Blogia

ROMANCERO DE LA CUESTA DEL ZARZAL

56.- 5. CUEVA Y SILVA DRAMATURGO

 

5. [CUEVA Y SILVA DRAMATURGO]. APÉNDICE II

      gustín de Rojas, en su Viaje entretenido, cita a Cueva y Silva entre los que cultivaron el teatro después de Lope de Rueda, y le señala como autor de El bello Adonis 60. No tenemos ninguna otra noticia de esta obra, pero conocemos en cambio su tragedia Narciso, conserva­da en un manuscrito autógrafo de la Biblioteca Nacional de Madrid 61 y publicada por Crawford. El que desconozcamos El bello Adonis citado por Rojas no sería de chocar, pero bien pudiera ser que tal obra no hubiese sido escrita nunca, y que se debiese a una confu­sión de Rojas entre el bello Adonis y el no menos bello Narciso. De todos modos, el caudal dramático de Cueva y Silva debió ser algo abundante, ya que Lope, en La Dorotea, cuenta que «don Francisco de la Cueva y Berrio... escribieron comedias que se representaron con general aplauso»62.

      Rojas sitúa a Cueva y Silva en la misma etapa de la historia del teatro en que escribían Berrio, Juan de la Cueva y el Cervantes de Los tratos de Argel. A esta época pertenece, efec­tivamente, la tragedia Narciso, así por su asunto clásico como por sus cuatro actos y la ele­vada proporción de metros largos, un 36%. Pero la otra obra que de Cueva y Silva conoz­co, la inédita Farsa del obispo don Gonzalo63, es muy distinta. No corresponde ya a la época en que Rojas incluye a nuestro autor, ni siquiera a la siguiente, en que ya «se hacían tres jor­nadas y representaban hembras», sino a la que el mismo Rojas describe así:

Llegó tiempo en que se usaron
las comedias de apariencias,
de santos y de tramoyas,
y, entre éstas, farsas de guerras...
Cantábase a tres y a cuatro,
eran las mujeres bellas,
vestíanse en hábito de hombre
y, bizarras y compuestas,
a representar salían
con cadenas de oro y perlas.
Sacábanse ya caballos
a los teatros, grandeza
nunca vista hasta este tiempo
que no fue la menor de ellas 64.

      Todas aquellas notas que incluye Rojas como características de la época, y que pueden apreciarse en la simple lectura de una obra dramática, se dan en la de Cueva y Silva: es una farsa, a la vez de guerras y de santos, donde la acción se reparte en tres jornadas (frente a las cuatro de la tragedia Narciso), se recurre a menudo a efectos de tramoya y, en varias es­cenas, actúan las mujeres disfrazadas de hombres [la mora Archizela en la Primera jornada; la cristiana doña Juana en la Segunda y en la Tercera]. La Farsa (cuyo manuscrito es de 1587) pertenece por tanto a la época que precede inmediatamente a la de Lope y, como ve­remos, se encuentra a la vanguardia en la evolución del teatro.

Diego Catalán. Arte poética del Romancero oral II. Memoria, invención, artificio.

60  F. de Rojas Villandrando, Viaje entretenido, lib. I.

61  Ms. 14701; en el catálogo de Paz y Melia, núm. 2880.

62  Acto IV, esc. II.

63  Desde que en 1908 Ramón Menéndez Pidal encontró en la Biblioteca de Palacio Real de Ma­drid [en el manuscrito 2-E-8 Comedias varias], la Farsa del obispo don Gonzalo, compuesta por «Don Francisco de la Cueva, letrado en la Chancillería de Valladolid» [y sacó de ella un extenso resumen], anunció repetidas veces la pronta publicación de la obra [Con intención de incluirla en la serie «Teatro Antiguo Español. Textos y Estudios» del Centro de Estudios Históricos, Tomás Navarro Tomás hizo una lectura y transcripción completa de la misma y María Goyri aportó análisis y notas. Siendo yo estudiante universitario, hubo el propósito de reanudar esa serie interrumpida, por lo que en la prime­ra edición de este trabajo anuncié, una vez más, sobre la Farsa:]  «espero sea publicada muy en breve, junto con otras comedias del romancero, bajo la dirección de María Goyri de Menéndez Pidal». 

64  F. de Rojas Villandrando, Viaje entretenido, lib. I, ed. de M. Cañete, 1901, pp. 145 ss.

* Manuscrito de don Fº Cuevas y Silva: "Narciso" en la Biblioteca Digital Hispánica

CAPÍTULOS ANTERIORES: 

NOTA INTRODUCTORIA

*   1.- NOTA INTRODUCTORIA. MEMORIA, INVENCIÓN, ARTIFICIO

I.    HALLAZGO DE UNA POESÍA MARGINADA: EL TEMA DEL CORAZÓN DE DURANDARTE

*   2.- 1. EL CORAZÓN DE DURANDARTE, TEMA MOMIFICADO

3.- 2. EL CORAZÓN DE DURANDARTE, TEMA AÚN VIVO EN LA MONTAÑA ASTURIANA

4.- 3. LA TRANSMISIÓN ESCRITA DEL TEMA EN LOS SIGLOS XVI Y XVII Y EL ROMANCE TRADICIONAL «CONQUEIRO»

*   5.- 4. LA «CREACIÓN» DEL ROMANCE TRADICIONAL. EL TESTIMONIO GITANO-ANDALUZ

*   6.- 5. TRANSMISIÓN Y RECREACIÓN DE CONTENIDOS SIMBÓLICOS. EL EJEMPLO DE EL PRISIONERO

II    PERMANENCIA DE MOTIVOS Y APERTURA DE SIGNIFICADOS: MUERTE DEL PRÍNCIPE DON JUAN

*    7.- 1. EL ROMANCE DE LA MUERTE DEL PRÍNCIPE DON JUAN

*    8.- 2. EL ROMANCE EN LA TRADICIÓN ANTIGUA Y MODERNA

*    9.- 3. EL DOCTOR DE LA PARRA DESAHUCIA AL PRÍNCIPE

10.- 4. LA PRIMERA SECUENCIA DEL ROMANCE UTILIZADA EN 1613 POR VÉLEZ DE GUEVARA

*   11.- 5. LA ENTREVISTA CON FERNANDO EL CATÓLICO

*   12.- 6. LAS DOS SECUENCIAS DEL ROMANCE ORAL EN UN MANUSCRITO DEL SIGLO DE ORO

*    13.- 7. LA DOLOROSA SOLEDAD DE LOS PADRES

*    14.- 8. LA «EPHEBI FILII SENEX FORTITUDO»

*    15.- 9. LA PASIÓN AMOROSA POR MARGARITA

*   16.- 10. SUBVERSIÓN DE LA ESTRUCTURA DE LA SEGUNDA SECUENCIA: EL TRIUNFO DEL AMOR EN LA MUERTE

*   17.- 11. LOS DERECHOS DE LA MUJER

*   18.- 12. LA ESPERANZA DE UN HEREDERO PÓSTUMO

*   19.- 13. ACTUALIZACIONES DE LA ESTRUCTURA HISTÓRICA DEL ROMANCE NOTICIERO

*    20.- 14. DE NUEVO EL DOCTOR DE LA PARRA

*    21.- 15. EL ROMANCE, ENTRE LA HISTORIA Y EL REFERENTE EN QUE SE RE-CREA

III  EL MITO SE HACE HISTORIA. EL ROMANCE Y LA HERENCIA BALADÍSTICA

*    22.- 1. ROMANCERO Y BALADA

*    23.- 2. LOS MODELOS NARRATIVOS SE ADAPTAN: HERENCIA Y RECREACIÓN

*   24.- 3. DIFICULTADES DEL COMPARATISMO. UNA «BALADA» CHINA Y UN ROMANCE: LA BELLA EN MISA

*    25.- 4. UNIDAD DE LA TRADICIÓN PAN-ROMÁNICA Y PERSONALIDAD DE SUS SUBTRADICIONES: EL CABALLERO BURLADO

*    26.- 5. VARIEDAD EN LA TRADICIÓN PENINSULAR DE UNA BALADA DEL OCCIDENTE EUROPEO: LA MUERTE OCULTADA

*    27.- 6. SIGNIFICADO LITERAL Y SIGNIFICADOS SIMBÓLICOS: LA CAZA DE LA MUERTE

*   28.- 7. LA TRADICIÓN PENINSULAR Y SUS RELACIONES CON LA TRADICIÓN PAN-EUROPEA

*     29.- 8. LA SOBREVIVENCIA DE LOS MITOS Y SU ADAPTACIÓN A LA HISTORIA

IV   POÉTICA DE UNA POESÍA COLECTIVA

*     30.- 1. LA CREACIÓN COLECTIVA

*     31.- 2. LOS MATERIALES POÉTICOS EMPLEADOS EN LA CREACIÓN

*     32.- 3. EL ARTE DE LA ARTESANÍA LITERARIA

*     33.- 4. EL LENGUAJE POÉTICO DEL ROMANCERO

*     34.- 5. LA «FÓRMULA» COMO TROPO

*     35.- 6. ADECUACIÓN DE LAS FÓRMULAS A CONTEXTOS INSÓLITOS

*     36.- 7. CÓMO SURGEN NUEVAS FÓRMULAS DE DISCURSO

*     37.- 8. LAS UNIDADES DE LA INTRIGA: LOS MOTIVOS

*     38.- 9. LOS SIGNIFICADOS SIMBÓLICOS

*    39.- 10. LA «SINTAXIS» POÉTICA: EL «ORDO ARTIFICIALIS» Y OTROS RECURSOS ARTÍSTICOS

*    40.- 11. MODALIDADES DE LA NARRACIÓN

APÉNDICES

APÉNDICE I

*    41.- 1. DON ÁLVARO DE LUNA EN EL ROMANCERO

*    42.- 2. EL ROMANCE SEFARDÍ DEL «DUQUE DE BERNAX»

*    43.- 3. EL PAJECICO MORALES Y LA MULA DEL REO

*    44.- 4. EL COMPLEJO DEL ARMIÑO: DON ÁLVARO SE ENTREGA

*    45.- 5. EL PREGÓN Y EL CADALSO

*   46.- 6. LAS DURAS PRISIONES Y EL PICOTEO A UN HOMBRE DELICADO

*    47.- 7. EL AGUILILLA BALLESTERA, A OTRA LUZ

*    48.- 8. LA CONDESA, LOS HIJOS Y LOS CRIADOS NEGROS

*    49.- 9. LA FECHA DEL SUCESO Y EL TÍTULO DEL NOBLE MUERTO

*    50.- 10. EN CONCLUSIÓN

*    51.- 11. POSTDATA. EL PROBLEMA DE LA FORMA MÉTRICA Y LA ANTIGÜEDAD DEL «ROMANCE»

APÉNDICE II

*    52.- 1. DON FRANCISCO DE LA CUEVA Y SILVA DESESTIMADO POR LA CRÍTICA A COMIENZOS DEL SIGLO XX

*     53.- 2. LAS LEYES Y LAS MUSAS

*     54.- 3. LOS ELOGIOS DE LOPE DE VEGA

*     55.- 4. CUEVA Y SILVA POETA

  Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Letras capitulares:
Olde English

En imagen: Firma de don Francisco de la Cueva y Silva, en el ms. "Narciso". BNE.


55.- 4. CUEVA Y SILVA POETA

 

4. [CUEVA Y SILVA POETA]. APÉNDICE II

      omo poeta lírico fue Cueva y Silva repetidamente alabado por sus contemporáneos: elo­giosamente le citan Cervantes42, Cristóbal de Mesa43, Lope44:

Oh vos, claro Francisco, a quien pretenden
las musas por su Apolo y su divino
Orfeo, en cuya música se encienden.
Vos que quitastes de la frente a Dino
el primero laurel: nestóreos años
viva ese ingenio, a cuya luz me inclino45.

Y, después de su muerte, Quevedo46 y Gracián47.

      Las poesías que de él conservamos no son muchas: en dos manuscritos de la Biblioteca Nacional de Madrid48 se halla el soneto «Porcia después que del famoso Bruto / supo y creyó la miserable suerte», basado en un epigrama de Marcial (lib. I, núm. 4). Fue muy cita­do y alabado en el siglo XVII: fue incluido en la Primera parte de las Flores de poetas ilustres de España de Pedro Espinosa (Valladolid: Luys Sánchez, 1605), fol. 8049 (reed. a expensas del Marqués de Jerez de los Caballeros, de Sevilla, 1896)50; lo recuerda Lope en el Laurel de Apolo y dice que el soneto de Cueva es obra de juventud:

¡Qué triste de su pluma nos advierte,
si bien en verde edad primero fruto:
Porcia después que del famoso Bruto
supo y creyó la miserable suerte!
51.

Gracián lo copia íntegro en Agudeza y arte de ingenio como modelo de expresión concep­tuosa52.

      Además de este soneto, se conserva una serie de composiciones muy variadas en tres manuscritos de la Biblioteca Nacional. Las contenidas en dos de ellos53 las publica Crawford54; las de un tercero están inéditas, pero son de escasa importancia, ya que se trata sola­mente de una cuartilla55 y un epitafio56. Quedan aún otros sonetos de menor interés: dos de ellos, escritos con motivo de las fiestas que hizo en Salamanca el muy ilustre señor Nieto Megía por la nueva elección de Presidente del Consejo Real (impresos en 1578), juntamen­te con una canción57; otros tres, en elogio de dos libros: la traducción de las Metamorfosis por Pérez Sigler (Salamanca, 1580) y el Luzero de la Tierra Sancta de Pedro de Escobar Cabeza de Vaca (Valladolid, 1587)58; por último, al frente de su Información en derecho divino y humano va un soneto dirigido a la reina Isabel de Borbón.

      Leyendo las pocas poesías de alguna importancia que de él se conservan, creo poder afirmar que no fueron totalmente inmerecidos los elogios que le tributaron sus contempo­ráneos.

      En la polémica entre culteranos y llanos, Cueva y Silva censuró a los primeros, según Lope nos da noticia en el prólogo de La pobreza estimada (1622), dirigido a don Francisco de Borja, virrey del Perú: «Alguna defensa se ha hecho a esa fiera introducción de voces... El doctísimo fray Ángel Medina, el señor doctor Gregorio López Madera, del consejo de Su Magestad, y don Francisco de la Cueva, jurisconsulto insigne, nos han dado su patroci­nio, ya por escrito, ya con viva voz y autoridad irrefragable»59.

Diego Catalán. Arte poética del Romancero oral II. Memoria, invención, artificio.

42  M. de Cervantes, Canto a Calíope (Galatea, 1585, lib. VI, fol. 334 v.°; ed. facs. Acad.) y Viaje del Parnaso (1614, fol. 14; ed. facs. Acad., 1917).

43   C. de Mesa, Restauración de España, 1607, lib. X.

44  F. Lope de Vega, Dorotea, acto IV, esc. II; Epístola primera de la Filomena, 1621 (Obras sueltas, vol. I, p. 410), y El laurel de Apolo, silva III (ibid., vol. X, p. 39).

45   Epístola primera de la Filomena.

46   F. de Quevedo, Parnaso español, Melpómene XVI; Madrid, 1668, p. 108.

47   B. Gracián, Agudeza y arte de ingenio; cf. Obras, vol. II, Madrid, 1664, p. 15.

48  Ms. 4127, Libro de Romances nuebos con su tabla echo en el anno 1592, p. 171; y en el ms. 2244, fol. 79 v.°, que contiene noticias diversas de los años 1640,1673, 1686, 1687 y 1693.

49  Puede leerse en la ed. de la «BAE», vol. XLII, p. 503a.

50  Primera parte de las flores de poetas ilustres, 2.a ed., J. Quirós de los Ríos y F. Rodríguez Marín, Sevilla: E. Rasco, 1896.

51 Obras sueltas, vol. I, p. 63, silva III.

52  Madrid, 1664, p. 15.

53  Ms. 3700, fols. 7 v.°, 8-8¿ y 111, y ms. 4127, pp. 168-187.

54  En su ed. de la Trajedia Narciso, como apéndice.

55  Ms.3985, f. 119 v.°

56  Ms.3985,f. 153.

57  B. J. Gallardo, Ensayo de una biblioteca española de libros raros y curiosos, vol. II, núm. 1661.

58  Gallardo, Ensayo, vol. III, núm. 3465, y vol. II, núm. 2118.

59  Décima octava parte de las Comedias de Lope de Vega, 1623, p. 18.

CAPÍTULOS ANTERIORES: 

NOTA INTRODUCTORIA

*   1.- NOTA INTRODUCTORIA. MEMORIA, INVENCIÓN, ARTIFICIO

I.    HALLAZGO DE UNA POESÍA MARGINADA: EL TEMA DEL CORAZÓN DE DURANDARTE

*   2.- 1. EL CORAZÓN DE DURANDARTE, TEMA MOMIFICADO

3.- 2. EL CORAZÓN DE DURANDARTE, TEMA AÚN VIVO EN LA MONTAÑA ASTURIANA

4.- 3. LA TRANSMISIÓN ESCRITA DEL TEMA EN LOS SIGLOS XVI Y XVII Y EL ROMANCE TRADICIONAL «CONQUEIRO»

*   5.- 4. LA «CREACIÓN» DEL ROMANCE TRADICIONAL. EL TESTIMONIO GITANO-ANDALUZ

*   6.- 5. TRANSMISIÓN Y RECREACIÓN DE CONTENIDOS SIMBÓLICOS. EL EJEMPLO DE EL PRISIONERO

II    PERMANENCIA DE MOTIVOS Y APERTURA DE SIGNIFICADOS: MUERTE DEL PRÍNCIPE DON JUAN

*    7.- 1. EL ROMANCE DE LA MUERTE DEL PRÍNCIPE DON JUAN

*    8.- 2. EL ROMANCE EN LA TRADICIÓN ANTIGUA Y MODERNA

*    9.- 3. EL DOCTOR DE LA PARRA DESAHUCIA AL PRÍNCIPE

10.- 4. LA PRIMERA SECUENCIA DEL ROMANCE UTILIZADA EN 1613 POR VÉLEZ DE GUEVARA

*   11.- 5. LA ENTREVISTA CON FERNANDO EL CATÓLICO

*   12.- 6. LAS DOS SECUENCIAS DEL ROMANCE ORAL EN UN MANUSCRITO DEL SIGLO DE ORO

*    13.- 7. LA DOLOROSA SOLEDAD DE LOS PADRES

*    14.- 8. LA «EPHEBI FILII SENEX FORTITUDO»

*    15.- 9. LA PASIÓN AMOROSA POR MARGARITA

*   16.- 10. SUBVERSIÓN DE LA ESTRUCTURA DE LA SEGUNDA SECUENCIA: EL TRIUNFO DEL AMOR EN LA MUERTE

*   17.- 11. LOS DERECHOS DE LA MUJER

*   18.- 12. LA ESPERANZA DE UN HEREDERO PÓSTUMO

*   19.- 13. ACTUALIZACIONES DE LA ESTRUCTURA HISTÓRICA DEL ROMANCE NOTICIERO

*    20.- 14. DE NUEVO EL DOCTOR DE LA PARRA

*    21.- 15. EL ROMANCE, ENTRE LA HISTORIA Y EL REFERENTE EN QUE SE RE-CREA

III  EL MITO SE HACE HISTORIA. EL ROMANCE Y LA HERENCIA BALADÍSTICA

*    22.- 1. ROMANCERO Y BALADA

*    23.- 2. LOS MODELOS NARRATIVOS SE ADAPTAN: HERENCIA Y RECREACIÓN

*   24.- 3. DIFICULTADES DEL COMPARATISMO. UNA «BALADA» CHINA Y UN ROMANCE: LA BELLA EN MISA

*    25.- 4. UNIDAD DE LA TRADICIÓN PAN-ROMÁNICA Y PERSONALIDAD DE SUS SUBTRADICIONES: EL CABALLERO BURLADO

*    26.- 5. VARIEDAD EN LA TRADICIÓN PENINSULAR DE UNA BALADA DEL OCCIDENTE EUROPEO: LA MUERTE OCULTADA

*    27.- 6. SIGNIFICADO LITERAL Y SIGNIFICADOS SIMBÓLICOS: LA CAZA DE LA MUERTE

*   28.- 7. LA TRADICIÓN PENINSULAR Y SUS RELACIONES CON LA TRADICIÓN PAN-EUROPEA

*     29.- 8. LA SOBREVIVENCIA DE LOS MITOS Y SU ADAPTACIÓN A LA HISTORIA

IV   POÉTICA DE UNA POESÍA COLECTIVA

*     30.- 1. LA CREACIÓN COLECTIVA

*     31.- 2. LOS MATERIALES POÉTICOS EMPLEADOS EN LA CREACIÓN

*     32.- 3. EL ARTE DE LA ARTESANÍA LITERARIA

*     33.- 4. EL LENGUAJE POÉTICO DEL ROMANCERO

*     34.- 5. LA «FÓRMULA» COMO TROPO

*     35.- 6. ADECUACIÓN DE LAS FÓRMULAS A CONTEXTOS INSÓLITOS

*     36.- 7. CÓMO SURGEN NUEVAS FÓRMULAS DE DISCURSO

*     37.- 8. LAS UNIDADES DE LA INTRIGA: LOS MOTIVOS

*     38.- 9. LOS SIGNIFICADOS SIMBÓLICOS

*    39.- 10. LA «SINTAXIS» POÉTICA: EL «ORDO ARTIFICIALIS» Y OTROS RECURSOS ARTÍSTICOS

*    40.- 11. MODALIDADES DE LA NARRACIÓN

APÉNDICES

APÉNDICE I

*    41.- 1. DON ÁLVARO DE LUNA EN EL ROMANCERO

*    42.- 2. EL ROMANCE SEFARDÍ DEL «DUQUE DE BERNAX»

*    43.- 3. EL PAJECICO MORALES Y LA MULA DEL REO

*    44.- 4. EL COMPLEJO DEL ARMIÑO: DON ÁLVARO SE ENTREGA

*    45.- 5. EL PREGÓN Y EL CADALSO

*   46.- 6. LAS DURAS PRISIONES Y EL PICOTEO A UN HOMBRE DELICADO

*    47.- 7. EL AGUILILLA BALLESTERA, A OTRA LUZ

*    48.- 8. LA CONDESA, LOS HIJOS Y LOS CRIADOS NEGROS

*    49.- 9. LA FECHA DEL SUCESO Y EL TÍTULO DEL NOBLE MUERTO

*    50.- 10. EN CONCLUSIÓN

*    51.- 11. POSTDATA. EL PROBLEMA DE LA FORMA MÉTRICA Y LA ANTIGÜEDAD DEL «ROMANCE»

APÉNDICE II

*    52.- 1. DON FRANCISCO DE LA CUEVA Y SILVA DESESTIMADO POR LA CRÍTICA A COMIENZOS DEL SIGLO XX

*     53.- 2. LAS LEYES Y LAS MUSAS

*     54.- 3. LOS ELOGIOS DE LOPE DE VEGA

  Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Letras capitulares:
Olde English

Imagen: Retrato de don Francisco de la Cueva, pintado por Van der Hamen. Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

54.- 3. LOS ELOGIOS DE LOPE DE VEGA

54.- 3. LOS ELOGIOS DE LOPE DE VEGA

3. [LOS ELOGIOS DE LOPE DE VEGA]. APÉNDICE II.

      apítulo aparte en la biografía de Cueva y Silva merece su amistad con Lope. Para esclare­cer la personalidad de nuestro autor hemos recurrido repetidas veces, y aún lo volveremos a hacer varias más, a noticias que de él nos da Lope en sus escritos: es que Lope cita a Cueva y Silva, elogiosamente, nada menos que en nueve ocasiones, repartidas en otras tantas obras35. Tal insistencia en el elogio indica por sí sola que Lope debía tener un verdadero aprecio por la persona de don Francisco; y así fue: Lope le dirige en 1621 la epístola prime­ra de la Filomena, y, tras honrarle con los títulos y comparaciones más hiperbólicos, se re­conoce su discípulo y hace constar el amor que le debe36. En el mismo año le dedica la Malcasada, y en el prólogo, después de encarecer las dotes del insigne jurisconsulto, declara «el amor inmenso que le tengo, respeto con que le trato y veneración con que le miro»37. Tal debió ser, efectivamente, el sentimiento que les unió: más que el de la amistad, el de venera­ción por parte de Lope hacia el ya entrado en años jurisconsulto, tan lleno de prestigio.

      Algunos años después, cuando don Francisco publica su defensa de la Inmaculada Con­cepción (1625), Lope le dirige un soneto38, luego incluido en la Vega del Parnaso (1637)39, en el que dice:

Quando informastes, la sentencia distes:
ya no defiendan, sino sólo alaben,
los que a la Virgen siempre libre adoran;
porque, después que vos la defendistes,
no les quedó defensa a los que saben,
ni ocasión de dudar a los que ignoran.

      En 1628, en la carta donde informa al Duque de Sesa de la muerte de Cueva y Silva, añade Lope: «Lea V. Exa este soneto, que me le han agradecido, aunque a tanto varón se devían mayores elogios; pero yo ofrecí esta memoria al templo de nuestra amistad, pagando con ella alguna pequeña parte del amor que le devía: ¡O ylustre don Francisco, siempre cla­ra luz de las letras!»40. Estas palabras, no dictadas ya por ninguna adulación, sino por senti­miento de añoranza hacia el amigo desaparecido, muestran la sinceridad de los elogios que en vida le tributó. Con unos versos llenos de sentido afecto le recuerda aún en el Laurel de Apolo, un año después41:

Llorad, pues, juntas, de su muerte ciertas,
musas y leyes, si no sois las muertas;
y yo también por los que obligan tanto
de la eterna amistad vínculo santo,
diciendo a su divino entendimiento
con triste musa en lamentable acento...

Diego Catalán. Arte poética del Romancero oral II. Memoria, invención, artificio.

35 Epístola primera de la Filomena, loa del Hijo pródigo, dedicatorias de la Malcasada, Pobreza estimada, Comedia Arcadia, Dorotea, Vega del Parnaso, Laurel de Apolo y carta al Duque de Sesa.

36  Obras sueltas, vol. I, p. 410.

37  Obras, Nueva ed. Acad., vol. XII, 1930, p. 515.

38  Obras sueltas, vol. X, p. 39.

39  Parte II; Obras sueltas, vol. X, p. 39.

40  Amezúa, Epistolario de Lope (1943), p. 109.

41   Obras sueltas, vol. I, p. 63, silva III.

CAPÍTULOS ANTERIORES: 

NOTA INTRODUCTORIA

*   1.- NOTA INTRODUCTORIA. MEMORIA, INVENCIÓN, ARTIFICIO

I.    HALLAZGO DE UNA POESÍA MARGINADA: EL TEMA DEL CORAZÓN DE DURANDARTE

*   2.- 1. EL CORAZÓN DE DURANDARTE, TEMA MOMIFICADO

3.- 2. EL CORAZÓN DE DURANDARTE, TEMA AÚN VIVO EN LA MONTAÑA ASTURIANA

4.- 3. LA TRANSMISIÓN ESCRITA DEL TEMA EN LOS SIGLOS XVI Y XVII Y EL ROMANCE TRADICIONAL «CONQUEIRO»

*   5.- 4. LA «CREACIÓN» DEL ROMANCE TRADICIONAL. EL TESTIMONIO GITANO-ANDALUZ

*   6.- 5. TRANSMISIÓN Y RECREACIÓN DE CONTENIDOS SIMBÓLICOS. EL EJEMPLO DE EL PRISIONERO

II    PERMANENCIA DE MOTIVOS Y APERTURA DE SIGNIFICADOS: MUERTE DEL PRÍNCIPE DON JUAN

*    7.- 1. EL ROMANCE DE LA MUERTE DEL PRÍNCIPE DON JUAN

*    8.- 2. EL ROMANCE EN LA TRADICIÓN ANTIGUA Y MODERNA

*    9.- 3. EL DOCTOR DE LA PARRA DESAHUCIA AL PRÍNCIPE

10.- 4. LA PRIMERA SECUENCIA DEL ROMANCE UTILIZADA EN 1613 POR VÉLEZ DE GUEVARA

*   11.- 5. LA ENTREVISTA CON FERNANDO EL CATÓLICO

*   12.- 6. LAS DOS SECUENCIAS DEL ROMANCE ORAL EN UN MANUSCRITO DEL SIGLO DE ORO

*    13.- 7. LA DOLOROSA SOLEDAD DE LOS PADRES

*    14.- 8. LA «EPHEBI FILII SENEX FORTITUDO»

*    15.- 9. LA PASIÓN AMOROSA POR MARGARITA

*   16.- 10. SUBVERSIÓN DE LA ESTRUCTURA DE LA SEGUNDA SECUENCIA: EL TRIUNFO DEL AMOR EN LA MUERTE

*   17.- 11. LOS DERECHOS DE LA MUJER

*   18.- 12. LA ESPERANZA DE UN HEREDERO PÓSTUMO

*   19.- 13. ACTUALIZACIONES DE LA ESTRUCTURA HISTÓRICA DEL ROMANCE NOTICIERO

*    20.- 14. DE NUEVO EL DOCTOR DE LA PARRA

*    21.- 15. EL ROMANCE, ENTRE LA HISTORIA Y EL REFERENTE EN QUE SE RE-CREA

III  EL MITO SE HACE HISTORIA. EL ROMANCE Y LA HERENCIA BALADÍSTICA

*    22.- 1. ROMANCERO Y BALADA

*    23.- 2. LOS MODELOS NARRATIVOS SE ADAPTAN: HERENCIA Y RECREACIÓN

*   24.- 3. DIFICULTADES DEL COMPARATISMO. UNA «BALADA» CHINA Y UN ROMANCE: LA BELLA EN MISA

*    25.- 4. UNIDAD DE LA TRADICIÓN PAN-ROMÁNICA Y PERSONALIDAD DE SUS SUBTRADICIONES: EL CABALLERO BURLADO

*    26.- 5. VARIEDAD EN LA TRADICIÓN PENINSULAR DE UNA BALADA DEL OCCIDENTE EUROPEO: LA MUERTE OCULTADA

*    27.- 6. SIGNIFICADO LITERAL Y SIGNIFICADOS SIMBÓLICOS: LA CAZA DE LA MUERTE

*   28.- 7. LA TRADICIÓN PENINSULAR Y SUS RELACIONES CON LA TRADICIÓN PAN-EUROPEA

*     29.- 8. LA SOBREVIVENCIA DE LOS MITOS Y SU ADAPTACIÓN A LA HISTORIA

IV   POÉTICA DE UNA POESÍA COLECTIVA

*     30.- 1. LA CREACIÓN COLECTIVA

*     31.- 2. LOS MATERIALES POÉTICOS EMPLEADOS EN LA CREACIÓN

*     32.- 3. EL ARTE DE LA ARTESANÍA LITERARIA

*     33.- 4. EL LENGUAJE POÉTICO DEL ROMANCERO

*     34.- 5. LA «FÓRMULA» COMO TROPO

*     35.- 6. ADECUACIÓN DE LAS FÓRMULAS A CONTEXTOS INSÓLITOS

*     36.- 7. CÓMO SURGEN NUEVAS FÓRMULAS DE DISCURSO

*     37.- 8. LAS UNIDADES DE LA INTRIGA: LOS MOTIVOS

*     38.- 9. LOS SIGNIFICADOS SIMBÓLICOS

*    39.- 10. LA «SINTAXIS» POÉTICA: EL «ORDO ARTIFICIALIS» Y OTROS RECURSOS ARTÍSTICOS

*    40.- 11. MODALIDADES DE LA NARRACIÓN

APÉNDICES

APÉNDICE I

*    41.- 1. DON ÁLVARO DE LUNA EN EL ROMANCERO

*    42.- 2. EL ROMANCE SEFARDÍ DEL «DUQUE DE BERNAX»

*    43.- 3. EL PAJECICO MORALES Y LA MULA DEL REO

*    44.- 4. EL COMPLEJO DEL ARMIÑO: DON ÁLVARO SE ENTREGA

*    45.- 5. EL PREGÓN Y EL CADALSO

*   46.- 6. LAS DURAS PRISIONES Y EL PICOTEO A UN HOMBRE DELICADO

*    47.- 7. EL AGUILILLA BALLESTERA, A OTRA LUZ

*    48.- 8. LA CONDESA, LOS HIJOS Y LOS CRIADOS NEGROS

*    49.- 9. LA FECHA DEL SUCESO Y EL TÍTULO DEL NOBLE MUERTO

*    50.- 10. EN CONCLUSIÓN

*    51.- 11. POSTDATA. EL PROBLEMA DE LA FORMA MÉTRICA Y LA ANTIGÜEDAD DEL «ROMANCE»

APÉNDICE II

*    52.- 1. DON FRANCISCO DE LA CUEVA Y SILVA DESESTIMADO POR LA CRÍTICA A COMIENZOS DEL SIGLO XX

*     53.- 2. LAS LEYES Y LAS MUSAS

  Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Letras capitulares:
Olde English

Imagen: Retrato de Lope de Vega, pintado por Van der Hamen

53.- 2. LAS LEYES Y LAS MUSAS

 

2. [LAS LEYES Y LAS MUSAS]. APÉNDICE II.  

      on Francisco de la Cueva y Silva, hijo de Jerónimo López de Medina y de la Cueva, y de doña Leonor de Silva, de ilustre familia consanguínea de los Duques de Alburquerque, na­ció en Medina del Campo, probablemente en el primer decenio de la segunda mitad del si­glo XVI. Debió de estudiar en Salamanca, en donde tenemos noticias suyas en 1578 8 y 1580 9. Cervantes, al alabarle en el Canto de Calíope (Galatea, publ. 1585), le sitúa entre los poetas de las orillas del Tormes10. Probablemente, una vez licenciado, antes de 1586 11, se trasladó a Valladolid, donde en 1587 era letrado de la Chancillería 12. Por los años de 1596 y 1599 interviene en ciertos pleitos de Aragón, entre ellos el de la célebre causa de la baro­nía de Quinto13, aunque sabemos que en 1598 se hallaba en Madrid14. Ninguna noticia te­nemos de nuestro autor durante los años en que la corte estuvo en Valladolid, pero en 1606, año en que ésta vuelve a Madrid, hallamos a Cueva y Silva en la Real Villa, envuelto en un proceso sensacional.

      La guerra de escrituras entre Roma y Venecia, desencadenada por la excomunión y el entredicho lanzados por Paulo V sobre el Senado y la República Veneciana, inundó a toda  Europa de tratados, opúsculos y libelos en favor de uno u otro de los contendientes. Esta guerra de escrituras alcanzó, naturalmente, a España, donde los venecianos publicaron y derramaron por diversas partes papeles en favor de su pretensión, y el embajador de la Re­pública consiguió que don Francisco de la Cueva escribiese en su defensa. La Inquisición publicó entonces un edicto prohibiendo la lectura y tenencia de los papeles difundidos por los venecianos, y a nuestro autor «le prendieron por el Santo Oficio y secuestraron los pa­peles y bienes, y por el Consejo de Estado, por justos respetos, le mandaron estar en su po­sada el día siguiente; pero habrá sido escarmiento para él y los demás, y no dejará de darle alguna pena»15.

      El encargo del embajador de Venecia y las consideraciones que para con él tuvo la Inqui­sición demuestran que Cueva y Silva era ya, en este año de 1606, un notable jurisconsulto y persona de respeto en la corte de Felipe IV; y, efectivamente, hacia estas fechas comienza a ser elogiado por escritores contemporáneos. Lope de Vega, en la enumeración de «famosos hombres de nuestros siglos» que constituye la loa del Hijo pródigo 16, anterior a 1604, incluye a don Francisco de la Cueva como personaje en quien «hallaron su esfera y luz las leyes y las musas»; es el único jurisconsulto que Lope cita. Algunos años después, su doble personali­dad de jurista y de poeta es ensalzada por Cristóbal de Mesa (La Restauración de España, lib. X, 1607); y más tarde Cervantes (Viaje del Parnaso, 1614)17, además de elogiarle como poeta, le considera «en la jurisprudencia único y raro». Don Francisco y su hermano don Antonio son citados en la Plaza universal de todas las ciencias (1615)18, de Suárez de Figueroa, entre los «valientes causídicos» de que goza España; y Herrera Maldonado le llama «Fé­nix de ambos derechos» (Sannazaro español, 1620)19. Lope, a partir de esta fecha, multiplica sus alabanzas a Cueva en las dedicatorias de las comedias la Arcadia (1620)20 y la Malcasada (1621)21, en la epístola primera de la Filomena (1621)22, en la Pobreza estimada (1623)23, y, muerto ya nuestro autor, en el Laurel de Apolo (1629)24 y la Vega del Parnaso (1637)25. Fi­nalmente, Vicente Espinel, en el prólogo del Marcos de Obregón, dice: «¿Qué autores anti­guos excedieron a los que ha engendrado España en los pocos años que ha estado libre de guerras? ¿Qué oradores fueron mayores que don Fernando Carrillo, don Francisco de la Cueva, el licenciado Berrio y otros, que, con excelente estilo y levantados conceptos, persua­den a la verdad de sus partes? De no leer autores muertos, ni advertir en los vivos los secre­tos que llevan encerrados en lo que profesan, nace no darles el aplauso que merecen»26.

      Aparte de estos elogios, con posterioridad a la prisión por el Santo Oficio en 1606, que no fue tenida en cuenta por los críticos, tenemos una noticia a la que, en cambio, dieron ex­cesiva importancia Serrano y Sanz y Rodríguez Marín, formulando de resultas su aventura­do juicio acerca de nuestro autor: se trata de un proceso en que se vio envuelto en 1609 Cueva y Silva, acusado de hechicerías27.

      Como abogado que era de las Cofradías de Representantes y Autores de Comedias, de­fendió Cueva y Silva, en 1611, el derecho nato de dichas cofradías a elegir el Mayordomo, Contador y Comisario de Comedias, y elevó al Consejo Supremo un pedimento que, al de­cir de Pellicer28, era «claro, conciso y convincente, bien diverso de los que suelen formar al­gunos causídicos, sucesores suyos, difusos, desaliñados, y no menos provistos de verbosi­dad que de cierta eloquencia lucrosa»; en este pedimento se solicitaba fuese revocada la elección que había hecho el Protector de los Hospitales y aprobado el Consejo de Castilla.

      El año 1617 Cueva y Silva interviene en un pleito, alegando a favor de la Duquesa de Sesa29, y, cuatro años más tarde, en defensa del Duque de Osuna, con ocasión del famoso proceso que se le siguió por su actuación en Italia30. Entre los años 1621 y 1623, ejerce de censor, aprobando un libro de Pantoja de Ayala y otro de Alfonso Ramírez de Prado31. En la víspera de la fiesta que los abogados hacían en la iglesia de San Felipe de Madrid, el 14 de agosto del año 1624, Cueva y Silva disertó desde el pulpito en defensa de la Inmaculada Concepción32, y al año siguiente publicó su Información de derecho divino y humano por la purísima Concepción (Madrid, 1625). En 1626 don Francisco es nombrado albacea por su hermano don Antonio, también ilustre jurisconsulto, fiscal de Indias y del Consejo del rey Felipe IV, con motivo de la institución del mayorazgo en favor del hijo de éste, don Balta­sar Gerónimo33. La noticia de la muerte de don Francisco de la Cueva y Silva, ocurrida a comienzos de 1628, fue comunicada por Lope de Vega, en carta del 14 de febrero, al deste­rrado Duque de Sesa entre otras novedades de la Corte: «Faltó don Francisco de la Cueva así a las letras y a los Consejos, insigne varón por cierto y digno de toda memoria...»34.

Diego Catalán. Arte poética del Romancero oral II. Memoria, invención, artificio.

8  Con motivo de las fiestas que hizo en Salamanca «el muy ilustre Sr. Nieto Megía por la nueva elección del Presidente del Consejo Real», Cueva y Silva escribe unas poesías que se publican en ese año de 1578.

9  La traducción de las Metamorfosis de Antonio Pérez Sigler, que se publica en Salamanca, 1580, lleva al frente dos sonetos laudatorios de Cueva y Silva.

10  M. de Cervantes, La Galatea, lib. VI, fol. 334 v.°, ed. facsimilar de la Real Academia, 1917.

11 Un soneto de don Francisco de la Cueva va al frente del Luzero de la Tierra Sancta de Pedro de Escobar, publicado en Valladolid, 1587, con privilegio y dedicatoria de 1586.

12  En el manuscrito de la Farsa del obispo don Gonzalo, de 1587, Cueva y Silva lleva el título de «letrado» en la Chancillería de Valladolid.

13  Juan M. Sánchez, Bibliografía aragonesa del siglo XVI.

14  Proceso por palabras injuriosas (C. Pérez Pastor, Bibliografía madrileña, Madrid, 1906, vol. III, p. 366).

15  L. Cabrera de Córdoba, Relaciones de las cosas sucedidas en la corte de España desde 1599 hasta , Madrid, 1857, p. 291.

16  Obras de Lope de Vega, ed. Academia Española, 1892, vol. II, p. Tía.

17  Madrid, 1614, fol. 14, ed. facsímil de la Academia Epañola, 1917.

18  Madrid, 1615, fol. 57.

19  Pérez Pastor, Bibl. madrileña, vol. II, p. 549.

20  Obras, ed. Acad., vol. V, p. 708.

21  Obras, Nueva ed. Acad. Española, 1930, vol. XII, p. 515.

22   Obras sueltas, vol. I, p. 410.

23  Décima octava parte de las comedias de Lope de Vega, 1623, p. 18.

24   Obras sueltas, vol. I, p. 63, silva III.

25   Parte II; cf. Obras sueltas, vol. X, p. 39.

26   V. Espinel, Marcos de Obregón, ed. en «BAE», vol. XVIII, p. 378.

27  Pérez Pastor, Bibl. madrileña, vol. II, p. 405.

28  C. Pellicer, Tratado histórico... de la comedia y el histrionismo en España, 1804, p. 93.

29  En un pleito con los herederos del Condestable de Castilla, Madrid, 1617; cf. Pérez Pastor, vol. II, p. 404.

30  Pérez Pastor, obra cit., vol. III, p. 10.

31  Pérez Pastor, obra cit., vol. III, pp. 166 y 293.

32  Pérez Pastor, obra cit., vol. II, p. 405.

33  Pérez Pastor, obra cit., vol. II, p. 308.

34  G. de Amezúa, Epistolario de Lope de Vega, Madrid, 1943, vol. IV, p. 109.

CAPÍTULOS ANTERIORES: 

NOTA INTRODUCTORIA

*   1.- NOTA INTRODUCTORIA. MEMORIA, INVENCIÓN, ARTIFICIO

I.    HALLAZGO DE UNA POESÍA MARGINADA: EL TEMA DEL CORAZÓN DE DURANDARTE

*   2.- 1. EL CORAZÓN DE DURANDARTE, TEMA MOMIFICADO

3.- 2. EL CORAZÓN DE DURANDARTE, TEMA AÚN VIVO EN LA MONTAÑA ASTURIANA

4.- 3. LA TRANSMISIÓN ESCRITA DEL TEMA EN LOS SIGLOS XVI Y XVII Y EL ROMANCE TRADICIONAL «CONQUEIRO»

*   5.- 4. LA «CREACIÓN» DEL ROMANCE TRADICIONAL. EL TESTIMONIO GITANO-ANDALUZ

*   6.- 5. TRANSMISIÓN Y RECREACIÓN DE CONTENIDOS SIMBÓLICOS. EL EJEMPLO DE EL PRISIONERO

II    PERMANENCIA DE MOTIVOS Y APERTURA DE SIGNIFICADOS: MUERTE DEL PRÍNCIPE DON JUAN

*    7.- 1. EL ROMANCE DE LA MUERTE DEL PRÍNCIPE DON JUAN

*    8.- 2. EL ROMANCE EN LA TRADICIÓN ANTIGUA Y MODERNA

*    9.- 3. EL DOCTOR DE LA PARRA DESAHUCIA AL PRÍNCIPE

10.- 4. LA PRIMERA SECUENCIA DEL ROMANCE UTILIZADA EN 1613 POR VÉLEZ DE GUEVARA

*   11.- 5. LA ENTREVISTA CON FERNANDO EL CATÓLICO

*   12.- 6. LAS DOS SECUENCIAS DEL ROMANCE ORAL EN UN MANUSCRITO DEL SIGLO DE ORO

*    13.- 7. LA DOLOROSA SOLEDAD DE LOS PADRES

*    14.- 8. LA «EPHEBI FILII SENEX FORTITUDO»

*    15.- 9. LA PASIÓN AMOROSA POR MARGARITA

*   16.- 10. SUBVERSIÓN DE LA ESTRUCTURA DE LA SEGUNDA SECUENCIA: EL TRIUNFO DEL AMOR EN LA MUERTE

*   17.- 11. LOS DERECHOS DE LA MUJER

*   18.- 12. LA ESPERANZA DE UN HEREDERO PÓSTUMO

*   19.- 13. ACTUALIZACIONES DE LA ESTRUCTURA HISTÓRICA DEL ROMANCE NOTICIERO

*    20.- 14. DE NUEVO EL DOCTOR DE LA PARRA

*    21.- 15. EL ROMANCE, ENTRE LA HISTORIA Y EL REFERENTE EN QUE SE RE-CREA

III  EL MITO SE HACE HISTORIA. EL ROMANCE Y LA HERENCIA BALADÍSTICA

*    22.- 1. ROMANCERO Y BALADA

*    23.- 2. LOS MODELOS NARRATIVOS SE ADAPTAN: HERENCIA Y RECREACIÓN

*   24.- 3. DIFICULTADES DEL COMPARATISMO. UNA «BALADA» CHINA Y UN ROMANCE: LA BELLA EN MISA

*    25.- 4. UNIDAD DE LA TRADICIÓN PAN-ROMÁNICA Y PERSONALIDAD DE SUS SUBTRADICIONES: EL CABALLERO BURLADO

*    26.- 5. VARIEDAD EN LA TRADICIÓN PENINSULAR DE UNA BALADA DEL OCCIDENTE EUROPEO: LA MUERTE OCULTADA

*    27.- 6. SIGNIFICADO LITERAL Y SIGNIFICADOS SIMBÓLICOS: LA CAZA DE LA MUERTE

*   28.- 7. LA TRADICIÓN PENINSULAR Y SUS RELACIONES CON LA TRADICIÓN PAN-EUROPEA

*     29.- 8. LA SOBREVIVENCIA DE LOS MITOS Y SU ADAPTACIÓN A LA HISTORIA

IV   POÉTICA DE UNA POESÍA COLECTIVA

*     30.- 1. LA CREACIÓN COLECTIVA

*     31.- 2. LOS MATERIALES POÉTICOS EMPLEADOS EN LA CREACIÓN

*     32.- 3. EL ARTE DE LA ARTESANÍA LITERARIA

*     33.- 4. EL LENGUAJE POÉTICO DEL ROMANCERO

*     34.- 5. LA «FÓRMULA» COMO TROPO

*     35.- 6. ADECUACIÓN DE LAS FÓRMULAS A CONTEXTOS INSÓLITOS

*     36.- 7. CÓMO SURGEN NUEVAS FÓRMULAS DE DISCURSO

*     37.- 8. LAS UNIDADES DE LA INTRIGA: LOS MOTIVOS

*     38.- 9. LOS SIGNIFICADOS SIMBÓLICOS

*    39.- 10. LA «SINTAXIS» POÉTICA: EL «ORDO ARTIFICIALIS» Y OTROS RECURSOS ARTÍSTICOS

*    40.- 11. MODALIDADES DE LA NARRACIÓN

APÉNDICES

APÉNDICE I

*    41.- 1. DON ÁLVARO DE LUNA EN EL ROMANCERO

*    42.- 2. EL ROMANCE SEFARDÍ DEL «DUQUE DE BERNAX»

*    43.- 3. EL PAJECICO MORALES Y LA MULA DEL REO

*    44.- 4. EL COMPLEJO DEL ARMIÑO: DON ÁLVARO SE ENTREGA

*    45.- 5. EL PREGÓN Y EL CADALSO

*   46.- 6. LAS DURAS PRISIONES Y EL PICOTEO A UN HOMBRE DELICADO

*    47.- 7. EL AGUILILLA BALLESTERA, A OTRA LUZ

*    48.- 8. LA CONDESA, LOS HIJOS Y LOS CRIADOS NEGROS

*    49.- 9. LA FECHA DEL SUCESO Y EL TÍTULO DEL NOBLE MUERTO

*    50.- 10. EN CONCLUSIÓN

*    51.- 11. POSTDATA. EL PROBLEMA DE LA FORMA MÉTRICA Y LA ANTIGÜEDAD DEL «ROMANCE»

APÉNDICE II

*    52.- 1. DON FRANCISCO DE LA CUEVA Y SILVA DESESTIMADO POR LA CRÍTICA A COMIENZOS DEL SIGLO XX

  Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Letras capitulares:
Olde English

Imagen: cuadro de Hans Holbein, el joven: Los embajadores.

52.- 1. DON FRANCISCO DE LA CUEVA Y SILVA DESESTIMADO POR LA CRÍTICA A COMIENZOS DEL SIGLO XX

52.- 1. DON FRANCISCO DE LA CUEVA Y SILVA DESESTIMADO POR LA CRÍTICA A COMIENZOS DEL SIGLO XX

52.- 1. [DON FRANCISCO DE LA CUEVA Y SILVA DESESTIMADO POR LA CRÍTICA A COMIENZOS DEL SIGLO XX].  APÉNDICE II. 

La tradición oral y la introducción del metro romance en el teatro

      [l trasvase de muchos de los temas que el romancero había hecho famosos al teatro del Siglo de Oro es cuestión de antiguo estudiada que no necesita enfatizarse, también es bien sabido que los dramaturgos, desde Juan de la Cueva en adelante, citaron el texto de roman­ces por todos conocidos glosándolos en redondillas; pero creo que no se ha explicado con la debida precisión cómo el metro romance hace su aparición en la comedia apoyándose en el romancero tradicional. Aunque el canto de romances tradicionales con acompañamiento musical detrás de la manta escénica había venido siendo parte del espectáculo teatral, la in­tegración de ese canto en la intriga dramática fue un experimento que tardó en producirse y que vino acompañado por la aceptación de un nuevo metro en la polifonía métrica del teatro nacional español, el del romance, como una posibilidad adicional de expresión para las narraciones.

      Hace muchos años que, interesado por ese fenómeno, dediqué un breve estudio al autor que considero introductor del metro romance en la comedia, don Francisco de la Cueva y Silva, cuya personalidad, mal conocida, me pareció merecedora de mayor atención que la que se le ha concedido por la erudición de los siglos XIX y XX. Reproduzco aquí lo escrito por mí a los 21 años, con la adición de un apartado en que considero detenidamente las es­cenas de la Farsa del obispo don Gonzalo apoyadas en el recuerdo de versiones orales del ro­mancero del siglo XVI.]

      La figura de Cueva y Silva ha sido muy deficientemente apreciada por la crítica moderna. De Serrano y Sanz arranca un juicio despectivo sobre la personalidad de nuestro autor: «Don Francisco de la Cueva y Silva, personaje estrafalario, poeta, aficionado a la astrología, por la cual se vio procesado, y autor de innumerables alegatos jurídicos consagrados a de­fender desde la Inmaculada Concepción hasta el pleito más insostenible...»1. Esta aprecia­ción negativa de Cueva y Silva como jurisconsulto no puede estar, como luego veremos, más lejos de la exactitud; y lo infundamentado de ella salta a la vista ya que tal juicio se basa de un lado en un anacrónico menosprecio de la defensa de la Inmaculada Concepción he­cha por Cueva y Silva, y de otro en una afirmación, enteramente gratuita, de que defendía hasta el más insostenible pleito. Pero este injusto e injustificado desprecio fue recogido por Rodríguez Marín, quien, sin otro apoyo, dice de Cueva y Silva que la grave Astrea «le tenía sorbido el seso en cien enredosos y enredadores alegatos forenses»2. Por otro lado, La Barrera difundió erróneamente como fecha de la muerte de Cueva y Silva la de finales de 1621. A esta fecha falsa (corregida por Crawford3) añade La Barrera: «atribuyóse a veneno su muerte y se creyó hallar conexión entre este suceso —a la verdad bien poco extraño, dado que Cueva ya llegaba a los 70 años— y la enemistad que parece se había granjeado del Conde-Duque de Olivares»4. Nada sé de esta sospecha, que Marañón juzga imputación ca­lumniosa5.

      La personalidad literaria de Cueva y Silva no ha sido más afortunada en los juicios que sobre ella se han hecho: salvo La Barrera6, que reunió los elogios tributados a nuestro autor por sus contemporáneos y dio noticia de la existencia de un manuscrito de su tragedia Nar­ciso, nadie se ha ocupado de Cueva y Silva sino Crawford7, que editó esta tragedia; conjun­tamente publicó varias obras líricas de nuestro poeta, pero el juicio que, en vista de la trage­dia, pudo formar Crawford sobre la importancia de Cueva y Silva como autor dramático, no fue muy halagüeño.

Diego Catalán. Arte poética del Romancero oral II. Memoria, invención, artificio.

1  M. Serrano y Sanz, Apuntes para una bibliografía de escritoras españolas, I, Madrid, 1903, p. 301.

2  F. Rodríguez Marín, Pedro de Espinosa. Estudio biográfico, Madrid, 1907, p. 174.

3  J. P. Wickersham Crawford, en su ed. de la Trajedia de Narciso de don Francisco de la Cueva y Silva, Philadelphia, 1909.

4  C. A. de la Barrera, Catálogo biográfico y bibliográfico del antiguo teatro español, Madrid, 1860, p. 120.

5  G. Marañón, El Conde-Duque de Olivares, Madrid, 1936, p. 147.

6  Catálogo, pp. 119-121.

7  En su citada edición de la tragedia Narciso.

CAPÍTULOS ANTERIORES: 

NOTA INTRODUCTORIA

*   1.- NOTA INTRODUCTORIA. MEMORIA, INVENCIÓN, ARTIFICIO

I.    HALLAZGO DE UNA POESÍA MARGINADA: EL TEMA DEL CORAZÓN DE DURANDARTE

*   2.- 1. EL CORAZÓN DE DURANDARTE, TEMA MOMIFICADO

3.- 2. EL CORAZÓN DE DURANDARTE, TEMA AÚN VIVO EN LA MONTAÑA ASTURIANA

4.- 3. LA TRANSMISIÓN ESCRITA DEL TEMA EN LOS SIGLOS XVI Y XVII Y EL ROMANCE TRADICIONAL «CONQUEIRO»

*   5.- 4. LA «CREACIÓN» DEL ROMANCE TRADICIONAL. EL TESTIMONIO GITANO-ANDALUZ

*   6.- 5. TRANSMISIÓN Y RECREACIÓN DE CONTENIDOS SIMBÓLICOS. EL EJEMPLO DE EL PRISIONERO

II    PERMANENCIA DE MOTIVOS Y APERTURA DE SIGNIFICADOS: MUERTE DEL PRÍNCIPE DON JUAN

*    7.- 1. EL ROMANCE DE LA MUERTE DEL PRÍNCIPE DON JUAN

*    8.- 2. EL ROMANCE EN LA TRADICIÓN ANTIGUA Y MODERNA

*    9.- 3. EL DOCTOR DE LA PARRA DESAHUCIA AL PRÍNCIPE

10.- 4. LA PRIMERA SECUENCIA DEL ROMANCE UTILIZADA EN 1613 POR VÉLEZ DE GUEVARA

*   11.- 5. LA ENTREVISTA CON FERNANDO EL CATÓLICO

*   12.- 6. LAS DOS SECUENCIAS DEL ROMANCE ORAL EN UN MANUSCRITO DEL SIGLO DE ORO

*    13.- 7. LA DOLOROSA SOLEDAD DE LOS PADRES

*    14.- 8. LA «EPHEBI FILII SENEX FORTITUDO»

*    15.- 9. LA PASIÓN AMOROSA POR MARGARITA

*   16.- 10. SUBVERSIÓN DE LA ESTRUCTURA DE LA SEGUNDA SECUENCIA: EL TRIUNFO DEL AMOR EN LA MUERTE

*   17.- 11. LOS DERECHOS DE LA MUJER

*   18.- 12. LA ESPERANZA DE UN HEREDERO PÓSTUMO

*   19.- 13. ACTUALIZACIONES DE LA ESTRUCTURA HISTÓRICA DEL ROMANCE NOTICIERO

*    20.- 14. DE NUEVO EL DOCTOR DE LA PARRA

*    21.- 15. EL ROMANCE, ENTRE LA HISTORIA Y EL REFERENTE EN QUE SE RE-CREA

III  EL MITO SE HACE HISTORIA. EL ROMANCE Y LA HERENCIA BALADÍSTICA

*    22.- 1. ROMANCERO Y BALADA

*    23.- 2. LOS MODELOS NARRATIVOS SE ADAPTAN: HERENCIA Y RECREACIÓN

*   24.- 3. DIFICULTADES DEL COMPARATISMO. UNA «BALADA» CHINA Y UN ROMANCE: LA BELLA EN MISA

*    25.- 4. UNIDAD DE LA TRADICIÓN PAN-ROMÁNICA Y PERSONALIDAD DE SUS SUBTRADICIONES: EL CABALLERO BURLADO

*    26.- 5. VARIEDAD EN LA TRADICIÓN PENINSULAR DE UNA BALADA DEL OCCIDENTE EUROPEO: LA MUERTE OCULTADA

*    27.- 6. SIGNIFICADO LITERAL Y SIGNIFICADOS SIMBÓLICOS: LA CAZA DE LA MUERTE

*   28.- 7. LA TRADICIÓN PENINSULAR Y SUS RELACIONES CON LA TRADICIÓN PAN-EUROPEA

*     29.- 8. LA SOBREVIVENCIA DE LOS MITOS Y SU ADAPTACIÓN A LA HISTORIA

IV   POÉTICA DE UNA POESÍA COLECTIVA

*     30.- 1. LA CREACIÓN COLECTIVA

*     31.- 2. LOS MATERIALES POÉTICOS EMPLEADOS EN LA CREACIÓN

*     32.- 3. EL ARTE DE LA ARTESANÍA LITERARIA

*     33.- 4. EL LENGUAJE POÉTICO DEL ROMANCERO

*     34.- 5. LA «FÓRMULA» COMO TROPO

*     35.- 6. ADECUACIÓN DE LAS FÓRMULAS A CONTEXTOS INSÓLITOS

*     36.- 7. CÓMO SURGEN NUEVAS FÓRMULAS DE DISCURSO

*     37.- 8. LAS UNIDADES DE LA INTRIGA: LOS MOTIVOS

*     38.- 9. LOS SIGNIFICADOS SIMBÓLICOS

*    39.- 10. LA «SINTAXIS» POÉTICA: EL «ORDO ARTIFICIALIS» Y OTROS RECURSOS ARTÍSTICOS

*    40.- 11. MODALIDADES DE LA NARRACIÓN

APÉNDICES

APÉNDICE I

*    41.- 1. DON ÁLVARO DE LUNA EN EL ROMANCERO

*    42.- 2. EL ROMANCE SEFARDÍ DEL «DUQUE DE BERNAX»

*    43.- 3. EL PAJECICO MORALES Y LA MULA DEL REO

*    44.- 4. EL COMPLEJO DEL ARMIÑO: DON ÁLVARO SE ENTREGA

*    45.- 5. EL PREGÓN Y EL CADALSO

*   46.- 6. LAS DURAS PRISIONES Y EL PICOTEO A UN HOMBRE DELICADO

*    47.- 7. EL AGUILILLA BALLESTERA, A OTRA LUZ

*    48.- 8. LA CONDESA, LOS HIJOS Y LOS CRIADOS NEGROS

*    49.- 9. LA FECHA DEL SUCESO Y EL TÍTULO DEL NOBLE MUERTO

*    50.- 10. EN CONCLUSIÓN

*    51.- 11. POSTDATA. EL PROBLEMA DE LA FORMA MÉTRICA Y LA ANTIGÜEDAD DEL «ROMANCE»

APÉNDICE II

  Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Letras capitulares:
Olde English

51.- 11. POSTDATA. EL PROBLEMA DE LA FORMA MÉTRICA Y LA ANTIGÜEDAD DEL «ROMANCE»

51.- 11. POSTDATA. EL PROBLEMA DE LA FORMA MÉTRICA Y LA ANTIGÜEDAD DEL «ROMANCE»

11. [POSTDATA. EL PROBLEMA DE LA FORMA MÉTRICA Y LA ANTIGÜEDAD DEL «ROMANCE»]. APÉNDICE I

      [n su reexamen de los textos de «El Duque de Bernax», J. A. Cid ha observado, con ra­zón, que la tradición sefardí narra la historia en una forma métrica que permite cuestionar la tradicional clasificación como «romance» del poema narrativo cantado en las comunida­des judeo-españolas de Marruecos. Aunque en las versiones hay series asonánticas de versos típicamente romancísticos (dieciseisílabos con cesura en el medio) en é94á 95 y é.a96, esas series no son extensibles a todo el texto. Abundan además los pareados97 y en la mayoría de las versiones surge una extraña rima consonante interna en el pasaje relativo a la «sentencia»:

Su padre le aconsejaba:    — Hijo, no vaya este mes.
Si de mi oyeres sabencia
muerte es y no sentencia,
no se puede derrocar.—
Ya le sacan de su casa    entre su caballería98.

Su padre le iba diciendo:    — Hijo, no vaya este mes,
porque es mes que no asetencia
no está dando la seténcia.
— Si es mes que no asetencia,
ya está dada la setencía.
Ya le sacan de su casa    de entre su caballería 99.

Su criado le decía:    — Hijo, no vaya este mes.
Hijo no vaya este mes,    si de mi oyeres licencia,
dada estaba la sentencia
no se puede arremediar.—
Ya le sacan de su casa    de entre su caballería 100.

El rey su padre le decía:    —Hijo, no vayas este mes,
de mi hallarás licencia,
dada era la sentencia;
dada era la sentencia,
no se puede revolcar.—
Ya le sacan del castillo    entre su caballería101.

Otra «rareza», aunque menos consistente, es la repetición de un octosílabo en funciones de hemistiquo par y de hemistiquio impar102.

      Cid sospecha que estas «anomalías» métricas no son fruto de una degeneración de la es­tructura «romance» en la tradición oral judeo-marroquí, sino restos de una forma poética previa, anterior a la absorción del tema por la dominante estructura romancística. La obser­vación me parece digna de tenerse en cuenta.

       Ahora bien, la posibilidad de que el poema que dio lugar al texto tradicional cantado en las comunidades judeo-españolas de Tánger y Tetuán no fuera un «romance» reabriría, a mi parecer, la cuestión de su antigüedad. Cid no duda en seguir considerando el prototipo como cuatrocentista: sería una canción «noticiera», esto es, un comentario político a un su­ceso contemporáneo. Pero también cabe pensar, dada la continuidad literaria del tema del criado Moralicos hasta el siglo XVII 103, que el poema tradicionalizado fuera una reelabora­ción seiscentista de la escena, en la cual hubiera tenido parte el teatro barroco. Ambas posi­bilidades, alternativas a la hipótesis aquí defendida, cuentan con paralelos genéricos104 que permiten considerarlas punto de partida posible de una más detenida investigación.]

Diego Catalán. Arte poética del Romancero oral II. Memoria, invención, artificio.

94 [La serie en é inicial está formada por cuatro o cinco dieciseisílabos

El veintiuno de mayo,    año de noventa y tres,
ese duque de Abernaz    el rey mandara por él,
el rey mandara por él    con su criado Juan Francés;
y su padre le decía:   — Hijo, no vaya este mes.
(Dada era la sentencia,    no se puede deshacer).]

95 [La serie en á abarca de cuatro a seis versos dieciseisílabos:

Su criado le lloraba    el cual se llama Moral.
— No me llores tú, Moral,    ni te quieras cautivar.
Cabálgate en esa jaca,    si te la quisieren dar,
a mi mujer la princesa    mis nuevas le irás a dar
(que llore y no se calle    que no me espere más,
su marido don Alonso    en malas prisiones va).]

96 [La serie en é.a puede tener hasta cinco versos:

— Oh qué gritos que dará    la mi mujer la duquesa,
más amarga quedará    la mi madre la marquesa;
¡oh qué bulla que harán    los criados negros y negras!
¡ay que llanto que harán    los mis hijos a la mesa,
cuando estén sentados ellos    y no me vieren en ella!]

97

[Ya le sacan del castillo    entre su caballería,
con trompetas y alafim    día de su postrimería.
Ya le meten en tablados    hondos y de escuridades,
que no se miran las manos,    tampoco sus ricas faces.
La guilía ballestera    con su pico iba picando.
— ¡Ah Dios, qué fuertes prisiones    para hombre tan delicado!]

98  [En la versión de Tánger dicha por Hanna Bennaim, 70 a.; col, M. Manrique de Lara, 1915.]

99   [En una versión de Tetuán, anónima; col. M. Manrique de Lara, 1915.]

100  [En la versión de Tetuán dicha por Simi Chocrón, 37 a.; col. M. Manrique de Lara, 1915-1916.]

101   [En la versión de Tetuán publicada por A. de Larrea Palacín, Romances de Tetuán, Madrid: Instituto de Estudios Africanos, 1952,1, pp. 177-178.]

102  [Tres de las cinco versiones ofrecen la repetición:

A ese duque de A.     el rey mandara por él
el rey mandara por él  
con su criado Juan Francés.

Menos claro es el caso de una versión (la de la n. 99) en que se repite el hemistiquo «Hijo, no vaya este mes». En otra versión, tras el verso «La mi mujer la princesa ¡ay qué lloros llorará!», que cierra una serie en á, el colector intercaló el verso «ay qué lloros llorará la mi mujer la princesa», antes de la si­guiente serie en é,a.]

103   [Que Cid ha ilustrado en el art. cit. en la n. 38.]

104  [El cancionero «noticiero» (no romancístico) tuvo en el siglo XV un cultivo paralelo al del ro­mancero, pero no ha recibido una atención similar (hecho del que me quejé hace años en las pp. 160-165 de «Al margen de un concierto de música de los siglos XV-XVI», en Alfa la voz pregonero. Home­naje a don Ramón Menéndez Pidal, Madrid: Antiguos alumnos de la Institución Libre de Enseñanza y Seminario Menéndez Pidal, 1979, pp. 135-150 y 157-169). En cuanto a la posible mediación del teatro barroco en la transmisión a la tradición judeo-española de un tema romancístico puedo aducir el caso de El conde don Pero Vélez que estudié en Por campos (1970), pp. 175-177 y 182-184.]

CAPÍTULOS ANTERIORES: 

NOTA INTRODUCTORIA

*   1.- NOTA INTRODUCTORIA. MEMORIA, INVENCIÓN, ARTIFICIO

I.    HALLAZGO DE UNA POESÍA MARGINADA: EL TEMA DEL CORAZÓN DE DURANDARTE

*   2.- 1. EL CORAZÓN DE DURANDARTE, TEMA MOMIFICADO

3.- 2. EL CORAZÓN DE DURANDARTE, TEMA AÚN VIVO EN LA MONTAÑA ASTURIANA

4.- 3. LA TRANSMISIÓN ESCRITA DEL TEMA EN LOS SIGLOS XVI Y XVII Y EL ROMANCE TRADICIONAL «CONQUEIRO»

*   5.- 4. LA «CREACIÓN» DEL ROMANCE TRADICIONAL. EL TESTIMONIO GITANO-ANDALUZ

*   6.- 5. TRANSMISIÓN Y RECREACIÓN DE CONTENIDOS SIMBÓLICOS. EL EJEMPLO DE EL PRISIONERO

II    PERMANENCIA DE MOTIVOS Y APERTURA DE SIGNIFICADOS: MUERTE DEL PRÍNCIPE DON JUAN

*    7.- 1. EL ROMANCE DE LA MUERTE DEL PRÍNCIPE DON JUAN

*    8.- 2. EL ROMANCE EN LA TRADICIÓN ANTIGUA Y MODERNA

*    9.- 3. EL DOCTOR DE LA PARRA DESAHUCIA AL PRÍNCIPE

10.- 4. LA PRIMERA SECUENCIA DEL ROMANCE UTILIZADA EN 1613 POR VÉLEZ DE GUEVARA

*   11.- 5. LA ENTREVISTA CON FERNANDO EL CATÓLICO

*   12.- 6. LAS DOS SECUENCIAS DEL ROMANCE ORAL EN UN MANUSCRITO DEL SIGLO DE ORO

*    13.- 7. LA DOLOROSA SOLEDAD DE LOS PADRES

*    14.- 8. LA «EPHEBI FILII SENEX FORTITUDO»

*    15.- 9. LA PASIÓN AMOROSA POR MARGARITA

*   16.- 10. SUBVERSIÓN DE LA ESTRUCTURA DE LA SEGUNDA SECUENCIA: EL TRIUNFO DEL AMOR EN LA MUERTE

*   17.- 11. LOS DERECHOS DE LA MUJER

*   18.- 12. LA ESPERANZA DE UN HEREDERO PÓSTUMO

*   19.- 13. ACTUALIZACIONES DE LA ESTRUCTURA HISTÓRICA DEL ROMANCE NOTICIERO

*    20.- 14. DE NUEVO EL DOCTOR DE LA PARRA

*    21.- 15. EL ROMANCE, ENTRE LA HISTORIA Y EL REFERENTE EN QUE SE RE-CREA

III  EL MITO SE HACE HISTORIA. EL ROMANCE Y LA HERENCIA BALADÍSTICA

*    22.- 1. ROMANCERO Y BALADA

*    23.- 2. LOS MODELOS NARRATIVOS SE ADAPTAN: HERENCIA Y RECREACIÓN

*   24.- 3. DIFICULTADES DEL COMPARATISMO. UNA «BALADA» CHINA Y UN ROMANCE: LA BELLA EN MISA

*    25.- 4. UNIDAD DE LA TRADICIÓN PAN-ROMÁNICA Y PERSONALIDAD DE SUS SUBTRADICIONES: EL CABALLERO BURLADO

*    26.- 5. VARIEDAD EN LA TRADICIÓN PENINSULAR DE UNA BALADA DEL OCCIDENTE EUROPEO: LA MUERTE OCULTADA

*    27.- 6. SIGNIFICADO LITERAL Y SIGNIFICADOS SIMBÓLICOS: LA CAZA DE LA MUERTE

*   28.- 7. LA TRADICIÓN PENINSULAR Y SUS RELACIONES CON LA TRADICIÓN PAN-EUROPEA

*     29.- 8. LA SOBREVIVENCIA DE LOS MITOS Y SU ADAPTACIÓN A LA HISTORIA

IV   POÉTICA DE UNA POESÍA COLECTIVA

*     30.- 1. LA CREACIÓN COLECTIVA

*     31.- 2. LOS MATERIALES POÉTICOS EMPLEADOS EN LA CREACIÓN

*     32.- 3. EL ARTE DE LA ARTESANÍA LITERARIA

*     33.- 4. EL LENGUAJE POÉTICO DEL ROMANCERO

*     34.- 5. LA «FÓRMULA» COMO TROPO

*     35.- 6. ADECUACIÓN DE LAS FÓRMULAS A CONTEXTOS INSÓLITOS

*     36.- 7. CÓMO SURGEN NUEVAS FÓRMULAS DE DISCURSO

*     37.- 8. LAS UNIDADES DE LA INTRIGA: LOS MOTIVOS

*     38.- 9. LOS SIGNIFICADOS SIMBÓLICOS

*    39.- 10. LA «SINTAXIS» POÉTICA: EL «ORDO ARTIFICIALIS» Y OTROS RECURSOS ARTÍSTICOS

*    40.- 11. MODALIDADES DE LA NARRACIÓN

APÉNDICES

APÉNDICE I

*    41.- 1. DON ÁLVARO DE LUNA EN EL ROMANCERO

*    42.- 2. EL ROMANCE SEFARDÍ DEL «DUQUE DE BERNAX»

*    43.- 3. EL PAJECICO MORALES Y LA MULA DEL REO

*    44.- 4. EL COMPLEJO DEL ARMIÑO: DON ÁLVARO SE ENTREGA

*    45.- 5. EL PREGÓN Y EL CADALSO

*   46.- 6. LAS DURAS PRISIONES Y EL PICOTEO A UN HOMBRE DELICADO

*    47.- 7. EL AGUILILLA BALLESTERA, A OTRA LUZ

*    48.- 8. LA CONDESA, LOS HIJOS Y LOS CRIADOS NEGROS

*    49.- 9. LA FECHA DEL SUCESO Y EL TÍTULO DEL NOBLE MUERTO

*    50.- 10. EN CONCLUSIÓN

  Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Letras capitulares:
Olde English

50.- 10. EN CONCLUSIÓN

50.- 10. EN CONCLUSIÓN

10. EN CONCLUSIÓN. APÉNDICE I

      os paralelismos citados, entre la historia de la prisión y ajusticiamiento del Condestable, Maestre de Santiago, Conde de San Esteban de Gormaz y Duque de Trujillo don Álvaro de Luna, en 1453, y la del romancístico «Duque de Bernax», aunque de muy diverso valor probatorio (según desde un principio advertimos), resultan, a mi parecer, demasiado nota­bles como para poder desligar el relato cantado en el siglo XX por los judíos sefardíes de Marruecos del hecho histórico ocurrido 39 años antes de la expulsión de sus antepasados de España en el siglo XV. El detalle de la entrega, por parte del noble ajusticiado, a su cria­do Morales o Moral, como último acto señorial antes de morir, de la cabalgadura en que ha sido conducido al cadalso identifica, definitivamente, ambos sucesos.

      El romance de la Prisión de don Álvaro de Luna (CGR 0024) viene así a sumarse al im­presionante grupo de romances noticieros sobre sucesos históricos de entre 1370 y 1500 ajenos a la frontera granadina de los que no se conservan versiones antiguas impresas, pero que han sido salvados del olvido por la memoria de sucesivas generaciones de trasmisores de tradición92: Leonor Téllez, la mujer de Juan Lorenzo de Acuña, hecha reina de Portugal por el rey Fernando (1371), la flota de Alfonso V de Aragón entra en Niza y ataca Marsella rompiendo las cadenas de su puerto (1423), prisión y ejecución de don Álvaro de Luna (1453), alarmante paso por la frontera de Fuenterrabía y San Sebastián de numerosos fran­ceses como peregrinos a Santiago (1496), muerte, por excesos amorosos, del príncipe don Juan, recién casado con Margarita de Austria, a quien deja embarazada de un heredero de las coronas de Castilla y Aragón (1497)93.

      Estos romances nos muestran (mejor que otros cualquiera) que la tradición oral no ha necesitado del apoyo de la escritura para conservar durante cinco o seis siglos memoria de múltiples pormenores históricos de indudable autenticidad, aunque los personajes y los he­chos cantados hayan quedado totalmente fuera de la memoria histórica de las comunidades en que los relatos se cantan y los sucesos cantados carezcan, por tanto, de contexto referencial, y aunque los cambios socioculturales del mundo en que se cantan pudieran parecer razón suficiente para condenarlos al olvido. Perdida su función inicial «noticiera» y su pos­terior carácter de testimonios históricos, los romances sobre sucesos políticos de fines de la Edad Media han continuado cantándose gracias al permanente interés de sus escenas dra­máticas como ejemplos de vida y al placer estético que los transmisores y receptores caste­llanos, catalanes, portugueses o sefardíes de esas narraciones han seguido obteniendo de la reproducción y recreación de las expresiones poéticas propias del lenguaje figurativo del romancero o de su audición por boca de los portadores locales del saber tradicional.

      La dignidad con que el noble Duque de Bernax acepta la afrentosa conducción al «tablado» y su próximo ajusticiamiento, junto con la patética anticipación de su muerte han sobrevivido más de medio millar de años al propósito del viejo Condestable don Álvaro de Luna de representar ante la Historia el papel de héroe trágico sobre el tablado, en que iban a cortarle la cabeza y a mostrarla durante nueve días en el garabato al bajo pueblo del «co­rral de vacas» burgalés, a fin de lograr con su altiva serenidad conservar impoluta para la fama su nítida piel de armiño.

Diego Catalán. Arte poética del Romancero oral II. Memoria, invención, artificio.

92  El hecho de que la memoria colectiva, apoyándose en un texto transmitido oralmente, pueda recordar durante los siglos XV, XVI, XVII, XVIII, XIX y XX tanto dato y pormenor histórico como los que recuerdan todos estos romances debe ser tenido muy presente por todos aquellos lectores que dudan de la capacidad retentiva de las memorias de los juglares transmisores de las gestas en los siglos XIII, XII, XI, X...

93 Véase atrás, n. 7.

CAPÍTULOS ANTERIORES: 

NOTA INTRODUCTORIA

*   1.- NOTA INTRODUCTORIA. MEMORIA, INVENCIÓN, ARTIFICIO

I.    HALLAZGO DE UNA POESÍA MARGINADA: EL TEMA DEL CORAZÓN DE DURANDARTE

*   2.- 1. EL CORAZÓN DE DURANDARTE, TEMA MOMIFICADO

3.- 2. EL CORAZÓN DE DURANDARTE, TEMA AÚN VIVO EN LA MONTAÑA ASTURIANA

4.- 3. LA TRANSMISIÓN ESCRITA DEL TEMA EN LOS SIGLOS XVI Y XVII Y EL ROMANCE TRADICIONAL «CONQUEIRO»

*   5.- 4. LA «CREACIÓN» DEL ROMANCE TRADICIONAL. EL TESTIMONIO GITANO-ANDALUZ

*   6.- 5. TRANSMISIÓN Y RECREACIÓN DE CONTENIDOS SIMBÓLICOS. EL EJEMPLO DE EL PRISIONERO

II    PERMANENCIA DE MOTIVOS Y APERTURA DE SIGNIFICADOS: MUERTE DEL PRÍNCIPE DON JUAN

*    7.- 1. EL ROMANCE DE LA MUERTE DEL PRÍNCIPE DON JUAN

*    8.- 2. EL ROMANCE EN LA TRADICIÓN ANTIGUA Y MODERNA

*    9.- 3. EL DOCTOR DE LA PARRA DESAHUCIA AL PRÍNCIPE

10.- 4. LA PRIMERA SECUENCIA DEL ROMANCE UTILIZADA EN 1613 POR VÉLEZ DE GUEVARA

*   11.- 5. LA ENTREVISTA CON FERNANDO EL CATÓLICO

*   12.- 6. LAS DOS SECUENCIAS DEL ROMANCE ORAL EN UN MANUSCRITO DEL SIGLO DE ORO

*    13.- 7. LA DOLOROSA SOLEDAD DE LOS PADRES

*    14.- 8. LA «EPHEBI FILII SENEX FORTITUDO»

*    15.- 9. LA PASIÓN AMOROSA POR MARGARITA

*   16.- 10. SUBVERSIÓN DE LA ESTRUCTURA DE LA SEGUNDA SECUENCIA: EL TRIUNFO DEL AMOR EN LA MUERTE

*   17.- 11. LOS DERECHOS DE LA MUJER

*   18.- 12. LA ESPERANZA DE UN HEREDERO PÓSTUMO

*   19.- 13. ACTUALIZACIONES DE LA ESTRUCTURA HISTÓRICA DEL ROMANCE NOTICIERO

*    20.- 14. DE NUEVO EL DOCTOR DE LA PARRA

*    21.- 15. EL ROMANCE, ENTRE LA HISTORIA Y EL REFERENTE EN QUE SE RE-CREA

III  EL MITO SE HACE HISTORIA. EL ROMANCE Y LA HERENCIA BALADÍSTICA

*    22.- 1. ROMANCERO Y BALADA

*    23.- 2. LOS MODELOS NARRATIVOS SE ADAPTAN: HERENCIA Y RECREACIÓN

*   24.- 3. DIFICULTADES DEL COMPARATISMO. UNA «BALADA» CHINA Y UN ROMANCE: LA BELLA EN MISA

*    25.- 4. UNIDAD DE LA TRADICIÓN PAN-ROMÁNICA Y PERSONALIDAD DE SUS SUBTRADICIONES: EL CABALLERO BURLADO

*    26.- 5. VARIEDAD EN LA TRADICIÓN PENINSULAR DE UNA BALADA DEL OCCIDENTE EUROPEO: LA MUERTE OCULTADA

*    27.- 6. SIGNIFICADO LITERAL Y SIGNIFICADOS SIMBÓLICOS: LA CAZA DE LA MUERTE

*   28.- 7. LA TRADICIÓN PENINSULAR Y SUS RELACIONES CON LA TRADICIÓN PAN-EUROPEA

*     29.- 8. LA SOBREVIVENCIA DE LOS MITOS Y SU ADAPTACIÓN A LA HISTORIA

IV   POÉTICA DE UNA POESÍA COLECTIVA

*     30.- 1. LA CREACIÓN COLECTIVA

*     31.- 2. LOS MATERIALES POÉTICOS EMPLEADOS EN LA CREACIÓN

*     32.- 3. EL ARTE DE LA ARTESANÍA LITERARIA

*     33.- 4. EL LENGUAJE POÉTICO DEL ROMANCERO

*     34.- 5. LA «FÓRMULA» COMO TROPO

*     35.- 6. ADECUACIÓN DE LAS FÓRMULAS A CONTEXTOS INSÓLITOS

*     36.- 7. CÓMO SURGEN NUEVAS FÓRMULAS DE DISCURSO

*     37.- 8. LAS UNIDADES DE LA INTRIGA: LOS MOTIVOS

*     38.- 9. LOS SIGNIFICADOS SIMBÓLICOS

*    39.- 10. LA «SINTAXIS» POÉTICA: EL «ORDO ARTIFICIALIS» Y OTROS RECURSOS ARTÍSTICOS

*    40.- 11. MODALIDADES DE LA NARRACIÓN

APÉNDICES

APÉNDICE I

*    41.- 1. DON ÁLVARO DE LUNA EN EL ROMANCERO

*    42.- 2. EL ROMANCE SEFARDÍ DEL «DUQUE DE BERNAX»

*    43.- 3. EL PAJECICO MORALES Y LA MULA DEL REO

*    44.- 4. EL COMPLEJO DEL ARMIÑO: DON ÁLVARO SE ENTREGA

*    45.- 5. EL PREGÓN Y EL CADALSO

*   46.- 6. LAS DURAS PRISIONES Y EL PICOTEO A UN HOMBRE DELICADO

*    47.- 7. EL AGUILILLA BALLESTERA, A OTRA LUZ

*    48.- 8. LA CONDESA, LOS HIJOS Y LOS CRIADOS NEGROS

*    49.- 9. LA FECHA DEL SUCESO Y EL TÍTULO DEL NOBLE MUERTO

  Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Letras capitulares:
Olde English

49.- 9. LA FECHA DEL SUCESO Y EL TÍTULO DEL NOBLE MUERTO

 

9. LA FECHA DEL SUCESO Y EL TÍTULO DEL NOBLE MUERTO.  APÉNDICE I

     as varias versiones del romance sefardí coinciden en comenzar, como algunos romances noticieros publicados en el siglo XVI89, consignando la fecha del suceso narrado:

Año de noventa y dos,    año de mil y trescientos;

Año de noventa y cuatro,    año de noventa y tres;

El veintiuno de mayo,    año de noventa y tres.

Al veintiuno de mayo,    año de noventa y tres.

Obviamente, estas fechas no coinciden con las de la prisión, el 4 de abril de 1453, o de la ejecución, el 2 de junio de 1453, de don Álvaro. Si la tradición sefardí del siglo XX remonta, como creemos, a un romance noticiero viejo, del siglo XV, habría que suponer que en el prototipo se decía algo así como:

*Año de mil quatrocientos,    año de cinquenta e tres.

A pesar de la discordancia notada en las centenas y en las decenas, entre los textos tradicio­nales del siglo XX y los acontecimientos, no deja de ser notable la pervivencia, en tres de las variantes romancísticas de la fecha, del año «tres», cuya antigüedad en el romance está ase­gurada por las rimas «por él», «Juan Francés», «este mes», «deshacer».

      Posiblemente también remonte al prototipo del romance la referencia, más adelante, al «día de Pascua Florida», pues, aunque se trata de un día de obvias connotaciones folklóri­cas, parece recordar el tiempo en que se produjo la prisión de don Álvaro. Los contempo­ráneos notaron ya la notable coincidencia de los acontecimientos con el valor simbólico de aquellos días del año según el calendario litúrgico:

«El Miércoles, las Ochavas de Pascua Florida, queriendo nuestro señor facer obra nueva, el día que debiera ser de resureçión, fue pasión del dicho Condestable»90.

      La transformación del Condestable, Maestre de Santiago, Conde de San Esteban de Gormaz y Duque de Trujillo en «Duque de Bernax ~ Abernaz ~ Abernal ~ Abernán ~ Al-berná» no me parece obstáculo para la identificación de las dos historias, ya que la onomás­tica está sujeta en el romancero tradicional a frecuentes alteraciones que rara vez podemos explicar (¿será ese nombre una deformación de «Gormaz»?). Resulta, por otra parte bien curioso que la mujer de «el duque» romancístico reciba correctamente (según ya hemos vis­to) 91 el nombre de «la condesa».

Diego Catalán. Arte poética del Romancero oral II. Memoria, invención, artificio.

89  Según puede verse fácilmente en A. Rodríguez Moñino, Diccionario de pliegos sueltos poéticos. Siglo XVI, Madrid: Castalia, 1970 (= DicARM): «El año de quatrocientos    que nouenta y dos corría» (Pérdida de Granada por el Rey Chico), DicARM 684; «Año de mil y quinientos    y dezinueue a mi ver» (Muerte del emperador Maximiliano), DicARM 172; «Año de mil y quinientos    veynte e cinco se dezía, / dezinueue eran de junio,    lunes era aquel día» (Francisco I, prisionero, desembarca en Barce­lona), DicARM 8; «Año de 1500    treynta y cinco que corría» (Conquista de Túnez y La Goleta), Dic­ARM 56; «Año de mil y quinientos     treinta y nueue que corría» (Muerte de la emperatriz), DicARM 160; «Año de mil y quinientos    quarenta y cinco corría» (Muerte de la princesa María, hija de los Re­yes de Portugal), DicARM 542; «Año de cinquenta y tres,    en doce días de Enero» (Fuego en la nao de Lope Hortiz. No romance), DicARM 634; «Año de cinquenta y quatro,    veynte y dos era del mes» y «Año de mil y quinientos    de quatro y cinquenta corría», / a veynte y dos de Setiembre,    un sábado que anochecía» (Incendio de las naos en la ribera del Guadalquivir. No romance y romance), DicARM 858 y 245; «Año de mil e quinientos    cinquenta y nueue se dezía» (Rescate frente a Cádiz de la presa de los turcos), DicARM 189; «Año de mil y quinientos    y sesenta y dos contados» (Desastrosa pérdida de galeras), DicARM 394; «Año de mil y quinientos,    que ochenta y ocho corría» (El rey hace juntar su armada en Lisboa), DicARM 304; «Año de mil y quinientos    y más nouenta y tres años» (Diluvio en la villa de Bilbao), DicARM 371.

90  En su retrato del rey, en las Generaciones y semblanzas, ms. Esc. Z-III-2, f. 25v (ed. cit., p. 43). La fecha 21 de mayo, que citan algunas de las versiones del romance, cae, desde luego, en el tiempo en que don Álvaro estuvo preso en Portillo, pero no corresponde a la de sus «salidas» o traslados (para la ejecución se le sacó de Portillo el viernes, 1 de junio, no antes).

91  Atrás, § 9.

CAPÍTULOS ANTERIORES: 

NOTA INTRODUCTORIA

*   1.- NOTA INTRODUCTORIA. MEMORIA, INVENCIÓN, ARTIFICIO

I.    HALLAZGO DE UNA POESÍA MARGINADA: EL TEMA DEL CORAZÓN DE DURANDARTE

*   2.- 1. EL CORAZÓN DE DURANDARTE, TEMA MOMIFICADO

3.- 2. EL CORAZÓN DE DURANDARTE, TEMA AÚN VIVO EN LA MONTAÑA ASTURIANA

4.- 3. LA TRANSMISIÓN ESCRITA DEL TEMA EN LOS SIGLOS XVI Y XVII Y EL ROMANCE TRADICIONAL «CONQUEIRO»

*   5.- 4. LA «CREACIÓN» DEL ROMANCE TRADICIONAL. EL TESTIMONIO GITANO-ANDALUZ

*   6.- 5. TRANSMISIÓN Y RECREACIÓN DE CONTENIDOS SIMBÓLICOS. EL EJEMPLO DE EL PRISIONERO

II    PERMANENCIA DE MOTIVOS Y APERTURA DE SIGNIFICADOS: MUERTE DEL PRÍNCIPE DON JUAN

*    7.- 1. EL ROMANCE DE LA MUERTE DEL PRÍNCIPE DON JUAN

*    8.- 2. EL ROMANCE EN LA TRADICIÓN ANTIGUA Y MODERNA

*    9.- 3. EL DOCTOR DE LA PARRA DESAHUCIA AL PRÍNCIPE

10.- 4. LA PRIMERA SECUENCIA DEL ROMANCE UTILIZADA EN 1613 POR VÉLEZ DE GUEVARA

*   11.- 5. LA ENTREVISTA CON FERNANDO EL CATÓLICO

*   12.- 6. LAS DOS SECUENCIAS DEL ROMANCE ORAL EN UN MANUSCRITO DEL SIGLO DE ORO

*    13.- 7. LA DOLOROSA SOLEDAD DE LOS PADRES

*    14.- 8. LA «EPHEBI FILII SENEX FORTITUDO»

*    15.- 9. LA PASIÓN AMOROSA POR MARGARITA

*   16.- 10. SUBVERSIÓN DE LA ESTRUCTURA DE LA SEGUNDA SECUENCIA: EL TRIUNFO DEL AMOR EN LA MUERTE

*   17.- 11. LOS DERECHOS DE LA MUJER

*   18.- 12. LA ESPERANZA DE UN HEREDERO PÓSTUMO

*   19.- 13. ACTUALIZACIONES DE LA ESTRUCTURA HISTÓRICA DEL ROMANCE NOTICIERO

*    20.- 14. DE NUEVO EL DOCTOR DE LA PARRA

*    21.- 15. EL ROMANCE, ENTRE LA HISTORIA Y EL REFERENTE EN QUE SE RE-CREA

III  EL MITO SE HACE HISTORIA. EL ROMANCE Y LA HERENCIA BALADÍSTICA

*    22.- 1. ROMANCERO Y BALADA

*    23.- 2. LOS MODELOS NARRATIVOS SE ADAPTAN: HERENCIA Y RECREACIÓN

*   24.- 3. DIFICULTADES DEL COMPARATISMO. UNA «BALADA» CHINA Y UN ROMANCE: LA BELLA EN MISA

*    25.- 4. UNIDAD DE LA TRADICIÓN PAN-ROMÁNICA Y PERSONALIDAD DE SUS SUBTRADICIONES: EL CABALLERO BURLADO

*    26.- 5. VARIEDAD EN LA TRADICIÓN PENINSULAR DE UNA BALADA DEL OCCIDENTE EUROPEO: LA MUERTE OCULTADA

*    27.- 6. SIGNIFICADO LITERAL Y SIGNIFICADOS SIMBÓLICOS: LA CAZA DE LA MUERTE

*   28.- 7. LA TRADICIÓN PENINSULAR Y SUS RELACIONES CON LA TRADICIÓN PAN-EUROPEA

*     29.- 8. LA SOBREVIVENCIA DE LOS MITOS Y SU ADAPTACIÓN A LA HISTORIA

IV   POÉTICA DE UNA POESÍA COLECTIVA

*     30.- 1. LA CREACIÓN COLECTIVA

*     31.- 2. LOS MATERIALES POÉTICOS EMPLEADOS EN LA CREACIÓN

*     32.- 3. EL ARTE DE LA ARTESANÍA LITERARIA

*     33.- 4. EL LENGUAJE POÉTICO DEL ROMANCERO

*     34.- 5. LA «FÓRMULA» COMO TROPO

*     35.- 6. ADECUACIÓN DE LAS FÓRMULAS A CONTEXTOS INSÓLITOS

*     36.- 7. CÓMO SURGEN NUEVAS FÓRMULAS DE DISCURSO

*     37.- 8. LAS UNIDADES DE LA INTRIGA: LOS MOTIVOS

*     38.- 9. LOS SIGNIFICADOS SIMBÓLICOS

*    39.- 10. LA «SINTAXIS» POÉTICA: EL «ORDO ARTIFICIALIS» Y OTROS RECURSOS ARTÍSTICOS

*    40.- 11. MODALIDADES DE LA NARRACIÓN

APÉNDICES

APÉNDICE I

*    41.- 1. DON ÁLVARO DE LUNA EN EL ROMANCERO

*    42.- 2. EL ROMANCE SEFARDÍ DEL «DUQUE DE BERNAX»

*    43.- 3. EL PAJECICO MORALES Y LA MULA DEL REO

*    44.- 4. EL COMPLEJO DEL ARMIÑO: DON ÁLVARO SE ENTREGA

*    45.- 5. EL PREGÓN Y EL CADALSO

*   46.- 6. LAS DURAS PRISIONES Y EL PICOTEO A UN HOMBRE DELICADO

*    47.- 7. EL AGUILILLA BALLESTERA, A OTRA LUZ

*    48.- 8. LA CONDESA, LOS HIJOS Y LOS CRIADOS NEGROS

  Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Letras capitulares:
Olde English

Imagen de portada: Hans Holbein, el joven: Danza de la muerte.