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ROMANCERO DE LA CUESTA DEL ZARZAL

** EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO.

 


6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO
 V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL.

      Durante su estancia en Cuba, Menéndez Pidal empezó a preocuparse por la suerte de sus ma­teriales depositados en la Embajada de México de Madrid. Tras el cambio de embajadores y el traslado a Valencia de la Embajada, temía que el edificio de Hermanos Bécquer, en cuyo sóta­no los había dejado, no fuera lugar seguro 101. Trató de interesar en su favor al Embajador extra­ordinario de México en Cuba, Alfonso Gravioto, quien, a través de la Secretaría de Relaciones de México consiguió recibir noticias del Embajador de México en Valencia. El cable que el 22 de Mayo de 1937 remitió a la Secretaría este embajador no era de fácil interpretación:

    "Encuéntrase vitrina oficina en Madrid parte obra Menéndez Pidal. Al hallarse resto, enviaréselo acuerdo instrucciones".

      La reacción de los que lo recibieron fue intentar obtener más información. De ahí que en La Habana sólo le comunicaran a Menéndez Pidal este telegrama el 29 de Junio102, en los últimos días de su estancia en Cuba, antes de salir para Nueva York. Su desánimo fue grande; creyó en la dispersión de la labor de cuarenta años de trabajo, según se lamentaba en carta a su familia del 2 de Julio de 1937:

    "Salgo de aquí con una nueva preocupación sobre los papeles míos y el Romancero. Un te­legrama de la Embajada depositaría, del 22 Mayo (que me lo comunican aquí el 29 junio!!), dice «Encuéntranse vitrina oficina parte obra de M[enénde]z P[idal]; al hallarse resto, enviár­selo acuerdo instrucciones». Ni hay tal vitrina, ni división en partes, ni instrucciones para en­viarlo. En suma, un lío, que estoy trabajando por deshacer. Llevo ya escritas multitud de car­tas, no sea que me encajonen mis papeles y los envíen a no sé donde. ¡Tantos años de trabajo, puestos en peligro y en tanto equívoco!"

      En efecto, al día siguiente de enterarse del telegrama, el 30 de Junio de 1937, entregó a Gravioto, para que la transmitiera a México, una nota descriptiva de lo depositado en la calle de los Hermanos Bécquer "por concesión y orden del Sr. Embajador de México Sr. Pérez Treviño"103, con las siguientes advertencias y ruego:

    "Por las circunstancias en que el depósito se hizo, las cajas sacadas de los muebles en que habitualmente se guardaban están sin protección alguna, de modo que, si alguien las vuelca, desordena todas las fichas y anula el trabajo de ordenación que es considerable.
    Se suplica que, si el Gobierno Mexicano piensa dejar el edificio de la calle Hermanos Béc­quer, me avise con tiempo";

y, antes de emprender viaje hacia Nueva York, escribió dos cartas a Navarro Tomás. La primera, el 3 de Julio, por vía diplomática, a través de Genaro Estrada, que en México atendía con espe­cial interés los problemas de los intelectuales españoles a quienes había tratado cuando fue em­bajador en España, "para que la remitan al Embajador de Méjico en Valencia, si hay que desa­lojar el edificio"104. En ella105, tras contarle cómo trasladó los ficheros a la Embajada de Méjico, con palabras que ya hemos citado106, le decía:

    "Si hubiera que desalojar el edificio de la Embajada, yo ruego a V., pues conoce mis fiche­ros y los tratará «con amor», que me auxilie para volverlos a trasladar a mi casa, en cuyo só­tano estarían bien. Lapesa sería quien mejor podría dirigir la operación de envolverlos en pa­pel grueso107 y atarlos. Vd. sabe que las cajas (que trasladé a granel sin sus muebles respectivos) tienen bordes bajos que no protegen bien las fichas ni impiden que se salgan fá­cilmente y se desordenen, y perdido el orden es perdido todo el trabajo.

    Además ruego a V. que proporcione108 a Lapesa un coche para trasladar las cajas que son unas 50 y en un auto corriente irían bien. Si no, yo escribiré a Lapesa buscando algún otro medio, como complemento de la carta que V. le escriba109".

      La segunda carta, de carácter más personal, escrita el 5 de Julio, se la envió directamente a Valencia. Comienza así:

    "Q° Navarro: Aunque no me ha escrito V. después de una larga mía de Febrero110, me per­mito molestarle con otra que le envié vía Méjico la cual debo repetir y ampliar dirigiéndose­la directamente. Acudo a V. por si hallo remedio a una grave preocupación".

      Seguidamente le contaba cómo hizo el depósito de los ficheros y cajas con los materiales para la Historia de la Lengua y los textos del Romancero en la Embajada de México en la forma arriba ci­tada111, y a continuación proseguía (cito la versión final, pero en nota recojo formas previas del tex­to de la carta; las abundantes correcciones son indicio de la importancia concedida a cada detalle):

    "En La Habana enteré de todo esto al Embajador de Méjico, quien el 29 Junio me trans­mitió este telegrama enviado por su compatriota en112 Valencia a Méjico el 22 de mayo: «En­cuéntrase vitrina oficina en Madrid parte obra Menéndez Pidal. Al hallarse resto enviaréselo acuerdo instrucciones». ¿Qué instrucciones son ésas. Me van a enviar a mí o a otro mis pa­peles con grave peligro de extravío o deterioro?113 De aquí114 mi temor y preocupación115.

     Yo desearía, según escribí a México, 1° Si el edificio de la embajada Mejicana en Madrid Hermanos Bécquer116 no va a ser desalojado, que me permitan continuar con mi depósito, sin tocarlo117. 2° Si el depósito debe cesar, ruego a V, «si he poder de vos rogar»118, que en­cargue119 a Lapesa (de quien hace días recibí una larga carta)120 de el envolver cada caja121 en papel fuerte, atarla y devolverlas122 todas a mi casa al sótano. Las cajas las llevé a granel, sin sus muebles respectivos123 y recordará V. que tienen los bordes bajos que no protegen las fi­chas124 ni las retienen bien: fácilmente se deterioran o se salen125 y si se desordenan126 queda perdido el trabajo porque los epígrafes ordenadores están en las guías y no en las fichas127. Si Vd. tuviera alguna dificultad para proporcionar a Lapesa un coche, escribo a la Embajada de Cuba esperando que pudieran hacerlo.

    Vd. comprende mi preocupación, y espero128 sabrá perdonar la molestia de rogarle aún más129, que se entere del Sr. Embajador de Méjico acerca del sentido de dicho telegrama para mi tranquilidad o para que, si debo130 cesar en el131 depósito, me haga Vd.132 devolver mis pa­peles a mi casa. Son 40 años de trabajo. Yo por mi salud y mi querencia (ahora lo siento más que nunca)133 no puedo vivir más que en Madrid y allí ansio continuar mi vida en cuanto la ciudad se pacifique ¡quién sabe si podré! Pero allí es donde únicamente lograría en estos mis últimos años134 acabar las obras comenzadas.

    Ignoro, dado que no entiendo ese135 telegrama, si Roces o Vd. tienen en sus manos algo de este asunto vital para mí; si nada conocen136 de él, esta carta se lo comunica137. Si por cual­quier causa hubiera extravío o pérdida de mi archivo138, mis cuarenta años de trabajo, tam­bién139 me harían mucho140 bien en indicármelo141 para buscar cuanto antes a mi actividad otro campo, pues a los 68 años no se puede perder mucho tiempo en vacilaciones.

    Una vez más perdone a su siempre amigo142 que sabe le quiere."

      El mismo día 5143 Menéndez Pidal escribía a Lapesa pidiéndole su colaboración en la bús­queda y eventual traslado de los materiales dejados en la Embajada de México en Madrid144:

    "Querido Lapesa: Quizá tenga que molestarle con el traslado de mis ficheros, que tengo depositados en la Embajada de Méjico, calle de los Hermanos Bécquer, en el sótano, en un armario cerrado con un candado Yale y con un escrito en la puerta donde se declara que aque­llos papeles míos tienen valor científico, pero no comercial.

    Es muy probable que el depósito pueda continuar allí intacto; pero pudiera ser que la Embajada dejara la casa, o que por cualquier otro motivo tuviera yo que sacar de allí los fi­cheros. Escribo, para que en este caso avisen a usted, una carta a Navarro y otra a don Pe­dro Saavedra, Secretario de la Embajada de Cuba. Si usted puede ver a éste, me alegraría. Ve usted cómo aprovecho los ofrecimientos de su última carta; sé que están hechos de todo corazón.

    Me hace temer la posibilidad de un traslado el haber recibido un telegrama de Méjico que no entiendo. Si hubiera que sacar de allí los papeles, Navarro o el señor Saavedra le propor­cionarían un coche; en este sentido escribo a los dos. Creo que de un viaje o, a todo más, dos, se llevarían. Las cajas (de Historia de la Lengua y del Romancero, que usted conoce muy bien), serán 50 ó 60. No sé si alguna convendría envolverla en papel fuerte. Si va usted con el coche, no hará falta envoltorio ninguno. Yo las llevé así a granel (sin sus muebles) y no les pasó nada. Para propinas y auxiliares que usted lleve o pida el conserje, digo al Banco Hispano America­no que den a usted doscientas pesetas. Si no hay que hacer el traslado, que es lo que yo dese­aría vivamente, que quedasen las cajas en el armario como están intactas, hágame el favor de poner dos letras para mi tranquilidad. Si hay que hacer el traslado, la llave la tendrá el conser­je; pero si no la tiene, habrá que saltar el candado, pues yo no recuerdo a quién se la dejé.

     El traslado se haría, caso que ocurra, a mi casa de Chamartín. Usted verá si en el sótano hay buen acomodo, exento de humedad. Si no, en cualquier habitación del piso bajo, que los porteros (Maximina y Juan) ayudarán a escoger.

    Yo salgo para Nueva York mañana (,..)"145.

      Llegado Menéndez Pidal a Nueva York, el 9 de Julio de 1937, donde en el muelle le espera­ba, entre otras personas, Hornero Serís146, no se presentó la oportunidad para que el Embajador de España Fernando de los Ríos ("el sobrino de su tío" [= Francisco Giner de los Ríos], como crípticamente haría María Goyri alusión a él) se acercara a recibirlo, pues estaba ausente; no obs­tante, su mujer, Gloria Giner, se apresuró a invitarle, por carta, a residir con ellos. Pero, para en­tonces, Menéndez Pidal se había ya acomodado en la casa de veraneo "que Federico de Onís tie­ne en este pueblo de Newburgh, a dos horas, en coche, de Nueva York", según explicaría a su familia (17-VII-1937), y había aceptado el consejo e invitación de Onís de pasar el verano así retirado, en espera del comienzo del curso universitario en Columbia University. Antonio G. Solalinde se apresuró a escribirle allí147 para proponerle que, una vez definidos sus planes, visi­tara el "Seminary of Medieval Studies" de Madison, a fin de concebir juntos nuevas publicacio­nes sobre la historiografía alfonsí, pues

    "la guerra plusquam civilia va para largo y ya se presagia que no va a terminar en un año más. Va a ser horrible para todos nosotros, pero hay que hacerse a la idea de una lucha larga (...). Nuestro trabajo es lo único que nos queda para consolarnos y distraernos".

      Pero un día después de escrita esta carta, fechada el 12 de Julio de 1937, Solalinde moría, súbi­tamente, en Madison (Wisconsin)148. "¡El último llegado a nuestra compañía del Centro es el primero en dejarla!: ’el benjamín de los filólogos’, según aquellos versos de Díez Canedo. ¿Qué será de todos sus trabajos en preparación? Por todas partes ruinas", comentaría Menéndez Pidal a su familia residente en Segovia (17-VI-1937). No obstante, el Departamento de Español de Madison, en carta de Joaquín Ortega (también persona vinculada al Centro de Estudios Histó­ricos), hizo a Menéndez Pidal una invitación oficial para que en el año académico 1937-1938, después de acabar sus cursos en Columbia, los repitiera como Visiting Professor en la University of Wisconsin y ayudara, a la vez, a replanificar la labor del "Seminario de Estudios Medievales" que Solalinde dirigía (30-VII-1937)149.

      Las noticias acerca de los materiales depositados en la Embajada de Méjico tardaban en lle­gar; y, Menéndez Pidal, impaciente y sospechoso, atribuía el silencio a que el Gobierno de Va­lencia conocía sus manifestaciones de simpatía por la causa de los "nacionalistas" de Burgos transmitidas a Joaquín Garrigues:

    "Al salir de la Habana tuve otro disgusto. Tuve la certeza de que mi carta a Garr[igues], por una de tantas violaciones de la correspondencia, era conocida entre los amigos de Navarro. Escribí a éste, sin darme por enterado, a ver si logro salvar mis libros y ficheros. Onís dice que la cosa no tiene importancia y que los libros y papeles no correrán peligro. Veremos" (carta a su familia 17-VI-1937).  

      Lapesa, al recibir la carta de Menéndez Pidal desde Cuba, comprobó que los materiales se­guían estando donde Menéndez Pidal los había depositado:

    "Estuve en la Embajada de Méjico, pero allí no ha quedado nadie. El portero me dijo que todo estaba como V. lo dejó, en los sótanos, y que él cuidaba de ello; no sabía nada de la ne­cesidad de traslado. En vista de su respuesta, escribí hace días al Secretario de la Embajada, que está en Valencia, y todavía no he recibido contestación. En el Banco Hispano cobré las doscientas pts. que V. me envía para los posibles gastos150";

sin embargo, en espera de esa respuesta de la Embajada de México en Valencia, no informó de estos pasos a Menéndez Pidal hasta el 8 de Agosto151.

      Entretanto, Navarro Tomás había ya contestado a Menéndez Pidal, en una larga carta152, des­de la "Comisión delegada de la Junta para Ampliación de Estudios" de Valencia, el 31 de Julio, tranquilizándole sobre el estado de los materiales en la Embajada. Pero, a la vez le recomenda­ba una mejor protección para ellos, ofreciéndole que el Ministerio de Instrucción Pública los trasladara a un refugio más seguro:

      "Querido D. Ramón: He hablado con el Embajador de Méjico en Valencia. Me dice que los materiales que usted dejó en la Embajada de Madrid se encuentran allí guardados en una vitrina cerrada y precintada. El local está al cuidado del portero y bajo la custodia de unos guardias del Gobierno. De parte del Embajador no hay ninguna dificultad para que el depó­sito de usted continúe todo el tiempo que usted quiera. Se halla asimismo dispuesto a entre­garlo a quien usted designe si quiere que se traslade a otro sitio.

      El bombardeo de Madrid alcanza ahora a todos los barrios y son muchos los proyectiles que han caído por las calles de Serrano, Diego de León y otras calles próximas a la Embaja­da. El edificio en el que ésta se encuentra, aunque parece bastante sólido, tiene pocos pisos, y no puede ofrecer seguridad contra los enormes obuses que derriban muros enteros y mu­cho menos contra las bombas de aviación. Creo que es una temeridad tener sus ficheros, con materiales tan valiosos, en un lugar tan poco defendido.

     Aparte de los sótanos de la Biblioteca Nacional, donde sus materiales estarían mucho más seguros que en la Embajada, contra el bombardeo y el incendio y contra cualquier otro ries­go, el Ministerio de Instrucción pública dispone de refugios fortificados con las máximas ga­rantías. Sus ficheros de Historia de la lengua y Romancero pueden ser considerados justa­mente entre los materiales más preciosos y más dignos de ser conservados en esos refugios.

      Mientras el barrio de Salamanca fue respetado por los aviones y la artillería, el local de la Embajada pudo ser albergue aceptable para sus notas y documentos, pero en las circunstan­cias actuales no debe usted mantenerlos allí. Lapesa o yo, si usted quiere, o los dos junta­mente, nos haremos cargo de las cajas, y con el cuidado necesario envolviéndolas y atándolas, para que no pueda perderse ni desordenarse ninguna ficha, las depositaremos en el lugar que consideremos más defendido y seguro".

       Seguidamente, le daba noticias de la producción del grupo del Centro que continuaba acti­vo en la zona republicana de España:

    "Hoy ha salido un extenso número de Emérita impreso en Valencia. Bonfante ha puesto verdadero empeño en sacarlo adelante y ha sabido vencer todas las dificultades. Recibirá us­ted un ejemplar y verá que no desmerece de los anteriores. También tendremos pronto un nú­mero de la Revista que se está acabando de tirar en Madrid, y disponemos de original para continuar la publicación. Nos faltan libros y revistas para las secciones de reseñas y bibliogra­fía, pero esperamos resolver en breve esta dificultad".

También comentaba:

    "He sabido con profundo dolor la muerte de nuestro querido Solalinde. ¿Quién podrá continuar la General Estoria? Es una gran pérdida y una verdadera pena."

      Desde Cuernavaca (Méjico), el 7 de Agosto, Genaro Estrada informaba asimismo a Menéndez Pidal:

    "Mi ilustre amigo: De la carta que el Sr. Beteta, Subsecretario de Relaciones Exteriores me ha dirigido, en respuesta a la mía relativa, reproduzco los siguientes párrafos".

Lo transcrito de la carta de Beteta era lo siguiente:

    "La Secretaría de Relaciones Exteriores, al tener conocimiento del asunto, había girado ya al embajador, Sr. Denegri, las instrucciones necesarias para impartir toda la protección a su alcance a la documentación depositada en el edificio de la calle de los hermanos Bécquer.

    Ahora bien, como el personal directivo de nuestra Embajada se encuentra actualmente en Valencia, la solución que parece más adecuada es la de que —de acuerdo con los deseos del interesado— su amigo, el Sr. Navarro-Tomás, recoja el depósito al que aludo. Así voy a co­municarlo, por cable, a nuestro representante en Valencia, anunciándole que por correo aé­reo le haré llegar la carta del Sr. Menéndez Pidal al Sr. profesor Navarro-Tomás, documento que se sirvió Ud. remitirme junto con la amable comunicación a que correspondo"153.

      Por su parte, el Embajador Gravioto comunicaba el 14 de Agosto a Jóse María Chacón y Cal­vo, Director de Cultura:

    "Me es muy grato transcribir a usted, con la súplica de hacerlo del conocimiento del ma­estro Menéndez Pidal, el telegrama que nuestra embajada en España se sirvió enviar a la Se­cretaría de Relaciones de México y que dice:
 
   «Documentos Pidal encuéntrame armario sótano Embajada Madrid, que fueron localiza­dos por Secretario Sansón Flores y Canciller Gutiérrez, a quienes ordené sellaran puertas mez­cla que hallábanse sin sellos. Indudablemente lo más seguro sería documentos fueran recogi­dos por persona confianza interesado, lo que yo recomiendo. Señor Navarro Tomás, Director Biblioteca Nacional Madrid, amigo Pidal y conocedor valor científico documentos, presén­teseme haciendo igual investigación a nombre y con carta Pidal autorizándolo, y opina que siete mil documentos gran valor científico, aunque encuéntranse protegidos por Embajada, deberían ser recogidos por persona recomienda Pidal, dado estado guerra prevalece país».

    Lo que comunico a usted, agregando que la Secretaría de Relaciones de México ha girado ya instrucciones telegráficas a nuestra Embajada en España para que entregue los documen­tos al Señor Navarro Tomás, puesto que el señor Menéndez Pidal lo autorizó para recogerlos".

Mensaje que Chacón remitió, satisfechísimo, a Nueva York:

    "Acabo de recibir la nota adjunta del Sr. Embajador de México que me apresuro a enviárse­la por correo aéreo. Como ve Ud. las noticias respecto a su archivo y biblioteca no pueden ser mejores. Estoy contentísimo de tan buena noticia. Aquí en la Dirección de Cultura está nues­tro buen amigo el Dr. Lazo que acaba de publicar un bello trabajo sobre Ud. en la Revista de la Universidadque le enviaremos en seguida. Me encarga muy afectuosos recuerdos para Ud"154.

      El interés de las cancillerías y la amistosa gestión de los discípulos de Menéndez Pidal pare­cían haber conjurado los peligros —reales o aparentes— que pudieran cernirse sobre los mate­riales depositados en la abandonada sede de la Embajada de Méjico en Madrid155.

      Sin embargo, la proximidad del trimestre de Otoño, en que Menéndez Pidal iba a tener que enseñar, privado de la información acumulada en sus ficheros, un curso y un seminario graduado en la Columbia University de Nueva York, le había hecho repensar la petición que había formu­lado de que las papeletas de su Historia de la Lengua y sus materiales inéditos relativos al Ro­mancero quedaran fuera de su alcance. Los dos cursos, anunciados desde tiempo atrás en el "ca­tálogo" de la Universidad, le habían sido descritos por Federico de Onís en la siguiente forma:

    "Historia de la lengua española. Dos clases semanales de cincuenta minutos cada una, en es­pañol. Éste será un curso de carácter general, al que podrán asistir estudiantes del departa­mento de español.
 
   Problemas de la épica y la balada.
Este curso será un seminario y se dará un día a la sema­na. Asistirán pocas personas, que serán estudiantes avanzados interesados en la investigación. La clase será en forma de conversación y usted usará en ella el español. Es posible que algu­nos de los que asistan no lo entiendan bien y en este caso tendremos a alguien allí que pue­da servir de intérprete"156.

Y, por más que Onís le hubiera pronosticado que esos cursos "le darán muy poco trabajo", Me­néndez Pidal era consciente de que, a partir del próximo Setiembre, iba a estar sometido a una presión muy superior a la del anterior curso en Cuba, si, como era su deseo, trasladaba a Columbia las formas de dar un curso universitario que había practicado en Madrid. A sus 68 años, con su falta de conocimiento del inglés, moverse por las bibliotecas de Nueva York para reunir diariamente datos para sus clases no era tarea que le pareciera posible asumir, y, por tanto, iba a tener que solicitar de sus huéspedes una colaboración bibliográfica que, en caso de tener sus ma­teriales a mano, resultaría innecesaria.

      Esas consideraciones habían llevado a Menéndez Pidal a iniciar, a través de Onís, una nueva gestión para que el Rector de Columbia University solicitara del Gobierno de Valencia el envío a Nueva York de sus papeles de trabajo157; por ello, al recibir la carta de Estrada el 17 de Agos­to, se apresuró aquel mismo día a explicar por escrito, en carta a Onís desde Newburgh a Nue­va York, el estado del asunto (cito por el borrador de la carta), a fin de que pudiera exponerle mejor el caso al Rector Butler158:

    "Mi querido Onís: recibo la adjunta carta de México, de Estrada, y por ella veo que van a dar cumplimiento a una petición mía para que el Sr. Navarro Tomás vaya a recoger mis fi­cheros depositados en la Embajada de México en Madrid y los devuelva a mi casa en el mis­mo Madrid.

    Esta petición mía, hecha desde Cuba el 3 de Julio, ahora es inconveniente; toda vez que tengo que dar cursos en Columbia University, necesito esos ficheros, y los necesito para es­cribir el libro proyectado aquí sobre Historia del Idioma Español. Si pudiese Vd. lograr que de aquí interesasen a la Embajada o al Consulado Americano en Valencia para que se pusie­sen al habla con el Ministerio de I [nstrucción] P[ública] español a fin de que el Sr. Navarro hiciese que esos papeles míos en vez de llevarlos a mi casa me los enviasen aquí. El Sr. Nava­rro Tomás (que ya sabe Vd. que ahora es Director de la Biblioteca Nacional y tiene otros car­gos en el Ministerio de I[nstrucción] P[ública]) es quien podría ordenar todo. Son unos 50 ficheros sin mueble alguno, de modo que habría que envolverlos uno a uno para que no pier­dan sus fichas y embalarlos en un cajón fuerte. Ya escribí a D. Rafael Lapesa (a Madrid, Nicasio Gallego 12) para que se encargase de este embalaje".

      En consonancia con sus últimos deseos y nuevo plan, el 22 de Agosto, también desde New­burgh, Menéndez Pidal escribió a Navarro Tomás:

    "Querido Navarro: mucho me alegró su carta de V. con las noticias de su actividad y de cómo los esfuerzos que ahí hacen se ven coronados por el éxito. Espero el número de Emérita que me anuncia; es lo que menos se podía esperar que se lograse, dada la habitual escasez de colaboradores. En La Habana vi un n° de Madrid con trabajos que me interesaban por su tema y que me conmovieron por el empeño que suponían.

    Yo por mi parte también procuro hacer cuanto puedo y creo que mi viaje no es infruc­tuoso. En La Habana he inaugurado con dos meses de clase una cátedra de Historia de la Len­gua española recién creada y queda allí un grupo de jóvenes de grandes esperanzas. También ayudé a Chacón a fundar un Instituto que era algo como la Junta para Ampliación de Estu­dios. Aquí cree Onís que en la Universidad puedo ser útil al hispanismo de acá y ya me han comprometido para todo el año próximo, cosa que he aceptado por situarme donde mejor puedo hallar bibliotecas muy bien surtidas para mi trabajo, y donde mejor puedo servir al his­panismo; además tendré que echar una mano al seminario del malogrado Solalinde que tan­to material preparado dejó.

    Están ya anunciados dos cursos míos sobre Historia de la lengua española y Problemas de la epopeya y del Romancero. Mucho necesito mis papeles. Por no tenerlos he emprendido en La Habana un trabajo sobre Colón que voy al fin a abandonar159.
    Le agradezco en el alma la preocupación que en su carta me dice por esos papeles. La in­tervención de V. me tranquiliza del todo. Por el momento, lo mejor será dejarlos donde están hasta que hablen con V. de parte de la Embajada Americana que se ofrece a traerme los que pueda necesitar para mis cursos en esta Universidad. Escribiré también a Lapesa160".

Y, en efecto, el 22 de Agosto, Menéndez Pidal escribió también, de nuevo, a Lapesa:

    "Querido Lapesa: me comunican del Banco Hispano Americano que han entregado a usted las 200 pesetas que les dije; son para el gasto de embalar los ficheros y hacerles una o dos cajas de madera gruesa y fuerte. Quizá para todo esto sea poco dinero. Usted me dirá lo que haya costado. De Valencia le escribirá a usted Navarro, o le hablarán de la Embaja­da Americana que me ofrece traerme los ficheros necesarios para mis cursos en esta Uni­versidad.

    No sé si le he dicho que me he comprometido a trabajar en Columbia University todo el año que viene y daré dos cursos, uno sobre Historia de la lengua y otro sobre Problemas de Epopeya y Romancero. He aceptado porque Onís cree que mi estancia aquí será convenien­te al hispanismo de estas partes.

    Si buenamente pudiera añadir al envío una carpeta roja que debo tener en mi casa, me ven­dría muy bien. Se trata de una carpeta roja con cintas verdes que contiene apuntes míos so­bre el dialecto leonés y asturiano; está en el despachito donde yo trabajaba, en el estante del rincón, a la derecha de la puerta de entrada por el despacho grande; está en la tabla a la altu­ra de la mano, y echada sobre un fichero pequeño. No se moleste en ir a buscarla si le resul­ta difícil ir allá"161.

      Muy en breve se sintió optimista respecto al resultado de todas esas gestiones, ya que el 25 de Agosto hacía saber a sus familiares:

    "Me comunican también buenas noticias de mis ficheros, y hago gestiones aquí, que creo darán resultado, que me los traigan, pues los necesito para mi curso (...). Parece, como dice Jimena, que los jefes del Capicúa [= de Tomás Navarro Tomás, esto es, el Gobierno de Va­lencia], si les ha dolido saber de mi carta, han decidido no darse por enterados. Me han es­crito Navarro, Santullano y Fernández como si estuviésemos entre las ordinarias faenas de la Junta, y dispuestos a cuidar de los ficheros de Historia de la lengua española y de Romance­ro, que yo necesito como ya os dije (...)".

      En la decisión de Menéndez Pidal de concebir la estancia en Estados Unidos como una so­lución a medio plazo, e intentar disponer allí de sus materiales de trabajo, pesaron, sin duda, consideraciones de índole familiar. En Mayo de 1937, los colegas americanos de su yerno Mi­guel Catalán habían iniciado gestiones para salvar su persona y sus conocimientos y papeles espectrográficos para la Ciencia162. Los astrofísicos de la Universidad de Princeton163, sabedores de la estancia del suegro de Catalán en La Habana, contactaron con Menéndez Pidal con ese propósito, limitándose inicialmente a ofrecer a Catalán ayuda para reconstruir, "mientras toda­vía estén frescos en su memoria", los trabajos a que no tenía acceso por causa de la guerra164. Pero durante aquel verano repensaron el asunto y decidieron intentar llevar a Catalán a su la­boratorio en Princeton y, para hacer a Catalán una proposición más aceptable en términos eco­nómicos, aquel mismo mes de Agosto se sumó a los planes el Massachusetts Institute of Tech­nology (M.I.T.). Menéndez Pidal, ante la posibilidad de que su hija, Jimena, y su mujer, María, se reunieran con él en Nueva York, viniendo de Segovia con su yerno, Miguel, y, ¿por qué no?, incluso su hijo Gonzalo con su nuera (Elisa), se decidió a gestionar, vía Onís, su permanencia en Columbia University, por lo menos mientras durase la invitación a Catalán, esto es, todo el curso académico 1937-1938165, y se apresuró a comunicar aquellos planes a sus familiares residentes en Segovia en dos cartas sucesivas (el 11 y el 13 de Agosto de 1937)166. Estas cartas lle­garon a manos de Catalán y sus familiares a fines de Agosto, cuando en el frente del Norte se producía la caída de Santander y volvían a creer próximo el final de la guerra. Mientras Ramón Menéndez Pidal gestionaba la prolongación de su invitación en Columbia University y pensa­ba en reunir al conjunto de su familia en Estados Unidos, sus hijos y su mujer se preocupaban, en cambio, de asegurar la situación de unos y otros en la posguerra, que creían próxima167: las últimas noticias que sus valedores en la España "nacionalista" les comunicaban, justamente por entonces, les parecían altamente positivas168 y temían que, si dejaban pasar el momento propi­cio, se frustrara la posibilidad de reanudar la vida profesional después de concluida la Guerra Civil169. De ahí que, ante todo, se preocuparan de justificar el "retraso" de don Ramón en incorporarse a la España "nacionalista" 170, y que la llegada de las cartas con el plan de reunirse to­dos próximamente en los Estados Unidos provocara entre los "segovianos" reacciones muy dis­pares171. María Goyri no pudo ocultar su contrariedad:

    "Cuando empezábamos a vislumbrar la esperanza de poder reunir[nos] todos, llegan tus dos cartas (...) en que parece que estás decidido a fincar ahí y además pretendes que vayamos todos a reunimos ahí. A primera vista no desagrada la idea a algunos, sobre todo a Diego le hace mucha ilusión, como verás por su carta172".

La "ilusión" de Diego, esto es, mía (¡con 8 años!) es obvio que importaría poco; pero, tras el des­personalizado "algunos" (a quienes la idea no desagradaba) se hallaba mi padre, Miguel Catalán, quien en su sección de la carta familiar de respuesta expresaba claramente su entusiasmo:

    "He recibido con la alegría que puedes figurarte la posibilidad de trabajar. Espero con impaciencia, después de la carta en que anuncias que el Profesor Tarr va a visitarte, el re­sultado de la entrevista, pero para ganar tiempo, por lo mucho que tardan las cartas, te anuncio que en principio nos ha parecido de perlas la idea. Ya sabes que mi trabajo perdi­do sobre el espectro del hierro se podría quizás reproducir ahora con relativa facilidad, pero no si pasa tiempo, y por otra parte tiene importancia especial en relación con la estructura atómica y sobre todo por ser el hierro el elemento que predomina en el espectro del sol y dependen de su interpretación la de unos cuantos fenómenos solares. Para esa clase de tra­bajo no son muchos los que están preparados. Si al nombramiento acompañaran unas ex­plicaciones análogas a éstas sería más fácil el resolver aquí todo para que yo pudiera empe­zar a trabajar173".

      Entre tanto, los planes americanos siguieron su curso y, el 27 de Agosto, el profesor George R. Harrison, director del Laboratorio de Física Experimental del Departamento de Física del M.I.T. de Boston, en carta dirigida a Catalán directamente a Segovia, le anticipaba la invitación como Research Associated para, el curso 1937-38174. Al mismo tiempo (27 de Agosto), Ramón Menéndez Pidal les informaba de los pasos dados para facilitar su viaje175. Con la llegada de la invitación, los "segovianos" se pusieron en movimiento, sin nuevas dudas. María Goyri anun­ciaba a su marido el 12 de Setiembre:

    "Si Mi[gue]l obtiene autorización, procuraremos marchar lo más pronto que podamos",

y Miguel Catalán:

    "Ya voy mañana a emprender mis gestiones; veremos qué tal se dan los asuntos; no sé si voy a saber viajar después de un año de inmovilidad. Tengo confianza en que no habrá difi­cultades; pero de todos modos algo habrá que moverse. Yo estoy encantado de poder poner­me a trabajar en mis asuntos, aunque voy a tener que echarme aceite lubricante, pues debo [de] tener oxidados todos los mecanismos cerebrales".

      Los familiares de Ramón Menéndez Pidal, que residían en la España "nacionalista" y que tan­to temor manifestaban por las posibles "represalias" respecto a personas y bienes intelectuales en el Madrid revolucionario, no podían estar peor informados, a través de sus contactos indirectos con los medios oficiales de la otra España, de cómo entonces eran vistos en ella. Nada sabían, ni llegarían nunca a saber, de que, el 30 de Junio de 1937, el Presidente de la Comisión de Cul­tura y Enseñanza del Gobierno de Burgos, Enrique Súñer, había puesto en manos del Servicio de Información Militar (S.I.M.) de la Junta Militar o Junta de Defensa Nacional la siguiente acusación:

    "RAMÓN MENÉNDEZ PlDAL: Presidente de la Academia de la Lengua.
    Persona de gran cultura, esencialmente bueno, débil de carácter, totalmente dominado por su mujer. Al servicio del Gobierno de Valencia como propagandista en Cuba.
    MENÉNDEZ PlDAL Señora de:
Persona de gran talento, de gran cultura, de una energía ex­traordinaria, que ha pervertido a su marido y a sus hijos; muy persuasiva y de las personas mas peligrosas de España. Es sin duda una de las raíces más robustas de la revolución.
    GlMENA MENÉNDEZ PlDAL: Hija de los anteriores, con todas las caracteristicas de su ma­dre, casada con
    RAMÓN CÁTALA, Doctor: Un mentecato, célula comunista, juguete de su mujer y de su suegra. Era Dr. en Ciencias cuando se caso con Gimena; como regalo de bodas le dieron una cátedra en el Instituto de Segovia de donde era natural (?) Se amañó un tribunal especial para él y la Institución lo consagró como sabio y profesor de la Central.
    GONZALO MENÉNDEZ PlDAL: Dr. en Filosofía y Letras. También de la Institución Libre de Enseñanza del tipo de su padre, capaz de evolucionar y hacerse bueno, pero del grupo de in­telectuales que han traído esto...
    Los cuatro últimos están en territorio conquistado, cobrando sus sueldos como profesores que son todos y actuando entre nosotros.
    La Sra. de Menéndez Pidal y el matrimonio Cátala están en Segovia. Gonzalo Menéndez Pidal está en Telecomunicaciones.
    Interesaría mucho saber quién o quiénes se han interesado por ellos para llegar a regulari­zar su situación.
    Es también del mayor interés vigilar el grupo de gente que opera alrededor de esta familia en Segovia. No cabe duda que este grupo será el más peligroso de la retaguardia"176;

y que el S.I.M. había ordenado a varios miembros de la Policía de Segovia, por separado, el 2 y el 9 de Julio de 1937, su estrecha vigilancia. Los primeros informes policiales se escalonaron des­de el 13 de Julio al 7 de Agosto; pero, no sabemos por qué, sólo el último llegó y con sumo re­traso a la Jefatura de la Junta de Defensa, por lo que este organismo apremió de nuevo, el 4 de Setiembre, a los policías segovianos. Para entonces, el "mentecato" yerno de Menéndez Pidal ha­bía quedado identificado con su verdadero nombre e identidad177.

      No es, pues, nada sorprendente que, a pesar del supuesto trato de excepción para Menéndez Pidal que José Antonio de Sangróniz ofrecía a Asín178, cuando Miguel Catalán acudió a Burgos (13 Setiembre), para solicitar el permiso de salida, no hallara un ambiente muy propicio. María Goyri, al informar el 25 de Setiembre a su marido de que no contaban aún con el permiso de salida, le haría entonces saber:

    "En el Consejo de Cultura está de Presidente Pemán; pero no se ocupa de ello. El verda­dero jefe es Súñer, y luego intervienen Romualdo de Toledo y Cía. Comprenderás la impor­tancia que puede tener el que se interese Sangróniz, porque en último término quien decide es Salamanca [= Franco]"179.

      Por otra parte, al saberse en Valencia el cambio de planes sobre el destino de los fondos do­cumentales dejados por Menéndez Pidal en la Embajada de Méjico y la propuesta intervención de la Embajada de Estados Unidos en la expatriación de ellos (o de una parte de ellos), la cues­tión de su protección respecto a los avatares de la Guerra Civil vendría a transformarse en la de si Menéndez Pidal, exiliado en el extranjero, podía disponer a su arbitrio de unos fondos docu­mentales considerados de interés nacional por el Gobierno.

Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001)

NOTAS

101 Ya el 26 de Mayo escribía a su familia: "Por aquí pasaron, hace días, Urquidi y Vila, que van a su tierra [= Méjico]. Me dijeron que la casa donde estuvimos [= la Embajada de Méjico en Madrid] la habían dejado cerrada, confiada a un conserje. Que el alquiler acaba en Julio y no saben si lo renovarán. He preguntado, por medio de su embajador aquí, a ver si podemos averi­guar algo. Escribí también a Lapesa, pero no tuve con­testación. Dirigí la carta al Centro y no irá por allí".

102 Según hace constar Menéndez Pidal en su carta a Navarro Tomás del 5 de Junio de 1937 y en la es­crita a su familia el día 2.

103 Según apunte manuscrito del propio Menéndez Pidal.

104 Según apuntó, a lápiz, sobre este borrador.

105  La encabeza adjuntando al nombre de "D. To­más Navarro Tomás" el cargo: "Director de la Biblioteca Nacional".

106 Véase atrás, § 2, n. 24.

107 "En papel grueso" es un añadido interlineado.

108 primero había escrito "procuren que" y lo tachó.

109 Toda la frase substituye a "Si Vd. pudiera pro­porcionarme coche para trasladar las cajas, muy bien. Si no, espero que la Embajada de Cuba me haría ese favor, y para ello", que tachó.

110  Inicialmente había escrito "una antigua carta mía", sin precisar más.

111  En el § 2 (texto introducido por la n. 24).

112 Escrito tras tachar "colega en".

113 Corrige a "a quién se van a enviar mis papeles?"

114 Substituye a "He aquí", "Esta es".

115   Escrito   "temor y preocupación"  tras  tachar "confusión".

116 "Hermanos Bécquer", interlineado.

117 "Sin tocarlo", interlineado.

118 Corregido sobre "si tengo poder para rogarle".

119 Substituyendo a "escriba".

120 Lo que va entre paréntesis, interlineado.

121  Substituye a "para que envuelva las cajas".

122 Substituye a "las ate y las devuelva".

123  Interlineado.

124  Substituye a "toda la altura de las fichas".

125 Substituye a "vacían".

126 Primero escribió "y si se vuelcan y desordenan".

127 Primero empezó a escribir: "porque la mayoría de las fichas no tienen epígr".

128  Interlineado.

129  "Aún más", interlineado.

130   Inicialmente empalmaba "...  telegrama y, si debo abandonar".

131  Substituye a "mi".

132  "Haga Vd." substituye a "ayude a".

133 Lo que va entre paréntesis, interlineado.

134 "En estos mis últimos años", interlineado.

135  Substituye a "aquel".

136 Substituye a "saben".

137 Desde "si nada", todo interlineado.

138  Primero había escrito: "yo no pudiera recobrar mis papeles"; tras "archivo" se halla tachado "y mate­riales".

139  Inicialmente seguía: "también desearía saberlo para".

140  Substituye a "un".

141  Substituye a "dármelo a entender".

142  Substituye a "afectuoso".

143 Lapesa alude a la carta de Menéndez Pidal dán­dole esta fecha. Menéndez Pidal alude a ella creyéndola del día 6.

144 En unas instrucciones autógrafas de Menéndez Pidal, pero que hacen referencia a él como una terce­ra persona, hacía constar: "Todas las cajas están fuera de sus muebles de modo que para trasladarlas habría que embalarlas. Para la operación de embalaje se pue­de llamar al discípulo de M[enéndez] P[idal] D. Ra­fael Lapesa, que vive en Madrid, en Nicasio Gallego 12, y al cual M[enéndez]   P[idal] escribió el 6 julio rogándole dirigiese el embalaje en caso necesario y enviándole dinero para los gastos".

145  La carta ha sido publicada por J. Pérez Villanueva, Ramón Menéndez Pidal (1991), p. 366.

146 Según carta de H. Serís a Burdeos, del 15 de Ju­lio, reproducida en la "Chronique" del Bulletin Hispanique, XXXIX (1937), p. 429: "Aquí está también D. Ramón. Hace diez días que llegó, procedente de La Habana, y aquí pasará las vacaciones, ocupado en terminar su nuevo libro Manual de historia de la len­gua española’.

147 Al enterarse de su llegada y de sus planes vera­niegos: "Por Serís, acabo de saber que ha decidido us­ted permanecer en Nueva York con Onís".

148  H. Serís, el 15 de Julio, comunicaba a Robert Ricard en Burdeos: "Ahora tengo que darle una dolorosísima noticia, la del fallecimiento de Antonio G. Solalinde, uno de los mejores discípulos de Menéndez Pidal. Padecía angina de pecho y ha muerto repentinamente el 13 de Julio en Madison (Wisconsin), de cuya Universidad era profesor", R. Ricard, "Chroni­que", Bulletin Hispanique, XXXIX (1937), pp. 429-430. R. Menéndez Pidal comentaba asimismo con los suyos (17-VII-1937): "Empiezo mi estancia aquí con la malísima noticia de la muerte de Solalinde (angina de pecho). Traía de La Habana una carta empeñado en que fuese con él, a ver todo su material de estudio sobre Alfonso X, y aquí, postumamente, recibí otra carta suya, fechada el 12, insistiendo en mi ida. Él murió repentinamente el día 13".

149 Menéndez Pidal tuvo, durante algún tiempo, presente esta posibilidad: "Tengo ya una oferta de Wisconsin con 7.500 dólares para reorganizar duran­te un año los trabajos del pobre Solalinde, pero me molestaría tener que ir tan lejos y espero otra oferta de aquí, que está gestionando Onís, y me sería prefe­rible por contar con mejores bibliotecas" (11-VIII-1937, a su familia). También recibió una invitación de la Institución Cultural Española de Buenos Aires mediante un cable de Luis Méndez Calzada de 15-VII-1937, que contestó también por cable (diciendo: "Comprometido aquí hasta Diciembre. Aceptaría  después. Agradecido. Escribo"), antes de recibir la carta complementaria de Luis Méndez Calzada (16-VII-1937); carta esta que se cruzó con otra de Me­néndez Pidal de 19 de Julio.

150 En efecto, Lapesa había escrito a la Embajada de Méjico en Valencia el 3 de Agosto y el embajador sólo le contestaría el 9, diciendo que había recibido un cable de la Secretaría de Relaciones Exteriores de Méjico referente al mismo asunto, en que "algunas de las palabras que lo forman no se han podido desci­frar" y que deseaba aclarar esos extremos antes de to­mar determinaciones.

151 Lapesa comienza su carta disculpándose: "Recibí dos cartas de V., una del 17 de junio y otra del 6 de ju­lio. No le he contestado antes esperando poderle dar noticias concretas de lo que se haga con sus ficheros".

152 A la que L. Santullano añadió un párrafo con recuerdos y A. Fernández un breve saluda.

153 Carta que Menéndez Pidal recibió el 17 de Agosto, según anotó sobre ella.

154  Carta desde La Habana, Secretaría de Educa­ción, 18-VIII-1937.

155  Antes de recibir noticias de Navarro, el 24 de Julio, Menéndez Pidal creía ya en el éxito de los pa­sos que estaba dando: "En cuanto a los papeles de la casa de Kochertaller, quizá pueda hacer una gestión eficaz por medio de la Universidad de aquí; tengo también esperanza de que Navarro me conteste. Onís es en esto optimista. Consuela a Diego, que no pase mal rato por esto, que todo se arreglará".

156 En carta del 12-V-1937, dirigida a La Habana.

157 Ya el 11 de Agosto decía a su familia: "Recibí vuestro radio sobre «protección casa zarzal». Intento medios. Pero la gestión de sacar los ficheros y cajo­nes, que está haciendo el Rector de Columbia, como apuntes y trabajos necesarios para mi labor aquí, no cree Onís que deba mezclarse con nada, y esto obliga a perder días, pues el Rector es el mejor conducto, por sus muchas relaciones oficiales. Además ahora nadie está en su puesto, todo el mundo está de vera­neo".

158 Sobre el borrador añadió: "Envío a New York esta carta".

159 No obstante, acabó por publicarlo (después de la Guerra Civil): "La lengua de Cristóbal Colón", BHi, XLII (1940), 5-28.

160 Conozco esta carta a través de su borrador. Menéndez Pidal la remataba con recuerdos a Santullano y a Fernández y alusiones al pasado: "agradezco mu­cho sus postdatas afectuosas. Se me figura que estoy entre Vds. con aquellas cotidianas preocupaciones de la Junta".

161 Escrita en borrador a continuación de la envia­da a Navarro. La recibió Lapesa el 9 de Setiembre, se­gún Pérez Villanueva (1991), p. 368, que la edita. Sigo a la edición en los párrafos primero y tercero (el borrador dice lo mismo, con diferencias en la expresión) y al borrador en el segundo (ya que se omitió ese pasaje en la edición citada).

162  Para las relaciones previas de los espectrógrafos y astrofísicos americanos con Catalán, su angustia ante las noticias que llegaban de España y sus gestio­nes, ya en 1936, a través de Manuel Telles Antunes, discípulo portugués de Catalán, véase J. M. Sánchez Ron, Miguel Catalán. Su obra y su mundo, "Estudios sobre la Ciencia: 21", Madrid: Fundación Ramón Menéndez Pidal y Consejo Superior de Investigacio­nes Científicas, 1994.

163 Charlotte Moore, del Observatorio de la Univer­sidad de Princeton; Alien G. Shenstone, del Palmer Physical Laboratory de la Universidad de Princeton, y el propio Henry N. Russell, director del Observatorio.

164  El 21 de Abril de 1937, desde La Habana, Ra­món Menéndez Pidal había informado a su hija: "Los profesores de la Universidad de Princeton, New Jer­sey, Doctores Russell y Shenstone, me preguntan las señas de Miguel. Ya se las he enviado"; y el 12 de Mayo, Federico de Onís, en postdata a su carta diri­gida a Menéndez Pidal, aún en Cuba, le hacía saber: "Una universidad de Estados Unidos desea la direc­ción de su yerno Catalán, creo que para invitarle. Dí­game si quiere usted que se comuniquen con usted mismo o con Catalán". Menéndez Pidal anotó a con­tinuación, con lápiz: "Las di a Tarr" (profesor de Prin­ceton, que en el pasado había estado presente en los Cursos de Verano de la Granja impartidos a extranje­ros por el Centro de Estudios Históricos), y en carta del 19 de Mayo a su familia les transmitió la noticia: "Onís me pregunta por las señas de Miguel; supongo será de parte de los mismos profesores de Princeton, Russell y Shenstone, a quienes ya se las envié en Abril por intermedio de Tarr. Quizá te inviten a dar confe­rencias ¿Podrás ir? Acaso nos juntaríamos allá". Mi­guel reaccionó escéptico: "¿De dónde sacaste la idea de que podían invitarme a dar conferencias? Sería simplemente un deseo de saber de mí, de que estaba sano y salvo"; mientras su mujer se atrevía a pensar: "¡Qué gran cosa sería el podernos reunir allí todos, si a Miguel le llamasen!". Pero en la carta que el 29 de Junio de 1937 escribió Shenstone a Segovia a Miguel Catalán lo que le ofrecía eran, simplemente, materia­les para que intentara reproducir sus resultados sobre los análisis perdidos por avatares de la guerra referen­tes al Fe I "mientras todavía estén frescos en su me­moria" (Sánchez Ron, Miguel Catalán, pp. 305-307); oferta que se apresuró a aceptar (c. 15-VII, según car­ta de Catalán a su suegro, 6-VIII-37). No obstante, el envío fue difiriéndose, debido a una falsa información que tuvieron los profesores de Princeton, según la cual "el Dr. Catalán ya se encuentra fuera de España y en sitio seguro", por lo que esperaron a saber dónde se hallaba para "poner a su disposición materiales para continuar sus trabajos espectroscópicos" (según hacía saber el 17-VII-1937, desde Nueva York, Menéndez Pidal a su yerno).

165 La conexión entre esta gestión y la invitación a Catalán queda clara en la carta sin fecha de Onís re­ferente al nombramiento de Catalán en Princeton (citada en la n. 166) ya que se remataba con el pá­rrafo: "Mis primeras gestiones para obtener la conti­nuación de su nombramiento en Columbia han dado buen resultado (...)", y en una carta de Ramón Me­néndez Pidal a la familia del 13 de Agosto, en que les argumentaba: "Esta prolongación del tiempo de mi Cátedra aquí podría ser para vosotros motivo de ani­maros a venir".

166 Onís (en carta de un "martes", sin fecha) co­municaba a Menéndez Pidal desde Columbia University a Newburgh: "Todo marcha muy bien. Hay ya la oferta de un nombramiento para su yerno con $ 1.000 de sueldo en Princeton. Están haciendo ges­tiones para lograr un puesto mejor pagado. En todo caso tendremos dentro de pocos días el nombra­miento oficial para enviárselo". Ramón Menéndez Pidal tenía la satisfacción de poder comunicar a su yerno el 11-VIII-1937: "Al mismo tiempo me escri­be Tarr, de Princeton, que aquellos materiales que pensaban enviar a Miguel para que pudiera seguir trabajando sobre su espectrografía abultan mucho y yo no los podría enviar por correo como le sugerí; y me añade que escribe al Prof. Russell para que vuel­va a una idea, que tenía antes, de buscar para Miguel un puesto en un laboratorio, y que, en cuanto Rus­sell le conteste, vendrán él y su señora a Nueva York para hablar conmigo y con Onís. Les da mucha pena que Miguel se pase tanto tiempo sin trabajar en su es­pecialidad. Ahora mismo, además Onís me pone unas letras desde N. York que ya tienen para Miguel un puestecito de 1.000 dólares y están buscando otro mejor pagado. Esos 1.000 no dan para vivir, pero Jimena tendría también trabajo, y claro es que yo os podría ayudar. Me dicen que Kim [= Gonzalo Me­néndez Pidal] encontraría también colocación, si quiere venir. En caso afirmativo, yo gestionaría desde aquí la salida. Informarme sobre todo esto qué os pa­rece (...). Si os animáis a venir, ya viviremos juntos en un pisito. Princeton está a dos horas de tren y quizá se halle puesto para Miguel en N. York mismo, don­de toda otra colocación es más fácil (...). Miguel podría continuar trabajando, que un año sin ver un li­bro, le tiene que perjudicar enormemente, y el otro [= Gonzalo] podrá venir a ayudarme (...)". Y repitió esta información en otra carta el 13-VIII-1937 en­viada por otro conducto. En Postdata a esta segunda carta añadía: "Acaba de llegar Onís y me dice que Tarr vendrá mañana a vernos a Newburgh trayendo el nombramiento de Miguel, por no esperar la acep­tación previa. Si decide venir, convendrá estar aquí a fines de Setiembre o principios de Octubre".

167 Gonzalo Menéndez Pidal, aprovechando un per­miso, visitó en Salamanca (posiblemente el 24 ó 25 de Agosto) a los hermanos Garrigues (a su amigo Emilio y a Joaquín, rehabilitado políticamente) y, poco des­pués, recibió carta de Miguel Asín Palacios en que le comunicaba el éxito de sus gestiones con José Anto­nio de Sangróniz respecto al recibimiento que tendría su padre, el día que regresara a España, carta que re­mitió a su madre (según escribe Elisa Bernis, 30-VIII-1937 a su suegro, Ramón Menéndez Pidal).

168 Según el borrador de la carta de gracias que Ma­ría Goyri se apresuró a escribir a Asín, "Me envió G [onzalo] la carta de V. con el feliz parto de su ges­tión cerca del Sr. S[angróniz]. Puede R[amón] estar satisfecho de la acogida que le ofrecen". En carta a su marido del 30 de Agosto le ponderaba "Como ves, Sang[roniz] está dispuesto a darte un trato de excep­ción que creo no se ha dado a nadie".

169  María Goyri comenta (30-VIII-1937): "¿Y Kim [= Gonzalo Menéndez Pidal]? Su porvenir está para forjarse en los momentos que acabe esta situación anormal y le conviene hacer méritos". Jimena Menén­dez Pidal, por su parte, observa también (2-IX-1937): "Te veo muy lanzado a nuestro viaje. Yo no veo más in­conveniente que el que se aleja uno mucho de aquí y, si esto se termina rápidamente y deben reintegrarse los empleados rápidamente, va a ser difícil el hacerlo, a no ser que tú, que estás ahí con esa condición de poder venir enseguida, acudas a dar la cara por todos aquí".

170  Gonzalo escribió a Joaquín Garrigues sobre las promesas de Sangróniz, hechas vía Asín, y en la car­ta justificaba la "posible" aceptación por parte de su padre, al hallarse "falto de noticias", de una "de las in­numerables ofertas que le hacen por todas partes en condiciones inmejorables" para poder seguir su obra "no sabiendo la suerte que puede haber corrido el tra­bajo suyo acumulado durante años". María lo hizo a Miguel Asín (4-IX-37) de forma menos hiperbólica: "parece que, después de muchos titubeos y convenci­do de que lo de aquí iba a ser muy largo, se decide a aceptar los ofrecimientos de Columbia University", renunciando a otros ofrecimientos más ventajosos económicamente, para poder publicar allí su Historia de la Lengua; al mismo tiempo, no dejaba de asegu­rar a don Miguel que "Únicamente las represalias a que expondría a su hermana y sus sobrinos, siempre en peligro, podrán retrasar su venida".

171  Carta familiar escrita desde el 30 de Agosto al 2 de Setiembre (con pasajes de todos los residentes en Segovia) en respuesta a las de Ramón del 11 y el 13 de Agosto.

172 30-VIII-1937.

173 30-VIII-1937.

174 Harrison le detallaba ya en su carta los recursos y conocimientos con que contaban en el campo de trabajo en que Catalán era especialista destacado: "Vd. sería, por supuesto, la persona que podría hacer el mayor uso de estos datos para extender el análisis del hierro y el cobalto, y nada me gustaría más que hacer posible el que Vd. trabajase con nosotros, uti­lizando estos datos (...) y de otros en los que pueda estar interesado". Y terminaba su carta con estas pa­labras: "Estoy seguro que, si podemos hacer que se establezca aquí y que trabaje con nosotros, se encon­traría un medio para que se mantenga sin recibir ayu­da de sus familiares, que, entiendo, estarían dispues­tos a ayudarle a establecerse en este país" (Sánchez Ron, Miguel Catalán, 1994, pp. 307-310).

175 En carta a su familia en Segovia, les decía: "Queridos todos: Onís que llega de New York trae carta de Princeton que el nombramiento de Miguel sale en el vapor Saturnia con esta carta. En el mismo vapor saldrá recomendación oficial para que le den ahí permiso para salir. Onís os escribe que el ban­quero de Salamanca García Blanco, hermano del García Blanco que conocéis, catedrático de Literatu­ra, os dará dinero. Como no dejan sacar dinero de España, yo os pagaré el pasaje aquí o giraré cablegráricamente a Lisboa lo que allí necesitéis. Telegrafiáis a Columbia, diciendo la cifra de dólares que necesi­táis" (publícala Sánchez Ron, Miguel Catalán, 1994, p. 310).

176  El día 30 de Junio Enrique Súñer entregó las acusaciones al S.I.M. y el 1 de Julio le devolvieron los documentos después de extraer de ellos "cuantos da­tos puedan interesar al servicio". Los datos, archiva­dos en dos escritos conservados en el expediente po­licial de R. Menéndez Pidal de la Dirección General de Seguridad, han sido ya publicados por Sánchez Ron, Miguel Catalán (1994), p. 294, pero los cito de primera mano.

177  Para más precisiones sobre este dossier policial, véase mi próximo libro La Historia y la Memoria. So­bre el expediente policiaco de Ramón Menéndez Pidal.

178 Véase atrás, nn. 167 y 168.

179  Carta del 25-IX-37. En otra anterior (23-IX-37) ya le habían explicado que, después de tropezar con dificultades en Burgos, Miguel Catalán había vi­sitado en San Sebastián a Asín y éste le había dado carta de presentación para Sangróniz, en Salamanca.

180 Nada más recibir, el 9 de Setiembre, la carta del 22 de Agosto de Menéndez Pidal.

LÁMINAS

Federico de Onís acogió en su casa de Newburgh a Menéndez Pidal durante el verano de 1937, quien esperaba el comienzo del curso en la Columbia, University de Nueva York donde iba a en­señar el semestre de otoño.
Federico de Onís (foto pro­porcionada por David Castillejo).

Al llegar en 1937 a Columbia University, Menéndez Pidal fue invitado a participar como miem­bro del tribunal que concedió el grado de Philosophy Doctor a Mair José Benardete por su tesis sobre romances judeo-españoles de New York.
Ya en 15-X-1917 Onis le había anunciado a Menéndez Pidal "Estoy tomando medidas para que Nueva York figure en el Romancero. Cultivo la amistad de los judíos españoles". Veinte años después aquella idea se hacía realidad.

Republicanos en combate, Segovia. Foto Gerda Taro
 

 

Republicanos tomando una posición rebelde en la provincia de Segovia, año 1937. Foto Gerda Taro

Madrid, 1937

 Trinchera republicana en la Ciudad Universitaria, año 1937 Foto Albero y Segovia

Familia huyendo del  bombardeo, Tardienta, año 1937. Foto Agustí Centelles

SUMARIO:

I
PRESENTACIÓN: EL ROMANCERO Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL

* EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO

*1. LOS FONDOS DEL S. XIX

* 2. DESCUBRIMIENTO DE LA TRADICIÓN ORAL CASTELLANA EN 1900

* 3. LOS PRIMEROS PASOS EN LA COMPILACIÓN DE UN ROMANCERO ORAL PAN-HISPÁNICO

* 4. EN BUSCA DE ROMANCES FUERA DE LA PENÍNSULA: EN CANARIAS Y EN LAS COMUNIDADES SEFARDÍES, 1904

* 5. "A POR PAN Y A VER AL DUQUE": PRIMER VIAJE A AMÉRICA, 1905-1906

* 6. EL FONÓGRAFO DE CILINDROS DE CERA VIAJA EN BUSCA DE MELODÍAS, 1905-1906

* 7. LA MÚSICA Y LA DANZA COMO PARTE DEL ROMANCERO, 1905

* 8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908

* 9. MENÉNDEZ PIDAL HACE INVENTARIO: LAS PRIMERAS MIL QUINIENTAS VERSIONES DEL ARCHIVO Y LAS CONFERENCIAS EN LA COLUMBIA UNIVERSITY DE NUEVA YORK EN 1909

* III EL ROMANCERO HISPÁNICO BAJO LOS AUSPICIOS DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS

* 1. LA CREACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y EL ROMANCERO DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 2. LOS DIALECTÓLOGOS Y EL ROMANCERO ORAL: 1910-1912

* 3. MANRIQUE DE LARA COLECTA EN ORIENTE EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1911-1912

* 4. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO ANTERIORES A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1909-1913

* 5. EL ROMANCERO HISPÁNICO DE AMÉRICA DEL NORTE, 1913

* 6. LOS PLIEGOS SUELTOS DE PRAGA LLEGAN AL ARCHIVO, 1913-1914

* 7. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE A AMÉRICA, PERO DEJA DE LADO EL ROMANCERO, 1914

* 8. LAS GRANDES ENCUESTAS REGIONALES DE JOSEFINA SELA Y DE EDUARDO M. TORNER, 1914-1920

* 9. MANRIQUE DE LARA, EL ROMANCERO DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS Y DE LA PENÍNSULA Y LA MÚSICA DE LOS VIHUELISTAS, 1915-1922

* 10. POESÍA POPULAR Y ROMANCERO, 1914-1918

* 11. LA GEOGRAFÍA FOLKLÓRICA Y LA EXPLORACIÓN DE REGIONES HASTA EL MOMENTO POCO ENCUESTADAS, 1920

* 12. AURELIO DE LLANO Y EL CONOCIMIENTO DEL ROMANCERO ASTURIANO, 1919-1925

* 13. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO DE COMIENZOS DE LOS AÑOS 20

* 14. LA TERCERA PARTE DE LA SILVA, PERDIDA, 1921

* 15. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, EN EL OLIVAR DE CHAMARTÍN DE LA ROSA, 1925

* 16. SIGUE LA ACTIVIDAD RECOLECTORA, 1926-1927

* 17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928

* 18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928

* IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30

* 1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE

* 2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS

* 3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931

* 4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933

* 5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN

* 6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936

* 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930

* 8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936

* V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL

* 1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO

* 2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO

* 3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS

* 4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE

* 5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES

* 6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO

* 7. EL ROMANCERO Y LA HISTORIA DE LA LENGUA DE MENÉNDEZ PIDAL VIAJAN COMO PARTE DEL TESORO CULTURAL DE ESPAÑA

* VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA

* 1. DEPURACIÓN DE MENÉNDEZ PIDAL. FIN DE SUS PROYECTOS CON UNA PROYECCIÓN NACIONAL, 1939-1941

* 2. EL ROMANCERO DORMITA EN SUS CAJONES, 1939-1945

* 3. UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROMANCISTAS TOMA EL RELEVO, 1945-1946

* 4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950

* 5. LA CARTOGRAFÍA ROMANCÍSTICA Y LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN EN LA SERRANÍA DE CUENCA, EN LAS BALEARES, EN SORIA, EN SEGOVIA, EN ÁVILA, EN LA MESETA MANCHEGA, EN ALISTE Y EN MARRUECOS, 1947-1948

* 6. ÉXITO EN LA TRADICIÓN ORAL DE ALGUNAS VERSIONES FACTICIAS DE LA FLOR NUEVA

* 7. HACIA UNA RECUPERACIÓN DEL ROMANCERO PORTUGUÉS, 1948

* 8. NUEVAS ENCUESTAS: LIÉBANA Y POLACIONES; LA SIERRA DE BÉJAR Y PLASENCIA; SANABRIA. LLEGAN OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO. 1948-1949

* 9. FIN DEL SEMINARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS. FINAL DE LAS ENCUESTAS Y PUBLICACIÓN DIFERIDA DE LOS TRABAJOS SOBRE EL ROMANCERO, 1950-1954

* 10. ACTIVIDAD RECOLECTORA EN LA AMÉRICA HISPANA. SU REPERCUSIÓN EN EL "ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL", 1948-1952

* 11. REPERCUSIONES DE LAS PUBLICACIONES SOBRE EL ROMANCERO EN LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN ORAL, 1953-1954

* 12. HACIA UNA EDICIÓN INTEGRAL DE LAS FUENTES IMPRESAS DEL ROMANCERO DEL S. XVI

* VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO  RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 1. EL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL, 1954

* 2. LOS PRIMEROS DIFÍCILES AÑOS DEL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" Y EL ROMANCERO, 1954-1959

* 3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50

* 4. GRAN RECOLECCIÓN DE ROMANCES EN LAS ISLAS CANARIAS, 1952-1957

* 5. EL ROMANCERO TRADICIONAL, CUESTIONADO, 1959-1962

* 6. ÚLTIMAS CONTRIBUCIONES DE MENÉNDEZ PlDAL AL ROMANCERO, 1959-1965

* 7. MENÉNDEZ PIDAL EN ISRAEL Y EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1964

* 8. EL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL Y EL FUTURO DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1963-1966

* 9. REACTIVACIÓN DE LA LABOR EDITORIAL DEL ROMANCERO, 1966

* 10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968

* VIII EL ARCHIVO DEL ROMANCERO RENACE COMO PATRIMONIO CULTURAL DE INTERÉS MUNDIAL

* 1. NON OMNIS MORIAR, 1969

* 2. BELLAS PALABRAS Y NEGRAS REALIDADES, 1969-1970

* 3. ACTIVIDADES DE LA CÁTEDRA-SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL. CATALOGACIÓN DE LOS FONDOS SEFARDÍES DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO. LOS FONDOS PATXOT SE HACEN INACCESIBLES. 1969-1971

* 4. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA CONEXIÓN AMERICANA, NUEVAS PERSPECTIVAS, 1971-1975

* 5. EL ROMANCERO ¿AÚN VIVE?, 1973-1975

* 6. CRECER, PARA NO MORIR, 1976-1981

* 7. EL ROMANCERO AÚN VIVE. VOCES NUEVAS DE LA TRADICIÓN ORAL, 1977-1978

* 8. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL ROMANCERO. UNA NUEVA EMPRESA COLECTIVA, 1977-1984

* 9. LAS GRANDES ENCUESTAS COLECTIVAS DEL PROYECTO DEAPHR, 1980-1984

* 10. LAS TRADICIONES ORALES LEONESAS Y EL ROMANCERO EN LEÓN A FINALES DEL S. XX, 1984-1988

* 11. FIN DE ETAPA. DISPERSIÓN DEL EQUIPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO DEAPHR. LA FUNDACIÓN RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL Y EL CAPITAL PRIVADO INAUGURAN UNA ÉPOCA NUEVA. 1984-1989

* 12. LOS ARCHIVOS DEL ROMANCERO NUEVAMENTE EN EL FOCO. LOS LABORATORIOS HUMANÍSTICOS INSTALADOS EN EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL, 1988-1998

* 13. EL ROMANCERO ANTE EL CENTENARIO DEL ’98

* EPÍLOGO

* 1.- EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL DINAMITADO

* 2.- EL ARCHIVO DEL ROMANCERO ANTE LA REESTRUCTURACIÓN DE LA FUNDACIÓN MENÉNDEZ PIDAL Y DEL CENTRO SITO EN CHAMARTÍN

* 3.- LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA INVESTIGACIÓN

* 4.- DESPEDIDA

Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

 

5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES.

5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES. V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL.

      Ramón Menéndez Pidal, a su llegada a Cuba, pensaba cumplir sus compromisos con Chacón, Ortiz y "La Cultural" en 6 semanas y regresar prontamente a Burdeos a concluir el interrumpi­do curso universitario y planear, desde allí, en unión de su mujer e hijo, el inmediato futuro, en el caso de que en ese tiempo la Guerra Civil no hubiera concluido. Aunque Chacón, recién nom­brado por la Secretaría de Estado Director de Cultura78 había creado un "Seminario de Investi­gaciones Filológicas" para cuyo curso inaugural pidió a Menéndez Pidal que expusiera en un cur­sillo los "Problemas de la Epopeya"79, este compromiso adicional, aunque le era trabajoso ("me da mucho que hacer, por carecer completamente de libros") no le obligaba a prolongar la estan­cia en La Habana más allá del final de Marzo. Pero, durante las semanas de su largo viaje marí­timo, sus familiares tomaron decisiones que afectaron profundamente a sus planes: su hijo Gon­zalo, desde Burdeos, y su hija Jimena, desde Segovia, con la anuencia y colaboración de María Goyri y Miguel Catalán, aceleraron el proceso de negociación, buscando el apoyo de militares amigos de la familia, para obtener del Gobierno de Burgos el permiso de entrada de Gonzalo en la España "nacional"80 y, una vez conseguido, todos los de la familia que se hallaban en Burdeos cruzaron la frontera de Irún (9-III-1937)81, a fin de que Gonzalo, como acababan de hacer los hijos de otros prohombres liberales, José Ortega y Gasset y Gregorio Marañón, se incorporara al ejército antes de que se produjera la toma de Madrid que creían próxima82.

     Ante ese hecho consumado, que Ramón intentó en vano posponer83, su inmediato regreso a Burdeos resultaba carente de sentido84. El 13 de Marzo, Ramón Menéndez Pidal cumplía 68 años y, al recibir la noticia a través del cónsul cubano de Burdeos de que toda su familia se en­contraba ya en Segovia, inició una larga carta para ella: Según explicaba en esa carta, al día si­guiente iba a dar su cuarta conferencia en la Institución Hispano-Cubana de Cultura, dedicada a "El Romancero nuevo", conferencia que, según luego apostillaba

     "parece que gustó mucho, aunque al final me distraje bastante en la lectura";

ya sólo le faltaban dos85. Pero el fin de sus compromisos, lejos de ser una situación esperada con impaciencia, constituía ahora una fuente más de preocupaciones, así es que se sentía aliviado por contar con una propuesta, que le anunciaban desde la recién restaurada Universidad de La Ha­bana, para enseñar en ella durante un mes:

    "La [conferencia] del Teatro Clásico la daré en la Universidad, donde me piden que inau­gure la cátedra de Gramática histórica, que acaban de crear en la Reorganización de la Uni­versidad (cerrada hace tres años!) y daré un cursillo breve en el mes de abril, a menos que me aconsejéis que vuelva".

Al tiempo que escribía la citada carta, envió a Segovia un cable en los siguientes términos:

    GIRADO CIROT 26 FEBRERO PARA CUOTA ESCRIBÍ GARRIGUES 24 FEBRERO ACABO CULTURAL 28 MARZO PUEDO ACTUAR UNIVERSIDAD ABRIL

Desde Segovia, le llegó ese mismo día otro de "felicitación", con un extraño:

    "SENTIDO PÉSAME",

que él interpretó correctamente (según clave convenida con su mujer):

    "NO VENGAS TODAVÍA"86.

En consecuencia, añadió a su carta del 13 de Marzo:

    "Ahora mismo me traen vuestro telegrama que interpreto como felicitación, discreta en es­tos malos tiempos, por mi cumpleaños diciéndome «no vengas todavía». El martes vendrá la comisión de la Universidad a invitarme formalmente y, en vista de vuestro cable, aceptaré87".

      La prolongación de su estancia en La Habana durante el mes de Abril no era, sin embargo, suficiente para solucionar el inmediato futuro. Como, por esos días, escribía a Antonio G. Solalinde88:

    "Yo vine aquí a dar unas conferencias en la Institución Hispano-Cubana. Luego parece que me van a proponer un curso en la Universidad en el mes de Abril, que naturalmente acepta­ré, y luego no sé qué haré, si podré ir a otras universidades de por aquí".

      Su desorientación a finales de Marzo era patente. En la misma carta del día 13 añadía tres días después:

    "Me acaban de ver de parte de la Universidad de Panamá para ir allí a dar un curso de ve­rano en Julio. Yo les propongo un curso ordinario en Mayo. Tengo también proposición de Puerto Rico. La indecisión de mi vuelta ahí es lo peor ¿Qué me hago yo tirado por esos mun­dos? Pero, si no puedo recobrar mis libros y mi trabajo ahí, qué me hago ahí? Estoy, como veis, trabajando todo el día en aquello que no quisiera trabajar, en conferencias y cursos. Pero me consuela el que en mis investigaciones me es imposible ahora hacer nada" (16-III-37);

y el último día de aquel mes de Marzo escribía:

    "Seguiré aquí todo el mes de Abril explicando un curso breve en la Universidad. Después quizá vaya a Méjico o a Panamá. Espero cartas de estos sitios que no sé qué me harán deci­dir. Ya que estoy por estos mares, debo ver algún otro país de estos que desean que vaya. Puer­to Rico lo desecho porque dicen hace mucho calor. Méjico es fresco, pero no sé si resistiré bien la gran altura (...). El lunes 29 acabé mi curso sobre Problemas de la Epopeya en la Di­rección de Cultura89".

      Esta situación de incertidumbre cesó pronto, ya que la Columbia University, a instancias de Onís, repitió su anterior invitación, ofreciéndole la posición de Visiting Professor para el semes­tre de Otoño de 193790. Menéndez Pidal aceptó la propuesta (carta del 8 de Abril), sin más re­servas que la de poder regresar a España en caso de tener necesidad de ello91. Como Onís le de­cía entonces, sólo le quedaba por "resolver la situación desde que salga usted de Cuba hasta fines de Setiembre". Siendo vacaciones universitarias de verano en Estados Unidos y habida en cuenta el clima (tanto natural como político) en los países de habla hispana92, las opciones con que contaba Menéndez Pidal no le resultaban muy atrayentes. Por otra parte, estaba impaciente por poder cambiar impresiones directas con los familiares residentes en la "España nacionalista" (como él la llamaba), sin que mediara el lenguaje críptico que por temores de diferente índole venían utilizando en su correspondencia93.

      Durante los cinco meses (escasos) que residió en Cuba94, Menéndez Pidal expuso en diversas conferencias, clases y charlas sus ideas sobre la historia de la lengua, sobre la épica, sobre el ro­mancero, temas de sus grandes obras en elaboración antes de empezar la guerra; pero toda esa actividad, careciendo del apoyo de los ficheros, documentos y bibliografía en que acostumbra­ba sustentar sus argumentos, era sólo, en su fuero interno, un compás de espera:

    "Ya dije a usted que mis papeles creo están a salvo en Madrid. Mi hermosa biblioteca es lo que más riesgo corre; y ¿qué será de mi vejez sin ella?", escribía a Castro el 31-III-1937.

    "Se tiene la impresión de estar haciendo una buena obra. Pero también que acaso sería ya posible trabajar, más directamente, en alguna cosa en la triste España", escribía a Marañón el 20-IV-1937.

    "Yo me distraigo haciendo planes de escribir por acá la historia de la lengua, sin papel mío, y veo que podría hacer un tomo útil, esperando el trabajo definitivo, si mi vida acaba feliz que pueda recobrar mi tranquilidad familiar y mis trabajos preparatorios tan formidables y ahora sembrados de sal estéril", escribía a la familia el 13-V-1937.

    "Me preguntáis por mi vida. Bien uniforme. Me levanto de 51/2 a 6; ejercicio, paseo, de­vorar las noticias, baño, desayuno, trabajar todo el día para rehacer sin elementos esa historia de la lengua que voy dando en clase", les explicaba el 19-V-1937.

    "En Burdeos (...) comencé un cursillo de Historia de la Lengua, que continué en La Ha­bana y terminaré en Nueva York. ¡Ojalá algún día mi bibliotequita me ayude en mis últimos trabajos!", escribía a Lapesa el 17-VI-1937.

      Aparte de elaborar algunos ensayos-conferencia sobre temas históricos sólo lateralmente rela­cionados con los viejos grandes proyectos de la pre-guerra, Menéndez Pidal tuvo en su estancia en Cuba la satisfacción de tener un reencuentro con la tradición oral romanceril hispano-americana, acerca de la cual treinta y dos años atrás, en 1905, con tanto interés había preguntado por Sud-América.

      A poco de llegar a La Habana, la señora Enriqueta Comas le había proporcionado copia de algunos romances que ella había aprendido en su infancia en Santiago de Cuba y le instó a que visitara a sus parientes, que seguían residiendo en Santiago, pues eran también portadores de tradición95. Ahora que se hallaba libre de obligaciones, una vez concluidos sus iniciales com­promisos y en espera de comenzar el cursillo en la Universidad, pensó que no debía desperdi­ciar la oportunidad de impulsar la recogida de romances en Cuba:

    "En el intermedio, entre la Cultural Hispano-Cubana y la Universidad (últimos días de marzo y primeros de abril) vamos [a ir] Chacón, Ortiz, yo y Carolina Poncet a Santiago, pues aquella es la tierra tradicionalista de Cuba. Una señora de allá impresionó aquí unos discos de ebonita, para mí, con romances. Sistema nuevo de impresión, no ya sobre aluminio, como en el Centro hacíamos, y muy sencillo" (carta del 13-III-1937).

Menéndez Pidal emprendió aquel viaje muy ilusionado, pues creía posible penetrar hasta un estrato de la tradición al que los investigadores locales no habían logrado llegar:

    " (...) ¡Ved en qué cosas se piensa en el destierro! También entre los recuerdos literarios me sale el de Diego recitador de romances ¡Quién pudiera oírle! (...) Carmen [Gallardo] me escribe te­miendo ya [por la vida de su yerno], por faltarle noticias de Dolores [hija de Carmen]. Va a re­coger romances allá [= Belgrado] .Ya tenemos tantos que difícil será recoger alguno interesante (...). Hoy por la noche [8 de Abril] salimos Chacón y yo para Santiago, Camagüey y Santa Cla­ra, en viaje folklórico. Chacón está muy interesado en promover estudios folklóricos desde su Dirección de Cultura y yo espero encontrar un buen filón de romances. Los publicados en 1904 por Chacón y por Carolina Poncet apenas pasan de una docena y todos son vulgarísimos, del corro de niñas, en tanto que una señora de Santiago (muy cantarina, que no puede recitar un romance sin canturrearlo) sabe Gerineldo, Carmela, don Bueso, etc." [8 de Abril de 1937].

Pero el "viaje folklórico" no respondió a sus expectativas:

    "Salimos de La Habana 11 noche jueves y, después de 20 horas de viaje, llegamos Chacón y yo a Santiago. Recibimiento solemnísimo, comisiones, banda municipal en el andén, de­claración en el Ayuntamiento haciéndome huésped de honor de la ciudad",

¡Cómo en semejante contexto iba a descubrir filón alguno de la soterraña tradición! Hubo de contentarse con predicar en la Escuela Normal, ("un edificio hecho por los Norteamericanos, según su sólido estilo, en el tiempo que gobernaron aquí") a las maestras y a los rotarios (!) que concurrieron al solemne acto:

    "Cundió entre las maestras, que eran en gran número, cierto calor de simpatía por el Ro­mancero; veremos si los frutos que obtengamos serán apreciables. No confío mucho".

Personalmente sólo pudo dedicar aquella tarde a explorar la tradición local:

    "Estuve con Chacón en una casa recogiendo romances y la cosecha fue pequeña, habien­do tenido que emplear yo gran esfuerzo para tan poca cosa. De ahí mi pesimismo"96.

      En sus apuntes de viaje ocultó esta impresión negativa. En ellos anotó cómo fue a Santiago, "que reúne, a lo más hermoso de la naturaleza de Cuba, los recuerdos más vitales de su histo­ria", y cómo allí Dulce María Comas le cantó una pequeña serie de romances y de canciones para-romancísticas y María Civera romances aprendidos en 1895 de un asistente español. El 13 de Abril Menéndez Pidal, en su viaje de regreso a La Habana (donde debía empezar sus clases el día 16), estuvo con Chacón en Camagüey, "la Toledo de Cuba, Toledo en llano, ciudad de la­drillo, ciudad de tradiciones, de calles tortuosas y rincones viejos", donde pudo oír cómo "unas dos docenas de niños y niñas mezclados", en que se incluían "algunos negros procedentes de los barrios pobres del lugar, balanceándose a un lado y a otro", cantaban alegremente juntos algu­nos temas del Romancero97.

      En conjunto, lo recogido por Menéndez Pidal, salvo los romances recordados por María Ci­vera98, eran, una vez más, narraciones pertenecientes al tradicional repertorio del romancero in­fantil ciudadano99; pero Menéndez Pidal, en aquel año de 1937, trató de sobremontar su inicial impresión de fracaso, considerando que, a lo menos, eran prueba de la unidad, en su cultura, de los pueblos hispanos y de la indestructibilidad de la tradición oral. B. Mariscal ha publicado (1996) una muy curiosa colección de fotografías sobre estos contactos de Menéndez Pidal con la tradición oral del Caribe100.

Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001)

NOTAS

78 Chacón, al llegar a Cuba poco tiempo antes que Menéndez Pidal, le cablegrafió a Burdeos la noticia: "He sido  designado  Director de  Cultura"   (18-1-1937). La Dirección pertenecía a la Secretaría de Educación.

79 El seminario se definía, según las tarjetas de ins­cripción, como unas "Conversaciones de D. Ramón Menéndez Pidal".

80  En el expediente de Ramón Menéndez Pidal de la Dirección General de Seguridad consta la informa­ción siguiente:  "Gonzalo Menéndez Pidal (...)  De Marsella pasó a Burdeos, donde empezó a gestionar su entrada [en zona "nacional"], para incorporarse al Ejército. Las gestiones las llevó a cabo satisfactoria­mente el aviador Don Carmelo de las Morenas cerca del Secretario General del Estado, Don Nicolás Fran­co.- Por otra parte también las realizó el Comandan­te de Estado Mayor de la División de Burgos, Don Ángel León". Ángel León era medio-hermano de Ma­ría Teresa León (la mujer de Rafael Alberti), sobrina carnal de María Goyri. Carmelo de las Morenas era tío de Anita Gasset y Ángeles Gasset, sobrinas de José Ortega y Gasset. Ángeles era profesora del Instituto Escuela; ambas eran amigas de Jimena Menéndez Pi­dal. A través de las cartas de María Goyri a su marido y de Jimena Menéndez Pidal a sus padres puede re­construirse el proceso de esas gestiones iniciadas cuando don Ramón se hallaba aún en Burdeos. María (en carta a su marido desde Burdeos, 19-II-1937, a La Habana) se extrañaba del cambio de opinión política que entrañaba esa colaboración de su hija y yerno: "Fíjate en la carta de Miguel, que parece muy del lado de los blancos, admirando sus avances y alabando el plato único, y Jimena insistiendo tanto en la ida de su hermano. Milagros de la revolución".

81  El 10 de Marzo, Georges Cirot (nada más reci­bir las primeras noticias desde Cuba de Menéndez Pidal) le escribía cariñosamente y a la vez le hacía sa­ber "Vôtre famille était partie hier matin après être venu faire ses adieux" (noticia que sólo llegó a ma­nos de Menéndez Pidal el día 20).

82  La "necesidad" de que los hijos de los intelec­tuales de la República se incorporaran al ejército "na­cional" antes de la caída de Madrid resulta clara a tra­vés   de   dos   documentos   procedentes   del   San Sebastián "liberado": en un artículo del "Diario Vas­co" (San Sebastián, 29-1-1937) titulado "Una visita al «frente» de París", "Mascarilla" reprodujo el si­guiente diálogo: "—¿Hay muchos republicanos espa­ñoles en París, de los llamados intelectuales? —Hay bastantes, salieron huidos de Madrid, aunque acaso en coches rojos, requisados, pero con sus equipajes y sus libros (...). La mayoría (...) se habían dirigido a Salamanca para expresar su simpatía por el general Franco. Éste acepta a los arrepentidos. —¿Y el daño que hicieron? —En sus conversaciones parece que no se recatan en decir esos señores que (...) sólo una dictadura militar puede salvar a España (...). —Es curioso que los hijos de los tres fundadores del grupo «Al servicio de la República»: Marañón, Pérez de Ayala y Ortega y Gasset sean falangistas, aunque por ciertas razones no se hayan incorporado a Falange (...)"; de otra parte, Miguel Asín Palacios escribió a Ramón Menéndez Pidal a Burdeos, desde San Sebas­tián, ese mismo día: "Yo espero —sabiendo cuál era la opinión de Ortega y de Marañón— que, tan pron­to como puedan expresar públicamente su adhesión al Gobierno de Burgos sin peligro de represalias en Madrid, se apresuren a hacerlo. Porque ya hoy no cabe neutralidad ni abstención (...). Si yo me viese en su lugar, y el temor tan fundado a las represalias me aconsejara guardar silencio hasta la toma de Madrid, todavía me resolvería a enviar mi adhesión privada al General Franco, suplicándole reserva hasta aquella fecha. Ello contribuiría a disipar el ambiente hostil que rodea a sus nombres (...). Si V. los puede ver por ahí, haría una buena obra sugiriéndoles delicada­mente estas ideas". Jimena Menéndez Pidal escribió a su padre el 4-II-1937 contándole que "A Kim [= Gonzalo Menéndez Pidal] le estaba gestionando su viaje un tío de las Gasset que directamente había ha­blado a Nicolás Franco y, al mismo tiempo, le solu­cionó los pasaportes Angelito (...). También va a ha­cer el mismo viaje Miguel Germán [Ortega]"; y María Goyri, 19-11-1937: "(...) no ha podido averi­guar más que Gregorito [Marañón] se ha incorpora­do ya en Valladolid, donde ha sido «muy bien acogi­do». Ya lo habrá arreglado bien el papá".

83 El 14 y el 18 de Marzo Menéndez Pidal escribió a Chacón. Sólo conozco la segunda de las dos cartas, escrita tras recibir una de su mujer en la que le expli­caba las razones de la partida; Menéndez Pidal, resignado, decía en ella a Chacón: "Tuve, al fin, explica­ciones del viaje de mi familia. Yo hubiera deseado que permanecieran ahí, según les expresé en un ca­blegrama (...)". Antes de su partida de Burdeos, Ma­ría Goyri le anunció por cable (23-11-37) "Marchare­mos urgente. Protejan casa", a lo que Ramón contestó con otro (24-11-1937) "Por Luis Rosario re­trasad cuanto posible marcha. Giro cablegrárico para cuota. Gestiono protección". No obstante, María desoyó la petición y en carta del 25 le explicaba: "Ayer recibimos tu cable contestación al nuestro. No creo que Luis [Menéndez Pidal] ni Rosario [Menén­dez Pidal] sean víctimas de represalias, pues el prime­ro, según decía Ocerín, no debe salir de la embajada y para la 2a creo que ya ha pasado el mal tiempo (...). Parece que lo de Madrid se acerca al fin".

84  Aunque a Cirot le argumentara su cambio de planes como fruto de compromisos con la cultura: "Vd. tan bondadosamente preocupado de mi destie­rro, me ofrecía, si yo regresaba para Abril, continuar poniendo a mi disposición la cátedra extraordinaria que tuve en el mes de Enero. Mi compromiso inicial con la Institución Hispano Cubana que no termina hasta el 28 de este mes hacía ya difícil mi llegada ahí para el 7 de Abril. Pero ahora, como al fin mi regre­so a España no podrá ser tan pronto como yo pensa­ba, ni mucho menos, he aceptado ayer la proposición de la Universidad de aquí, de que hablaba en mi car­ta anterior, así que mi eventual regreso al curso de Burdeos queda descartado. Se lo aviso cuanto antes para no estorbar el que la Universidad disponga de la Cátedra que tan amablemente me ofrecían. /   Siem­pre deseo sin embargo regresar por Burdeos a España en el momento que lo pueda hacer, así que espero verle a V. algunos días y a los demás colegas".

85 "Me faltan dos (Carlos V y El Honor). La del zé­jel resultó muy bien. La van a publicar en la Revista Cubana".

86  En el propio cablegrama anotó la equivalencia: "=No vengas todavía".

87 Como aclaración de los telegramas entonces cru­zados conviene saber lo siguiente. Según recuerda a su familia el 13-III-1937, Ramón Menéndez Pidal, es­tando en Burdeos, recibió la visita de [Joaquín] Garrigues, sin duda para instarle a que se adhiriera a la causa "nacional"; en seguimiento de aquel contacto sabemos que, ya desde La Habana, Menéndez Pidal le escribió ("escribí a Garrigues el 24 febr., según hablé en Burdeos con él; la carta no fue expedida por el En­cargado de Negocios de aquí sino el día 4 marzo"), re­curriendo a José Antonio de Sangróniz, del Cuartel General de Salamanca, como intermediario (según una alusión posterior del 2-VI-1937 en que se queja de no haber tenido respuesta a la carta enviada a Ga­rrigues, "ni a la que puse a Sangróniz encomendándole hiciese llegar a Garrigues la carta"). El contenido de esa carta a Garrigues se aclara en otra a su familia del 19-V-1937: "Creo que hasta que no nos veamos, como Diego dice, en el pueblo de la Rosa, no debo volver. Esto le decía a Garri[gues] en la carta que le es­cribí (añadiendo lo de Rosario y Luis), carta de hace 2 meses y medio, sin contestación". Desde Segovia, María Goyri le había intentado explicar el 1-IV-1937 que Garrigues no era un contacto político utilizable en Burgos, ya que él mismo había caído en desgracia y había, incluso, sido preso: "La carta que escribiste y que envió el encargado de negocios no sé si llegaría a poder del amigo Gfarrigues]. Éste cayó del caballo que montaba y ha estado inmovilizado durante 15 días. No sé si quedará bien, pues la convalecencia será larga. Desde luego los planes de que te habló en Bur­deos se han frustrado para él". Pero su marido no se enteró de lo que aquel símil encerraba: "Me habláis de la caída del caballo que sufrió Garr[igues] y de que los planes de que me había hablado en Burdeos se han frustrado para él. No sé qué planes eran, no lo re­cuerdo; pero supongo no me importarán gran cosa" (6-V-1937). Sólo el 22-VII-1937 le explicarían clara­mente lo ocurrido a Garrigues.

88 En la carta citada en las nn. 27 y 36

89 La Dirección de Cultura expidió certificados de asistencia  "insertando  el  programa  desarrollado", pues "los asistentes (limitados a 30) eran todos pro­fesores" para quienes esos certificados eran útiles "para aspirar a puestos, que ahora con la reapertura de la Universidad hay mucho movimiento".

90  El nombramiento oficial se hizo en "May 3, 1937".

91  En el borrador de su primera carta a Solalinde (citada en las nn. 27, 36 y 88) excluía el ir a Estados Unidos, pues creía que Onís se había mostrado in­justamente ofendido con él cuando desde Burdeos renunció al nombramiento de Columbia University: "A los Estados Unidos no pienso ir, porque no quie­ro pasar por Nueva York a causa de un enfado inex­plicable de Onís, enfado injusto y rudo porque no pude aceptar el cargo de Profesor visitante obligado por las fechas que me impusieron en Cuba, compro­miso anterior, y por carta del mismo Onís en que me recordaba la seriedad de los plazos en los Estados Unidos que no era posible retrasarlos fuera de lo fija­do"; pero, antes de echarla, recibió la cariñosa carta de Onís del 2 de Abril, por lo que tachó el pasaje, anotando al margen: "Escribió Onís. Inútil este pá­rrafo". En su carta, Onís le aseguraba que tanto él como la Columbia University estaban dispuestos a ajustarse lo mejor posible a sus conveniencias, por lo que, si lo deseaba, podría acabar sus cursos en Navi­dad, en vez de en Enero. Pero no dejaba de advertir­le realistamente: "creo que para hacer sus planes debe usted contar con que la vuelta a España será imposi­ble por un período largo". De todos modos, Onís le aseguraba: "por lo que toca a la Universidad de Co­lumbia debe usted sentirse en completa libertad para comprometerse a venir durante el otoño, porque, en caso de que hubiera la posibilidad de volver a España antes, estaría usted libre por nuestra parte para ha­cerlo así".

92 Sin atreverse a ser explícito, Onís argumentaba a Menéndez Pidal las ventajas de rehuir la estancia en países hispanos: "Debe usted tener en cuenta lo que más convenga a su salud. Si le sienta bien el trópico, puede usted continuar en Cuba e ir a Panamá. En Méjico el clima es fresco y agradable, siempre que no le afecte a usted la altitud. También hay que tener en cuenta el esfuerzo nervioso que exige la estancia en un país de nuestra lengua donde la misma admira­ción de que se sentirá usted rodeado le mantendrá en constante excitación"; en consecuencia, le aconseja "que, para su salud y estado de ánimo", sería mucho mejor "la tranquilidad y el aislamiento" que sólo po­dría garantizar,  en aquella circunstancia,  Estados Unidos (2-IV-1937).

93  De ahí que propusiera a su mujer varias opcio­nes para reunirse: que ella hiciera el viaje a Nueva York o que él fuera a Burdeos durante el verano antes de iniciar su curso en la Columbia University.

94 El curso en la Universidad, que comenzó el Vier­nes 16 de Abril, se proyectó como de 5 semanas, has­ta el Viernes 21 de Mayo, según carta de R. Menéndez Pidal del 8-IV-1937; pero, como él mismo aclararía en carta del 23 de Junio, "el Curso, que pensábamos aca­base el 21 mayo, según me habían pedido, se prolon­gó dos semanas más por petición de los oyentes y no lo acabé hasta el 4 junio. Luego tuve que prolongar mi estancia aquí porque la Universidad quería darme so­lemnemente el título de Doctor (...). La ceremonia fue el 21 y ahora estoy terminando (verbo de Madre - Die­go) de ver los libros referentes a Colón que tengo pres­tados y esta tarde tomaré pasaje para Nueva York". Pero el 28, Chacón cablegrafió a Onís a la Casa de las Españas: "Con motivo fundación Instituto Nacional Cultura retenemos don Ramón unos días partiendo para Nueva York martes cinco julio".

95 Según consta en las copias de los romances y según deja ver una carta de aquella señora escrita en La Ha­bana.

96 Carta del 11 de Abril, desde Santiago, dirigida a su familia en Segovia. Menéndez Pidal añadía sin mucha ilusión: "Constituimos la sección folklórica ayer tarde y mucho les encarecí el esfuerzo que es ne­cesario poner en este trabajo, pero me parece que es­cuchan sin conmoverse gran cosa. Pero, en fin, nun­ca se sabe de dónde puede brotar un entusiasta".

97 Según consta en apuntes varios de R. Menéndez Pidal.

98   Que incluyen temas como   Gerineldo, Conde Niño, Don Bueso (Hermana cautiva).

99 Ricofranco, Delgadina, Me casó mi madre, La mala suegra (tipo Carmela), Hilo de oro, "Dónde vas, Alfon­so XII", Santa Catalina, La muerte del novio y narra­ciones para-romancísticas como Mambrú, Muerte de Prím, El regicidio de Oliva, etc.

100  B. Mariscal, Romancero general de Cuba, Méxi­co: El Colegio de México, 1996, "Ilustraciones".

LÁMINAS

Entre los "frutos" de mayo­res consecuencias "prácticas" de la estancia de Menéndez Pidal en Cuba, el "Diario de la Marina" (2-IV-1937) con­sidera que hay que destacar la "labor de avivamiento de energías dormidas... de inyec­ción de entusiasmo por la investigación literaria y artísti­ca" y, como ejemplo de ello, que, "hasta en las esferas oficiales, tan de espaldas por lo general a toda función de cul­tura", su visita haya servido ya para promover la creación de una "Comisión de Estudios Folklóricos".

"El País" de La Habana (31-III-1937) anuncia el próximo viaje de la recién creada "Comisión Folk-Lórica" a Camagüey y Oriente.

Menéndez Pidal en la Dirección de Cultura de La Habana, Marzo de 1937.


Cuando Ramón Menéndez Pidal ter­minó en Marzo de 1937 sus Conferen­cias en la Institución Hispano-Cubana en La Habana y cum­plió sus 68 años, se halló solo, lejos de su familia, sin posibili­dad de regresar a su  país y desorientado respecto a cómo con­tinuar su vida de trabajo.

Menéndez Pidal con Chacón en el muro del malecón, 1937,

y con Juan Ramón Jiménez. (Foto realizada por Chacón)

Para entretenerse en la inactividad, Menéndez Pidal trató de recoger romances en Santiago de Cuba y Camagüey. A su vuelta se lamentaría del "gran esfuerzo para tan poca cosa" como la que, a la postre, logró. El recibimiento "solemnísimo" con "banda municipal en el andén" y la acogida como "huésped de honor de la ciudad de Santiago" no fue de lo más apropiado para hallar romances tra­dicionales.
Menéndez Pidal tuvo que contentarse en Santiago de Cuba con recoger algunos romances en una casa y con hablarles del Romancero a las maestras de la Escuela Normal

...y  oír romancillos de corro en Camagüey.

Franco y Millán Astray con los tercios de África, foto Bartolomé Ros

SUMARIO:

I
PRESENTACIÓN: EL ROMANCERO Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL

* EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO

*1. LOS FONDOS DEL S. XIX

* 2. DESCUBRIMIENTO DE LA TRADICIÓN ORAL CASTELLANA EN 1900

* 3. LOS PRIMEROS PASOS EN LA COMPILACIÓN DE UN ROMANCERO ORAL PAN-HISPÁNICO

* 4. EN BUSCA DE ROMANCES FUERA DE LA PENÍNSULA: EN CANARIAS Y EN LAS COMUNIDADES SEFARDÍES, 1904

* 5. "A POR PAN Y A VER AL DUQUE": PRIMER VIAJE A AMÉRICA, 1905-1906

* 6. EL FONÓGRAFO DE CILINDROS DE CERA VIAJA EN BUSCA DE MELODÍAS, 1905-1906

* 7. LA MÚSICA Y LA DANZA COMO PARTE DEL ROMANCERO, 1905

* 8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908

* 9. MENÉNDEZ PIDAL HACE INVENTARIO: LAS PRIMERAS MIL QUINIENTAS VERSIONES DEL ARCHIVO Y LAS CONFERENCIAS EN LA COLUMBIA UNIVERSITY DE NUEVA YORK EN 1909

* III EL ROMANCERO HISPÁNICO BAJO LOS AUSPICIOS DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS

* 1. LA CREACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y EL ROMANCERO DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 2. LOS DIALECTÓLOGOS Y EL ROMANCERO ORAL: 1910-1912

* 3. MANRIQUE DE LARA COLECTA EN ORIENTE EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1911-1912

* 4. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO ANTERIORES A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1909-1913

* 5. EL ROMANCERO HISPÁNICO DE AMÉRICA DEL NORTE, 1913

* 6. LOS PLIEGOS SUELTOS DE PRAGA LLEGAN AL ARCHIVO, 1913-1914

* 7. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE A AMÉRICA, PERO DEJA DE LADO EL ROMANCERO, 1914

* 8. LAS GRANDES ENCUESTAS REGIONALES DE JOSEFINA SELA Y DE EDUARDO M. TORNER, 1914-1920

* 9. MANRIQUE DE LARA, EL ROMANCERO DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS Y DE LA PENÍNSULA Y LA MÚSICA DE LOS VIHUELISTAS, 1915-1922

* 10. POESÍA POPULAR Y ROMANCERO, 1914-1918

* 11. LA GEOGRAFÍA FOLKLÓRICA Y LA EXPLORACIÓN DE REGIONES HASTA EL MOMENTO POCO ENCUESTADAS, 1920

* 12. AURELIO DE LLANO Y EL CONOCIMIENTO DEL ROMANCERO ASTURIANO, 1919-1925

* 13. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO DE COMIENZOS DE LOS AÑOS 20

* 14. LA TERCERA PARTE DE LA SILVA, PERDIDA, 1921

* 15. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, EN EL OLIVAR DE CHAMARTÍN DE LA ROSA, 1925

* 16. SIGUE LA ACTIVIDAD RECOLECTORA, 1926-1927

* 17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928

* 18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928

* IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30

* 1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE

* 2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS

* 3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931

* 4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933

* 5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN

* 6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936

* 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930

* 8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936

* V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL

* 1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO

* 2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO

* 3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS

* 4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE

* 5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES

* 6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO

* 7. EL ROMANCERO Y LA HISTORIA DE LA LENGUA DE MENÉNDEZ PIDAL VIAJAN COMO PARTE DEL TESORO CULTURAL DE ESPAÑA

* VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA

* 1. DEPURACIÓN DE MENÉNDEZ PIDAL. FIN DE SUS PROYECTOS CON UNA PROYECCIÓN NACIONAL, 1939-1941

* 2. EL ROMANCERO DORMITA EN SUS CAJONES, 1939-1945

* 3. UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROMANCISTAS TOMA EL RELEVO, 1945-1946

* 4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950

* 5. LA CARTOGRAFÍA ROMANCÍSTICA Y LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN EN LA SERRANÍA DE CUENCA, EN LAS BALEARES, EN SORIA, EN SEGOVIA, EN ÁVILA, EN LA MESETA MANCHEGA, EN ALISTE Y EN MARRUECOS, 1947-1948

* 6. ÉXITO EN LA TRADICIÓN ORAL DE ALGUNAS VERSIONES FACTICIAS DE LA FLOR NUEVA

* 7. HACIA UNA RECUPERACIÓN DEL ROMANCERO PORTUGUÉS, 1948

* 8. NUEVAS ENCUESTAS: LIÉBANA Y POLACIONES; LA SIERRA DE BÉJAR Y PLASENCIA; SANABRIA. LLEGAN OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO. 1948-1949

* 9. FIN DEL SEMINARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS. FINAL DE LAS ENCUESTAS Y PUBLICACIÓN DIFERIDA DE LOS TRABAJOS SOBRE EL ROMANCERO, 1950-1954

* 10. ACTIVIDAD RECOLECTORA EN LA AMÉRICA HISPANA. SU REPERCUSIÓN EN EL "ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL", 1948-1952

* 11. REPERCUSIONES DE LAS PUBLICACIONES SOBRE EL ROMANCERO EN LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN ORAL, 1953-1954

* 12. HACIA UNA EDICIÓN INTEGRAL DE LAS FUENTES IMPRESAS DEL ROMANCERO DEL S. XVI

* VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO  RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 1. EL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL, 1954

* 2. LOS PRIMEROS DIFÍCILES AÑOS DEL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" Y EL ROMANCERO, 1954-1959

* 3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50

* 4. GRAN RECOLECCIÓN DE ROMANCES EN LAS ISLAS CANARIAS, 1952-1957

* 5. EL ROMANCERO TRADICIONAL, CUESTIONADO, 1959-1962

* 6. ÚLTIMAS CONTRIBUCIONES DE MENÉNDEZ PlDAL AL ROMANCERO, 1959-1965

* 7. MENÉNDEZ PIDAL EN ISRAEL Y EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1964

* 8. EL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL Y EL FUTURO DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1963-1966

* 9. REACTIVACIÓN DE LA LABOR EDITORIAL DEL ROMANCERO, 1966

* 10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968

* VIII EL ARCHIVO DEL ROMANCERO RENACE COMO PATRIMONIO CULTURAL DE INTERÉS MUNDIAL

* 1. NON OMNIS MORIAR, 1969

* 2. BELLAS PALABRAS Y NEGRAS REALIDADES, 1969-1970

* 3. ACTIVIDADES DE LA CÁTEDRA-SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL. CATALOGACIÓN DE LOS FONDOS SEFARDÍES DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO. LOS FONDOS PATXOT SE HACEN INACCESIBLES. 1969-1971

* 4. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA CONEXIÓN AMERICANA, NUEVAS PERSPECTIVAS, 1971-1975

* 5. EL ROMANCERO ¿AÚN VIVE?, 1973-1975

* 6. CRECER, PARA NO MORIR, 1976-1981

* 7. EL ROMANCERO AÚN VIVE. VOCES NUEVAS DE LA TRADICIÓN ORAL, 1977-1978

* 8. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL ROMANCERO. UNA NUEVA EMPRESA COLECTIVA, 1977-1984

* 9. LAS GRANDES ENCUESTAS COLECTIVAS DEL PROYECTO DEAPHR, 1980-1984

* 10. LAS TRADICIONES ORALES LEONESAS Y EL ROMANCERO EN LEÓN A FINALES DEL S. XX, 1984-1988

* 11. FIN DE ETAPA. DISPERSIÓN DEL EQUIPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO DEAPHR. LA FUNDACIÓN RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL Y EL CAPITAL PRIVADO INAUGURAN UNA ÉPOCA NUEVA. 1984-1989

* 12. LOS ARCHIVOS DEL ROMANCERO NUEVAMENTE EN EL FOCO. LOS LABORATORIOS HUMANÍSTICOS INSTALADOS EN EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL, 1988-1998

* 13. EL ROMANCERO ANTE EL CENTENARIO DEL ’98

* EPÍLOGO

* 1.- EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL DINAMITADO

* 2.- EL ARCHIVO DEL ROMANCERO ANTE LA REESTRUCTURACIÓN DE LA FUNDACIÓN MENÉNDEZ PIDAL Y DEL CENTRO SITO EN CHAMARTÍN

* 3.- LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA INVESTIGACIÓN

* 4.- DESPEDIDA

Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE.

4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE. V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL.

      Poco después de que Ramón Menéndez Pidal embarcara para La Habana, María Goyri reci­bió en Burdeos la visita de "una señora (...) muy joven, casada con un inglés, separada de él y desempeñando una lectoría au-pair en Dax". Se trataba de Cynthia Crews, que ya tenía en su haber, como filóloga, "un estudio publicado sobre judeo-español". La señora Crews dejó en ma­nos de María Goyri "una colección de romances de Salónica (...), que quieren publicar en el B[ulletin] H[ispanique] 56. Son buenas versiones, unas 20, de una sola recitadora", según le co­municó doña María a su marido57. El enriquecimiento del romancero de tradición oral seguía, pues, siendo noticia para los emigrados.

      De las seis conferencias, una por semana, que Ramón Menéndez Pidal leyó en la "Institución Hispano-Cubana de Cultura" dos, la tercera y la cuarta, versaron sobre el romancero. A pesar de lo mucho que ya llevaba escrito acerca de la materia, quiso en ellas innovar sobre lo que cual­quiera podía leer:

    "Cuando publiqué mi libro Flor nueva de romances viejos en 1928, hice una exposición de lo que yo creo que es el romancero español. Ahora, pasados 10 años, deseo hacer otro resu­men, adoptando otros puntos de vista, rectificando algunos y ampliando otros allí imperfec­tamente tratados",

anotó delante del original manuscrito de esas dos conferencias. Una y otra aspiraban a respon­der a sendas preguntas: "¿Qué es un romance tradicional58?", "¿Qué es un romance nuevo?" Quizá la novedad mayor era esta bipartición: el hecho de prestar tanta atención al "romancero nuevo", de los romancistas de fines del s. XVI y comienzos del s. XVII, como al romancero vie­jo tradicional. Sin duda contribuyeron entonces a esa perspectiva varios factores: la colaboración de su mujer, doña María, cuando preparaba las conferencias en Burdeos59, la importancia para la historia lingüístico-literaria de España de la exaltación que de la poesía "natural" hicieron Lope y demás "poetas devotos del romancero"60 y la esperanzada observación de que "al pre­sente, después de tres siglos, el romancero tradicional vuelve a vivir en la alta literatura" gracias al interés de las nuevas generaciones de poetas vivientes por "literatizar la verdadera tradición, ora antigua, ora moderna"61.

      Pero ni la emigración, ni la continuidad de los intereses intelectuales arrastrados del pasado pudieron impedir que, durante la estancia en Cuba de Menéndez Pidal, otras realidades se hi­cieran presentes y exigieran perentoriamente su atención.

      A poco de haber llegado a La Habana, el día 18 ó 19 de Febrero de 193762, Gerardo Álvarez Gallego dio al "exiliado de Madrid" una noticia que Ramón Menéndez Pidal anotó de su puño y letra:

    "D. Darío Álvarez Limeses médico de Tuy fusilado en Octubre, en la madrugada del día del fusilamiento escribió una carta a sus hijos despidiéndose y pidiéndoles que hiciesen una  urgente gestión cerca del Dr. Carro, arqueólogo y miembro del Seminario de Estudios Ga­llegos, para que salvasen a Otero.

    Otero había sido detenido en Portugal y entregado a las autoridades de Tuy como presunto espía, por habérsele encontrado los cuadernos del Atlas con palabras que ellos no entendían.

    El Dr. Carro fue a Tuy, pero volvió diciendo que no había podido hacer nada".

      La noticia era bien cierta63. Anibal Otero Alvarez, cuyas campañas de recolección de roman­ces en territorio gallego durante los años 1929-1934 con pensiones de la Junta para Ampliación de Estudios ya hemos reseñado, venía simultáneamente colaborando en las encuestas en Galicia del ALPI, el proyectado Atlas Lingüístico de la Península Ibérica, desde Junio de 1933. En el ve­rano de 1936 estaba cumplimentando, en compañía del investigador portugués Armando Gusmão, el cuestionario del ALPI en lugares del N.O. de Portugal más o menos cercanos de la frontera con Galicia, por lo que, al producirse el alzamiento militar, se hallaba en territorio por­tugués. Sin tener conciencia de que el "Estado novo", regentado por el presidente Salazar, era en Portugal estrecho colaborador de Franco64, se atrevió a hablar públicamente en Valença do Minho en favor de la legalidad republicana de España. Inmediatamente, fue detenido por la poli­cía portuguesa, interrogado y entregado a las autoridades españolas "nacionales" de Vigo para su eventual fusilamiento como espía (5 de Agosto de 1936)65.

       Ante aquella tremenda noticia, "para ver de salvar a Otero y sus cuadernos, si llegamos a tiem­po aún66", Ramón Menéndez Pidal actuó con máxima diligencia. Aquel mismo día 18 ó 19 de Febrero67 escribió al Rector de la Universidad de Santiago don Felipe Gil Casares ("invocando la buena amistad que me une al primo de V. D. José Casares Gil")68. En su carta le contaba cómo se produjo la entrega del reo por la policía portuguesa:

    "Mi distinguido amigo y compañero: me entero aquí casualmente de que fue entregado en la frontera a las autoridades de Tuy por la policía portuguesa el Sr. Otero, que en compañía de otro joven portugués recorría los pueblos de aquel país para hacer el atlas lingüístico de la Península, por cuenta del Centro de Estudios históricos de Madrid y de la Junta de Investigaciones de Lisboa, conjuntamente. Venían haciendo su tarea hace tiempo y les sorprendió la guerra de España en ese trabajo. El Doctor Carro de Santiago fue a Tuy para interceder por el Sr. Otero, pero como naturalmente desconocería la labor que en Portugal se hacía, no podría aclarar las cosas";

y, tras asegurarle que "una de las grandes ilusiones científicas de mi vida fue poder hacer el Atlas lingüístico de la Península", le explicaba el "alto carácter nacional del proyecto"69 y, a continua­ción, justificaba por qué el señor Otero disponía para sus pesquisas en Portugal de "un cocheci­to"70. Llegado a este punto, le pedía su intervención para "salvar a un inocente, entusiasta del trabajo" y, sobre todo, para "salvar un material preciosísimo, dificilísimo de rehacer"71. La vida de don Aníbal venía a quedar supeditada al difícil entrenamiento que exige la formación de un captador de matices fonéticos más precisos que los exigidos al famoso Edmont, el encuestador de Gillieron para el Atlas linguistique de la France:

    "Es dificilísimo el trabajo para que sea hecho por otra persona porque las observaciones acústicas deben tener unidad de observador. Llevaba el Sr. Otero unos cuadernos, uno por cada pueblo, con varios centenares de preguntas, de cómo se pronuncian ciertas palabras y frases de uso vulgar en cada sitio; pero la pronunciación debía ser anotada en una ortografía fonética adoptada por la Revista de Filología, ortografía más complicada y precisa que la del citado Atlas de Gillieron, que ya es bastante difícil. Ahora bien, educar el oído de Otero y del joven portugués para que empleasen esa ortografía al igual que los otros colaboradores que ac­tuaron en Asturias, Castilla, etc., fue un trabajo de muchos meses, después de haber espera­do mucho tiempo a hallar esas dos personas que quisiesen consagrarse a tan difícil trabajo, tan mezquinamente retribuido con las exiguas dotaciones del Centro72.

      No confiando en esta gestión indirecta, Ramón Menéndez Pidal acudió al representante de Franco en Cuba73; además, buscó el apoyo del "Centro Gallego de La Habana", donde su ges­tión halló un máximo eco. El 4 de Marzo, el Presidente del Centro Gallego de La Habana diri­gió al Alcalde Municipal de Tuy un cablegrama interesándose, en nombre del Centro, por el de­tenido Sr. Aníbal Otero y rogándole hiciese en su favor cuanto le fuera posible74. Al día siguiente, el Alcalde le informaba con otro cablegrama "Aníbal detenido Vigo disposición juez militar", cable que el Centro Gallego entregó a R. Menéndez Pidal. Sobre el mismo cable, éste anotó "Sr. Bouza (presidente honorario del Centro Gallego) puso otro telegrama para que el Comandante Sánchez (Comandante militar de Vigo) se interesase atendiendo al Centro Gallego". Simultáneamente el Presidente del Centro, Cayetano García Lago, escribió el día 11 una larga carta al Alcalde de Tuy, utilizando los datos suministrados por Menéndez Pidal75,

    "para que, usando Vd. de su poderoso influjo —decía al alcalde—, pueda hacer saber a las Autoridades militares, bajo cuya jurisdicción se encuentra aquél, que la misión de nuestro de­tenido es solamente científica, verdaderamente patriótica, de carácter eminentemente na­cional; pues con su esfuerzo, la alta dirección de las Corporaciones mencionadas y el consejo del ilustre D. Ramón Menéndez Pidal, llegará España, en su día, cuando el estruendo de las armas se haya apagado, a poseer un «Atlas Lingüístico de la Península», que rivalice con los que existen en otros países, como Francia, Italia y Rumanía".

      Aníbal Otero no fue ejecutado. Pero siguió por bastante tiempo encarcelado, en Tuy, Vigo, San Simón, Burgos y Figueiredo. Sólo el 22 de Mayo de 1941 obtuvo la libertad condicional y el 22 de Agosto de 1942 la definitiva76. El Romancero gallego vino hasta la prisión a hacerle compañía: estando Otero preso, se entretuvo en anotar romances de boca de algunos de sus compañeros de prisión. Cuando, años después, recobró la libertad y se apagó "el estruendo de las armas", don Aníbal, desde su casa de Barcia (Meira, Lugo) remitió varios romances a Ra­món Menéndez Pidal el 29 de Mayo de 1944; y, entre ellos, los recogidos de sus compañeros en la cárcel de Pontevedra (tanto gallegos como asturianos). ¡Notable ejemplo de la sobrevivencia del Romancero en medio de la crueldad de la larga Guerra Civil!77

Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001)

NOTAS

56  La colección (de 1929 y 1935) de Cynthia M. Crews permanecería, sin embargo, inédita hasta que, muchos años después, el Girton College, Cambridge y el Instituto Arias Montano, Madrid, la publicaran en el volumen in memoriam de la propia colectora: Textos judeo-españoles de Salónica y Sarajevo, con co­mentarios lingüísticos y glosario por C. M. Crews, ed. I. M. Hassán. Tirada aparte de Estudios sefardíes. Anejo de Sefarad (núm. 2: Miscelánea Crews), Ma­drid: CSIC, 1979.

57 Carta desde Burdeos, 16-II-1937, a La Habana.

58  Corregido sobre "viejo", tachado.

59 Al menos en la redacción de dos de ellas intervi­no María Goyri. Se conservan originales incompletos (con falta de cuartillas) de borradores para "La idea imperial de Carlos V" y para "El romancero nuevo" escritos de mano de doña María, con ligeras enmien­das estilísticas, de orden, etc., de don Ramón, en un sobre (de la posguerra) con la indicación: "Cuartillas escritas en Burdeos en Enero de 1937 para la preparación de las conferencias de La Habana". La redac­ción de un original sobre "El romancero nuevo" por María Goyri como punto de partida de la conferen­cia de su marido no es nada extraña, dado que venía trabajando desde hacía tiempo sobre Lope y sus ro­mances; más inesperada es su intervención en "La idea imperial de Carlos V".

60 Recuérdese su trabajo: "Lope de Vega: El Arte Nuevo y la nueva biografía", RFE, XXII (1935), 337-398.

61  De ahí que reprochara a Antonio Machado y a Federico García Lorca su inclinación a considerar más representativo del pueblo el romancero coplero que el romancero tradicional.

62 El escrito autógrafo de R. Menéndez Pidal está en papel timbrado del "Hotel Florida. Obispo y Cuba. T. Moran, Manager. La Habana". El origen y fecha de la "noticia" figura al pie de los datos: "Me lo dice D. Ge­rardo Álvarez Gallego en La Habana 19 febr. 1937". Seguidamente consigna: "Escribo hoy mismo a Gil Casares (...)"; curiosamente fecha esa carta el "18 febr. 1937", al menos en el borrador escrito en idéntico pa­pel que la nota anterior. G. Álvarez Gallego escribió entonces mismo un artículo en Cultura Gallega, II (1937), 18-20, titulado "¿Logrará don Ramón Me­néndez Pidal salvar una vida inocente?".

63 Aunque Menéndez Pidal anotase, más tarde, a lá­piz, junto  al  nombre  del  informante  "galleguista rojo", no dudó de la información recibida. Es un tan­to sorprendente que en la novela autobiográfica Esmoriz, escrita por Aníbal Otero, referente a su apri­sionamiento, prisión, juicio y condena, en la cual pasa revista a los que vio llevar a fusilar de entre sus com­pañeros, sólo, de pasada, nombra al doctor Darío Alvarez Limeses, "D. Pexerto" en la redacción defini­tiva, y sin mostrar hacia él aprecio alguno (Santiago de Compostela: Soutelo Blanco Edicións, 1994).

64  Baste recordar cómo facilitó la comunicación entre el Ejército del Norte y el Ejército de África an­tes de que establecieran contacto en Extremadura y, en contrapartida, la entrega de los fugitivos que cru­zaron desde Badajoz y cuyo destino sería morir en la gran matanza de la plaza de toros, una vez tomada la ciudad por el General Yagüe. Muy ilustrativa es la carta que Claudio Sánchez Albornoz, Embajador de España en Lisboa, escribió a Chamartín a Ramón Menéndez Pidal el 4-IX-1936: "Sigo en Lisboa cum­pliendo mi deber con el Gobierno de la República. Estoy solo en la Embajada, pues todos los Diplomá­ticos dimitieron. El Gobierno portugués me quita, declarando que no son gratos, el Agregado Militar y a los profesores por quienes yo había sustituido a los dimisionarios y me ha encarcelado a otros funciona­rios. Tristes días para España! Aquí me encuentro amenazado de muerte por los falangistas (...). Ya me raptaron a dos policías a mis órdenes que entregaron a las autoridades rebeldes de Badajoz. Quisiera saber noticias de Vd. y de los amigos (...).

65 En su novela autobiográfica, Otero narra, sin en­riquecer literariamente las escenas, su detención por la policía portuguesa y su entrega a la policía y los cara­bineros españoles en el puente internacional de Tuy (pp. 43-48). El jefe del puesto de policía portugués que interrogó a "Esmoriz" (= Aníbal Otero, que en­tonces tenía 25 años) y le acusó de haber hecho ma­nifestaciones comunistas en el hotel de Valença do Minho en que se alojaba, "para estudia-lo caso que se Ihe presentaba, tina a man, na escápula dunha mesa en que afincaba as suas costelas, un Manual de Crip­tografía”, sin duda para intentar descifrar las extrañas anotaciones fonéticas de los cuadernos del ALPI. Ote­ro, cuando ya llevaba cuatro años en prisión, pudo co­municarse con Francesc B. Moll, otro de los encuestadores del ALPI en la pre-guerra, y darle "datos de la odisea del amigo que te interesa": "Entregado por la policía portuguesa a las autoridades de Tuy el 5 de agosto del 36, entró en la cárcel, acusado de espiona­je (el alfabeto [fonético] era una clave; el dinero del Centro oro ruso) (...). En febrero pasó a Vigo para consejo de guerra: la petición del fiscal fue pena de muerte" (debo el dato a José Ignacio Pérez Pascual).

66 Según escribió en el apunte citado en la n. 62.

67 Véase n. 62.

68  El segundo párrafo de la carta dice textualmen­te: "Yo, invocando la buena amistad que me une al primo de V. D. José Casares Gil, acudo a Vd. rogán­dole intervenga, si lo cree oportuno, para librar a un inocente y salvar un trabajo de alto interés para la cultura y la historia españolas".

69  El párrafo continuaba así: "(...) como el de Gi­llieron de Francia (mejorado en sus métodos), como los que ya existen en Italia y en Rumanía. Esta ilusión de alto carácter nacional, no pretendía limitarse a una parte de España (como hace el Atlas de Cataluña de Griera); tenemos ya hecho todo el territorio del Castellano, todo el Valenciano y todo el Gallego, nos falta sólo parte del Catalán y parte del Portugués".

70  "El Sr. Otero, con una economía y abnegación incalculables, recorrió a pié y en coches de línea toda Galicia. Para Portugal pudimos en el Centro darle un cochecito, pues de otro modo los viajes serían inter­minables; el Ministerio de Instrucción pública no nos ayudó pecuniariamente, pero aprovechamos do­nativos particulares de Puerto Rico y de Buenos Ai­res, y pudimos, con la subvención del Centro ir ha­ciendo frente a tanto gasto como estos viajes modestísimos del Atlas necesitan".

71 Textualmente, el párrafo dice: "Hágame el seña­lado favor de ponerse al habla con el Dr. Carro, y de poner toda la fuerza que su autoridad le da para sal­var a un inocente, entusiasta del trabajo, y salvar un material preciosísimo, dificilísimo de rehacer".

72  La carta concluye así: "En estas deslabazadas  lí­neas escritas bajo la impresión de la noticia que me acabaron de dar, creo explicar a V. todo el asunto en la parte que yo conozco. Si algún detalle más necesitara, dígamelo, por favor, pero no abandone este asunto, que puede ser de fatales consecuencias para Otero y de irreparable pérdida para el Atlas. / Muy agradecido en el alma a lo que V. haga, disponga de mí como com­pañero afectísimo: / R. Menéndez Pidal".

73 "Hago gestión con Espeluy, representante de Fran­co en Cuba", anotó Menéndez Pidal sobre el apunte tomado tras hablar con Gerardo Alvarez Gallego.

74  "Informado detención Aníbal Otero mes Octu­bre último haciéndome intérprete sentimientos socios esta Institución ruégole manifieste esta vía cual ha sido su destino y también haga en su favor cuan­to sea posible. / Contestación pagada. / Cayetano García Lago PRESIDENTE CENTRO GALLEGO".

75  Ese mismo día 11 remitió un escrito el Secreta­rio del Centro a Menéndez Pidal adjuntándole copia de la carta.

76 Tomo estas precisiones de A. Requeixo, "A tradición romancística galega: a figura de Aníbal Otero", Boletín galego de Literatura, nos 15-16, 1° e 2° semes­tres 1996, pp. 47-76: p. 55.

77 En Siete siglos de romancero (1969), pp. 85-99, estudio, entre otras versiones de La merienda del moro Zaide, una de Villalonga (Sangenjo, Ponteve­dra), dicha por Albino Alfonso Rey, de 40 años (n. 6), en la cárcel de Pontevedra. El compañero asturia­no se llamaba Manuel Rivera y tenía 32 años, era de Labra (Cangas), según consta en una versión de Ce­los y honra. Otero retuvo copia de estos romances, que conozco a través de las copias enviadas a Menén­dez Pidal. Según descripción de A. Requeixo, art. cit. en la n. 76, p. 56, forman parte de dieciocho "follas soltas que conteñen romances" de tamaño cuartilla, en que no consta la fecha de recolección, salvo en es­tos tres recogidos "durante a súa estancia no cárcere por térras pontevedresas" (n. 46 del art. cit.).

LÁMINAS

A Aníbal Otero le sorprendió el alza­miento militar cuando realizaba encues­tas en los pueblos fronterizos portugueses próximos a la frontera de Tuy. La poli­cía de Salazar lo entregó a las autorida­des militares "nacionales" acusándole de ser un espía republicano. Estuvo a pun­to de ser fusilado.
Apunte de Ramón Menéndez Pidal cuando recibe en La Habana noticia del peligro extremo en que se halla Otero.

"Nacionales" dando "el paseo" a unos que llevan a fusilar. (Foto reproducida a través de La aventura de la Historia, /. 3: Enero, 1999).

Otero, que permanecería en prisión muchos años, recogió de boca de otros prisioneros romances que, andado el tiempo, remitiría a Ramón Menéndez Pidal.

Dos versiones recogi­das por Aníbal Otero es­tando preso en la cárcel de Pontevedra, 1939: La merienda del moro Zaide de Villalonga (Pontevedra) y Celos y honra de Labra (Astu­rias), dichas por dos compañeros de prisión.

Castelao. Galicia mártir. "Os martires serán santos"

SUMARIO:

I
PRESENTACIÓN: EL ROMANCERO Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL

* EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO

*1. LOS FONDOS DEL S. XIX

* 2. DESCUBRIMIENTO DE LA TRADICIÓN ORAL CASTELLANA EN 1900

* 3. LOS PRIMEROS PASOS EN LA COMPILACIÓN DE UN ROMANCERO ORAL PAN-HISPÁNICO

* 4. EN BUSCA DE ROMANCES FUERA DE LA PENÍNSULA: EN CANARIAS Y EN LAS COMUNIDADES SEFARDÍES, 1904

* 5. "A POR PAN Y A VER AL DUQUE": PRIMER VIAJE A AMÉRICA, 1905-1906

* 6. EL FONÓGRAFO DE CILINDROS DE CERA VIAJA EN BUSCA DE MELODÍAS, 1905-1906

* 7. LA MÚSICA Y LA DANZA COMO PARTE DEL ROMANCERO, 1905

* 8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908

* 9. MENÉNDEZ PIDAL HACE INVENTARIO: LAS PRIMERAS MIL QUINIENTAS VERSIONES DEL ARCHIVO Y LAS CONFERENCIAS EN LA COLUMBIA UNIVERSITY DE NUEVA YORK EN 1909

* III EL ROMANCERO HISPÁNICO BAJO LOS AUSPICIOS DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS

* 1. LA CREACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y EL ROMANCERO DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 2. LOS DIALECTÓLOGOS Y EL ROMANCERO ORAL: 1910-1912

* 3. MANRIQUE DE LARA COLECTA EN ORIENTE EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1911-1912

* 4. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO ANTERIORES A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1909-1913

* 5. EL ROMANCERO HISPÁNICO DE AMÉRICA DEL NORTE, 1913

* 6. LOS PLIEGOS SUELTOS DE PRAGA LLEGAN AL ARCHIVO, 1913-1914

* 7. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE A AMÉRICA, PERO DEJA DE LADO EL ROMANCERO, 1914

* 8. LAS GRANDES ENCUESTAS REGIONALES DE JOSEFINA SELA Y DE EDUARDO M. TORNER, 1914-1920

* 9. MANRIQUE DE LARA, EL ROMANCERO DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS Y DE LA PENÍNSULA Y LA MÚSICA DE LOS VIHUELISTAS, 1915-1922

* 10. POESÍA POPULAR Y ROMANCERO, 1914-1918

* 11. LA GEOGRAFÍA FOLKLÓRICA Y LA EXPLORACIÓN DE REGIONES HASTA EL MOMENTO POCO ENCUESTADAS, 1920

* 12. AURELIO DE LLANO Y EL CONOCIMIENTO DEL ROMANCERO ASTURIANO, 1919-1925

* 13. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO DE COMIENZOS DE LOS AÑOS 20

* 14. LA TERCERA PARTE DE LA SILVA, PERDIDA, 1921

* 15. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, EN EL OLIVAR DE CHAMARTÍN DE LA ROSA, 1925

* 16. SIGUE LA ACTIVIDAD RECOLECTORA, 1926-1927

* 17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928

* 18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928

* IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30

* 1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE

* 2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS

* 3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931

* 4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933

* 5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN

* 6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936

* 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930

* 8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936

* V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL

* 1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO

* 2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO

* 3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS

* 4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE

* 5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES

* 6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO

* 7. EL ROMANCERO Y LA HISTORIA DE LA LENGUA DE MENÉNDEZ PIDAL VIAJAN COMO PARTE DEL TESORO CULTURAL DE ESPAÑA

* VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA

* 1. DEPURACIÓN DE MENÉNDEZ PIDAL. FIN DE SUS PROYECTOS CON UNA PROYECCIÓN NACIONAL, 1939-1941

* 2. EL ROMANCERO DORMITA EN SUS CAJONES, 1939-1945

* 3. UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROMANCISTAS TOMA EL RELEVO, 1945-1946

* 4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950

* 5. LA CARTOGRAFÍA ROMANCÍSTICA Y LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN EN LA SERRANÍA DE CUENCA, EN LAS BALEARES, EN SORIA, EN SEGOVIA, EN ÁVILA, EN LA MESETA MANCHEGA, EN ALISTE Y EN MARRUECOS, 1947-1948

* 6. ÉXITO EN LA TRADICIÓN ORAL DE ALGUNAS VERSIONES FACTICIAS DE LA FLOR NUEVA

* 7. HACIA UNA RECUPERACIÓN DEL ROMANCERO PORTUGUÉS, 1948

* 8. NUEVAS ENCUESTAS: LIÉBANA Y POLACIONES; LA SIERRA DE BÉJAR Y PLASENCIA; SANABRIA. LLEGAN OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO. 1948-1949

* 9. FIN DEL SEMINARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS. FINAL DE LAS ENCUESTAS Y PUBLICACIÓN DIFERIDA DE LOS TRABAJOS SOBRE EL ROMANCERO, 1950-1954

* 10. ACTIVIDAD RECOLECTORA EN LA AMÉRICA HISPANA. SU REPERCUSIÓN EN EL "ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL", 1948-1952

* 11. REPERCUSIONES DE LAS PUBLICACIONES SOBRE EL ROMANCERO EN LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN ORAL, 1953-1954

* 12. HACIA UNA EDICIÓN INTEGRAL DE LAS FUENTES IMPRESAS DEL ROMANCERO DEL S. XVI

* VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO  RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 1. EL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL, 1954

* 2. LOS PRIMEROS DIFÍCILES AÑOS DEL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" Y EL ROMANCERO, 1954-1959

* 3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50

* 4. GRAN RECOLECCIÓN DE ROMANCES EN LAS ISLAS CANARIAS, 1952-1957

* 5. EL ROMANCERO TRADICIONAL, CUESTIONADO, 1959-1962

* 6. ÚLTIMAS CONTRIBUCIONES DE MENÉNDEZ PlDAL AL ROMANCERO, 1959-1965

* 7. MENÉNDEZ PIDAL EN ISRAEL Y EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1964

* 8. EL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL Y EL FUTURO DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1963-1966

* 9. REACTIVACIÓN DE LA LABOR EDITORIAL DEL ROMANCERO, 1966

* 10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968

* VIII EL ARCHIVO DEL ROMANCERO RENACE COMO PATRIMONIO CULTURAL DE INTERÉS MUNDIAL

* 1. NON OMNIS MORIAR, 1969

* 2. BELLAS PALABRAS Y NEGRAS REALIDADES, 1969-1970

* 3. ACTIVIDADES DE LA CÁTEDRA-SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL. CATALOGACIÓN DE LOS FONDOS SEFARDÍES DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO. LOS FONDOS PATXOT SE HACEN INACCESIBLES. 1969-1971

* 4. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA CONEXIÓN AMERICANA, NUEVAS PERSPECTIVAS, 1971-1975

* 5. EL ROMANCERO ¿AÚN VIVE?, 1973-1975

* 6. CRECER, PARA NO MORIR, 1976-1981

* 7. EL ROMANCERO AÚN VIVE. VOCES NUEVAS DE LA TRADICIÓN ORAL, 1977-1978

* 8. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL ROMANCERO. UNA NUEVA EMPRESA COLECTIVA, 1977-1984

* 9. LAS GRANDES ENCUESTAS COLECTIVAS DEL PROYECTO DEAPHR, 1980-1984

* 10. LAS TRADICIONES ORALES LEONESAS Y EL ROMANCERO EN LEÓN A FINALES DEL S. XX, 1984-1988

* 11. FIN DE ETAPA. DISPERSIÓN DEL EQUIPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO DEAPHR. LA FUNDACIÓN RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL Y EL CAPITAL PRIVADO INAUGURAN UNA ÉPOCA NUEVA. 1984-1989

* 12. LOS ARCHIVOS DEL ROMANCERO NUEVAMENTE EN EL FOCO. LOS LABORATORIOS HUMANÍSTICOS INSTALADOS EN EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL, 1988-1998

* 13. EL ROMANCERO ANTE EL CENTENARIO DEL ’98

* EPÍLOGO

* 1.- EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL DINAMITADO

* 2.- EL ARCHIVO DEL ROMANCERO ANTE LA REESTRUCTURACIÓN DE LA FUNDACIÓN MENÉNDEZ PIDAL Y DEL CENTRO SITO EN CHAMARTÍN

* 3.- LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA INVESTIGACIÓN

* 4.- DESPEDIDA

Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS.



3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS. V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL.

      No habiéndole sido posible a G. Cirot el ofrecerle una cátedra completa en la Université de Bordeaux29 y apremiado por Fernando Ortiz, Director de la Institución Hispano-Cubana de Cultura30, Menéndez Pidal interrumpió, al cabo de un mes, su cursillo en esa universidad y se embarcó para La Habana31. Como la oferta cubana sólo consistía en dar un ciclo de conferen­cias, le era preciso, en caso de que continuara la Guerra Civil, buscar otras invitaciones a fin de poder prolongar su exilio cultural32. Gracias a gestiones de Federico de Onís33, Menéndez Pidal llegó a estar nombrado Visiting professor en Columbia University para dictar un curso desde el 8 de Febrero al 12 de Mayo de 1937; pero no le era posible, de forma ninguna, acoplar tempo­ralmente ese curso con su anterior compromiso cubano34, por lo que se vio obligado a renun­ciar al nombramiento de la universidad de Columbia antes de salir para Cuba35, causando con ello un cierto enojo a Onís. Partía, pues, de Europa, con el peso de sus 67 años y con planes in­ciertos. Su mujer, su hijo y su nuera no le acompañaron esta vez36. Después de las seis u ocho semanas que iban a durar sus conferencias en la Institución Hispano-Cubana37, si el final de la Guerra Civil no creaba una situación nueva, le cabía la posibilidad de volver a Burdeos38, ir a Oxford o buscar trabajo en México, Puerto Rico, los Estados Unidos o Argentina con la ayuda de sus colaboradores del Centro de Estudios Históricos39.
 
     De entre sus antiguos discípulos, compañeros de actividades en el Centro, sólo Tomás Nava­rro Tomás le instaba, con el ejemplo, a continuar con su labor dentro de la España en guerra; desde Valencia, trataba de convencerle de que la actividad del Centro de Estudios Históricos, en particular, y de la Junta para Ampliación de Estudios, en general, seguía su curso. El 21 de Ene­ro le escribía a Burdeos:

    "Querido don Ramón: Desde hace varias semanas me encuentro en Valencia con mi mujer y mis hijas. Vivo en la residencia que el Ministerio ha improvisado para los intelectuales eva­cuados de Madrid. Nos encontramos bien y satisfechos dentro de las grandes preocupaciones que cada uno lleva dentro. El Ministerio y especialmente Roces40 tiene toda clase de atenciones con nosotros, procurando rodearnos de facilidades para trabajar y hasta de cuidados familiares.

     Vamos a publicar unos cuadernos con la colaboración de los que convivimos en la Casa de la Cultura. El título de la Casa, aunque resulta pedante, hay que soportarlo. Los cuadernos, con trabajos tan dispares, no tendrán el carácter de una revista normal. Serán la expresión bi­bliográfica de las circunstancias extraordinarias que han reunido bajo un mismo techo a este grupo de gentes.

    Me ocupo mucho de llevar adelante los asuntos de la Junta procurando que no se extingan los trabajos que puedan continuar y que no queden abandonadas las gentes que han sido útiles y pueden volver a serlo. El Ministerio muestra decidido interés en mantener nuestras actividades. Como yo solo no podía autorizar ciertas resoluciones propuse la formación de una comi­sión interina con elementos que se encontrasen en Valencia. El Ministerio aprobó la propuesta, designando para presidente al Dr. Márquez y para vocales a Moreno Villa y Victorio Macho.

    Hemos salvado el cuaderno de la Revista de Filología Española que había quedado en la en­cuademación de la Imprenta de Hernando. Vamos a hacer su reparto en estos días41. Además estamos preparando otro cuaderno que se va a componer en Valencia. Están aquí Montesinos y Dámaso Alonso y, aún cuando carezcamos de muchos elementos, nos esforzaremos en man­tener la continuidad de la Revista. La normalidad en Valencia es completa y se podría traba­jar si tuviéramos aquí los materiales del Centro.

    Hemos traído también a Valencia a Bonfante para que se ocupe de la continuación de Eméri­ta42 (...). Creo que Gili Gaya va a venir también, incorporado al Instituto Escuela de Valencia.

    Aparte de mi colaboración en la revista de la Casa de la Cultura, voy a dar un cursillo de fonética en la Universidad y voy a tomar parte en una serie de conferencias que los compa­ñeros de residencia estamos organizando. Tengo además a mi cargo los asuntos del Cuerpo de Archivos y aún me queda tiempo para seguir un curso de ruso y aprender declinaciones y con­jugaciones.

    Para ayudarme en la Secretaría de la Junta están aquí Fernández y uno de sus auxiliares. También está Santullano, pero lo han agregado a la inspección de escuelas y ha cesado como vicesecretario".

      Lapesa, aunque desprovisto del entusiasmo de Navarro, le explicaría también, meses después (19-V-1937), cómo en Medinaceli 4, en el Madrid que había resistido al Ejército de África43, fue renaciendo precariamente el trabajo científico:

    "Me pide noticias del Centro (...)44. Se van reanudando las tareas. Navarro me nombró para que me ocupase de las cuestiones administrativas y estuviese en relación con Valencia y con las imprentas, pues en Valencia parece imposible sacar las revistas, y el Ministerio no quiere que se interrumpa la publicación de ellas. Han aparecido un número de la Revista de Filología, otro del Archivo de Arte y Arqueología y el «De Virginitate Beatae Mariae» de San Il­defonso, editado por Vicente Blanco. En preparación y prensa están dos números de la Re­vista y otros dos del Archivo, en Madrid, otro del Anuario de Historia del Derecho y Tierra Fir­me, en Valencia. Emérita intentó Bonfante imprimirla en Valencia, pero creo tendrá que desistir y volvérsela a dar a Hernando45.

    Desde luego, el Centro está muy parado. Vamos todas las mañanas Crescente, Estefanía y Magariños, de los latinistas; Castro Escudero, de Folklore; Navascués, Cabré y su hija [Encar­nación], Camps y D. Pablo Gutiérrez, de Arte; dos becarias del Instituto Medieval, Sánchez Alonso y Villoldo; y de Filología, sólo yo. No he dejado de la mano la Crestomatía. Terminé el estudio de la época de Mió Cid, aunque necesito ver documentos de Aragón, Occidente de León, y, si los hay, de Segovia y Ávila. Después lo he suspendido, pues me encargó Navarro un manualito de Historia de la lengua, nominalmente para obreros y campesinos, aunque en reali­dad me figuro que la materia no es demasiado apropiada para ese fin, y me daría por contento con que sirviera para maestros y bachilleres, aunque procuro hacerlo asequible a mentalidades despiertas, como las de tantos obreros inteligentes y con afán de cultura como hay (...)46.

    Claro está que en estas condiciones se puede trabajar bastante mal. El Glosario de Oríge­nes, con los ficheros abajo y la biblioteca casi cerrada, no puede seguir adelante. En cuanto a Epopeya y Romancero, todo lo que había hecho está cuidadosamente guardado. Santiago47 está interno en el Hospital de la Cruz Roja, para transfusiones de sangre y ayudar en todo lo ne­cesario —operaciones quirúrgicas, lectura a los heridos, etc.—, y apenas sale de allí.

    Estuvieron en el frente Antonio Puerta, que ahora es el conserje del Centro en sustitución de su tío, Celestino Bustos y uno de los mozos de la Biblioteca. A pesar de que pasaron tres meses en el barrio de Usera, regresaron sin novedad, y están reintegrados a sus puestos. Ro­dríguez48 y yo no llegamos a ir por haber sido dados por inútiles en el reconocimiento médi­co, aunque yo estuve con la manta y la cena y hasta formado para marchar. Felipe Sierra volvió a los pocos días; ahora está fastidiado con una lesión, afortunadamente leve, causada en Madrid por un obús. En el frente siguen Ramón Iglesia, teniente; Sanchís Guarner, ascendi­do a capitán por haber desmontado una pieza enemiga49; Alfredo y Sinforiano.

    En Madrid hemos pasado de todo. Los horrores de la aviación en noviembre y diciembre, escasez de alimentos en enero y febrero y terrible cañoneo en abril y principios de mayo. Pero vamos viviendo, convenientemente adelgazados, con buen ánimo para soportar todo lo que se nos venga encima. Yo tengo la suerte de poder abstraerme enfrascándome en el trabajo, aunque me es imposible leer con tranquilidad.

    Estoy en constante comunicación con Navarro. En Valencia están Gili, Torner, Rodríguez Castellano, Vallelado, Montesinos, Dámaso, Santullano, Bonfante y Sánchez Barrado y algu­nos más. Me figuro que deben tropezar con la falta de materiales para hacer eficaz su traba­jo. De todos modos buena será su estancia para crear ambiente cultural en una ciudad que había perdido por completo su tradición de antaño".

      Pero los que habían salido de España veían las cosas de forma distinta, según subrayaba Américo Castro en su correspondencia con Menéndez Pidal. En su primera carta a don Ramón des­pués de la salida de éste de España, enviada a Burdeos desde Zürich el 28 de Enero de 1937, le manifestó ya su visión pesimista del presente en los siguientes términos:

    "Me entero a mi llegada que está V. en Burdeos, y le escribo no obstante no haber recibi­do nunca respuesta a las cartas que le mandé a España. En esta catástrofe general de lo pú­blico y lo privado, no sé ya quién es mi amigo y quién no; al llegar aquí me he visto sor­prendido por la actitud de ciertas gentes que eran amigos fraternales, y que no quieren verme porque dicen que ellos son de Burgos. A pesar de todo, y aun estando a ciegas y rodeado de incomprensiones, de un desconocimiento de mi actitud y de chismes idiotas, le escribo a V., porque cuando se tiene todo claro en el interior, no puedo tirar así sin más por la borda, su amistad de V. Sé que está V. en situación difícil, y ello me apena sobre manera, y me pongo a pensar en qué puedo hacer para ayudarle (...). En fin aquí estoy, probablemente haré algo en universidades de Suiza para ayuda de costas, y si realmente lo de España sigue inhabitable en todos sentidos (es de temer), y no hay forma de recuperar libros, papeles etc., pues entonces me iré a trabajar para comer, cosa que en la Argentina es posible. Claro que la brega por la vida es allí dura, y abarca desde escribir en los periódicos hasta hacer de orador de radio; pero cuidar ganado en la pampa sería aun peor y menos remunerador.

    Si su silencio de V. ha sido impuesto por el ambiente aquel y no por otra causa (que no se me alcanza), entonces le escribiré con detalle y le escribiré por qué tuve que salir de Madrid, por qué tuve que aceptar ir a Hendaya, por qué luego no pude volver a Madrid, y en suma todo lo que a V. le parezca. Si su amistad y afecto se puede salvar en esta ruina abominable de sangre y brutalidad, sería para mí capital estar en relación con V. Pensaba en que, cuando pu­diera ser, nos constituyéramos en grupo cooperativo, para prestarnos auxilio unos a otros; aho­ra veo que la salvagina hispánica es algo increíble. He hecho en Argentina lo inimaginable por cuatro o cinco personas, para que se vayan allí, o a Montevideo, o a Caracas, y estoy esperan­do la contestación o las gracias. Y eso que algunos me lo habían pedido con lágrimas o en car­tas angustiadas. Últimamente escribí a Dámaso, y armé una complicada cosa con Spitzer (que me ha escrito muy cordialmente ofreciéndome un puesto en EE UU) para que inviten por la embajada de N. América a Dámaso, Montesinos, Navarro. No sé qué pasará.

    Yo le puedo mandar a V. unos pocos francos: pero estoy tan desorientado, que no sé qué debo y qué no debo hacer con mis amistades de siempre. El que algunos se hayan dejado lle­var de chismes y de absurdos (por ejemplo que yo estuve en Hendaya tratando con delegados de Burgos!!!), me priva de tomar ninguna iniciativa. En otro sentido, desde setiembre, sabía que algunos obreros de Madrid me la tenían guardada porque en lo de los libros clásicos dije que las impresiones había que hacerlas en forma perfecta, con obreros buenos, sin atender ex­clusivamente a los designados por estar sin trabajo. ¡Qué gran pecado! (...). Creo que tengo bastante claras las ideas en torno a España. Que yo me haya hundido personalmente, que no sea sino un recuerdo de lo que era hace siete meses, qué más da. Felices los que se han muer­to. Lo que resta a algunos que sobrevivimos, no sirve sino para confirmar esa idea".

Y el 18 de Marzo, asegurado por carta de María Goyri de que el silencio de su antiguo maestro no era debido a descalificaciones o incomprensiones, le aclaró en una nueva carta dirigida a La Habana y escrita cuando navegaba de regreso a Buenos Aires:

    "Cuando le escribí, ya se había marchado a Cuba, y fue María quien me contestó con una carta afectuosa, que me supo muy bien. Yo estaba angustiado por el silencio de todos Vds. Te­mía no comprendiesen las razones de mi ausencia, ya que observaba que el que estaba en Es­paña pensaba de un modo, que era rectificado enseguida que salía de España. ¡Qué calvario material y moral el de todos nosotros! (...). Mis libros y papeles seguramente no los veré en la vida, y no hablo del esfuerzo enorme que tenía atesorado en el Centro. Pecados habrá uno co­metido, pero quizá no merecía tanto.- Por fortuna me he rehecho de ánimo, y vuelvo dis­puesto a hacer lo que haga falta: hablar en la radio, escribir para los periódicos, y lo que cai­ga. En las Universidades] de B[ueno]s Aires y La Plata me hacen un huequecito, y con todo eso iré pudiendo mandar pesos a mis gentes. Muy bien se han portado conmigo en la Ar­gentina, a pesar de que la llegada fue poco halagüeña: llevarme a la Dirección] de Seguridad, de donde salí a las pocas horas. Ser español y no fascista es cosa peliaguda en estos países, por mucho que sepan que ni es uno político ni cosa que lo valga (...). No sabe V. lo que me acuer­do de V., sabiendo lo que le molesta todo eso de los viajes, las conferencias y la falta de su en­casillado tradicional. Menos mal que todos hemos salvado las vidas de los seres queridos; lo demás ya se resolverá.- Como inquietud más apremiante considero la de nuestras gentes de Valencia: he hecho cuanto pude por tirar de Navarro, Dámaso y los demás. He movido en EE UU a varios amigos, les he escrito en la forma en que cabía hacerlo, pero a mi juicio, Na­varro está decidido a no salir (¿o es que no lo dejan?), porque en su última me incitaba a que me fuera con ellos, no obstante haberle explicado yo claro los chismes y absurdos que han armado en torno a mí (¿y en torno a quién no?) y que me habrían hecho vivir en continuo sobresalto. Y lo peor no es eso; de ser yo solo, casi seguramente me habría ido con Navarro, por­que la verdad es que acaba por dar todo lo mismo, ante esta España rota y sin salida, y con mi carrera científica hecha trizas para siempre. ¿Pero qué hago con mi gente? No, habría sido una insensatez arrastrar a mi hijo a la lucha (que está sujeto por su madre y por mí), y sumir a toda la familia en las tinieblas. Me extraña que Nav[arro] no lo vea; y es que desde allí no hay percepción de lo que pasa (...)"

y, aludiendo a su carta anterior, le explicaba sus ideas acerca de la situación histórica presente y futura de España:

    "Le decía a María (mejor dicho en la carta que le escribí a V. y recibió su señora) que si po­día ayudarle en algo. Ignoro lo que piensa V., si piensa reintegrarse a España cuando los mi­litares tomen Madrid (que unas veces parece que lo van a tomar y otras no) o si piensa seguir fuera. Yo desde luego no pienso ir para que me lleven de los cabezones a las novenas. Aun­que, si he de decir la verdad, no me imagino lo que va a ser España. ¿Es que van a asesinar a to­dos los que no estén conformes, en la España no de Franco? ¿Van a matar a Navarro y a to­das nuestras gentes? ¿No habrá un destello de humanidad en algún lado? ¿Será España una simple colonia germano-italiana, empotrada entre las codicias de los franceses e ingleses? Un horror de tal magnitud era impensable. Por eso, vivo al día, tratando de trabajar lo más posible (además, tengo que hacerlo como si el cómitre levantara el corbacho) haciendo periodis­mo; desde aquí mando un artículo a «La Nación», y otro a «Caras y Caretas».- Me seducía es­capar de esta servidumbre, y tanteé el que me tomaran en Basilea. Allí hay libros y revistas, y podía haber trabajado (incluso se me ocurre iniciar algo de literatura inglesa, ya que sin libros y papeles, careciendo de memoria, pues me da lo mismo Juan que Pedro). (...). Sé que tiene V. en seguridad sus pa[pe]les. Feliz V. Yo saqué sólo dos ficheros, pensando escribir en San Se­bastián y volver a Madrid a fin de Agosto o antes. Y vea V. qué vuelta. Navarro me dice que Lapesa iba a intentar salvar algunos de mis manuscritos y papeletas; no sé si lo habrá conse­guido. Los telegramas de a bordo hablan de la lucha violentísima en torno a Madrid, que prácticamente debe estar aislado. España va a quedar peor que después de 1814, o de 1713. Me contó Spitzer en una carta que habían pedido dinero a Huntington para crear un Insti­tuto Hispánico en EEUU y ponerlo a V. al frente, con Dámaso y Salinas. No tengo idea de cómo vayan esas cosas. A ver si pronto me cuenta todo, aunque sea en estilo telegráfico.- Dí­game si quiere que intente algo para V. en el Río de la Plata (B[ueno]s Aires o Montevideo); hablo a ciegas, porque me faltan todos los datos sobre sus planes y situación económica. En último término, si le vinieran muy mal dadas, véngase conmigo, que donde come uno, co­men dos".

      También José Castillejo creía que los 30 años de labor de la Junta para Ampliación de Estu­dios quedaban definitivamente enterrados con lo que se estaba viviendo. Así se lo exponía a José Pijoan (4-IV-1937)50 y a Ramón Menéndez Pidal (19-IV-1937) desde Londres:

    "Sigo en relación con el grupo que en Valencia continúa las cosas de la Junta. Navarro To­más y Santullano son el alma. Hacen esfuerzo admirable. Pero habiendo desbandado al cen­tenar de españoles que comenzaban a dar el fruto de 30 años de esfuerzos, y dominando en­tre derechas e izquierdas la idea de que hay que rehacerlo y desmontarlo todo, creo que se necesitarán otros 30 años para que la juventud actual, que parece ser la única esperanza, y es desde luego la gran fuerza, dé frutos de madurez. / El Ministerio de Valencia desea atraer y muestra la mayor consideración a viejos intelectuales a condición de que no sean contrarios al «régimen» y no pretendan mangonear en política. No tengo datos para juzgar la fuerza y la permanencia del Gabinete de Valencia. Es seguro que tiene muchos y fuertes elementos en­frente. Todos desean cultura, con grandes reservas. Las revoluciones modernas llaman cultu­ra a la ingeniería. Y para desembocar en el Estado totalitario necesitan subordinación y una sola voz. / Todo ello me inclina a pensar que durante unos años el mayor beneficio que los viejos podemos hacer a nuestro país es contribuir a educar su juventud (...)".

     "Regresé de París hace dos días. Los españoles con quienes he hablado no tienen orienta­ción alguna constructiva, ni otra idea de solución que la victoria de un bando obtenida por el desmoronamiento interno del contrario (...). Las potencias quieren aislar la guerra como un circo de gallos y esperar a ver quién puede más, a fin de entenderse con él. La insensibili­dad moral o la impotencia de Europa son desconsoladoras y de mal augurio. Cierto que la Prensa no dice ni la décima parte de la crueldad y la barbarie y el asesinato, en campos y ciu­dades de uno y otro lado (...). He visto en París a los jóvenes que salen para uno u otro de los frentes. Qué estado de ánimo! Furia de destrucción y aniquilamiento y fe mesiánica en un paraíso español del que nadie sabe dibujar el boceto. Juventud contra vejez, instinto contra ra­zón, dogma contra experiencia, corte de cuentas con el pasado, nueva vida sin prejuicios, «vida auténtica», «encontrarse a sí mismos» y mil frases semejantes, sin que nadie se atreva a escribir soluciones practicables y sin que la mayoría conozca siquiera los problemas plantea­dos. De toda la algarabía lo más hecho y firme, lo más místico y atrayente para las masas es el credo comunista y los rusos están haciendo una obra de educación y disciplina con los cau­dillos españoles. Pero es horrible pensar que tengan que aniquilar a anarquistas, sindicalistas, liberales y fascistas. Dicen que entre los fascistas hay muchos antiguos anarquistas que se han refugiado en el grupo más revolucionario de las derechas. Su credo es más impreciso que el comunista. Sólo dicen que harán una revolución para crear un nuevo tipo de Estado; no pa­recen tener otro modelo que Mussolini, solo que les falta el Mussolini todavía (...). No sé si la Inglaterra oficial está suficientemente informada ni si se da cuenta de las causas del fracaso de los cinco años de república democrática liberal y socializante en manos de los hombres me­jores de que el país disponía (...). Viene Vd. por aquí este verano?".

      El propio Menéndez Pidal, desde Cuba, se negaba a aceptar que en la España removida por la guerra y la revolución hubiera lugar para seguir la actividad investigadora que Navarro y Lapesa se esforzaban por continuar51. Aunque no viera para España un futuro sin esperanzas de conciliación, como Castro, o en que hubiera que empezar de nuevo construyendo desde los ci­mientos y con la esperanza puesta a 30 años vista, como Castillejo52, reconocía que sus antiguos planes de dejar hechas un conjunto de grandes obras gracias al esfuerzo aunado de unos equi­pos de trabajo no sería ya viable, fuera cual fuera el desenlace de la Guerra Civil:

    "Siempre me temo —escribía a A. G. Solalinde desde Cuba en carta de Marzo de 1937— que nuestro pequeño foco de cultura, con tantos afanes creado, quedará muy en crisis. El Centro de Estudios Históricos parece condenado a disolución. Navarro, que nunca actuó en política, se está solidarizando, sin embargo, con el gobierno de Valencia, que, cómo éste no triunfe, tendrá que emigrar. Castro en la Argentina. Tanto empeño por aunar nuestros es­fuerzos y ahora todo deshecho! Estaba acabándose el Atlas lingüístico y los colaboradores que trabajaban en Portugal fueron detenidos y presos; estoy gestionando su libertad y el poner a salvo los cuadernos de apuntes. ¡Estaba yo imprimiendo el 1er tomo de Epopeya y Romancero y todo, acaso, haya sido destruido en la imprenta de Hernando, que creo ha sufrido mucho!"

       Estos dos ejemplos citados, uno procedente de la España de Franco, el otro de la España re­publicana, eran sucesos ciertos.

      Un obús del ejército sitiador, que en Noviembre de 1936 cayó en los almacenes de la Edito­rial Hernando próximos al Paseo de Rosales, provocó un incendio que destruyó varias obras en curso de impresión53, entre ellas, el original de Epopeya y Romancero. De la obra sólo se salvaron los pliegos en capillas que se habían enviado al Centro (un total de 14, esto es, 224 páginas)54 y las pruebas de las 20 páginas siguientes55.

      La interrupción y posible pérdida de la labor que se estaba haciendo para concluir el Atlas lin­güístico de la Península Ibérica dependía de un acontecimiento aún más dramático, ya que estu­vo a punto de costarle la vida a uno de los colaboradores del Centro de Estudios Históricos, Aní­bal Otero, encuestador para el Romancero y para el ALPI.

Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001)

NOTAS

29 Según un comentario de Américo Castro en car­ta a Menéndez Pidal del 18-111-1937, que le escribe a Cuba yendo a bordo de El Almanzora en viaje des­de Europa hacia La Argentina: "Me contaron por en­cima lo de Burdeos, y que, por una confusión, Al­bornoz ocupó lo reservado a V."; pero el 3-III-1937 Menéndez Pidal le aclaró: "Sánchez Albornoz (...) no ocupó toda la cátedra reservada a mí, como V. dice, sino la mitad; y yo tuve un mes de la otra mi­tad y me ofrecen el resto si vuelvo". En la "Chronique" firmada por G. Cirot el 15-IV-1937 publicada en el Bulletin Hispanique, XXXIX (1937), p. 191, consta: "M. Ramón Menéndez Pidal, arrivé a Bordeaux le 23 décembre dernier, a été chargé par l’Université d’un cours destiné aux étudiants d’espagnol sur l’histoire de la langue. II l’a interrompu pour aller, ainsi qu’il s’y était engagé, a Cuba, pour une se­rie de conférences qui l’y retiendron six semaines.-De son cote, M. Claude Sánchez Albornoz, docteur honoris causa de l’Université de Bordeaux, a été pourvu par elle, pour six mois, d’une chaire temporaire a son budget (...)".

30 En un cable del 6-1-1937 le pedía que le confir­mase por la misma vía el día de salida para La Haba­na.

31  "En Burdeos, conté con la fraternal ayuda de Ci­rot ¡Qué hombre más bueno! Comencé un cursillo de Historia de la Lengua..." (carta a Lapesa, 17-VI-1937). Sobre el tiempo que duró, cfr. n. 36. El 1 de Febrero "estuvimos desde las 12 a las 7 de la tarde an­clados ante La Coruña, pero no dejaban desembar­car" del vapor inglés en que viajaba (carta escrita a bordo del R. M. S. "Orduña" desde el 1 al 16 de Fe­brero y echada en La Habana).

32  Ya el 27-XII-1936, nada más llegar a Burdeos, había escrito Menéndez Pidal a Onís, a la Columbia University.

33  Onís, convencido de que "lo de España puede durar mucho", negoció con el Presidente (Nicholas Murray Butler) de Columbia University el nombra­miento como Visiting Professor de Menéndez Pidal y se lo comunicó por cable (9-1-1937), seguido de una carta explicativa de las obligaciones (12-1-1937). Menéndez Pidal aceptó con otro cable, pero con la condición de poder retrasarse en Cuba hasta el fin de Febrero, dilación que fue aceptada por Columbia University (cable del 13-1-1937).

34 Puesto que, en su carta del día 12, Onís le había advertido contra adicionales demoras en la llegada ("Veo por su cable que no podrá terminar en Cuba hasta fines de febrero. En esto no hay inconveniente; pero le ruego que procure salir para Cuba cuanto an­tes le sea posible para que no haya más retraso del ne­cesario en su llegada a Nueva York. Aquí están las co­sas bastante organizadas y es difícil hacerlas fuera de tiempo"), cuando Chacón, recién llegado a Cuba, le cablegrafió a Burdeos el 18 de Enero, concretando "Curso ocho conferencias desarrollado seis u ocho se­manas", vio que las cuentas no le salían en lo que a semanas y meses se refería.

35 Véase adelante, n. 91.

36 Según lacónicamente dice en la citada carta a An­tonio G. Solalinde escrita desde Cuba (n. 17): "Estu­vimos en Burdeos todo Enero. María y Gonzalo allá quedaron y yo vine aquí". En Cuba creían que se ha­bía embarcado con sus familiares: "En el muelle (...) estaba Carolina Poncet, la romancerista, y otras seño­ras (...). Aquí en el hotel encontré un ramo de flores; todos creían que venías tú, Mamá, (...); volvió Cha­cón y abrió la tarjeta de envío: era de Juan Ramón Ji­ménez y de Zenobia, un poético y precioso ramo de capullos de rosa rojos, que entonces desenvolví de su papel" (16-11-1937, a su mujer, a Burdeos).

37  De acuerdo con la invitación de la Institución Hispano-Cubana.

38 Tal era su idea al llegar a Cuba. En una carta al Rector de Santiago de Compostela (que citaré en el § 4), escrita el 18 ó 19 de Febrero de 1937, le anun­ciaba: "Mi compromiso de conferencias en la Cultu­ral Hispano-Cubana de aquí terminará a fines de marzo o comienzos de Abril y después regresaré a Burdeos a recoger a mi mujer, y a España, si puedo, como espero". G. Cirot el 25 de Marzo aún escribía a Menéndez Pidal: "II est bien entendu que si vous repassez par Bordeaux avant la fin des cours (3 juin) vous pourrez reprendre votre enseignement". Pero ya en carta del 18 de Marzo Menéndez Pidal le había es­crito anunciándole que extendía su estancia en Cuba (carta de que sólo el 18 de Abril se haría Cirot eco, diciéndole: "En tout cas, si vous revenez d’ici la fin de mai vous pourrez faire encoré quelques conférences. Nous finissons les cours le 5 juin").

39  Ya en su cable del 18-1-1937 Chacón le decía: "organizaríamos curso México Nueva York". Dada la solidaridad existente entre los miembros del Centro de Estudios Históricos y amigos del mismo que ocu­paban puestos en universidades de América, no le podían faltar ofertas, según Amado Alonso comenta­ba desde Buenos Aires (carta del 18-V-1937): "Des­de el primer día ya sabía yo que, en saliendo de Es­paña,   la  única  dificultad  de V.   sería  elegir  una invitación de las varias que le harían. Así, me parece inverosímil que V., Don Ramón, necesite nada de mí. Pero el mundo da muchas vueltas y, aunque oja­lá no me necesite V. a mí ni a nadie, bueno es que sepa Vd. que (...)". Llegado a Cuba (15-11-1937), tras una larga travesía marítima, Menéndez Pidal es­cribe a su mujer: "Tengo aquí una invitación para ir a Puerto Rico, que, claro es, no acepto, a no ser que algo extraordinario aconsejara prolongar el viaje por América" (carta del 2 al 16 de Febrero, escrita en pa­pel del "Orduña", vapor en que viajó).

40  Wenceslao Roces, Subsecretario de Instrucción Pública.

41  El cuaderno, "impreso en Madrid, en la Im­prenta de Librería y Casa editorial Hernando, en el mes de Julio de 1937" llegó, en efecto, a Burdeos el 21 de Setiembre de 1937, según hace constar G. Cirot  en  la  "Chronique"   del  Bulletin  Hispanique, XXXIX (1937), p. 433.

42 Julián Bonfante dirigía la Sección de Estudios Clá­sicos del Centro de Estudios Históricos desde su crea­ción y la revista Emérita, publicada por el Centro. A continuación, Navarro Tomás se refiere a la situación del Centro en Madrid, con el párrafo arriba citado.

43 Gracias al General Miaja, al Quinto Regimiento y a la llegada de las Brigadas Internacionales.

44 A continuación siguen las noticias referentes a los primeros meses de guerra, arriba citadas. La carta de Lapesa puede verse en reproducción fotográfica de su original en Glosario del primitivo léxico ibero-románi­co. Proyecto de informatización (1998), pp. 21-24.

45  La Imprenta Hernando venía imprimiendo la mayoría de las obras del Centro.

46 A continuación explica cómo se guardaron cier­tos documentos, trabajos y materiales, en párrafo arriba citado.

47 Miguel Santiago.

48 Creo es Lorenzo Rodríguez Castellano.

49 Ramón Iglesia empezó a estar en nómina en Fe­brero de 1932; Luís Sanchís Guarner, de la Sección de Filología, era colaborador del ALPI.

50 En carta que adjuntó a Ramón Menéndez Pidal para que él se la entregara a José Pijoan, si lo creía conveniente.

51 Al contestar a Navarro, ya desde La Habana, el 16 de Febrero de 1937, no se mostró nada satisfecho con las noticias de los esfuerzos realizados en Valencia y Madrid para hacer salir las publicaciones del Centro, bien al contrario: "Le escribo que mejor no publicar respetando la preocupación general; no hay atención para la Revista, ni correo, ni oportunidad. Los cuader­nos de la Casa de la Cultura me parecen, en cambio, bien" (apunte manuscrito sobre la carta de T. Navarro).

52  Menéndez Pidal no quería ser tan pesimista: en la carta citada en texto dirigida a Solalinde, antes de lamentar el fin previsible del Centro de Estudios His­tóricos y la inconclusión de las obras que en él esta­ban acabándose (que citamos a continuación en el texto), le decía: "¡Pobre España!, pero tengo fe en la pronta mejoría de sus calamidades". Y en sus cartas a la familia compartía con ella los deseos de un rápido fin de la guerra, obviamente con el triunfo de los mi­litares del "Alzamiento nacional" o "Insurgentes" (se­gún se viera la situación histórica), como mal menor.

53  Incluidos los Documentos lingüísticos de Aragón que editaba T. Navarro Tomás.

54   Como   una  curiosidad  histórico-bibliográfica fueron reimpresos en R. Menéndez Pidal, Reliquias de la poesía épica española, acompañados de Epopeya y Romancero,I, 2a ed., ed. D. Catalán, Madrid: Semi­nario Menéndez Pidal, 1980.

55 Véanse, en la obra citada en la nota anterior, las pp. XV-XVl de mi estudio "A propósito de una obra truncada de Ramón Menéndez Pidal en sus dos ver­siones conocidas", pp. XIII-XLIV.

LÁMINAS

Madrid resiste, La vida continúa.

Herido en el frente del Manzanares. Foto Robert Capa (Noviembre-Diciembre, 1936) / Magnum Photos.

Fotograma del documental "Mientras el mundo marcha" (Archivo de la Filmoteca Española).

"Los horrores de la aviación en noviembre y diciembre" de 1936, el "terrible cañoneo en abril y principios de mayo" de 1937, los movilizados que luchan en el barrio de Usera, no impidieron a los que quedaron en el Centro de Estudios Históricos proteger los materiales y reanudar una cierta actividad cultural que se consideraba parte esencial en la defensa de la República.
Fragmento de la carta de Rafael Lapesa a Ramón Menéndez Pidal relativa a la vida en el Centro de Estu­dios Históricos desde su salida de Madrid en Diciembre de 1936.

Soldados y milicianos leyendo. Foto Robert Capa (Noviembre-Diciembre, 1936) /Magnum Photos.

En diciembre, cuando los brutales bombardeos de la aviación suponían un riesgo para los traba­jos del Centro, recogí... todos los ficheros y originales que corrían más peligro; están en los sótanos... Claro está que en estas condiciones se puede trabajar bastante mal... En cuanto a Epopeya y Ro­mancero todo lo que había hecho está cuidadosamente guardado... (carta de Lapesa a Menéndez Pidal, 19-V-37).
Foto Robert Capa / Magnum Photos.
Madrid. Invierno 1936-37.

En la Casa Editorial Hernando se imprimían, por lo general, las obras del Centro de Estudios Históricos, junto con otras de la Junta para Ampliación de Estudios y de la Academia Española. A finales de 1936 el Comité de Intervención y Control de Librería, en nombre de la clase trabajadora, asumió la gestión de la Casa. La localización de la editorial e imprenta en la calle de Quintana cer­ca del Paseo de Rosales propició que poco después fuera impactada por un obús del Ejercito de Áfri­ca ocupante de la Casa de Campo y que se perdieran incendiadas múltiples obras en impresión, en­tre ellas Epopeya y Romancero.


Del Diccionario Histórico de la Lengua Castellana de la Academia Española llegó a publicarse en 1936 el volumen //(B-Cerilla). Tras la negociación del "Comité de Intervención" con R. Menendez Pidal, a que alu­de la carta, ocurrió el bombardeo que "destruyó casi todas las existencias de ambos volúmenes [el I y el II] y buena parte del original preparado para el siguiente".
Un obús destruyó parcialmente (el 9 ó 10 de noviembre de 1936) la imprenta de la Editorial Her­nando donde se estaba imprimiendo
Epopeya y Romancero. Sólo se salvaron 14 pliegos de la obra en el Centro de Estudios Históricos.
Última página compuesta de
Epopeya y Romancero que llegó al "Centro de Estudios Históricos" antes del bombardeo que destruyó la obra en impresión en la Casa Editorial Hernando (es la página final del pliego 14).

     

SUMARIO:

I
PRESENTACIÓN: EL ROMANCERO Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL

* EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO

*1. LOS FONDOS DEL S. XIX

* 2. DESCUBRIMIENTO DE LA TRADICIÓN ORAL CASTELLANA EN 1900

* 3. LOS PRIMEROS PASOS EN LA COMPILACIÓN DE UN ROMANCERO ORAL PAN-HISPÁNICO

* 4. EN BUSCA DE ROMANCES FUERA DE LA PENÍNSULA: EN CANARIAS Y EN LAS COMUNIDADES SEFARDÍES, 1904

* 5. "A POR PAN Y A VER AL DUQUE": PRIMER VIAJE A AMÉRICA, 1905-1906

* 6. EL FONÓGRAFO DE CILINDROS DE CERA VIAJA EN BUSCA DE MELODÍAS, 1905-1906

* 7. LA MÚSICA Y LA DANZA COMO PARTE DEL ROMANCERO, 1905

* 8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908

* 9. MENÉNDEZ PIDAL HACE INVENTARIO: LAS PRIMERAS MIL QUINIENTAS VERSIONES DEL ARCHIVO Y LAS CONFERENCIAS EN LA COLUMBIA UNIVERSITY DE NUEVA YORK EN 1909

* III EL ROMANCERO HISPÁNICO BAJO LOS AUSPICIOS DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS

* 1. LA CREACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y EL ROMANCERO DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 2. LOS DIALECTÓLOGOS Y EL ROMANCERO ORAL: 1910-1912

* 3. MANRIQUE DE LARA COLECTA EN ORIENTE EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1911-1912

* 4. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO ANTERIORES A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1909-1913

* 5. EL ROMANCERO HISPÁNICO DE AMÉRICA DEL NORTE, 1913

* 6. LOS PLIEGOS SUELTOS DE PRAGA LLEGAN AL ARCHIVO, 1913-1914

* 7. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE A AMÉRICA, PERO DEJA DE LADO EL ROMANCERO, 1914

* 8. LAS GRANDES ENCUESTAS REGIONALES DE JOSEFINA SELA Y DE EDUARDO M. TORNER, 1914-1920

* 9. MANRIQUE DE LARA, EL ROMANCERO DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS Y DE LA PENÍNSULA Y LA MÚSICA DE LOS VIHUELISTAS, 1915-1922

* 10. POESÍA POPULAR Y ROMANCERO, 1914-1918

* 11. LA GEOGRAFÍA FOLKLÓRICA Y LA EXPLORACIÓN DE REGIONES HASTA EL MOMENTO POCO ENCUESTADAS, 1920

* 12. AURELIO DE LLANO Y EL CONOCIMIENTO DEL ROMANCERO ASTURIANO, 1919-1925

* 13. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO DE COMIENZOS DE LOS AÑOS 20

* 14. LA TERCERA PARTE DE LA SILVA, PERDIDA, 1921

* 15. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, EN EL OLIVAR DE CHAMARTÍN DE LA ROSA, 1925

* 16. SIGUE LA ACTIVIDAD RECOLECTORA, 1926-1927

* 17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928

* 18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928

* IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30

* 1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE

* 2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS

* 3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931

* 4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933

* 5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN

* 6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936

* 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930

* 8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936

* V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL

* 1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO

* 2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO

* 3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS

* 4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE

* 5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES

* 6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO

* 7. EL ROMANCERO Y LA HISTORIA DE LA LENGUA DE MENÉNDEZ PIDAL VIAJAN COMO PARTE DEL TESORO CULTURAL DE ESPAÑA

* VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA

* 1. DEPURACIÓN DE MENÉNDEZ PIDAL. FIN DE SUS PROYECTOS CON UNA PROYECCIÓN NACIONAL, 1939-1941

* 2. EL ROMANCERO DORMITA EN SUS CAJONES, 1939-1945

* 3. UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROMANCISTAS TOMA EL RELEVO, 1945-1946

* 4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950

* 5. LA CARTOGRAFÍA ROMANCÍSTICA Y LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN EN LA SERRANÍA DE CUENCA, EN LAS BALEARES, EN SORIA, EN SEGOVIA, EN ÁVILA, EN LA MESETA MANCHEGA, EN ALISTE Y EN MARRUECOS, 1947-1948

* 6. ÉXITO EN LA TRADICIÓN ORAL DE ALGUNAS VERSIONES FACTICIAS DE LA FLOR NUEVA

* 7. HACIA UNA RECUPERACIÓN DEL ROMANCERO PORTUGUÉS, 1948

* 8. NUEVAS ENCUESTAS: LIÉBANA Y POLACIONES; LA SIERRA DE BÉJAR Y PLASENCIA; SANABRIA. LLEGAN OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO. 1948-1949

* 9. FIN DEL SEMINARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS. FINAL DE LAS ENCUESTAS Y PUBLICACIÓN DIFERIDA DE LOS TRABAJOS SOBRE EL ROMANCERO, 1950-1954

* 10. ACTIVIDAD RECOLECTORA EN LA AMÉRICA HISPANA. SU REPERCUSIÓN EN EL "ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL", 1948-1952

* 11. REPERCUSIONES DE LAS PUBLICACIONES SOBRE EL ROMANCERO EN LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN ORAL, 1953-1954

* 12. HACIA UNA EDICIÓN INTEGRAL DE LAS FUENTES IMPRESAS DEL ROMANCERO DEL S. XVI

* VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO  RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 1. EL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL, 1954

* 2. LOS PRIMEROS DIFÍCILES AÑOS DEL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" Y EL ROMANCERO, 1954-1959

* 3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50

* 4. GRAN RECOLECCIÓN DE ROMANCES EN LAS ISLAS CANARIAS, 1952-1957

* 5. EL ROMANCERO TRADICIONAL, CUESTIONADO, 1959-1962

* 6. ÚLTIMAS CONTRIBUCIONES DE MENÉNDEZ PlDAL AL ROMANCERO, 1959-1965

* 7. MENÉNDEZ PIDAL EN ISRAEL Y EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1964

* 8. EL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL Y EL FUTURO DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1963-1966

* 9. REACTIVACIÓN DE LA LABOR EDITORIAL DEL ROMANCERO, 1966

* 10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968

* VIII EL ARCHIVO DEL ROMANCERO RENACE COMO PATRIMONIO CULTURAL DE INTERÉS MUNDIAL

* 1. NON OMNIS MORIAR, 1969

* 2. BELLAS PALABRAS Y NEGRAS REALIDADES, 1969-1970

* 3. ACTIVIDADES DE LA CÁTEDRA-SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL. CATALOGACIÓN DE LOS FONDOS SEFARDÍES DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO. LOS FONDOS PATXOT SE HACEN INACCESIBLES. 1969-1971

* 4. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA CONEXIÓN AMERICANA, NUEVAS PERSPECTIVAS, 1971-1975

* 5. EL ROMANCERO ¿AÚN VIVE?, 1973-1975

* 6. CRECER, PARA NO MORIR, 1976-1981

* 7. EL ROMANCERO AÚN VIVE. VOCES NUEVAS DE LA TRADICIÓN ORAL, 1977-1978

* 8. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL ROMANCERO. UNA NUEVA EMPRESA COLECTIVA, 1977-1984

* 9. LAS GRANDES ENCUESTAS COLECTIVAS DEL PROYECTO DEAPHR, 1980-1984

* 10. LAS TRADICIONES ORALES LEONESAS Y EL ROMANCERO EN LEÓN A FINALES DEL S. XX, 1984-1988

* 11. FIN DE ETAPA. DISPERSIÓN DEL EQUIPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO DEAPHR. LA FUNDACIÓN RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL Y EL CAPITAL PRIVADO INAUGURAN UNA ÉPOCA NUEVA. 1984-1989

* 12. LOS ARCHIVOS DEL ROMANCERO NUEVAMENTE EN EL FOCO. LOS LABORATORIOS HUMANÍSTICOS INSTALADOS EN EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL, 1988-1998

* 13. EL ROMANCERO ANTE EL CENTENARIO DEL ’98

* EPÍLOGO

* 1.- EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL DINAMITADO

* 2.- EL ARCHIVO DEL ROMANCERO ANTE LA REESTRUCTURACIÓN DE LA FUNDACIÓN MENÉNDEZ PIDAL Y DEL CENTRO SITO EN CHAMARTÍN

* 3.- LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA INVESTIGACIÓN

* 4.- DESPEDIDA

Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO.



2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO. V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL.

      El 17 de Julio, poco después de producirse el alzamiento del Ejército de África, Ramón Me­néndez Pidal cruzó, sin percatarse de ello, la que en breve iba a ser frontera entre las dos Espa­ñas, el Puerto del León en el Guadarrama; venía a Madrid desde su casa veraniega de San Rafa­el (Segovia) a pasar aquel fin de semana1

      Obligado por la existencia de esa frontera militar a renunciar a su veraneo serrano, Menén­dez Pidal, al tiempo que las columnas de los "cuatro generales" se proponían converger en Madrid, no dudó en colaborar de manera activa, aunque moderadora, en la remodelación que el Gobierno emprendió de los organismos culturales en los cuales él era figura destacada (la Junta para Ampliación de Estudios2 y la Academia3), no obstante sus anteriores denuncias públicas de acuerdos tomados por la mayoría en la Cortes republicanas que, a su juicio, constituían peli­grosos juegos con el concepto de "nación" y amenazas a la función cohesiva de la lengua caste­llana4. Pero, cuando el Gobierno, para hacer frente a la rebelión armada de la mayor parte del Ejército y de la Guardia Civil, recurrió a las milicias de las diversas organizaciones políticas y sindicales que le daban apoyo y hubo de compartir el poder con ellas, los intentos de grupos in­controlados de acabar expeditivamente con la llamada "Quinta columna" (que según las alocuciones del General Queipo de Llano en Sevilla combatía desde el interior de Madrid), le lleva­ron, en su fuero interno, a inculpar a los gobernantes de la ciudad de Madrid de la "pavorosa ruina moral que en gran parte la ha cubierto"5. Los descampados de las Cuarenta Fanegas, don­de se hallaba su casa de "el olivar de Chamartín", eran cada mañana escenarios macabros de una represión sin freno6. Por otra parte, la toma de Toledo (28 de Setiembre) por el General Várela y la proclamación el 1 de Octubre del General Franco como Jefe del nuevo estado parecían se­ñales inequívocas de la inminente entrada en Madrid del Ejército de África.

      Fue en esas circunstancias, cuando, mediado Octubre, Ramón Menéndez Pidal aceptó la in­vitación del Embajador de México, Pérez Treviño, de ir con su mujer y su hijo a pernoctar en el edificio de uso privado de la Embajada, situado en la calle de Hermanos Bécquer, ante la inseguridad que suponía el hacerlo en un apartado "olivar" de las afueras de la ciudad7.

     De otra parte, ya desde Setiembre, José María Chacón y Calvo, que se encontraba en Madrid como representante en Europa de la "Institución Hispano-Cubana de Cultura"8, había em­prendido negociaciones para sacar de España a Menéndez Pidal y llevarlo temporalmente a La Habana. La Institución Hispano-Cubana le invitó a dar un ciclo de conferencias sobre la Li­teratura Popular Española, y el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes de Madrid vio con agrado la ida de Menéndez Pidal a Cuba y otorgó el necesario permiso9. Chacón, que días después salió de Madrid para La Habana vía París, antes de cruzar el Atlántico, le instaba, el 3 de Noviembre, a emprender el viaje10, poniéndole el suyo como ejemplo:

    "Debe Vd. animarse en seguida (...). Necesito que Vd. nos diga dónde debemos situarle mil dólares en París para su viaje (...)";

y, ya embarcado en "el Normandie", le apremiaba el día 9 de Noviembre:

    "Quisiera que estas líneas no le alcanzaran ya en Madrid. Que el viaje, tanto tiempo pro­yectado, ya hubiera dado comienzo (...). Hay un barco directo, el Mexique, de esta misma compañía transatlántica, que sale el 19 de Noviembre (...)"11.

      Entre tanto, la situación militar de Madrid se había hecho más crítica y la vida giraba alrededor de la guerra. A finales de Octubre, la movilización sindical afectó a todo el personal del Centro de Estudios Históricos dependiente del Ministerio de Instrucción Pública12. El 6 de Noviembre el Gobierno abandonó Madrid y se trasladó a Valencia y la resistencia de Madrid quedó a cargo de una Junta de Defensa. "A primeros de noviembre las planas mayores de la Junta para Ampliación de Estudios y del Centro se trasladaron a Valencia"13. Tomás Navarro formaba parte del grupo de intelectuales que hicieron su traslado bajo la protección del Quinto Regimiento14.

      Por el momento, Ramón Menéndez Pidal no abandonó Madrid, ni salió para La Habana, sino que alargó su estancia en la Embajada de Méjico. Estando en ella, Georges Cirot, a la sa­zón Decano de Filosofía y Letras en la Université de Bordeaux, intentó que su universidad nom­brase a Menéndez Pidal Profesor visitante por un semestre. Menéndez Pidal sin duda consideró muy atractiva tal posibilidad: una estancia en Burdeos, junto a España, proporcionaría un com­pás de espera que quizá le permitiera renunciar al viaje transatlántico, si la guerra no se prolon­gaba. Además, Menéndez Pidal aspiraba a que el Gobierno le concediera el privilegio de que su hijo Gonzalo, pese a hallarse en edad militar, le acompañara en el viaje15.

      En aquella circunstancia, recurrió, sin duda, al arquitecto Sánchez Arcas, que había tenido a su cargo las obras del Instituto Escuela y del Instituto Rockefeller, para conectar con la brigada de "Trabajo Social" de la Milicias Populares del Quinto Regimiento. Nos lo revela una nota ma­nuscrita en que constan estos nombres (junto al teléfono de Sánchez Arcas); bajo esas referen­cias figuran unas instrucciones:

      "Dije que mis libros no tienen gran valor pecuniario, sólo valor para mí por ser lo preciso para mis trabajos Historia de la lengua y el Romancero, Me proponían, si entraban los Mo­ros, llevarse mis libros a sitio seguro. Yo les dije que no lo creía necesario pues mi casa apar­tada de la carretera podía pasar como cosa insignificante, inadvertida, que realmente esto era lo mejor en el caso improbable de la entrada: Dejar pasar la casa como cosa sin valor y sin im­portancia; no vaciarla".

      Este apunte autógrafo de Menéndez Pidal fue entregado a Juan López Suárez, el cuñado de Cas­tillejo que habitaba en la finca de al lado, y se conserva en el "Archivo Castillejo" junto a las señas de G. Cirot, también escritas de mano de Menéndez Pidal. En el mismo papel que estas señas apa­recen apuntadas (de otra mano) dos nombres "D. Arturo Ruiz Castillo" "D. Pedro Miguel Gon­zález Quijano", que eran amigos íntimos de Gonzalo Menéndez Pidal. La razón de la presencia de sus nombres en ese papel se aclara por una carta que Ramón Menéndez Pidal escribiría, ya desde Bordeaux, el 18 de Enero de 1937, igualmente conservada en el "Archivo Castillejo".

    "Querido López Suárez: alegría nos dio recibir carta de ese olivar tan añorado por nosotros (...), Hizo V. bien en mantener en su sitio mis libros cuando le visitaron Ruiz Castillo y Qui­jano. No obstante, si Vd. cree en algún momento deber tomar alguna determinación de tras­ladar los libros al sótano o a cualquier otra parte, le ruego lo haga, pues bien sé el interés, pru­dencia y buen tino con que V. procede".

      Los tratos de Menéndez Pidal con Sánchez Arcas y con el Quinto Regimiento no se circuns­cribieron a discutir sobre la conservación de su biblioteca en el olivar de Chamartín. El 14 de Diciembre de 1936 Gonzalo Menéndez Pidal contrajo matrimonio civil con Elisa Bernis en el Quinto Regimiento, apadrinados por Sánchez Arcas y por Marañón, ante Enrique Lister16; gra­cias a esa boda Ramón Menéndez Pidal logró autorización para salir de España no sólo lleván­dose a su hijo en edad militar, sino hasta a la mujer de su hijo. Aunque aún tuvieron contrarie­dades en el momento de disponerse a embarcar en Alicante, al fin lo hicieron todos17 y desembarcaron en Marsella el 22 de Diciembre; el 23 llegaron a Burdeos18.

      Aquellos meses del invierno de 1936-1937 fueron en el Centro de Estudios Históricos, en Medinaceli 4, según testimonio de Rafael Lapesa, "una temporada de interrupción absoluta de los trabajos (noviembre-enero), durante la cual el Centro estuvo custodiado por una guardia de la Federación de Trabajadores de la Enseñanza"19.

      Durante la segunda semana de Diciembre, Menéndez Pidal, desde su alojamiento en la Em­bajada de México, fue a visitar por última vez el Centro. Lo recordaría, meses más tarde (en su correspondencia con Lapesa20):

    "Las últimas semanas que yo residí en Madrid el aspecto de Medinaceli, 4, no podía ser más triste, el 10 de diciembre, me parece, o el 11, fui allí por última vez; todo estaba cerrado al exterior y oscuro al interior. La sombra del pobre Benito vagaba por aquellos pasillos sin luz21. Con el ánimo abatido, como puede usted suponer, decidí irme a Burdeos, aprovechan­do las reiteradas invitaciones de Valencia para que saliera de Madrid".

Días después de esa visita, pero aún

    "En Diciembre, cuando los brutales bombardeos de la aviación suponían un riesgo para los trabajos del Centro —explicaría Lapesa a Menéndez Pidal en el informe retrospectivo arri­ba citado— recogí, ayudado por Vallelado y Rodríguez Castellano22 unas veces, y otras por los de la FETE, todos los ficheros y originales que corrían más peligro; están en los sótanos, y los más interesantes, en una caja blindada. Me permití entrar en el despacho de V. y sacar de los armarios de la estantería todos los materiales que V. tenía allí. Con lo que no me atre­ví fue con los libros y papeles que estaban sobre la mesa, en espera de hacerlo con quien V. indicara. Todas las fotocopias del Instituto Medieval fueron también guardadas en los sóta­nos por Núñez y Paz23 (...). En cuanto a Epopeya y Romancero, todo lo que había hecho está cuidadosamente guardado (...)".

      A su vez, Tomás Navarro Tomás escribió también, por iniciativa propia, a Menéndez Pidal, explicándole cómo funcionaba el "Centro" después de su traslado a Valencia y, de pasada, alu­día a las disposiciones que se habían tomado en la sede de Madrid24:

    "Lapesa no ha querido salir de Madrid por motivos familiares que le impedían moverse de allí. La FETE le ha encargado de la guardia y custodia del Centro. Me dice que han bajado a los sótanos todos los manuscritos de usted, los ficheros del Glosario y Corpus, los ficheros de la Sección de Arte y los aparatos de fonética. Los cuadernos del Atlas me los trajo a Valencia el 5° Regimiento".

      Los bombardeos de la aviación, a que Lapesa hace referencia, junto con el miedo a posibles saqueos, habían sido también determinantes para que Menéndez Pidal, en la primera mitad de Diciembre, antes de salir de Madrid, creyera necesario sacar de su casa de Chamartín los mate­riales de trabajo que consideraba de mayor interés entre los que había ido acumulando durante 40 años. Días antes de abandonar la Embajada de Méjico camino de Alicante, los trasladó a los sótanos de esa embajada, según explicará a Navarro Tomás meses más tarde25:

    "En el pasado diciembre, residiendo yo en Madrid cuando V. ya se había ido a Valencia, mi casa de Chamartín corría un especial peligro de bombardeo pues a 300 metros tenía situada una batería de cañones en constante fuego. La aviación enemiga bombardeó, en efec­to, aquel barrio el día que fue herida la sobrina de Castillejo, mi vecina26. Ante aquel peligro quise poner a salvo los ficheros que tenía en mi despacho y las cajas del Romancero que es­taban en el cuarto contiguo. Todo lo deposité en la Embajada de Méjico, donde yo estaba re­fugiado, y allí seguí elaborando mis ficheros sobre las lenguas de la España pre-romana en días de cierta tranquilidad y trabajo que la Embajada mejicana me proporcionó, nunca bastante agradecidos por mí";

y, en una nota, que andado el tiempo hizo llegar al Embajador de México en Cuba27, Menéndez Pidal especificará acerca de ese depósito:

    "Por concesión y orden del Embajador de México Sr. Pérez Treviño, en el edificio de la Embajada Mexicana en Madrid, calle de los Hermanos Bécquer, en uno de los armarios que existen en los sótanos del dicho edificio fueron guardados y cerrados en Diciembre de 1936 unos cincuenta ficheros y cajas de madera y de acero, con papeles de estudio míos: todo mi material para una historia de la lengua española y mi colección de muchos miles de roman­ces recogidos de la tradición oral. En la puerta del armario quedó fijado un papel donde se declaraba que los documentos allí guardados tenían un valor científico pero carecían de valor comercial".

      Finalmente, en el borrador de otra nota manuscrita de Menéndez Pidal, que contiene ins­trucciones28, se describe con todo detalle el contenido de ese depósito:

    "Ficheros de fichas menores (de [dejado en blanco] x [dejado en blanco]) unos 30, 24 son sencillos y 6 dobles de dos fichas de papel: material preparado durante 40 años por M. P. para escribir una historia de la lengua española...".

    "Paquetes de cuartillas ms. sin caja. Contienen el original de una Historia de la poesía épica española. Obra titulada Epopeya y Romancero que estaba empezando a imprimir en Madrid (imprenta de Hernando) y que ha subvencionado la Hispanic Society de N. York (...)"

    "Ficheros de carpetas grandes unos 20. Contienen la colección del Romancero Español (miles de versiones inéditas recogidas en España, América, y entre los judíos de Marruecos, Balcanes y Asia Menor, multitud de fotocopias de todas las bibliotecas de España y de Euro­pa. Colección única e imposible de volver a formar de nuevo pues las versiones del siglo pa­sado le dan un especial valor".

      El 14 de Diciembre salió Menéndez Pidal de Madrid dejando atrás, pero bien guardados y a salvo, sus materiales. Emprendía lo que él creyó ser un breve "exilio" con el pretexto oficial de difundir los resultados de sus últimas investigaciones, tanto sobre la "Historia de la lengua es­pañola", como sobre "Epopeya y Romancero".

Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001)

NOTAS

1 Venía de su casa de verano en "Las Fuentecillas", San Rafael (Segovia), a su casa de la Cuesta del Zar­zal 23, en Chamartín. Pensaba regresar a la Sierra en un par de días; pero la incorporación de la provincia de Segovia al área del "alzamiento" le retuvo en Madrid.

2  Tras el intento de incautación de la Junta para Ampliación de Estudios por miembros de la Aso­ciación de Catedráticos de Instituto del Frente Popu­lar (que condujeron a José Castillejo de modo vio­lento hasta Medinaceli 4 para forzarle a la entrega de llaves y documentos), ocurrido el 18 de Agosto de 1936, y la mediación del Ministro de Instrucción Pú­blica, Francisco Barnés, se celebró una reunión de la Junta, a la cual asistieron Bolívar, Menéndez Pidal, Márquez, Hernando, Marañón y Navarro Tomás, que aceptó el cese de una serie de vocales de la mis­ma, decretado por el Ministro, y se comprometió a elegir en breve, en sustitución suya, a los que fueran a ser propuestos al Ministerio ("Libro de Actas" de la J.A.E; tomo el dato de J. M. Sánchez Ron, 1907-1987. La Junta para Ampliación de Estudios e Investi­gaciones Científicas 80 años después, Madrid: C.S.I.C., 1989, vol. I, pp. 53-54).

3  Ramón Menéndez Pidal anotó sobre esta cues­tión lo siguiente (coloco entre < > precisiones interli­neadas en el original manuscrito): "Lunes 3 Agosto 1936. Me telefonea < a las 11 mañana> Barnés, Mi­nistro de I[nstrucción] P[ública], que tiene que ha­blarme de asunto desagradable. El frente popular pide la supresión de la Academia e incautación de sus edificios. Me envía el coche para que le vaya a ver (el coche de casa está requisado). /Yo le sugiero que las reforme para dar satis­facción al Frente, fundiéndolas como el Institut de France. Me esboza entonces una reforma total, Secciones a las academias, secciones del Insti­tuto, me da los nombres de Castrovido, Pedro de Répide, Martín Navarro, todos de fuera de las acade­mias, conservando sólo los nombres de izquierda. Le expongo lo conveniente que es conservar el nombre de Academias que heredan una tradición de tres siglos   Que el Institut  de France, hecho en plena revolución, bajo el calendario republicano, conserva las Academias, que la Acade­mia francesa celebra su centenario acuñando medalla con el busto de Richelieu. Que a Barnés, como ministro, le conviene res­petar cuantos más nombres pueda de dentro de las academias. Y así rehacemos la lista de Directores y Secretarios de cada Academia que él tenía hecha con nombres de Académicos actuales, pues antes sólo me conservaba a mí y a Teófilo Her­nando. / Martes 4 de Agosto. Me busca 2a vez Barnés. Se perfeccionan las listas. Pero en esto (para consul­tar al Pres[iden]te Azaña) llama a Cándido Bolívar que sugiere el nombramiento por el Ministro de 10 académicos de cada Academia. Se lleva los papeles para redactar algunas adiciones, como la de que el Instituto antes de su total organización continuará ciertas actividades inaplazables que tienen pendientes las academias actuales. / Domingo 9. Cándido me viene a ver a Chamartín con un Decreto redactado. Los bienes de la Academia formarán un patrimonio único. Me opon­go. Cada Academia tiene sus trabajos y esos no pue­den realizarse sin sus bienes. Hay que conservar a cada Acad[emi]a sus bienes aparte. Creo lo acepta. Me ofrece redactarlo así". En consonancia con lo re­latado, consta que Ramón Menéndez Pidal examinó, en compañía de Tomás Navarro Tomás, el proyecto, y que el 4 de Agosto ese proyecto tuvo ya una 2a y 3a redacción; en él hizo Menéndez Pidal (según copia existente en el Archivo) múltiples observaciones; también intervino, tras estudiar cuidadosamente la cuestión, en la lista de académicos propuestos, que era más reducida que la de miembros de las Acade­mias disueltas y que, por otra parte, incluía nombres de nuevos académicos. Cuando, el 4 de Setiembre, se formó un nuevo Gobierno, presidido por Largo Ca­ballero, el nuevo Ministro de Instrucción Pública, Jesús Hernández Tomás, hasta entonces director de "Mundo Obrero", nombró a Picasso director del Museo del Prado y propuso a Menéndez Pidal para la presidencia del Consejo Nacional de Cultura. Her­nández anticipaba la noticia a su antiguo periódico ("Mundo Obrero", 12-IX-1936) aclarando: "Confío en que el señor Menéndez Pidal acepte la designación de presidente del Consejo Nacional de Cultura, por­que estimo que de su consejo, de su experiencia, de su autoridad, de su alto prestigio necesita el país en estos momentos. Estos dos (...) son los que han de encauzar las distintas ramas de la cultura popular ha­cia un horizonte amplísimo que nosotros deseamos, y que hasta ahora no podía ni soñar nuestro heroico y abnegado pueblo". Este nombramiento se relacio­naba con las medidas tomadas respecto a las Academias, que finalmente fueron disueltas (decreto publi­cado en la "Gaceta de Madrid. Diario Oficial de la República", núm. 260, 16 Septiembre de 1936) para crear en substitución de ellas un "Instituto Nacional de Cultura", conforme al modelo de otros países de Occidente. El 20 de Setiembre de 1936, Menéndez Pidal aún examinaría las cuentas del ejercicio de 1935 de la disuelta Academia de la Lengua.

4 Aunque, durante la Dictadura, Menéndez Pidal había salido en defensa de la perseguida lengua cata­lana (firmando el manifiesto sobre el cual hemos ha­blado en el cap. IV, § 4), cuando, en 1931, las Cor­tes de la República discutieron el Estatuto Catalán, Menéndez Pidal había alzado su voz en la prensa con­tra la supresión de los conceptos "nación española" y "lengua española", aceptada por los republicanos para satisfacer al nacionalismo de las regiones perifé­ricas. Para Menéndez Pidal, de acuerdo con su con­cepción castellano-céntrica de la historia española, la unidad política y lingüística de España eran "un esta­do natural", "que viene impuesto por la geografía, por la historia y por la ley de gravedad de los idiomas", y buscar la disgregación de "lo unido por siglos de historia", un suicidio colectivo.

5 Expresión utilizada por Menéndez Pidal en su in­troducción a la conferencia el 28-11-1937 sobre "Po­esía árabe y poesía europea" en La Habana, juzgando el estado en que había dejado Madrid. Entre los de­tenidos a quienes gestiones de Ramón Menéndez Pi­dal, por intermedio de los ministros Jesús Hernández y Juan Negrín, libraron de ser fusilados, se halló su sobrino Luis Menéndez Pidal, el arquitecto de la casa de "el olivar de Chamartín".

6  "Todas las mañanas aparecen cadáveres en el des­campado en que termina la Colonia de El Viso, terre­no denominado «Las cuarenta fanegas»; y recibimos noticias de «paseos» de amigos y familiares./ Aparece un grupo de milicianos [en la Residencia de Estudian­tes] que viene buscando a Prieto Bances (...) también alojado en la Residencia. Con sus larguísimas piernas da un salto sobre el Canalillo y se escapa campo a tra­viesa (...). Estos milicianos no parecen venir con de­masiada saña; estoy junto a ellos en el jardín y les oigo decir «¿dónde estará el otro pájaro?». Pero abandonan la búsqueda sin más y se marchan. Don Ramón Me­néndez Pidal sale de detrás de un árbol corpulento y me comenta con esa tranquila impasividad tan suya: «¿seré yo el otro pájaro?». Casi todos estos milicianos de los «paseos» pertenecen a grupos incontrolados. El Gobierno de la República se esfuerza en luchar contra el caos sangriento de un estado de emergencia de este calibre (...). Más tarde, logrará dominar la situación, pero mientras tanto las vidas de muchos españoles de­penden del puro azar", "Relato de Soledad Ortega", en José Ortega y Gasset. Imágenes de una vida, 1883-1955, Madrid: Ministerio de Educación y Ciencia y Funda­ción José Ortega y Gasset, 1983, p. 47.

7 En las mañanas de aquel mes, las buenas mujeres de las Cuarenta Fanegas, que durante toda la Guerra respetaron la casa de la familia Menéndez Pidal escrupulosamente, llevaban a sus pequeños a escupir sobre los cadáveres de los fascistas ejecutados por la noche que yacían en los desmontes del barrio (según relato verbal de María Goyri).

8 "La Institución Hispano-Cubana de Cultura, que me honro en representar en Europa (...)", dice el propio Chacón y Calvo al Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes de España (carta 31-X-1936).

9 En la carta que, el 31 de Octubre, antes de par­tir de Madrid para París y La Habana, escribió Cha­cón al nuevo Ministro de Instrucción Pública Jesús Hernández (de la cual dio copia a Menéndez Pidal), agradecía al Ministro la concesión del permiso, de que tenía noticia transmitida por cable desde La Habana (cfr. n. 10), y las "facilidades que se digne dar al viaje del maestro" y aprovechaba para ponde­rar hiperbólicamente el beneficio cultural que iba reportar a Cuba su visita, aclarando: "Va a hablar­nos de la Literatura Popular Española, cuyos oríge­nes nadie ha investigado con tanta precisión científica y con tanta emoción humana como Menéndez Pidal".

10  El 19 de Octubre de 1936, Chacón recibió un cablegrama de La Habana, firmado por [Fernando] Ortiz, que puso en manos de Menéndez Pidal, según el cual el embajador español en Cuba, Domingo Barnés, había recomendado al Ministerio la ida de Me­néndez Pidal a Cuba. El 23 del mismo mes otro ca­ble de Ortiz comunicó a Chacón que el Ministerio había otorgado el permiso correspondiente. Desde París, Chacón, el 3 de Noviembre (en una postal di­rigida al Centro de Estudios Históricos, Medinaceli 4) trató de animarle: "Ya ve Vd. la buena impresión que su curso ha producido en el Ministerio. Saavedra le hablará de todo lo material del viaje".

11 Aunque, personalmente, le recomendara el viaje pasando por Nueva York.

12  Según recuerda R. Lapesa, "Menéndez Pidal, creador de escuela: el Centro de Estudios Históri­cos", en Alça la voz pregonero, homenaje a don Ramón Menéndez Pidal, Madrid: Antiguos Alumnos de la Institución Libre de Enseñanza y Seminario Menén­dez Pidal, 1979, pp. 43-79: p. 75.

13 Lapesa, en Alça la voz, pregonero, p. 75.

14 Junto con Antonio Machado, Pío del Río Hortega, el Dr. Márquez, José Miguel Sacristán, López Mezquita, Gutiérrez Solana, Victorio Macho.

15  El plan de sacar a Gonzalo, que tenía entonces 25 años, se manifiesta ya en la carta que Chacón es­cribe desde el "Normandie", el 9 de Noviembre: "Si Gonzalo viene, que me alegraría mucho, que no deje de traer la película de las Misiones [Pedagógi­cas]".

16 El acto fue recogido por la prensa republicana con ilustraciones fotográficas. El día 15, "Milicia po­pular" publicó un reportaje en que se decía: "Ayer he­mos tenido ocasión de recibir una nueva prueba de la confianza que el nuevo Ejército popular merece a los hombres de más alto prestigio intelectual. El hijo del gran historiador y presidente de la Academia de la Lengua, don Ramón Menéndez Pidal, contrajo ma­trimonio en nuestra comandancia, legalizando el acto el comandante-jefe Enrique Lister. El acto se desarro­lló en un ambiente de gran simpatía. El camarada Lister hizo las preguntas de ritual y se leyó el acta, que firmaron como testigos nuestro comisario político, Carlos, el doctor Gregorio Marañón, el capitán de la brigada Lister camarada Ganivet, y el ilustre arquitecto Sánchez Arcas. A continuación, Lister felicitó a los novios, haciendo resaltar la satisfacción del 5° Re­gimiento por recibir en su casa para un acto de esta naturaleza a los familiares de persona tan ilustre como Menéndez Pidal". (Véase adelante, cap. VI, § 1).

17 "Por fin me decidí a salir y, después de algún dis­gusto en Alicante, pude sacar a Gonzalo", escribió concisamente desde Cuba Ramón Menéndez Pidal a Antonio G. Solalinde (en respuesta a la de él recibi­da, que Solalinde le escribió desde Madison, Wisconsin a La Habana el 9 de Marzo de 1937; sólo conoz­co el borrador de esa respuesta). Los detalles de esa salida, que, pese a su resultado, enconaron el ánimo de los fugitivos contra los llamados "rojos", fueron es­critos en "la famosa carta-historia de La Coruña" que Ramón echó a su paso por ella desde el vapor inglés "Orduña" (el 1 de Febrero de 1937) y que llegó a Segovia a manos de Jimena Menéndez Pidal y Miguel Catalán el 14 de Febrero de 1937. No la he encon­trado. Lo esencial se lo relató Menéndez Pidal a Cas­tro (28-11-1937): "el traslado del Embajador Pérez Treviño a Chile me decidió al fin, a aceptar la salida de Madrid, pero para Burdeos. En Alicante tuve mi dificultad para sacar a Gonzalo, porque a pesar del permiso del Gobernador Militar, los sindicatos del puerto no lo dejaban salir. Al fin, hablando con los que se oponían, logré convencerlos".

18  Según tarjeta postal a Juan López Suárez desde Marsella y noticia de G. Cirot en el noticiario filoló­gico de su Bulletin Hispanique, (véase aquí adelante n. 29.)

19  En un informe sobre el Centro, enviado a Me­néndez Pidal a Cuba, que comienza "Me pide noti­cias del Centro. Ante todo, no ha sufrido daño ni en el edificio ni en las personas, salvo lo ocurrido al po­bre Benito, desgracia que V. ya conoce y que no fue posible evitar (...)", informe enviado desde Madrid el 19 de Mayo de 1937. En Alça la voz, pregonero, p. 76, precisa más: "A fines de diciembre o primeros de ene­ro logré que a un grupo de colaboradores de la Junta y profesores del Instituto Escuela, movilizados todos para servicios auxiliares, se nos encomendase prote­ger los locales de Medinaceli, 4. Bajamos a los sóta­nos los ficheros, originales y demás documentación, y establecimos un turno para, con las armas de la pa­labra, pues no teníamos otras, salir al paso de posibles allanamientos".

20  Carta del 17-VI-1937, desde La Habana a Ma­drid (publicada fragmentariamente por J. Pérez Villanueva, Ramón Menéndez Pidal. Su vida y su tiem­po, Madrid: Espasa Calpe, 1991, p. 152).

21  A Benito Almazán, conserje del Centro de Es­tudios Históricos, le dieron unos milicianos el "pa­seo" por haber tratado de proteger a un pariente per­seguido.  Su muerte es  recordada también en la correspondencia de Américo  Castro  con  Ramón Menéndez Pidal.

22 Jacinto Vallelado, colaborador en los trabajos del ALPI desde 1932. Lorenzo Rodríguez Castellano, co­laborador en los trabajos del ALPI desde 1931.

23  Gerardo Núñez Clemente y Ramón Paz Remo­lar, miembros del Instituto de Estudios Medievales en el Centro de Estudios Históricos.

24  Carta del 21-1-1937, dirigida desde Valencia a Burdeos.

25  Carta del 5 de Julio de 1937, dirigida directa­mente a Navarro a Valencia. El día 3 le había envia­do otra, más escueta pero de casi idéntico contenido, vía México a través de Genaro Estrada, "el que hace años estuvo de embajador en España y publicó libros de artes populares y tablas del Museo Arqueológico" (según se lo identificará a su propia familia, 13-V-1937). En la carta del 3 el párrafo correspondiente ofrece algunas variantes, entre ellas: "en los últimos días que residí en Madrid", "Vd. se había trasladado", "una batería de grandes cañones", "la aviación rebelde", "causando destrozos e hiriendo a", "en la Embajada de México, la cual tuvo para mí ésta y otras atenciones inolvidables" (acaba el pasaje).

26 Menéndez Pidal comentó este bombardeo de "los facciosos" en carta, desde Bordeaux, a Juan Ló­pez Suárez del 28-1-1937. Ocurrió después del traslado de los ficheros.

27 "El 30 de junio de 1937, para que la transmita a Méjico".

28 Aunque es autógrafa, habla de Menéndez Pidal en tercera persona. Incluye datos muy semejantes a los de las citadas dos cartas a Navarro.

LÁMINAS

Ramón Menéndez Pidal y su yerno Miguel Catalán cruzaron el 17 de Julio de 1936 el Alto del León hacia Madrid y Catalán regresó a San Rafael; cinco días después una columna "nacional", pro­cedente de Valladolid y Segovia, pasó por San Rafael al grito de "¡a Madrid, a Madrid!".
El león de Fernando
VI convertido en barricada por guardias civiles y falangistas. "El alto de León". Re­portaje de Francisco de Cossío en "Vértice. Revista Nacional", Número extraordinario [Julio, 1938].

La columna "nacional" fue detenida en Tablada por el batallón "Octubre", y tuvo que atrinche­rarse en el Alto del León.
El Alto del León, línea de frente del lado "nacional"; al fondo "La Peñota", en territorio republicano. C
habolas adosadas a las rocas.

La "Casa Hilario" con soldados y paisanos. Fotos del citado reportaje.

 

Guardias civiles de asalto leales a la República y milicias proletarias en acción defendiendo las laderas me­ridionales del Guadarrama. Foto Díaz Casariego, Julio 1936. N° 1397 del archivo de la "Fundación de Es­tudios Libertarios Anselmo Lorenzo".

Puesto de control al pie del Alto del León, en el cruce de carreteras del pueblo de Guadarrama. Foto Lomar, Verano 1936. N" 1404 del archivo de la "Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo".

Milicianos y milicianas en acción contra los militares sublevados en Campamento. Fotos Díaz Casariego, Julio 1936. N°¡ 1416y 1417 del ar­chivo de la "Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo".

Con la toma del Cuartel de la Montaña (20-VII-36) por guardias de asalto y guardias civiles leales a la Re­pública, apoyados por voluntarios civiles que contribuyeron a la subsiguiente matanza, quedó aplastada en Madrid la sublevación (foto reproducida a través de La aventura de la Historia, /. 4: Enero 1999).

La sangrienta depuración en Ma­drid de reales y supuestos miembros de la "Quinta columna", tanto civil como militar, y el armamento distri­buido a las milicias populares precipi­tó la deserción de la causa republicana de buena parte de la burguesía "libe­ral". El Gobierno procuró evacuar a personas destacadas con la ayuda del Quinto Regimiento.
Control popular de las entradas y salidas de Madrid (foto International Instituut voor Sacíale Geschiedenis, Amsterdam. A través de A. Paz,
Guerre d’Espagne, Pa­rís: Hazan, 1997).

Detención de miembros de la "Quinta columna". Noticia del "ABC. Diario republicano de iz­quierdas" (25-IX-1937).

El Canciller Saavedra, Menéndez Pidal, Marañón y Chacón en la Huerta de Cánovas (alquilada por la Embajada de Cuba). Menéndez Pidal aprovechó la reunión para que Saavedra consiguiera el asilo de Ricar­do León en la Legación de Haití. Octubre de 1936.

El ataque directo a Madrid del Ejército de África comenzó el 6 de Noviembre.
Los "moros" del Tercio, fuerza de
élite del Ejército de África, acampados en las afueras de Madrid. (Archi­vo de la Filmoteca Española).

Barricadas republicanas en la Casa de Campo improvisadas con equipajes de la Estación del Norte (Diciembre, 1936. Foto Robert Capa / Magnum Photos).

La "Ciudad Universitaria" línea de resistencia de Madrid frente al Ejército de África (portada del "ABC. Diario republicano de izquierdas"), y una clase de geografía en la escuela de las trincheras.

Tranvía en el Puente de Toledo camino del frente de Carabanchel. Madrid, 1936 (fotograma del documental de guerra "Mientras el mundo marcha" de Manuel Ordóñez de Barraicúa. Archivo de la Filmoteca Española).

El suburbio "rojo" de Vallecas bombardeado por la aviación "nacional". Invierno de 1936 (foto Robert Capa / Magnum Photos).

’La capital crucificada".
El 10-XII-1936 la revista
Regards publicó un reportaje ("La capitale crucifiée) con las impresionantes fo­tografías del reportero R. Capa. En él se recogían imágenes de Madrid bombardeado por los aviones junker de Hitler y los fiat de Mussolini.

Fotograma del documental de guerra "Mien­tras el mundo marcha". Archivo de la Filmoteca Española.

Madrid bajo el fuego "nacional" (fotogramas del documental "Mientras el mundo marcha").


Muerte en Madrid. Fotograma de "Mientras el mundo marcha" (Archivo de la Filmoteca Española).

Foto Robert Capa I Magnum Photos.

Madrileños refugiados en los andenes del metro a causa de los bombardeos. Noviembre-Diciembre, 1936 (foto Robert Capa / Magnum Photos).

Madrileños fugi­tivos al perder sus ca­sas. Noviembre-Di­ciembre, 1936 (foto Robert Capa I Mag­num Photos).

SUMARIO:

I
PRESENTACIÓN: EL ROMANCERO Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL

* EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO

*1. LOS FONDOS DEL S. XIX

* 2. DESCUBRIMIENTO DE LA TRADICIÓN ORAL CASTELLANA EN 1900

* 3. LOS PRIMEROS PASOS EN LA COMPILACIÓN DE UN ROMANCERO ORAL PAN-HISPÁNICO

* 4. EN BUSCA DE ROMANCES FUERA DE LA PENÍNSULA: EN CANARIAS Y EN LAS COMUNIDADES SEFARDÍES, 1904

* 5. "A POR PAN Y A VER AL DUQUE": PRIMER VIAJE A AMÉRICA, 1905-1906

* 6. EL FONÓGRAFO DE CILINDROS DE CERA VIAJA EN BUSCA DE MELODÍAS, 1905-1906

* 7. LA MÚSICA Y LA DANZA COMO PARTE DEL ROMANCERO, 1905

* 8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908

* 9. MENÉNDEZ PIDAL HACE INVENTARIO: LAS PRIMERAS MIL QUINIENTAS VERSIONES DEL ARCHIVO Y LAS CONFERENCIAS EN LA COLUMBIA UNIVERSITY DE NUEVA YORK EN 1909

* III EL ROMANCERO HISPÁNICO BAJO LOS AUSPICIOS DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS

* 1. LA CREACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y EL ROMANCERO DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 2. LOS DIALECTÓLOGOS Y EL ROMANCERO ORAL: 1910-1912

* 3. MANRIQUE DE LARA COLECTA EN ORIENTE EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1911-1912

* 4. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO ANTERIORES A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1909-1913

* 5. EL ROMANCERO HISPÁNICO DE AMÉRICA DEL NORTE, 1913

* 6. LOS PLIEGOS SUELTOS DE PRAGA LLEGAN AL ARCHIVO, 1913-1914

* 7. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE A AMÉRICA, PERO DEJA DE LADO EL ROMANCERO, 1914

* 8. LAS GRANDES ENCUESTAS REGIONALES DE JOSEFINA SELA Y DE EDUARDO M. TORNER, 1914-1920

* 9. MANRIQUE DE LARA, EL ROMANCERO DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS Y DE LA PENÍNSULA Y LA MÚSICA DE LOS VIHUELISTAS, 1915-1922

* 10. POESÍA POPULAR Y ROMANCERO, 1914-1918

* 11. LA GEOGRAFÍA FOLKLÓRICA Y LA EXPLORACIÓN DE REGIONES HASTA EL MOMENTO POCO ENCUESTADAS, 1920

* 12. AURELIO DE LLANO Y EL CONOCIMIENTO DEL ROMANCERO ASTURIANO, 1919-1925

* 13. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO DE COMIENZOS DE LOS AÑOS 20

* 14. LA TERCERA PARTE DE LA SILVA, PERDIDA, 1921

* 15. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, EN EL OLIVAR DE CHAMARTÍN DE LA ROSA, 1925

* 16. SIGUE LA ACTIVIDAD RECOLECTORA, 1926-1927

* 17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928

* 18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928

* IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30

* 1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE

* 2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS

* 3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931

* 4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933

* 5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN

* 6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936

* 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930

* 8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936

* V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL

* 1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO

* 2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO

* 3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS

* 4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE

* 5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES

* 6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO

* 7. EL ROMANCERO Y LA HISTORIA DE LA LENGUA DE MENÉNDEZ PIDAL VIAJAN COMO PARTE DEL TESORO CULTURAL DE ESPAÑA

* VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA

* 1. DEPURACIÓN DE MENÉNDEZ PIDAL. FIN DE SUS PROYECTOS CON UNA PROYECCIÓN NACIONAL, 1939-1941

* 2. EL ROMANCERO DORMITA EN SUS CAJONES, 1939-1945

* 3. UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROMANCISTAS TOMA EL RELEVO, 1945-1946

* 4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950

* 5. LA CARTOGRAFÍA ROMANCÍSTICA Y LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN EN LA SERRANÍA DE CUENCA, EN LAS BALEARES, EN SORIA, EN SEGOVIA, EN ÁVILA, EN LA MESETA MANCHEGA, EN ALISTE Y EN MARRUECOS, 1947-1948

* 6. ÉXITO EN LA TRADICIÓN ORAL DE ALGUNAS VERSIONES FACTICIAS DE LA FLOR NUEVA

* 7. HACIA UNA RECUPERACIÓN DEL ROMANCERO PORTUGUÉS, 1948

* 8. NUEVAS ENCUESTAS: LIÉBANA Y POLACIONES; LA SIERRA DE BÉJAR Y PLASENCIA; SANABRIA. LLEGAN OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO. 1948-1949

* 9. FIN DEL SEMINARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS. FINAL DE LAS ENCUESTAS Y PUBLICACIÓN DIFERIDA DE LOS TRABAJOS SOBRE EL ROMANCERO, 1950-1954

* 10. ACTIVIDAD RECOLECTORA EN LA AMÉRICA HISPANA. SU REPERCUSIÓN EN EL "ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL", 1948-1952

* 11. REPERCUSIONES DE LAS PUBLICACIONES SOBRE EL ROMANCERO EN LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN ORAL, 1953-1954

* 12. HACIA UNA EDICIÓN INTEGRAL DE LAS FUENTES IMPRESAS DEL ROMANCERO DEL S. XVI

* VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO  RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 1. EL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL, 1954

* 2. LOS PRIMEROS DIFÍCILES AÑOS DEL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" Y EL ROMANCERO, 1954-1959

* 3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50

* 4. GRAN RECOLECCIÓN DE ROMANCES EN LAS ISLAS CANARIAS, 1952-1957

* 5. EL ROMANCERO TRADICIONAL, CUESTIONADO, 1959-1962

* 6. ÚLTIMAS CONTRIBUCIONES DE MENÉNDEZ PlDAL AL ROMANCERO, 1959-1965

* 7. MENÉNDEZ PIDAL EN ISRAEL Y EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1964

* 8. EL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL Y EL FUTURO DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1963-1966

* 9. REACTIVACIÓN DE LA LABOR EDITORIAL DEL ROMANCERO, 1966

* 10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968

* VIII EL ARCHIVO DEL ROMANCERO RENACE COMO PATRIMONIO CULTURAL DE INTERÉS MUNDIAL

* 1. NON OMNIS MORIAR, 1969

* 2. BELLAS PALABRAS Y NEGRAS REALIDADES, 1969-1970

* 3. ACTIVIDADES DE LA CÁTEDRA-SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL. CATALOGACIÓN DE LOS FONDOS SEFARDÍES DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO. LOS FONDOS PATXOT SE HACEN INACCESIBLES. 1969-1971

* 4. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA CONEXIÓN AMERICANA, NUEVAS PERSPECTIVAS, 1971-1975

* 5. EL ROMANCERO ¿AÚN VIVE?, 1973-1975

* 6. CRECER, PARA NO MORIR, 1976-1981

* 7. EL ROMANCERO AÚN VIVE. VOCES NUEVAS DE LA TRADICIÓN ORAL, 1977-1978

* 8. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL ROMANCERO. UNA NUEVA EMPRESA COLECTIVA, 1977-1984

* 9. LAS GRANDES ENCUESTAS COLECTIVAS DEL PROYECTO DEAPHR, 1980-1984

* 10. LAS TRADICIONES ORALES LEONESAS Y EL ROMANCERO EN LEÓN A FINALES DEL S. XX, 1984-1988

* 11. FIN DE ETAPA. DISPERSIÓN DEL EQUIPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO DEAPHR. LA FUNDACIÓN RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL Y EL CAPITAL PRIVADO INAUGURAN UNA ÉPOCA NUEVA. 1984-1989

* 12. LOS ARCHIVOS DEL ROMANCERO NUEVAMENTE EN EL FOCO. LOS LABORATORIOS HUMANÍSTICOS INSTALADOS EN EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL, 1988-1998

* 13. EL ROMANCERO ANTE EL CENTENARIO DEL ’98

* EPÍLOGO

* 1.- EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL DINAMITADO

* 2.- EL ARCHIVO DEL ROMANCERO ANTE LA REESTRUCTURACIÓN DE LA FUNDACIÓN MENÉNDEZ PIDAL Y DEL CENTRO SITO EN CHAMARTÍN

* 3.- LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA INVESTIGACIÓN

* 4.- DESPEDIDA

Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO.

V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL.

 

1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO.

      El estallido de la Guerra Civil en el verano de 1936 cortó de raíz la esperanza de que la gran obra sobre poesía narrativa tradicional hispánica concebida por Ramón Menéndez Pidal, con el apoyo del Centro de Estudios Históricos, llegara a ser concluida e impresa. Epopeya y Romance­ro sería una víctima más del enfrentamiento militar entre las dos Españas y de la España única de la posguerra.
 
     No obstante, el romancero, en cuanto voz del pasado en el presente, no fue silenciado por los acontecimientos ya que seguiría siendo parte de la cultura popular en la Guerra y después de la Guerra. Y, por fortuna, pudo también sobrevivir el "Archivo del Romancero Menéndez Pidal / Goyri" como depósito documental de la tradición romancística de otros tiempos, aunque sólo fuera como una colección familiar.

      Varios episodios, que ilustran a la vez la discontinuidad y la continuidad históricas en rela­ción con el pequeño mundo objeto de mi presente exposición, merecen ser recordados y narra­dos con detenimiento.

Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001)

Escuchando un mitin, Extremadura, año 1936.  Foto de David Seymour.

SUMARIO:

I
PRESENTACIÓN: EL ROMANCERO Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL

* EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO

*1. LOS FONDOS DEL S. XIX

* 2. DESCUBRIMIENTO DE LA TRADICIÓN ORAL CASTELLANA EN 1900

* 3. LOS PRIMEROS PASOS EN LA COMPILACIÓN DE UN ROMANCERO ORAL PAN-HISPÁNICO

* 4. EN BUSCA DE ROMANCES FUERA DE LA PENÍNSULA: EN CANARIAS Y EN LAS COMUNIDADES SEFARDÍES, 1904

* 5. "A POR PAN Y A VER AL DUQUE": PRIMER VIAJE A AMÉRICA, 1905-1906

* 6. EL FONÓGRAFO DE CILINDROS DE CERA VIAJA EN BUSCA DE MELODÍAS, 1905-1906

* 7. LA MÚSICA Y LA DANZA COMO PARTE DEL ROMANCERO, 1905

* 8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908

* 9. MENÉNDEZ PIDAL HACE INVENTARIO: LAS PRIMERAS MIL QUINIENTAS VERSIONES DEL ARCHIVO Y LAS CONFERENCIAS EN LA COLUMBIA UNIVERSITY DE NUEVA YORK EN 1909

* III EL ROMANCERO HISPÁNICO BAJO LOS AUSPICIOS DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS

* 1. LA CREACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y EL ROMANCERO DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 2. LOS DIALECTÓLOGOS Y EL ROMANCERO ORAL: 1910-1912

* 3. MANRIQUE DE LARA COLECTA EN ORIENTE EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1911-1912

* 4. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO ANTERIORES A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1909-1913

* 5. EL ROMANCERO HISPÁNICO DE AMÉRICA DEL NORTE, 1913

* 6. LOS PLIEGOS SUELTOS DE PRAGA LLEGAN AL ARCHIVO, 1913-1914

* 7. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE A AMÉRICA, PERO DEJA DE LADO EL ROMANCERO, 1914

* 8. LAS GRANDES ENCUESTAS REGIONALES DE JOSEFINA SELA Y DE EDUARDO M. TORNER, 1914-1920

* 9. MANRIQUE DE LARA, EL ROMANCERO DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS Y DE LA PENÍNSULA Y LA MÚSICA DE LOS VIHUELISTAS, 1915-1922

* 10. POESÍA POPULAR Y ROMANCERO, 1914-1918

* 11. LA GEOGRAFÍA FOLKLÓRICA Y LA EXPLORACIÓN DE REGIONES HASTA EL MOMENTO POCO ENCUESTADAS, 1920

* 12. AURELIO DE LLANO Y EL CONOCIMIENTO DEL ROMANCERO ASTURIANO, 1919-1925

* 13. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO DE COMIENZOS DE LOS AÑOS 20

* 14. LA TERCERA PARTE DE LA SILVA, PERDIDA, 1921

* 15. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, EN EL OLIVAR DE CHAMARTÍN DE LA ROSA, 1925

* 16. SIGUE LA ACTIVIDAD RECOLECTORA, 1926-1927

* 17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928

* 18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928

* IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30

* 1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE

* 2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS

* 3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931

* 4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933

* 5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN

* 6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936

* 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930

* 8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936

* V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL

* 1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO

* 2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO

* 3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS

* 4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE

* 5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES

* 6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO

* 7. EL ROMANCERO Y LA HISTORIA DE LA LENGUA DE MENÉNDEZ PIDAL VIAJAN COMO PARTE DEL TESORO CULTURAL DE ESPAÑA

* VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA

* 1. DEPURACIÓN DE MENÉNDEZ PIDAL. FIN DE SUS PROYECTOS CON UNA PROYECCIÓN NACIONAL, 1939-1941

* 2. EL ROMANCERO DORMITA EN SUS CAJONES, 1939-1945

* 3. UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROMANCISTAS TOMA EL RELEVO, 1945-1946

* 4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950

* 5. LA CARTOGRAFÍA ROMANCÍSTICA Y LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN EN LA SERRANÍA DE CUENCA, EN LAS BALEARES, EN SORIA, EN SEGOVIA, EN ÁVILA, EN LA MESETA MANCHEGA, EN ALISTE Y EN MARRUECOS, 1947-1948

* 6. ÉXITO EN LA TRADICIÓN ORAL DE ALGUNAS VERSIONES FACTICIAS DE LA FLOR NUEVA

* 7. HACIA UNA RECUPERACIÓN DEL ROMANCERO PORTUGUÉS, 1948

* 8. NUEVAS ENCUESTAS: LIÉBANA Y POLACIONES; LA SIERRA DE BÉJAR Y PLASENCIA; SANABRIA. LLEGAN OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO. 1948-1949

* 9. FIN DEL SEMINARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS. FINAL DE LAS ENCUESTAS Y PUBLICACIÓN DIFERIDA DE LOS TRABAJOS SOBRE EL ROMANCERO, 1950-1954

* 10. ACTIVIDAD RECOLECTORA EN LA AMÉRICA HISPANA. SU REPERCUSIÓN EN EL "ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL", 1948-1952

* 11. REPERCUSIONES DE LAS PUBLICACIONES SOBRE EL ROMANCERO EN LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN ORAL, 1953-1954

* 12. HACIA UNA EDICIÓN INTEGRAL DE LAS FUENTES IMPRESAS DEL ROMANCERO DEL S. XVI

* VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO  RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 1. EL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL, 1954

* 2. LOS PRIMEROS DIFÍCILES AÑOS DEL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" Y EL ROMANCERO, 1954-1959

* 3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50

* 4. GRAN RECOLECCIÓN DE ROMANCES EN LAS ISLAS CANARIAS, 1952-1957

* 5. EL ROMANCERO TRADICIONAL, CUESTIONADO, 1959-1962

* 6. ÚLTIMAS CONTRIBUCIONES DE MENÉNDEZ PlDAL AL ROMANCERO, 1959-1965

* 7. MENÉNDEZ PIDAL EN ISRAEL Y EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1964

* 8. EL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL Y EL FUTURO DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1963-1966

* 9. REACTIVACIÓN DE LA LABOR EDITORIAL DEL ROMANCERO, 1966

* 10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968

* VIII EL ARCHIVO DEL ROMANCERO RENACE COMO PATRIMONIO CULTURAL DE INTERÉS MUNDIAL

* 1. NON OMNIS MORIAR, 1969

* 2. BELLAS PALABRAS Y NEGRAS REALIDADES, 1969-1970

* 3. ACTIVIDADES DE LA CÁTEDRA-SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL. CATALOGACIÓN DE LOS FONDOS SEFARDÍES DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO. LOS FONDOS PATXOT SE HACEN INACCESIBLES. 1969-1971

* 4. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA CONEXIÓN AMERICANA, NUEVAS PERSPECTIVAS, 1971-1975

* 5. EL ROMANCERO ¿AÚN VIVE?, 1973-1975

* 6. CRECER, PARA NO MORIR, 1976-1981

* 7. EL ROMANCERO AÚN VIVE. VOCES NUEVAS DE LA TRADICIÓN ORAL, 1977-1978

* 8. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL ROMANCERO. UNA NUEVA EMPRESA COLECTIVA, 1977-1984

* 9. LAS GRANDES ENCUESTAS COLECTIVAS DEL PROYECTO DEAPHR, 1980-1984

* 10. LAS TRADICIONES ORALES LEONESAS Y EL ROMANCERO EN LEÓN A FINALES DEL S. XX, 1984-1988

* 11. FIN DE ETAPA. DISPERSIÓN DEL EQUIPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO DEAPHR. LA FUNDACIÓN RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL Y EL CAPITAL PRIVADO INAUGURAN UNA ÉPOCA NUEVA. 1984-1989

* 12. LOS ARCHIVOS DEL ROMANCERO NUEVAMENTE EN EL FOCO. LOS LABORATORIOS HUMANÍSTICOS INSTALADOS EN EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL, 1988-1998

* 13. EL ROMANCERO ANTE EL CENTENARIO DEL ’98

* EPÍLOGO

* 1.- EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL DINAMITADO

* 2.- EL ARCHIVO DEL ROMANCERO ANTE LA REESTRUCTURACIÓN DE LA FUNDACIÓN MENÉNDEZ PIDAL Y DEL CENTRO SITO EN CHAMARTÍN

* 3.- LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA INVESTIGACIÓN

* 4.- DESPEDIDA

Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936.

8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936. IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30.

       En 1930 Kurt Schindler, director de la Schola Cantorum de New York, vino a España intere­sado en la posibilidad de recoger música popular hispánica, especialmente en Castilla y Extre­madura, con vistas a compararla con las tradiciones musicales existentes en la América hispana. Si damos fe a cierto testimonio gráfico, habría estado en Medinaceli (Soria), en algún momento de ese primer viaje a España, junto con Eduardo Martínez Torner, recogiendo canciones154.

      Aquel viaje sirvió de ensayo de una colaboración en el área de la recogida de material folk­lórico musical entre la Columbia University de Nueva York (donde el Centro de Estudios His­tóricos tenía destacado como profesor permanente a uno de sus miembros, Federico de Onís) y el Centro, colaboración que alcanzaría pleno desarrollo en 1932. En este año, Schindler vol­vió a España por seis meses (desde Julio de 1932 a Enero de 1933) y trabajó intensamente en la recogida de material (de Julio a Noviembre) amparado por el Centro y con la colaboración de Torner155. Gracias a gestiones de Onís, con anterioridad a la llegada de Schindler a Madrid había ya venido desde Nueva York "un aparato para la transcripción directa de discos gramo­fónicos" en aluminio, junto "con todos sus complementos"156. La llegada al Centro de este in­vento, que tantas posibilidades ofrecía para recoger con precisión inusitada la música tradicio­nal del cancionero y el romancero, era demasiado tardía para modificar las técnicas transcriptoras del Cancionero gallego de Torner y Bal157; pero pudo ser utilizado en las nuevas exploraciones, a pesar de las dificultades que había que remontar para hacerlo funcionar en me­dios rurales españoles:

    "Los viajes había que realizarlos con una impedimenta, que consistía en la máquina para grabar, una batería de pilas eléctricas para poder trabajar en aquellos pueblos que, por apar­tados y remotos, no tuvieran electricidad, un micrófono, un altavoz y una caja con discos vír­genes. Este conjunto de cosas pesaba cerca de un centenar de kilos. Todo iba bien cuando los viajes podían realizarse en coche o en carro, pero ya no era tan cómodo el transporte de estos utensilios cuando había que emplear caballerías para llegar adonde no era posible hacerlo de otro modo"158.

      Las principales encuestas realizadas por Schindler fueron en Soria, Ávila y Cáceres; pero re­cogió melodías en muchas otras provincias159. Schindler, sin duda a causa del interés particular de Menéndez Pidal y de Onís y de las experiencias previas de Torner como recolector, concedió en esas encuestas notable atención al Romancero, según pone bien de manifiesto el catálogo de los romances elaborado por S. G. Armistead para la reedición, publicada en 1991, del libro pos­tumo de Schindler, Música y poesía popular de España y Portugal160.

      Federico de Onís, como representante (es de suponer) de Columbia University, no sólo en­tregó el aparato utilizado por Schindler para uso del Centro de Estudios Históricos, sino que determinó que quedara en él, en depósito, la "extensa colección de canciones populares espa­ñolas recogidas con el indicado aparato por el profesor Kurt Schindler en varias provincias de Castilla y Extremadura", formada por 175 discos de aluminio161. Una copia de esta colección de discos fue enviada a Nueva York y, a base de ella, Schindler fue preparando las transcripciones que en su libro postumo daría a conocer162.

      El aparato para grabación de discos de aluminio quedó incorporado al, ya creado, "Archivo de la Palabra y de las Canciones Populares" del Centro de Estudios Históricos, en el cual se integraban materiales documentales diversos163. Por el momento, al Archivo de Menéndez Pidal en Chamartín sólo se remitieron un conjunto de transcripciones a máquina de versiones de romances, no siempre completas, sin las correspondientes melodías que Schindler estaba transcribiendo cuando murió164.
 
     Desde 1930, antes de la adquisición del aparato para la inscripción directa de discos gramo­fónicos, ya el "Archivo de la Palabra y de las Canciones Populares" se había venido interesando en utilizar como fuente de conocimiento de la tradición oral la discografía. De los 29 discos edi­tados por el propio Archivo y los 398 adquiridos en el mercado, que en Octubre de 1934 se ca­talogaron165, una mayoría se relacionaban con la Sección de Folklore, según el "Libro registro" iniciado el 12 de Marzo de 1931 por Tomás Navarro Tomás166. Por este "Libro registro" sabe­mos que el disco AM3566, con Don Beso y "Secretos quero escribir" y otros romances y canciones interpretados por el tenor Darío Medina se incorporó al "Archivo de la Palabra" y que el 30-XII-1931, por donativo del profesor Kalmi Baruh, de Sarajevo, entraron en él tres placas de Haim que incluían, entre otras canciones ("índome para Marsiglia", "Dourme, dourme, ermoza donzella", etc.), un romance: "La reina stava lavrando" .

      La nueva técnica de grabación, importada gracias al concurso de la Columbia University, per­mitió al "Archivo de la Palabra" grabar (XII-1932) romances judeo-españoles de Tetuán, inter­pretados por E. Sonaven y Yojebed Chocrón, y asimismo (en 1933) el repertorio de romances y canciones de Mauricio Levy, entonces gran rabino de Sarajevo. Gracias a esta grabación, pode­mos oír hoy la voz del principal informante de Manuel Manrique de Lara en 1911, cuando Sa­rajevo era aún parte del Imperio Austro-húngaro, aunque dos guerras mundiales y el nacimiento y muerte de la nación Yugoslava nos separen de aquel tiempo167. La Fundación Ramón Menéndez Pidal publicará, en breve, un Romancero de Sarajevo en cuya parte sonora se incluye la gra­bación de los romances y canciones cantados por el gran rabino168. Con ocasión del aniversario de Maimonides, Levy fue en 1935 invitado a participar en los actos conmemorativos organiza­dos en Córdoba. En esa ocasión fue, sin duda, cuando se incorporó al Archivo Menéndez Pidal una copia mecanográfica de su colección, ya que en ella se le identifica como "Gran rabino de Sarajevo". Los textos de esa copia no deben, pues, confundirse con los que facilitó en 1911 a Ma­nuel Manrique de Lara169. Esta colección sin duda combina textos de los manuscritos de los si­glos XVIII, XIX y XX reunidos por Mauricio Levy, con transcripciones de versiones orales.

      El Archivo también reunía, por aquellos años, testimonios filmados (y no sólo fotográficos) de las actividades que en el campo se realizaban al ritmo del canto de romances. Conocemos un "Li­bro registro de películas de costumbres españolas" de esos años, carente de fecha170. La última en­trada (la núm° 10) de ese registro es la de la película llamada "Recogida del Azafrán. La Roda". Gracias a las raíces manchegas de Tomás Navarro Tomás, se filmó, en efecto, para el Archivo "La recogida del azafrán"171, en cuya deshoja las mujeres cantan romances para entretenerse durante la pesada labor manual. Creo que, como experiencia vivida con ocasión de aquel documental, Ra­món Menéndez Pidal redactó la siguiente papeleta, sin fecha, conservada en el Archivo:

    "La cuadrilla de las muchachas roseras, que muy madrugadoras han cogido la rosa o flor brotada cada noche en el azafranar, se reúnen después en casa del dueño de éste, en la bode­ga o en la cocina, a mondar la cosecha del día. Alrededor de largas mesas, siéntanse las rose­ras y, flor por flor, van sacando los estambres y echándolos en un platillo que tienen al lado y tirando al suelo las hojas o farfolla. La tarea es minuciosa, ocupa pesadas horas y, para hacer­la llevadera, se prodigan los cuentos, las canciones nuevas y los romances viejos, como los de Gerineldo, Las tres cautivas, Delgadina y otros muy conocidos. El alegre canto del romance avanza lento entre recuerdos de la mañana en el azafranar, donde los mozos ayudan en su ta­rea a las roseras; Gerineldo se disculpa aturdido ante el rey

— Vengo del jardín, señor,     de coger rosas y lirios,
la fragancia de una rosa    los colores me ha comido,

y la farfolla inunda ya el suelo de la habitación, cubriendo los pies y los bajos de las faldas con su sedoso color violeta pálido.

    Ya anochecido, la dueña tuesta el azafrán para guardarlo en el fondo del arca, donde per­fumará la ropa dominguera hasta que llegue el tiempo de vender la preciada especia".

      La renovación de la enseñanza primaria y secundaria que, directa e indirectamente, promovió el "institucionismo" y, con no menos fe, el anarquismo y el socialismo172 tuvo, como una de sus más típicas características, la incorporación al curriculum escolar de conocimientos y prácticas "artesanales" y la promoción entre los educandos y sus familiares de los productos más "selectos" que la tradición popular había sido capaz de crear en España. En ese proceso de activa recuperación de la cultura "popular" no pudo faltar el Romancero, poesía nacional con hondas raíces tradicionales que aún permanecía viva entre el pueblo y que continuaba reelaborándose artesanalmente.
 
     Ya a fines del siglo pasado, antes de casarse con Ramón Menéndez Pidal, María Goyri, for­mada en la "Asociación para la Enseñanza de la Mujer", había proyectado y comenzado a ela­borar un Romancero escolar, del que se conserva manuscrito un borrador de 1896173; y poco an­tes del comienzo de la Primera Guerra Mundial había pensado en convertir esa obra en libro174.

      Esta idea de utilizar pedagógicamente el Romancero renació con fuerza cuando todos los miembros de la familia Menéndez Pidal se vincularon estrechamente al Instituto-Escuela, centro estatal modelo creado por la Junta para Ampliación de Estudios a fin de fomentar la renovación de la Enseñanza Primaria y Secundaria. Gonzalo Menéndez Pidal contribuyó en­tonces a la idea preparando para la "Biblioteca Literaria del Estudiante", que publicaba el Ins­tituto-Escuela, un Romancero175, y Jimena Menéndez Pidal montando varios espectáculos en que la lírica tradicional y/o el romancero tradicional daban pie, con sus letras, melodías y co­reografía, a una presentación dramatizada, con actores niños, de las costumbres o de los te­mas que la literatura del Siglo de Oro o la conservada por la tradición moderna evocaban; en­tre esas representaciones, fueron sobresalientes "La pájara pinta" (1931), "Una boda en tiempos de Lope de Vega" y "El conde Sol". Rafael Alberti colaboró activamente en esta la­bor, no sólo mediante la creación del texto popular facticio de "La pájara pinta", sino parti­cipando en el montaje de diversas escenificaciones176. La dramatización escolar del romance de La condesita ("El conde Sol") tuvo un gran eco en la sociedad madrileña de la Segunda Re­pública. Según notas de María Goyri hechas sobre un ejemplar del pliego suelto impreso con aquel motivo177

    "El 24 de Abril de 1933 se representó este romance en el Campo del Moro con motivo de la fiesta que el Presidente de la República D. Niceto Alcalá Zamora ofreció a los niños de las Escuelas gratuitas de Madrid. Fue interpretado por un grupo de niños del Instituto-Escuela para quienes se había hecho la escenificación en Junio de 1932.
    El mismo día 24 de Abril se representó por los mismos niños en la Fiesta del Libro que se celebró en el Teatro Español.
    El pliego se repartió a los 3.000 niños de las Escuelas. Pocos días después la Directora del grupo escolar Menéndez Pelayo proyectaba hacerlo interpretar por sus alumnas, y en la calle de Torrijos lo cantaban algunas niñas".

El texto del romance se basaba en la versión facticia elaborada por Ramón Menéndez Pidal para su Flor nueva a partir de los varios centenares de textos que de él había estudiado en su ensayo sobre "Geografía folklórica", retocada en algunos detalles178.

      Independientemente de estas utilizaciones de la versión pidalina en el Instituto-Escuela, el texto elaborado para la Flor nueva del romance de La condesita fue aprovechado por "Mi­siones Pedagógicas", cuyo Patronato, en 1932, adquirió 750 ejemplares y otros 850 en 1933 (lo que facilitó que Domingo Barnés en "La Lectura" lanzara una 2ª edición de la obra, de la que se haría cargo, poco después, "Espasa Calpe". El 21 de Octubre de 1933 se llevaban vendidos más de 5.000 ejemplares de Flor nueva). El texto de La condesita de Menéndez Pidal fue también aprovechado con fines didácticos por varios maestros renovadores de la en­señanza rural: Norberto Hernanz (maestro nacional en Segovia), en su programático libro Los clásicos en la escuela, Madrid: Escuelas de España, 1935, en que se propuso compartir su experiencia educativa en el grupo escolar Baixera con sus compañeros de otras escuelas, lo reimprimió (pp. 92-93) como texto utilizable (junto con otros del romancero viejo y nuevo) para explicar, a partir de lecturas, el tema "Los romances" en los grados superiores de la en­señanza primaria179. También lo incluyó otro de estos maestros renovadores, Quiliano Blan­co Hernando, Senda lírica. Flor de poesías para la escuela, publicado por la Librería el Magisterio180.

      La utilización del Romancero como material literario-musical y escénico por el Instituto-Es­cuela, por Misiones Pedagógicas y por los maestros nacionales interesados en renovar la ense­ñanza en ámbitos rurales abrió unos cauces nuevos a la difusión de los romances tanto en la ciudad como en el campo. La huella que en alumnos de Párvulos del Instituto Escuela dejaron las representaciones y la utilización como material de clase del Romancero resulta evidente en la colección de contribuciones escolares que forman la publicación Nuestro libro. 1935181, que "se terminó de imprimir, después de no pocos trabajos, en la multigraph del Instituto-Escuela el día 6 de Mayo de 1936"182. En ámbitos rurales, esa utilización "letrada" del Romancero183 tuvo consecuencias aún más notables, pues llegó a influir en la tradición oral, según más ade­lante veremos184

      En la difusión del Romancero a través de las escuelas, por lo general a base de textos impor­tados de medios letrados urbanos185, pero alguna vez acudiendo a experiencias de recolección lo­cal186, tuvo parte muy importante "Misiones Pedagógicas", una notable iniciativa de los años 30 para la difusión de la cultura en el campo español.

Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001)

NOTAS

154  Según I. J. Katz, "Kurt Schindler: la aventura individual y colectiva de un cancionero" (en K. Schindler, Música y poesía popular de España y Portu­gal, 2a ed., Salamanca y New York: Diputación de Salamanca y Columbia University 1991), en la co­lección de Schindler de la Hispanic Society of Ame­rica, se conserva una fotografía del trabajo de campo, al parecer de 1930, hecha en Medinaceli (Soria), en que aparece Torner.

155 La colaboración entre Columbia University y la Sección de Folklore, dirigida por Eduardo M. Torner, del Centro de Estudios Históricos, ha sido destacada por M. González Cubas, en un artículo titulado "En Música y poesía popular de España y Portugal, de Kurt Schindler, se ignora la colaboración de Torner", Bole­tín del Real Instituto de Estudios Asturianos, n° 141, enero-junio 1993, pp. 111- 137.

156  Según la Memoria 1933 y 1934 de la JAE (1935), p. 236: "Don Federico de Onís, de la Universidad de Columbia, Nueva York, ha facilitado al Archivo de la Palabra un aparato para la inscripción directa de discos gramofónicos, marca Fair Child". Según González Cubas, art. cit. en la n. 155, p. 116, que glosa las charlas de E. M. Torner en los "Spanish Programmes" de la BBC de Londres el 6 y el 13 de setiembre de  1948,  "algunas semanas antes de presentarse Kurt Schindler en Madrid había ya llega­do al Centro de Estudios Históricos, enviada por la Universidad de Columbia, una máquina para grabar discos metálicos y con ella todos sus complementos".

157 J. Bal, en su Introducción y notas al material del tomo I... E. M. Torner y J. Bal y Gay, Cancionero ga­llego, 2 vols. (1973), declara: "Cuando ya estaba muy avanzada nuestra investigación fue cuando llegó al Centro de Estudios Históricos la primera grabadora —con discos de aluminio—; la traía Kurt Schindler, enviado por D. Federico de Onís (...). Aunque nos hubiese sido factible utilizar aquel aparato —grande, pesado y necesariamente acompañado de un buen volumen de discos vírgenes—, nuestra labor debía concluirse en las mismas condiciones en que se había comenzado (...)". Como Bal reconoce, antes de que se pudiera recurrir a las  grabaciones,  cuando los transcriptores "no contábamos con más ni mejores instrumentos que el oído, el papel y el lápiz", "ele­mentos tales como el tempo exacto, el rubato, los ma­tices dinámicos poco enérgicos y las entonaciones que no se ajustaban a la escala temperada (...) no po­dían ser anotados".

158 Según testimonio de E. M. Torner, aducido por González Cubas en el art. cit. en la n. 155, p. 116.

159  Hay en su libro temas de diecisiete provincias españolas y también del Norte de Portugal. En San­tander y Asturias volvió a recoger los famosos bailes romancísticos.

160 La nueva edición (1991) de Música y poesía po­pular de España y Portugal de K. Schindler lleva un "índice de romances y canciones narrativas, acumu­lativas y enumerativas" obra de S. G. Armistead.

161  Según informa la Memoria 1933 y 1934 de la J.A.E. (1935), p. 236. En carta desde Arenas de San Pedro, Ávila, a R. Menéndez Pidal de 18 de Agosto de 1932, antes de dejar en manos de Zenobia Camprubí todo lo referente a la Casa de las Españas mientras él se hallaba en Francia, comentaba con él: "Acerca de la organización de mi colaboración en los trabajos folk­lóricos que hemos empezado, escribiré con detalle a Navarro cuando tenga más tiempo después de salir de España. Este verano he sufrido un trastorno muy grande en todos mis planes (...). Espero que el año que viene las circunstancias sean mejores y mi colaboración en los trabajos de aquí sea aún más intensa".

162  K. Schindler, "en menos de dos años dejó ter­minada la transcripción de los materiales sonoros re­cogidos durante su segundo viaje". Cfr. M. Manza­no, "Kurt Schindler y la música de tradición oral (Guía para la lectura de un cancionero singular)", en K. Schindler, Música y poesía popular, 2a ed. (1991), p. 49. K. Schindler murió el 16-X-1935. La primera edición de su libro se publicó en New York: Colum­bia University, 1941.

163 Para la instalación y manejo de los aparatos ane­jos al Archivo, el Centro contó, según la Memoria de la Junta, "con la valiosa y desinteresada colaboración de don Gonzalo Menéndez Pidal". J.A.E., Memoria 1933y 1934 (Madrid, 1935), p. 236.

164 Algunas de ellas han sido utilizadas en los volú­menes publicados del RTLH.

165 J.A.E, Memoria 1933y 1934 (1935), p. 236.

166 Existente en el Archivo de la Residencia de Es­tudiantes.

167  El disco de aluminio grabado por Mauricio Levy se conserva en el Laboratorio de Fonética del C.S.I.C. y una copia en la Residencia de Estudiantes, como parte del "Archivo de la Palabra". Gracias a la amable cooperación de Antonio Quilis y de María Teresa Ortega Monasterio he podido realizar una edi­ción del mismo, patrocinada por la Dirección Gene­ral de Cultura del Ministerio de Asuntos Exteriores y por la Fundación Rich.

168  Romancero de Sarajevo. Romances y canciones judeo-españolas. Textos y discografia, ed. D. Catalán y R. Calvo. Estudios de S. G. Armistead, K. Vidakovic y S. Weich-Shahak.

169  Su contenido se describe en la encuesta 45 del catálogo de S. G. Armistead (El romancero judeo-español, 1978), vol. III, págs. 91-92, atribuyéndolo a 1911 y haciendo intervenir en su remisión a M. Manrique de Lara. Sin duda fueron apuntaciones mías las que indujeron a Armistead al error.

170 Que se conserva en el Archivo de la Residencia de Estudiantes.

171 En la Memoria 1933 y 1934 (Madrid, 1935), p. 236, se consigna el dato "El Archivo, por su parte, ha registrado una película de costumbres manchegas ti­tulada La recogida del azafrán". Aunque en la partida de "Gastos" con cargo al donativo de Huntington re­mitida después de la Guerra Civil no se incluye esta película, en el sobre en que se guardaron las cuentas de Epopeya y Romancero figura una nota que dice así: "ENTREGADO A MADRID FILM a cuenta de la película de La Roda: / Por el revelado negativos pancromáticos... 105,60 ptas. / Por positivos mudos ... 593, 00 ptas. / Por títulos mudos ... 60,15 ptas. / TOTAL ... 758,75 ptas. / La factura con fecha 31 de diciembre 1933. / Cobrada en 7 de marzo de 1934". Para más detalles, véase D. Catalán, "A propósito de una obra truncada...", en R. Menéndez Pidal, Reliquias (1980), p. XV y n. 11. Según documentación biblio­gráfica de la Secretaría de Estado de Cultura, la Fil­moteca española (I.C.A.A.) posee un cortometraje de Arturo Ruiz-Castillo titulado "La Mancha y el aza­frán, España-1937". Creo que, a pesar de la fecha consignada, es la misma película de La Roda, 1933.

172 Como proclaman, con "orgullo" y "arrogancia" los maestros editores (Norberto Hernanz, Pablo de A. Cobos y David Bayón) de Escuelas de España. Re­vista pedagógica mensual, en el manifiesto que enca­beza el n° 1, año I (Enero de 1934) de su "Segunda Época", "En los años 30, no hay campo alguno en todo el panorama español que acuse un esfuerzo se­mejante de mejoramiento; no hay profesional alguno que haya mostrado generosidad comparable a la de los maestros primarios". La renovación y expansión de la Escuela primaria fue el más acabado logro de la República española, por el que muchos maestros sufrirían en la Guerra Civil o en la posguerra muerte o prisión.

173  Incorporado al "Archivo documental Jimena Menéndez Pidal", depositado en la Fundación Ra­món Menéndez Pidal por Irene Catalán.

174 Véase atrás, cap. III, § 7, donde cito la carta de despedida de Ramón Menéndez Pidal desde Cádiz, el 6 de Julio de 1914, cuando se embarcaba rumbo a la Argentina, en que anima a su mujer a "dar la última mano al Romancero infantil" y le ofrece que, si a su vuelta queda algo por hacer "que quieres que haga­mos los dos", dará prioridad a ese trabajo antes de emprender otros. Pero María Goyri no dedicó la au­sencia de su marido a esta labor, ni Ramón Menén­dez Pidal tuvo que cumplir su oferta.

175  El Romancero constituye el tomo XXV de la "Biblioteca Literaria del Estudiante" y se publicó en Madrid, 1933.

176  En RTLH, X (1977-1978), en una de las ilus­traciones situadas entre las pp. 112 y 113, se publicó una reproducción fotográfica de unos dibujos a lápiz de Rafael Alberti en que se representa, para una dra­matización de La dama y el pastor, el acompaña­miento gestual correspondiente a los distintos versos dichos por la gentil dama. El texto del romance cita­do por Alberti al pie de cada gesto procede de la Flor nueva.

177  Romance del conde Sol, Pliego suelto, Madrid: Sucesores de Rivadeneyra, [1933].

178 Véase atrás, cap. III, § 11. En la representación de 1932-1933, en el pliego suelto y en el texto publicado por Gonzalo Menéndez Pidal se substituyó el nombre del protagonista, llamándolo "el conde Sol" (como en las primeras versiones publicadas del romance) y no "el conde Flores" (preferido por Ra­món Menéndez Pidal), y se reformaron algunos de los versos. La 2a edición de Flor nueva publicada por "Espasa Calpe" en 1932 no incluía las innova­ciones del texto del Instituto-Escuela; en cambio in­troducía una enmienda en el v. 11 de la 1a edición: la substitución de "condes y duques te piden" por "car­tas del conde no llegan", a fin de explicar mejor la respuesta de la condesita: "Carta en mi corazón ten­go que don Flores vivo está". Todas estas edicio­nes del texto facticio posteriores a la de 1928 llevan ya melodías elaboradas por E. Martínez Torner. So­bre estos textos facticios véase RTLH, V (1971-72), pp. 227-232 y láminas intercaladas frente a las pp. 222, 223 y 230.

179 N. Hernanz propone, basado en su experiencia, dedicar un par de semanas a "Los romances", en las que, tras leer el maestro los textos seleccionados y ha­cérselos copiar a los alumnos en sus cuadernos, éstos deberían, a su vez, leerlos en voz alta, memorizarlos, recitarlos y, en algún caso, representarlos. Las lecturas daban pie cada día a explicaciones históricas acom­pañadas de la exhibición de imágenes fotográficas so­bre lugares y monumentos. Respecto a nuestro ro­mance comenta: "Este lindo romance de la Condesita es una refundición hecha por Menéndez Pidal, publicada en su Flor nueva de romances viejos. Es de un encanto singular para los chicos, que lo aprenden sin dificultad y que lo recitan con gusto y sobre todo, si se le da forma dialogada, haciendo in­tervenir a varios niños: la condesita, su padre, el vaquerito, el conde Flores, su novia y otro que recite la parte exclusivamente narrativa".

180 Incluyó el romance en la p. 150, tomándolo de la primera edición de Flor nueva. Durante mis en­cuestas de los años 40, los informantes me citaron más de una vez este libro escolar, que llegué a ver en Peguerinos (Ávila).

181  Especialmente, las procedentes del "Grupo 13" de alumnos de 7 años, pp. 25-47 rematadas con el colofón: "Y aquí termina el romancero que los pár­vulos quisieron hacer para divertimento del que lo leyere".

182 En tirada de 1.050 ejemplares, impresa por "un grupo de profesoras" "en la imprentilla del Instituto-Escuela".

183 Que hemos ejemplificado con los libros de Nor­berto Hernanz y Quiliano Blanco y el romance de La condesita.

184  Sobre la implantación en la tradición oral del romance de La condesita en su versión de Flor nueva por obra de los libros escolares, véase adelante, cap. VI, § 6.

185 Al influjo de "Misiones Pedagógicas" en las es­cuelas rurales se debe la difusión a través de ellas de una versión elaborada por Eduardo Martínez Torner del romance de El conde Niño ("El conde Olinos") que es especialmente desafortunada, pues elimina, contra toda la tradición del romance, el motivo cen­tral de las transformaciones de los amantes persegui­dos (véase adelante, cap. VI, § 6).

186  En el apartado "Canciones" del n° 1, del año I de la "Segunda época" de Escuelas de España. Re­vista pedagógica mensual, Enero 1934, pp. 28-34, tras la afirmación programática "pocas escuelas ya en España donde los niños no aprendan ya a can­tar. Que no quede ninguna", se ofrece "la versión musical y literaria de tres romances" recogidos to­dos tres en Villaluenga del Rosario, en la Serranía de Ronda. Los dos primeros (Gerineldo y Delgadina), lo fueron en el contexto de "Misiones Pedagó­gicas" (véase adelante, cap. VI, n. 56) y van acom­pañados de un estudio de Pedro Pérez Clotet; el tercero (una versión del villancico glosado de La dama y el pastor, desconocida de los editores de RTLH, XI, 1977-1978), por el maestro nacional Antonio Gálvez.

LÁMINAS

"Hay recogidas hasta cerca de mil melodías" para el Romancero de Menéndez Pidal declaró en 1930 ante un periodista asturiano Eduardo Martínez Torner.

Torner graba romances en Arenas de Cabrales en presencia de Menéndez Pidal experimentando la nueva tecnología, 21-VIII-1932. (Foto K. Schindler en el archivo de la Híspanic Society).

Kurt Schindler, en compañía de Ramón Menéndez Pidal y sus hijos Jimena y Gonzalo, tuvo oca­sión en 1932 de contemplar los bailes romancísticos del Norte de España.

El "Baile a lo llano" de Ruiloba (21-VIII-1932). En las fotografías sacadas por Schindler (conservadas en la Híspanic Society) se distingue a Ramón Menéndez Pidal y a su hija Jimena entre el público.

Ramón Menéndez Pidal cruza ante los danzantes de "El corri-corri", 21-VIII-1932. Foto Kurt Schindler (ar­chivo de la Hispanic Society).

Aurelio de Llano con Gonzalo Me­néndez Pidal, en Llanes, 23-VIII-1932. Foto Kurt Schindler (archivo de la His­panic Society).

Kurt Schindler, con "Emiliano" [Barral], 9-VIII-1932, en Medinaceli (Soria). Fotografía del archivo de la Hispanic Society.

El "Archivo de la Palabra y de las Canciones Populares" del Centro de Estudios Históricos, con car­go al donativo de Huntington para el Romancero, registró en 1933 "una película de costumbres manchegas titulada La recogida del azafrán". Ramón Menéndez Pidal describió en una papeleta cómo las "roseras" deshojan la flor mientras cantan romances viejos como Gerineldo o Delgadina. La pe­lícula, rodada por Arturo Ruiz Castillo se conserva (sin música) en la Filmoteca Española como he­cha en plena Guerra Civil (1937); de ella proceden los fotogramas.

 

Nota sobre gastos de reve­lado de la pe­lícula sobre el azafrán roda­da en La Roda (Albacete).

Descripción de Menéndez Pidal de la monda de la flor del azafrán.
 

Preparativos para ir a sembrar los bulbos del azafrán.

Siembra del azafrán.

Recogida de la flor del azafrán.


La monda de la flor del azafrán. Situaciones de descanso durante y después de la faena.



Tuesta del azafrán.



 

La escenificación en el "Instituto Escuela" del romance de La Condesita o El conde Sol por alum­nos de Primaria fue un preludio de la popularización y tradicionalización de la versión "facticia" elaborada por Ramón Menéndez Pidal para su Flor nueva reuniendo versos procedentes de muy di­versas comarcas de la tradición peninsular. La difusión de ese texto por la escuela rural hizo que en­trara en competencia con las versiones locales y tendiera a reemplazarlas.
Diseño de la escena hecho por Arturo Ruiz Castillo.

Fotografía de la representación hecha en 1933.

Los libreros madrileños trataron de llevar la lectura a los barrios populares de la ciudad y al cam­po. El camión-bilioteca ambulante diseñado por Arturo Ruiz-Castillo permitía la exhibición de li­bros y películas ante un público callejero. El invento contribuyó durante la República a que Flor nue­va de romances viejos tuviera un papel alfabetizador similar al de los viejos Pliegos sueltos del s. XVI sobre los que aprendieron a leer miles de consumidores de letra impresa.
Diseño del camión abierto.

El camión, cerrado.

El camión, abierto.

El camión en Madrid, 5-I-1935.

El camión-stand en Conil (Cádiz).


SUMARIO:

I
PRESENTACIÓN: EL ROMANCERO Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL

* EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO

*1. LOS FONDOS DEL S. XIX

* 2. DESCUBRIMIENTO DE LA TRADICIÓN ORAL CASTELLANA EN 1900

* 3. LOS PRIMEROS PASOS EN LA COMPILACIÓN DE UN ROMANCERO ORAL PAN-HISPÁNICO

* 4. EN BUSCA DE ROMANCES FUERA DE LA PENÍNSULA: EN CANARIAS Y EN LAS COMUNIDADES SEFARDÍES, 1904

* 5. "A POR PAN Y A VER AL DUQUE": PRIMER VIAJE A AMÉRICA, 1905-1906

* 6. EL FONÓGRAFO DE CILINDROS DE CERA VIAJA EN BUSCA DE MELODÍAS, 1905-1906

* 7. LA MÚSICA Y LA DANZA COMO PARTE DEL ROMANCERO, 1905

* 8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908

* 9. MENÉNDEZ PIDAL HACE INVENTARIO: LAS PRIMERAS MIL QUINIENTAS VERSIONES DEL ARCHIVO Y LAS CONFERENCIAS EN LA COLUMBIA UNIVERSITY DE NUEVA YORK EN 1909

* III EL ROMANCERO HISPÁNICO BAJO LOS AUSPICIOS DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS

* 1. LA CREACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y EL ROMANCERO DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 2. LOS DIALECTÓLOGOS Y EL ROMANCERO ORAL: 1910-1912

* 3. MANRIQUE DE LARA COLECTA EN ORIENTE EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1911-1912

* 4. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO ANTERIORES A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1909-1913

* 5. EL ROMANCERO HISPÁNICO DE AMÉRICA DEL NORTE, 1913

* 6. LOS PLIEGOS SUELTOS DE PRAGA LLEGAN AL ARCHIVO, 1913-1914

* 7. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE A AMÉRICA, PERO DEJA DE LADO EL ROMANCERO, 1914

* 8. LAS GRANDES ENCUESTAS REGIONALES DE JOSEFINA SELA Y DE EDUARDO M. TORNER, 1914-1920

* 9. MANRIQUE DE LARA, EL ROMANCERO DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS Y DE LA PENÍNSULA Y LA MÚSICA DE LOS VIHUELISTAS, 1915-1922

* 10. POESÍA POPULAR Y ROMANCERO, 1914-1918

* 11. LA GEOGRAFÍA FOLKLÓRICA Y LA EXPLORACIÓN DE REGIONES HASTA EL MOMENTO POCO ENCUESTADAS, 1920

* 12. AURELIO DE LLANO Y EL CONOCIMIENTO DEL ROMANCERO ASTURIANO, 1919-1925

* 13. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO DE COMIENZOS DE LOS AÑOS 20

* 14. LA TERCERA PARTE DE LA SILVA, PERDIDA, 1921

* 15. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, EN EL OLIVAR DE CHAMARTÍN DE LA ROSA, 1925

* 16. SIGUE LA ACTIVIDAD RECOLECTORA, 1926-1927

* 17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928

* 18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928

* IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30

* 1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE

* 2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS

* 3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931

* 4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933

* 5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN

* 6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936

* 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930

* 8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936

* V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL

* 1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO

* 2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO

* 3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS

* 4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE

* 5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES

* 6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO

* 7. EL ROMANCERO Y LA HISTORIA DE LA LENGUA DE MENÉNDEZ PIDAL VIAJAN COMO PARTE DEL TESORO CULTURAL DE ESPAÑA

* VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA

* 1. DEPURACIÓN DE MENÉNDEZ PIDAL. FIN DE SUS PROYECTOS CON UNA PROYECCIÓN NACIONAL, 1939-1941

* 2. EL ROMANCERO DORMITA EN SUS CAJONES, 1939-1945

* 3. UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROMANCISTAS TOMA EL RELEVO, 1945-1946

* 4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950

* 5. LA CARTOGRAFÍA ROMANCÍSTICA Y LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN EN LA SERRANÍA DE CUENCA, EN LAS BALEARES, EN SORIA, EN SEGOVIA, EN ÁVILA, EN LA MESETA MANCHEGA, EN ALISTE Y EN MARRUECOS, 1947-1948

* 6. ÉXITO EN LA TRADICIÓN ORAL DE ALGUNAS VERSIONES FACTICIAS DE LA FLOR NUEVA

* 7. HACIA UNA RECUPERACIÓN DEL ROMANCERO PORTUGUÉS, 1948

* 8. NUEVAS ENCUESTAS: LIÉBANA Y POLACIONES; LA SIERRA DE BÉJAR Y PLASENCIA; SANABRIA. LLEGAN OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO. 1948-1949

* 9. FIN DEL SEMINARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS. FINAL DE LAS ENCUESTAS Y PUBLICACIÓN DIFERIDA DE LOS TRABAJOS SOBRE EL ROMANCERO, 1950-1954

* 10. ACTIVIDAD RECOLECTORA EN LA AMÉRICA HISPANA. SU REPERCUSIÓN EN EL "ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL", 1948-1952

* 11. REPERCUSIONES DE LAS PUBLICACIONES SOBRE EL ROMANCERO EN LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN ORAL, 1953-1954

* 12. HACIA UNA EDICIÓN INTEGRAL DE LAS FUENTES IMPRESAS DEL ROMANCERO DEL S. XVI

* VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO  RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 1. EL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL, 1954

* 2. LOS PRIMEROS DIFÍCILES AÑOS DEL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" Y EL ROMANCERO, 1954-1959

* 3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50

* 4. GRAN RECOLECCIÓN DE ROMANCES EN LAS ISLAS CANARIAS, 1952-1957

* 5. EL ROMANCERO TRADICIONAL, CUESTIONADO, 1959-1962

* 6. ÚLTIMAS CONTRIBUCIONES DE MENÉNDEZ PlDAL AL ROMANCERO, 1959-1965

* 7. MENÉNDEZ PIDAL EN ISRAEL Y EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1964

* 8. EL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL Y EL FUTURO DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1963-1966

* 9. REACTIVACIÓN DE LA LABOR EDITORIAL DEL ROMANCERO, 1966

* 10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968

* VIII EL ARCHIVO DEL ROMANCERO RENACE COMO PATRIMONIO CULTURAL DE INTERÉS MUNDIAL

* 1. NON OMNIS MORIAR, 1969

* 2. BELLAS PALABRAS Y NEGRAS REALIDADES, 1969-1970

* 3. ACTIVIDADES DE LA CÁTEDRA-SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL. CATALOGACIÓN DE LOS FONDOS SEFARDÍES DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO. LOS FONDOS PATXOT SE HACEN INACCESIBLES. 1969-1971

* 4. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA CONEXIÓN AMERICANA, NUEVAS PERSPECTIVAS, 1971-1975

* 5. EL ROMANCERO ¿AÚN VIVE?, 1973-1975

* 6. CRECER, PARA NO MORIR, 1976-1981

* 7. EL ROMANCERO AÚN VIVE. VOCES NUEVAS DE LA TRADICIÓN ORAL, 1977-1978

* 8. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL ROMANCERO. UNA NUEVA EMPRESA COLECTIVA, 1977-1984

* 9. LAS GRANDES ENCUESTAS COLECTIVAS DEL PROYECTO DEAPHR, 1980-1984

* 10. LAS TRADICIONES ORALES LEONESAS Y EL ROMANCERO EN LEÓN A FINALES DEL S. XX, 1984-1988

* 11. FIN DE ETAPA. DISPERSIÓN DEL EQUIPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO DEAPHR. LA FUNDACIÓN RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL Y EL CAPITAL PRIVADO INAUGURAN UNA ÉPOCA NUEVA. 1984-1989

* 12. LOS ARCHIVOS DEL ROMANCERO NUEVAMENTE EN EL FOCO. LOS LABORATORIOS HUMANÍSTICOS INSTALADOS EN EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL, 1988-1998

* 13. EL ROMANCERO ANTE EL CENTENARIO DEL ’98

* EPÍLOGO

* 1.- EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL DINAMITADO

* 2.- EL ARCHIVO DEL ROMANCERO ANTE LA REESTRUCTURACIÓN DE LA FUNDACIÓN MENÉNDEZ PIDAL Y DEL CENTRO SITO EN CHAMARTÍN

* 3.- LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA INVESTIGACIÓN

* 4.- DESPEDIDA

Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930.



 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930. IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30. 

      La tradición oral portuguesa, gracias a la prestigiosa influencia de Almeida Garrett, había sido explorada en el s. XIX y en el primer decenio del XX con resultados incomparablemente supe­riores a los de la tradición en lengua castellana, hasta el punto que un Theopilo Braga, futuro presidente de la República portuguesa tras la revolución de 1910, había podido compilar, en 1906-1909 , simplemente con lo ya publicado, un Romanceiro geral portuguez que todo estudio­so de la balada europea consideraría en adelante como una referencia esencial. En cada una de las carpetas del Romancero de Menéndez Pidal la tradición oral moderna estaba encabezada por las páginas correspondientes de la compilación de T. Braga. Además, en su biblioteca, Ramón Menéndez Pidal tenía reunidos ejemplares de todos los pequeños romanceros constituidos por colecciones regionales de la tradición oral portuguesa y "brasileira" y las revistas en que se habí­an publicado otras colecciones no menos valiosas. Pero ahora, en 1930, el desequilibrio en el co­nocimiento de la tradición en lengua portuguesa y de la tradición en lengua castellana se había invertido completamente, ya que en Portugal, durante el s. XX, se había producido un desinte­rés casi total respecto a los romances que la tradición oral aún atesoraba, quizá porque la erudi­ción daba por suficientes los conocimientos adquiridos sobre ella por los primeros colectores y editores del romancero151. En vista de ello, Menéndez Pidal creyó necesario extender a Portugal las campañas de recolección que se venían organizando en España y trató de obtener la colabo­ración o apoyo del gran etnógrafo portugués José Leite de Vasconcellos; pero, por el momento, con poco éxito.

      Menéndez Pidal propuso a Leite de Vasconcellos publicarle en Madrid su Romanceiro portu­gués inédito, si le enviaba los materiales; pero Leite, con 71 años no quiso desviar su atención de la redacción de los libros I y II de su Etnografía que tenía entre manos y en carta del 1 -VI-1930, al negarse a cumplir sus deseos ("¡Me pide Vd. verdaderamente un impossible!"), llegaría a decirle: "porém, nada perde, porque... talvez eu não tenha nenhuma versão inédita... e ud. tem à sua disposição todas as colecções portuguesas dos romances, impressas". Para Leite, el in­terés de los romances portugueses era exclusivamente etnográfico, "tanto, que onde, para repre­sentar uní tema, me faltam versões, aproveitarei as que estivesem publicadas".

      Una tarjeta de Leite de Vasconcellos a Ramón Menéndez Pidal del 22 de Junio de 1930 pone bien de manifiesto cómo se evaluaba la labor hecha y la por hacer a un lado y otro de la frontera peninsular

    "Caro amigo.
    Como já disse a Vd. não é fácil encontrar quem vá, quem e para copiar tonadas pelas pro­víncias. Alem d’isso custa muito convencer urna mulher do povo a ditar o que ten na me­moria. A mim mesmo, que tenho muita pratica, paciencia e getto, acontece isso. Os roman­ces estão actualmente muito estropiados, raramente se encentra urna versão inteira.- Mas do que Vd. diz infiro que não conhece a última edição do Romanceiro Geral Portuguez de Th. Braga, 3 volumes, Lisboa 1906-1909. Ha aí centenas de romances, e nele se aproveitam as anteriores colecções portuguesas. Graíño facilmete Ih’o obteria por um livreiro cliente d’ele. Se porém Vd. persiste em querer mais algumas versões inéditas, eu em Setenbro vou no cam­po, e poderei coligir-lhe urnas cinco ou seis, para juntar as que ja Ihe enviei.
     Suyo af.
    Leite de Vas."152

Sobre la propia tarjeta de Leite, Ramón Menéndez Pidal anotó:

    "Ofrezco viajes + 75153 pesetas diarias y que vaya Torner con él a 6 pueblos de Portugal de N. a Sur, acaso cerca de la frontera Española".

y, según un borrador de carta, le escribió el 8 de Julio explicándole que tenía el Romanceiro Ge­ral de Braga y otros muchos, pero que le interesaba la exploración de más lugares en Portugal ofreciendo pagar a "algún joven" que recorriera con Torner "las comarcas menos exploradas".

Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001)

NOTAS

151 Quizá haya que añadir a esta razón otra apunta­da por Jorge de Sena en "La exploración del Roman­cero. Coloquio" (en El Romancero en la tradición oral moderna, 1972, pp. 127-150, pp. 132-136): "Em Por­tugal, manifestar interesse pelo Romanceiro é ser ainda suspeito de iberismo, dado que a confusão de interpenetração e adaptação (inerentes à própria existencia de um Romanceiro) com submissão estético-cultural (que só tem sentido aonde e quando subsistan conceitos ultrapassados de nacionalismo literario no mais baixo sentido romântico) aínda subsiste".

152 Difícilmente podría llegarse a pensar, vistas es­tas declaraciones de Leite de Vasconcellos, que por estas fechas se hallara en su poder la espléndida co­lección de textos inéditos recogidos de la tradición oral en el Portugal continental que se publicaría pos­tumamente en 1958-60 (véase adelante cap. VI, § 6). Parecía tener olvidados esos fondos cuando en 1931, en su volumen VII de los Opúsculos, pp. 950-1086, reedita, compilados, 81 romances, que había dado a conocer en el periódico "Aurora do Cavado" (1880) y en su Romanceiro Portuguez de la "Biblioteca do Povo e das Escolas", Lisboa: David Corazzi, 1886.

153  Corregido sobre: 20.

154  Según I. J. Katz, "Kurt Schindler: la aventura".

LÁMINAS

Carta de José Leite de Vasconcellos a Ra­món Menéndez Pidal, I-VI-1930.

 

Tarjeta postal de Leite a Menéndez Pi­dal, 22-VI-1930.

En su tarjeta, Leite trató de convencer a Menéndez Pidal de que no valía la pena seguir buscando versiones en la tradición oral, pues "estao muito estropiados, raramente se encontra urna versão inteira". Menéndez Pi­dal anotó entonces sobre la tarjeta lo que pensaba responderle.

Borrador de la respuesta de Menéndez Pidal a Leite de Vasconcellos, 8-VII-1930, proponiéndole el pago desde España de un encuestador portugués que viajara con Torner a seis "puntos" en comar­cas de Portugal cuyo romancero se desconocía.

       

SUMARIO:

I
PRESENTACIÓN: EL ROMANCERO Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL

* EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO

*1. LOS FONDOS DEL S. XIX

* 2. DESCUBRIMIENTO DE LA TRADICIÓN ORAL CASTELLANA EN 1900

* 3. LOS PRIMEROS PASOS EN LA COMPILACIÓN DE UN ROMANCERO ORAL PAN-HISPÁNICO

* 4. EN BUSCA DE ROMANCES FUERA DE LA PENÍNSULA: EN CANARIAS Y EN LAS COMUNIDADES SEFARDÍES, 1904

* 5. "A POR PAN Y A VER AL DUQUE": PRIMER VIAJE A AMÉRICA, 1905-1906

* 6. EL FONÓGRAFO DE CILINDROS DE CERA VIAJA EN BUSCA DE MELODÍAS, 1905-1906

* 7. LA MÚSICA Y LA DANZA COMO PARTE DEL ROMANCERO, 1905

* 8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908

* 9. MENÉNDEZ PIDAL HACE INVENTARIO: LAS PRIMERAS MIL QUINIENTAS VERSIONES DEL ARCHIVO Y LAS CONFERENCIAS EN LA COLUMBIA UNIVERSITY DE NUEVA YORK EN 1909

* III EL ROMANCERO HISPÁNICO BAJO LOS AUSPICIOS DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS

* 1. LA CREACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y EL ROMANCERO DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 2. LOS DIALECTÓLOGOS Y EL ROMANCERO ORAL: 1910-1912

* 3. MANRIQUE DE LARA COLECTA EN ORIENTE EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1911-1912

* 4. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO ANTERIORES A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1909-1913

* 5. EL ROMANCERO HISPÁNICO DE AMÉRICA DEL NORTE, 1913

* 6. LOS PLIEGOS SUELTOS DE PRAGA LLEGAN AL ARCHIVO, 1913-1914

* 7. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE A AMÉRICA, PERO DEJA DE LADO EL ROMANCERO, 1914

* 8. LAS GRANDES ENCUESTAS REGIONALES DE JOSEFINA SELA Y DE EDUARDO M. TORNER, 1914-1920

* 9. MANRIQUE DE LARA, EL ROMANCERO DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS Y DE LA PENÍNSULA Y LA MÚSICA DE LOS VIHUELISTAS, 1915-1922

* 10. POESÍA POPULAR Y ROMANCERO, 1914-1918

* 11. LA GEOGRAFÍA FOLKLÓRICA Y LA EXPLORACIÓN DE REGIONES HASTA EL MOMENTO POCO ENCUESTADAS, 1920

* 12. AURELIO DE LLANO Y EL CONOCIMIENTO DEL ROMANCERO ASTURIANO, 1919-1925

* 13. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO DE COMIENZOS DE LOS AÑOS 20

* 14. LA TERCERA PARTE DE LA SILVA, PERDIDA, 1921

* 15. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, EN EL OLIVAR DE CHAMARTÍN DE LA ROSA, 1925

* 16. SIGUE LA ACTIVIDAD RECOLECTORA, 1926-1927

* 17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928

* 18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928

* IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30

* 1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE

* 2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS

* 3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931

* 4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933

* 5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN

* 6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936

* 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930

* 8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936

* V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL

* 1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO

* 2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO

* 3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS

* 4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE

* 5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES

* 6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO

* 7. EL ROMANCERO Y LA HISTORIA DE LA LENGUA DE MENÉNDEZ PIDAL VIAJAN COMO PARTE DEL TESORO CULTURAL DE ESPAÑA

* VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA

* 1. DEPURACIÓN DE MENÉNDEZ PIDAL. FIN DE SUS PROYECTOS CON UNA PROYECCIÓN NACIONAL, 1939-1941

* 2. EL ROMANCERO DORMITA EN SUS CAJONES, 1939-1945

* 3. UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROMANCISTAS TOMA EL RELEVO, 1945-1946

* 4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950

* 5. LA CARTOGRAFÍA ROMANCÍSTICA Y LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN EN LA SERRANÍA DE CUENCA, EN LAS BALEARES, EN SORIA, EN SEGOVIA, EN ÁVILA, EN LA MESETA MANCHEGA, EN ALISTE Y EN MARRUECOS, 1947-1948

* 6. ÉXITO EN LA TRADICIÓN ORAL DE ALGUNAS VERSIONES FACTICIAS DE LA FLOR NUEVA

* 7. HACIA UNA RECUPERACIÓN DEL ROMANCERO PORTUGUÉS, 1948

* 8. NUEVAS ENCUESTAS: LIÉBANA Y POLACIONES; LA SIERRA DE BÉJAR Y PLASENCIA; SANABRIA. LLEGAN OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO. 1948-1949

* 9. FIN DEL SEMINARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS. FINAL DE LAS ENCUESTAS Y PUBLICACIÓN DIFERIDA DE LOS TRABAJOS SOBRE EL ROMANCERO, 1950-1954

* 10. ACTIVIDAD RECOLECTORA EN LA AMÉRICA HISPANA. SU REPERCUSIÓN EN EL "ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL", 1948-1952

* 11. REPERCUSIONES DE LAS PUBLICACIONES SOBRE EL ROMANCERO EN LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN ORAL, 1953-1954

* 12. HACIA UNA EDICIÓN INTEGRAL DE LAS FUENTES IMPRESAS DEL ROMANCERO DEL S. XVI

* VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO  RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 1. EL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL, 1954

* 2. LOS PRIMEROS DIFÍCILES AÑOS DEL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" Y EL ROMANCERO, 1954-1959

* 3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50

* 4. GRAN RECOLECCIÓN DE ROMANCES EN LAS ISLAS CANARIAS, 1952-1957

* 5. EL ROMANCERO TRADICIONAL, CUESTIONADO, 1959-1962

* 6. ÚLTIMAS CONTRIBUCIONES DE MENÉNDEZ PlDAL AL ROMANCERO, 1959-1965

* 7. MENÉNDEZ PIDAL EN ISRAEL Y EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1964

* 8. EL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL Y EL FUTURO DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1963-1966

* 9. REACTIVACIÓN DE LA LABOR EDITORIAL DEL ROMANCERO, 1966

* 10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968

* VIII EL ARCHIVO DEL ROMANCERO RENACE COMO PATRIMONIO CULTURAL DE INTERÉS MUNDIAL

* 1. NON OMNIS MORIAR, 1969

* 2. BELLAS PALABRAS Y NEGRAS REALIDADES, 1969-1970

* 3. ACTIVIDADES DE LA CÁTEDRA-SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL. CATALOGACIÓN DE LOS FONDOS SEFARDÍES DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO. LOS FONDOS PATXOT SE HACEN INACCESIBLES. 1969-1971

* 4. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA CONEXIÓN AMERICANA, NUEVAS PERSPECTIVAS, 1971-1975

* 5. EL ROMANCERO ¿AÚN VIVE?, 1973-1975

* 6. CRECER, PARA NO MORIR, 1976-1981

* 7. EL ROMANCERO AÚN VIVE. VOCES NUEVAS DE LA TRADICIÓN ORAL, 1977-1978

* 8. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL ROMANCERO. UNA NUEVA EMPRESA COLECTIVA, 1977-1984

* 9. LAS GRANDES ENCUESTAS COLECTIVAS DEL PROYECTO DEAPHR, 1980-1984

* 10. LAS TRADICIONES ORALES LEONESAS Y EL ROMANCERO EN LEÓN A FINALES DEL S. XX, 1984-1988

* 11. FIN DE ETAPA. DISPERSIÓN DEL EQUIPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO DEAPHR. LA FUNDACIÓN RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL Y EL CAPITAL PRIVADO INAUGURAN UNA ÉPOCA NUEVA. 1984-1989

* 12. LOS ARCHIVOS DEL ROMANCERO NUEVAMENTE EN EL FOCO. LOS LABORATORIOS HUMANÍSTICOS INSTALADOS EN EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL, 1988-1998

* 13. EL ROMANCERO ANTE EL CENTENARIO DEL ’98

* EPÍLOGO

* 1.- EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL DINAMITADO

* 2.- EL ARCHIVO DEL ROMANCERO ANTE LA REESTRUCTURACIÓN DE LA FUNDACIÓN MENÉNDEZ PIDAL Y DEL CENTRO SITO EN CHAMARTÍN

* 3.- LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA INVESTIGACIÓN

* 4.- DESPEDIDA

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