Blogia
ROMANCERO DE LA CUESTA DEL ZARZAL

EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

34.- 5. PROBLEMAS DE FONÉTICA SINTÁCTICA

34.- 5. PROBLEMAS DE FONÉTICA SINTÁCTICA

5. PROBLEMAS DE FONÉTICA SINTÁCTICA. IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE.

      Si para un hablante alfabetizado en castelllano normativo la representa­ción del sistema fonológico chinato ofrece problemas, aún más conflictivo resulta el comportamiento de esos fonemas en fonética sintáctica: la s- y z-iniciales (>θ), como es natural, no se sonorizan jamás, aunque queden en posición intervocálica por  fonética sintáctica (mu cegura, tece, no zabel, ba ciendo, me zargo, etc.); pero la -s y -z finales, que normalmente producen la aspirada -j ([x] ~ [ḥ]), se sonorizan automáticamente en d [đ] al hallarse entre vocales (zanta-d-ibuenaj; lo-d-uijtej; buerba-d-acordal; Dio-d-ampara, etc.).

      Nuestro chinato-hablante alude a este problema alegando un único ejemplo:

    «es difícil poder escribir como se pronuncia, y sobre todo yo que tengo muchas faltas de ortografía; a pesar de que la palabra badamicada es preci­so escribirla así para que suene como se pronuncia.»

       Gregoria Canelo, al transportar a la lengua escrita las formas del habla viva tropieza con el escollo de que la unidad sintagmática «frase» resulta inanalizable al no ser fonéticamente separables las unidades gramaticales menores: sustantivo, verbo, pronombre, etc. Gregoria Canelo no pone más ejemplos de esta dificultad que el citado; pero, al dar forma escrita al fluir de su habla, se ve en la precisión de cortar en palabras la frase, lo que equivale a un cierto análisis gramatical.

      A veces nuestro autor se inclina por la inanalizabilidad de la unidad sintagmática, pero sin que esa unidad llegue a abarcar toda una frase (como ocurre en el ejemplo extremo aducido por ella como ilustración del proble­ma, la «palabra» badamicada):

    bedami ’ve(s) a mi’; podenezo ’pues en eso’ (2 veces); badami cada; edimpocibre ’es imposible’; modobligara ’nos obligara’; modajpera ’nos espera’; lodotroj ’los otros’; zudamigaj ’sus amigas’.

       Más frecuentemente Gregoria Canelo opta por el análisis.

       Frente al ejemplo, único en su género de lleba ceidejte ’llevaseis este’; los demás forman la regla: acierta da ’aciertas a’; tu deja del puejto ’tú dejas el puesto’; no te buerba da cordal ’no te vuelvas a acordar’; pohemo dechai ’podemos echar’; ajperamo del ’esperamos el...’; llebalmo da lotro ’llevarnos al otro’; ajperandomo dejtán ’esperándonos están’; Dio dampara ’Dios ampara’; dormihito dejtán ’dormiditos están’; doj perra da guardiente ’dos perras de aguardiente’; zanta di buenaj ’santas y buenas’; zolo delloj ’solos ellos’; lo duijtej ’los oíste(s)’; lo dui ’los oí’; la dendivaj ’las encías’; la dalaj ’las alas’; po dece ’pues ese’.

 

      A través de estos análisis podemos reconstruir el concepto que de la especial estructura de su sistema lingüístico tiene un hablante chinato; y, por vía de comparación, entender mejor estados antiguos de las lenguas roman­ces en que los sintagmas gozaban de gran libertad, sin que el análisis grama­tical destruyese su carácter fundamentalmente unitario en el fluir del habla.

Diego Catalán. El español. Orígenes de su diversidad (1989)

CAPÍTULOS ANTERIORES:  EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

ADVERTENCIA

1.- EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

I ORÍGENES DEL PLURALISMO NORMATIVO DEL ESPAÑOL DE HOY

*   2.-1. EL FIN DEL FONEMA /Z/ [DZ - Z] EN ESPAÑOL

*   3.- 2. EL FIN DEL FONEMA /Z/

*   4.- 3. ¿PROCESO FONÉTICO O CAMBIO FONOLÓGICO?

*   5.- 4. ¿PROPAGACIÓN DE UN CAMBIO FONÉTICO O DE UN SISTEMA FONOLÓGICO?

*   6.- 5. LA FALTA DE DISTINCIÓN /Z/ : /Ç/, REGIONALISMO CASTELLANO - VIEJO

*   7.- 6. LA CONFUSIÓN SE CONVIERTE EN NORMA DEL HABLA DE LA CORTE (FINALES DEL SIGLO XVI)

*    8.- 7. LA PÉRDIDA DE LA DISTINCIÓN /Ç/ : /Z/ NORMA GENERAL DEL HABLA (EN EL PRIMER CUARTO DEL SIGLO XVII)

*   9.- 8. EL CAMBIO EN LA NORMA CORTESANA, VISTO POR LOS GRAMÁTICOS EXTRANJEROS

10.- 9. EL ESPAÑOL ORIENTAL ANTE EL TRIUNFO DE LA NUEVA NORMA DE MADRID

11.- 10. RESISTENCIA DEL ANTIGUO SISTEMA TOLEDANO EN LA ALTA EXTREMADURA

*   12.- 11. LA NUEVA NORMA ANTE EL CECEO ANDALUZ

*   13.- 12. CONCLUSIÓN

 II EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA.

*   14.- 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN

*   15.- 2. CECEOSOS DE LENGUA ESTROPAJOSA

*   16.- 3. CECEOSOS POR HÁBITO LINGÜÍSTICO

17.- 4. COMUNIDADES CECEOSAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVI. SU LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y SOCIAL

18.- 5. EL ÇEZEO SEVILLANO EN TIEMPO DE LOS REYES CATÓLICOS, SEGÚN EL TESTIMONIO DE LAS GRAFÍAS

*    19.- 6. EL ÇEÇEO SEVILLANO, DESCRITO POR NEBRIXA

20.- 7. CARÁCTER FRICATIVO DE LA /Ç/ Y DE LA /Z/ DEL SEVILLANO MEDIEVAL

*    21.- 8. LAS GRAFÍAS Y EL ÇEZEO MEDIEVAL

*   22.- 9. CONCLUSIÓN: EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA

III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 23.- III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 24.- 1. CONSIDERACIONES DIACRÓNICAS ACERCA DE LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL

* 25.- 2. LAS SIBILANTES IMPLOSIVAS EN EL ESPAÑOL DE ESPAÑA: GEOGRAFÍA Y DIACRONÍA

26.- 3. LA EVOLUCIÓN DE -S, -Z COMPARADA CON LA DE -R, -L

*   27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

* 28.- 5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

29.- IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

*    30.- 1. SINGULARIDAD DEL HABLA «CHINATA»

*    31.- 2. PERSONALIDAD LINGÜÍSTICA DE NUESTRO AUTOR

*    32.- 3. TEXTOS

 * 33.- 4. EL SISTEMA FONOLÓGICO «CHINATO» EN LA CONCIENCIA DE NUESTRO AUTOR

       Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Letra mayúscula G de Albert Durero

33.- 4. EL SISTEMA FONOLÓGICO «CHINATO» EN LA CONCIENCIA DE NUESTRO AUTOR

33.- 4. EL SISTEMA FONOLÓGICO «CHINATO» EN LA CONCIENCIA DE NUESTRO AUTOR

4. EL SISTEMA FONOLÓGICO «CHINATO» EN LA CONCIENCIA DE NUESTRO AUTOR. IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE.

      Gregoria Canelo comenta:

      1. «Es imposible escribir el lenguaje de Malpartida de Plasencia debido a que, sustituida la s en todos los vocablos que senecesite por la d y por la c y por la z, se sustituyen sin su jetarse arregla fija.»

      Gregoria Canelo no vacila lo más mínimo en la distinción de [θ] y [đ]:

cada, 2 cadal, 2 cadalce, cadalmoj, cadaita, cadorio (a. esp. casa < CASA); precida (PRAECĪSA); intereda (interesa), codaj (a. esp.: cosa < CAUSA; arteda (ant. esp. artesa7); nodotroj (NŌS + ALTĔROS); 3 Jodefa (JOSEPHA); 3 Cadimiro; codechar (a. esp. cosechar < cogechar < COLLĒCTARE8), etc.; 2 dide, didej, didilcela (a. esp. dezir < DiCERE); jadel (a. esp. hazer < FACERE), etc., frente a: 10 ezo (a. esp. esso < IPSU); maza, mazar, mazaremoj (a. esp. massa < MASSA); aci (a. esp. assi < AD SĪC); pazao mañana (a. esp. passar); rebozando (a. esp. rebossa); ejcaza mente (a. esp. escasso < EXCARPSU); impocible (a. esp. impossible < IMPOSSIBILE); dijecen, ubiezen (a. esp. -esse < -ISSET), etc.; 2 corazón (a. esp. coraçon < CORACCEONE); 3 quizaj (a. esp. quiçab, quiça < QUĪ SAPIT) acierta (açertar < ACCERTARE); paice (a. esp. parecer < PARESCERE); condición (a. esp. condición < CONDITIONE); precida (< PRAECISA), etc.

      Según puede apreciarse, se ajusta su pronunciación perfectamente a la etimología (-s-, -z- > d; -ss-, -ç-, > z, c), pero Gregoria Canelo, que trata de confrontar el sistema lingüístico chinato con la norma del castellano común, no logra reducir a «reglas» de correspondencia lo que ella cree arbitrarias «sustituciones».

      2. El oído de Gregoria Canelo percibe además un ligero matiz fonético que separa la [θ] y [đ]: chinatas de las correspondientes castellanas:

    «la c y la d se pronuncia en una forma que ni es c ni es d, imposible de escribir... No es el ceceo andaluz, aunque algo se semeja, ni es posible en­contrar lenguaje parecido en ningún otro pueblo de España.»

      Espinosa, en su exhaustivo estudio sobre la conservación de s y z sono­ras en Cáceres y Salamanca, afirma tajantemente:

    «La articulación de esta đ (< z sonora) es exactamente la de la d frica­tiva española tal como la describe el Sr. Navarro Tomás (§ 100)»;

e ilustra su pronunciación con un palatograma precisamente de un natural de Malpartida ( = I e: Baldomero Sánchez Recio), domiciliado en Villaverde (Madrid) desde hacía tres años9. Esta igualdad le plantea a Espinosa el pro­blema de la antigüedad de la - đ - < z sonora:

    «si suponemos que esta coincidencia existió antiguamente, ¿cómo se expli­caría que no se hubiesen confundido completamente ambos sonidos? Mas, al contrario, la d que deriva de la z antigua no tiene el mismo tratamiento en estos dialectos que la de -T, -D- latinas, lo cual indica que la confusión actual es reciente. Es natural suponer, por tanto, que la z antigua fuese ẓ ...» 10;

Sin embargo, nuestra chinato-hablante se lamenta de la carencia en el espa­ñol de signos apropiados para representar el fonema especial de su habla dialectal.

      No se engaña, desde luego, el oído de Gregoria Canelo cuando establece otra distinción: la del «ceceo» chinato y el andaluz: La ce andaluza coronal convexa, con el ápice de la lengua dirigido hacia los incisivos inferiores, es, en efecto, notoriamente distinta de la ce apicointerdental que Gregoria Cane­lo está acostumbrada a pronunciar en chinato.

      3.  El problema de las «sustituciones» no se limita para Gregoria Canelo a la duplicidad de fonemas que en su dialecto corresponden a la s intervocá­lica del español; en otra ocasión nos presenta en toda su complejidad el dife­rente sistema de oposiciones fonético-fonológicas que caracteriza al chinato frente al sistema oficial castellano:

    «como V. berá, no ay regla fija, por que la s abeces es sustituida por d y abeces por z y otras por c y j; abeces la z es sustituida por d, como en la palabra redal por rezar; la tuitoj, por todos, ya be V. ay esa cosa, que donde tiene que sonar la d se suprime en muchas ocasiones, como también en la palabra púo por pudo, poíamoj por podíamos; tiene V. ésta: Narcido por Narciso, aquí sustituye la d a la s, mas en otras que no hay s y sí d, allí es donde se suprime en unas palabras y en otras no. Mucho gusto tendría poder dar a V. esplicaciones más claras y de mejor comprensión, pero me falta eso que no se puede comprar: talento.»

      Bien lejos de faltarle talento, Gregoria Canelo nos da aquí una exposi­ción popular muy completa del juego de correspondencias:

 

en resumen:

y utilizando ejemplos:

      La oposición fonológica entre [θ] < -ss-, -ç- y [đ] < -s-, -z-, evita la homonimia en casos como cáda : caza; anduélo : anzuélo, etc.

      La pérdida de la -d- intervocálica (procedente de -T-, -D- latinas) en el extremeño de estas regiones evita, a su vez, otras posibles homonimias: qué­do ( < CASIU) : quéo ( < QUĒTU por QUIĒTU); cáda ( < CASA) : ( < CATA); ládo ( < LACĔU) : láu (< LATU).

 Diego Catalán. El español. Orígenes de su diversidad (1989)

NOTAS

7 En antiguo español con s sonora, asegurada por las rimas. Véase Espinosa, Arcaísmos dialectales, p. 196.

8 La g del a. esp. se debe, claro está, a influjo de COLLI(G)ERE > coger.

9 Espinosa, Arcaísmos dialectales, pp. 150-151.

10 Espinosa, Arcaísmos dialectales, p. 156.

CAPÍTULOS ANTERIORES:  EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

ADVERTENCIA

1.- EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

I ORÍGENES DEL PLURALISMO NORMATIVO DEL ESPAÑOL DE HOY

*   2.-1. EL FIN DEL FONEMA /Z/ [DZ - Z] EN ESPAÑOL

*   3.- 2. EL FIN DEL FONEMA /Z/

*   4.- 3. ¿PROCESO FONÉTICO O CAMBIO FONOLÓGICO?

*   5.- 4. ¿PROPAGACIÓN DE UN CAMBIO FONÉTICO O DE UN SISTEMA FONOLÓGICO?

*   6.- 5. LA FALTA DE DISTINCIÓN /Z/ : /Ç/, REGIONALISMO CASTELLANO - VIEJO

*   7.- 6. LA CONFUSIÓN SE CONVIERTE EN NORMA DEL HABLA DE LA CORTE (FINALES DEL SIGLO XVI)

*    8.- 7. LA PÉRDIDA DE LA DISTINCIÓN /Ç/ : /Z/ NORMA GENERAL DEL HABLA (EN EL PRIMER CUARTO DEL SIGLO XVII)

*   9.- 8. EL CAMBIO EN LA NORMA CORTESANA, VISTO POR LOS GRAMÁTICOS EXTRANJEROS

10.- 9. EL ESPAÑOL ORIENTAL ANTE EL TRIUNFO DE LA NUEVA NORMA DE MADRID

11.- 10. RESISTENCIA DEL ANTIGUO SISTEMA TOLEDANO EN LA ALTA EXTREMADURA

*   12.- 11. LA NUEVA NORMA ANTE EL CECEO ANDALUZ

*   13.- 12. CONCLUSIÓN

 II EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA.

*   14.- 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN

*   15.- 2. CECEOSOS DE LENGUA ESTROPAJOSA

*   16.- 3. CECEOSOS POR HÁBITO LINGÜÍSTICO

17.- 4. COMUNIDADES CECEOSAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVI. SU LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y SOCIAL

18.- 5. EL ÇEZEO SEVILLANO EN TIEMPO DE LOS REYES CATÓLICOS, SEGÚN EL TESTIMONIO DE LAS GRAFÍAS

*    19.- 6. EL ÇEÇEO SEVILLANO, DESCRITO POR NEBRIXA

20.- 7. CARÁCTER FRICATIVO DE LA /Ç/ Y DE LA /Z/ DEL SEVILLANO MEDIEVAL

*    21.- 8. LAS GRAFÍAS Y EL ÇEZEO MEDIEVAL

*   22.- 9. CONCLUSIÓN: EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA

III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 23.- III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 24.- 1. CONSIDERACIONES DIACRÓNICAS ACERCA DE LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL

* 25.- 2. LAS SIBILANTES IMPLOSIVAS EN EL ESPAÑOL DE ESPAÑA: GEOGRAFÍA Y DIACRONÍA

26.- 3. LA EVOLUCIÓN DE -S, -Z COMPARADA CON LA DE -R, -L

*   27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

* 28.- 5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

29.- IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

*    30.- 1. SINGULARIDAD DEL HABLA «CHINATA»

*    31.- 2. PERSONALIDAD LINGÜÍSTICA DE NUESTRO AUTOR

*    32.- 3. TEXTOS

       Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Letra mayúscula H de Albert Durero

32.- 3. TEXTOS

32.- 3. TEXTOS

3. TEXTOS.  IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE.

a.  Cuento

     Eran dos nobios, y ya las relaciones, bastante largas, preparaba el nobio a la nobia para la noche que los padres de él iban a pedir a ella.

      —  Mira, Jodefa, ci me bedamí que le alargo ejta noche a tu Paire la petaca, poj no tece jaga de mal, pol que me paice que ya ba ciendo tiempo de tendelle argo elala pa bel ci moj dejace cadalmoj dejte Agojto, pol que como tú zabej, ya quizáj jadrá ocho añoj que cemoj nobioj, anque yo no te lo he dicho jataora (pol zupuejto pol que no a jecho farta), pero amí ce me figura que tú ¿dejaráj de querelte cadal cor migo?

      —  Pero que codaj tienej, Cadimiro, ¿paqué me lo didej, ci paice que me da ací como bergüenza... [?]; y zobre to, te tengo que didil que yo no ejtoy mu cegura de zabel mazal zola, y ya bej, cadalce cin zabel mazal... ni quizáj en llenal un obijpo, ni atal un lomo...

      —  Poj mira a úrtima ora, ezo de no zabel atal un lomo, ni en Henal un obijpo menoj mal, polque quizáj no jagamoj nodotroj matanza en tuyta nuejtra bía; pero ezo de no zabel mazal... ezo ya ej jarina dotro cojtal. Bueno, de tuytaj bíaj di maneraj, Jodefa, mañana la noche, ban a benil mi paire y mi maire a didílcelo a loj tuyoj, y lo máj que puemoj jadel ej que ci tu no ejtáj mu cegura de zabel mazal, que uno dejtoj díaj jagaj pol mazal, y beremoj que pranta ponej, y ci acierta da emparejal bien, poj yo ejtoy rezuerto a que moj cademoj, a tuyta la jente la agujta cadalce, y luego zea lo que Dioj quiera.

      —  Bueno, podenezo que amoj: Ci biene tu paire mañana la noche, yo me zargo de cada, y cequea aquí mi hermana Gualupe pa zabel lo que dide mi paire, y aluego pazáo mañana mazaremoj yo y la mí Gualupe, y ací paque te quehej zatifecho de cómo ce mazal.

      —  Bueno, podenezo queamoj, yo eza noche no bengo, paque ejtén zolo delloj y puean palrral zuj codaj. Baya, Jodefa, zanta di buenaj nochej moj de Dioj.

      —  Jata mañana ci Dioj quiere, Cadimiro.

      (Pasó la noche, llegó pasado mañana y las dos hermanas se pusieron a amasar).

      —  Di, Gualupe, ¿no binieron ante noche zu paire y zu maire de Cadimiro a peilme?

      —  Ci, cibinieron.

      —  Y tú ¿lo duijtej lo que dijecen a Paire?

      —  Ci, ci lo duy.

      —  ¿Y qué dijón?... Abíate, hermana, que me intereda; ejprícate pronto.

      —  Poj mira, paire dijo que no, que el aora no tiene hijaj que cadal, que tiene hijaj que erial.

      —  ¡Ay hermana! mardito cea paire y er corazón de paire, como él no zabe dezo, pol ezo, hecha agua, helmana, y cuéntame dezo... Y maire, ¿qué dijo maire?

      —  Maire dijo que cí.                                           

      —  ¡ Ay helmana! bendita cea mayre y er corazón de maire, como ella zabe dezo, pol ezo, echa agua, helmana, y cuéntame dezo.

      —  Toma, maire dide que zabej mazal.

      —  Bendita cea maire, echa agua, hermana. Y paire ¿qué dijo paire?

      —  Paire, que no zabej mazal.

      —  Poj mardito cea paire, echa agua, hermana, elloj lo berán.

      —  ¡Ay hermana! poci ejtá la arteda rebozando dagua, moj ba aqueal la maza mu branda. ¡Ay maire mía! ¡a Dioj cadorio!

      —  No, ci Dioj quiere, polque boy ara mejmo a pol el burro a la cadilla, pa que ce beba elagua que zobra.

      —  Pero, mujel, ci edimpocibre, er burro no cepué bebel tanta... (Entra Casimiro y dice):

      —  Jodefa, ya te dije que era condición precida que abiaj de zabel mazal...

      —  Pero mira, Cadimiro,

¿poj y enezo pende?
dej puej de cadaita
tuyto ceaprende...

¿Y que quierej didil con ezo? ¿que ya no moj cadamoj?... Poj na céa perdió, que ci tú deja del puejto, no fartará quién le coja; yo no cé mazal, pero tú no zabej aral, y pa yo poel mazal teníaj tú que zabel primero aral, cenbral y codechal er trigo... ¡Ci yo ubieze zabío ejta papiruejca!... ¡ejcaza mente... que ubiece yo ejtao ocho añoj entrete­nía! ¿Zabej lo qué penzao? que no te buerba da cordal de mí en tuytoj loj díaj de tu bía, y te prantej aramijmo enel andal de la calle, que un probé como tú no meá fartal.

      (Así terminaron las relaciones de ocho años).

b. Diálogo entre dos comadres

      — Buenoj díaj, tía Antoña.

      — Buenoj moloj dé Dio, Ludía.

      — ¿Aónde ba V. tan temprano?

      — Poj mira, boy a pol un comino de agua, pol que quiero mazal unoj panedillo y aluego ilme a Pladencia a molel una maquililla. Y tú ¿ande baj, Ludía?

      —  Poj yo boy apol doj perra daguardiente pa Zajinto, polque le tengo malo y tiene unoj cómitoj que le dejehangan tuyto.

      —  Poj di ¿cómo no ce lo didij al méico? No cea que baya acel enfermeá! No modobligará el didílcelo.

      —  Ay, tía Antoña, me boy polque no cea que Zajinto me llame.

      —  Bueno, poj que te baya bien, Ludía.

      —  Baya V. con Dioj, tía Antoña.                                                               

      —  ¡Ay! Ludía, jar fabol.                                                                         

      —  ¿Que ce la ofrece a V.?                                                                      

      —  Poj mira, Ludía, ci te baga ala tarde badamicada, polque mandicho ca la tarde ay bayle enel cadino, y a mí no me jade gracia que baya aezoj baylej la mí Anicacia, pol que ezoj baylej dagarraoj paece que loj mozoj laj lleban abrazáj alaj mozaj y no jaden máj que illaj contando tuytaj laj zartaj del ejpinado, y mira amí no mejido farta il aloj cadino pa cadalme con un buen mozo, y rico, poj noce cijuera la mi muchacha menúo zarmorejo me la jadían, aciéj que badami cada, ici ella quiere il no la dejej tú que baya. Mijté qué de monio de baylej! cuánto mejol eran loj que en mij tiempoj jadíamoj en la praza de pandereta! alo menoj tuytaj zabía moj bailal, yo zabía echal la carrerilla y el brincoteo, y jata tocal la pandereta y echal buenoj cantarej, mira aora mijmo ceme biene ala majinación uno, beráj que te le diga:

Here(j) dunconfite branco
metió en una reóma,
zólo la dalaj te fartan
para cel branca paloma.

      —  ¡Ay!, tía Antoña, que me entretiene V. mucho.

      —  Mira, mujel, como abía orbiáo que tienej prieza, poj jata otro día, Ludía, y que no cea ná lo de Zajinto.

—  Jata otro día, tía Antoña, y yo jadré pol il ala tarde a zu cada.

c. Monólogo mujeril «corbachesco»

      —  ¿Didej que jadej coda den cada?

      —  Cí laj jago: pongo la meda, armodamoj, comemoj quedo detráj del armuedo, zoldemente que Cacilda ce ba con laj zudamigaj y ejeudo el didilte que ciempre yo zola me jago laj codaj; majque ella ciquiere jade argún piquillo de poca zujtancia, y no jade máj, va hancá loj bedinoj que tiene metió en la cabeza aprendel a redal y aluego no cuede ni la zu camida, no cé cuando quiere aprendel a codel.

      —  ¿No la da berguenza?

      —  No ej bergonzoda! hella no quiere máj que, en cuantite dejcudia, zalil poráy a dejparcila la bijta, cin ná puejto en la cabeza, acíque cepone máj negra que barro de pucherero: Ce la mete el zol en la cabeza, y aluego la empiezan a dolel ladendivaj, ameduhía comemoj cendilla mente una olla de berzaj, pero hella no jade máj que lloral, conque ci la duele un anduelo que tiene enun párpalo, aluego ci la cabeza, ci ercorazón, enfín que no tiene ni ciquiera un peazo de juidio anque cuenta ya catorce o quince; amenada a to er mundo y a loj vedinoj que enzudian la puerta datráj, no tiene máj gozo y ciempre gozando y benga gozal, ceba a cojel moraj de ezaj de zarzal, anque ej ya mocita, ci ba argún zagal, ejtira laj zarzaj dilaj trae paca; ya bieron un zorro y ce binon paca, ciej zorro, ciej zorra, venga cidañeal, ej una cidaña mu emponzoñá.

d.   Versos

Maire ejtamoj zolaj
la boy a contal
cecretoj del arma,
ya no pueo callal.

¿Conoce ujté un mozo
que ce llama Juan
de aquel tio Cimón
que vibe allí atráj?

Po dece me quiere
y yo le quiero aél
¿no cera pecao
er querelce bien?

Er día ezuzanto
le jide una borza
que yo ce la di,
cojtumbre de mozaj.

¡Qué tonto ce pudo!...
y qué recontento:
que Dioj te lo pague,
me dijo riyendo.

E nella metió
la yejca y pernal,
luego er dejlabón
que jade... chif chaj.

¡Graciodo cepone
a la yejca dal!
y enciende er cigarro
pero... ¡conque zal!

Loj doj moj queremoj
loj do da perdel
¡qué ojadaj me hecha
tan guapo como ej!

Cecienta armi lao,
hanque yo no cé
que ajogoj medan
ci ejtoy arpiejdel.

Me dan unaj codaj,
noce lo que ej, rejilo...
rejilo y mieo no ej.
Pero er lo conoce
y de que me be,
ceba pa zu cada
de puro querel.

* * *

Ya ceba pudiendo el zol
¡buena noche modajpera!
cin tenel conque arropalce
no ce pue bibil ciquiera.

¡Que nochej tan ejpantodaj!
paecen la eterniá...
conejta niña en la jalda
aquí medio acurruclá.
Lodotroj en mij ruillaj
¡qué dormihito dejtán!
ací loj doy máj calol,
no moj pohemo dechal.

¡Ay Ceñol! de corazón ojlopío,
cinque porezo laj penaj
me rebocen aquí aentro
y me ajogue de trijteda,
¿ci oj lleba ceidejte ánjel
que tanto pazando ejtá...
y yo que ace máj libre,
el pan pudiece ganal?

Pero, Ceñol, ¿que ojhedicho?
ci me quéo como elá...,
yo peiré una limojna
ci no pueho trabajal.

Llebalmo da lotro mundo
que poamoj dejcanzal,
al laho de nuejtroj pairej
que ajperándomo dejtan.
Allí la puejta de el zol
no la pohemoj temblal,
que Dio dampara a loj buenoj
con luj, con ropa y con pan.

Aci ajperamo del día
y conél el zol bendrá
a alegral nuejtra bivienda
y callentalmoj deljajtial.

Diego Catalán. El español. Orígenes de su diversidad (1989)

CAPÍTULOS ANTERIORES:  EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

ADVERTENCIA

1.- EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

I ORÍGENES DEL PLURALISMO NORMATIVO DEL ESPAÑOL DE HOY

*   2.-1. EL FIN DEL FONEMA /Z/ [DZ - Z] EN ESPAÑOL

*   3.- 2. EL FIN DEL FONEMA /Z/

*   4.- 3. ¿PROCESO FONÉTICO O CAMBIO FONOLÓGICO?

*   5.- 4. ¿PROPAGACIÓN DE UN CAMBIO FONÉTICO O DE UN SISTEMA FONOLÓGICO?

*   6.- 5. LA FALTA DE DISTINCIÓN /Z/ : /Ç/, REGIONALISMO CASTELLANO - VIEJO

*   7.- 6. LA CONFUSIÓN SE CONVIERTE EN NORMA DEL HABLA DE LA CORTE (FINALES DEL SIGLO XVI)

*    8.- 7. LA PÉRDIDA DE LA DISTINCIÓN /Ç/ : /Z/ NORMA GENERAL DEL HABLA (EN EL PRIMER CUARTO DEL SIGLO XVII)

*   9.- 8. EL CAMBIO EN LA NORMA CORTESANA, VISTO POR LOS GRAMÁTICOS EXTRANJEROS

10.- 9. EL ESPAÑOL ORIENTAL ANTE EL TRIUNFO DE LA NUEVA NORMA DE MADRID

11.- 10. RESISTENCIA DEL ANTIGUO SISTEMA TOLEDANO EN LA ALTA EXTREMADURA

*   12.- 11. LA NUEVA NORMA ANTE EL CECEO ANDALUZ

*   13.- 12. CONCLUSIÓN

 II EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA.

*   14.- 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN

*   15.- 2. CECEOSOS DE LENGUA ESTROPAJOSA

*   16.- 3. CECEOSOS POR HÁBITO LINGÜÍSTICO

17.- 4. COMUNIDADES CECEOSAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVI. SU LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y SOCIAL

18.- 5. EL ÇEZEO SEVILLANO EN TIEMPO DE LOS REYES CATÓLICOS, SEGÚN EL TESTIMONIO DE LAS GRAFÍAS

*    19.- 6. EL ÇEÇEO SEVILLANO, DESCRITO POR NEBRIXA

20.- 7. CARÁCTER FRICATIVO DE LA /Ç/ Y DE LA /Z/ DEL SEVILLANO MEDIEVAL

*    21.- 8. LAS GRAFÍAS Y EL ÇEZEO MEDIEVAL

*   22.- 9. CONCLUSIÓN: EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA

III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 23.- III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 24.- 1. CONSIDERACIONES DIACRÓNICAS ACERCA DE LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL

* 25.- 2. LAS SIBILANTES IMPLOSIVAS EN EL ESPAÑOL DE ESPAÑA: GEOGRAFÍA Y DIACRONÍA

26.- 3. LA EVOLUCIÓN DE -S, -Z COMPARADA CON LA DE -R, -L

*   27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

* 28.- 5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

29.- IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

*    30.- 1. SINGULARIDAD DEL HABLA «CHINATA»

*    31.- 2. PERSONALIDAD LINGÜÍSTICA DE NUESTRO AUTOR

       Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Letra mayúscula I de Albert Durero

31.- 2. PERSONALIDAD LINGÜÍSTICA DE NUESTRO AUTOR

31.- 2. PERSONALIDAD LINGÜÍSTICA DE NUESTRO AUTOR

2. PERSONALIDAD LINGÜÍSTICA DE NUESTRO AUTOR. IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE.

      Acerca de la personalidad lingüística de nuestro autor debo notar que no se trata, ni mucho menos, de un analfabeto: los textos sobre que se basan estas notas son de puño y letra de doña Gregoria Canelo [esposa del farma­céutico de Malpartida en 1904].

Aunque ella se lamenta repetidamente: «Yo que tengo muchas faltas de ortogra­fía...», «tenga usted en cuenta siempre que no sé escribir», etc., sus escritos revelan un perfecto conocimiento del español normativo: el hecho de que cuando escribe en español, nunca aparezca el «ceceo» propio de su dialecto, me parece clara prueba de que al hablar la lengua culta practica perfectamente la distinción; algo semejante debemos concluir al no hallar nunca en sus cartas la pérdida de la -d- intervocálica. Las «faltas de ortografía» de que ella se queja son simplemente la conversión de v en b (nuebo, nobios, bersos, fabor, bez, abecés, combersación, rebista, berá, be, etc.) y viceversa (devido), el olvido de h- muda (ablé, ablar, acería, ace, ago, aga, aria, ay por ’hay’ y ay por ’ahí’), j por g (elojian, corrijiendo), el laísmo (la dice) y, en ocasiones, una partición de palabras distinta de la normal: que senecesite, sin su jetarse arregla, abeces, paraque.

      En suma, Gregoria Canelo es bilingüe; habla, al parecer, perfectamente un castellano común desprovisto de dialectismos, y en cuanto a su dialecto chinato, se siente incluso autoridad: «Si algún día Ud. quiere oir hablar el berdadero chinato, yo iré a ablarle».

      El problema reside, pues, en la expresión gráfica: Gregoria Canelo co­noce, con mayor o menor perfección, una norma de lengua escrita, la españo­la oficial; conforme a este modelo trata de organizar en forma gráfica el espontáneo fluir de la palabra en su dialecto materno, y, como carece de una tradición de escritura «chinata» que le dicte normas ad hoc, tiene que enfren­tarse directamente con su propia lengua, sin más prejuicios lingüísticos que los naturales en cualquier hablante dialectal.

      Los textos publicados y algunas manifestaciones sobre su lengua de la propia Gregoria Canelo pueden revelarnos el resultado de ese análisis lingüís­tico que nuestra escritora chinata se vio obligada a hacer según trataba de dar forma gráfica al habla de Malpartida.

Diego Catalán. El español. Orígenes de su diversidad (1989)

CAPÍTULOS ANTERIORES:  EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

ADVERTENCIA

1.- EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

I ORÍGENES DEL PLURALISMO NORMATIVO DEL ESPAÑOL DE HOY

*   2.-1. EL FIN DEL FONEMA /Z/ [DZ - Z] EN ESPAÑOL

*   3.- 2. EL FIN DEL FONEMA /Z/

*   4.- 3. ¿PROCESO FONÉTICO O CAMBIO FONOLÓGICO?

*   5.- 4. ¿PROPAGACIÓN DE UN CAMBIO FONÉTICO O DE UN SISTEMA FONOLÓGICO?

*   6.- 5. LA FALTA DE DISTINCIÓN /Z/ : /Ç/, REGIONALISMO CASTELLANO - VIEJO

*   7.- 6. LA CONFUSIÓN SE CONVIERTE EN NORMA DEL HABLA DE LA CORTE (FINALES DEL SIGLO XVI)

*    8.- 7. LA PÉRDIDA DE LA DISTINCIÓN /Ç/ : /Z/ NORMA GENERAL DEL HABLA (EN EL PRIMER CUARTO DEL SIGLO XVII)

*   9.- 8. EL CAMBIO EN LA NORMA CORTESANA, VISTO POR LOS GRAMÁTICOS EXTRANJEROS

10.- 9. EL ESPAÑOL ORIENTAL ANTE EL TRIUNFO DE LA NUEVA NORMA DE MADRID

11.- 10. RESISTENCIA DEL ANTIGUO SISTEMA TOLEDANO EN LA ALTA EXTREMADURA

*   12.- 11. LA NUEVA NORMA ANTE EL CECEO ANDALUZ

*   13.- 12. CONCLUSIÓN

 II EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA.

*   14.- 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN

*   15.- 2. CECEOSOS DE LENGUA ESTROPAJOSA

*   16.- 3. CECEOSOS POR HÁBITO LINGÜÍSTICO

17.- 4. COMUNIDADES CECEOSAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVI. SU LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y SOCIAL

18.- 5. EL ÇEZEO SEVILLANO EN TIEMPO DE LOS REYES CATÓLICOS, SEGÚN EL TESTIMONIO DE LAS GRAFÍAS

*    19.- 6. EL ÇEÇEO SEVILLANO, DESCRITO POR NEBRIXA

20.- 7. CARÁCTER FRICATIVO DE LA /Ç/ Y DE LA /Z/ DEL SEVILLANO MEDIEVAL

*    21.- 8. LAS GRAFÍAS Y EL ÇEZEO MEDIEVAL

*   22.- 9. CONCLUSIÓN: EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA

III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 23.- III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 24.- 1. CONSIDERACIONES DIACRÓNICAS ACERCA DE LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL

* 25.- 2. LAS SIBILANTES IMPLOSIVAS EN EL ESPAÑOL DE ESPAÑA: GEOGRAFÍA Y DIACRONÍA

26.- 3. LA EVOLUCIÓN DE -S, -Z COMPARADA CON LA DE -R, -L

*   27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

* 28.- 5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

29.- IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

*    30.- 1. SINGULARIDAD DEL HABLA «CHINATA»

 

       Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Letra mayúscula J de Albert Durero

30.- 1. SINGULARIDAD DEL HABLA «CHINATA»

30.- 1. SINGULARIDAD DEL HABLA «CHINATA»

1. SINGULARIDAD DEL HABLA «CHINATA». IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE.

      1. El habla chinata, propia y característica de Malpartida de Plasencia, empleada en los textos que vamos a comentar, se destaca en medio del ex­tremeño de Cáceres por un rasgo singular: el «ceceo». Malpartida forma un islote ceceante rodeado por una gran zona en que se practica la distinción s : c ~ z.

      Este rasgo saliente, que identifica a los chinatus o naturales de Malpar­tida, atrae la atención de los hablantes comarcanos y, según ocurre con toda diferencia lingüística, la risa, la burla y hasta el desprecio de los que creen hablar más fino. Véase, por ejemplo, el librito Un año de vida serradillana, sobre la vida de Serradilla entre 1876-1882:

    «...Habíamos íu a comel la sandía...; llevábamos el que más y el que menos un primol de forasteros. Entre éstos había dos o tres chinatus de los más cerraus p’hablal y de los más brutos, lo mismu a pie que montaus. Sin que naide le combiara, se nos había pegáu un señoritín de Plasencia que no era ricu ni na... Mientras comiendu la sandía, el Plasencianu no jadía más que reilsi del mó d’ablal de los chinatus...»2.

      La singularidad del habla chinata, frente a la de todos sus contornos, era ya un hecho notable en el primer tercio del siglo XVII. Gonzalo Correas, hablando en su Ortografía (1630) de «la suavidad del zezeo de las damas sevillanas, ke hasta los ombres le imitan por dulze», advierte:

    «Este vizjo afetan por kuriosidad no, sino nezedad, en la Fuente del Maestre en Estremadura  i en un lugar de Plasenzia, lugares mui kortos i bien distantes: I son por ellos rreidos de los konvecinos porque hablando       kieren mas parezer hembras o serpientes ke ombres o ke palos»3.

      Confunde Correas bajo el nombre único de ceceo, según era entonces habitual, tanto lo que después se llamó seseo (La Fuente) como el ceceo propiamente dicho (Malpartida). Sobre la singularidad seseante de la Fuente del Maestre anda en boca de los extremeños una copla:

Todos los de la Fuente
son conocidos
porque dicen aseite,
sebá y tosino
4.

      La risa de los convecinos, atestiguada ya en 1630, no ha logrado deste­rrar en tres siglos largos ni el seseo de la Fuente ni el ceceo de Malpartida; ambos pueblos siguen hoy singularizándose entre todos los demás por su especial desfonologización de la oposición s : c ~ z.

      2. El chinato presenta, además, otro rasgo lingüístico muy sobresaliente: en compañía del vecino pueblo de Serradilla (con su aldea, Villarreal de San Carlos), Malpartida mantiene en todo su vigor la primitiva distinción entre las parejas de sorda y sonora: -s- y -ss-, ç y z del castellano antiguo (no hacen distinción entre x y j, g); distinción fonológica que se ha perdido casi total­mente en los restantes pueblos de la antigua Extremadura castellana5.

      Otros caracteres del chinato son menos exclusivos:

      3.   Aspiración de la -s final (transcrita como j por Gregoria Canelo): laj codaj ’cosas’, amigaj, baylej, mozoj, armodamoj ’almorzamos’, ponej, etc’ maj, poj ’pues’, etcétera, o en final de sílaba; uijtej ’oíste(s)’, dijparcila ’esparcir-se + la’, obijpo, muejtra, mijté ’mire usted’, etc. Esta aspiración de la -s, según Espinosa6, «es corriente sólo en algunos pueblos de la parte oriental de la provincia de Cáceres: Malpartida, Serradilla, Fresnedoso».

      4.   Pérdida de -d-: ruillaj ’rodillas’, puean, puemoj o pohemo-d, ameduhia ’a mediodía’, pernal ’pedernal’, queo, que amoj, que ace ’quedarse’, peazo, méico ’médico’, Gualupe, bía ’vida’, peilme ’pedirme’, pío ’pido’, peiré, dormihito, aonde, entretenía, eterniá, elá, orbiao, etc.

      5.   -r > -l: aprendel, codel ’coser’, zalil ’salir’, cidañeal ’cizañear’, lloral, cel ’ser’, jadel ’hacer’, querelte, peilme, didilcelo, etc., y fuera del verbo: mujel, pol, polque, fabol, calol, etc. Pero, a la vez, en el interior l+cons > r + cons, según las grafías: farta, úrtima, argo, argún, zargo, rezuerto, orbiao, etc. También en el caso del artículo seguido de consonantes inicial: ercorazón, ermundo, er burro, jar fabol ’haz el favor’. Resulta excepcional en las grafías de Gregoria Canelo: helmana (3 veces) frente a hermana (2 veces).

      6.  j- (< F- latina): jadel, jaga, jido, jecho, etc., jarina, jata ’hasta’, jajtial ’hastial’, ajogoj, pero fartan, fabol.

Diego Catalán. El español. Orígenes de su diversidad (1989)

NOTAS

2 Un año de vida serradillana, por un amante de Serradilla (Serradilla, Cáceres [1918?]), p. 47.

3 Véase sobre estas frases de Correas el comentario de Amado Alonso en NRFH 5 (1951), p. 304.

4 Esta conocida copla es aducida por Augusto Malaret en «Cambios del idioma», Bol. Acad. Argentina de Letras, 17 (1948), p. 169, sin comprender de cuál Fuente se trata, como ilustración de un pasaje de Mateo Alemán sobre el ceceo, que Malaret cita gravemente deformado.

5 Según el detenido estudio de Aurelio M. Espinosa, Arcaísmos dialectales: La conservación de «s» y «z» sonoras en Cáceres y Salamanca: RFE- Anejo XIX, 1935, p. 245, la distinción entre sorda y sonora pervive en muchos pueblos de la Extremadura leonesa; pero en la Extremadura castellana, fuera de los lugares citados, no se conservan sino restos esporádicos. (Véanse también en esa obra los mapas de las pp. 128 y 204). [Máximo Torreblanca, en su trabajo sobre «Las sibilantes sonoras del Oeste de España: ¿arcaísmos o innovaciones fonéticas?», Revista de Filo­logía Románica 1 (1983), 61-108, ha defendido la tesis de que las sibilantes sonoras registradas en la Alta Extremadura por Espinosa y por otros dialectólogos en la primera mitad del siglo serían análogas a las que él observa en espectrogramas obtenidos recientemente de hablantes toledanos y que considera como mero caso particular de una gran tendencia en el castellano de extensas áreas a la sonorización de las sordas, tanto fricativas como oclusivas. Pero el fenómeno fonético descrito por Torreblanca nada tiene que ver con la distinción fonológica entre sibilantes sordas y sonoras que aún puede estudiarse en pueblos cacereños como Serradilla o Malpartida de Plasencia. Sin necesidad de poner en duda las observaciones de laboratorio de Torreblanca, creo posible afirmar lo siguiente: a) las oposiciones fonológicas /p/ : /b/, /t/ : /d/, /k/ : /g/ no son caducas ni se hallan amenazadas; b) la conservación de un sistema fonológico con distinción de /s/ [ż] : /ss/ [ṡ], /z/ [đ]~[δ] : /ç/ [θ], /v/ [v] : /b/ [b], en Serradilla, y de /s = z/ [δ] : /ss = ç / [θ] en Malpartida, es propia del habla «antigua» y no de tendencias innovadoras; c) la distribución de las sibilantes sordas y sonoras (y de la [v] y la [b] en el caso de Serradilla) sólo se explica a partir de la que en el castellano estuvo vigente hasta el s. XVI, no por el contexto; d) en ambos lugares los hablantes, temerosos de las burlas de sus circunvecinos, rehuyen el uso del dialecto local en favor del castellano extremeño estandarizado, en que esas viejas oposiciones (junto con el «ceceo» de Malpartida) desaparecen y son sólo admitidas como rasgos peculiares del habla de los «antiguos». Para estas afirmaciones me baso en una encuesta realizada con alumnos de Dialectología de la Universidad Autónoma de Madrid durante el curso 1981-82 y aprovecho, no sólo los datos reunidos por mí, sino los trabajos, basados en la audición directa y en las cintas grabadas, de P. Aragón, D. Sanz, T. Cillanueva y J. Pazó, de una parte, y de A. Arriola, M. del M. Bustos, I. Fernández Ordóñez, C. Grañero, B. de las Heras, R. Iglesias y F. Navarro, de otra].

6 Aurelio M. Espinosa, Arcaísmos dialectales, p. 159.

CAPÍTULOS ANTERIORES:  EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

ADVERTENCIA

1.- EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

I ORÍGENES DEL PLURALISMO NORMATIVO DEL ESPAÑOL DE HOY

*   2.-1. EL FIN DEL FONEMA /Z/ [DZ - Z] EN ESPAÑOL

*   3.- 2. EL FIN DEL FONEMA /Z/

*   4.- 3. ¿PROCESO FONÉTICO O CAMBIO FONOLÓGICO?

*   5.- 4. ¿PROPAGACIÓN DE UN CAMBIO FONÉTICO O DE UN SISTEMA FONOLÓGICO?

*   6.- 5. LA FALTA DE DISTINCIÓN /Z/ : /Ç/, REGIONALISMO CASTELLANO - VIEJO

*   7.- 6. LA CONFUSIÓN SE CONVIERTE EN NORMA DEL HABLA DE LA CORTE (FINALES DEL SIGLO XVI)

*    8.- 7. LA PÉRDIDA DE LA DISTINCIÓN /Ç/ : /Z/ NORMA GENERAL DEL HABLA (EN EL PRIMER CUARTO DEL SIGLO XVII)

*   9.- 8. EL CAMBIO EN LA NORMA CORTESANA, VISTO POR LOS GRAMÁTICOS EXTRANJEROS

10.- 9. EL ESPAÑOL ORIENTAL ANTE EL TRIUNFO DE LA NUEVA NORMA DE MADRID

11.- 10. RESISTENCIA DEL ANTIGUO SISTEMA TOLEDANO EN LA ALTA EXTREMADURA

*   12.- 11. LA NUEVA NORMA ANTE EL CECEO ANDALUZ

*   13.- 12. CONCLUSIÓN

 II EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA.

*   14.- 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN

*   15.- 2. CECEOSOS DE LENGUA ESTROPAJOSA

*   16.- 3. CECEOSOS POR HÁBITO LINGÜÍSTICO

17.- 4. COMUNIDADES CECEOSAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVI. SU LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y SOCIAL

18.- 5. EL ÇEZEO SEVILLANO EN TIEMPO DE LOS REYES CATÓLICOS, SEGÚN EL TESTIMONIO DE LAS GRAFÍAS

*    19.- 6. EL ÇEÇEO SEVILLANO, DESCRITO POR NEBRIXA

20.- 7. CARÁCTER FRICATIVO DE LA /Ç/ Y DE LA /Z/ DEL SEVILLANO MEDIEVAL

*    21.- 8. LAS GRAFÍAS Y EL ÇEZEO MEDIEVAL

*   22.- 9. CONCLUSIÓN: EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA

III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 23.- III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 24.- 1. CONSIDERACIONES DIACRÓNICAS ACERCA DE LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL

* 25.- 2. LAS SIBILANTES IMPLOSIVAS EN EL ESPAÑOL DE ESPAÑA: GEOGRAFÍA Y DIACRONÍA

26.- 3. LA EVOLUCIÓN DE -S, -Z COMPARADA CON LA DE -R, -L

*   27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

* 28.- 5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

29.- IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

       Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Letra mayúscula K de Albert Durero

29.- IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

29.- IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

EJEMPLO DE UN HABLA A LA VEZ CONSERVADORA E INNOVADORA. IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE.

      En los estudios dialectológicos se ha prescindido a menudo de toda refe­rencia al concepto que de su lengua materna tienen formado los hablantes; el lingüista, una vez reunidos sus materiales, reconstruye el habla local a base de una armazón preestablecida (gramática histórica, palabras y cosas, gramá­tica descriptiva, etc.) de espaldas al sujeto de la encuesta. Y, sin embargo, el hablante dialectal tiene una conciencia lingüística muy viva, despertada por el contraste entre la norma del bien hablar, que aprende en la escuela y utiliza ante los extraños, y la norma que la tradición lingüística del lugar le impone para la expresión cotidiana y familiar.

      El estudio del sentido lingüístico de los hablantes dialectales me parece de interés fundamental para la exacta comprensión de la estructura y vida de un dialecto. Los problemas que pone de relieve son muy varios. Ya en 1946, al determinar sobre el terreno, con Álvaro Galmés, el límite entre f y j iniciales en Asturias y Sajambre, nos sentimos atraídos por las reacciones y opiniones sobre la lengua que nuestras preguntas suscitaban en los hablantes de las distintas zonas recorridas: problemas de puris­mo y casticismo, complejos de inferioridad y superioridad lingüísticas respecto a los hablantes comarcanos, presencia de cultismos arraigados y esporádicos, lucha entre el dialecto materno del hablante y el adoptivo, etc.1. Una preocupación similar a la de entonces me lleva hoy a redactar estas notas: me propongo comentar la conciencia que de la lengua «chinata» revela doña Gregoria Canelo de Paredes, excepcional chinato-hablante, al tratar de dar expresión escrita a una práctica lingüística que se aparta de la norma castellana en rasgos fonéticos muy notables y que sólo vive en forma hablada, carente de toda tradición gráfica dialectal.

      El estudio tiene por base unos textos escritos, obra espontánea y litera­ria de un solo sujeto dialectal con dotes creadoras nada comunes: doña Gregoria Canelo [Fueron remitidos en 1904 a R. Menéndez Pidal por la propia doña Gregoria y Menéndez Pidal los tuvo presentes al escribir «El dialecto leonés» en 1906]. Creo que merecen publicarse.

      Pero antes de pasar adelante me parece oportuno hacer un resumen de los rasgos lingüísticos más típicos del dialecto chinato.

Diego Catalán. El español. Orígenes de su diversidad (1989)

NOTAS

* Publicado en Revista de Dialectología y Tradiciones Populares 10 (1954), pp. 10-28.

1 A. Galmés y D. Catalán, «Un límite lingüístico», RDyTP, 2, 1946, 196-237 [Reeditado en el cap. 6 del libro Las lenguas circunvecinas del castellano (Madrid: Paraninfo, 1989)].

CAPÍTULOS ANTERIORES:  EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

ADVERTENCIA

1.- EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

I ORÍGENES DEL PLURALISMO NORMATIVO DEL ESPAÑOL DE HOY

*   2.-1. EL FIN DEL FONEMA /Z/ [DZ - Z] EN ESPAÑOL

*   3.- 2. EL FIN DEL FONEMA /Z/

*   4.- 3. ¿PROCESO FONÉTICO O CAMBIO FONOLÓGICO?

*   5.- 4. ¿PROPAGACIÓN DE UN CAMBIO FONÉTICO O DE UN SISTEMA FONOLÓGICO?

*   6.- 5. LA FALTA DE DISTINCIÓN /Z/ : /Ç/, REGIONALISMO CASTELLANO - VIEJO

*   7.- 6. LA CONFUSIÓN SE CONVIERTE EN NORMA DEL HABLA DE LA CORTE (FINALES DEL SIGLO XVI)

*    8.- 7. LA PÉRDIDA DE LA DISTINCIÓN /Ç/ : /Z/ NORMA GENERAL DEL HABLA (EN EL PRIMER CUARTO DEL SIGLO XVII)

*   9.- 8. EL CAMBIO EN LA NORMA CORTESANA, VISTO POR LOS GRAMÁTICOS EXTRANJEROS

10.- 9. EL ESPAÑOL ORIENTAL ANTE EL TRIUNFO DE LA NUEVA NORMA DE MADRID

11.- 10. RESISTENCIA DEL ANTIGUO SISTEMA TOLEDANO EN LA ALTA EXTREMADURA

*   12.- 11. LA NUEVA NORMA ANTE EL CECEO ANDALUZ

*   13.- 12. CONCLUSIÓN

 II EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA.

*   14.- 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN

*   15.- 2. CECEOSOS DE LENGUA ESTROPAJOSA

*   16.- 3. CECEOSOS POR HÁBITO LINGÜÍSTICO

17.- 4. COMUNIDADES CECEOSAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVI. SU LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y SOCIAL

18.- 5. EL ÇEZEO SEVILLANO EN TIEMPO DE LOS REYES CATÓLICOS, SEGÚN EL TESTIMONIO DE LAS GRAFÍAS

*    19.- 6. EL ÇEÇEO SEVILLANO, DESCRITO POR NEBRIXA

20.- 7. CARÁCTER FRICATIVO DE LA /Ç/ Y DE LA /Z/ DEL SEVILLANO MEDIEVAL

*    21.- 8. LAS GRAFÍAS Y EL ÇEZEO MEDIEVAL

*   22.- 9. CONCLUSIÓN: EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA

III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 23.- III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 24.- 1. CONSIDERACIONES DIACRÓNICAS ACERCA DE LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL

* 25.- 2. LAS SIBILANTES IMPLOSIVAS EN EL ESPAÑOL DE ESPAÑA: GEOGRAFÍA Y DIACRONÍA

26.- 3. LA EVOLUCIÓN DE -S, -Z COMPARADA CON LA DE -R, -L

*   27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

* 28.- 5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

IV CONCEPTO LINGÜÍSTICO DEL DIALECTO «CHINATO» EN UNA CHINATO-HABLANTE

       Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Letra mayúscula L de Albert Durero

28.- 5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

28.- 5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

5. LOS ALÓFONOS DEL ARCHIFONEMA SIBILANTE EN EL ESPAÑOL Y LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE MAÑANA. III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA.

      El estudio detenido del panorama fonético peninsular en cuanto a la suerte de /s/, /θ/ implosivas, y la comparación de ese panorama con el de /r/, /l/ en la misma distribución 120, nos ha mostrado cómo toda una serie de «cambios» fonéticos responden a un mismo proceso evolutivo. La persisten­cia de una lenta marcha hacia un objetivo aún no alcanzado, pero que se vislumbra en el horizonte (la reducción de todas las consonantes implosivas a [Ø]), no debe tenerse por algo extraordinario o de difícil explicación. La posibilidad de que sucesivas generaciones de hablantes (esparcidas sobre te­rritorios cada vez más extensos) vayan cumpliendo, etapa por etapa, una compleja evolución fonética se debe a la existencia de niveles varios de orga­nización del plano expresivo. Frente a la tendencia a estructurar económica­mente la lengua al nivel del fonema, actúa la tendencia a estructurar econó­micamente la lengua al nivel de la sílaba. La debilitación y eventual pérdida de las consonantes implosivas responde a la tendencia de los hispano­hablantes a reducir a un mínimo el papel informativo, ya tradicionalmente exiguo, de los márgenes implosivos de las sílabas y a generalizar analógica­mente la estructura silábica «regular», /TA | TA/, a costa de las «irregulares», /(T)AT | TA/, /(T)A | TAT/. Por otra parte, la lentitud de la marcha se justifica por la natural resistencia de las comunidades lingüísticas a alterar las unida­des discretas mínimas de alto rendimiento funcional poniendo en peligro su identidad y a prescindir de cualquier elemento portador de información (y, por lo tanto,  capaz de cumplir una importante función morfológica o semántica).

      Desde luego, el hecho de que diacrónicamente la estructuración silábica tienda a imponerse como el factor dominante no responde a ninguna ley «pancrónica», y, por tanto, el cumplimiento de la tendencia del español a generalizar las sílabas abiertas no es ineludible. El progreso de la «nueva» fonética, a costa de la «tradicional», durante los siglos XVII y XX, proba­blemente se debe a circunstancias sociológicas particulares, que aquí no es ocasión de discutir. La posibilidad de un rápido triunfo de la «nueva» fonéti­ca en un futuro no muy lejano también dependería de circunstancias históri­cas muy singulares: La ciudad de Madrid se encuentra situada precisamente en el borde del área rural de debilitación de las implosivas (véanse los mapas 1 y 2), y su vertiginoso crecimiento demográfico ha dependido en los últimos decenios de la inmigración del proletariado agrícola procedente de la España «subdesarrollada», la cual coincide completamente con la España fonética­mente neológica121. Dado que en la España meridional todos los estratos sociales participan en la «nueva» fonética, las masas que acceden a la nueva sociedad industrial y pequeño-burguesa no se sienten constreñidas a abando­nar su prestigiada pronunciación regional del español. Si, por nivelación lin­güística, la «nueva» fonética llegara a imponerse en Madrid como norma más común, la pronunciación de las implosivas podría rápidamente convertirse (según ha ocurrido con la oposición /ll/ : /y/) en un dialectalismo arcaizante propio sólo de la población rural de la mitad norte de España.

Diego Catalán. El español. Orígenes de su diversidad (1989)

Universität Bonn

NOTAS

120 Me he limitado en las páginas anteriores a tratar del área meridional de la aspiración, dejando de lado dos curiosos focos norteños mal conocidos. En el castellano de las Asturias de Santillana (en la provincia de Santander), L. Rodríguez Castellano registró algunos casos espo­rádicos de /s/ > [h]: «Aunque en mucho menor grado que en Andalucía y otras regiones de España e Hispanoamérica también se observan en el montañés casos de aspiración de s. El fenómeno ocurre principalmente en posición final de palabra cuando la siguiente comienza por vocal». Ejemplos: lah abénas, leh ayudára, médioh ermános (Liébana), sémoh amígos, lah é vísto (Cabuérniga), nó lo tíreh en el corral (Carmona), loh árboles (Tudanca), loh ái (Mazcuerras y Arenas), loh antíguos (Alfoz de Lloredo), nohótros (Cabuérniga, Tudanca, Arenas). «Este tipo de aspiración (s > h) no es regular, esto es, no se da en todos los casos en que concurren las circunstancias indicadas, sino que en unos se aspira y en otros no». Más rara vez «se encuentra algún ejemplo s > h en posición inicial e intervocálica»: uhánu, buhánu < COSSUS ’luciérnaga’ (Yermo y Bustantegua), hiérpe < SERPIS (Espinama), o «de -s final de sílaba»: dehgrácia (Ca­buérniga). Conviene recordar que en estas comarcas de las Asturias de Santillana continúa aspirándose la /h/ antigua y /š, ž/ (> español central [x], o mejor [χ]). En el Oriente de Asturias, donde también pervive la aspiración de /h/, identificada con /š, ž/ > [h ~ χ] (según las zonas), la -s nunca, al parecer, se aspira (L. Rodríguez Castellano, en Archivum 4, 1954, 435-457 y en el folleto La aspiración de la ’h’ en el Oriente de Asturias, Oviedo, 1946). En el castellano navarro-aragonés, desde el Cidacos al Jalón, A. Llórente, RFE 48 (1965), 321-350, ha encontrado un tratamiento de la -s  implosiva (no habla de -z) análogo al del Sur de España, aunque, sin duda, menos generalizado y sistemático. Según sus noticias, en La Almunia de doña Godina (más sistemáticamente) y en Sabiñán, Ateca, Alconchel, Used (Zaragoza) y Ciria (Soria), -s + CONS.-(sobre todo ante velar) tiende a aspirarse o asimilarse, y en Alfaro y Autol (Logroño) ocurren vacilantemente pronunciaciones como cáhco, log gáto, ráho~ráɦo ’rasgo’; en Alfaro, Auto, Enciso y Herce se registra también la pérdida de -s final. En estas comarcas no hay aspiración de /h/, /š/, /ž/. El área descrita por Llórente (en términos provisionales), coincide de forma muy notable con el área, bien conocida (véase nuestra n. 111), de neutralización de -r : -l. Esta coincidencia nos obliga a considerar significativo que en el castellano de las Asturias de Santi­llana convivan también las aspiraciones de -s y la neutralización de -r, -l (cfr. n. 111).

121 Véase J. Linz y A. de Miguel, «Within-Nation Differences and Comparisons: The Eight Spains», en Comparing Nations. The Use of Quantitative Data in Cross-National Research, ed. R. L. Merritt y S. Rokkan (New Haven-London, 1966), 267-319 (p. 288 mapa).

CAPÍTULOS ANTERIORES:  EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

ADVERTENCIA

1.- EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

I ORÍGENES DEL PLURALISMO NORMATIVO DEL ESPAÑOL DE HOY

*   2.-1. EL FIN DEL FONEMA /Z/ [DZ - Z] EN ESPAÑOL

*   3.- 2. EL FIN DEL FONEMA /Z/

*   4.- 3. ¿PROCESO FONÉTICO O CAMBIO FONOLÓGICO?

*   5.- 4. ¿PROPAGACIÓN DE UN CAMBIO FONÉTICO O DE UN SISTEMA FONOLÓGICO?

*   6.- 5. LA FALTA DE DISTINCIÓN /Z/ : /Ç/, REGIONALISMO CASTELLANO - VIEJO

*   7.- 6. LA CONFUSIÓN SE CONVIERTE EN NORMA DEL HABLA DE LA CORTE (FINALES DEL SIGLO XVI)

*    8.- 7. LA PÉRDIDA DE LA DISTINCIÓN /Ç/ : /Z/ NORMA GENERAL DEL HABLA (EN EL PRIMER CUARTO DEL SIGLO XVII)

*   9.- 8. EL CAMBIO EN LA NORMA CORTESANA, VISTO POR LOS GRAMÁTICOS EXTRANJEROS

10.- 9. EL ESPAÑOL ORIENTAL ANTE EL TRIUNFO DE LA NUEVA NORMA DE MADRID

11.- 10. RESISTENCIA DEL ANTIGUO SISTEMA TOLEDANO EN LA ALTA EXTREMADURA

*   12.- 11. LA NUEVA NORMA ANTE EL CECEO ANDALUZ

*   13.- 12. CONCLUSIÓN

 II EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA.

*   14.- 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN

*   15.- 2. CECEOSOS DE LENGUA ESTROPAJOSA

*   16.- 3. CECEOSOS POR HÁBITO LINGÜÍSTICO

17.- 4. COMUNIDADES CECEOSAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVI. SU LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y SOCIAL

18.- 5. EL ÇEZEO SEVILLANO EN TIEMPO DE LOS REYES CATÓLICOS, SEGÚN EL TESTIMONIO DE LAS GRAFÍAS

*    19.- 6. EL ÇEÇEO SEVILLANO, DESCRITO POR NEBRIXA

20.- 7. CARÁCTER FRICATIVO DE LA /Ç/ Y DE LA /Z/ DEL SEVILLANO MEDIEVAL

*    21.- 8. LAS GRAFÍAS Y EL ÇEZEO MEDIEVAL

*   22.- 9. CONCLUSIÓN: EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA

III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 23.- III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 24.- 1. CONSIDERACIONES DIACRÓNICAS ACERCA DE LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL

* 25.- 2. LAS SIBILANTES IMPLOSIVAS EN EL ESPAÑOL DE ESPAÑA: GEOGRAFÍA Y DIACRONÍA

26.- 3. LA EVOLUCIÓN DE -S, -Z COMPARADA CON LA DE -R, -L

*   27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

       Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Letra mayúscula M de Albert Durero

27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

27.- 4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA

4. FONÉTICA Y FONOLOGÍA. III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA.

      Al contemplar en conjunto la suerte de /s/, /θ/ implosivas en el español meridional, parece claro que las fluctuaciones en la substancia fónica, por notables que ellas sean, no han producido una reestructuración del sistema fonológico.

      Desde hace varios decenios se ha prestado particular atención al trata­miento «granadino» de -s, -z ante pausa. Según las descripciones más completas, en el andaluz de Granada y Almería (y de algunas partes de Málaga), así como en el de Jaén (salvo en una franja norte) y el de Córdoba (salvo la parte norte), las -s, -z finales se pierden, pero no sin antes haber modificado la vocal precedente: -as > (abierta y generalmente palatal, hasta el punto de poder > [ę]; pero a veces velar), -es > [ę], is > [į], -os > [ǫ], -us > [ų]; e idénticos resultados en el caso de -z (haya o no seseo-ceceo). Por armonía vocálica, la apertura de la vocal final conlleva la apertura de la vocal acen­tuada (y de otras vocales no relajadas): ’espíritus’, ’vienes’, ’moscas’,   ’mozos’, (con g- = [x] o [h], según la región) ’muchas gentes’, ’perdiz’, ’López’ (frente a pequeño ’pequeño’, ’viene’, -’mosca’, ’mozo’, ’mucha gente’, paré ’pared’, pẹrdí ’perdí’)115. A dife­rencia de lo que ocurre en el andaluz oriental, en el occidental o sevillano se pierde, al parecer, por completo la distinción entre -as, -az y -a, entre -es, -ez y -e, etc. en posición final.

      Los minuciosos estudios de los dialectólogos fonéticistas han descrito, con gran detalle116, las importantes modificaciones sufridas por las vocales del andaluz oriental como consecuencia de la tendencia a la debilitación de las sibilantes implosivas. Pero, a la vista de los datos reunidos, no creo que tengamos que postular para esta variedad del castellano un nuevo sistema vocálico (con cinco o seis grados de abertura). La argumentación de E. Alarcos (1958) en contra de esa hipótesis me parece concluyente117. Basta, por lo demás, contemplar nuestro mapa nº 1 para llegar a la conclusión de que la situación descrita por los dialectólogos como típica del andaluz oriental re­presenta un paso intermedio entre las etapas IV (con -s, -z finales > [h]) y V (con -s, -z finales > [Ø]) y que la apertura de las vocales convive, general­mente, con la realización aspirada de -s, -z finales (tanto en Granada y Alme­ría, como en Jaén). Los textos en transcripción fonética reunidos por M. Alvar (1960)118 no dejan lugar a duda de que la apertura vocálica es una manifestación del mismo archifonema consonantico que otras veces se realiza como una aspiración (aspiración que puede también coarticularse con la con­sonante explosiva siguiente), pues te quierę casá alterna con te quiéręh casá, mę con θe ’mes de’, loht trígǫ con lǫ olíbǫ, loht trígq y... con loh trigoh en..., cuartíyą con canáhtą  dehpuę de con dehpuéh d’éso, que ę ũ caná con que ęh ún armorronθéte, etc119.

      E. Alarcos, apoyándose en «el realismo fonético», supone que las sibi­lantes implosivas se han integrado en el fonema /h/, pues en Granada (y en Córdoba) los antiguos fonemas /š/, /ž/ (que en español central dieron [x]) y /h/ (que en español central desapareció) se realizan hoy como [h]. Pero toda la provincia de Jaén, la mitad oriental de la de Granada y la mayor parte de la de Almería carecen (de acuerdo con el español central) de esa [h-] explosi­va. Por otra parte, no me parece que el andaluz haya disociado las realiza­ciones aspiradas de /s/, /θ/ de las realizaciones sibilantes hasta el punto de que no podamos considerarlas alófonos de un archifonema sibilante. Basta acudir a los textos publicados por Alvar para encontrar repetidos ejemplos de alternancias como: los ómbrę, loh múlo (Monturque, Córd.), las erą pal θenténo són terriθa, los ómbrę báilan, lǫ cǫhtąle (Trevélez, Gr.), loθ ómbre, lohl lómo, lam máno (Cártama, Mal.), múchaθ óha, lah rámahh menúa, dǫ ehpoléta, la má fina, una béh que, ótra bé (Setenil, Cad.), loθ araíllo, lop pimpóllo, é ún araíllo, éh ún yúgo, dóh, dó, dól lábra (Paradas, Sev.), entre dó ehtáca, entre lah dóθ ehtáca (Burguillos, Sev.), bárioθ ómbre lo tiene aθuhetándo, loθ amígo, dóh o tré, lah trípa, lo ɦamóne (Niebla, Hue.). No menos significativo me parece el hecho de que, ocasionalmente, la aspiración de las sibilantes se extienda a la s- explosiva (por ejemplo: he cóhen, he háca con cúbo, θe θáca el aθéite, únah órahh tarde, Yunquera, Mal.). En fin, creo que la situación andaluza no es lo suficientemente disimilar a la de las otras regiones con aspiración de las sibilantes como para tener que distinguir entre variedades del castellano peninsular que realizan el archifonema sibi­lante en determinadas distribuciones como una aspirada, y variedades del castellano peninsular que han integrado en el fonema /h/ las antiguas reali­zaciones del archifonema sibilante y han restringido la distribución de las sibilantes a los márgenes explosivos de la sílaba. Las diversas realizaciones fónicas de -s y -z implosivas en el Sur de España, propias de las sub-áreas A, B, C y D, son todas ellas alófonos de los fonemas sibilantes o del archifone­ma sibilante.

 Diego Catalán. El español. Orígenes de su diversidad (1989)

NOTAS

115 T. Navarro Tomás, «Dédoublement de phonèmes dans le dialecte andalou», TCLP 8 (1939), 184-186, y «Desdoblamiento de fonemas vocálicos», RFH 1 (1939), 165-167; L. Rodrí­guez Castellano y A. Palacio, «El habla de Cabra», RDyTP 4 (1948), 387-418 y 570-599; D. Alonso, A. Zamora y M. J. Canellada, «Vocales andaluzas», NRFH 4 (1950), 209-230; M. Al­var, «Las encuestas del Atlas lingüístico de Andalucía», PALEA I. 1 (1955) y RDyTP 11 (1955), 231-274; G. Salvador, «El habla de Cúllar-Baza», RFE 41 (1957), 161-252.

116 Con todo, no se ha llegado a examinar detenidamente la variación alofónica en la frase (problema fonético importante, pues aclararía, según creo, que la abertura de las vocales alterna con otras realizaciones de la -s, -z), ni si, en las comarcas en que también -r, -l > [Ø] (con apertura de la vocal), la confusión de las cuatro terminaciones es completa o no.

117 E. Alarcos, «Fonología y fonética», Archivum 8 (1958), 191-203.

118 M. Alvar, Textos hispánicos dialectales, II (Madrid, 1960).

119 Ejemplos de Granada, Santiago de Calatrava (Jaén), Arjonilla (Jaén), Yunquera (Mála­ga), Trevélez (Granada) y Jauja (Córdoba).

CAPÍTULOS ANTERIORES:  EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

ADVERTENCIA

1.- EL ESPAÑOL. ORÍGENES DE SU DIVERSIDAD

I ORÍGENES DEL PLURALISMO NORMATIVO DEL ESPAÑOL DE HOY

*   2.-1. EL FIN DEL FONEMA /Z/ [DZ - Z] EN ESPAÑOL

*   3.- 2. EL FIN DEL FONEMA /Z/

*   4.- 3. ¿PROCESO FONÉTICO O CAMBIO FONOLÓGICO?

*   5.- 4. ¿PROPAGACIÓN DE UN CAMBIO FONÉTICO O DE UN SISTEMA FONOLÓGICO?

*   6.- 5. LA FALTA DE DISTINCIÓN /Z/ : /Ç/, REGIONALISMO CASTELLANO - VIEJO

*   7.- 6. LA CONFUSIÓN SE CONVIERTE EN NORMA DEL HABLA DE LA CORTE (FINALES DEL SIGLO XVI)

*    8.- 7. LA PÉRDIDA DE LA DISTINCIÓN /Ç/ : /Z/ NORMA GENERAL DEL HABLA (EN EL PRIMER CUARTO DEL SIGLO XVII)

*   9.- 8. EL CAMBIO EN LA NORMA CORTESANA, VISTO POR LOS GRAMÁTICOS EXTRANJEROS

10.- 9. EL ESPAÑOL ORIENTAL ANTE EL TRIUNFO DE LA NUEVA NORMA DE MADRID

11.- 10. RESISTENCIA DEL ANTIGUO SISTEMA TOLEDANO EN LA ALTA EXTREMADURA

*   12.- 11. LA NUEVA NORMA ANTE EL CECEO ANDALUZ

*   13.- 12. CONCLUSIÓN

 II EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA.

*   14.- 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN

*   15.- 2. CECEOSOS DE LENGUA ESTROPAJOSA

*   16.- 3. CECEOSOS POR HÁBITO LINGÜÍSTICO

17.- 4. COMUNIDADES CECEOSAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVI. SU LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y SOCIAL

18.- 5. EL ÇEZEO SEVILLANO EN TIEMPO DE LOS REYES CATÓLICOS, SEGÚN EL TESTIMONIO DE LAS GRAFÍAS

*    19.- 6. EL ÇEÇEO SEVILLANO, DESCRITO POR NEBRIXA

20.- 7. CARÁCTER FRICATIVO DE LA /Ç/ Y DE LA /Z/ DEL SEVILLANO MEDIEVAL

*    21.- 8. LAS GRAFÍAS Y EL ÇEZEO MEDIEVAL

*   22.- 9. CONCLUSIÓN: EL ÇEÇEO-ZEZEO AL COMENZAR LA EXPANSIÓN ATLÁNTICA DE CASTILLA

III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 23.- III EN TORNO A LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL DE AYER Y DEL ESPAÑOL DE MAÑANA

* 24.- 1. CONSIDERACIONES DIACRÓNICAS ACERCA DE LA ESTRUCTURA SILÁBICA DEL ESPAÑOL

* 25.- 2. LAS SIBILANTES IMPLOSIVAS EN EL ESPAÑOL DE ESPAÑA: GEOGRAFÍA Y DIACRONÍA

26.- 3. LA EVOLUCIÓN DE -S, -Z COMPARADA CON LA DE -R, -L

       Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Letra mayúscula N de Albert Durero