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ROMANCERO DE LA CUESTA DEL ZARZAL

119.- 8. EL REY «CELTÍBERO» REPUEBLA LA CELTIBERIA

119.- 8. EL REY «CELTÍBERO» REPUEBLA LA CELTIBERIA

8. EL REY «CELTÍBERO» REPUEBLA LA CELTIBERIA. XIII. DE NÁJERA A SALOBREÑA. NOTAS LINGÜÍSTICAS E HISTÓRICAS SOBRE UN REINO EN ESTADO LATENTE.

      El rey «celtíbero» (como llamaban a Alfonso I sus enemigos en Galicia y León)90, una vez estabilizada hasta cierto punto la situación del Imperio toledano, emprendió una política más netamente pirenaica, en íntima colaboración con sus aliados los señores francos de ultrapuertos. Aprovechando la crisis del emirato almorávide, incorporó a sus dominios desde Tudela y Zaragoza hasta Morella (1117-1119)91. La rendición de las ciudades del valle del Ebro (Zaragoza, 18-dic.-1118; Tudela, 25-feb.-1119; Tarazona, poco después)92 fue conseguida previa ocupación o sumisión de Morella (1117)93 y del macizo montañoso de Aliaga (con sus términos: Pitarque, Jarque, Galve, Alcalá de la Selva, etc.)94, así como de Belchite95 (donde Alfonso I organizará la primera Cofradía militar, con vistas al dominio de las playas levantinas)96.

      Pero la colonización del valle del Ebro, con su densa población musulmana, no podía realizarse sin cerrar la vía natural de penetración desde Valencia, a lo largo de la depresión del Guadalaviar, el Jiloca y el Jalón, que, dominada por las estratégicas plazas de Daroca, Medinaceli y Calatayud, seguía estando en manos de los almorávides. La ocupación de esta región exigió a Alfonso una nueva campaña, íntimamente relacionada con el fortalecimiento previo de las posiciones navarras en la Extremadu­ra del alto Duero. El 13 de diciembre de 1119, Alfonso I (desde Pedraza, en la Extre­madura segoviana) se dice reinar «in mea populatione quod dicitur Soria»97 y en marzo de 1120 da fuero a la nueva ciudad98, situándola en el recién creado obispado de Tarazona, pero dotándola de un amplísimo alfoz equivalente a lo que hoy es la provincia de Soria99. Del gobierno de la nueva tenencia encarga al «maiordomo Regis»100 Íñigo López (1121-1125)101. Con Soria a la espalda, Alfonso emprendió esa primavera el ataque a Calatayud; pero antes de lograr su dominio, tuvo que enfrentarse con un gran ejército almorávide, enviado contra Zaragoza por el Emir de los musulmanes, ’Alī, al mando de su hermano Ibrāhīm. Aunque al gobernador de Sevi­lla se sumaron los de Lérida, Granada y Murcia, e incluso los arraeces locales someti­dos a los almorávides, como 'Azzūn b. Galbūn (que debía tener Molina)102, la batalla de Cutanda (17-jun.-1120) fue tan desastrosa para los musulmanes que decidió la suerte de toda la región103: Alfonso I se adueñó inmediatamente de Calatayud (24-jun.-1120) y en los años inmediatos llevó la frontera hasta las cabeceras del Jalón y del Jiloca.

      No sabemos cuándo Alfonso I entró en Medinaceli104; pero en 1121 o a principios de 1122105 restauró, de acuerdo con el arzobispo de Toledo, la diócesis de Sigüenza, dándole como término las tierras recién sometidas de Calatayud, Ariza, Medinaceli y Daroca. Como tenente de esta última plaza (en la que se preciaba de reinar en un documento de junio de 1122) colocó Alfonso I, quizá, a su muy privado Fortún Garcés Caxal, señor de Nájera (1124-1133)106. Entre tanto, en el obispado de Tarazona, avanzaba lentamente la repoblación de las tierras altas del NO. de Soria: en 1122 el obispo se ocupa de dar fueros a Santa María de Tera107; en 1124108 ó 1125 hace su aparición, entre las tenencias del reino navarro-aragonés, la de Borovia, al pie del Moncayo, encomendada al señor de Alfaro109. Quizá por entonces pobló Alfonso I Salas, no lejos de Ólvega110.

      Para sellar toda esta labor de conquista y repoblación, Alfonso I se asienta, en setiembre de 1124111, en la nueva «frontera» de su reino112, en el alto Jiloca, desde donde se preocupa de que se pueble Cariñena113. Allí estando, crea una nueva población, Monreal del Campo114, donde sitúa una nueva Militia Christi, a la cual concede un cuarto de las rentas reales de un amplio territorio que los caballeros de Cristo deben ayudarle a conquistar: desde el puerto de Cariñena y Bubierca, hasta Molina, Cuenca, Segorbe y Buñol115.

      Aunque ambicioso, este programa señalado a la nueva Militia no colmaba las aspiraciones de Alfonso, que, con Monreal del Campo, se sentía en posesión de la llave del Levante. En setiembre de 1125 el rey, acompañado de un enorme ejército, parte camino de Valencia (20-oct.), Murcia y Guadix (18-nov.), dispuesto a someter Granada (a cuya vista se encuentra el 7-en.-1126). Esta gran expedición (que concluyó en jun.-1126) no consiguió su principal objetivo, pero puso de manifiesto la voluntad del rey «celtíbero» de no reconocer otras fronteras para su reino en expansión que las costas de Motril, Salobreña y Vélez-Málaga (de ahí que tomase simbólica posesión del Mediterráneo embarcándose y comiéndose un pez)116.

      En todas las empresas militares de Alfonso I sabemos que colaboraron, sin distinción de procedencias, sus vasallos ultrapirenaicos, aragoneses y na­varros; pero creo evidente que, en términos estadísticos, la expansión demo­gráfica hacia el Sur tuvo que estar condicionada por factores geográficos. Los dos grandes esfuerzos de Alfonso (por no hablar del tercero y más falli­do en el área Lérida-Fraga-Tortosa) para conseguir la absorción de la Marca Superior de al-Andalus, tuvieron como base de partida dos secciones bien diferenciadas de su reino pirenaico: si la ocupación, en 1117-1119, del valle del Ebro y de las fragosas hoces, páramos y sierras entre Aliaga y Morella se logra, sin duda, a partir de Aragón, en cambio, Soria, Medinaceli, Calatayud, Cariñena, Daroca y Monreal parece que, en sus orígenes (1120-1124), fueron una «frontera» del reino navarro najerense.

      Si estas consideraciones históricas son ciertas, las dos áreas léxicas, al Sur del Ebro, de fizón (y variantes) y de guizque (y variantes) tendrían una clara explicación. De no serlo, tendríamos que considerar una asombrosa coincidencia la del triángulo de fizón, definido por las localidades del ALPI, núms. 620 Boquiñeni, 623 Cadrete, 626 Letux, 632 Alloza, 637 Villarluengo y 750 Cinctorres, con el constituido por Tudela, Zaragoza, Belchite, Aliaga y Morella (campaña de 1117-1119), y la del cuadrilátero de disposición NO.-SE. de guizque, dibujado por 443 Yanguas, 442 Vinuesa, 441 Alcubilla, 444 Muro de Agreda, 445 Tardajos, 447 Caltojar, 622 Tierga, 446 Cihuera, 448 Layna, 625 Codos, 624 Campillo, 630 Blancas y 636 Alfambra, con el forma­do por las comarcas del alto Duero, el Jalón y el Jiloca ocupadas y repobla­das entre 1120 y 1124.

Diego Catalán. El español. Orígenes de su diversidad (1989)

NOTAS

90   Cfr. Hist. Compostelana I. 64. 3 («saevus igitur Celtiberus Gallaetiam furibundus intra-vit...»).                                                                                        

91   En el fuero de Belchite (13-dic-1119) Alfonso dice reinar «Dei gratia in Çaragoça et in Tutela usque ad Morella...», CODOIN-Aragón VIII, pág. 9. El dominio de Morella no fue pasajero: todavía en un doc. de 1129 (Doc. reconq. § 152) se expresa que Alfonso reina «de Bilfurato usque Murella» (la fecha se comprueba gracias al Doc. reconq. § 157 de 5-may -1129 que cita los mismos cuatro señores de Calahorra).

92   Véase J. M. Lacarra «La conquista de Zaragoza por Alfonso I», Al-Andalus XII (1947) 65-96.

93   «In era MaCaLaVa... in anno quando fuit presa Moriella» (Al-Andalus, XII, 1947, 74 n.1).

94   Cuando Alfonso entra a ver la Aljafería de Zaragoza, 18-dic-1118, da a Lope Ibáñez de Tarazona «Ailaga cum suos terminos, et Bitarg, et Siarg et Apelia, et Calue, et Alcala similiter cum illos terminos», Doc. reconq. § 12.

95   «Galin Sanz de Belgit», a quien Alfonso concede la plaza a perpetuidad, figura ya entre los señores que suscriben el fuero dado a Zaragoza en en. 1119 (Al-Andalus XII 1947, 75) El fuero de Belchite es de 13-dic-1119.                                                                       

96   Véase J. M. Lacarra, Vida de Alfonso el Batallador (Zaragoza, 1971) págs 71-74 La confirmación de la Cofradía se fecha hacia abril de 1122.                               

97   Fuero de Belchite (CODOIN-Aragón VIII, pág. 9. Yerra V. de la Fuente en Esp. Sagr. XLIX, págs. 329-330, cuando lo fecha en 1116). Posiblemente se ocupaba de la restauración del obispado de Segovia (pues el 25-en.-1120 es consagrado el primer obispo de esa ciudad). Este documento confirma la noticia de los Anales compostelanos: «Era MCLVII populavit rex Alde-fonsus Soriam» (Esp. Sagr. XXIII, 321).

98   Sobre la fecha del fuero véase M. Serrano y Sanz, BRAE, VIII (1921), 582-589.

99  «Hec sunt terminos...: De Taraçona ad Soriam, et ad Calahora, et ad Ochon, a la Cogola, a Lara, a Lerma, a Baldavellano, a Peña Fiel, a Segobia, a Madrit, ad Oreia, a Molina, a Calatahub. Finitur terminus ad Taraçona». Sorprenden los términos de referencia, especialmen­te la falta de toda mención de San Esteban de Gormaz, de Medinaceli y de Guadalajara (e Hita).

100  Cargo con que confirma la carta de población.

101  Firma con regularidad entre los tenentes navarro-aragoneses desde 1121 a 1125. Desde febrero de 1127 hasta el fin del reinado aparece en su lugar Fortún López. Sobre la necesidad de intercambiar la fecha de varios documentos de 1124 (era MCLXII) y de 1127 (era MCLXV) véase J. M. Lacarra, EEMCA, III (1948), 461-473. Es falso, sin embargo, el que un supuesto hijo de Iñigo López llamado «Garsia Enneci, qui tenebat Soriam» se pasase a Alfonso VII: «Soriam» es un error de Berganza por «Ceiam». (Varios docs, de 1116, 1117 y 1118 que llevarían la confirmación de Iñigo López dominante en Soria, Esp. Sagr. L, págs. 329-330 y 385-387, EEMCA II, 392, n. 127 y S. Mill. § 301, están mal fechados).

102  Por tratarse del «Abengalbón» inmortalizado por el poeta del Mio Cid suele aceptarse que era señor de Molina.

103  Véase el pormenorizado relato de Ibn Idārī, al-Bayān al mugrib. Cfr. A. Huici, en Al-Andalus, XXVIII (1963), 313-330.

104  Cfr., para lo que sigue, A. Ubieto, «Los primeros años de la diócesis de Sigüenza», Homenaje a Johannes Vincke (Madrid, 1962-63), 135-148.

105  La fecha de la consagración de Bernardo de Agen se deduce de un documento de 1144 en que el obispo dice ser el año «vigesimo tertio ordinationis meae»; cfr. T. Minguella, Historia de la Diócesis de Sigüenza I (Madrid, 1910), pág. 63. El obispo de Sigüenza asiste ya a la asamblea en que se conceden indulgencias a la Cofradía de Belchite hacia abril de 1122 (según A. Ubieto, EEMCA V, 1952, 427-434).

106   Doc. reconq. § 307. Pero quizá se trate de Daroca de Rioja.

107   S. Mill. §303.

108   E. Corona Bartech, EEMCA II (1946), 392, cita a «Eneco Enequiz» como tenente en Borovia y Alfaro (1124-1127). De las tres referencias que da, la de Esp. Sagr. L, 390 es errónea, pues en ella figura como tenente de Borovia y Alfaro (1127) Lope Íñiguez. No he visto los documentos de la Catedral de Pamplona, ni del Archivo Municipal de Huesca a que remite.

109   Lope Íñiguez confirma como tenente en Borovia o en Borovia y Alfaro documentos de 1125, 1127, 1128, 1129, 1130 y 1131.

110   En 1135 Alfonso VII alude a «Salas illam populationem novam quam populavit Adefonsus rex Aragonie cum omnibus terminis suis ad radicem Montis Caci inter Agredan et Olbegam», Sigüen. I, pág. 354.

111   Doc. reconq. §121.

112    Días después, estando en Daroca recordará cuando se hallaba «apud Monreal quando ibi tenebamus fronteram», Doc. reconq. § 122.

113   «...dono tibi Carengena populare... ut habeas in ista predicta Carangena tantum quan­tum ibi potueris populare...», Doc. reconq. § 121.

114   «in illa populacione de Mont Regal» fecha el documento de septiembre (Doc. reconq. § 121).

115   Doc. reconq. § 121. La memoria no lleva fecha. La de 1128, que propone Lacarra, es completamente arbitraria; puede muy bien ser de 1124, como él mismo reconoce en Vida de Alfonso el Batallador (Zaragoza, 1971), págs. 94-96.

116   R. Dozy, Recherches sur l’histoire et la littérature de l’Espagne I, 3ª ed. (Paris-Leyde, 1881), pág. 358.

CAPÍTULOS ANTERIORES:  EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

ADVERTENCIA

1.- EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

I ORÍGENES DEL PLURALISMO NORMATIVO DEL ESPAÑOL DE HOY

*   2.-1. EL FIN DEL FONEMA /Z/ [DZ - Z] EN ESPAÑOL

*   3.- 2. EL FIN DEL FONEMA /Z/

*   4.- 3. ¿PROCESO FONÉTICO O CAMBIO FONOLÓGICO?

*   5.- 4. ¿PROPAGACIÓN DE UN CAMBIO FONÉTICO O DE UN SISTEMA FONOLÓGICO?

*   6.- 5. LA FALTA DE DISTINCIÓN /Z/ : /Ç/, REGIONALISMO CASTELLANO - VIEJO

*   7.- 6. LA CONFUSIÓN SE CONVIERTE EN NORMA DEL HABLA DE LA CORTE (FINALES DEL SIGLO XVI)

*    8.- 7. LA PÉRDIDA DE LA DISTINCIÓN /Ç/ : /Z/ NORMA GENERAL DEL HABLA (EN EL PRIMER CUARTO DEL SIGLO XVII)

*   9.- 8. EL CAMBIO EN LA NORMA CORTESANA, VISTO POR LOS GRAMÁTICOS EXTRANJEROS

10.- 9. EL ESPAÑOL ORIENTAL ANTE EL TRIUNFO DE LA NUEVA NORMA DE MADRID

11.- 10. RESISTENCIA DEL ANTIGUO SISTEMA TOLEDANO EN LA ALTA EXTREMADURA

*   12.- 11. LA NUEVA NORMA ANTE EL CECEO ANDALUZ

*   13.- 12. CONCLUSIÓN

 II EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA.

*   14.- 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN

*   15.- 2. CECEOSOS DE LENGUA ESTROPAJOSA

*   16.- 3. CECEOSOS POR HÁBITO LINGÜÍSTICO

17.- 4. COMUNIDADES CECEOSAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVI. SU LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y SOCIAL

18.- 5. EL ÇEZEO SEVILLANO EN TIEMPO DE LOS REYES CATÓLICOS, SEGÚN EL TESTIMONIO DE LAS GRAFÍAS

*    19.- 6. EL ÇEÇEO SEVILLANO, DESCRITO POR NEBRIXA

20.- 7. CARÁCTER FRICATIVO DE LA /Ç/ Y DE LA /Z/ DEL SEVILLANO MEDIEVAL

*    21.- 8. LAS GRAFÍAS Y EL ÇEZEO MEDIEVAL

*   22.- 9. CONCLUSIÓN: EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA

III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 23.- III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 24.- 1. CONSIDERACIONES DIACRÓNICAS ACERCA DE LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL

* 25.- 2. LAS SIBILANTES IMPLOSIVAS EN EL ESPAÑOL DE ESPAÑA: GEOGRAFÍA Y DIACRONÍA

26.- 3. LA EVOLUCIÓN DE -S, -Z COMPARADA CON LA DE -R, -L

*   27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

* 28.- 5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

29.- IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

*    30.- 1. SINGULARIDAD DEL HABLA «CHINATA»

*    31.- 2. PERSONALIDAD LINGÜÍSTICA DE NUESTRO AUTOR

*    32.- 3. TEXTOS

 * 33.- 4. EL SISTEMA FONOLÓGICO «CHINATO» EN LA CONCIENCIA DE NUESTRO AUTOR

*   34.- 5. PROBLEMAS DE FONÉTICA SINTÁCTICA

*   35.- 6. DEBILIDAD DE LA ANALOGÍA MORFOLÓGICA

V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*  36.- V GÉNESIS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO (ONDAS VARIAS A TRAVÉS DEL OCÉANO)

*   37.- 1. EL ÇEZEO [ÇEZ̧EO] SEVILLANO Y EL ESPAÑOL DE CANARIAS Y LAS ANTILLAS EN EL PRIMER CUARTO DEL S. XVI

*   38.- 2. EL ESPAÑOL ULTRAMARINO DE LOS PUERTOS Y EL ESPAÑOL MERIDIONAL

VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   39.- VI. EL ESPAÑOL CANARIO. ENTRE EUROPA Y AMÉRICA

*   40.- 1. EL ESPAÑOL DE LOS PUERTOS DE AMÉRICA

*   41.- 2. EL DATO CANARIO: ESTRATOS VARIOS DEL ESPAÑOL ATLÁNTICO

*   42.- 3. CONSONANTES IMPLOSIVAS

*    43.- 4. EL FONEMA /H/

*   44.- 5. LA -D- (< -T- LATINA)

*   45.- 6. LA OPOSICIÓN [L PALATAL] : [Y] Y EL YEÍSMO

*   46.- 7. LA -CH-

*    47.- 8. LA DIPTONGACIÓN DE LOS HIATOS

*    48.- 9. CONCLUSIÓN

VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    49.- VII. EL ESPAÑOL EN CANARIAS

*    50.- 1. LA DIALECTALIZACIÓN VERTICAL: COEXISTENCIA DE MODALIDADES ARCAIZANTES Y NEOLÓGICAS DE ESPAÑOL ATLÁNTICO

*    51.- 2. EL CONFLICTO ENTRE LA NORMA REGIONAL Y EL ESPAÑOL NORMATIVO

*    52.- 3. DOCUMENTACIÓN (ILUSTRATIVA DE LAS CUESTIONES TRATADAS)

*    53. 4. LA S SONORA

*    54.- 5. EL CECEO: VARIANTES SISEANTES Y CICEANTES

*    55.- 6. LA ASPIRACIÓN

*    56.- 7. YEÍSMO Y CONSERVACIÓN DE LL

*    57.- 8. CONSERVACIÓN Y PÉRDIDA DE -D-

*    58.- 9. VOCALIZACIÓN DE LA D EN EL GRUPO -DR-

*    59.- 10. ASPIRACIÓN Y CONSERVACIÓN DE -S IMPLOSIVA

*    60.- 11. DISTINCIÓN Y NEUTRALIZACIÓN DE -R, -L

*    61.- 12. LOS GRUPOS -RN-, -RL-: CONSERVACIÓN Y ASPIRACIÓN DE LA IMPLOSIVA

*    62.- 13. PÉRDIDA DE LA -R DEL INFINITIVO POR INFLUJO DEL CONTORNO

*    63.- 14. PÉRDIDA DE IMPLOSIVAS

*    64.- 15. RESULTADOS VARIOS DE -NH-, -LH- Y -RH-

*    65.- 16. GRUPOS CULTOS

*    66.- 17. HIATOS, CONVERTIDOS EN DIPTONGOS DECRECIENTES

*    67.- 18. HIATOS, CONVERTIDOS EN DIPTONGOS CRECIENTES

*    68.- 19. [W] > [GW] INICIAL, INTERVOCÁLICO Y TRAS R

*    69.- 20. GENERALIZACIÓN DEL PREFIJO ES-

*   70.- 21. VOCAL ANALÓGICA EN EL PRESENTE DE «HABER»

*    71.- 22. VOCAL ANALÓGICA EN LA PERSONA «NOSOTROS»

*     72.- 23. ACENTUACIÓN ANALÓGICA EN LA PERSONA «NOSOTROS» DEL SUBJUNTIVO

 *    73.- 24. «NOS», MORFEMA DE LA PERSONA «NOSOTROS» EN EL VERBO

*     74.- 25. «LOSOTROS» ( NOSOTROS’) Y «LOS» (NOS’)

*     75.- 26. PÉRDIDA Y CONSERVACIÓN DE LA PERSONA «VOSOTROS»

*     76.- 27. INEXISTENCIA DE LEÍSMO Y LAÍSMO

*     77.- 28. EL POSESIVO DE TERCERA PERSONA

*    78.- 29. PERSISTENCIA DEL VERBO «HABER» (’TENER’)

*    79.- 30. «SER», AUXILIAR DE VERBOS TRANSITIVOS Y REFLEXIVOS. EL IMPERSONAL «HABER»

*    80.- 31. CONSTRUCCIONES ANÓMALAS CON «HABER» Y «SER», POR CRUCE DE FRASES

*    81.- 32. PASADO SIMPLE Y PASADO COMPUESTO

*    82.- 33. POSPOSICIÓN DEL PRONOMBRE ÁTONO

VIII. EL ESPAÑOL EN TENERIFE Y EN LA ROMANIA NOVA

*    83.- VIII. EL ESPAÑOL EN TENERIFE Y EN LA ROMANIA NOVA. PROBLEMAS METODOLÓGICOS

*    84.- 1. FRAGMENTACIÓN GEOGRÁFICA Y ESTRATIFICACIÓN SOCIO-CULTURAL

*     85.- 2. FONÉTICA

*     86.-3. MORFOLOGÍA

*     87.- 4. SINTAXIS

*     88.- 5. LÉXICO

*     89.- 6. CONCLUSIÓN

IX. EL «ALPI» Y LA ESTRUCTURACIÓN DIALECTAL DE LOS DOMINIOS LINGÜÍSTICOS DE LA IBERO-ROMANIA

*    90.- IX. EL «ALPI» Y LA ESTRUCTURACIÓN DIALECTAL DE LOS DOMINIOS LINGÜÍSTICOS DE LA IBERO-ROMANIA

*    91.- 1. LOS MAPAS FONÉTICOS

*    92.- 2. LOS RINCONES DIALECTALES LEONÉS Y ARAGONÉS

*    93.- 3. EL DOMINIO LINGÜÍSTICO CASTELLANO

*    94.- 4. EL DOMINIO LINGÜÍSTICO CATALÁN

*    95.- 5. EL DOMINIO LINGÜÍSTICO GALLEGO-PORTUGUÉS

*    96.- 6. EN SUMA

X . NUEVOS ENFOQUES DE LA FONOLOGÍA ESPAÑOLA

*    97.- X. NUEVOS ENFOQUES DE LA FONOLOGÍA ESPAÑOLA

*    98.- 1. FONOLOGÍA GENERAL

*    99.- 2. DESCRIPCIÓN FONOLÓGICA DEL ESPAÑOL ACTUAL

*    100.- 3. FONOLOGÍA DIACRÓNICA DEL ESPAÑOL

*   101.- 4. APRECIACIONES FINALES

XI. CONFLICTO DE SISTEMAS EN EL MARCO DE UNA LENGUA NATURAL. UN PROBLEMA CENTRAL PARA LA ÍBERO-ROMANÍSTICA.

*    102.- 1. NECESIDAD DE LOS ESTUDIOS SOCIOLINGÜÍSTICOS

*    103.- 2. LA LINGÜÍSTICA ÍBERO-ROMÁNICA ANTE LA CRISIS DE LA ROMANÍSTICA

XII. LA PRONUNCIACIÓN [IHANTE], POR /IFFANTE/, EN LA RIOJA DEL SIGLO XI. ANOTACIONES A UNA OBSERVACIÓN DIALECTOLÓGICA DE UN HISTORIADOR ÁRABE.

*   104.- XII. LA PRONUNCIACIÓN [IHANTE], POR /IFFANTE/, EN LA RIOJA DEL SIGLO XI. ANOTACIONES A UNA OBSERVACIÓN DIALECTOLÓGICA DE UN HISTORIADOR ÁRABE

*    105.- 1. «EL NOMBRE DE ILFANTE LO PRONUNCIAN ILHANTE, CAMBIANDO LA F EN H AL HABLAR»

*    106.- 2. EL «ILHANTE» QUE SALIÓ PARA EL PAÍS DEL ISLAM

*    107.- 3. LA F- PRONUNCIADA H EN TIERRAS DE NÁJERA

*    108.- 4. LA F- PRECEDIDA DE NASAL EN LATÍN

*    109.- 5. LA F- PRECEDIDA DE NASAL EN CASTELLANO

*    110.- 6. LOS GRUPOS ROMANCES -N’F-, -NT’F- Y LA ASPIRACIÓN

*    111.- 7. CONCLUSIÓN

XIIIDE NÁJERA A SALOBREÑA. NOTAS LINGÜÍSTICAS E HISTÓRICAS SOBRE UN REINO EN ESTADO LATENTE

*    112.- 1. ATLAS REGIONALES Y ATLAS NACIONALES

*    113.- 2. LAS DIVISIONES INTERNAS DEL COMPLEJO DIALECTAL CASTELLANO

*    114.- 3. UN «DOMINIO» LINGÜÍSTICO DESCONOCIDO ENTRE CASTILLA Y ARAGÓN

*    115.- 4. UN REINO EN ESTADO LATENTE EN LA «CELTIBERIA»

116.- 5. PERSONAJES NAJERENSES EN EL REINO DE GRANADA ANTES DE LA «REVOLUCIÓN» ALMORÁVIDE

*    117.- 6. «DE CALAGURRA USQUE AD CUENCA», BAJO EL DOMINIO DE ALFONSO VI

*    118.- 7. RENACIMIENTO DE LA GRAN NAVARRA NAJERENSE BAJO ALFONSO I

Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Letra mayúscula B del S/ XII,  vía www.fromoldbooks.org

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