CONOCIMIENTO EN LA RESTAURACIÓN DEL IMPERIUM

3.- 2. LA HISTORIA COMO CONOCIMIENTO CIERTO Y EXHAUSTIVO DE LOS HECHOS PASADOS

4.- 3. TEXTO Y GLOSA. LA EXPLICACIÓN DE HECHOS Y PALABRAS

5.- 4. LA ESTRUCTURACIÓN CRONOLÓGICA DE UNA HISTORIA ECUMÉNICA

6.- 5. LA ARMONIZACIÓN DE LO NARRADO Y EXPLICADO POR LAS VARIAS FUENTES EN LA GENERAL ESTORIA

7.- 6. LA ESTORIA DE ESPAÑA HISTORIA DEL SOLAR «ESPAÑA» Y DE SUS NATURALES

8.- 7. DOS PRINCIPIOS DE ESTRUCTURACIÓN: LOS SEÑORÍOS Y LA CRONOLOGÍA

9.- 8. LA ARMONIZACIÓN DE LOS RELATOS DE LAS FUENTES EN LA ESTORIA DE ESPAÑA

*   10.- 9. LA EXPLICACIÓN DE LOS HECHOS

*   11.- 10. EJEMPLARIDAD Y DECORO HISTORIOGRÁFICOS

*   12.- 11. EL ESPEJO DE LA HISTORIA

II. EL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSI.

13.- 1. LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL NO ES LA CUMPLIDA REALIZACIÓN DE LA ESTORIA DE ESPAÑA PROYECTADA POR ALFONSO X

14.- 2. CÓMO SE ELABORÓ LA ESTORIA DE ESPAÑA EN LAS ESCUELAS ALFONSÍES. ETAPAS VARIAS EN LA COMPILACIÓN

15.- 3. LA «QUARTA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA. LA SECCIÓN DEDICADA A LA HISTORIA «CONTEMPORÁNEA» (ALFONSO VII-AÑO 1243)

16.- 4. LA «QUARTA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA EN LA SECCIÓN DEDICADA A LA HISTORIA «MODERNA» (FERNANDO I-ALFONSO VI)

17.- 5. LA «TERCERA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

III. ALFONSO X NO UTILIZÓ EL «TOLEDANO ROMANZADO»

18.- INTRODUCCIÓN

19.- 1. VERSIONES EN ROMANCE DEL TOLEDANO

20.- 2. LOS MANUSCRITOS COMPLETOS DEL TOLEDANO ROMANZADO

* 21.- 3. LA «CHRONICA OMNIUM PONTIFICUM ET IMPERATORUM ROMANORUM» INCORPORADA A LA «OPERA HISTORICA» DE DON RODRIGO XIMÉNEZ DE RADA Y AL «TOLEDANO ROMANZADO»

22.- 4. EL PROBLEMA DE LA FECHA Y EL AUTOR DEL ROMANZAMIENTO

23.- 5. LA «HISTORIA DE LOS GODOS» DEL TOLEDANO ROMANZADO NO ES UNA HISTORIA GOTHICA CONTINUADA

24.- 6. LA « YSTORIA DE LOS GODOS» DEL TOLEDANO ROMANZADO NO ES UNA TRADUCCIÓN AMPLIADA DEL TOLEDANO

25.- 7. ADICIONES DEL TRADUCTOR

26.- 8. LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL NO UTILIZÓ EL TOLEDANO ROMANZADO

IV. EL MIO CID DE ALFONSO X Y EL DEL PSEUDO IBN AL-FARAŶ

*   27.- INTRODUCCIÓN

*   28.- 1. LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X Y LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL

29.- 2. EL FIN DE LA ESTORIA DE ESPAÑA ALFONSÍ Y LA ESTORIA CARADIGNENSE DEL CID

*   30.- 3. EL MIO CID QUE UTILIZÓ ALFONSO X

31.- 4. LA «REFUNDICIÓN DEL MIO CID» Y LA «LEYENDA DE CARDEÑA»

32.- 5. CONCLUSIÓN

V. LA «VERSIÓN CRÍTICA» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA Y SUS DERIVACIONES

*   33.- 1. UNA VERSIÓN OLVIDADA DE LA CRÓNICA GENERAL

34.- 2. LA «VERSIÓN VULGAR» Y LA «VERSIÓN ENMENDADA DESPUÉS DE 1274» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

35.- 3. UN «ARREGLO» DE LA «VERSIÓN ENMENDADA»

36.- 4. LOS REYES ASTUR-LEONESES. LOS MSS. L, *Ľ Y LA CRÓNICA GENERAL VULGATA

37.- 5. DOS RAMAS TEXTUALES DERIVADAS DE LA MISMA «*VERSIÓN CRÍTICA»

38.- 6. APARICIÓN DE LA VERSIÓN CRÍTICA. EL MS. SS

VI. POESÍA Y NOVELA EN LA HISTORIOGRAFÍA CASTELLANA DE LOS SIGLOS XIII Y XIV

39.- 1. LA SECULARIZACIÓN DE LA HISTORIOGRAFÍA POR OBRA DE ALFONSO X

Diseño gráfico: 


La Garduña Ilustrada 

Imagen: Vermudo II, Tumbo del  Archivo de la Catedral de Santiago de Compostela.

39.- 1. LA SECULARIZACIÓN DE LA HISTORIOGRAFÍA POR OBRA DE ALFONSO X

39.- 1. LA SECULARIZACIÓN DE LA HISTORIOGRAFÍA POR OBRA DE ALFONSO X

1. LA SECULARIZACIÓN DE LA HISTORIOGRAFÍA POR OBRA DE ALFONSO X. VI POESÍA Y NOVELA EN LA HISTORIOGRAFÍA CASTELLANA DE LOS SIGLOS XIII Y XIV*

      Al estudiar el desarrollo de la prosa castellana desde Alfonso X (1252-1284) a don Juan Manuel (cuya actividad literaria se inicia en torno a 1320) no se ha tenido en cuenta que, durante la media centuria situada a caballo de los siglos XIII y XIV, la prosa histórica post-alfonsí recorre a paso acelerado un largo camino. Como Menéndez Pidal ha puesto bien de mani­fiesto, Alfonso X, con su personal preocupación por el «castellano drecho», cuando en Castilla aún no existía una arraigada tradición prosítica, no sólo dotó a España de una primera historia general de la nación en lengua vulgar, sino que creó la forma de expresión de esa historia, la prosa castellana.1 Sin embargo, el científico respeto a la letra de las fuentes y el racionalismo didáctico, característicos de las escuelas alfonsíes, presuponían la absoluta sumisión de la expresión al contenido histórico, e impedían toda expansión puramente literaria.2 En cambio, al desaparecer el mecenazgo alfonsí, la decadencia del rigor científico permitió a la historiografía castellana de las últimas décadas del s. XIII y primeras del XIV ensayar nuevas formas de historiar, en que el retoricismo, la oratoria, la novelación, el anecdotismo, tienen creciente cabida.

      La importancia literaria de la degeneración de la historiografía resulta patente si nos detenemos a considerar los comienzos de don Juan Manuel como escritor. Es bien sabido que don Juan escribió sus tres primeras obras tomando como modelo inmediato otras tantas obras de su tío Alfonso X;3 pero suele pasarse por alto que la primera en el tiempo fue la Crónica abreviada (entre 1320 y 1325),4 en la cual se limitó, con devota admiración, a resumir capítulo tras capítulo el contenido de un manuscrito de la «Crónica de España» alfonsí.5 Esta primera «obra» de don Juan Manuel 6 va precedida de un «Prólogo», todo él ya muy personal y muy representativo del estilo manuelino.7 En ese Prólogo el novel escritor se nos muestra preocupado por trazarse unas normas estilísticas:

      «E por esta rrazon los que fazen o mandan fazer algunos libros, mayor mente en rromance —que es señal que se fazen para los legos que non son muy letrados—, non los deuen fazer de rrazones nin por palabras tan ssotiles que los que las oyeren non las entiendan o por que tomen dubda en lo que oyeren. E por ende, en el Prologo deste libro que don Iohan, fijo del muy noble ynfante don Manuel,... mando fazer non quiso poner palabras nin rrazones muy sotiles. Pero quiso que lo fuesen yaquanto, por que segunt dizen los sabios, quanto omne mas trabaja por auer la cosa, mas la terna despues que la ha... Pero son tales, que todo omne que aya buen entendimiento, avn que non sea letrado, las entenderá...» etc.8

Tan elaborados razonamientos para introducir un simple Prólogo ponen bien de manifiesto cómo don Juan Manuel había madurado su concepción de la prosa literaria desde antes de iniciar su producción como escritor, es decir, cuando era mero lector de obras ajenas. Y hacia qué modelos iban entonces sus preferencias, nos lo revela el Prólogo mismo: Don Juan construye en él una razonada alabanza intelectual de su tío Alfonso X 9 para justificar la afirmación lapidaria de que

    «ninguno non podría y mas dezir, nin avn tanto nin tan bien commo el»

y pondera, muy en especial, la «Crónica de España» alfonsí, no sólo por su contenido, sino también por su estilo:

    «E este noble rrey don Alfonso, entre muchas nobles cosas que fizo, ordeno muy conplida mente la Cronica d’España, e pusolo todo conplido e por muy apuestas rrazones, e en las menos palabras que se podia poner...»

      El interés y el amor con que don Juan Manuel leyó la «Cronica de España», como uno de los más relevantes «clásicos» de la prosa romance medieval, nos exige prestar especial atención al contenido y estilo de esa crónica «conplida» que él sumarió en su Crónica abreviada, pues esa «Crónica de España» no era, como don Juan creía, un texto alfonsí de la Estoria de España, sino una versión refundida que solemos llamar *Crónica manuelina.10 Para mi actual propósito basta con señalar que esa *Crónica manuelina, derivada de la Estoria de España de Alfonso X, presenta ya, en alguna de sus secciones los más característicos pasajes de la nueva manera de historiar desarrollada en los últimos años del s. XIII y primeros del s. XIV, acerca de cuya importancia pretendo aquí llamar la atención.

      Cuando Alfonso X (con anterioridad a 1270) emprende, con recursos regios, la compilación de una nueva historia de España, hacía pocos años que el docto arzobispo toledano don Rodrigo Ximénez de Rada había con­cluido su síntesis historiográfica (1246).11 El rey rara vez considera discutible la autoridad del arzobispo, cuya obra utiliza como espina dorsal de su nueva compilación; pero la Estoria de España alfonsí descansa sobre una concep­ción de la historia tan diversa, que debemos considerar a Alfonso como el iniciador de una nueva edad en la historiografía española.

      Ante todo, la decisión tomada por Alfonso de abandonar el latín en sus obras científicas y entronizar como lengua de la nueva cultura laica el caste­llano fue un paso decisivo en el proceso de secularización y vulgarización de la historia nacional. La Estoria de España alfonsí no quedó confinada a un público restringido de eruditos (como solía acontecer con las obras latinas anteriores), sino que vino a ser leída durante siglos, por todo español de mediana cultura (reyes y caballeros, clérigos y burgueses), contribuyendo así a moldear la conciencia nacional de las sucesivas generaciones en «los cinco reinos de España».

      No menos trascendental que el empleo de la lengua vulgar fue la reorien­tación histórica: Aunque Alfonso tuvo interés en reafirmar la tesis del neo-goticismo de la monarquía española,12 concibió «el fecho d’Espanna» unita­riamente,13

    «ca esta nuestra Estoria de las Espannas general la leuamos Nos de todos los reyes dellas et de todos los sus fechos que acaescieron en el tiempo pasado, et de todos los que acaescen en el tiempo present en que agora somos, tan bien de moros como de cristianos, et aun de judios si y acaesciese en que»14

La historia nacional deja con él de ser la historia de un pueblo (el pueblo godo) y pasa a ser la historia de un territorio, España, sobre el cual han tenido o tienen «señorío» diversos pueblos: los griegos, los almujuces, los africanos, los romanos, los vándalos, silingos, alanos y suevos, los godos y los aláraves.15 Al hacer del solar hispánico el sujeto de la historia, Alfonso aban­donó el concepto tradicional, según el cual las Crónicas se escriben para contar los hechos de los reyes, y concibió una historia enciclopédica de todos los sucesos acaecidos en ese territorio, conforme anuncia en el Prólogo:

    «Et compusiemos este libro de todos los fechos que fallar se pudieron della —esto es, de España— desdel tiempo de Noe fasta este nuestro»16

Frente a la historia latino-eclesiástica anterior, que sólo atendía a la Monar­quía y a la Iglesia, la nueva historia enciclopédica en lengua romance se interesa por los hechos todos de las generaciones pasadas: junto a los prínci­pes seculares y los altos dignatarios de la Iglesia, desfilan ahora por el tablado histórico multitud de personajes menos encumbrados; la escueta enumeración de victorias, derrotas, rebeliones castigadas, fundaciones piado­sas y calamidades públicas, que satisfacía a los historiadores en lengua latina, se ve enriquecida con abundantes escenas en que la vida bulle y en que los actores piensan y sienten a nuestra vista.

      Una novedad particular, de extraordinaria importancia para el ulterior desarrollo de la historiografía, fue la prosificación in extenso de las fuentes poéticas. La utilización de la historia juglaresca por la historiografía erudita no fue invención de Alfonso X: en mayor o menor grado, directa o indirecta­mente, los historiadores en latín venían haciéndose eco de las leyendas tradicionales. Pero sólo ahora, en la compilación alfonsí, los poemas fueron incorporados a la historia en toda su extensión narrativa, episodio tras episodio, desechando sólo las escenas o detalles que no contenían informa­ción «histórica».17 Tan extensa acogida no supone, sin embargo, una sobrevaloración de las fuentes épicas, una decadencia en el juicio crítico: Si en la rigurosa jerarquización de las «autoridades» utilizadas, el Toledano ocupa el más alto lugar,18 los cantares de gesta se sitúan, evidentemente, en el escalón más bajo.19 Un estudio detenido de la técnica compositora empleada por los «estoriadores» alfonsíes nos muestra claramente que Alfonso X trató de incorporar la historia poética a la erudita sin sacrificar lo que creía ser la verdad histórica. La inclusión de los poemas no se debe a una condescenden­cia respecto a un público acostumbrado a oir la historia tal como la cantaban los juglares; se explica simplemente como una consecuencia del concepto enciclopédico con que fue planeada la Estoria de España, que exigía aprovechar toda la información contenida en todas las fuentes disponibles: Alfonso, que se había propuesto dar a conocer en su integridad «el fecho d’Espanna», no podía prescindir de los relatos juglarescos, aunque reconociese sus «defec­tos» como obras históricas.20

Diego Catalán. La Estoria de España de Alfonso X. Creación y evolu­ción. (1990)

NOTAS

* Remonta a una conferencia dada en un simposio en la Universidad de Giessen, 1964, y en el Romanischen Seminar de la Universidad de Heidelberg, 30-VI-1964. Publicado, en su redacción definitiva, en Melanges offerts a R. Lejeune, Gembloux: Duculot, 1969, pp. 423-441.

1  R. Menéndez Pidal, Primera Crón.2 (1955), p. LII.

2  El respeto a la letra de las fuentes y el deseo de acoger y exponer cumplidamente todos los pormenores informativos encerrados en ellas, no quiere decir, claro está, que el relato alfonsí vierta o reproduzca fielmente los textos utilizados; al contrario, supone una incapacidad de aprehender o aceptar su contenido, su intención [como textos pertenecientes a un determinado contexto cultural]. Por ello, al tratar de ofrecer al lector una versión completa, razonada y palpable de lo que las fuentes decían, los «estoriadores» alfonsíes actualizan y deforman el sentido de esas fuentes, y, naturalmente, cambian por completo el estilo de los originales. Pero, aunque en la tarea expositiva se acuda a la amplificación y a otros expedientes retóricos, habituales en la época, es evidente que tales procedimientos no están usados primordialmente para embellecer el relato, ni para innovarlo. Si las versiones alfonsíes «traicionan» a sus fuentes, ello se debe a los propósitos didácticos de la compilación, al afán de clarificar los sucesos, y no a un uso consciente de la libertad recreativa literaria. Cfr. las observaciones de M. R. Lida «La GE-notas» (1958), pp. 122-131, y «Josefo en la GE» (1959), p. 115; también: F. Lázaro «Sobre el modus interpretandi alfonsí» Ibérida, VI, 1961, pp. 97-114; R. Menéndez Pidal, Primera Crón.2, p. L; D. Catalán «El Mio Cid de Alf. X» (1963), pp. 295-300 y [cap. IV del presente libro, § 3] y «La Biblia en la literatura medieval española», HR, XXXIII (1965), p. 312; A. Badía, «La frase de la Primera Crónica general en relación con sus fuentes latinas», RFE, XLII, 1958-59, 179-210, «Los Monumenta Germaniae Historica y la Primera Crónica general de Alfonso el Sabio», Strenae. Estudios... dedicados a... M. García Blanco, Salamanca, 1962, pp. 69-75 y «Dos tipos de lengua cara a cara», Studia Philologica. Homenaje a... D. Alonso, I, Madrid, 1960, pp. 115-139; F. Gormly, The Use of the Bible in Representative Works of Medieval Spanish Literature, 1250-1300, Washington, 1962, pp. 52-66 [y la nueva evaluación del esfuerzo alfonsí debida a F. Rico, Alf. el S. y la GE (1972) y a O. Tudorica Impey, «Un dechado» (1980), «En el crisol» (1982), «Del duello de los godos» (1986)].

3  Las tres obras más antiguas son, indudablemente, la Crónica abreviada, el Libro de la caballería y el Libro de la caza. En el Prólogo de este último, don Juan Manuel declara: «Entre muchos conplimientos e buenas cosas que Dios puso en el rrey don Alfonso, fijo del sancto e bien aventurado rrey don Ferrando, puso en el su talante de acresçentar el saber quanto pudo, e fizo por ello mucho, assi que non se falla que del rrey Tolomeo aca ningun rrey nin otro omne tanto fiziesse por ello commo el... Et el dicho rrey don Alfonso... mando fazer muchos libros buenos en que puso muy conplida mente toda la arte de la caça... Et tan conplida mente lo fizo que bien cuydan que non podra otro emendar nin enader ninguna cosa mas de lo que el fizo, nin avn fazer tanto nin tan bien commo el. Et por que don Iohan su sobrino, fijo del infante don Manuel hermano del rrey don Alfonso, se paga mucho de leer en los libros que falla que conpuso el dicho rrey e fizo escriuir algunas cosas que entendía que cunplia para el de los libros que fallo que el dicho rrey abia conpuesto — señalada mente en las Cronicas de España et en otro libro que fabla de lo que pertenesçe a estado de caualleria —, e quando llego a leer en los dichos que el dicho rrey ordeno en razon de la caça... etc.». Las tres obras son anteriores al Libro del caballero y el escudero (fines 1326-1327) y a la 1ª parte del Libro de los estados (iniciado al concluir el del caballero y el escudero y acabado el 22-V-1330); en el Libro de los estados se vuelve a citar el de la caballería. [Véase, ahora, D. Catalán, «DJM ante el modelo alfonsí» (1977), reed. en el cap. IX del presente libro].

4  Ms. 1356 de la Bibl. Nacional, Madrid (ant. F-81); ed. por R. L. y M. B. Grismer (Minneapolis, 1958). En el Prólogo, don Juan Manuel se titula «tutor del muy alto e muy noble rey don Alfonso su sobrino», luego es anterior a agosto de 1325 (en que Alfonso XI salió de su menor edad) y posterior a junio de 1319 en que murieron los infantes tutores don Pedro y don Juan.

5  En el Prólogo, que tiene grandes semejanzas con el del Libro de la caza, don Juan Manuel explica: «El muy noble rey don Alfonso, fijo del muy bien auenturado e con que podemos dezir por el segunt las sus obras el santo rey don Ferrando e de la rreyna doña Beatriz, por que los grandes fechos que pasaron, señalada mente lo que pertenesce a la estoria de España, fuesen sabidos e non cayesen en olvido, fizo ayuntar los que fallo que cunplian para los contar, et tan conplida mente e tan bien... que ninguno non podría y mas dezir nin avn tanto nin tan bien commo el... Por que don Iohan su sobrino sse pago mucho desta su obra e por la saber mejor... fizo poner en este libro en pocas rrazones todos los grandes fechos que se y contienen; e-... saco de la su obra conplida vna obra menor. E non la fiso si non para ssi en que leyese... etc.»

6  Como obra personal la cita en el Prólogo de El conde Lucanor y en el Prólogo general que puso a sus obras al depositar en Peñafiel el manuscrito fidedigno de las doce que hasta entonces había escrito.

7  La razonada alabanza de Alfonso X, a que luego aludimos, y las disquisiciones acerca del grado de sotileza que deben tener las razones y palabras de un libro para legos, que citamos a continuación, son ya ejemplos muy típicos de la prosa manuelina.

8  Ms. 1356, f. 24. Ed. Grismer, p. 37.

Las razones son muy curiosas: el gran entendimiento que le dio Dios, el gran talante de hacer cosas nobles y provechosas, los sabios que atrajo a su corte y el sosiego con que realizaba las obras junto a sus colaboradores.

10  La *Crónica manuelina no ha sido aún descrita con suficiente detalle. Pero, aquí y allá, se han ido haciendo interesantes observaciones. Según el sumario de la Crónica abreviada, estaba dividida en tres libros. Acerca del Libro I (que acaba en PCG, cap. 429, p. 244b45) véase lo que digo en «El Toledano romanzado» (1966), p. 52, y notas 170-171 [cap. V, § 2 y nn. 8-10 del presente libro]. El Libro II no empalma con este primero (pues sólo comienza en PCG, cap. 454, p. 256a49). Al tratar de los reyes de León, la *Crónica manuelina sigue a la Versión concisa original, según digo en De Alfonso X (1962), pp. 124-203 (en especial, pp, 172-175 y 201-203). El Libro III (correspondiente a la «Cuarta Parte» de la Crónica General) es el más singular: Hasta el cap. 896 (primera mitad) de PCG, concuerda con la Primera crónica (respecto a la importancia de esta «frontera» en la elaboración de la Estoria de España véase lo que digo en «El Mio Cid de Alf. X», 1963, pp. 205-215 [y cap. IV, § 2 del presente libro]; el final del cap. correspondiente a PCG 896 («laguna cidiana») ha sido estudiado por R. Menéndez Pidal, en «Tradicionalidad» (1955), 156-157; sobre la sección siguiente, en que la *Crónica manuelina se hermana con la Crónica de Castilla, véanse mis observaciones en «Reyes de Africa de Gilberto» (1963), pp. 350-351 [y, en el presente libro, cap. VII, § 3]; después del cap. 962 [= 963] de PCG la *manuelina coincide con la Primera Crónica (nótese que en este punto acaba la «Interpolación» introducida por la «mano 4ª» en el ms. E2 de la Primera Crónica, «Interpolación» que comenzaba precisamente en la segunda mitad del cap. 896. Véase De Alfonso X, pp. 64-69), salvo en los caps. 197-205 y 213-215 (interpolados en medio del cap. 991 de PCG y en medio del cap. 997 de PCG, respectivamente), que sólo tienen correspondencia en la ed. ocampiana (O), en los mss. Q y V y en el Suplemento en pergamino del padre Pineda (véase L. F. Lindley Cintra, Crón. de 1344, (1951), pp. CCCIV-CCCVIII y CCCXV; R. Menéndez Pidal, en «Tradicionalidad» (1955), p. 198; D. Catalán, «El Toledano romanzado» (1966), pp. 66-69 y notas [y en el presente libro, cap. X, § 3]; al final, la *Crónica manuelina incluye la Crónica particular de San Fernando (cfr. De Alfonso X, pp. 80-86 y 91) [Para mayores detalles, véase ahora D. Catalán, «DJM ante el modelo alfonsí» (1977), reed. en el cap. IX del presente libro].

11  El Toledano dio por concluida su Historia Gothica en 1243; pero en el Prólogo general de su «Opera histórica», escrito sin duda después de tratar de los opresores de España (romanos, suevos, vándalos, etc. y árabes) se da a Fernando III el título de rey de Jaén, conquistado en 1246 (y no el de rey de Sevilla, conquistada en 1248).

12  Catalán, De Alfonso X, pp. 89 y 154.

13  Como ya destaca R. Menéndez Pidal, Primera Crón.2, pp. LII-LIII.

14  Cfr. mi comentario en «El taller alfonsí» (1963), p. 360 [c. II, § 2, p. 49 del presente libro].

15  Cfr. R. Menéndez Pidal, Primera Crón.2, pp. XXXVI-XXXVII.

16  El pasaje dice así: «E por end Nos don Alfonsso... mandamos ayuntar quantos libros pudimos auer de istorias en que alguna cosa contassen de los fechos d’Espanna... et compusiemos [etc.]». Cfr. D. Catalán, «El taller alfonsí» (1963), p. 360 [c. II, § 2, p. 49 y n. 17 del presente libro].

17  R. Menéndez Pidal, Reliquias1 (1951), pp. LIII-LV. He examinado con detalle el caso del Mio Cid en «El Mio Cid de Alf. Χ»» (1963), pp. 294-300 [cap. IV, § 3 del presente libro].

18  En caso de conflicto, el testimonio del Toledano es preferido al del Tudense (cfr. los ejemplos aducidos por Menéndez Pidal en Reliquias1, p. L) o al de la Historia Roderici (véanse los casos a que aludo en «El Mio Cid de Alf. X» (1963), p. 208, n. 46 y p. 211, nn. 60 y 63 [en el presente libro cap. IV, § 2 p. 101 y p. 104, nn. 60 y 63]. Es de notar que, alguna vez, el Toledano es enmendado con Ibn cAlqama (D. Catalán, «El Mio Cid de Alf. X», p. 211, n. 62), aunque otras veces Ibn cAIqama es retocado con la Historia Arabum del arzobispo (Catalán, «El Mio Cid de Alf. X», p. 208, n. 46 [en el presente libro, cap. IV, p. 104 y n. 62 y pp. 101 y 104 y n. 64. respec­tivamente]).

19  Reliquias1, pp. L-LII.

20  Sobre el enciclopedismo didáctico que Alfonso X cultiva (de acuerdo con su siglo) cfr. M. R. Lida, «Josefo en la GE» (1959), 164-167 y «La GE-notas» (1958), pp. 111-113. El principio que rige la composición de las obras históricas alfonsíes está expresado claramente en la General estoria (II, 130b): «Nos, que queremos contar la estoria toda como contescio e non dexar della ninguna cosa de lo que dezir fuesse...».

CAPÍTULOS ANTERIORES:  LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X. CREACIÓN Y EVOLUCIÓN:

PRESENTACIÓN

1.- PRESENTACIÓN. «LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X. CREACIÓN Y EVOLUCIÓN»

I. ALFONSO X HISTORIADOR

*  2.- 1. LA FUNCIÓN DEL CONOCIMIENTO EN LA RESTAURACIÓN DEL IMPERIUM

3.- 2. LA HISTORIA COMO CONOCIMIENTO CIERTO Y EXHAUSTIVO DE LOS HECHOS PASADOS

4.- 3. TEXTO Y GLOSA. LA EXPLICACIÓN DE HECHOS Y PALABRAS

5.- 4. LA ESTRUCTURACIÓN CRONOLÓGICA DE UNA HISTORIA ECUMÉNICA

6.- 5. LA ARMONIZACIÓN DE LO NARRADO Y EXPLICADO POR LAS VARIAS FUENTES EN LA GENERAL ESTORIA

7.- 6. LA ESTORIA DE ESPAÑA HISTORIA DEL SOLAR «ESPAÑA» Y DE SUS NATURALES

8.- 7. DOS PRINCIPIOS DE ESTRUCTURACIÓN: LOS SEÑORÍOS Y LA CRONOLOGÍA

9.- 8. LA ARMONIZACIÓN DE LOS RELATOS DE LAS FUENTES EN LA ESTORIA DE ESPAÑA

*   10.- 9. LA EXPLICACIÓN DE LOS HECHOS

*   11.- 10. EJEMPLARIDAD Y DECORO HISTORIOGRÁFICOS

*   12.- 11. EL ESPEJO DE LA HISTORIA

II. EL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSI.

13.- 1. LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL NO ES LA CUMPLIDA REALIZACIÓN DE LA ESTORIA DE ESPAÑA PROYECTADA POR ALFONSO X

14.- 2. CÓMO SE ELABORÓ LA ESTORIA DE ESPAÑA EN LAS ESCUELAS ALFONSÍES. ETAPAS VARIAS EN LA COMPILACIÓN

15.- 3. LA «QUARTA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA. LA SECCIÓN DEDICADA A LA HISTORIA «CONTEMPORÁNEA» (ALFONSO VII-AÑO 1243)

16.- 4. LA «QUARTA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA EN LA SECCIÓN DEDICADA A LA HISTORIA «MODERNA» (FERNANDO I-ALFONSO VI)

17.- 5. LA «TERCERA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

III. ALFONSO X NO UTILIZÓ EL «TOLEDANO ROMANZADO»

18.- INTRODUCCIÓN

19.- 1. VERSIONES EN ROMANCE DEL TOLEDANO

20.- 2. LOS MANUSCRITOS COMPLETOS DEL TOLEDANO ROMANZADO

* 21.- 3. LA «CHRONICA OMNIUM PONTIFICUM ET IMPERATORUM ROMANORUM» INCORPORADA A LA «OPERA HISTORICA» DE DON RODRIGO XIMÉNEZ DE RADA Y AL «TOLEDANO ROMANZADO»

22.- 4. EL PROBLEMA DE LA FECHA Y EL AUTOR DEL ROMANZAMIENTO

23.- 5. LA «HISTORIA DE LOS GODOS» DEL TOLEDANO ROMANZADO NO ES UNA HISTORIA GOTHICA CONTINUADA

24.- 6. LA « YSTORIA DE LOS GODOS» DEL TOLEDANO ROMANZADO NO ES UNA TRADUCCIÓN AMPLIADA DEL TOLEDANO

25.- 7. ADICIONES DEL TRADUCTOR

26.- 8. LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL NO UTILIZÓ EL TOLEDANO ROMANZADO

IV. EL MIO CID DE ALFONSO X Y EL DEL PSEUDO IBN AL-FARAŶ

*   27.- INTRODUCCIÓN

*   28.- 1. LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X Y LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL

29.- 2. EL FIN DE LA ESTORIA DE ESPAÑA ALFONSÍ Y LA ESTORIA CARADIGNENSE DEL CID

*   30.- 3. EL MIO CID QUE UTILIZÓ ALFONSO X

31.- 4. LA «REFUNDICIÓN DEL MIO CID» Y LA «LEYENDA DE CARDEÑA»

32.- 5. CONCLUSIÓN

V. LA «VERSIÓN CRÍTICA» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA Y SUS DERIVACIONES

*   33.- 1. UNA VERSIÓN OLVIDADA DE LA CRÓNICA GENERAL

34.- 2. LA «VERSIÓN VULGAR» Y LA «VERSIÓN ENMENDADA DESPUÉS DE 1274» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

35.- 3. UN «ARREGLO» DE LA «VERSIÓN ENMENDADA»

36.- 4. LOS REYES ASTUR-LEONESES. LOS MSS. L, *Ľ Y LA CRÓNICA GENERAL VULGATA

37.- 5. DOS RAMAS TEXTUALES DERIVADAS DE LA MISMA «*VERSIÓN CRÍTICA»

38.- 6. APARICIÓN DE LA VERSIÓN CRÍTICA. EL MS. SS

VI. POESÍA Y NOVELA EN LA HISTORIOGRAFÍA CASTELLANA DE LOS SIGLOS XIII Y XIV

Diseño gráfico: 


La Garduña Ilustrada 

Imagen: Henrique da Borgoña, Conde de Portugal, Tumbo A, Archivo de la Catedral de Santiago de Compostela.

38.- 6. APARICIÓN DE LA VERSIÓN CRÍTICA. EL MS. SS

38.- 6. APARICIÓN DE LA VERSIÓN CRÍTICA. EL MS. SS

[6. APARICIÓN DE LA VERSIÓN CRÍTICA. EL MS. SS]. V. LA «VERSIÓN CRÍTICA» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA Y SUS DERIVACIONES

      [La adquisición por la Biblioteca de la Caja de Ahorros de Salamanca de dos manuscritos desconocidos de la Crónica General ha venido a transfor­mar, desde 1983,32 nuestros conocimientos sobre la tradición manuscrita derivada de la Estoria de España alfonsí. Uno de ellos, el ms. O-Sl,33 es simplemente un muy buen representante de la Crónica general vulgata,34 el otro, Ss,35 tiene un interés excepcional, pues su parte final es una Crónica de veinte reyes, que representa, por sí sola, una rama en el árbol de manuscritos de esa importante crónica,36 y en su parte inicial conserva una versión de la Crónica General hasta ahora desconocida.37

      El texto de Ss se emparenta, a partir del reinado de Pelayo, con los representantes de la Versión crítica que venimos estudiando, pues comparte con ellos todas sus características comunes.38 En cambio, no participa en los defectos de L, *Ľ,39 ni en los de la edición y manuscritos de la Crónica general vulgata.40 Es, por tanto, un derivado directo de la Versión crítica cuya existencia habíamos supuesto para explicar las relaciones entre esas dos ramas emparentadas de textos.41 Su aparición representa, por tanto, una confirma­ción de las potencialidades reconstructivas de la crítica textual, sobre la que me complazco en insistir.

      La importancia de este nuevo manuscrito como base para la reconstruc­ción del texto de la Versión crítica no consiste únicamente en constituir una tercera rama independiente de las otras dos previamente conocidas y reflejar el arquetipo común a todas tres de una forma más completa que cualquiera de las otras dos, sino en que él solo parece haber heredado, en ocasiones, la lección correcta del arquetipo de la Versión crítica cuando las otras dos ramas coinciden en un error (esto es, descienden conjuntamente de un prototipo intermediario erróneo).42 Sin embargo, coincide con L yen presentar la lista de pares muertos en Roncesvalles en forma menos extensa que la Crónica general vulgata. Por otra parte, la superioridad del nuevo manuscrito no impide que presente, por su parte, algunos errores particulares, según denuncia la comparación con las otras dos ramas de textos procedentes de la Versión crítica.43

      Otro rasgo importante del ms. Ss es el documentar la relación entre la Versión crítica y la Crónica de veinte reyes. Recuérdese que la Crónica general vulgata se emparenta íntimamente con la Crónica de veinte reyes en la historia de los últimos reyes de León y que la Estoria breve y la Estoria amplia del fecho de los Godos enriquecen el Toledano romanzado con un texto análogo al del ms. L, primero, y, seguidamente, con la Crónica de veinte reyes. La insistente falta de solución de continuidad entre una y otra refundición crítica desde Pelayo a Vermudo III constituye un fuerte argumento en favor de la unidad de origen de la labor crítica que caracteriza, tanto a Ss, L, *Ľ y la Crónica general vulgata, como a Ss, la Crónica de veinte reyes, *L’ y la Crónica general vulgata, en los primeros y en los últimos reinados de los reyes astur-leoneses, respectivamente].44

Diego Catalán. La Estoria de España de Alfonso X. Creación y evolu­ción. (1990)

University of California, Berkeley
y Seminario Menéndez Pidal, Madrid

NOTAS

32  [Durante el curso académico 1983-84, Eugenio de Bustos me hizo llegar noticia de la adquisición de dos manuscritos de la Crónica General por la Biblioteca de la Caja de Ahorros de Salamanca. Me apresuré a consultarlos, acompañado de María del Mar Bustos, Mariano de la Campa, Inés Fernández Ordóñez y Regino García Badell, que entonces participaban en un cursillo sobre Historiografía medieval castellana y portuguesa organizado por mí en el «Semina­rio Menéndez Pidal». Inmediatamente pude establecer la posición de los nuevos textos en el árbol de la tradición manuscrita derivada de la compilación alfonsí y me percaté de su importan­cia. Propuse entonces a mis acompañantes el emprender juntos su estudio. La Caja de Ahorros de Salamanca aprobó el proyecto «Los manuscritos de la Estoria de España alfonsí en la Caja de Ahorros de Salamanca» y, tras facilitarnos el acceso (directo y fotográfico) a los manuscritos, subvencionó como becarios a los Licenciados Bustos, Campa y Fernández Ordóñez. Los manus­critos han sido descritos, de forma muy superficial, por D. G. Pattison y B. Powell, «Two New Manuscripts at Salamanca of the Alphonsine Chronicle Tradition», La Corónica, XVIII. 2, Spring 1990, 5-9, sin hacerse cargo de lo dicho en las obras que cito en las nn. 34, 36 y 37].

33  [Ms. 39 de la Biblioteca de la Caja de Ahorros de Salamanca, ant. 32-80 y III.A.i cuando pertenecía a otras bibliotecas no identificadas. Letra del siglo XIV. Incipit: «Aqui se comiença la estoria de españa que fizo el muy noble rrey don alfonso fijo del noble rrey don ferrando e de la rreyna dona beatriz...». Excipit: «...e a sant pablo a la çibdat de Roma et el andando alla en su Romeria mu» (f. CCCXLIIIIc), PCG, c. 800, p. 481b10. Perteneció a don Alvaro de Luna.]

34  [Ha sido objeto de la Memoria de Licenciatura de M. del M. Bustos, «El manuscrito SI de la Crónica general vulgata y la Estoria de España alfonsí», Universidad Autónoma de Madrid, 1985.]

35  [Ms. 40 de la Biblioteca de la Caja de Ahorros de Salamanca. Otras signaturas: ms. 30; ms. III-A-18, ms. II.2.2 Comienza (trunco) en el f. II: «e de aquilon que es la parte del çerco de tierra de Misia con sus pueblos e del uiento abrego que es mediodia...» (PCG, p. 217b26). Acaba, f. CCCXXV col. a (sin terminar) «...que santo confirmado de dios non sea e coronado en el coro çelestial en conpaña de los sus santos sieruos».]

36  [Esta sección ha sido objeto de la Memoria de Licenciatura de M. de la Campa, «El manuscrito Ss y la Crónica de veinte reyes. Clasificación», Universidad Autónoma de Madrid, 1986. De la Campa concluye que las variantes de Ss obligan a considerar a todos los restantes manuscritos de la Crónica de veinte reyes miembros de una gran familia.]

37  [Tanto la historia anterior a la invasión musulmana, como la de los primeros reyes astur-leoneses, han sido objeto de la Memoria de Licenciatura de I. Fernández Ordóñez, «El manuscrito Ss y su relación con la Estoria de España de Alfonso X», Universidad Autónoma de Madrid, 1985.]

38  [Reorganiza los pasajes procedentes de la Historia Arabum y la cronología de los hechos relacionados con Bernardo de la misma forma que las dos ramas anteriormente conocidas de la Versión crítica. Comparte también con ellas los cambios en la cronología referentes a la sucesión de los reyes de Francia, a la estancia de Carlos Mainete en Toledo, a la invasión de Asturias por Mugay y su derrota en Ledos por Alfonso II, a la rebelión del moro Mahomad contra Alfonso II, a los hechos ocurridos en el reinado de Ramiro I y a las hazañas y derrotas de Muza y sumisión de su hijo Lope. Como la Versión crítica concede 33 años de reinado a cAbd al-Raḥmān (y no 31); no ofrece los errores de E, T, Y, etc. en PCG, p. 329a44: «que la auien los moros presa por consejo de un duque que dizien Marunçio», ni en PCG, p. 353a46 nota: «et el enperador fuese de ally para Nauarra et prendiola et prendió otrosi el mont que dyzen Jardyno», aunque en este último caso substituya Najara (L, O, etc.) por Nauarra, y desconoce en el capítulo del arca de las reliquias los pasajes derivados de Pelayo Ovetense (PCG, p. 348a43-b19 y 348b30-32). Cfr. I. Fernández Ordóñez, «El ms. Ss y la EE», pp. 124-128, con los correspondientes pasajes citados en nuestro § 4.]

39  [El ms. Ss no participa de la extensa laguna en el reinado de Alfonso II que presentan en común el ms. L y la EfG, en virtud de la cual faltan en estos textos los pasajes relativos a las buenas obras del rey Casto (correspondientes a PCG, p. 348b9-b40, excluidos los párrafos basados en Pelayo Ovetense que no constaban en la Versión crítica), a la predicción de un estrellero sobre Hišām y la expedición contra Galicia y encuentro con Vermudo I (PCG, pp. 346a12_36 + 347è59), a la cruz de los ángeles (PCG, p. 349b6A2), a la sucesión de Hišām por al-Ḥakam (PCG, p. 347b11-32) y a la conquista y pérdida de Barcelona por los francos (PCG, p. 347b46-52). Tampoco comparte Ss con L y EfG el error, en el año 2º de Fruela I, de substituir, en la frase «después de los almorauides uinieron los almohades» Ss (f. 84b), la voz almohades por la voz alicantes o alimates (o alimanes). Cfr. I. Fernández Ordóñez, «El ms. Ss y la EE», pp. 135 y 134.]

40  [El ms. Ss no omite, según hacen O1-ed y los manuscritos de su familia, el breve capítulo (correspondiente a PCG, p. 347b36-45) en que se narra (f. 90d) cómo Alfonso II tiene que recluirse en un monasterio de Avilés y cómo recobra después el reino y que contiene también la noticia de la sucesión papal Adrián-Leo III; ni el pasaje (f. 93b) referente a cómo la emperatriz Erena recobra el imperio y ciega y destierra a su hijo Constantín (pasaje correspondiente a PCG, p. 348b40-45), ni el detalle (f. 96b) de que el primer conquistador de Monçon fue «un rrico omne de Aragon» (cfr. PCG, p. 356a19-.20), ni la precisión (f. 103c) de que la iglesia construida por Rami­ro I a honra de Santa María está «en el monte Nauiaçion, que es a vna legua de la çibdat de Ouiedo, e fizo ay otra capilla muy noble a onrra de (san Miguell arcangel)» (en PCG, p. 363e14-17). Tampoco substituye (f. 96b) Alarcos por Alvicos o Alvitos (en PCG, p. 356b9), ni el «faro de Galizia» (f. 103b) por el «puerto de Galizia» (en PCG, p. 362b50), según hacen O1-ed y los manuscritos de su familia. Cfr. I. Fernández Ordóñez, «El ms. Ss y la EE», pp. 143-145. Sorprende el hecho de que en la lista de los pares que forman la vanguardia del ejército imperial camino de Roncesvalles, Ss vaya con L, *L’ contra la Crónica general vulgata. En la sección de la Estoria de España donde ya no contamos con el testimonio de L ni de *L’  el ms. Ss continúa siendo un representan­te de la Versión crítica mucho mejor que la Crónica general vulgata, ya que carece de las grandes lagunas que presenta esta crónica en los reinados de Alfonso III (del año 6º al año 17º; del 25º al 42º; 2ª parte del año 43º al 45º), de García (omisión de la sucesión en el reino de Francia de Carlos por Oddo y en el papado de Adrian por Basilio) y de Ordoño I (en el año 2º; del año 6º al 8º, salvo la noticia de la muerte del rey). Véase I. Fernández Ordóñez, «El ms. Ss y la EE», pp. 137-140.]

41  [La independencia y superioridad del ms. Ss respecto a las otras dos ramas se confirma en su cronología del reinado de Alfonso II, ya que conserva la que habíamos reconstruido más arriba (V, § 5) como propia del arquetipo de la Versión crítica: muerto Vermudo I, los sucesos ocurridos «en la era sobredicha» de 828, año 790, pertenecen al «honzeno año del rreynado del rrey don Alfonso», y los años 4º, 5º, 6º y 7º del imperio de Constantín (828 = 791, 830 = 792, 831 = 793 y 832 = 794) son respectivamente, el «doze», «treze», «catorze» y «quinze» de Alfonso II.]

42  [Según I. Fernández Ordóñez, «el ms. Ss y la EE», pp. 141-144.]

43  [Se trata, en toda esta parte, de errores menores, aunque frecuentes, semejantes a la lectura Nauarra por Naiara citada en la n. 38.]

44  [El texto de la Versión crítica y el carácter unitario de la refundición crítica de la Estoria de España desde Pelayo a Vermudo III son principal objeto de estudio en la Tesis doctoral de Inés Fernández Ordóñez, «La Versión Crítica de la Estoria de España en la historiografía alfonsí». Universidad Autónoma de Madrid, leída en julio de 1989.]

CAPÍTULOS ANTERIORES:  LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X. CREACIÓN Y EVOLUCIÓN:

PRESENTACIÓN

1.- PRESENTACIÓN. «LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X. CREACIÓN Y EVOLUCIÓN»

I. ALFONSO X HISTORIADOR

*  2.- 1. LA FUNCIÓN DEL CONOCIMIENTO EN LA RESTAURACIÓN DEL IMPERIUM

3.- 2. LA HISTORIA COMO CONOCIMIENTO CIERTO Y EXHAUSTIVO DE LOS HECHOS PASADOS

4.- 3. TEXTO Y GLOSA. LA EXPLICACIÓN DE HECHOS Y PALABRAS

5.- 4. LA ESTRUCTURACIÓN CRONOLÓGICA DE UNA HISTORIA ECUMÉNICA

6.- 5. LA ARMONIZACIÓN DE LO NARRADO Y EXPLICADO POR LAS VARIAS FUENTES EN LA GENERAL ESTORIA

7.- 6. LA ESTORIA DE ESPAÑA HISTORIA DEL SOLAR «ESPAÑA» Y DE SUS NATURALES

8.- 7. DOS PRINCIPIOS DE ESTRUCTURACIÓN: LOS SEÑORÍOS Y LA CRONOLOGÍA

9.- 8. LA ARMONIZACIÓN DE LOS RELATOS DE LAS FUENTES EN LA ESTORIA DE ESPAÑA

*   10.- 9. LA EXPLICACIÓN DE LOS HECHOS

*   11.- 10. EJEMPLARIDAD Y DECORO HISTORIOGRÁFICOS

*   12.- 11. EL ESPEJO DE LA HISTORIA

II. EL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSI.

13.- 1. LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL NO ES LA CUMPLIDA REALIZACIÓN DE LA ESTORIA DE ESPAÑA PROYECTADA POR ALFONSO X

14.- 2. CÓMO SE ELABORÓ LA ESTORIA DE ESPAÑA EN LAS ESCUELAS ALFONSÍES. ETAPAS VARIAS EN LA COMPILACIÓN

15.- 3. LA «QUARTA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA. LA SECCIÓN DEDICADA A LA HISTORIA «CONTEMPORÁNEA» (ALFONSO VII-AÑO 1243)

16.- 4. LA «QUARTA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA EN LA SECCIÓN DEDICADA A LA HISTORIA «MODERNA» (FERNANDO I-ALFONSO VI)

17.- 5. LA «TERCERA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

III. ALFONSO X NO UTILIZÓ EL «TOLEDANO ROMANZADO»

18.- INTRODUCCIÓN

19.- 1. VERSIONES EN ROMANCE DEL TOLEDANO

20.- 2. LOS MANUSCRITOS COMPLETOS DEL TOLEDANO ROMANZADO

* 21.- 3. LA «CHRONICA OMNIUM PONTIFICUM ET IMPERATORUM ROMANORUM» INCORPORADA A LA «OPERA HISTORICA» DE DON RODRIGO XIMÉNEZ DE RADA Y AL «TOLEDANO ROMANZADO»

22.- 4. EL PROBLEMA DE LA FECHA Y EL AUTOR DEL ROMANZAMIENTO

23.- 5. LA «HISTORIA DE LOS GODOS» DEL TOLEDANO ROMANZADO NO ES UNA HISTORIA GOTHICA CONTINUADA

24.- 6. LA « YSTORIA DE LOS GODOS» DEL TOLEDANO ROMANZADO NO ES UNA TRADUCCIÓN AMPLIADA DEL TOLEDANO

25.- 7. ADICIONES DEL TRADUCTOR

26.- 8. LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL NO UTILIZÓ EL TOLEDANO ROMANZADO

IV. EL MIO CID DE ALFONSO X Y EL DEL PSEUDO IBN AL-FARAŶ

*   27.- INTRODUCCIÓN

*   28.- 1. LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X Y LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL

29.- 2. EL FIN DE LA ESTORIA DE ESPAÑA ALFONSÍ Y LA ESTORIA CARADIGNENSE DEL CID

*   30.- 3. EL MIO CID QUE UTILIZÓ ALFONSO X

31.- 4. LA «REFUNDICIÓN DEL MIO CID» Y LA «LEYENDA DE CARDEÑA»

32.- 5. CONCLUSIÓN

V. LA «VERSIÓN CRÍTICA» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA Y SUS DERIVACIONES

*   33.- 1. UNA VERSIÓN OLVIDADA DE LA CRÓNICA GENERAL

34.- 2. LA «VERSIÓN VULGAR» Y LA «VERSIÓN ENMENDADA DESPUÉS DE 1274» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

35.- 3. UN «ARREGLO» DE LA «VERSIÓN ENMENDADA»

36.- 4. LOS REYES ASTUR-LEONESES. LOS MSS. L, *Ľ Y LA CRÓNICA GENERAL VULGATA

37.- 5. DOS RAMAS TEXTUALES DERIVADAS DE LA MISMA «*VERSIÓN CRÍTICA»

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La Garduña Ilustrada 

Imagen: miniatura de Vermudo III, tumbo de la Catedral de Santiago de Compostela.

37.- 5. DOS RAMAS TEXTUALES DERIVADAS DE LA MISMA «*VERSIÓN CRÍTICA»

37.- 5. DOS RAMAS TEXTUALES DERIVADAS DE LA MISMA «*VERSIÓN CRÍTICA»

5. DOS RAMAS TEXTUALES DERIVADAS DE LA MISMA «*VERSIÓN CRÍTICA». V. LA «VERSIÓN CRÍTICA» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA Y SUS DERIVACIONES

      Aunque en toda esta sección de la historia, el ms. *L’ utilizado por la Estoria del fecho de los godos, el ms. L y la Crónica general vulgata conservan la misma redacción enmendada de la Estoria de España, toda una serie de importantes detalles nos muestran que la fuente de la Estoria del fecho de los godos y el ms. L forman una rama independiente de la familia de textos representada por O1-ed y manuscritos hermanos (mss. [OSl], O-C, O-H, etc.)27 de la Crónica general vulgata.

      Entre las variantes más significativas,28 puede citarse la lista de los pares que forman parte de la vanguardia del ejército imperial camino de Roncesvalles. Compárese la enumeración característica de la Crónica general vulgata (O1-ed, f. 226c, y mss. [O-Sl], O-C, OH, O-F):

    «...Rroldan, que era adelantado de Bretaña, e el conde don Ançelino (Av., O-C), e don Rreynalte de Montaluan, e Giralte (don G. O-Sl, don Guir., O-C), adelantado de la mesa del enperador Carlos, e el conde don Terryn (Terria, O1-ed, O-H, O-F) Dardeña, e el conde don Darluyn (Jar-, O1-ed, O-Sl, OH, O-F; -i-, O-H), e el gascon (gaston, O1-ed, O-H) Argelero (Ang-, O-C, O-Sl), e el arçobispo Torpin (Ter-, O-H, O-F) e (omiten O-C, O-Sl) don Oger (-or, O-C, O-Sl) de las Marchas, e (omite O-C) Salamano de Bretaña, e otros muchos...»,

con la que figura en el ms. L (fol. 309a y en la Estoria del fecho de los godos (mss. D, F, I, S, T):

    «...Rroldan, que era adelantado de Bretaña, e el conde don Auselino (An-, D), e Rreynalte (-Ido, S), de Montaluan (Monte-, D, Malu-, F), e Giraite (-lde, D, F, I), adelantado de la mesa del rrey Carlos, e el conde don Oliuero (-os, S, T, I, -rto, F), e el conde don (e. c. d. omitido, D, F, I, S, T) Terrin (-m, I, T. Dardeña S, T), e el conde don (omite S) Dalbuey (de Albuey, S; Alb-, D; Sal-, F), e otros muchos...»

      Pero la mejor prueba de la independencia de las dos familias de textos nos la proporcionan ciertas lagunas particulares de cada una de ellas:

      En O1-ed y los manuscritos de la Crónica general vulgata se echa en falta la narración correspondiente a PCG, p. 347b36-45, que en el ms. L y la Estoria del fecho de los godos figura formando un breve capitulito (Alfonso el Casto recluido en Aviles; recobra el reino; sucesión papal: Adrian-Leo III. Cfr. D-ed, c. 48), situado antes de la expedición de Abdelmelic contra Narbo­na (O1-ed, f. 223c28).29

      En cambio, la Estoria del fecho de los godos (mss. D, F, I, S, T) y el ms. L omiten, poco después, lo contado en O1-ed entre el f. 223d44 y el f. 225a23 (buenas obras de Alfonso el Casto, cfr. PCG, 348a9-b40, excluidos los párrafos derivados de Pelayo Ovetense; predicción de un estrellero sobre Ixem, expe­dición contra Galicia y encuentro con Vermudo, cfr. PCG, p. 346a12-36y 347b5-9; cruz de los ángeles, cfr. PCG, p. 349b6-42; Ixem sucedido por Alhacam, cfr. PCG, p. 347b11-31; conquista y pérdida de Barcelona por los francos, cfr. PCG, p. 347b46-52).30

      Más adelante, O1-ed y los mss. de la Crónica general vulgata omiten, antes de la segunda prisión de Barcelona por los francos (O1-ed, f. 225c23), la noticia correspondiente a PCG, p. 348b40-45, que figura en el ms. L y en los mss. D, F, I, S, T de la Estoria del fecho de los godos: «...las que fizieron los sabios. Este año sobre dicho cobro la enperadriz Erene el inperio, que su fijo le tomara, por su sabiduría, e saco los ojos a este enperador su fijo e echol del inperio en desterramiento. E rreyno sola tres años», L.31

      Estas observaciones nos llevan a suponer la existencia de una *Versión crítica enmendada de la Estoria de España, más antigua y completa que el prototipo de O1-ed y mss. O-C, O-H, [O-Sl], etc. de la Crónica general vulgata y que el prototipo de los mss. L y *L’  (la fuente de la Estoria del fecho de los godos).

      En contra de la hipótesis de que ambas familias de textos remonten a un original común más perfecto sólo puede aducirse la dificultad de restaurar, en estos capítulos de las «lagunas», una cronología básica coherente. Pero creo que la dificultad depende de que una y otra familia se desorientan en los capítulos que siguen a la muerte de Vermudo I, por no comprender bien que los sucesos inmediatos corresponden al mismo año 11º de Alfonso II en que se cuenta la muerte de Vermudo. En efecto, el año 6º y último de Vermudo, 828 = 790, es el 11º de Alfonso II (a quien se supone legítimo rey durante los 5 años de Mauregato y 6 de Vermudo), como dicen L y *L’  no el 12º que dice O1-ed, y, en consecuencia, los sucesos ocurridos en «la era sobredicha» de 828, año 790, que L y *L’ cuentan en otro capítulo (laguna de O1-ed), pertenecerán al año 11º y no al 13º que consignan L y *L’. Paralela­mente, el año 829 = 791, 4º del imperio de Constantín, es el 12º  y no el 14º  que dicen L y *L’,  según comprueba la cronología imperial, ya que el año 3º de Vermudo (8º de Alfonso II) es el 10º y último de Erene (a quien Constan­tín echa del imperio). El año 830 = 792, 5º de Constantín (según aclara O1-ed; L, *Ľ  saltan, por laguna, al a. 7º), es el 13º, no el 14º que supone O1-ed, ni el 15º que figura en L y *L’; y el año 6º de Constantín será el 14º, no el 16º que dice O1-ed (laguna en L y *L’) correspondiente a 831 = 793, no a 888 (sic) = 794 que figura en O1-ed; esta cronología que restauramos creo que resulta apoyada por la noticia de la muerte de Yxem, después de reinar 7 a., y sucesión de Alhacam, que reinará 26 (laguna de L, *L’), pues aunque la sucesión de Abderrahmen-Yxem ocurre en el 3º de Vermudo I (8º de Alfonso II), la muerte de Alhacam corresponde al año 40º de Alfonso II, 857 = 819. En fin, el año 7º y último de Constantín deberá situarse en el 15º, 832 = 794, y no como hace O1-ed en el 17º, 833 = 796; prueba de ello es que en este año sitúa L (falta en O1-ed) la deposición de Constantín por Erene, cuyo gobierno se nos anuncia que durará 3 años, siendo el año 18º (835 = 797) su tercero y último.

      El estudio, en toda su extensión y atendiendo a todas sus peculiaridades, de esta Versión crítica de la Estoria de España nos podrá proporcionar, según creo, datos preciosos sobre cómo discurrían los historiadores de la escuela alfonsí respecto a los problemas de estructuración y cronologización de la historia cuando trataban de acomodar los relatos de las fuentes historiográficas a la organización por los años de reinado de los reyes godos y astur-leoneses que exigía el plan historial de Alfonso X.

Diego Catalán. La Estoria de España de Alfonso X. Creación y evolu­ción. (1990)

NOTAS

27  El ms. F de la Crónica general vulgata es un texto mixto, completado con fragmentos de crónicas varias. Algunos trechos fueron tomados de la Estoria amplia del fecho de los godos. [Véase adelante cap. X y nn. 51-61]. No es pues un buen representante de la Crónica general vulgata.

28  Algunas veces yerran el ms. L y la fuente de la EfG: p. ej., en el año 2º de Fruela, donde O1-ed,  O-H, etc. de la Crónica general vulgata dicen «almohades», L pone «alicantes», D «alimates» y F, I «alimanes». Pero, en otras ocasiones, O1-ed, O-H, etc. de la Crónica general vulgata ofrecen la lección defectuosa, mientras L y la EfG son correctos: p. ej. en el año 31 de Alfonso II omiten la frase «E vn rrico omne de Aragon conquirio», ponen «Aluicos» O1-ed, [O-Sl], «Aluitos» O-H, O-F, por «Alarcos» L y la EfG; etcétera. En la sección en que falta ya L, la EfG continúa en ocasiones siendo superior a O1-ed, O-C, O-H, [O-Sl], etc.: p. ej. [en el año 3º de Ramiro I, O-Sl, O1-ed, etc. omiten la localización de Santa María (PCG, p. 363b14-16): «...a onrra de Santa Maria e a onrra de Sant Miguell», mientras la EfG conserva (D-ed, c. 68, lins. 5-7): «...a onrra de Santa Maria en el monte Mauricio, que es a una legua de la cibdat de Oviedo, e fizo y una capilla a onrra de Sant Miguel», y] en el año 4º de Ramiro I dice «aportaron al Faron de Gallizia (D-ed., c. 69, lin. 4), donde O1-ed, O-C dicen «aportaron al puerto de Gallizia» (cfr. De Alfonso X, p. 194).

29 He comprobado la existencia de la laguna en el ms. C de la general vulgata (que es el menos emparentado con O1-ed) [y en el nuevamente aparecido O-Sl]. Parece debida a omisión entre cronologías análogas. En L y en la Estoria amplia el capítulo omitido se fecha en el año 13 de Alfonso el Casto, era 828, año 790 de la Encarnación. Comienza: «...leuantaronse algunos de los altos omnes del rreyno...»; acaba «...dexaremos aqui de fablar del rrey don Alfonso el segundo e casto e dezir vos hemos de Yxeni Miramamolin de Cordoua», L (cfr. D-ed., c. 48 = c. 49 de D, F). Sigue después el capítulo de la expedición de Abdelmelic contra Narbona, fechado en el año 14, era 829, año 791, 4º de Constantín. La Estoria breve sólo interpola la narración de la Crónica General desde este capítulo, pero coincide en su fechación con la Estoria amplia. En la Crónica general vulgata la expedición de Abdelmelic contra Narbona se fecha en el año 13, era 829, año 791, 4º de Constantin.

30  Detrás del capítulo de la expedición de Abdelmelic contra Narbona y hechos de Ixem, los mss. D, F, I de la Estoria amplia, y S, T de la Estoria breve dicen, como en D-ed, p. 264: «Andados quince años del reynado... en la era de ochocientos e treynta años... de la Encarnacion del Señor en setecientos e nouenta e dos años e del Imperio de Constantyn en siete años, el rey don Alfonso avia una hermana que avia nombre Ximena...» (D-ed., c. 50; c. 51 de D, F). El ms. L empalma igual, fechando el capítulo del nacimiento de Bernardo en el año 15 de Alfonso, era 830, año 792, 7º de Constantín. En O1-ed  [y manuscritos de su familia] se trata del año 17, 833 = 795, 7º de Constantín.

31  El párrafo correspondiente de la Estoria del fecho de los Godos puede leerse en D-ed, p. 2667-10. Figura, tanto en D, F, I, como en S, T. Téngase en cuenta que tanto la Crónica general vulgata, como L, como la Estoria (en sus dos versiones amplia y breve) terminan el primer capítulo dedicado a Bernardo del Carpio rechazando la versión juglaresca que le daba madre francesa (cfr. PCG, p. 351a21-29): «Mas esto non podia ser; por ende non son de creer todas las cosas que los onbres dizen en sus cantares. Y la verdad es asi como avemos ya dicho, segund que fallamos en las historias verdaderas que fizieron los sabios» (ms. O-F). A continuación, L y la EfG (en sus versiones amplia y breve) incluyen la noticia referente al Imperio (cfr. PCG, p. 348b40-45). Siguen después, tanto la Crónica general vulgata, como L y la EfG (en sus dos versiones) con la prisión de Barcelona (cfr. PCG, p. 349a10-14) antes de advertir que del año 17 al 29 nada hay que contar, sino, etc.

CAPÍTULOS ANTERIORES:  LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X. CREACIÓN Y EVOLUCIÓN:

PRESENTACIÓN

1.- PRESENTACIÓN. «LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X. CREACIÓN Y EVOLUCIÓN»

I. ALFONSO X HISTORIADOR

*  2.- 1. LA FUNCIÓN DEL CONOCIMIENTO EN LA RESTAURACIÓN DEL IMPERIUM

3.- 2. LA HISTORIA COMO CONOCIMIENTO CIERTO Y EXHAUSTIVO DE LOS HECHOS PASADOS

4.- 3. TEXTO Y GLOSA. LA EXPLICACIÓN DE HECHOS Y PALABRAS

5.- 4. LA ESTRUCTURACIÓN CRONOLÓGICA DE UNA HISTORIA ECUMÉNICA

6.- 5. LA ARMONIZACIÓN DE LO NARRADO Y EXPLICADO POR LAS VARIAS FUENTES EN LA GENERAL ESTORIA

7.- 6. LA ESTORIA DE ESPAÑA HISTORIA DEL SOLAR «ESPAÑA» Y DE SUS NATURALES

8.- 7. DOS PRINCIPIOS DE ESTRUCTURACIÓN: LOS SEÑORÍOS Y LA CRONOLOGÍA

9.- 8. LA ARMONIZACIÓN DE LOS RELATOS DE LAS FUENTES EN LA ESTORIA DE ESPAÑA

*   10.- 9. LA EXPLICACIÓN DE LOS HECHOS

*   11.- 10. EJEMPLARIDAD Y DECORO HISTORIOGRÁFICOS

*   12.- 11. EL ESPEJO DE LA HISTORIA

II. EL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSI.

13.- 1. LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL NO ES LA CUMPLIDA REALIZACIÓN DE LA ESTORIA DE ESPAÑA PROYECTADA POR ALFONSO X

14.- 2. CÓMO SE ELABORÓ LA ESTORIA DE ESPAÑA EN LAS ESCUELAS ALFONSÍES. ETAPAS VARIAS EN LA COMPILACIÓN

15.- 3. LA «QUARTA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA. LA SECCIÓN DEDICADA A LA HISTORIA «CONTEMPORÁNEA» (ALFONSO VII-AÑO 1243)

16.- 4. LA «QUARTA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA EN LA SECCIÓN DEDICADA A LA HISTORIA «MODERNA» (FERNANDO I-ALFONSO VI)

17.- 5. LA «TERCERA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

III. ALFONSO X NO UTILIZÓ EL «TOLEDANO ROMANZADO»

18.- INTRODUCCIÓN

19.- 1. VERSIONES EN ROMANCE DEL TOLEDANO

20.- 2. LOS MANUSCRITOS COMPLETOS DEL TOLEDANO ROMANZADO

* 21.- 3. LA «CHRONICA OMNIUM PONTIFICUM ET IMPERATORUM ROMANORUM» INCORPORADA A LA «OPERA HISTORICA» DE DON RODRIGO XIMÉNEZ DE RADA Y AL «TOLEDANO ROMANZADO»

22.- 4. EL PROBLEMA DE LA FECHA Y EL AUTOR DEL ROMANZAMIENTO

23.- 5. LA «HISTORIA DE LOS GODOS» DEL TOLEDANO ROMANZADO NO ES UNA HISTORIA GOTHICA CONTINUADA

24.- 6. LA « YSTORIA DE LOS GODOS» DEL TOLEDANO ROMANZADO NO ES UNA TRADUCCIÓN AMPLIADA DEL TOLEDANO

25.- 7. ADICIONES DEL TRADUCTOR

26.- 8. LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL NO UTILIZÓ EL TOLEDANO ROMANZADO

IV. EL MIO CID DE ALFONSO X Y EL DEL PSEUDO IBN AL-FARAŶ

*   27.- INTRODUCCIÓN

*   28.- 1. LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X Y LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL

29.- 2. EL FIN DE LA ESTORIA DE ESPAÑA ALFONSÍ Y LA ESTORIA CARADIGNENSE DEL CID

*   30.- 3. EL MIO CID QUE UTILIZÓ ALFONSO X

31.- 4. LA «REFUNDICIÓN DEL MIO CID» Y LA «LEYENDA DE CARDEÑA»

32.- 5. CONCLUSIÓN

V. LA «VERSIÓN CRÍTICA» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA Y SUS DERIVACIONES

*   33.- 1. UNA VERSIÓN OLVIDADA DE LA CRÓNICA GENERAL

34.- 2. LA «VERSIÓN VULGAR» Y LA «VERSIÓN ENMENDADA DESPUÉS DE 1274» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

35.- 3. UN «ARREGLO» DE LA «VERSIÓN ENMENDADA»

36.- 4. LOS REYES ASTUR-LEONESES. LOS MSS. L, *Ľ Y LA CRÓNICA GENERAL VULGATA

Diseño gráfico: 


La Garduña Ilustrada 

Imagen: miniatura de Fruela II el leproso, rey de León.

36.- 4. LOS REYES ASTUR-LEONESES. LOS MSS. L, *Ľ Y LA CRÓNICA GENERAL VULGATA

36.- 4. LOS REYES ASTUR-LEONESES. LOS MSS. L, *Ľ  Y LA CRÓNICA GENERAL VULGATA

4. LOS REYES ASTUR-LEONESES. LOS MSS. L, *Ľ  Y LA CRÓNICA GENERAL VULGATA. V. LA «VERSIÓN CRÍTICA» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA Y SUS DERIVACIONES

      En la historia de los reyes asturianos la Estoria del fecho de los godos y el ms. L continúan hermanados, hasta que este manuscrito termina trunco (por evidente mutilación) en medio del año 38 de Alfonso II. Las diferencias entre esta versión de la Crónica General y la redacción primera de la Estoria de España, anterior a 1271 21 (conservada por el manuscrito regio alfonsí E1(orig) hasta el año 18° de Alfonso II y después por los mss. Y, T, G, Z y E1(b) se acentúan progresivamente. En cambio, el ms. L y la Estoria del fecho de los godos coinciden ahora, en sus variantes y en la estructuración del relato, con la Crónica general vulgata (popularizada por la edición Ocampo de 1541, O1-ed, y conservada además en varios manuscritos, independientes de la impresión).22 Conviene recordar que esta Crónica general vulgata nada tenía en común, durante las secciones anteriores de la historia, con la versión que venimos estudiando.23

      La identidad de las dos familias de textos resulta ya patente en los reinados de Pelayo, Fáfila y Alfonso I, en vista de las numerosas variantes de expresión que, frente a los demás manuscritos de la Estoría de España, comparten.24 Más adelante, desde el año 9º de Alfonso I, la Crónica general vulgata, el ms. L y la Estoria del fecho de los godos comienzan a diferir de los manuscritos del texto regio E1(orig) y demás representantes de la tradición troncal, no sólo en la expresión, sino también en la estructuración cronológi­ca de la historia y ordenación de los sucesos por años de reinado. Los cambios introducidos son el resultado de una labor crítica, más o menos bien orientada, pero inteligente. El corrector se muestra enterado de la estructura compilatoria de la Estoria de España e intenta mejorar la versión alfonsí anterior a 1271. Veamos algunos ejemplos.25

      El texto regio alfonsí (y demás manuscritos de la tradición troncal) cuenta todos los hechos de Mainete en los a. 11º y 12º de Fruela I. Nuestra familia dilata la estancia en Toledo del joven Carlos desde el a. 9º al 12º

      La sucesión de los reyes de Francia durante el reinado de Alfonso II no resulta clara en los manuscritos de la tradición troncal: a. 4º, Carlos Martel (†)—Carlos Magno, que reina 9 a.; a. 9º, Carlos Magno (entra en orden) — (su hermano) Pepino; a. 13º Hylderigo (entra en orden)-(el rey de Austria) Pepino (elegido por los franceses por mandato del papa), reina 18 a. Nuestra familia funde la tercera noticia con la del a. 9.° (omitiendo a Hylderigo): Carlo Magno (entra en orden) — (su hermano) Pepino (elegido por los franceses por mandato del Papa); y, consecuentemente, reajusta la duración del reinado de Pepino dando la cifra de 22 a. (a fin de que resulte correcto el cómputo hasta su muerte).

      En el a. 37 de Alfonso II se instala en Galicia el moro Mahomad; pero en el a. 40 se rebela, según los manuscritos de la tradición troncal. Nuestra familia anticipa la rebelión al a. 39, en vista de que en el texto se afirmaba que Mahomad «moro y» (en Galicia) «dos años».

      En el reinado de Ramiro I, la Versión concisa y la Versión amplificada sitúan en el a. 2º la batalla de Albelda, en el 3º los votos de Santiago y obras pías del rey, en el 4º el ataque de una flota normanda, primero contra Galicia (donde son rechazados por Ramiro I) y luego contra Sevilla, y en ese mismo año cuentan la sublevación de Alderedo y Priviolo e incluyen un capítulo sobre buenas obras del rey. Nuestra familia agrupó en el 2º la batalla de Albelda y los votos de Santiago (con que el rey agradeció al apóstol la victoria), en el 3º contó las otras buenas obras, en el 4º  dejó la entrada de los normandos contra Galicia (donde son rechazados por Ramiro I) y su ulterior ataque a Sevilla, tierra en la que permanecieron un año; pero consi­deró que la derrota por Ramiro I de los nobles sublevados no podía ocurrir en aquel mismo año 4º, sino en el siguiente (el 5º).

      En el reinado de Ordoño I, la Versión concisa (seguida por la Versión amplificada) refiere en el a. 3º los éxitos de Muza, el tercer rey de España, contra el rey de Córdoba y los franceses y su derrota por Ordoño; y en el 4º cuenta la sumisión a Ordoño I de Lope, hijo de Muza, al saber la derrota de su padre. Nuestra familia cree preciso anticipar en un año (al 2º) los éxitos de Muza, para separarlos de la campaña en que es derrotado, y, en cambio, supone que la sumisión de Lope ocurre en el año mismo (el 3º) de la derrota de su padre.

      Algunas veces, la Versión crítica parece remontar a una etapa elaborativa de la Estoria de España anterior a la recogida por el manuscrito del scripto­rium de Alfonso X y demás representantes de la tradición troncal. Así, por ejemplo, en el capítulo del arca de las reliquias (PCG, c. 614), desconoce los detalles derivados de Pelayo Ovetense (PCG, 348a43-46-b19 y b30-32). También parece mantenerse más próxima a las fuentes en algún detalle del texto; ejs.: PCG, p. 329a44 «...que auian los moros presa por consejo de un duc...» y no «...que los moros tenien presa e esto fazia el por conseio del duc...», [PCG, p. 353a46-47: «et el enperador partiose de alli e fuese para Nagara e prisola e priso otrosi el monte que dizen Jardino» y no, simplemente, «Et el estonçe leuantose de alli et vinose al monte que dizen Jardino que era bien poblado et prisolo»]; [otros casos, que en 1966 aducía, no son pertinentes, pues la lección correcta figura también en otros manuscritos de la tradición troncal].

      Hay ocasiones en que la Versión crítica se aproxima más a las fuentes en la ordenación de los hechos: Mientras la Versión regia alfonsí reduce a 31 los años de reinado de Abderrahmen (cuya muerte sitúa en el a. 1º de Vermudo), la Versión crítica conserva los 33 a. de la Historia Arabum (colocando su muerte en el a. 3º de Vermudo); mientras la Versión regia alfonsí coloca el c. 21 de la Historia Arabum (predicción de un estrellero sobre la muerte de Yssem, expedición contra Galicia) delante del c. 20 (Abdelmelic conquista Narbona y Gerona, obras de Yssem), la Versión crítica mantiene el orden de la fuente latina; mientras la Versión regia sitúa la invasión de Asturias por Mugay y su derrota en Ledos por Alfonso II en el año 5º de Vermudo, la Versión crítica lo cuenta en el 3º, recordando que el Toledano y el Tudense fechaban este episodio en el año «tertio» de Alfonso. Sin embargo, estos dos últimos ejemplos ponen, al mismo tiempo, de manifiesto la superioridad de la Versión regia: La anticipación del c. 21 de la Historia Arabum en la Versión regia se justifica plenamente si se tiene en cuenta que el arzobispo don Rodrigo fechaba la expedición contra Narbona y Gerona en el año árabe de 177 y la expedición contra Galicia en el año 175, y que, tras este episodio, advertía expresamente: «Deinde, ut diximus, Narbonam obtinuit, et Gerundam, anno Arabum CLXXVII». El a. 5º de Vermudo, en que la Versión regia, coloca la invasión de Asturias, es, efectivamente, el 3º de gobierno personal de Alfonso II (desde que Vermudo le entrega el reino). Otro caso típico es el de la sublevación del moro Mahomad, asentado en Galicia desde el a. 37 de Alfonso II: nuestra familia fecha ese suceso en el a. 39, atendiendo a que «moro y dos años»; pero la tradición troncal lo sitúa en el a. 40 interpretando así la precisión del Tudense de que la sublevación ocurrió después de dos años de estancia en Galicia. Vemos, pues, que el cronista creador de la Ver­sión crítica no siempre logró con sus retoques superar la «lógica» estructural de la primera redacción.

      El trabajo refundidor más importante de los redactores de la Versión crítica consiste en la alteración de la cronología de los sucesos ocurridos en al-Andalus procedentes de la Historia Arabum en vista de una apreciación diferente de ciertas precisiones de la fuente sobre la duración de los reinados de algunos reyes de Córdoba y de algunos miramomelines. La diferente distribución de estos sucesos en los sucesivos años de reinado de los reyes astur-leoneses, cronología que sirve de entramado básico a la Estoria de España, se inicia después del año 9º de Alfonso I y, aunque la discordancia se cancela en dos ocasiones (al comenzar el gobierno de cAbd-al-Raḥmān I como «amiramomellin» de Córdoba y en medio del reinado de al-Hakam I), continúa hasta tiempos de la muerte de al-Ḥakam II.

      La redistribución es especialmente llamativa desde el final del reinado de cAbd-al-Raḥmān, quien en la Versión crítica reina 33 a. y no 31 a. como en el manuscrito regio alfonsí: de resultas los pasajes PCG, p. 344a41-b5 (hechos de Abderrahmen) y p. 345b14-16 († Abderrahmen-Yssem 7 a.), que figuraban en el año 1º de Silo y en el año 1º de Vermudo, respectivamente, se incluyen ahora en el año 3º de este último rey; a su vez el pasaje PCG, p. 345b20-32 (derrota de Çulema), incluido en E1(orig) en el año 1º de Vermudo, y los pasajes PCG, p. 345b43-52 (Çulema a Berbería) y pp. 345b52-346a11 (Abdalla a allén mar), incluidos en E1(orig) en el año 2º de Vermudo, se redistribuyen en la Versión crítica entre los años 4º, 5º y 6º de este rey; finalmente, el pasaje PCG, p. 346b16-49 (expedición a Narbona y Gerona, obras de Yssem) precede, como en la Historia Arabum, a PCG, p. 346a16-36 (predicción del estrellero, entrada contra Galicia); etc. El desplazamiento de los capítulos y pasajes derivados de la Historia Arabum se hace aún más llamativo en el reinado de al-Ḥakam I; así, por ejemplo, la jornada del foso (PCG, pp. 351a37-352b5) pasa del a. 21 al a. 31, la expedición contra Calahorra (PCG, p. 352b16-31) del a. 26 al a. 32, la jornada del arrabal (PCG, p. 354a30-b5) del a. 28 al a. 38 y la muerte de al-Ḥakam (PCG, p. 355a36-45 del a. 30 al a. 40 de Alfonso II. Y así sucesivamente.

      Esta independencia en la colocación de la historia andalusí no supone que el formador de la Versión crítica manejase un texto de la Estoria de España anterior a la incorporación de la Historia Arabum: Cuando la Versión crítica traslada el relato de la jornada del foso, basado en la Historia Arabum (caps. 23 y 24), desde el a. 21 de Alfonso II al a. 31, de acuerdo con su cronología enmendada de los sucesos de la España árabe, se llevó igualmente el pasaje de la expedición de Abolabez y Melhi contra Galicia, tomado de la Historia Gothica (IV. 12), que a continuación se incluía en ese a. 21 de Alfon­so II, rompiendo con ello el orden de los sucesos de esta fuente estructural.

      Otros arreglos cronológicos importantes de la Versión crítica se relacio­nan con los hechos de Bernardo del Carpio: La tradición troncal contaba el nacimiento de Bernardo del Carpio en el a. 21 de Alfonso II (c. 617) y la batalla de Roncesvalles, en que Bernardo hace papel de héroe, en el a. 27 (c. 619). Este absurdo cronológico se corrige en la Versión crítica: el nacimiento de Bernardo se anticipa al a. 15º (véase adelante n. 30) y Roncesvalles se retrasa al a. 30 (un año antes de la muerte de Carlos). Por otra parte, mientras la tradición troncal de la Estoria de España (siguiendo a sus fuentes latinas) situaba los «servicios» de Bernardo al rey Alfonso en el reinado de Alfonso III, la Versión crítica coloca la mayor parte de estos sucesos en el reinado de Alfonso II (traspasando batallas históricas del rey Magno al rey Casto).

      Después de la terminación del ms. L (por pérdida de sus folios finales),26 la Estoria del fecho de los godos sigue coincidiendo con la Crónica general vulgata, tanto en la frase como en la estructura del relato, hasta el año 4º de Alfonso III, en que cambia de fuente.

Diego Catalán. La Estoria de España de Alfonso X. Creación y evolu­ción. (1990)

NOTAS

21  La historia de los reyes de León de la Estoria de España se redactó con anterioridad a 1271, pues en el c. 790 de PCG se actualizó una referencia del Toledano al conde Ramón VII de Tolosa («qui Tolosa adhuc hodie principatur»), diciendo: «del que oy es el so linage señor de Tolosa», frase que sólo pudo escribirse entre 1249, en que murió el conde, y 1271, en que Tolosa fue anexionada a la corona francesa, por haber muerto, sin sucesión, Juana, la hija de Ramón VII, y su marido Alfonso de Poitiers. La redacción alfonsí de la Estoria de España anterior a 1271 puede consultarse, hasta Alfonso II, en la ed. Menéndez Pidal de PCG; que reproduce la Versión regia del ms. E1(orig); pero desde Ramiro I a Vermudo III sólo se halla manuscrita (la ed. de PCG sigue aquí el texto de la Versión amplificada de 1289). Véase, Catalán, De Alfonso X, pp. 102-105 (para la fecha) y pp. 124-203 (acerca del contenido y forma de la Versión concisa alfonsí).

22  Las quatro partes enteras de la Crónica de España que mando componer el Serenissimo rey don Alonso llamado el sabio... Vista y emendada mucha parte de su impresión por el maestro Florian Docanpo, Cronista del emperador rey nuestro señor. Con preuilegio imperial, Zamora, 1541. Sobre los mss. 0-C (Y-i-9 de la Bibl. de El Escorial), O-R (2-N-4 de la Bibl. de Palacio Real, Madrid), O-F (828 de la Bibl. Nacional, Madrid) y O-H (10216 de la Bibl. Nacional, Madrid), véase Catalán, De Alfonso X, pp. 188-193 y nn. 53-59, y sobre O-R y O-F, lo que aquí digo en el cap. IX, § 8 [Añádase a la lista el recientemente aparecido ms. O-Sl, que fue de don Alvaro de Luna y que se conserva hoy en día en la Biblioteca de la Caja de Ahorros de Salamanca con la signatura 39, del que doy noticia más adelante, cap. V, nn. 33 y 34].

23  Por el momento [decía en 1966] no estoy en condiciones de aclarar si la nueva agrupación se debe a un cambio del prototipo de L y el texto utilizado por la Estoria del fecho de los godos o del prototipo de O1ed. y manuscritos hermanos. Es de notar que la Estoria amplia del fecho de los godos al acabar el c. 192 (D, F; correspondiente a PCG, c. 563) anuncia el fin de la «Estoria de los Godos» y el comienzo de la «quarta» (D) o la «otra» (F) parte del libro «que es llamado Estoria de los reyes de Castilla» (en el ms. I, c. 174, se advierte igualmente el fin de la «primera parte»); y que a partir del capítulo siguiente (Pelayo alzado en Asturias) comienza una nueva numeración de capítulos. Nada semejante en el ms. L (en cambio, el ms. T acaba «la Estoria de los godos» en el mismo capítulo y comienza en el siguiente «la Estoria de los fechos de los reyes de España» con una nueva numeración). Poco después, en el capítulo correspondiente a PCG, c. 565, el ms. L advierte, a su vez: «E aqui se acaba la tercera parte desta Estoria de España et comiença la quarta». Esta otra división consta igualmente en la Estoria del fecho de los godos: «E aqui se acaba la segunda Estoria de España e comiença la tercera» (D, F; apoyados por I, que considera los dos capítulos anteriores como «prologo» y anuncia aquí la «segunda parte de la Coronica General de España»). Por el contrario, la Crónica general vulgata carece en estos capítulos de divisiones, pues ha iniciado su «tercera parte» más atrás, en el capítulo correspon­diente a PCG, c. 560. Sería lógico el atribuir el cambio de parentesco a los textos en que hay aquí una división; pero, por otro lado, debe tenerse presente que la general vulgata no es, en las secciones anteriores al reinado de Pelayo, un texto «crítico», mientras que el prototipo del ms. L y de *L’ lo es en toda su extensión. [Según mostraré en un próximo libro dedicado a estudiar en toda su complejidad la tradición textual de la Estoria de España, ambas ramas cambian de prototipo: L, *L’ dejan de ser miembros de la Versión enmendada después de 1274 en PCG, c. 563 y pasan a serlo de la Versión crítica en PCG, c. 564; la Crónica general vulgata continúa siendo descendiente de la Versión regia y del ms. E1(orig) hasta PCG, c. 565, y desde el c. 566 se afilia a la Versión crítica).

24  Según he podido comprobar confrontando el texto de O1ed. con las variantes del ms. L y de los mss. E1, Y, T, G, Z registradas minuciosamente por Margaret E. Weitzner en 1961 (en el curso Sp. 201 de la U. of Wisconsin). La general vulgata, el ms. L y la Estoria del fecho de los godos ofrecen también en común sendas justificaciones, incorporadas al año 9º de Pelayo y al año 18º de Alfonso I, de por qué la historia no ha relatado nada tocante a uno y otro rey durante varios años.

25  Aprovecho para ellos los trabajos comparativos de la PCG y la CGV realizados en 1961 (en el curso Sp. 201 de la U. of Wisconsin) por M. E. Weitzner, J. R. Jones y J. M. Vary, y observaciones personales posteriores.

26  El ms. L acaba en el f. 316, con la frase «aquel alboroço malo que era leuantado et mato muchos dellos por fuerça» (correspondiente a PCG, p. 354a46; pero este cap. 620 de PCG va en L detrás del cap. 625 de PCG); este abrupto final se debe, claro está, a la pérdida del final del manuscrito. Hay que lamentar también la desaparición de los folios 300 y 301 (últimos de un cuaderno), entre «Este Abderrahamen e aquel Belchi fizieron todas buenas batallas e tantas buenas barraganias que aduros las» (cfr. PCG, p. 336a18) y «obedeçer. Mas agora vos dexaremos aqui de fablar del rrey don Fruela...» (cfr. PCG, p. 333a49).

CAPÍTULOS ANTERIORES:  LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X. CREACIÓN Y EVOLUCIÓN:

PRESENTACIÓN

1.- PRESENTACIÓN. «LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X. CREACIÓN Y EVOLUCIÓN»

I. ALFONSO X HISTORIADOR

*  2.- 1. LA FUNCIÓN DEL CONOCIMIENTO EN LA RESTAURACIÓN DEL IMPERIUM

3.- 2. LA HISTORIA COMO CONOCIMIENTO CIERTO Y EXHAUSTIVO DE LOS HECHOS PASADOS

4.- 3. TEXTO Y GLOSA. LA EXPLICACIÓN DE HECHOS Y PALABRAS

5.- 4. LA ESTRUCTURACIÓN CRONOLÓGICA DE UNA HISTORIA ECUMÉNICA

6.- 5. LA ARMONIZACIÓN DE LO NARRADO Y EXPLICADO POR LAS VARIAS FUENTES EN LA GENERAL ESTORIA

7.- 6. LA ESTORIA DE ESPAÑA HISTORIA DEL SOLAR «ESPAÑA» Y DE SUS NATURALES

8.- 7. DOS PRINCIPIOS DE ESTRUCTURACIÓN: LOS SEÑORÍOS Y LA CRONOLOGÍA

9.- 8. LA ARMONIZACIÓN DE LOS RELATOS DE LAS FUENTES EN LA ESTORIA DE ESPAÑA

*   10.- 9. LA EXPLICACIÓN DE LOS HECHOS

*   11.- 10. EJEMPLARIDAD Y DECORO HISTORIOGRÁFICOS

*   12.- 11. EL ESPEJO DE LA HISTORIA

II. EL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSI.

13.- 1. LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL NO ES LA CUMPLIDA REALIZACIÓN DE LA ESTORIA DE ESPAÑA PROYECTADA POR ALFONSO X

14.- 2. CÓMO SE ELABORÓ LA ESTORIA DE ESPAÑA EN LAS ESCUELAS ALFONSÍES. ETAPAS VARIAS EN LA COMPILACIÓN

15.- 3. LA «QUARTA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA. LA SECCIÓN DEDICADA A LA HISTORIA «CONTEMPORÁNEA» (ALFONSO VII-AÑO 1243)

16.- 4. LA «QUARTA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA EN LA SECCIÓN DEDICADA A LA HISTORIA «MODERNA» (FERNANDO I-ALFONSO VI)

17.- 5. LA «TERCERA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

III. ALFONSO X NO UTILIZÓ EL «TOLEDANO ROMANZADO»

18.- INTRODUCCIÓN

19.- 1. VERSIONES EN ROMANCE DEL TOLEDANO

20.- 2. LOS MANUSCRITOS COMPLETOS DEL TOLEDANO ROMANZADO

* 21.- 3. LA «CHRONICA OMNIUM PONTIFICUM ET IMPERATORUM ROMANORUM» INCORPORADA A LA «OPERA HISTORICA» DE DON RODRIGO XIMÉNEZ DE RADA Y AL «TOLEDANO ROMANZADO»

22.- 4. EL PROBLEMA DE LA FECHA Y EL AUTOR DEL ROMANZAMIENTO

23.- 5. LA «HISTORIA DE LOS GODOS» DEL TOLEDANO ROMANZADO NO ES UNA HISTORIA GOTHICA CONTINUADA

24.- 6. LA « YSTORIA DE LOS GODOS» DEL TOLEDANO ROMANZADO NO ES UNA TRADUCCIÓN AMPLIADA DEL TOLEDANO

25.- 7. ADICIONES DEL TRADUCTOR

26.- 8. LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL NO UTILIZÓ EL TOLEDANO ROMANZADO

IV. EL MIO CID DE ALFONSO X Y EL DEL PSEUDO IBN AL-FARAŶ

*   27.- INTRODUCCIÓN

*   28.- 1. LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X Y LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL

29.- 2. EL FIN DE LA ESTORIA DE ESPAÑA ALFONSÍ Y LA ESTORIA CARADIGNENSE DEL CID

*   30.- 3. EL MIO CID QUE UTILIZÓ ALFONSO X

31.- 4. LA «REFUNDICIÓN DEL MIO CID» Y LA «LEYENDA DE CARDEÑA»

32.- 5. CONCLUSIÓN

V. LA «VERSIÓN CRÍTICA» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA Y SUS DERIVACIONES

*   33.- 1. UNA VERSIÓN OLVIDADA DE LA CRÓNICA GENERAL

34.- 2. LA «VERSIÓN VULGAR» Y LA «VERSIÓN ENMENDADA DESPUÉS DE 1274» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

35.- 3. UN «ARREGLO» DE LA «VERSIÓN ENMENDADA»

Diseño gráfico: 


La Garduña Ilustrada 

Imagen: Alfonso el Casto, del Liber Testamentorum de la Catedral de Oviedo (S/XII)

35.- 3. UN «ARREGLO» DE LA «VERSIÓN ENMENDADA»

35.- 3. UN «ARREGLO» DE LA «VERSIÓN ENMENDADA»

3. UN «ARREGLO» DE LA «VERSIÓN ENMENDADA». V. LA «VERSIÓN CRÍTICA» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA Y SUS DERIVACIONES

       Mientras las variantes anteriormente citadas nos relacionan a los mss. L y *L’ con ciertas familias de manuscritos de la Estoria de España, otras variantes muy notables singularizan a esos dos textos frente a los restantes derivados de la compilación alfonsí (tanto antes, como después de la frontera estructural existente entre los reinados de Eurico y Alarico). Así, por ejemplo:

      En PCG, p. 243b37-39, incluyen la frase: «mas venciolos a todos el rey Teodorigo, e mato a amos los reyes de la otra parte» (D-ed, c. 56), que falta en la generalidad de los manuscritos de la Estoria de España.

      Al final de este capítulo (PCG, c. 427), incorporan la primera mitad del c. 429 de PCG, hasta contar: «... E fuese luego para Reuena, do se alçara el rey Adoacer, e çercolo y. E touolo cercado cerca de quatro años, segund la estoria lo cuenta adelante» (D-ed, p. 79), omitiendo el resto (PCG, p. 244b24-43), pues, efectivamente, la PCG vuelve a referir estos hechos más adelante (PCG, p. 246a4-16). En el pasaje anticipado, añaden que Teodorigo dejó en Ticina, además de a su madre y hermana, «a una fija que avia muy fermosa que decian la infanta Amalasuente, que fue despues casada con el rey Eurigo de los Godos» (D-ed, p. 79).

      En el capítulo siguiente (D-ed, cfr. PCG, c. 428) sustituyen el milagro de las armas de los godos que cambian de color y la alusión a la codificación de las leyes (PCG, p. 244a9-20), por unas recomendaciones de Eurigo a la caballería de los godos al sentirse próximo a morir.

      En PCG, p. 247b42-50, modifican el árbol genealógico de los reyes godos, afirmando que Alarico fue «fijo de» (y no «casado con») la reina Amalasuente y que Amalarigo fue su «hermano» (y no «fijo pequenno... que oviera en aquella reyna Amalassuent») y explicando que Eurigo tuvo «tres» hijos «en la reyna Amalasuente», Alarigo, «Amalarigo e una fija», además de «otros (dos)» de ganancia (y no «dos», uno «lindo», Alarico, cuya madre no se nombra, «et otro de ganancia»).19

      Más adelante, en el capítulo «del duelo de España», añaden unas citas bíblicas.20

      La hermandad del ms. L y del texto utilizado por la Estoria del fecho de los godos se manifiesta además en la extensa laguna que ambas obras presentan en el c. 560 de PCG (desde 314b24 a 315b9;  cfr. D-ed, c. 188-189).

Diego Catalán. La Estoria de España de Alfonso X. Creación y evolu­ción. (1990)

NOTAS

19  Seguidamente el ms. L dice: «E quando los godos vieron que fincaua atan pequeño aquel niño Amalarigo, fijo del rrey Eurigo e de la rreyna Amalasuent...». En cambio D (c. 65) se muestra inconsecuente con su versión anterior: «...aquel rrey Malango fijo del rrey Alarigo e de la rreyna ...» (coincidiendo aquí con PCG).

20  Cfr. PCG, p. 312b23 y b27, variantes, con D.ed., 20123-25 y 28-29. No figuran en T, G, Z.

CAPÍTULOS ANTERIORES:  LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X. CREACIÓN Y EVOLUCIÓN:

PRESENTACIÓN

1.- PRESENTACIÓN. «LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X. CREACIÓN Y EVOLUCIÓN»

I. ALFONSO X HISTORIADOR

*  2.- 1. LA FUNCIÓN DEL CONOCIMIENTO EN LA RESTAURACIÓN DEL IMPERIUM

3.- 2. LA HISTORIA COMO CONOCIMIENTO CIERTO Y EXHAUSTIVO DE LOS HECHOS PASADOS

4.- 3. TEXTO Y GLOSA. LA EXPLICACIÓN DE HECHOS Y PALABRAS

5.- 4. LA ESTRUCTURACIÓN CRONOLÓGICA DE UNA HISTORIA ECUMÉNICA

6.- 5. LA ARMONIZACIÓN DE LO NARRADO Y EXPLICADO POR LAS VARIAS FUENTES EN LA GENERAL ESTORIA

7.- 6. LA ESTORIA DE ESPAÑA HISTORIA DEL SOLAR «ESPAÑA» Y DE SUS NATURALES

8.- 7. DOS PRINCIPIOS DE ESTRUCTURACIÓN: LOS SEÑORÍOS Y LA CRONOLOGÍA

9.- 8. LA ARMONIZACIÓN DE LOS RELATOS DE LAS FUENTES EN LA ESTORIA DE ESPAÑA

*   10.- 9. LA EXPLICACIÓN DE LOS HECHOS

*   11.- 10. EJEMPLARIDAD Y DECORO HISTORIOGRÁFICOS

*   12.- 11. EL ESPEJO DE LA HISTORIA

II. EL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSI.

13.- 1. LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL NO ES LA CUMPLIDA REALIZACIÓN DE LA ESTORIA DE ESPAÑA PROYECTADA POR ALFONSO X

14.- 2. CÓMO SE ELABORÓ LA ESTORIA DE ESPAÑA EN LAS ESCUELAS ALFONSÍES. ETAPAS VARIAS EN LA COMPILACIÓN

15.- 3. LA «QUARTA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA. LA SECCIÓN DEDICADA A LA HISTORIA «CONTEMPORÁNEA» (ALFONSO VII-AÑO 1243)

16.- 4. LA «QUARTA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA EN LA SECCIÓN DEDICADA A LA HISTORIA «MODERNA» (FERNANDO I-ALFONSO VI)

17.- 5. LA «TERCERA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

III. ALFONSO X NO UTILIZÓ EL «TOLEDANO ROMANZADO»

18.- INTRODUCCIÓN

19.- 1. VERSIONES EN ROMANCE DEL TOLEDANO

20.- 2. LOS MANUSCRITOS COMPLETOS DEL TOLEDANO ROMANZADO

* 21.- 3. LA «CHRONICA OMNIUM PONTIFICUM ET IMPERATORUM ROMANORUM» INCORPORADA A LA «OPERA HISTORICA» DE DON RODRIGO XIMÉNEZ DE RADA Y AL «TOLEDANO ROMANZADO»

22.- 4. EL PROBLEMA DE LA FECHA Y EL AUTOR DEL ROMANZAMIENTO

23.- 5. LA «HISTORIA DE LOS GODOS» DEL TOLEDANO ROMANZADO NO ES UNA HISTORIA GOTHICA CONTINUADA

24.- 6. LA « YSTORIA DE LOS GODOS» DEL TOLEDANO ROMANZADO NO ES UNA TRADUCCIÓN AMPLIADA DEL TOLEDANO

25.- 7. ADICIONES DEL TRADUCTOR

26.- 8. LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL NO UTILIZÓ EL TOLEDANO ROMANZADO

IV. EL MIO CID DE ALFONSO X Y EL DEL PSEUDO IBN AL-FARAŶ

*   27.- INTRODUCCIÓN

*   28.- 1. LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X Y LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL

29.- 2. EL FIN DE LA ESTORIA DE ESPAÑA ALFONSÍ Y LA ESTORIA CARADIGNENSE DEL CID

*   30.- 3. EL MIO CID QUE UTILIZÓ ALFONSO X

31.- 4. LA «REFUNDICIÓN DEL MIO CID» Y LA «LEYENDA DE CARDEÑA»

32.- 5. CONCLUSIÓN

V. LA «VERSIÓN CRÍTICA» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA Y SUS DERIVACIONES

*   33.- 1. UNA VERSIÓN OLVIDADA DE LA CRÓNICA GENERAL

34.- 2. LA «VERSIÓN VULGAR» Y LA «VERSIÓN ENMENDADA DESPUÉS DE 1274» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

Diseño gráfico: 


La Garduña Ilustrada 

 Imagen: Maestro de Soriguerola: Detalle de la tabla de San Miguel (finales del siglo XIII). Barcelona, Museo Nacional de Arte de Cataluña

34.- 2. LA «VERSIÓN VULGAR» Y LA «VERSIÓN ENMENDADA DESPUÉS DE 1274» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

34.- 2. LA «VERSIÓN VULGAR» Y LA «VERSIÓN ENMENDADA DESPUÉS DE 1274» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

2. LA «VERSIÓN VULGAR» Y LA «VERSIÓN ENMENDADA DESPUÉS DE 1274» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA. V. LA «VERSIÓN CRÍTICA» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA Y SUS DERIVACIONES   

      La Estoria de España de Alfonso X se nos conserva en un manuscrito regio alfonsí,6 escrito por varias manos,7 que abarcaba en su forma original hasta en medio del reinado de Alfonso II el Casto (texto ed. por Menéndez Pidal, PCG,1-350a8). Frente a este texto regio (y sus copias), se agrupa una familia de manuscritos, o Versión vulgar,8 muy interesante para el estudio de la elaboración de la obra de Alfonso X, que primitivamente no pasaba del reinado de Eurico (y del ostrogodo Teodorico).9 El ms. L y el ms. *L1, fuente de la Estoria del fecho de los godos, dependen claramente de esa Versión vulgar.10

      En la materia posterior, referente a los reyes godos sucesores de Eurico, el ms. L y el ms. *L’, utilizado por la Estoria del fecho de los godos, derivan de una versión de la Estoria de España enmendada después de 1274; mientras la Versión regia alfonsí y otros manuscritos nos conservan una primera redacción anterior a esa fecha.11 Esta precisión cronológica nos la proporcio­na la confrontación de los textos en el pasaje relativo al enterramiento de Bamba (PCG, p. 300a46-49). El ms. E1 (y sus descendientes), el ms. Y y la Crónica general vulgata constatan (palabra más, palabra menos):

    «et metiosse en el monesterio en la villa que dizen Panpliga, et dizen que yentes et cuedan que yaze y enterrado», E1 12,

revelándonos que esta parte de la Estoria de España fue redactada antes de que en el año 1274 Alfonso X se preocupase de buscar en Pampliega los restos de Bamba y de trasladarlos solemnemente a Toledo, hecho sobre el que tenemos preciosa documentación.

      El Viernes 13 de Abril de la era 1312, año 22 de su reinado (= 1274), Alfonso X confirmó a Pampliega los privilegios que en su día había concedido Alfonso VIII, y en el preámbulo de la confirmación dejó amplia noticia de la historia del hallazgo y traslación de las gloriosas reliquias de Bamba:

    «Porque es cosa que conuiene mucho a los rreyes de honrrar a los omnes buenos e honrrados, mayormente a los rreyes, cuyos lugares ellos tienen; por ende, Nos, don Alfonso, por la gracia de Dios rrey de Castiella, de Toledo, de Leon, de Gallizia, de Seuilla, de Cordoua, de Murcia, de Jahen, et del Algarue, rregnante en uno con la rreina doña Violante mi muger, et con nuestros fijos el Infante don Ferrando, primero heredero, et con don Sancho et don Pedro et don Johan et don Jaymes , sabiendo ciertamente que el noble rrey Bamba, que fue del linaje de los godos e señor de las Españas et de otras tierras muchas que el gano con la merced de Dios et con el su esfuerço et con la su bondat asosego e puso en buen estado, assi que contienda ninguna non dexo en todas sus tierras, tambien en partimiento de los obispados como de los otros lugares que deuian ser partidos et non lo eran, et sobre que ouiera ya muchas contien­das, las que este rrey sopo toller et adozir a assossegamiento et a paz; et demas de todo esto sopo traer de guisa su fazienda que por acabar bien su tiempo et saluar su anima ante que muriese tomo rreligion de monjes negros en sant Vicente de Panpliga que era de los honrrados monesterios que auia en España en aquella sazon. En el qual lugar, maguerla tierra se perdio despues que [la] ganaron los moros, los otros rreyes que fueron en España sopieron o yazie, assí que entre todos ellos el noble rrey et bien auenturado don Ferrando mio padre lo sopo mas señaladamente por el arçobispo de Toledo don Rrodrigo, que gelo fizo entender por el Ystoria de Espanna, e por los de la villa quel mostraron el lugar do yazia enterrado ante la puerta de la iglesia; por que el rrey don Ferrando, catando la su bondat e queriendo honrrar a este rrey sobredicho, non quiso salir por aquella puerta e mando fazer otra en la iglesia por do saliese: et aun ouiera uoluntad de leuarle a otro lugar o estudiesse mas honrradamente,mas quisol Dios ante leuar a parayso que el lo pudiera acabar. Onde Nos [el] sobredicho rrey don Alfonso, despues que rreynamos, fuemos al dicho lugar et sopimos todas estas cosas ciertamente, e commo quier que ouiesemos sabor de prouar si era asi, por muchas priessas de grandes fechos que nos acaescieron non lo pudimos fazer; mas en el año de la era de mili e trezientos e doze años,  quando feziemos las Cortes en Burgos sobre fecho de enviar caualleros al imperio de Roma, saliemos de Burgos e acaescio[n]o[s] de pasar por Panpliga, e queriamos prouar si yazie enterrado en aquel lugar o nos dizian, e mandamos cauarlo de noche a clerigos e a omnes buenos de nuestra casa et otrossy de la villa  , e quiso Dios que lo fallamos alli o nos dizian. Et porque vimos que en el lugar non auia monesterio de ninguna rreligion nin tanta clerezia por que el yoguiese y honrradamente, nin iglesia  por que el pudiese y auer su sepultura qual le conuenie, tomarnoslo ende e mandamoslo leuar a Toledo a enterrar, que en tienpo de los godos [fue] cabeça de Espanna e do antiguamente los enperadores se coronauan, otrosi por que este fue vno de los señores que nunca ouo que mas la honrro e mayores fechos fizo della. Pero pues Nos de aquel lugar le sacamos do ante yazie, por todas estas rrazones que sobredichas son, touimos por derecho de fazer bien a los d’este pueblo de Panpliga, por que asi commo ellos fueron honrrados mientras este rrey yogo y enterrado, que lo sean de aqui adelante maguer y non yaze... [etc.] Et por que esto sea firme e estable mandamos seellar este priuilegio con nuestro seello de plomo. Fecho el priuilegio en Palençia, viernes treze dias andados del mes de abril, en era de mili e trezientos e doze años. Yo Johan Perez, fijo de Millan Perez, lo escriui, por mandado del rrey ...»13

 

      A diferencia de los textos arriba nombrados, el ms. L y el ms. utilizado por la Estoria del fecho de los Godos, así como los mss. T y Z, se muestran enterados de la traslación:

    «E después de la destruyçion de España, en la era de mill e CCC e VIIe (mill e trezientos e quinze años, quando andaua el año de la encarnaçion del Señor en mill e dozientos e LXXVII años, D, F, I de la EfG y T, Z), el rrey don Alfonso, fijo del (d. sancto, T, Z) rrey don Ferrando (F. que gano a Seuilla, L), mando traer el cuerpo deste rrey Banba de la villa de Panpliega (-iga, L, -iça T) a la noble çibdat de Toledo, e fizolo enterrar (soterrar, T, Z) muy noble (honrrada, D, F, I de la EfG) mente en la iglesia de Santa Locadia la Nueua (F, I de la EfG omiten la N.) que dizen del Alcaçar e y (ally, D, F, I de la EfG) yaze (y. oy en dia, Z) enterrado», L; D, F, I de la EfG; T, Z. 14

      Aunque este pasaje actualizador pudo haber sido introducido en la Estoria de España en cualquier momento después de 1274, lo más probable es que se añadiera en días de Alfonso X, cuando la memoria del solemne traslado estaba más viva.15

      El enmendador posterior a 1274 no se contentó con introducir esta inter­polación actualizadora. Tanto el ms. L, como la Estoria del fecho de los godos, como la familia T, G, Z 16 de la Estoria de España modifican toda la cronología del reinado de Rodrigo, por considerar preferible el testimonio del Tudense (que afirmaba reinó 7 años y 7 meses) al del Toledano (según el cual habría reinado solamente 3 años),17 y ofrecen algunas pequeñas adiciones en co­mún. 18

Diego Catalán. La Estoria de España de Alfonso X. Creación y evolu­ción. (1990)

NOTAS

 

6  El ms. E1 (Y-i-2 de la Bibl. del Escorial) en su forma antigua, E1(orig), antes de que se le segregasen (en el s. XIV) los dos últimos cuadernos, para incorporarlos (E2a) a E2 (X-i-4 de la Bibl. del Escorial). Cfr. Catalán, De Alfonso X, pp. 32-49, 88-93.

7  De Alfonso X, p. 24, n. 6 (Contra lo afirmado en la «Descripción de los manuscritos» de Primera Crón.2, p. LVII, y por J. Gómez Pérez, «Elaboración de la PCG», p. 268). Sobre una importante diferencia lingüística, ligada a un cambio de mano, véase De Alfonso X, p. 20, n. 1.

8  Apartándome de Menéndez Pidal, llamo en esta sección Versión vulgar al texto contenido en los manuscritos no emparentados con E1. Fundamentalmente, son los siguientes: Q (5795 de la Bibl. Nacional, Madrid, ant. Q-66), s. XIV; el «Libro Primero» de la Crónica manuelina (cfr. Don Juan Manuel, Crónica abreviada «Primer Libro»); la familia constituida por los mss. St (Sp. 30 de la Kungliga Biblioteket, Stockholm), s. XIV; N (2063 de la Bibl. de Palacio, Madrid, ant. 2-N-1), s. XIV-XV; parte inicial del ms. B (2022 de la Bibl. de la Universidad de Salamanca, ant. 2-B-2 de la Bibl. de Palacio, Madrid; el ms. continúa con un texto basado en el ms. C de la Versión regia < E1(orig) y, finalmente, con la que he llamado Crónica fragmentaria. Cfr. Catalán, De Alfonso X. 38-42 y nn. 9, 10 y 12; 176-177), s. XV, y Nn (1264 de la Bibl. de Palacio, Madrid, ant. 2-J-3), s. XVI, familia que retrasa la narración correspondiente a PCG, pp. 5b36-7b26, después de PCG, pp. 7b27-9b11, por derivar de un prototipo que tenía mal cosidos algunos folios; el ms. Qq (Z-III-3 de la Bibl. del Escorial), s. XV; el ms. To (104 de la Bibl. Pública de Toledo), s. XV, y la parte correspondiente del ms. Y (Y-II-11 de la Bibl. del Escorial), s. XIV [que se hallan emparentados]. Cfr. Gómez Pérez, «Elaboración de la PCG», pp. 240-242, 247-248, 264-267 y 276; Menéndez Pidal, Crón. Generales3, pp. 22-35; Primera crón.2, pp. LIX-LX; J. Zarco Cuevas, Catál. mss. Escorial, III, pp. 30-31, 132,454-455; P. Högberg, «Manuscrits espagnols dans les bibliothéques suédoises», RHi, XXXVI (1916), 393-398. He consultado personalmente el ms. To, que Gómez Pérez no llegó a ver (sus observaciones sobre manuscritos no pertenecientes a la Biblioteca Nacional de Madrid se basan sólo en las descripciones publicadas, lo cual dificulta la comparación de los textos) [corrijo en tres detalles importantes la n. 169 de «El Toledano romanzado»: Qq y To no son manuscritos hermanos; To se emparenta con Y; Z no pertenece en esta parte a la Versión vulgar].

El Primer Libro (508 caps.) de la «Crónica de España» resumida por don Juan Manuel en su Crónica abreviada (entre 1320-1325) comprendía hasta el fin del reinado de Eurico (PCG, c. 429, p. 244b45); el Segundo Libro sólo se inicia en el capítulo correspondiente a PCG, c. 454 (p. 256a45), con el reinado de Theodisclo. El ms. Qq acaba en el mismo punto que el Libro Primero de la Crónica manuelina y es muy probable que el original del prototipo de la familia St, N, B (parte inicial), Nn tuviera esa misma extensión, ya que el prototipo de estos mss. terminaba trunco («fuxo del», PCG, 244a42; según prueban St, N y B) un poco antes del final de ese capítulo, sin duda por pérdida de un último folio [pérdida ocurrida en el ms. St, el cual se identifica, por lo tanto, con el prototipo de la familia]. También el ms. Q podría haber alcanzado hasta este capítulo, toda vez que acaba mutilado en PCG, p. 241a31. La importancia de esta frontera en la elaboración de la Estoria de España resulta manifiesta si atendemos a la estructura de la obra: Durante toda la historia de los pueblos bárbaros, desde el c. 365, hasta el reinado de Eurico, que acaba en el c. 429, se prescinde de la era cristiana (que durante la historia romana había venido citándose con regularidad en el primer año de cada Emperador); en cambio, desde el reinado de Alarico, c. 430, se utiliza nuevamente la era cristiana (con la novedad de hacerlo por «el año de la Encarnación» y no por «el año de Nuestro Señor», como en la historia romana), y, además, se consigna el año de los reyes francos y de los papas, sincronías hasta este punto desatendi­das (cfr. Gómez Pérez, «Fuentes y cronol. de la PCG» (1959), pp. 629-631). Este cambio de criterio se subraya por una curiosa repetición de ciertas noticias, antes y después de la indicada frontera estructural: PCG, p. 244b24-43 (fin del c. 429, reinado de Eurico) y PCG, pp. 245b54-246a16 (c. 432, reinado de Alarico).

10  La Estoria del fecho de los godos comparte las variantes de este grupo de manuscritos. Por ejemplo: ofrece la sustitución de «erulos» por vgnos (D-ed c. 26), en PCG, p. 225b19, y, consecuen­temente, la alusión (D-ed, c. 28) a Alarico, rey de los ugnos vencido por Hermanarigo, en PCG, p. 226b40; la edad de Hermanarigo al tiempo de morir (D-ed, c. 28; PCG, p. 227a2-4, etc. También presenta todos los perfeccionamientos cronológicos característicos de este grupo de manuscri­tos. Por ejemplo: en PCG, p. 233b6 cierra un cap. (D-ed, c. 37), advirtiendo que nada hay que contar hasta el año 6º de Vualia, y abre otro (D-ed, c. 38) encabezado con la cronología correspon­diente al año 6º; en PCG, p. 233b38, aclara que hasta el a. 21 de Vualia no hay nada que historiar, sino que en el a. 17 los ostrogodos...; en PCG, p. 233b47, añade que en el a. 9º murió el emperador Onorio y fue emperador, con Teodosio, Valeriano (por Valentiniano) el menor; en PCG, p. 234a53, advierte (D-ed, c. 39) que hasta el a. 12 (por 14) de Theodoredo no hay cosa que contar sino la muerte del emperador Teodosio y sucesión por Marciano; en PCG, p. 234b5 añade (D-ed c. 40) la cronología del a. 14 de Theodoredo; etc.

11  Según hace notar Gómez Pérez, «Elaboración de la PCG», p. 239. Ello no es sorprendente, pues la historia de los reyes de León se redactó con anterioridad a 1271 (véase adelante n. 21).

12  El ms. Y dice: «et dessy m.-se ... dizien P., et d. q. cuydan las gentes q. y jazie e.». En la General vulgata, O1ed dice: «... d. las gentes e c. ...» y O-C: «... d. las gentes que c. q. y yazia e.» (f. 187a). Entre los mss. de la Estoria de España basados en E1(orig), el ms. C (que es copia directa) no enmienda; pero los mss. B, U, X, V (que siguen en esta parte al ms. C) retocan: «... d. q. algunas gentes c. ...».

13 Una copia del privilegio completo se conserva en el legajo 314, doc. 17 de la serie Mercedes y priveligios en la sección Escribanía mayor de rentas del Archivo de Simancas (ed., con poca escrupulosidad, en Colección de Privilegios, franquezas, exenciones y fueros concedidos a varios pueblos y corporaciones de la Corona de Castilla..., vol. V, Madrid, 1830, pp. 128-131), incorporada a una «carta de priuillegio e confirmaçion» de los Reyes Católicos, dada en Toledo, 18 de mayo de 1480, que se basa en una sucesión de cartas de confirmación (de 1420, 1417, 1409, 1407, 1392) hasta remontar al «priuilleio [de Alfonso X] rrodado, escripto en pargamino de cuero e sellado con su sello de plomo colgado»; además fue transcrito parcialmente en sendas cartas de confir­mación de Pedro I y de Enrique II, conservadas en el Archivo Municipal de Toledo (la de don Pedro se hallaba en la Sala III, Armario secreto, cajón 1º, legajo 1º, n. 3a) y copiadas en la Colección Salazar de la Academia de la Historia (0-5, caps. 116 y 117, fols. 262 y 263 v). Reunió las noticias sobre esta traslación R. Amador de los Ríos. «La leyenda de las sepulturas de Recesvinto y Wamba en Toledo», RABM3, XVII (1907), 327-365. Sigo el texto del privilegio de Simancas; pero corrijo sus lecturas con ayuda de las citas varias de la carta de Pedro I hechas por R. Amador de los Ríos, por conservarnos una ortografía más fiel a la alfonsí (coloco entre ┌ ┐ los pasajes en que aprovecho la trascripción que le remitió el archivero José López y Pérez Hernández de la carta de confirmación de Pedro I conservada en Toledo).

14  L, f. mod. 267d (ant. CCLXVIII); mss. D, c. 166, f. 47" d (o 57’ d), F, c. 166, f. 94, I, c. 155, f. 137-137 v, de la Estoria del fecho de los godos; [T, f. 74 v,] Z, f. 180c.(Menéndez Pidal, PCG, p. 300a48, anotó la omisión en T y L de la frase en que se duda donde está enterrado Bamba; pero no consignó la variante del traslado a Toledo). Las dos fechas erróneas se explican fácilmente desde un original en que constara *«en la era de mill e CCC e XII»: mientras un copista leyó V por X, otro creyó que II era U. Pero resulta extraño que la Estoria del fecho de los godos y [los mss. T y] Z de la Primera crónica, los textos más alejados entre sí, coincidan en el error y en la adición del año de la encarnación deducido de la era mal leída, mientras el ms. L va por otro camino.

15  La interpolación cronística no está hecha en vista del privilegio a Pampliega o de las cartas de confirmación otorgadas por Pedro I y por Enrique II que se guardaban en Toledo, pues en estos documentos no consta que el lugar de enterramiento en Toledo fuese la iglesia de Santa Leocadia la Nueva o del Alcázar. Con increíble ceguedad, Rodrigo Amador de los Ríos rechazó como infundada la noticia cronística, a pesar de que él mismo había estudiado la cripta de Santa Leocadia en el Alcázar y comprobado el carácter alfonsi de la construcción. Creo seguro que la tumba de piedra que mandó abrir Felipe II en 1575, deseando contemplar el cuerpo de Bamba, era verdaderamente aquella en que Alfonso X depositó 300 años antes, los restos hallados én Pampliega.

16  [He comprobado el comportamiento de T, Z, que en 1966 suponía basándome en su parentesco con G].

17  Mientras E1, apoyado por Y y por los manuscritos de la Crónica general vulgata (que dependen aquí de él), da preferencia en PCG, c. 553, a la cronología del Toledano, respecto a la del Tudense, y afirma: «e el rey Rodrigo regno tres: ell uno en cabo, et los dos con Vitiza. Pero diz don Lucas de Thuy que siete annos et seys meses regno», el ms. L, la Estoria del fecho de los godos y la familia T, G, Z de la Primera crónica remontan a un texto enmendado en que se consideraba preferible la versión del Tudense: «e rreyno (rregno G) siete años e seys meses, segund dize don Lucas de Thuy, e los dos destos siete (G omite: d. s.) años rreyno (omite G) seyendo Vetiza viuo (s. biuo V., G), pero a el son contados» (L; D, c. 81, igual; G). En consecuencia, estos textos modifican toda la cronología del reinado: Fechan el c. 554 de PCG (D, c 182) «Andados dos años del rreynado» (era 752); añaden tras PCG, p. 308a27, que del año 3º (4º en D) al 5º nada hay que contar, salvo en el 3º (4º, D) los sucesos de PCG, p. 308a28-41; fechan el c. 555 de PCG (D, c. 183) «Andados V años» (era 755; en G, por error, 753 = 715), el c. 556 de PCG (D, c. 184) «Andados seys» (era 756; en G, 754 = 716) y el c. 557 de PCG (D, c 185) «Andados VII» (era 757; L dice, por errata evidente, 747; en G 755 = 717).

18  Comunes a T, G, Z y a L y la EfG son las variantes PCG, pp. 307b42, 316a8, a30, b1 (cfr. D-ed, c. 18211-13, 19020-22,  38-40,  52-53); el ms Y,  en cambio, es como E1.

CAPÍTULOS ANTERIORES:  LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X. CREACIÓN Y EVOLUCIÓN:

PRESENTACIÓN

1.- PRESENTACIÓN. «LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X. CREACIÓN Y EVOLUCIÓN»

I. ALFONSO X HISTORIADOR

*  2.- 1. LA FUNCIÓN DEL CONOCIMIENTO EN LA RESTAURACIÓN DEL IMPERIUM

3.- 2. LA HISTORIA COMO CONOCIMIENTO CIERTO Y EXHAUSTIVO DE LOS HECHOS PASADOS

4.- 3. TEXTO Y GLOSA. LA EXPLICACIÓN DE HECHOS Y PALABRAS

5.- 4. LA ESTRUCTURACIÓN CRONOLÓGICA DE UNA HISTORIA ECUMÉNICA

6.- 5. LA ARMONIZACIÓN DE LO NARRADO Y EXPLICADO POR LAS VARIAS FUENTES EN LA GENERAL ESTORIA

7.- 6. LA ESTORIA DE ESPAÑA HISTORIA DEL SOLAR «ESPAÑA» Y DE SUS NATURALES

8.- 7. DOS PRINCIPIOS DE ESTRUCTURACIÓN: LOS SEÑORÍOS Y LA CRONOLOGÍA

9.- 8. LA ARMONIZACIÓN DE LOS RELATOS DE LAS FUENTES EN LA ESTORIA DE ESPAÑA

*   10.- 9. LA EXPLICACIÓN DE LOS HECHOS

*   11.- 10. EJEMPLARIDAD Y DECORO HISTORIOGRÁFICOS

*   12.- 11. EL ESPEJO DE LA HISTORIA

II. EL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSI.

13.- 1. LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL NO ES LA CUMPLIDA REALIZACIÓN DE LA ESTORIA DE ESPAÑA PROYECTADA POR ALFONSO X

14.- 2. CÓMO SE ELABORÓ LA ESTORIA DE ESPAÑA EN LAS ESCUELAS ALFONSÍES. ETAPAS VARIAS EN LA COMPILACIÓN

15.- 3. LA «QUARTA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA. LA SECCIÓN DEDICADA A LA HISTORIA «CONTEMPORÁNEA» (ALFONSO VII-AÑO 1243)

16.- 4. LA «QUARTA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA EN LA SECCIÓN DEDICADA A LA HISTORIA «MODERNA» (FERNANDO I-ALFONSO VI)

17.- 5. LA «TERCERA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

III. ALFONSO X NO UTILIZÓ EL «TOLEDANO ROMANZADO»

18.- INTRODUCCIÓN

19.- 1. VERSIONES EN ROMANCE DEL TOLEDANO

20.- 2. LOS MANUSCRITOS COMPLETOS DEL TOLEDANO ROMANZADO

* 21.- 3. LA «CHRONICA OMNIUM PONTIFICUM ET IMPERATORUM ROMANORUM» INCORPORADA A LA «OPERA HISTORICA» DE DON RODRIGO XIMÉNEZ DE RADA Y AL «TOLEDANO ROMANZADO»

22.- 4. EL PROBLEMA DE LA FECHA Y EL AUTOR DEL ROMANZAMIENTO

23.- 5. LA «HISTORIA DE LOS GODOS» DEL TOLEDANO ROMANZADO NO ES UNA HISTORIA GOTHICA CONTINUADA

24.- 6. LA « YSTORIA DE LOS GODOS» DEL TOLEDANO ROMANZADO NO ES UNA TRADUCCIÓN AMPLIADA DEL TOLEDANO

25.- 7. ADICIONES DEL TRADUCTOR

26.- 8. LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL NO UTILIZÓ EL TOLEDANO ROMANZADO

IV. EL MIO CID DE ALFONSO X Y EL DEL PSEUDO IBN AL-FARAŶ

*   27.- INTRODUCCIÓN

*   28.- 1. LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X Y LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL

29.- 2. EL FIN DE LA ESTORIA DE ESPAÑA ALFONSÍ Y LA ESTORIA CARADIGNENSE DEL CID

*   30.- 3. EL MIO CID QUE UTILIZÓ ALFONSO X

31.- 4. LA «REFUNDICIÓN DEL MIO CID» Y LA «LEYENDA DE CARDEÑA»

32.- 5. CONCLUSIÓN

V. LA «VERSIÓN CRÍTICA» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA Y SUS DERIVACIONES

*   33.- 1. UNA VERSIÓN OLVIDADA DE LA CRÓNICA GENERAL

Diseño gráfico: 


La Garduña Ilustrada 

 Imagen: Maestro de Soriguerola: Detalle de la tabla de San Miguel (finales del siglo XIII). Barcelona, Museo Nacional de Arte de Cataluña

33.- 1. UNA VERSIÓN OLVIDADA DE LA CRÓNICA GENERAL

33.- 1. UNA VERSIÓN OLVIDADA DE LA CRÓNICA GENERAL

1. UNA VERSIÓN OLVIDADA DE LA CRÓNICA GENERAL. V. LA «VERSIÓN CRÍTICA» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA Y SUS DERIVACIONES*

      El hallazgo de los manuscritos puros del Toledano romanzado y su compa­ración con la Estoria del fecho de los godos, en sus dos modelos muy distintos de Estoria breve y de Estoria amplia 1, me ha permitido ver con toda claridad cómo los formadores de uno y otro modelo de la Estoria combinaron, en proporciones distintas, la narración del arzobispo don Rodrigo Ximénez de Rada con una misma Crónica General que nada tenía que ver con el Toledano romanzado en su forma original. Esa Crónica General se identifica, a partir de la historia de los Infantes de Salas o Lara, con la Crónica de veinte reyes y en la materia anterior se emparenta íntimamente con el ms. L (= 1289 de la Biblioteca Nacional, Madrid 2), un manuscrito que hasta ahora venía desafiando los intentos clasificatorios de la crítica, empeñada en asignarlo a alguna de las Crónicas Generales conocidas.

      R. Menéndez Pidal, al editar en 1906 la Primera crónica general, anotó algunas de las variantes del ms. 1289 con la sigla L, que hemos adoptado para identificarlo; más tarde, en la descripción de los manuscritos adicionada en Primera Crón.2, p. LIX, hizo la observación de que «es ms. muy arbitrario en sus variantes, pero algunas de ellas son muy estimables». Entre tanto, R. Amador de los Ríos lo había citado 3 creyéndolo representante de la Cuarta crónica general (= Estoria amplia del fecho de los godos). Por mi parte, en De Alfonso X (1962),4 noté su parentesco con O1ed y, en consecuencia, lo utilicé como si fuera un manuscrito más de la Crónica general vulgata. A su vez, J. Gómez Pérez, «Elaboración de la PCG» (1963), lo excluyó de su catálogo de manuscritos de la Primera crónica y aludió a él, de pasada,5 con el nombre de «Arreglo de Primera crónica». Esta vacilación en la asignación del ms. L a tan distintas ramas de la tradición manuscrita derivada de la compilación alfonsí nos pone de manifiesto que se trata de un texto singular, digno de una mayor atención que la que hasta ahora se le ha concedido. Veamos qué rasgos del ms. L y de su hermano el ms. utilizado por la Estoria del fecho de los godos (en sus dos modelos de Estoria breve y de Estoria amplia) justifican la consideración de estos dos textos como pertenecientes a una versión diferenciada de la Crónica General inconfundible con cualquiera de las más conocidas.

Diego Catalán. La Estoria de España de Alfonso X. Creación y evolu­ción. (1990)

NOTAS

* Extraído de «El Toledano romanzado y las Estorias del fecho de los godos del siglo XV» publicado en Estudios dedicados a James Homer Herriott, [Madrid:] Universidad de Wisconsin, 1966, pp. 9-102. Procede de las pp. 51-64 (Parte III).

1   [Véanse en este mismo libro los caps. III, § 2 y X].

2  El Ms. 1289 (ant. F-88) de la Biblioteca Nacional, Madrid, en papel, letra de los siglos XIV-XV, 313 fols., acaba, por mutilación, en medio del año 38° de Alfonso II (correspondiente al cap. 620 de PCG).

RABM3 XVII (1907), p. 352, n. 1.

4  Catalán, De Alfonso X, p. 190, n. 7.

5  Gómez Pérez, «Elaboración de la PCG», p. 239.

CAPÍTULOS ANTERIORES:  LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X. CREACIÓN Y EVOLUCIÓN:

PRESENTACIÓN

1.- PRESENTACIÓN. «LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X. CREACIÓN Y EVOLUCIÓN»

I. ALFONSO X HISTORIADOR

*  2.- 1. LA FUNCIÓN DEL CONOCIMIENTO EN LA RESTAURACIÓN DEL IMPERIUM

3.- 2. LA HISTORIA COMO CONOCIMIENTO CIERTO Y EXHAUSTIVO DE LOS HECHOS PASADOS

4.- 3. TEXTO Y GLOSA. LA EXPLICACIÓN DE HECHOS Y PALABRAS

5.- 4. LA ESTRUCTURACIÓN CRONOLÓGICA DE UNA HISTORIA ECUMÉNICA

6.- 5. LA ARMONIZACIÓN DE LO NARRADO Y EXPLICADO POR LAS VARIAS FUENTES EN LA GENERAL ESTORIA

7.- 6. LA ESTORIA DE ESPAÑA HISTORIA DEL SOLAR «ESPAÑA» Y DE SUS NATURALES

8.- 7. DOS PRINCIPIOS DE ESTRUCTURACIÓN: LOS SEÑORÍOS Y LA CRONOLOGÍA

9.- 8. LA ARMONIZACIÓN DE LOS RELATOS DE LAS FUENTES EN LA ESTORIA DE ESPAÑA

*   10.- 9. LA EXPLICACIÓN DE LOS HECHOS

*   11.- 10. EJEMPLARIDAD Y DECORO HISTORIOGRÁFICOS

*   12.- 11. EL ESPEJO DE LA HISTORIA

II. EL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSI.

13.- 1. LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL NO ES LA CUMPLIDA REALIZACIÓN DE LA ESTORIA DE ESPAÑA PROYECTADA POR ALFONSO X

14.- 2. CÓMO SE ELABORÓ LA ESTORIA DE ESPAÑA EN LAS ESCUELAS ALFONSÍES. ETAPAS VARIAS EN LA COMPILACIÓN

15.- 3. LA «QUARTA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA. LA SECCIÓN DEDICADA A LA HISTORIA «CONTEMPORÁNEA» (ALFONSO VII-AÑO 1243)

16.- 4. LA «QUARTA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA EN LA SECCIÓN DEDICADA A LA HISTORIA «MODERNA» (FERNANDO I-ALFONSO VI)

17.- 5. LA «TERCERA PARTE» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

III. ALFONSO X NO UTILIZÓ EL «TOLEDANO ROMANZADO»

18.- INTRODUCCIÓN

19.- 1. VERSIONES EN ROMANCE DEL TOLEDANO

20.- 2. LOS MANUSCRITOS COMPLETOS DEL TOLEDANO ROMANZADO

* 21.- 3. LA «CHRONICA OMNIUM PONTIFICUM ET IMPERATORUM ROMANORUM» INCORPORADA A LA «OPERA HISTORICA» DE DON RODRIGO XIMÉNEZ DE RADA Y AL «TOLEDANO ROMANZADO»

22.- 4. EL PROBLEMA DE LA FECHA Y EL AUTOR DEL ROMANZAMIENTO

23.- 5. LA «HISTORIA DE LOS GODOS» DEL TOLEDANO ROMANZADO NO ES UNA HISTORIA GOTHICA CONTINUADA

24.- 6. LA « YSTORIA DE LOS GODOS» DEL TOLEDANO ROMANZADO NO ES UNA TRADUCCIÓN AMPLIADA DEL TOLEDANO

25.- 7. ADICIONES DEL TRADUCTOR

26.- 8. LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL NO UTILIZÓ EL TOLEDANO ROMANZADO

IV. EL MIO CID DE ALFONSO X Y EL DEL PSEUDO IBN AL-FARAŶ

*   27.- INTRODUCCIÓN

*   28.- 1. LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X Y LA PRIMERA CRÓNICA GENERAL

29.- 2. EL FIN DE LA ESTORIA DE ESPAÑA ALFONSÍ Y LA ESTORIA CARADIGNENSE DEL CID

*   30.- 3. EL MIO CID QUE UTILIZÓ ALFONSO X

31.- 4. LA «REFUNDICIÓN DEL MIO CID» Y LA «LEYENDA DE CARDEÑA»

32.- 5. CONCLUSIÓN

V. LA «VERSIÓN CRÍTICA» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA Y SUS DERIVACIONES

Diseño gráfico: 


La Garduña Ilustrada 

 Imagen: Maestro de Soriguerola: Detalle de la tabla de San Miguel (finales del siglo XIII). Barcelona, Museo Nacional de Arte de Cataluña