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ROMANCERO DE LA CUESTA DEL ZARZAL

** EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936.

 

6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936. IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30.

      Según un reportaje de prensa publicado en Oviedo, el maestro Torner, a propósito de los pla­nes de publicación del Romancero de Menéndez Pidal y su participación en ellos, afirmaba en 1930 que "Hay reunidas hasta hoy cerca de mil melodías"119. Es cierto que muchas de ellas eran herencia de anteriores decenios: ante todo, de la gran labor realizada por Manuel Manrique de Lara y también de la actividad, tanto en Asturias, 1916, como en Aragón, 1917, del propio Tor­ner, quien, en sus publicaciones musicales, había dejado de incluir las melodías que de los romances anotaba "porque su música es de índole especial" y "exige un estudio aparte del de las canciones líricas". Pero una parte no despreciable de aquel millar de melodías se estaba obte­niendo en un nuevo esfuerzo recolector; y Galicia no era la única región española a que se pres­taba aquellos años atención en el Centro de Estudios Históricos. Sabemos de varias "excursio­nes" para las que se disponía de ayuda económica extraordinaria. En su carta, desde Oviedo, del 29 de Setiembre de 1928, Torner anunciaba a Menéndez Pidal que

    "la Diputación consignará en el próximo presupuesto 3.000 pts. para que realice una ex­cursión folklórica más amplia que la que yo solicitaba, la cual será el próximo verano. Me ofreció también costear la 2a edición del Cancionero Asturiano, para la que tengo ya y reuni­ré en la próxima excursión materiales en abundancia".

Por otra parte, los gastos de 1930 a Febrero de 1932 con cargo a la subvención de la Hispanic Society incluyen también los de "una excursión para recogida de romances"120. Por tanto, con las subvencionadas por los Sres. Gutiérrez de Buenos Aires, sabemos con seguridad de tres que recibieron, por entonces, financiación transatlántica. Ahora bien, las realizadas por colaborado­res del Centro son algunas más.

      En 1929, Eduardo Martínez Torner volvió a recoger romances en la región de Babia (León)121. Entre el 7 de Enero y el 11 de Febrero de 1930, Eduardo M. Torner exploró para el Romancero la provincia de Huelva (intensamente) y el Sur de Badajoz (pero los sujetos encuestados procedí­an a veces de más al Norte, incluso de Madroñera, ya en Cáceres)122. Quizá, por no haber agota­do los fondos y el tiempo inicialmente proyectados para la encuesta de Andalucía, desde el 3 de Mayo al 12 de Junio de ese año de 1930 hizo otra excursión por el Norte de Ciudad Real y el Occidente de Toledo123. Al año siguiente, encuesta durante 15 días del mes de Setiembre de 1931 en el Sur de Cantabria (zona del Alto Ebro) y volvió a visitar los pueblos con bailes romanceados de Ruiloba, Llanes y Cabrales que, según vimos, recorrió Menéndez Pidal en 1930124. A su vez, Jesús Bal exploró la tradición de la provincia de Cáceres entre el 5 de Marzo y el 10 de Abril de 1931125. Entre los hallazgos más curiosos de esta encuesta de Bal se hallan las abundantes mues­tras de la tradición romancística portuguesa conservadas por cantores de los pueblos cacereños de lengua portuguesa, Cedillo y Herrera de Alcántara. Sirvan de ejemplo el comienzo de una ver­sión dicha por Antonia Nevado (40 a.) en Herrera de Alcántara, de El conde Alemán:

"Já la vem o dia claro,    ja lá vem o claro dia,
la vem o Conde de Armonía    com quem a rainha dormía.
Não sabia o senhor rei     o que nas Cortes sabiam;
sabia-o só uma infanta    filha da mesma rainha.
— Por Dios te pido, ’nha filha,     que me salas encobrir
que o Conde de Armonia    de oro te ha de vestir.
— Não quero vestidos de ouro,     que já os tenho de amasto,
inda tenho meu pae vivo,     já querem’ dar padastro.
A costura que estou fazendo     n’a chegara a concluir
si quando pae vinher da missa    não lho fora a decir (...)"

y su desenlace:

— ¡Malo haja, minha filha,     mas o leite que mameste,
oía um Conde tão bonito     e a morte que lhe fazestes!
— Cale-se la, minha mãe     mais não me faza falar,
que a morte que levou o Conde     não la vaia tamem a dar;

o el inicio de Conde Atareos dicho en Cedillo por Catalina Ramalleta (50 a.):

Vindo a Dona Silvana    pelo corredor ácima
tocando n’uma guitarra    cousa que ella bem sabia,
respondeu seu pae da cama:     — Que é esso, filha minha?
— Tenho tres irmans casadas,     todas tres tenhem familia
eu, por ser a mais fremosa,     por que razão ficaria?
— Não acho com quem te cases,     com tão alta senhoria:
Conde d’Alva ja é casado,     é casado e tem familia.
— Com esse, pae, com esse,     com esse que eu casarla (...).

      Durante el año de 1933, gracias al "Donativo de los doctores don Avelino y don Ángel Gu­tiérrez para continuar la formación del Atlas lingüístico de España y Romancero Español", que la Junta para Ampliación de Estudios incluye en las cuentas adjuntas a su Memoria anual, pudie­ron efectuarse "Excursiones" de encuesta, unas exclusivamente dedicadas al ALPI, otras sólo al Romancero. En esas cuentas, únicamente los nombres de los investigadores nos permiten intuir el campo disciplinar en que trabajaban126. Pero los resultados para el Romancero pueden verse claros en el "Archivo Menéndez Pidal / Goyri". El músico segoviano Agapito Marazuela reco­gió, con esa ayuda, una valiosa colección de textos y melodías para el Centro de Estudios His­tóricos en lugares de las provincias de Ávila y Segovia. Aunque posteriormente publicaría un cancionero basado en esos materiales, es en el Archivo Menéndez Pidal donde se hallan sus tex­tos completos y convenientemente localizados127. Por su parte, Aníbal Otero, hizo en Diciem­bre de 1934 una exploración de la tradición romancística de Ourense y de la Sanabria de habla gallego-portuguesa (Zamora) llena de sorprendentes hallazgos128, que remitió a Menéndez Pidal, desde Barcia, el 1 de Enero de 1935:

    "Tengo el gusto de enviarle algunos romances que los trabajos del Atlas lingüístico me die­ron oportunidad de recoger".

Andados los años, en Siete siglos de romancero (1969), pp. 163-165, 205-206, tuve la ocasión de comentar las extraordinarias versiones referentes a la persecución de Búcar por el Cid (El moro que reta a Valencia) de Hermisende (Zamora), procedentes de esta encuesta, en las cuales se conserva la ironía del persecutor (al llamar "yerno" al moro fugitivo) propia ya de la escena épica.

      Otras contribuciones procedentes de corresponsales varios siguieron incrementando, en 1928 y 1929 y en los primeros años 30, los fondos del Archivo. Alejo Hernández, desde San Esteban de Pravia (Asturias), envió el 22 de Agosto de 1929 una versión del villancico glosado de La dama y el pastor, recalcando:

    "Esta composición se copió para Don Ramón Menéndez Pidal en la Romería de Ranón (16 de Agosto 1929), lugar próximo a San Juan de la Arena (Soto del Barco), Asturias. La re­cogió Alejo Hernández de labios de un joven juglar que la cantaba admirablemente acompa­ñado de un violín de ciego y llevando él el compás sobre un bombo. No quiso decir de dón­de procedía. La música, muy dulce, parecía castellana, pero el chico cantaba gran parte de su extenso repertorio en gallego"129.

Mayor interés tiene otro texto hallado por Alejo Hernández en Lumbrales (Salamanca), que re­mitió al Archivo en forma impresa como parte de un artículo periodístico ("De nuestro ro­mancero") publicado en "El Heraldo de Madrid", 20-1-1930, pp. 8-9: se trata de la única ver­sión octosilábica recogida del curiosísimo romance El caballo robado, que en la tradición sefardí de Marruecos y en la catalana se conserva en hexasílabos:

En los palacios del rey    faltara el mejor caballo.
El rey le pregunta al conde:     - ¿Eres tú el que lo has robado?
— ¡Ni robo caballerías,     ni aguanto tales agravios! —
El rey lo mandó prender,     tres cadenas va arrastrando:
una le traba las piernas     y las otras dos las manos.
(................................         .................................)
—Carpintero, carpintero,     di ¿por qué repicas tanto?
— Estoy haciendo la horca    para un conde ajusticiado.
— Hazla bien alta y derecha,     que yo soy el sentenciado
y no quiero que los perros     me coman por los zancajos. 130

      Quizá gracias a gestiones del matrimonio Catalán/Menéndez Pidal, en 1930,  Orosia Usieto recogió algunos romances en Huesca (Esposa, Asa), y Antonio Margelí, beneficiado-tenor de la Catedral de Madrid, remitió una curiosa colección procedente de varios pueblos de la provincia de Teruel próximos a la frontera entre el catalán y el castellano-aragonés, en el partido judicial de Valderoures (La Codoñera, Torrecilla, La Fresneda, etc.) y de Zurita (Castellón), que consti­tuyen la más importante muestra de la tradición de un área que hoy sigue siendo mal conoci­da131. No me ha sido posible fechar otra contribución aragonesa que, a pesar de presentar los textos en forma incompleta132, no deja de tener gran interés. Se debe a Lucía Dueso, maestra de Plan (Huesca), quien entregó a Jimena Menéndez Pidal unos apuntes de campo133 en que se ano­taban versiones alto-aragonesas de romances en su mayoría muy raros. Destaca entre ellos el del Ardid de la Condesa de Castilla para liberar a su marido (é.o), ya que sólo había sido recogido una vez por Manuel Manrique de Lara en Ansó en el año 1918134:

— Vístete los mis vestidos,     cálzate los mis calzados,
entre duques y marqueses     que seas muy bien hablado;
allá para en la muralla    encontrarás el caballo (...);

pero son también notables las versiones de Doña Isabel de Liar, de Gaiferos y Calvan135, de Con­de Claros (tres, con diversos comienzos136), de Adriana y la sierpe (dos, con comienzos distin­tos137), de La noble porquera, de La infantina, de Silvana (dos versiones), e incluso de El conde Niño, ya que lleva incorporados los motivos centrales de La enamorada de un muerto:

— Escúchame, dama hermosa,     si me quieres escuchar,
veinticinco heridas tengo,     la que menos es mortal.—
Baja la dama y lo cose     con aguja de bordar,
lo peinaba y lo calzaba    como si hubiera de andar,
le lavaba la boquita    con agua clara de azar
para que no oliera a muerto     [cuando lo fuese a besar]138.

El hecho de que Jimena Menéndez Pidal copiara en limpio los apuntes y que no se incorpora­ran nunca a las carpetas del Archivo hace pensar que esos papeles puedan haber llegado a sus manos en un tiempo en que la Guerra Civil iba a mantenerla o la mantenía aislada de todo con­tacto con el Archivo139.

      En 1931 Tomás Navarro Tomás envió versiones de Arenas de San Pedro, y en 1932 Luis Santullano contribuyó con alguna versión de Navalcán (Toledo). Tamayo y Francisco continuó remitiendo textos andaluces de Almería (1928-1931) y también alguno de Sevilla (1933); por su parte, Aurelio de Llano continuó sus envíos de textos asturianos en 1933, aunque ya no muy numerosos140. Dos profesoras del Instituto Escuela, María Luisa Sánchez Robledo (en 1934) y Felisa de las Cuevas (antes de 1936), recogieron algunas versiones en Mazueco de la Ribera (Salamanca), Barajas de la Sierra (Ávila) y Camporreal (Madrid)141 y en Páramo del Sil y en Castroañe (León)142, respectivamente, y otra, María Cruz Rubio, obtuvo de la maestra de Viniegra de Abajo textos de Villoslada de Cameros (Logroño). En 1936, un estudiante de la Universidad de Salamanca, Manuel Muñoz Cortés, por indicación de Manuel García Blanco, puso en conocimiento de Menéndez Pidal dos versiones extremeñas de Gerineldo y otras siete de Gerineldo continuado con La condesita143 y, asimismo, algunos romances por él recogidos en Doñinos y Tejares (Salamanca)144.

      A Manuel García Blanco, antiguo discípulo común de Miguel de Unamuno y de Ramón Menéndez Pidal, se debe también, por otra parte, la llegada al Archivo, en 1934, durante el breve período en que fue Catedrático de la Universidad de La Laguna antes de pasar a la Uni­versidad de Salamanca, de un conjunto, no muy numeroso, pero sí muy novedoso, de versio­nes de romances cantados en Tenerife (Canarias), que fue logrando reunir con la ayuda de va­rios colectores isleños, especialmente Francisco García Fajardo (bibliotecario de la Universidad) y los hermanos Leopoldo y Ramón de la Rosa145. Gracias a esta colección co­menzó a saberse que el Romancero del Archipiélago canario constituía una rama de la tradición pan-hispánica con un repertorio muy particular y valioso de romances viejos. Una loca­lidad como La Caleta de Interián (Los Silos, Tenerife) podía atesorar romances tan notables como el de París y Elena:

¿De dónde es ese caballero     tan humilde y cortesano
con su rodilla en el suelo    y su sombrero en la mano?
— Yo soy Parisio, señora,     Parisio el enamorado,
por la tierra soy ladrón,     por el mar un gran corsario
y tengo siete navios,     todos siete a mi mandato;
en el más chiquito de ellos     tengo un manzano plantado
que echa manzanitas de oro     tres navidades al año (...),

y el de El conde Grifos Lombardo, con los episodios del sueño traicioneramente promovido por la mujer del sobrino del forzador de la doncella peregrina a Santiago, cuando éste está siendo conducido al patíbulo y reclama su ayuda:

—Sobrino mío don Golfo,     ¡cuánto me hubieras costado!
y, si de esta me valieras,     lo diera por bien empleado.
Anillo de sueño tienes,     tu contraria te lo ha echado,

el del juramento de venganza del sobrino al pie de la horca, al hallar a su tío vilmente ahorcado:

— Los pies le beso, mi tío,     porque la mano no alcanzo,
que quien le besa los pies     mejor le besa la mano

y el de la propuesta del rey de hacer las paces:

También iba por el rey    si no dice: -Aspado, aspacio, aspacio,
señor don Golfo,     que sernos primos hermanos.
Los muertos queden con Dios,     y los vivos paz tengamos.—

      De América llegaban asimismo nuevas versiones. De 1932 son las que en la República Do­minicana recogió Pedro Henríquez Ureña (en la provincia de Azúa) y remitió a Menéndez Pi­dal146. El 10 de Marzo de 1935 Amado Alonso, desde Buenos Aires, escribía a Menéndez Pidal:

    "¿Recibió V. unos romances sanluiseños que le mandé? Si no, dígamelo y le enviaré nue­va copia. El incansable Carrizo me ha prometido un buen lote de romances jujeños para V. Acaba de publicar otro tomazo, Cancionero popular de Salta, que ya se lo ha enviado (...). Dicte V., D. Ramón, unas palabras amables para el gordo Carrizo (155kg.). Es un colector que confunde lo tradicional arraigado con lo oral de moda y que se impresiona sobre todo con las glosas romanticonas de los médicos, curas, secretarios y maestros rurales. Pero, aun­que desquiciados de sentido por él, denuncian un curioso estado de cultura rural poética du­rante el siglo XIX (...)"

       E, incluso, el Secretario de la Academia Filipina, Jaime C. de Veyra recordó para Menéndez Pidal en 1932 una versión de Las señas del marido (é) que recitaba en su niñez Norberto Romuáldez, magistrado del Tribunal Supremo de Manila.

      En cuanto a la tradición judeo-española, el Archivo Menéndez Pidal se enriqueció en esos años con varias colecciones nuevas que, si bien no competían en número de textos con las an­teriores exploraciones de Manrique de Lara, sí tenían cada una de ellas un interés particular. De 1930 es el envío de la colección de Enima Adatto, con versiones judeo-españolas todas ellas pro­cedentes de Salónica147. En 1934, el polígrafo cubano José María Chacón y Calvo remitió un conjunto de romances recogidos en Arcila. Mucho tiempo después, el propio Chacón recorda­rá aquella experiencia recolectora comentando148:

    "En Arcila [«la interesante ciudad marroquí de la zona española»] encontré tres genera­ciones fieles al romance. Un amigo sefardita muy orgulloso de su vieja ascendencia hispana me invitó a ir a su casa al contarle que un rabino erudito me había desengañado de encontrar por allí romances tradicionales: «Esas canciones que usted dice se cantan en mi casa». Y pri­mero su hijita, niña de pocos años, luego su madre política, fueron diciéndome, con una to­nada muy sencilla, romances que eran indubitablemente viejos".

      En 1935, María Sánchez Arbós, que había trabajado como auxiliar de Menéndez Pidal en el Centro de Estudios Históricos, proporcionó otra colección de Casablanca. Estas dos coleccio­nes procedían de dos comunidades sefardíes de Marruecos cuya tradición no estaba explorada. También en este período (el 20 de Junio de 1934) entró en el Archivo, por entrega de Félix de Llanos y Torriglia, otro conjunto de textos marroquíes: la notable colección de romances de Tetuán que había recogido a comienzos de siglo (1905-1906) su cuñado Eugenio Silvela, con­sistente en un total de 54 composiciones, en su mayoría romances149.

      Especialmente conmovedor es el envío, el 24 de Junio de 1934, por A. Rubió i Lluch, desde Barcelona, de una pequeña colección de romances catalanes cuando no podía ya escribir de su puño y letra por el "desdichado estado" de su vista:

    "Tengo una cocinera catalana, hija del ama que crió a Jorge, natural del pueblo de [Torre de] Tamurcia (provincia de Lérida, partido de Tremp, comarca de Ribagorza) rayano en la frontera de Aragón a 960 mts. alt. con un vecindario que no llega a un centenar de almas. La casa solariega de mi actual cocinera María Cors y Palacín es un rico nido de canciones catalanas y de tradiciones populares. La madre de María Cors y su abuela, poseían un teso­ro riquísimo de canciones catalanas, pero luego yo he observado que en ese tesoro se en­cuentran también y se encontraban quizás todavía en mayor cantidad, un crecido número de romances castellanos. Hasta ahora llevo tomados de viva voz, los que le remito en las ad­juntas copias"150.

Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001)

NOTAS

119  En la lámina 28 del Romancero general de León (1991) se reproduce una foto de la entrevista perio­dística de Torner.

120  Los "Gastos realizados hasta el 29-2-1932" in­cluyen en este concepto 607 pts. con 85 cts.

121 Véase Romancero general de León (1991), p. LII.

122 Se conservan dos mapas hechos por Torner. En cada uno de ellos se precisan los lugares visitados y aquellos de que proceden las versiones recogidas. El de Extremadura fue publicado como lámina (frente a la p. 41), en el RTLH, VIII,  Madrid, 1976.

123  Descrita en el correspondiente mapa.

124  Según se ve, claramente, en el mapa diseñado entonces por Torner.

125  Los lugares donde obtuvo romances figuran en un mapa de mano de Bal. En RTLH, XI (1977-1978), frente a la p. 16, puede verse un original de Bal anotado en Madroñera (Cáceres).

126 Véanse, en la p. 557 de la Junta para Ampliación de Estudios, Memoria correspondiente a los cursos 1933 y 1934, Madrid, 1935, las cuentas presentadas en relación con este "Donativo". Los gastos reseñados (por valor de 3.926,80 pts.) en 1933 son los de las "Ex­cursiones realizadas por los señores Marazuela, Espi­nosa, Rodríguez Castellano, Sanchís Guarner y Ote­ro y material folclórico".

127 Sobre la colección de Agapito Marazuela del Ar­chivo Menéndez Pidal véase R. Calvo, Romancero ge­neral de Segovia (1993), pp. xxxvi-xxxviii, donde se da cuenta de las versiones segovianas (veinticinco versiones); buena parte de los textos que recogió Ma­razuela proceden de lugares de la provincia de Avila, aunque ese hecho no queda claro en sus publicacio­nes.

128  Pero sus versiones no llegaron a ser distribuidas por las carpetas antes de la Guerra Civil. Andado el tiempo (1953), Aníbal Otero le recordaría a Menén­dez Pidal: "Antes de la guerra le envié una colección de romances recogidos en Zamora y Orense que no sé si llegó a su poder porque Vd. no me acusó recibo (...). Si no la tiene Vd., dígamelo, porque la colección es importante (...)". La colección de 1933 incluía también algunos textos de la Sierra de El Courel (Lugo). En O Bolo logró además textos de Oriente, Cuba, de boca de Flora Cid, de 34 años. Otero guar­dó también copia de esta colección en un bloc de no­tas (13’5 x 10’5 cms.), que describe A. Requeixo, en la p. 56 del artículo arriba citado (n. 62).

129 En RTLH, X (1977-1978) se reproduce en lá­mina, entre las pp. 216 y 217, la carta-versión.

130  Véase sobre este romance el CGR, vol. I, cap. 1.4.6 (pp. 51-53) y II.2.1 (pp. 82-83).

131  Sospecho, aunque no tengo pruebas documen­tales, que estas contribuciones aragonesas (y otras de 1930 o sin fecha) se relacionan con gestiones de la fa­milia Catalán.

132 Sólo se anotan los comienzos, más o menos am­plios, y algunos motivos o versos sueltos, como para que fueran identificados antes de recogerlos de forma plena.

133  Se trata de dos conjuntos, copiados en papeles diferentes pero con abreviaturas similares. En uno de ellos Jimena Menéndez Pidal anotó su origen.

134 Esta versión "única" fue publicada en RTLH, II (1963), p. 36.

135  Con "Vamonos, tío del alma,     a París esa ciu­dad" y con el motivo de A las armas, mariscote "En­tran por Fuenterrabía,     entran por San Sebastián".

136 En uno de ellos se conserva bien la conversación entre el Conde y el Emperador mientras se pasean comentando "cosas que en la corte había".

137  Una se inicia diciendo:  "Paseándose está la niña     lavando su blanca cara, / por un caño mana el oro     por otro mana la plata, / por allí pasó una sierpe      y delante se le planta: / - O son estos mis pecados,    o la vida se me acaba. / -Tres años te cor­tejé,     no pude hablarte palabra / y ahora, si me lo das,     serás muy bien estimada (...)"; y la otra: "Por los ríos y corrientes   donde va el agua más clara / vi venir una señora    vestida de seda y grana, / la luna lleva a sus pies,     el sol en su blanca cara (...)".

138 Los otros romances son La mala suegra y La bas­tarda y el segador.

139 En uno de los dos bloques de apuntes (en el que no se nombra a la maestra de Plan) figuran las señas "Nueva York, 300, México, 18, D. F." ¿habrá que re­lacionarlas con el acto de copia? Observo, por otra parte, que los fragmentos parecen proceder de ver­siones de diversos lugares del Alto Aragón y, quizá, de informantes entrevistados previamente por otros encuestadores que recorrieron el Alto Aragón, ya que coinciden a menudo con versiones que poseemos.

140  Desde "Asiegu", el 7 de Agosto de 1933, Aure­lio de Llano le escribió: "El calor me hizo bajar de los Picos de Europa; las rocas despedían fuego (...). En Asiegu encontré con una buena recitadora de roman­ces; me recitó uno de la Boda estorbada; con éste son dos los que encontré en el Oriente asturiano".

141  María Goyri hizo una lista de las diez versiones recogidas por María Luisa Sánchez Robledo y las lo­calidades de donde cada una procede.

142 Sobre el valor de los textos de Manuela "la Romancera", véase D. Catalán, Romancero General de León, tomo I (Madrid, 1991 y 19), p. LII.

143 Muñoz decía a Menéndez Pidal en 1936 (sin fe­cha): "Por indicación de D. Manuel García Blanco, profesor de la Facultad de Letras de Salamanca de la que soy alumno y de D. Antonio Rodríguez Moñino, me permito escribirle (...). Estoy recogiendo versio­nes de romances, que una vez ordenadas, serán pu­blicadas en este Centro [de Estudios Extremeños de Badajoz]" y se extrañaba que sus diez versiones de Gerineldo tuvieran el juramento por la Virgen de la Estrella, visto que en los mapas pidalinos de "Sobre geografía folklórica" la provincia de Badajoz no esta­ba incluida en el área de esa variante. Muñoz publi­có, en efecto, su pequeña colección, pero al concluir la Guerra Civil: "Versiones extremeñas de romances tradicionales", Revista del Centro de Estudios Extreme­ños, XIII (1939), 101-106.

144  Cuyo envío anunciaba a Menéndez Pidal en otra carta de 1936, igualmente sin fecha, en que le agradecía la oferta de una beca del Centro de Estu­dios Históricos.

145 Sobre la labor de Manuel García Blanco y la in­corporación de estas colecciones canarias al Archivo Menéndez Pidal, véase D. Catalán, La flor de la marañuela, I (1969 y 2a ed. 1986), cap. IV de las "No­tas históricas" que encabezan la edición. Los textos recogidos se publican en la "Primera flor" de ese ro­mancero.

146 En RTLH, VI (1975), en lámina situada entre las pp. 232 y 233, se reproduce fotográficamente una de las versiones enviadas.

147  Fueron inventariadas por S. G. Armistead, El romancero judeo-español (1978), III, pp. 145-146.

148 En uno de los artículos periodísticos de la serie "Hechos y comentarios" dedicado al Romancero que publicó en el "Diario de la Marina": en el incluido el 18 de Agosto de 1954.

149  Sobre estas colecciones sefardíes, cfr. S. G. Armistead, El Romancero judeo-español (1978), III, pp. 146 (n° 237), 147-150 (nº. 242-263), 83 (n° 17). En el Archivo se conserva la carta de Llanos y Torri­glia (con membrete del Banco Hipotecario de Espa­ña), que acompañaba al envío de los romances de Silvela y una lista de los temas que contenía la co­lección de mano de María Goyri.

150 Rubió anticipa a Menéndez Pidal que "los te­mas de estos romances son por V. archiconocidos, v. gr. La mala suegra-, etc." y le informa "He procurado conservar las adulteraciones de la lengua castellana naturales en un país de lengua catalana". Con an­terioridad a este envío, en otra carta de Julio de 1933, Rubió había escrito a Menéndez Pidal: "Dejé sin contestar su anterior con la esperanza de enviarle una nueva remesa de Romances castellanos, mas la curio­sa fuente folklórica regresó a su abrupto pueblo de Tamurcia y se me hace ya imposible explotarla".

LÁMINAS

Mapa sobre la encuesta de E. M. Torner en Huelva y Badajoz, 1930.

Mapas sobre la encuesta de E. M. Torner en Toledo y Ciu­dad Real, 1930 y la de J. Bal en Cáceres, 1931.

Ramón Menéndez Pidal y su nieto Diego Catalán:

SUMARIO:

I
PRESENTACIÓN: EL ROMANCERO Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL

* EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO

*1. LOS FONDOS DEL S. XIX

* 2. DESCUBRIMIENTO DE LA TRADICIÓN ORAL CASTELLANA EN 1900

* 3. LOS PRIMEROS PASOS EN LA COMPILACIÓN DE UN ROMANCERO ORAL PAN-HISPÁNICO

* 4. EN BUSCA DE ROMANCES FUERA DE LA PENÍNSULA: EN CANARIAS Y EN LAS COMUNIDADES SEFARDÍES, 1904

* 5. "A POR PAN Y A VER AL DUQUE": PRIMER VIAJE A AMÉRICA, 1905-1906

* 6. EL FONÓGRAFO DE CILINDROS DE CERA VIAJA EN BUSCA DE MELODÍAS, 1905-1906

* 7. LA MÚSICA Y LA DANZA COMO PARTE DEL ROMANCERO, 1905

* 8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908

* 9. MENÉNDEZ PIDAL HACE INVENTARIO: LAS PRIMERAS MIL QUINIENTAS VERSIONES DEL ARCHIVO Y LAS CONFERENCIAS EN LA COLUMBIA UNIVERSITY DE NUEVA YORK EN 1909

* III EL ROMANCERO HISPÁNICO BAJO LOS AUSPICIOS DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS

* 1. LA CREACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y EL ROMANCERO DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 2. LOS DIALECTÓLOGOS Y EL ROMANCERO ORAL: 1910-1912

* 3. MANRIQUE DE LARA COLECTA EN ORIENTE EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1911-1912

* 4. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO ANTERIORES A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1909-1913

* 5. EL ROMANCERO HISPÁNICO DE AMÉRICA DEL NORTE, 1913

* 6. LOS PLIEGOS SUELTOS DE PRAGA LLEGAN AL ARCHIVO, 1913-1914

* 7. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE A AMÉRICA, PERO DEJA DE LADO EL ROMANCERO, 1914

* 8. LAS GRANDES ENCUESTAS REGIONALES DE JOSEFINA SELA Y DE EDUARDO M. TORNER, 1914-1920

* 9. MANRIQUE DE LARA, EL ROMANCERO DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS Y DE LA PENÍNSULA Y LA MÚSICA DE LOS VIHUELISTAS, 1915-1922

* 10. POESÍA POPULAR Y ROMANCERO, 1914-1918

* 11. LA GEOGRAFÍA FOLKLÓRICA Y LA EXPLORACIÓN DE REGIONES HASTA EL MOMENTO POCO ENCUESTADAS, 1920

* 12. AURELIO DE LLANO Y EL CONOCIMIENTO DEL ROMANCERO ASTURIANO, 1919-1925

* 13. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO DE COMIENZOS DE LOS AÑOS 20

* 14. LA TERCERA PARTE DE LA SILVA, PERDIDA, 1921

* 15. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, EN EL OLIVAR DE CHAMARTÍN DE LA ROSA, 1925

* 16. SIGUE LA ACTIVIDAD RECOLECTORA, 1926-1927

* 17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928

* 18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928

* IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30

* 1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE

* 2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS

* 3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931

* 4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933

* 5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN

* 6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936

* 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930

* 8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936

* V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL

* 1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO

* 2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO

* 3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS

* 4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE

* 5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES

* 6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO

* 7. EL ROMANCERO Y LA HISTORIA DE LA LENGUA DE MENÉNDEZ PIDAL VIAJAN COMO PARTE DEL TESORO CULTURAL DE ESPAÑA

* VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA

* 1. DEPURACIÓN DE MENÉNDEZ PIDAL. FIN DE SUS PROYECTOS CON UNA PROYECCIÓN NACIONAL, 1939-1941

* 2. EL ROMANCERO DORMITA EN SUS CAJONES, 1939-1945

* 3. UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROMANCISTAS TOMA EL RELEVO, 1945-1946

* 4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950

* 5. LA CARTOGRAFÍA ROMANCÍSTICA Y LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN EN LA SERRANÍA DE CUENCA, EN LAS BALEARES, EN SORIA, EN SEGOVIA, EN ÁVILA, EN LA MESETA MANCHEGA, EN ALISTE Y EN MARRUECOS, 1947-1948

* 6. ÉXITO EN LA TRADICIÓN ORAL DE ALGUNAS VERSIONES FACTICIAS DE LA FLOR NUEVA

* 7. HACIA UNA RECUPERACIÓN DEL ROMANCERO PORTUGUÉS, 1948

* 8. NUEVAS ENCUESTAS: LIÉBANA Y POLACIONES; LA SIERRA DE BÉJAR Y PLASENCIA; SANABRIA. LLEGAN OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO. 1948-1949

* 9. FIN DEL SEMINARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS. FINAL DE LAS ENCUESTAS Y PUBLICACIÓN DIFERIDA DE LOS TRABAJOS SOBRE EL ROMANCERO, 1950-1954

* 10. ACTIVIDAD RECOLECTORA EN LA AMÉRICA HISPANA. SU REPERCUSIÓN EN EL "ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL", 1948-1952

* 11. REPERCUSIONES DE LAS PUBLICACIONES SOBRE EL ROMANCERO EN LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN ORAL, 1953-1954

* 12. HACIA UNA EDICIÓN INTEGRAL DE LAS FUENTES IMPRESAS DEL ROMANCERO DEL S. XVI

* VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO  RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 1. EL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL, 1954

* 2. LOS PRIMEROS DIFÍCILES AÑOS DEL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" Y EL ROMANCERO, 1954-1959

* 3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50

* 4. GRAN RECOLECCIÓN DE ROMANCES EN LAS ISLAS CANARIAS, 1952-1957

* 5. EL ROMANCERO TRADICIONAL, CUESTIONADO, 1959-1962

* 6. ÚLTIMAS CONTRIBUCIONES DE MENÉNDEZ PlDAL AL ROMANCERO, 1959-1965

* 7. MENÉNDEZ PIDAL EN ISRAEL Y EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1964

* 8. EL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL Y EL FUTURO DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1963-1966

* 9. REACTIVACIÓN DE LA LABOR EDITORIAL DEL ROMANCERO, 1966

* 10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968

* VIII EL ARCHIVO DEL ROMANCERO RENACE COMO PATRIMONIO CULTURAL DE INTERÉS MUNDIAL

* 1. NON OMNIS MORIAR, 1969

* 2. BELLAS PALABRAS Y NEGRAS REALIDADES, 1969-1970

* 3. ACTIVIDADES DE LA CÁTEDRA-SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL. CATALOGACIÓN DE LOS FONDOS SEFARDÍES DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO. LOS FONDOS PATXOT SE HACEN INACCESIBLES. 1969-1971

* 4. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA CONEXIÓN AMERICANA, NUEVAS PERSPECTIVAS, 1971-1975

* 5. EL ROMANCERO ¿AÚN VIVE?, 1973-1975

* 6. CRECER, PARA NO MORIR, 1976-1981

* 7. EL ROMANCERO AÚN VIVE. VOCES NUEVAS DE LA TRADICIÓN ORAL, 1977-1978

* 8. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL ROMANCERO. UNA NUEVA EMPRESA COLECTIVA, 1977-1984

* 9. LAS GRANDES ENCUESTAS COLECTIVAS DEL PROYECTO DEAPHR, 1980-1984

* 10. LAS TRADICIONES ORALES LEONESAS Y EL ROMANCERO EN LEÓN A FINALES DEL S. XX, 1984-1988

* 11. FIN DE ETAPA. DISPERSIÓN DEL EQUIPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO DEAPHR. LA FUNDACIÓN RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL Y EL CAPITAL PRIVADO INAUGURAN UNA ÉPOCA NUEVA. 1984-1989

* 12. LOS ARCHIVOS DEL ROMANCERO NUEVAMENTE EN EL FOCO. LOS LABORATORIOS HUMANÍSTICOS INSTALADOS EN EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL, 1988-1998

* 13. EL ROMANCERO ANTE EL CENTENARIO DEL ’98

* EPÍLOGO

* 1.- EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL DINAMITADO

* 2.- EL ARCHIVO DEL ROMANCERO ANTE LA REESTRUCTURACIÓN DE LA FUNDACIÓN MENÉNDEZ PIDAL Y DEL CENTRO SITO EN CHAMARTÍN

* 3.- LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA INVESTIGACIÓN

* 4.- DESPEDIDA

Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN.



5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN. IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30. 

      Durante el verano de 1930, Ramón Menéndez Pidal y María Goyri, en compañía de su hijo menor Gonzalo83, viajan por Asturias y Cantabria con el propósito de presenciar (o volver a pre­senciar) los bailes regionales o locales relacionados con el Romancero ("los bailes romanceados"). Sin duda, las aficiones fotográficas de Gonzalo influyen en la incorporación de documentación gráfica al proyecto de Epopeya y Romancero, ya que, en estas jornadas, no se conforman con "des­cribir" los bailes, sino que, a la vez, los filman84. Desde luego, los viajeros no asisten a unos actos folklóricos espontáneos, sino a unos bailes que se organizan con ocasión de la visita del ilustre Pre­sidente de la Academia Española y atraen a la prensa regional85 y hasta a las autoridades locales.

      Antes de que Menéndez Pidal emprendiera el viaje, Eduardo M. Torner se había puesto en contacto con Aurelio de Llano para el mejor éxito de la excursión:

    "Acaba de estar conmigo Torner, quien me dijo que traía para mí y que la perdió una car­ta de Vd. referente a la danza prima. Excuso decir a V. con cuánto gusto me pongo a su dis­posición. Espero me diga su programa (...). La danza de graves pasos, vistiendo los danzantes el traje típico del país, no se baila ahora; pero se puede organizar una danza con toda clase de trajes corrientes (...) ¿Quiere V. una danza formada por muchas personas? Tiene que ser eje­cutada en domingo (...) ¡Aquellas danzas que yo he visto, las mujeres con dengue y los mo­zos armados de palo, ya no se usan! (...). El corri-corri (...), el pericote, se organizan en 24 ho­ras porque están en uso",

escribe Aurelio de Llano, desde Oviedo a Madrid, a Menéndez Pidal el 21 de Julio de 1930; y el 26 de Julio le comunica:

    "Recibí su carta; hace días que estoy en movimiento para organizar la danza... Estuve con Torner (quien está ensayando la fiesta o día del romance para San Mateo), y hablamos de ir a organizarla a Mieres (...). La de doble rueda no es tradicional, es o fue obligada por los cu­ras de algunas parroquias para evitar que danzasen juntos mozas y mozos; pero en cuanto el cura daba la vuelta, se enlazaban por los dedos y ¡a danzar todos juntos!".

      Sin embargo, la gira de Menéndez Pidal comenzó por Cantabria86. En Ruiloba le esperaba un baile a lo llano, que el médico Prudencio Fernández Regatillo organizó en honor suyo y del doctor Ángel Gutiérrez, el ilustre montañés emigrado a Buenos Aires, mecenas del Atlas lin­güístico y del Romancero que Menéndez Pidal estaba preparando87. María Goyri, con algunas adiciones y correcciones de Ramón Menéndez Pidal (que destaco entre corchetes) describió así el espectáculo en un apunte manuscrito:

    "31 de julio de 1930. Desde Santander a Ruiloba. El pueblo nos recibe en fiesta; todos es­tán en la plaza. Los danzadores con sendas varas adornadas de colores, simbolizando las lan­zas, forman con ellos túnel para que pasemos por debajo a entrar en el Ayuntamiento. Allí nos entregan copias del romance que cantarán.

    Vamos a la plaza, pequeña, tal como es el pueblo. Los danzantes van con camisa y pantalón blancos, ceñidos con fajas de colores. Las mozas llevan largos y amplios refajos de paño, unos granate, otros morados, adornados con franjas de terciopelo del mismo color, camisas blancas, y corpiños. Seis mozas [puestas en fila] tocan el pandero, zarandeándolo con golpes que dan en el aro con la mano derecha, [y comienzan el canto del primer verso de 16 sílabas]. Las otras mo­zas andan dispersas y los mozos forman grupo. Uno de estos [mozos] se destaca, repica las cas­tañuelas y bailando se dirige a una moza, [al llegar] ante la cual hace una [profunda inclinación del cuerpo], ella le desdeña y él se retira bailando siempre de cara a ella; pero no se da por ven­cido, sino que vuelve una segunda vez sin lograr su propósito, y una tercera, esforzándose pro­gresivamente en los saltos y trenzados. [Al acabar esta tercera reverencia, obtiene un gesto de aceptación] de la moza, la cual sale bailando majestuosamente con movimiento reposado de los brazos que lleva casi caídos. El refajo campanea lentamente; a veces parece que la moza esquiva al mozo y casi de espaldas le mira de soslayo, mientras que él repiquetea y baila sin descanso sin perderla un momento de vista. Mientras esta pareja baila al rededor de la plaza, otro mozo ha conquistado a otra moza y así se continúa hasta que ya todos están en la danza. Van luego [re­tirándose a descansar al lado de las cantadoras en el orden que empezaron]; el mozo hace reve­rencia a la moza, a la que ella contesta con un gracioso movimiento de las manos y la cabeza.

    Todo el tiempo que dura la danza las mozas de los panderos siguen tocando y cantan el ro­mance del Conde Sol: Dos versos [de 8 sílabas], ligera pausa, durante la que inclinan hacia adelante los panderos; repican estos igual tiempo que el que tardaron en cantar, y vuelve a en­tonar otros dos versos"88.

      El pueblo de Ruiloba "porque es danzante más que futbolero" —como diría en un "soneto", escrito para esa ocasión, el Secretario del Juzgado89— había recobrado en 1919 la danza, des­pués de prolongado olvido90, y en aquel año de 1930 se sentía orgulloso del éxito que con ella había alcanzado en "El Pueblo Español", de la Exposición de Barcelona de 1929-1930. A la fies­ta del 31 de Julio de 1930 acudió incluso el Gobernador de la Provincia, Juan Díaz Caneja91, y el espectáculo dio lugar a que el periódico gráfico, de difusión nacional, "Estampa" dedicara al Baile a lo llano un extenso reportaje (9-IX-1930), muy bien ilustrado92.

      Desde Santander, la familia Menéndez Pidal se trasladó a Ribadesella93, a casa de su sobrina María Fuentes, y de allí fueron a Oviedo, donde se reunieron con Eduardo Martínez Torner y Aurelio de Llano Roza de Ampudia para ir a Mieres (Asturias). El Domingo 3 de Agosto94, Víc­tor M. Treller, presidente del Orfeón, les tenía dispuesto, en el patio del grupo escolar "Aniceto Sela", "un rato de danza prima".

      Como en un artículo periodístico, publicado el 13 de Setiembre en "La Esfera", explicaría el propio Menéndez Pidal,

    "Ya no danzan los hombres de Mieres, como hace años, llevando terciado al brazo aque­llos nudosos garrotes que entusiasmaban a Caunedo, el autor del Álbum asturiano, creyéndo­los reminiscencia de la lanza... El gran corro gira despacioso... El canto de Mieres lleva aire meditativo, sentimental. Los danzantes dan un paso hacia el interior del círculo, a la vez que tienden adelante los brazos enlazados por las manos, y el corro se estrecha; luego dan un paso atrás, al par que dejan caer los brazos y la circunferencia se ensancha; después dan un paso al costado, y la rueda gira un poco alrededor de su eje...

¡Ay!, que su amante la espera,
¡ay!, que su amante la aguarda
al pie de la fuente fría,
al pie de la fuente clara...

Y al ritmo lento, el gran círculo de los cien cantores se dilata y se contrae..."95.

En aquella ocasión, según comentario de María Goyri escrito un día después,

    "La bailaron 45 parejas formando un gran corro. Resulta como baile un poco soso; pero muy solemne. La cantaron muy bien porque tienen formado un orfeón, todo de gente que no sabe música; la mayor parte obreros de las minas"96.

      Menéndez Pidal volvió con sus familiares al Oriente de Asturias, siempre acompañado por Aurelio de Llano Roza de Ampudia. Desde Linares (Ribadesella), se acercó con su familia y amigos a Llanes97, "que es un pueblo que tiene gusto en conservar la tradición, aunque reno­vándola"98, y de allí fueron a Pancar, donde le habían organizado una verdadera romería, "en la que se bailaron el pericote, la danza prima, las giraldillas y se cantó asturianadas"99. En Pan­car, Menéndez Pidal, "que recorre en peregrinación artística nuestra provincia para coleccio­nar datos sobre canciones y bailes populares para su Romancero’, tuvo ocasión de tomar no­tas sobre el pericote:

    "que bailaron las guapas rapazas Ramona Sobrino, Felicidad Pérez, María Luisa y Josefina Sotres con Juan y Ramón Noriega; tocaron el pandero y el tambor, a la vez que cantaban a la antigua usanza, María Haces y Margarita Iglesia",

según nos informa un reportero local100. "El baile lo encargó Guillermo [Galmés] a parejas profesionales; lo bailaron junto a un molino en un sitio muy agradable"101. El organizador del espectáculo fue Fernando Carrera, que ya había sido también, años atrás (1914) el organiza­dor, en Nueva, de otro pericote, para Juan Menéndez Pidal102. Según la reseña periodística, el baile fue acompañado del canto del romance de Espinela, esto es, de un romance de pliego de cordel.

      El 15 de Agosto, Ramón Menéndez Pidal y su hijo Gonzalo, como fotógrafo, llevados por Guillermo Galmés, fueron a Cabrales, donde les esperaba Aurelio de Llano "para hacer una as­censión a algún pico". La excursión a los Picos "fue pasada por agua, pero vieron la danza del Corricorri que les organizó Aurelio de Llano"103. En efecto, en Arenas104

    "se trasladaron a la plaza de San Juan, donde se formó la tradicional Danza del baile de corri-corri, que fue cantada por las hermanas Sierra".

Durante el baile, "el notable académico, atento al canto y movimientos, recogía apuntes para la composición del romancero que muy en breve piensa editar. Su hijo Gonzalo impresionó una película", observaba un periodista105.

    "El Corri-corri (anotó entonces Menéndez Pidal) sólo lo conserva este pueblecito de Are­nas de Cabrales. No se baila en Poo, ni en Arangas, etc., vecinos. Se conserva en Arenas por especial empeño de un vecino culto de allí.
 
   Corri-corri de Arenas de Cabrales.
Personajes de la danza: 6 bailadoras con traje asturiano, llevan en cada mano un ramo de laurel, no castañetean, ni levantan los brazos, siempre los llevan caídos. Tres bailadoras y cantadoras, una al tambor y dos al pandero. Un hombre, lla­mado el bailín, con traje asturiano, que está desusado totalmente fuera de este baile.

    Primero el bailín baila frente a las 6 bailadoras; luego ellas se ponen en fila y andan a paso menudo y rítmico; el bailín baila a su lado y se pone detrás de ellas. Luego la fila cambia y la que iba en cabeza queda la última. No tiene más mudanzas, sumamente estático, sencillo. Las mujeres levantan las manos que llevan el ramo de laurel, el hombre no varía figuras siempre con sus brazos a la altura de la cabeza".

      Los romances que cantaban en el baile eran narraciones del Romancero vulgar, procedentes de los pliegos de cordel106, tanto religiosos107 como profanos108.

      Gonzalo, el novel reportero fotográfico privado de Ramón Menéndez Pidal, no parece haber satisfecho, en aquella ocasión, a su padre, quien comentará:

    "Las fotos de los bailes, medianejas, a juzgar por la película. Aún no hay pruebas. Veremos la cinta cinematográfica que dio Gonzalo a revelar: espera salga con más luz, por el buen ob­jetivo de la máquina"109.

      Durante el invierno de aquel año, aún asistió Menéndez Pidal, acompañado de otros miem­bros de su familia, a otro "baile romanceado", pero lejos el Norte de España, en tierras de Ávila, baile que él ya conocía desde 1905:

    "En diciembre de 1930 —recuerda Menéndez Pidal en su Romancero hispánico— pasé rá­pidamente en coche otra vez" por Las Navas del Marqués, "me detuve sólo un par de horas, presencié de nuevo el baile (...) de los vecinos allí casualmente reunidos"; pero "esta vez de 1930 el canto del baile lo hacía una mujer, en todo se veía menos solemnidad, menos técni­ca que cuando cantaba un hombre".110

En apuntes manuscritos tomados entonces volvió a hacer una descripción de lo presenciado:

    "Baile de tres.
    En 7 Dic[iembre] 1930 repito la visita a las Navas del Marqués (Avila partido de Cebreros). El baile continúa igual en su forma:

    Empieza a bailar una pareja mientras tocan la guitarra, la bandurria, y una mujer canta un verso de 16 sílabas repitiendo dos veces cada hemistiquio. Al cesar el canto, otra moza, que estaba aparte parada, entra en el baile, girando al rededor de la pareja que baila, mirando a esta y girando en dirección de su mano derecha o sea en sentido contrario de las manecillas del reloj; el hombre, cada vez que se acerca la bailadora 2a, se mete entre las dos mujeres, con lo cual va haciendo un trenzado entre las dos. Se inicia el canto de un nuevo verso, y enton­ces la bailadora 2a da una rápida vuelta sobre sí misma y queda frente al hombre, bailando con él, al mismo tiempo que la bailadora 1a se retira a descansar a un lado. Así alternan el bai­le de dos, mientras se canta, y el baile de tres, mientras la música suena sola. Una de las mu­jeres toca castañuelas.

    El baile es el mismo; pero hallo ahora q[ue] ninguno de los bailadores sabe el Gerineldo’, alguno recuerda Algadina; una mujer de 60 años recuerda algunos versos del Gerineldo y sabe toda la Carmela, pero un bailador dice que la tal Carmela no es del baile de tres, sobre lo cual disputan si es o no cierto.

    El baile de tres se va desusando. Antes era cosa de todos los domingos. También se baila­ba mucho en las bodas. Estas duraban tres días, de Sábado a Lunes y había baile la tarde del Domingo y la del Lunes. La novia entonces hacía «el espigo» o cuestación al acabar cada jota, cada baile de tres o cada baile que se hacía, para reunir dinero con que compraba un gorrinillo para el año. El que quería bailar un baile de tres tenía que dar a la novia, como mínimo, dos reales. En el baile de tres, como más largo y complicado se luce más el bailador; allí mues­tra su agilidad y resistencia: los cantadores aceleran el compás y el bailador no se da por can­sado aunque tiene q[ue] enjugarse el sudor con un pañuelo".

      Quizá la supuesta decadencia de la costumbre tradicional, que Menéndez Pidal notó enton­ces, era sólo debida a que, en aquella ocasión, el acto folklórico era espontáneo, ocasional, or­ganizado por un grupo de personas con ganas de bailar, según sugiere Gonzalo Menéndez Pi­dal111. Miguel Catalán no dejó de aprovechar la ocasión para sacar durante la breve estancia en Las Navas documentación fotográfica112.

      Evidentemente, la obra Epopeya y Romancero (y no solamente el "Archivo de la Palabra"113 del Centro de Estudios Históricos) se concebía como receptora y beneficiaría de esta faceta gráfica de las exploraciones romancísticas, ya que, en una factura de Kodak, S. A. del 14 de Abril de 1931 (¡el día de la proclamación de la República!), se consigna la partida "Fotografías de suje­tos y danzas para el Romancero General"114.

      La reactivación de la participación de la familia Menéndez Pidal en la recogida de romances de la tradición oral no se limitó a estos viajes de 1930 centrados en los bailes romancescos. Aquel mismo año, el matrimonio Menéndez Pidal aprovechó su estancia en Ribadesella para recoger romances de Oseja (Sajambre, León); el 2 de Agosto volvieron a entrevistar a Nemesia Díaz Piñán, de quien habían obtenido versiones cuando tenía 30 años y ahora contaba 52115. En aquella ocasión (y no en 1909 como dejó entender en el Romancero hispánico116). Ramón Menéndez Pidal, "según una mujer de 40 años que vive en Oseja" natural de Lario (ay. Valdeburón), tuvo noticia de la vieja costumbre, ya caducada ("ahora no se hacen, 1930"), de "la hila", reunión de mujeres "para hilar, hacer madeja y puntilla", en que se acostumbraba cantar romances:

     "Por ejemplo:
— Gerineldo, Gerineldo,     paje del rey más querido,
para andar entre las damas     eres algo distraído...

— Madres, las que tenéis hijas,     casadlas en vuestra tierra,
que yo, pa dos que he tenido,     la Fortuna me las lleva...

Pusiera rico coleto,     rico pantalón delante,
un sombrero de tres vientos    y una espadina arrogante,
(...............................     ...............................)
ella misma se enamora    de verse tan elegante (...)"117.

     No mucho después, el 10 de Agosto, Jimena Menéndez Pidal anotaba romances en Hoyos del Espino (Avila). Al año siguiente, en Setiembre de 1931, el día 7, María Goyri y Ramón Me­néndez Pidal, junto con Jimena Menéndez Pidal y Miguel Catalán, recogieron romances en pueblos de la vertiente norte de la Sierra de Gredos: en Hoyos del Espino y en Navacepeda de Termes (Ávila). En Hoyos, según anotó María Goyri, "cantan los romances durante la Cuares­ma ya que en esos días no pueden bailar. Los cantan formando un corro las mujeres". En Na­vacepeda, "pueblo frondoso, con muchas huertas, buena arboleda, de vasto término, pero de po­blación miserable, de gente raquítica entre la que abunda el bocio, nos recitaron algunos romances, pero no quisieron decirnos el de La bastarda del segador porque es desvergonzado". Días después (el 22-23 de Setiembre) hicieron otra encuesta en que lograron un total de dieci­siete versiones en las localidades de Madrona, Guijasalbas y Valseca (Segovia)118.

      Por su parte, la sobrina de Ramón Menéndez Pidal, María Fuentes, y su marido Guillermo Galmés, desde cuya casa en Linares (Ribadesella, Asturias) se habían desplazado los asistentes a los bailes de Llanes y Arenas de Cabrales, idos a Mallorca ese verano de 1931, sintieron la ten­tación de encuestar a los pageses de la isla, y sin dificultad consiguieron remitir al Archivo una interesante colección de versiones.

      Este renovado interés acerca de lo que "a última hora" podía aún recogerse de la tradición para incorporarlo a Epopeya y Romancero, se revela, por otra parte, en la reedición, profundamente renovada, en forma de folleto impreso por el Centro de Estudios Históricos, del catálogo de Ma­ría Goyri, Romances que deben buscarse en la tradición oral, acompañado ahora de unas Indica­ciones prácticas sobre la notación musical de los romances, por Eduardo M. Torner (1929).

Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001)

NOTAS

83  Gonzalo Menéndez Pidal regresaba a España de un viaje, realizado como alumno del Instituto Escue­la, por Centro Europa.

84 En carta de María Goyri, desde Chamartín, a su hija y yerno, en San Sebastián, les transmitía ya las si­guientes instrucciones: "Gonzalo puede salir de ahí por la mañana el 29 (...) 7 llegar a Santander a las 18 (...). Que Gonzalo se provea de películas de foto y de cine" (25-VII-1930).

85 Que daba noticia de las visitas de Menéndez Pidal a los pueblos con titulares como: "Del Gobierno civil. Los liberales izquierdistas; El pantano del Ebro; Me­néndez Pidal; Premio al trabajo" ("La Voz de Canta­bria", 31-VII-1930); "Las danzas típicas montañesas. Don Ramón Menéndez Pidal presencia el baile a lo lla­no en Ruiloba" ("La Voz de Cantabria", 1-VIII-1930); "Se ejecuta la danza prima ante el Sr. Menéndez Pidal" ("El Carbayón", 5-VIII-1930); "Un rato de danza pri­ma, para que pudiese tomar unos datos el señor Me­néndez Pidal" ("La Región", 5-VIII-1930); "D. Ra­món Menéndez Pidal, en Llanes" ("El Pueblo", Llanes, 9-VIII-1930 y "El Oriente de Asturias", 9-VIII-1930); "Cabrales. El señor Menéndez Pidal fue agasajado en este pueblo" ("El Carbayón", 15-VIII-1930).

86  "El 30 y 31 estaremos en Santander" (R. Me­néndez Pidal, 25-VII-1930, aún desde Chamartín).

87  María Goyri escribe a su hija y yerno a San Se­bastián, desde Santander, a 31 de Julio: "Aquí nos es­taban esperando Artigas, Cossío y D. Ángel Gutié­rrez con su señora porque la prensa había anunciado la llegada a las cinco. Enseguida fuimos a la Bibl[io-teca] M[enéndez] Pelayo. Ayer trabajamos la mañana en la Bib[lioteca]; poca cosa para el Romancero (...). Hoy hemos vuelto a la Bib[lioteca] y ahora, después de comer, vamos con Obermayer a la cueva de Altamira, luego a Santillana y a Ruiloba a ver la famosa danza en cuya organización han intervenido desde el gobernador hasta no sé cuántos".

88 En carta del 4 de Agosto, desde Ribadesella (Asturias), María Goyri hizo una descripción muy similar, de la visita y la fiesta, para su hija, Jimena, y su yerno, Miguel. Cito de ella sólo los datos com­plementarios :"blusa blanca, corpino y pañuelo"; "en el Ayuntamiento nos tenían copias del romance del Conde Sol que es el que cantan en la danza"; "golpeando el aro con un ritmo reposado"; "y así hasta que salen todas las parejas que bailan a la re­donda".

89 Véase RTLH, IV, Madrid: Seminario Menéndez Pidal, 1971, p. 45, n. 5.

90  Con motivo del centenario del "voto del Reme­dio" (2 de julio de 1919). Según noticias reunidas por Antonio Murillas y publicadas en "Estampa", 9-IX-1930. Cfr. RTLH, IV (1970), pp. 44-45, nn. 3 y 4.

91  "La Voz de Cantabria", 1-VIII-1930. De las fo­tografías hechas en el acto por Gonzalo Menéndez Pidal puede verse una muestra en R. Menéndez Pi­dal, Cómo vivió y cómo vive el Romancero (s.a.); 2a ed. en Estudios sobre el Romancero (1973), p. 58.

92   Las fotografías han sido  reproducidas  en el RTLH, IV (1970), láminas entre las pp. 48 y 49.

93  "Salimos de Santander en el coche de D. Ángel Gutiérrez que no consintió que viniésemos en tren. Ellos se habían comprado en Inglaterra un Renault para acabar su vuelta a Europa (...) y se conoce que como no podían hacernos otro obsequio nos envia­ron su coche" (María Goyri, 4-VIII-1930).

94 "En automóvil" enviado por "el alcalde de dicha villa" (como precisó "La Región") se trasladó "el ele­mento oficial", y el resto en el de Guillermo Galmés (según explicación de María Goyri).

95 R. Menéndez Pidal, "Fiestas astures. Un galán de esta villa", "La Esfera", 13-IX-1930. Una fotografía de cómo se bailó el baile en Mieres en 1930 fue in­cluida por R. Menéndez Pidal en Cómo vivió y cómo vive el Romancero (s.a.); 2a ed. en Estudios sobre el Ro­mancero (1973), p. 57.

96 Carta a su hija y yerno del 4-VIII-1930.

97  Desde Linares acudieron a Llanes tanto Ra­món Menéndez Pidal, María Goyri y su hijo Gon­zalo, como su hermana Rosario Menéndez Pidal, su sobrina María Fuentes y el marido de ésta, Guiller­mo Galmés, así como Luis Santullano y su mujer, y les acompañó Aurelio de Llano y Pío Blanco de Ardines (según "El Oriente de Asturias", 9-VTII-1930).

98 Impresiones de María Goyri, quien explica: "Así al traje de llanisca (con el que se retrató Jimena de pe­queña) le han acortado la falda y las mangas; pero siempre resulta mejor que dancen con esos trajes que con un traje a la moda. Parece que en las fiestas de la villa las muchachas todas, ricas y pobres, se visten con ese traje" (7-VIII-1930).

99  "El Pueblo", de Llanes (9-VIII-1930). María Goyri describió el festejo a su hija y su yerno sin dar mucho detalle de los bailes: "Bailan dos mujeres con cada hombre y resulta una danza muy animada el Pericote. Luego, como todos saben los bailes del pueblo, armaron una danza prima con distintas to­nadas, que difieren de la danza prima de Mieres. Cantó un mozo de buena voz, que nunca falta en estos pueblos, unas asturianadas, bailaron otras danzas propias del día de San Roque y nos volvimos a casa" (7-VIII-1930). Una de las fotografías que entonces hizo G. Menéndez Pidal fue publicada por R. Menéndez Pidal, Cómo vivió y cómo vive el Ro­mancero (s.a.), 2a ed. en Estudios sobre el Romancero (1973), p. 58.

100 En la citada noticia publicada en la primera pá­gina de "El Pueblo" (9-VIII-1930).

101  Según la carta de María Goyri del 7-VIII-1930.

102 Según relata en su suelto de "El Oriente de As­turias", 9-V1II-1930, dando cuenta del evento.

103 Según María Goyri, carta del 7-VIII-1930.

104 Adonde llegaron "en automóvil", conducidos por Guillermo Galmés, sobrino político de Ramón Menéndez Pidal, según considera digno de consignar "El Carbayón", 15-VIII-1930.

105  "El Carbayón", 15-VIII-1930. Una de las foto­grafías hecha en aquella ocasión por G. Menéndez Pidal fue publicada en R. Menéndez Pidal, Cómo vivió y cómo vive el Romancero (s.a.), 2a ed. en Estu­dios sobre el Romancero (1973), p. 59.

106  "Sólo éstos cantaban. No cantaban Gerineldo, ni Delgadina, ni Conde Niño...".

107  Menéndez Pidal recogió una versión del Milagro del pan moreno, ya bastante tradicionalizada.

108 Doña Josefa Ramírez, Rosaura la del tronco, Doña Inés Portocarrero, Don Pedro Valenzuela.

109 R. Menéndez Pidal, desde Chamartín, 13-VIII-1930, en carta a su hija y yerno.

110  R. Menéndez Pidal, Romancero hispánico, II (1953), p. 298.

111  En el pie de la fotografía citada en la n. 112.

112  Una de sus fotografías del "Baile de tres, en Las Navas de Avila, el año 1930" se publicó en R. Menén­dez Pidal, Cómo vivió y cómo vive el Romancero (s.a.), 2a ed. en Estudios sobre el Romancero (1973), p. 56.

113 Según nos informa la Memoria correspondiente a los cursos 1933 y 1934 de la Junta para Ampliación de Estudios, p. 236, el "Archivo de la Palabra", además de discografía, venía reuniendo un fondo gráfico y no sólo de fotografías sino también de películas fol­klóricas: "Se han adquirido igualmente en el merca­do siete películas de costumbres de las provincias de Salamanca, Soria, Santander, Ávila, Zamora y Astu­rias"; y, según veremos, llegó a producirlas.

114 Véase D. Catalán, "A propósito de una obra trun­cada de Pamón Menéndez Pidal", en R. Menéndez Pi­dal, Reliquias de la poesía épica española, 2a ed., Madrid: Seminario Menéndez Pidal, 1980, p. XV y n. 10.

115  Véase D. Catalán et al, Romancero general de León (1991), p. LII.

116  En el Romancero hispánico (1953), cap. XXI, § 2, R. Menéndez Pidal constató: "En las hilas de La­rio (partido de Riafio, León), todavía a principios de siglo, según supe en el lugar, reunidas las mujeres no sólo para hilar, sino para hacer medias y puntilla, los romances que más se cantaban eran el Gerineldo Blanca Flor y Filomena".

117 Según papeleta de 1930 referente a Lario.

118  Véase R. Calvo, Romancero general de Segovia (1993), pp. XXXV-XXXVI. Sobre Él regruñir, yo rega­ñar, Jimena Menéndez Pidal anotó "se canta en el pa­loteo, es parte de un pupurrí con el himno de Riego Espartero". En RTLH, IV (1970), frente a la p. 145 se reproduce el original de una versión anotada por el matrimonio Catalán / Menéndez Pidal.

LÁMINAS

Los bailes tradicionales acompañados del canto de romances fueron en 1930 objeto especial de la atención de Ramón Menéndez Pidal, quién se preocupó de obtener de ellos imágenes gráficas (fotos y películas) para ser archivadas en el Centro de Estudios Históricos.

Una pareja bai­lando el romance de La condesita en el "Baile a lo llano", Ruiloba (Cantabria), 1930 (foto Gonzalo Menéndez Pidal)

"La invitación", en la "Danza del roman­ce" de Cabezón, aná­loga al "Baile a lo lla­no" de Ruiloba.

Baile de "El Pericote", acompañado del canto de romances, Llanes (Asturias), 1930 (foto Gonzalo Menéndez Pidal).

Entre los visitantes, Llano y Menéndez Pidal (a la derecha), María Goyri y Rosario Menéndez Pidal (a la izquierda) con los cuatro niños Galmés (el menor: Álvaro). (Foto "Pepe", Llanes).

Bailando "El Pericote" en Pancar, Agosto de 1930.  Contempla, en primer plano, A. de Llano; al fondo R. Menéndez Pidal (fotos "Pepe", Llanes).

Arriba: Baile de "El corri-corri" de Are­nas de Cabrales con canto de romances "vulgares" (foto Gonzalo Menéndez Pidal).

Abajo: Mozas de Cabrales "cantando el ramu" el día de la Virgen de la Salud de Carreña (14-IX-1930) (foto Aurelio de Llano).

"Baile de tres" de Las Navas del Marqués, acompañado del canto de romances. Diciembre de 1930 (foto Miguel Catalán).

  

Descripción del baile por Menéndez Pidal, 7-XII-1930.

      

SUMARIO:

I
PRESENTACIÓN: EL ROMANCERO Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL

* EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO

*1. LOS FONDOS DEL S. XIX

* 2. DESCUBRIMIENTO DE LA TRADICIÓN ORAL CASTELLANA EN 1900

* 3. LOS PRIMEROS PASOS EN LA COMPILACIÓN DE UN ROMANCERO ORAL PAN-HISPÁNICO

* 4. EN BUSCA DE ROMANCES FUERA DE LA PENÍNSULA: EN CANARIAS Y EN LAS COMUNIDADES SEFARDÍES, 1904

* 5. "A POR PAN Y A VER AL DUQUE": PRIMER VIAJE A AMÉRICA, 1905-1906

* 6. EL FONÓGRAFO DE CILINDROS DE CERA VIAJA EN BUSCA DE MELODÍAS, 1905-1906

* 7. LA MÚSICA Y LA DANZA COMO PARTE DEL ROMANCERO, 1905

* 8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908

* 9. MENÉNDEZ PIDAL HACE INVENTARIO: LAS PRIMERAS MIL QUINIENTAS VERSIONES DEL ARCHIVO Y LAS CONFERENCIAS EN LA COLUMBIA UNIVERSITY DE NUEVA YORK EN 1909

* III EL ROMANCERO HISPÁNICO BAJO LOS AUSPICIOS DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS

* 1. LA CREACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y EL ROMANCERO DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 2. LOS DIALECTÓLOGOS Y EL ROMANCERO ORAL: 1910-1912

* 3. MANRIQUE DE LARA COLECTA EN ORIENTE EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1911-1912

* 4. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO ANTERIORES A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1909-1913

* 5. EL ROMANCERO HISPÁNICO DE AMÉRICA DEL NORTE, 1913

* 6. LOS PLIEGOS SUELTOS DE PRAGA LLEGAN AL ARCHIVO, 1913-1914

* 7. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE A AMÉRICA, PERO DEJA DE LADO EL ROMANCERO, 1914

* 8. LAS GRANDES ENCUESTAS REGIONALES DE JOSEFINA SELA Y DE EDUARDO M. TORNER, 1914-1920

* 9. MANRIQUE DE LARA, EL ROMANCERO DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS Y DE LA PENÍNSULA Y LA MÚSICA DE LOS VIHUELISTAS, 1915-1922

* 10. POESÍA POPULAR Y ROMANCERO, 1914-1918

* 11. LA GEOGRAFÍA FOLKLÓRICA Y LA EXPLORACIÓN DE REGIONES HASTA EL MOMENTO POCO ENCUESTADAS, 1920

* 12. AURELIO DE LLANO Y EL CONOCIMIENTO DEL ROMANCERO ASTURIANO, 1919-1925

* 13. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO DE COMIENZOS DE LOS AÑOS 20

* 14. LA TERCERA PARTE DE LA SILVA, PERDIDA, 1921

* 15. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, EN EL OLIVAR DE CHAMARTÍN DE LA ROSA, 1925

* 16. SIGUE LA ACTIVIDAD RECOLECTORA, 1926-1927

* 17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928

* 18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928

* IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30

* 1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE

* 2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS

* 3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931

* 4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933

* 5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN

* 6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936

* 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930

* 8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936

* V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL

* 1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO

* 2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO

* 3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS

* 4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE

* 5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES

* 6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO

* 7. EL ROMANCERO Y LA HISTORIA DE LA LENGUA DE MENÉNDEZ PIDAL VIAJAN COMO PARTE DEL TESORO CULTURAL DE ESPAÑA

* VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA

* 1. DEPURACIÓN DE MENÉNDEZ PIDAL. FIN DE SUS PROYECTOS CON UNA PROYECCIÓN NACIONAL, 1939-1941

* 2. EL ROMANCERO DORMITA EN SUS CAJONES, 1939-1945

* 3. UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROMANCISTAS TOMA EL RELEVO, 1945-1946

* 4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950

* 5. LA CARTOGRAFÍA ROMANCÍSTICA Y LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN EN LA SERRANÍA DE CUENCA, EN LAS BALEARES, EN SORIA, EN SEGOVIA, EN ÁVILA, EN LA MESETA MANCHEGA, EN ALISTE Y EN MARRUECOS, 1947-1948

* 6. ÉXITO EN LA TRADICIÓN ORAL DE ALGUNAS VERSIONES FACTICIAS DE LA FLOR NUEVA

* 7. HACIA UNA RECUPERACIÓN DEL ROMANCERO PORTUGUÉS, 1948

* 8. NUEVAS ENCUESTAS: LIÉBANA Y POLACIONES; LA SIERRA DE BÉJAR Y PLASENCIA; SANABRIA. LLEGAN OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO. 1948-1949

* 9. FIN DEL SEMINARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS. FINAL DE LAS ENCUESTAS Y PUBLICACIÓN DIFERIDA DE LOS TRABAJOS SOBRE EL ROMANCERO, 1950-1954

* 10. ACTIVIDAD RECOLECTORA EN LA AMÉRICA HISPANA. SU REPERCUSIÓN EN EL "ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL", 1948-1952

* 11. REPERCUSIONES DE LAS PUBLICACIONES SOBRE EL ROMANCERO EN LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN ORAL, 1953-1954

* 12. HACIA UNA EDICIÓN INTEGRAL DE LAS FUENTES IMPRESAS DEL ROMANCERO DEL S. XVI

* VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO  RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 1. EL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL, 1954

* 2. LOS PRIMEROS DIFÍCILES AÑOS DEL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" Y EL ROMANCERO, 1954-1959

* 3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50

* 4. GRAN RECOLECCIÓN DE ROMANCES EN LAS ISLAS CANARIAS, 1952-1957

* 5. EL ROMANCERO TRADICIONAL, CUESTIONADO, 1959-1962

* 6. ÚLTIMAS CONTRIBUCIONES DE MENÉNDEZ PlDAL AL ROMANCERO, 1959-1965

* 7. MENÉNDEZ PIDAL EN ISRAEL Y EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1964

* 8. EL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL Y EL FUTURO DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1963-1966

* 9. REACTIVACIÓN DE LA LABOR EDITORIAL DEL ROMANCERO, 1966

* 10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968

* VIII EL ARCHIVO DEL ROMANCERO RENACE COMO PATRIMONIO CULTURAL DE INTERÉS MUNDIAL

* 1. NON OMNIS MORIAR, 1969

* 2. BELLAS PALABRAS Y NEGRAS REALIDADES, 1969-1970

* 3. ACTIVIDADES DE LA CÁTEDRA-SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL. CATALOGACIÓN DE LOS FONDOS SEFARDÍES DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO. LOS FONDOS PATXOT SE HACEN INACCESIBLES. 1969-1971

* 4. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA CONEXIÓN AMERICANA, NUEVAS PERSPECTIVAS, 1971-1975

* 5. EL ROMANCERO ¿AÚN VIVE?, 1973-1975

* 6. CRECER, PARA NO MORIR, 1976-1981

* 7. EL ROMANCERO AÚN VIVE. VOCES NUEVAS DE LA TRADICIÓN ORAL, 1977-1978

* 8. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL ROMANCERO. UNA NUEVA EMPRESA COLECTIVA, 1977-1984

* 9. LAS GRANDES ENCUESTAS COLECTIVAS DEL PROYECTO DEAPHR, 1980-1984

* 10. LAS TRADICIONES ORALES LEONESAS Y EL ROMANCERO EN LEÓN A FINALES DEL S. XX, 1984-1988

* 11. FIN DE ETAPA. DISPERSIÓN DEL EQUIPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO DEAPHR. LA FUNDACIÓN RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL Y EL CAPITAL PRIVADO INAUGURAN UNA ÉPOCA NUEVA. 1984-1989

* 12. LOS ARCHIVOS DEL ROMANCERO NUEVAMENTE EN EL FOCO. LOS LABORATORIOS HUMANÍSTICOS INSTALADOS EN EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL, 1988-1998

* 13. EL ROMANCERO ANTE EL CENTENARIO DEL ’98

* EPÍLOGO

* 1.- EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL DINAMITADO

* 2.- EL ARCHIVO DEL ROMANCERO ANTE LA REESTRUCTURACIÓN DE LA FUNDACIÓN MENÉNDEZ PIDAL Y DEL CENTRO SITO EN CHAMARTÍN

* 3.- LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA INVESTIGACIÓN

* 4.- DESPEDIDA

Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933.



4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933. IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30.

      Aunque el Romancero General de Menéndez Pidal naciera vinculado a la tradición en lengua castellana de Asturias y Castilla la Vieja, desde un principio el matrimonio Menéndez Pidal/Goyri había incorporado a sus "carpetas" recortes de las publicaciones portuguesas, brasileñas y catalanas de finales del s. XIX y principios del s. XX, convencido de la esencial unidad de la tra­dición pan-hispánica; pero durante los años 10 y 20 eran aún escasas en su Archivo las mues­tras inéditas de romances en las lenguas circunvecinas del castellano.

      Ahora, en 1930, el continuado trabajo de Menéndez Pidal por lograr dar a su Romancero una dimensión pan-hispánica vino a tener un éxito extraordinario en lo tocante al dominio lingüísti­co catalán. Ese éxito se debió, sin duda, al deseo de la sociedad catalana de corresponder con "cortesia i delicadesa" a la activa cooperación de Ramón Menéndez Pidal en la campaña "que en l’hora més fosca de la Dictadura tingueren per a la nostra llengua i el nostre esperit un gest germanívol de solidaritat i de simpatia" los "intelectuales castellanos"70. Cuando, tras la caída de Pri­mo de Rivera, bajo el gobierno del General Berenguer (la llamada "Dictablanda"), los intelec­tuales catalanes organizaron en Barcelona un "sopar d’homenatge a la intel’lectualitat castellana" (23-III-1930)71, Menéndez Pidal, Director de la Real Academia Española, creyó preciso acudir a  Barcelona a encabezar la representación castellana, aunque aquel día entraba en la Academia su buen amigo el catalán Antoni Rubió i Lluch72. Dos días después (el Martes) visitó la oficina del "Cançoner Popular de Catalunya" acompañado de Pere Bohigas, donde fueron a recibirle, entre otros, Manuel de Montoliu y Francesc Pujol. Rafael Patxot i Jubert faltó, por enfermedad, a aquel encuentro, que había sido planeado de antemano; no obstante, durante la visita, Menéndez Pidal inició las gestiones que conducirían a la ampliación de la vertiente catalana de su Archivo romancístico73. Tanto el mecenas de la cultura catalana Rafael Patxot como Francesc Pujol se preocuparon, seguidamente, de poner en manos de Menéndez Pidal dos colecciones extraordinarias74: un conjunto de muestras de las versiones de campo colectadas, en el s. XIX, por Marià Aguiló i Fuster75 y los textos recientemente recogidos para el Cançoner Popular de Cata­lunya que no habían sido impresos en los tomos de Materials76, acompañados éstos de la trans­cripción de las melodías. La aportación exigió, a los preparadores del envío, especial trabajo, pues las transcripciones de los materiales de campo fueron hechas con extremo rigor77. En las mues­tras de los temas de la Colección Aguiló se incluyó también una lista de los restantes lugares de donde había en ella versiones catalanas del mismo romance que no se transcribían ni adjuntaban. Gracias a las versiones remitidas y a las listas, vino a quedar clara la relación entre los textos que sirvieron a M. Aguiló para elaborar sus "versiones facticias" caballerescas del Romancer (1893) y las auténticas versiones recogidas de la tradición que su colección atesoraba y que aún hoy siguen inéditas78. Una lista que hizo María Goyri de los "Romances enviados por el Sr. Puyol pertenecientes a la colección del Cançoner Popular de Catalunya: Envío de 23 Octubre 1930" nos per­mite saber, rápidamente, qué copias entraron en el Archivo en aquella ocasión79. Curiosamente, en las remesas de materiales del "Cançoner", se incluyeron también algunas versiones proceden­tes de los "Materiales Serra Pagès" procedentes de Alfaro (Logroño), recogidas en 1910.

      La emoción sentida por Menéndez Pidal con ocasión del recibimiento popular que Barcelo­na tributó el 23 de Marzo de 1930 a los intelectuales castellanos80, le llevó a continuar el "diàleg dels idiomes", completando "la germanívola diada" con una nueva visita a Barcelona, en 1933, año en que, el 9 de mayo, dio una conferencia, a invitación de la "Associació professional d’estudiants de Filosofía i Lletras" en el "salón de Retratos" de la Universidad Literaria, com­pitiendo con Paul Valery, que aquel día también conferenciaba, en la atracción de público. Me­néndez Pidal habló de "Los romances de España en su relación con las baladas de otros países", examinando como ejemplos los temas de Bernal Francés (exportado desde Castilla a Europa), el de La noble porquera (importado desde Francia), el de La muerte ocultada, de remotos orígenes nórdicos (que, como ocurre a veces con la flora, se trasplantó a la Península de forma poligenética), el de Los infantes de Salas (surgido de la épica castellana) y el de La hermana cautiva y La Escriveta (surgidos de la épica germánica). A propósito de ellos trató también de la impor­tancia de la tradición catalana como puente en la comunicación de la Península con Europa (tanto en una como en otra dirección), así como del concepto de poesía tradicional de creación colectiva81.

      Debió de ser por estas fechas también cuando le fue entregada a Menéndez Pidal una curio­sa colección de romances catalanes reunida a principios de siglo por Francisco Nabot y Tomás (1905); el colector, que se disculpa por no saber escribir el catalán con la ortografía renovada, incorporó a sus fondos algunos textos tomados de impresiones, pero la mayor parte de las versiones copiadas procedían directamente de la tradición oral; se hallan bien identificadas en ellas las localidades y los recitadores82

Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001)

NOTAS

70  Según palabras de "La Veu de Catalunya", 24-III-1930.

71
  Según rezaban las invitaciones.

72 El discurso con que le correspondió cerrar el acto de Barcelona comenzaba: "Asisto a esta reunión fal­tando a mi cargo en uno de los actos más gratos y por mí más deseado: el ingreso en la Academia Española de un insigne y venerable literato D. Antonio Rubió y Lluch (...) Me ausento de Madrid cuando allí se celebra una festividad de la lengua catalana (...). He dejado ese acto (...) muy satisfecho e imperiosamen­te atraído por el altísimo significado de esta reunión (...). Cuando los que nos invitáis a esta reunión fuis­teis objeto de restricciones incomprensivas, nuestra conciencia se rebeló (...)". Días atrás, el 15 de Abril, "Estampa" había subrayado: "La política de aproxi­mación esplendorosamente iniciada entre intelec­tuales catalanes y castellanos, en Madrid y en Barce­lona, puede resumirse en dos nombres y dos hechos: don Ramón Menéndez Pidal, director de la Real Academia de la Lengua, con sus comprensivas declara­ciones en favor de la enseñanza catalana, que recogió y comentó una buena parte de la Prensa española y don Francisco de Asís Cambó, el líder regionalista, con su nuevo libro acerca del problema catalán".

73 El encuentro con Patxot, Pujol y Montoliu había sido planificado el día 23, según anotación manuscri­ta sobre la invitación al banquete del 23-III-1930. La visita se describe así en el "Dietari de l’Obra del Cançoner Popular de Catalunya (1921-1938)", Año 1930, Febrer 25: "Malgrat de ser avui festa d’oficina perquè és la Mare de Déu de Març, un esdeveniment extraordinari ens hi fa comparèixer. La visita des intel’lectuals madrilenys ais intel’lectuals barcelonins que aquests dies s’està portant a terme ha fet que vingués a Barcelona el Catedràtic de la Universitat Cen­tral i President de la Reial Acadèmia de la Llengua, de Madrid, En Ramón Menéndez Pidal, que de tota la vita és donat a l’estudi de la poesia popular castellana, el qual ha mostrat desitjos de visitar l’oficina del «Cançoner Popular de Catalunya». S’és convingut que avui, a les 11, rebríem la qualificada visita d’En Menéndez Pidal. Són a esperar-lo En Casas, En Samper, el Secretan, el Mtre. Pujol i En Manuel de Mon­toliu, que hi ha volgut ser-hi. Arriba En Menéndez acompanyat d’En Pere Bohigas. El visitant inspeccio­na l’oficina i és assabentat del mètode de treball que s’hi verifica com de tot el radi d’acció de l’Obra del «Cançoner Popular de Catalunya». / Després, planyent-se que no fos a la visita el senyor Patxot, que cabalment avui está malalt però encoratjat per En Bohi­gas, En Menéndez declara que, per a una publicació que té en curs, li interessa tenir exemples de poesies populars romancesques recollides a Catalunya i per això demana a l’Obra si, pagant les despeses de còpia i consignant en la publicació la procedència dels esmentats documents, podria la nostra oficina facilitarlos-li. Li és respost que, després de la convenient con­sulta amb el senyor Patxot, li seria donada resposta precisa, que en principi ja podia comptar que fóra dins un ambient de bona voluntat. Se’n va, sembla, content i agradat, diu, de la visita", Obra del Canço­ner Popular de Catalunya, Materials, V: Història de l’Obra del Cançoner i complement a l’Inventari de l’Arxiu, a cura de J. Massot i Muntaner, Barcelona: Abadia de Montserrat, 1995, pp. 190-191.

74 Desde la "Fundació Concepció Rabell i Cibils Vda. Romaguera", Barcelona, R. Patxot i Jubert le es­cribió el 24 de mayo de 1930: "Tendré sumo gusto en facilitar a Vd. los romances que solicita y no hay que hablar de gastos de copia (...). El maestro Pujol se ocupa actualmente de la petición formulada (...)". Con membrete del "Cançoner Popular de Catalun­ya", Francesc Pujol le escribirá, a su vez, el 23 de oc­tubre de 1930: "De acuerdo con el contenido de su apreciada carta de 15 de setiembre, venimos ocupán­donos en la copia de los romances que a V. le intere­san. Como la tarea es larga (...), tenemos el gusto de adjuntar a la presente el resultado de nuestro trabajo hasta el momento actual. Llevamos examinadas unas 12.000 cédulas de nuestro archivo, las cuales comprenden la colección formada por D. Mariano Agui­ló y algunas otras, también inéditas, hechas con an­terioridad a la fundación de la Obra del Cançoner de Catalunya. Fruto de este examen son las 61 versiones o variantes que incluimos y que son las más castella­nizadas que hemos encontrado. Hemos empezado ya la pesquisa entre las restantes colecciones inéditas an­teriores a la Obra y las que han ido formando nues­tros misioneros desde el año 1922 en adelante, e iremos remitiéndole las versiones que vayan saliendo". Como se ve por esta correspondencia, Pujol conside­raba sólo de interés para el Romancero de Menéndez Pidal los textos que, por su mayor castellanidad lin­güística, creía pertenecer a la tradición no catalana.

75 Sea personalmente, sea gracias a la colaboración de otras personas.

76  La importante empresa de dar a conocer los lo­gros de las encuestas realizadas se detuvo, en la Gue­rra Civil Española, con la publicación del volumen III, que incluía las encuestas realizadas en  1924. Aunque se trata de una publicación extremamente lujosa, se dedicó en ella mayor espacio al relato de las "misions" que a la edición de los materiales recogi­dos, pues sólo se dan muestras, más o menos repre­sentativas, del conjunto de textos y músicas reunidos.

77 En su carta del 23-X-1930, Pujol detallaba a Me­néndez Pidal los criterios seguidos en la edición de los originales de campo. Son de interés los criterios III: "En la mayor parte de los casos hemos respetado la fo­nética, sacrificando la ortografía. Las excepciones son por este estilo: hemos escrito o en los lugares donde el colector escribió u porque así lo oyó; mujer, donde es­cribió muquer porque así lo pronunció el cantor, etc.", y IV: "Las modificaciones que, muy raramente, hemos hecho en la estructura de los versos, son como las si­guientes: Qui serà  el gallardo mosso, en vez de qui serà lo gallardo mosso; Que et valen llevar la vida, en lugar de que et volen llevarte la vida, etc."

78  Pero, al menos, han sido descritas. Véase atrás, cap. II, n. 25.

79  "Santa Catalina: Versión de Barcelona; versión de Bagá; versión de Valls (con música). Hay nume­rosas versiones por toda Cataluña.
De Pasión: Versión de Barcelona (única).
La infanticida:
Versión de Barcelona; versión de Horta de Valencia; versión de Seu d’Urgell. Hay cita de otras versiones de Torroella de Montgrí y S. Feliu Saserra.
Maldición de la madre:
Versión s. 1.
Esposa fiel (é):
Versión de Palma de Mallorca; versión de Bagá.
El enamorado y la muerte:
Versión de Sant Feliu. Hay cita de versiones de Barcelona, Espolla, Llanás, S. Cugat del Vallés, Camprodón, Banyoles, Molló, Manresa, Torroella de Montgrí, Gósol, Castell del Mas, Olot, Prats de Lluçanes, Ribes, S. Joan de les Abadesses, Ripoll, S. Martí de Prov. y Mallorca, Perelada, Ripoll, S. Feliu y 12 s. l.
La mala suegra:
Versión de Sant Feliu Saserra. Hay cita de versiones de Dosquers, Rosselló, Llanás, Vilatorta, Escaldes de Andorra, Arbucies, etc.
La boda estorbada:
Versión de Barcelona; versión de Sora. Hay cita de muchas versiones.
El quintado-.Versión
de Cataluña (sic); versión de Ri­poll. Hay cita de otras versiones.
Venganza de la reina:
Versión s. l; versión de Barcelo­na; versión de Palma de Mallorca; versión de Mahón; versión de S. Jordi Desvalls. Cita 48 versiones de Cataluña.
La cautiva + el caballero burlado:
Versión de Solsona; versión de Barcelona. Cita de otras versiones (30); versión de Barcelona (fragmento).
El caballero burlado:
Versión de Eivissa y varias en cita.
Amante muerto a traición:
Versión de Erill la Vall, y cita de 3.
Doña Isabel de Liar:
Versión de Torelló y cita de 11.
Adúltera ó:
Versión de Barcelona y cita de muchas; versión de Menorca; versión de Mallorca (?).
El veneno de Moriana:
Versión de S. Quintí. Cita otras 4.
La infanta seducida:
Versión s. l. y cita otras muchas.
La serrana de la Vera:
Versión de Queralps; versión de Cataluña (sic). Cita otras.
La guardadora del muerto:
Versión de Ripoll; versión s. l. y cita otras muchas; versión de S. Feliu de Codines (con música).
Gerineldo:
Versión de S. Pau de Seguries; versión de Vich; versión de Balaguer; versión de Ripoll (frag­mento); versión de S. Pere de Torelló.
Blanca/lar y Filomena:
Versión de Corbins. Cita mu­chas; versión de Balaguer; versión s. 1.
La tentación del marinero:
Versión de Vidrá. Cita otras 4; versión de Ascó.
Fratricida por amor:
Versión s. l.
Los cautivos:
Versión de Sarroca de Bellera.
La adúltera del labrador:
Versión de Tordera. Cita otras 7; versión de Gósol; versión de Lleyda; versión de Fornells de la Selva.
Poder del canto:
Versión de Ripoll. Cita 12 más.
Los primos romeros:
Versión de Sarroca de Bellera. Cita 2.
La Verónica:
Versión de Balaguer. Cita 2 más.
Doncella vengada por sus hermanos (conde Galí):
Ver­sión de Vich. Cita 6 más.
La rueda de la Fortuna:
Versión de Campdevánol.
Amante desdeñado:
Versión de Banyeres del Penedés (música)."

80  En papel timbrado del hotel donde se celebró el banquete, Menéndez Pidal anotó: "El entusiasmo estu­diantil y callejero, el aplauso prolongado a la llegada del tren por la multitud que cubría toda la extensión del andén, la apiñada multitud en la calle pidiendo en sila­beado grito «amnistía», indicaba tan hondamente el sentir de un pueblo que había sido oprimido por la dic­tadura, el afecto de que es capaz el pueblo catalán, la confraternidad sincera que le une a Castilla, cuando de Castilla y no del desacierto oficial se trata, que yo, [que] como el energuménico Sarmiento soy fácil a la emo­ción y a las lágrimas, sentí muy profunda emoción".

81  Según puede deducirse combinando las referen­cias de las diversas reseñas, bastante incoherentes, aparecidas en la prensa de Barcelona.

82  En RTLH, III (1969), en lámina frente a la p. 25, puede verse reproducido uno de los originales manuscritos de esta colección. Su incorporación a las carpetas del Archivo, iniciada en la preguerra por Jimena Menéndez Pidal, no se completó hasta después de la Guerra Civil.

LÁMINAS

Llegada la "Dictablanda" del general Berenguer, la "intel-lectualitat catalana" organizó en 1930 una multitudinaria acogida a aquellos castellanos "que en l’hora més fosca de la Dictadura tingueren per a la nostra llengua i el nostre esperit un gest germanívol de solidaritat".
Anuncio del "banquete de la intelectualidad" en "El Día Gráfico" de Barcelona, 23-III-1930.

Ramón Menéndez Pidal acudió a la "germanívola diada" en 1930, y repitió su visita a Barcelo­na en 1933. En ambas ocasiones, el Romancero, compartido por ambos pueblos, el castellano y el ca­talán, fue parte no olvidada en el "diàleg dels idiomes".
Recibimiento de los intelectuales castellanos en el apeadero.

Manifestación de acogida en las calles de Barcelona ("La Vanguardia", 25-III-1930)

Carta de Rafael Patxot y Jubert a Ramón Menéndez Pidal, 24-V-1930, acerca del envío de versiones de ro­mances.

Carta de Francesc Pujol a Ramón Menéndez Pidal, 23-X-1930, explicándole cómo han procedi­do en la preparación de las copias de versiones inéditas que le están enviando desde el "Cançoner Po­pular de Catalunya".

"El Folklorista", de la Galería de tipus. Excursionistes, por Miguel Palau i Claveres "Dimoni", Barcelona, 1925. "Al Excelentísimo Señor director de la Academia de la Lengua Don Ramón Menéndez Pidal un recuerdo de su reciente visita a Cataluña, homenaje de respecto" Arnaldo van Muyden y Morel-Fatio... Barcelona, 17 de mayo de 1933.

Transcripción en:
LA VANGUARDIA, 25 MARZO 1930: INTELECTUALES CASTELLANOS Y CATALANES.

SUMARIO:

I
PRESENTACIÓN: EL ROMANCERO Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL

* EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO

*1. LOS FONDOS DEL S. XIX

* 2. DESCUBRIMIENTO DE LA TRADICIÓN ORAL CASTELLANA EN 1900

* 3. LOS PRIMEROS PASOS EN LA COMPILACIÓN DE UN ROMANCERO ORAL PAN-HISPÁNICO

* 4. EN BUSCA DE ROMANCES FUERA DE LA PENÍNSULA: EN CANARIAS Y EN LAS COMUNIDADES SEFARDÍES, 1904

* 5. "A POR PAN Y A VER AL DUQUE": PRIMER VIAJE A AMÉRICA, 1905-1906

* 6. EL FONÓGRAFO DE CILINDROS DE CERA VIAJA EN BUSCA DE MELODÍAS, 1905-1906

* 7. LA MÚSICA Y LA DANZA COMO PARTE DEL ROMANCERO, 1905

* 8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908

* 9. MENÉNDEZ PIDAL HACE INVENTARIO: LAS PRIMERAS MIL QUINIENTAS VERSIONES DEL ARCHIVO Y LAS CONFERENCIAS EN LA COLUMBIA UNIVERSITY DE NUEVA YORK EN 1909

* III EL ROMANCERO HISPÁNICO BAJO LOS AUSPICIOS DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS

* 1. LA CREACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y EL ROMANCERO DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 2. LOS DIALECTÓLOGOS Y EL ROMANCERO ORAL: 1910-1912

* 3. MANRIQUE DE LARA COLECTA EN ORIENTE EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1911-1912

* 4. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO ANTERIORES A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1909-1913

* 5. EL ROMANCERO HISPÁNICO DE AMÉRICA DEL NORTE, 1913

* 6. LOS PLIEGOS SUELTOS DE PRAGA LLEGAN AL ARCHIVO, 1913-1914

* 7. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE A AMÉRICA, PERO DEJA DE LADO EL ROMANCERO, 1914

* 8. LAS GRANDES ENCUESTAS REGIONALES DE JOSEFINA SELA Y DE EDUARDO M. TORNER, 1914-1920

* 9. MANRIQUE DE LARA, EL ROMANCERO DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS Y DE LA PENÍNSULA Y LA MÚSICA DE LOS VIHUELISTAS, 1915-1922

* 10. POESÍA POPULAR Y ROMANCERO, 1914-1918

* 11. LA GEOGRAFÍA FOLKLÓRICA Y LA EXPLORACIÓN DE REGIONES HASTA EL MOMENTO POCO ENCUESTADAS, 1920

* 12. AURELIO DE LLANO Y EL CONOCIMIENTO DEL ROMANCERO ASTURIANO, 1919-1925

* 13. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO DE COMIENZOS DE LOS AÑOS 20

* 14. LA TERCERA PARTE DE LA SILVA, PERDIDA, 1921

* 15. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, EN EL OLIVAR DE CHAMARTÍN DE LA ROSA, 1925

* 16. SIGUE LA ACTIVIDAD RECOLECTORA, 1926-1927

* 17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928

* 18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928

* IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30

* 1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE

* 2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS

* 3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931

* 4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933

* 5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN

* 6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936

* 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930

* 8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936

* V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL

* 1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO

* 2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO

* 3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS

* 4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE

* 5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES

* 6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO

* 7. EL ROMANCERO Y LA HISTORIA DE LA LENGUA DE MENÉNDEZ PIDAL VIAJAN COMO PARTE DEL TESORO CULTURAL DE ESPAÑA

* VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA

* 1. DEPURACIÓN DE MENÉNDEZ PIDAL. FIN DE SUS PROYECTOS CON UNA PROYECCIÓN NACIONAL, 1939-1941

* 2. EL ROMANCERO DORMITA EN SUS CAJONES, 1939-1945

* 3. UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROMANCISTAS TOMA EL RELEVO, 1945-1946

* 4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950

* 5. LA CARTOGRAFÍA ROMANCÍSTICA Y LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN EN LA SERRANÍA DE CUENCA, EN LAS BALEARES, EN SORIA, EN SEGOVIA, EN ÁVILA, EN LA MESETA MANCHEGA, EN ALISTE Y EN MARRUECOS, 1947-1948

* 6. ÉXITO EN LA TRADICIÓN ORAL DE ALGUNAS VERSIONES FACTICIAS DE LA FLOR NUEVA

* 7. HACIA UNA RECUPERACIÓN DEL ROMANCERO PORTUGUÉS, 1948

* 8. NUEVAS ENCUESTAS: LIÉBANA Y POLACIONES; LA SIERRA DE BÉJAR Y PLASENCIA; SANABRIA. LLEGAN OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO. 1948-1949

* 9. FIN DEL SEMINARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS. FINAL DE LAS ENCUESTAS Y PUBLICACIÓN DIFERIDA DE LOS TRABAJOS SOBRE EL ROMANCERO, 1950-1954

* 10. ACTIVIDAD RECOLECTORA EN LA AMÉRICA HISPANA. SU REPERCUSIÓN EN EL "ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL", 1948-1952

* 11. REPERCUSIONES DE LAS PUBLICACIONES SOBRE EL ROMANCERO EN LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN ORAL, 1953-1954

* 12. HACIA UNA EDICIÓN INTEGRAL DE LAS FUENTES IMPRESAS DEL ROMANCERO DEL S. XVI

* VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO  RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 1. EL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL, 1954

* 2. LOS PRIMEROS DIFÍCILES AÑOS DEL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" Y EL ROMANCERO, 1954-1959

* 3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50

* 4. GRAN RECOLECCIÓN DE ROMANCES EN LAS ISLAS CANARIAS, 1952-1957

* 5. EL ROMANCERO TRADICIONAL, CUESTIONADO, 1959-1962

* 6. ÚLTIMAS CONTRIBUCIONES DE MENÉNDEZ PlDAL AL ROMANCERO, 1959-1965

* 7. MENÉNDEZ PIDAL EN ISRAEL Y EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1964

* 8. EL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL Y EL FUTURO DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1963-1966

* 9. REACTIVACIÓN DE LA LABOR EDITORIAL DEL ROMANCERO, 1966

* 10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968

* VIII EL ARCHIVO DEL ROMANCERO RENACE COMO PATRIMONIO CULTURAL DE INTERÉS MUNDIAL

* 1. NON OMNIS MORIAR, 1969

* 2. BELLAS PALABRAS Y NEGRAS REALIDADES, 1969-1970

* 3. ACTIVIDADES DE LA CÁTEDRA-SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL. CATALOGACIÓN DE LOS FONDOS SEFARDÍES DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO. LOS FONDOS PATXOT SE HACEN INACCESIBLES. 1969-1971

* 4. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA CONEXIÓN AMERICANA, NUEVAS PERSPECTIVAS, 1971-1975

* 5. EL ROMANCERO ¿AÚN VIVE?, 1973-1975

* 6. CRECER, PARA NO MORIR, 1976-1981

* 7. EL ROMANCERO AÚN VIVE. VOCES NUEVAS DE LA TRADICIÓN ORAL, 1977-1978

* 8. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL ROMANCERO. UNA NUEVA EMPRESA COLECTIVA, 1977-1984

* 9. LAS GRANDES ENCUESTAS COLECTIVAS DEL PROYECTO DEAPHR, 1980-1984

* 10. LAS TRADICIONES ORALES LEONESAS Y EL ROMANCERO EN LEÓN A FINALES DEL S. XX, 1984-1988

* 11. FIN DE ETAPA. DISPERSIÓN DEL EQUIPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO DEAPHR. LA FUNDACIÓN RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL Y EL CAPITAL PRIVADO INAUGURAN UNA ÉPOCA NUEVA. 1984-1989

* 12. LOS ARCHIVOS DEL ROMANCERO NUEVAMENTE EN EL FOCO. LOS LABORATORIOS HUMANÍSTICOS INSTALADOS EN EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL, 1988-1998

* 13. EL ROMANCERO ANTE EL CENTENARIO DEL ’98

* EPÍLOGO

* 1.- EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL DINAMITADO

* 2.- EL ARCHIVO DEL ROMANCERO ANTE LA REESTRUCTURACIÓN DE LA FUNDACIÓN MENÉNDEZ PIDAL Y DEL CENTRO SITO EN CHAMARTÍN

* 3.- LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA INVESTIGACIÓN

* 4.- DESPEDIDA

Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931.


3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931. IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30.

      El caso de Jesús Bal y Gay nos proporciona un buen ejemplo de cómo la Junta para Ampliación de Estudios descubría a quienes serían sus futuros especialistas.

      Juan López Suárez, "médico con vocación de pedagogo, de educador y de galleguista práctico"
56, cuñado de José Castillejo, descubrió en el "Seminario de Estudos Galegos" de Santiago las aficiones musicales de quien, por entonces, era un recluta de Lugo que estudiaba medicina en Madrid y que había sido admitido en la Residencia de Estudiantes (Jesús Bal y Gay) y, sin dudarlo, trató de aprovechar su talento en beneficio de Galicia ofreciéndole trabajo:

    "Viajaba yo —rememorará Bal en Nuestros trabajos y nuestros días— de Santiago (donde estaba haciendo el servicio militar) a Lugo con veinticuatro horas de permiso, y me encontré en el tren de Curtis a Lugo con López Suárez, que me dijo:
    -Usted está coqueteando con la Medicina, y eso no le va a llevar a ninguna parte, porque no será nunca médico. Lo que le interesa es la Música57 (...) ¿No le importaría a usted ir este verano con Torner a recoger materiales para un cancionero gallego?".58

Era el año 1928 y, como resultado de esa oferta de López Suárez, Bal empezó, en efecto, a colaborar en los proyectos del Centro de Estudios Históricos59.

      Aquel mismo año de 1928, un reportaje de "El Sol" sirvió para ganar a la empresa de compilación del Romancero pan-hispánico a otro muchacho de tan sólo diecisiete años de edad natural de la aldea de Barcia, en la parroquia de Piquín, Fonsagrada
(Lugo), que también llegaría a ser, en breve, pieza fundamental en la recolección de la olvidada sub-tradición gallega: Aníbal Otero Álvarez. En carta del año 1930, dirigida a Ramón Menéndez Pidal antes de conocerle personalmente, Otero se presenta a sí mismo y le explica:

    "Hace dos años, animado por la lectura en «El Sol» de que Vd. admitía, para la gran obra que va a publicar, los romances populares que cualquiera le enviase, recogí cuarenta y tantos y los entregué en Galicia a un colaborador, Sr. Martínez Torner. Vd. me escribió entonces la carta de que he hablado"60.

    Como Jesús Bal y Gay recuerda en el tomo II del Cancionero gallego, publicado muchos años después61, Torner y él recorrieron Galicia "durante cinco veranos, de 1928 a 1932", con el propósito de compilar un cancionero gallego, recurriendo a la consulta de archivos y colecciones particulares, a coros gallegos y a la tradición oral directamente.

    "El primer verano lo dedicamos, partiendo de Ribadeo, a un recorrido de las cuatro provincias gallegas, con el propósito de sondear el repertorio vivo y anudar relaciones con personas y entidades (...). Luego, en los veranos siguientes, realizamos nuestra investigación, a fondo, de la tradición oral, a verano por provincia".

Pese al carácter exploratorio que Bal atribuye a la encuesta del primer año, Torner, después de pasar el mes de Setiembre en Asturias, el 29-IX-1928, antes de regresar a Madrid, anunciaba ya a Menéndez Pidal:

    "El Lunes salgo para Madrid con grandes ganas de continuar trabajando. Voy contento porque creo que han de interesarle bastante las versiones de romances recogidas en Galicia".

En parte, esa satisfacción procedía, no hay duda, del encuentro con Aníbal Otero, quien fue prontamente un verdadero guía para Torner en sus encuestas de campo de la comarca y un activo colaborador en lo tocante al romancero, en aspectos no musicales.

      Al año siguiente, Otero contribuyó nuevamente al Archivo romancístico pidalino con otro excelente conjunto de textos lucenses (recogido entre Junio y Agosto de ese año)
62, que en su carta de 1930 describe en términos numéricos:

    "El año pasado recogí 38 distintos a los anteriores, que entregué también al Sr. Torner en el Centro".

A la colección de 1929 añadió, el 13 de Agosto del siguiente año, desde Barcia, un "Apéndice de 1930", que en su carta a Menéndez Pidal contabiliza asimismo diciendo:

    "Este año sólo he recogido cinco, diferentes también de los recogidos antes. Los entregué igualmente al Sr. Torner (...)".

Para entonces, Aníbal Otero había hecho un uso personal muy limitado de su espléndida colección63 y, desengañado, afirmaba:

    "No quiero utilizarla para más nada. Así que está por completo a su disposición. Sólo siento que no sea más numerosa. Pero con un caballo y diez o quince duros no se puede hacer más".

    En 1931, obligado por su padre a residir en Santiago todo el invierno (debido, según dice, a un suspenso que le habían dado en sus estudios universitarios en Madrid), Otero sólo pudo aprovechar "una excursión dominical por Órdenes (La Coruña)" para observar el estado de la tradición en aquella región. No volvió de ella con noticias esperanzadoras de poder emular lo hecho en Lugo, ya que sólo obtuvo tres romances que "antes (...) se cantaban por Reyes y Navidad; ahora apenas se saben porque cantan en su lugar las que llaman cantigas de acordeón"64. Pero aquel mismo año, la Junta para Ampliación de Estudios reconoció sus méritos y le concedió una pensión, con la que recorrió, durante diecinueve días de Octubre (o, posiblemente, Octubre-Noviembre), muy diversos lugares de la provincia de Lugo y la tierra de Oscos, en Asturias, donde la cosecha volvió a ser muy buena65.

      Simultáneamente, Torner y Bal continuaron reuniendo materiales para su Cancionero gallego
66 y ni en la consulta de archivos particulares, ni en la recolección directa por las aldeas de Galicia, descuidaron la rama representada por el Romancero. "Llegado el otoño", según explica Bal, domiciliaban todo en el Centro de Estudios Históricos67. Pero, siempre que anotaban romances, remitían copia de ellos a Menéndez Pidal. Su colección romancística incorporada al Archivo consta de un centenar de textos, algunos con músicas; de otros romances la anotación musical no se remitió a Menéndez Pidal y quedó sólo registrada en la Sección de Folklore del Centro de Estudios Históricos68. Las Memorias publicadas por la Junta para Ampliación de Estudios nos permiten constatar que en el curso 1932-33, Eduardo Martínez Torner y Jesús Bal y Gay, aparte de otros trabajos ya reseñados, habían comenzado en el Centro de Estudios Históricos "la elaboración del Cancionero gallego, cuyos materiales han recogido directamente de la tradición oral en aquella región en seis excursiones"69. En tierras de Lugo, los musicólogos del Centro entrevistaron frecuentemente a los informantes previamente descubiertos por Otero.

Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001)

NOTAS

56 Según definición de J. Bal en Bal y García Ascot, Nuestros trabajos (1990), p. 90.

57 Jesús Bal y Gay y Rosita García Ascot, Nuestros trabajos (1990), p. 78.

58 Jesús Bal y Gay y Rosita García Ascot, Nuestros trabajos (1990), p. 90.

59  "Don Juan me abrió las puertas del cielo", dirá Bal rememorando el encuentro y sus consecuencias.

60 Carta sin fecha, pero escrita, sin duda alguna, en 1930, por el mes de Setiembre u Octubre.

61  Eduardo M. Torner y Jesús Bal y Gay, Cancionero gallego. Tomo II: Textos literarios y notas al tomo I, La Coruña: Fundación Pedro Barrié de la Maza, Conde de Penosa, 1973, p. 9.

62 Aparte de las copias que se conservan en el Archivo Menéndez Pidal, Otero guardó de esta recolección un "borrador" incompleto ("nun caderniño de follas grampadas") y un cuaderno (de 12 X 15’5 cms.), que describe A. Requeixo, "A tradición romancística galega: a figura de Aníbal Otero", Boletín galega de literatura, n° 15-16, 1° e 2° semestres 1996, pp. 47-76: p. 56.

63 "El uso que he hecho, además, de mi colección es este: en un semanario de Lugo que se tenía que llenar sus páginas, publiqué una pequeña parte de ella, obligado por el director, primo mío. Y recientemente, en el examen de Literatura española, curso de investigación, le presenté como trabajo práctico. Me lo devolvieron después de haberme preguntado algo acerca de ello y de caer en la creencia de que había trabajado a bulto".

64 Carta desde Santiago de Galicia del 31 de Agosto de 1931, dirigida a Menéndez Pidal.

65 Otero diseñó un mapa, con los lugares en que recogió romances en Lugo y Oscos, que se conserva junto con la "única foto enviada por Aníbal Otero de su excursión por Lugo y Asturias en 1931". Aparte de los textos conservados en el Archivo Menéndez Pidal, Otero guardó los materiales reunidos en 1931 en una copia contenida en dos cuadernos (de 21’5 X 15’5 cms.), numerados I y II, que ha descrito A. Requeixo, en la p. 56 del artículo citado en la n. 62.

66 "En agosto y septiembre de 1930 [Torner] verificó su tercera excursión por Galicia para recoger materiales folklóricos a fin de formar el Cancionero Gallego", J.A.E., Memoria cursos 1928-9 y 1929-30, Madrid 1930, p. 166; "En agosto y septiembre de 1932 verificó su quinta y última excursión por Galicia...", Memoria cursos 1931 y 1932, Madrid, 1933, p. 144. "No tengo ningún mal recuerdo de haberme encontrado con gente desagradable, que se negase — o pudiese negarse— a cantar. Fuimos siempre bien recibidos. Nos hospedábamos en los fonduchos que encontrábamos, unas veces en mejores sitios y otras en peores", declara Jesús Bal (Bal y García Ascot, obra citada, p. 94).

67 Bal y García Ascot, Nuestros trabajos (1990), p. 93.

68 Véase D. Catalán, "O Romanceiro Xeral de Galicia" (1997), § b.

69 J.A.E., Memoria 1933 y 1934 (Madrid, 1935), PP. 232-233.

LÁMINAS

Las encuestas realizadas por Aníbal Otero entre 1928 y 1936 en Lugo, Ourense y los territorios de lengua gallego-portuguesa de Asturias y Zamora enriquecieron extraordinariamente el romancero gallego.
Recogida de romances con un fonógrafo. El colector parece ser Aníbal Otero y la ocasión su excursión, pensionada por la Junta para Ampliación de Estudios, en 1931.

Mapa sobre la excursión de 1931 por Lugo y tierra de Oscos (Asturias) de Aníbal Otero y lugares donde encuestó (remitido por A. Otero a R. Menéndez Pidal).

Manuel de Falla con Rosa García Ascot y Jesús Bal y Gay.

 

SUMARIO:

I
PRESENTACIÓN: EL ROMANCERO Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL

* EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO

*1. LOS FONDOS DEL S. XIX

* 2. DESCUBRIMIENTO DE LA TRADICIÓN ORAL CASTELLANA EN 1900

* 3. LOS PRIMEROS PASOS EN LA COMPILACIÓN DE UN ROMANCERO ORAL PAN-HISPÁNICO

* 4. EN BUSCA DE ROMANCES FUERA DE LA PENÍNSULA: EN CANARIAS Y EN LAS COMUNIDADES SEFARDÍES, 1904

* 5. "A POR PAN Y A VER AL DUQUE": PRIMER VIAJE A AMÉRICA, 1905-1906

* 6. EL FONÓGRAFO DE CILINDROS DE CERA VIAJA EN BUSCA DE MELODÍAS, 1905-1906

* 7. LA MÚSICA Y LA DANZA COMO PARTE DEL ROMANCERO, 1905

* 8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908

* 9. MENÉNDEZ PIDAL HACE INVENTARIO: LAS PRIMERAS MIL QUINIENTAS VERSIONES DEL ARCHIVO Y LAS CONFERENCIAS EN LA COLUMBIA UNIVERSITY DE NUEVA YORK EN 1909

* III EL ROMANCERO HISPÁNICO BAJO LOS AUSPICIOS DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS

* 1. LA CREACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y EL ROMANCERO DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 2. LOS DIALECTÓLOGOS Y EL ROMANCERO ORAL: 1910-1912

* 3. MANRIQUE DE LARA COLECTA EN ORIENTE EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1911-1912

* 4. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO ANTERIORES A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1909-1913

* 5. EL ROMANCERO HISPÁNICO DE AMÉRICA DEL NORTE, 1913

* 6. LOS PLIEGOS SUELTOS DE PRAGA LLEGAN AL ARCHIVO, 1913-1914

* 7. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE A AMÉRICA, PERO DEJA DE LADO EL ROMANCERO, 1914

* 8. LAS GRANDES ENCUESTAS REGIONALES DE JOSEFINA SELA Y DE EDUARDO M. TORNER, 1914-1920

* 9. MANRIQUE DE LARA, EL ROMANCERO DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS Y DE LA PENÍNSULA Y LA MÚSICA DE LOS VIHUELISTAS, 1915-1922

* 10. POESÍA POPULAR Y ROMANCERO, 1914-1918

* 11. LA GEOGRAFÍA FOLKLÓRICA Y LA EXPLORACIÓN DE REGIONES HASTA EL MOMENTO POCO ENCUESTADAS, 1920

* 12. AURELIO DE LLANO Y EL CONOCIMIENTO DEL ROMANCERO ASTURIANO, 1919-1925

* 13. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO DE COMIENZOS DE LOS AÑOS 20

* 14. LA TERCERA PARTE DE LA SILVA, PERDIDA, 1921

* 15. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, EN EL OLIVAR DE CHAMARTÍN DE LA ROSA, 1925

* 16. SIGUE LA ACTIVIDAD RECOLECTORA, 1926-1927

* 17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928

* 18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928

* IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30

* 1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE

* 2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS

* 3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931

* 4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933

* 5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN

* 6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936

* 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930

* 8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936

* V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL

* 1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO

* 2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO

* 3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS

* 4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE

* 5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES

* 6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO

* 7. EL ROMANCERO Y LA HISTORIA DE LA LENGUA DE MENÉNDEZ PIDAL VIAJAN COMO PARTE DEL TESORO CULTURAL DE ESPAÑA

* VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA

* 1. DEPURACIÓN DE MENÉNDEZ PIDAL. FIN DE SUS PROYECTOS CON UNA PROYECCIÓN NACIONAL, 1939-1941

* 2. EL ROMANCERO DORMITA EN SUS CAJONES, 1939-1945

* 3. UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROMANCISTAS TOMA EL RELEVO, 1945-1946

* 4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950

* 5. LA CARTOGRAFÍA ROMANCÍSTICA Y LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN EN LA SERRANÍA DE CUENCA, EN LAS BALEARES, EN SORIA, EN SEGOVIA, EN ÁVILA, EN LA MESETA MANCHEGA, EN ALISTE Y EN MARRUECOS, 1947-1948

* 6. ÉXITO EN LA TRADICIÓN ORAL DE ALGUNAS VERSIONES FACTICIAS DE LA FLOR NUEVA

* 7. HACIA UNA RECUPERACIÓN DEL ROMANCERO PORTUGUÉS, 1948

* 8. NUEVAS ENCUESTAS: LIÉBANA Y POLACIONES; LA SIERRA DE BÉJAR Y PLASENCIA; SANABRIA. LLEGAN OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO. 1948-1949

* 9. FIN DEL SEMINARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS. FINAL DE LAS ENCUESTAS Y PUBLICACIÓN DIFERIDA DE LOS TRABAJOS SOBRE EL ROMANCERO, 1950-1954

* 10. ACTIVIDAD RECOLECTORA EN LA AMÉRICA HISPANA. SU REPERCUSIÓN EN EL "ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL", 1948-1952

* 11. REPERCUSIONES DE LAS PUBLICACIONES SOBRE EL ROMANCERO EN LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN ORAL, 1953-1954

* 12. HACIA UNA EDICIÓN INTEGRAL DE LAS FUENTES IMPRESAS DEL ROMANCERO DEL S. XVI

* VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO  RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 1. EL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL, 1954

* 2. LOS PRIMEROS DIFÍCILES AÑOS DEL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" Y EL ROMANCERO, 1954-1959

* 3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50

* 4. GRAN RECOLECCIÓN DE ROMANCES EN LAS ISLAS CANARIAS, 1952-1957

* 5. EL ROMANCERO TRADICIONAL, CUESTIONADO, 1959-1962

* 6. ÚLTIMAS CONTRIBUCIONES DE MENÉNDEZ PlDAL AL ROMANCERO, 1959-1965

* 7. MENÉNDEZ PIDAL EN ISRAEL Y EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1964

* 8. EL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL Y EL FUTURO DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1963-1966

* 9. REACTIVACIÓN DE LA LABOR EDITORIAL DEL ROMANCERO, 1966

* 10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968

* VIII EL ARCHIVO DEL ROMANCERO RENACE COMO PATRIMONIO CULTURAL DE INTERÉS MUNDIAL

* 1. NON OMNIS MORIAR, 1969

* 2. BELLAS PALABRAS Y NEGRAS REALIDADES, 1969-1970

* 3. ACTIVIDADES DE LA CÁTEDRA-SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL. CATALOGACIÓN DE LOS FONDOS SEFARDÍES DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO. LOS FONDOS PATXOT SE HACEN INACCESIBLES. 1969-1971

* 4. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA CONEXIÓN AMERICANA, NUEVAS PERSPECTIVAS, 1971-1975

* 5. EL ROMANCERO ¿AÚN VIVE?, 1973-1975

* 6. CRECER, PARA NO MORIR, 1976-1981

* 7. EL ROMANCERO AÚN VIVE. VOCES NUEVAS DE LA TRADICIÓN ORAL, 1977-1978

* 8. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL ROMANCERO. UNA NUEVA EMPRESA COLECTIVA, 1977-1984

* 9. LAS GRANDES ENCUESTAS COLECTIVAS DEL PROYECTO DEAPHR, 1980-1984

* 10. LAS TRADICIONES ORALES LEONESAS Y EL ROMANCERO EN LEÓN A FINALES DEL S. XX, 1984-1988

* 11. FIN DE ETAPA. DISPERSIÓN DEL EQUIPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO DEAPHR. LA FUNDACIÓN RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL Y EL CAPITAL PRIVADO INAUGURAN UNA ÉPOCA NUEVA. 1984-1989

* 12. LOS ARCHIVOS DEL ROMANCERO NUEVAMENTE EN EL FOCO. LOS LABORATORIOS HUMANÍSTICOS INSTALADOS EN EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL, 1988-1998

* 13. EL ROMANCERO ANTE EL CENTENARIO DEL ’98

* EPÍLOGO

* 1.- EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL DINAMITADO

* 2.- EL ARCHIVO DEL ROMANCERO ANTE LA REESTRUCTURACIÓN DE LA FUNDACIÓN MENÉNDEZ PIDAL Y DEL CENTRO SITO EN CHAMARTÍN

* 3.- LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA INVESTIGACIÓN

* 4.- DESPEDIDA

Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS.



2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS. IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30.

      Cuando, en Agosto de 1929, Ramón Menéndez Pidal recibió los fondos de Huntington, abrió con las 50.000 pts. del donativo una "Cuenta del Romancero" que, hasta el 20 de Enero de 1931 administró personalmente. Gracias a apuntaciones de María Goyri sabemos que hasta finalizar el año 1930 los gastos a ella imputados fueron exclusivamente generados por la prepa­ración del Romancero español o hispánico:

"Pagadas a Sr. Arbós 12 meses:3.000
» a Lapesa 5 meses:   600
» a Torner  6 meses1.500
» a Huarte (fechar pliegos)   350
» a Hors (unas copias)   300
Fotocopia Timoneda   214
 6.014"

Aunque, a comienzos de 1931, los fondos restantes y los intereses por ellos producidos fueron entregados al "Centro de Estudios Históricos", los auxiliares remunerados y la obtención de ma­teriales con destino al Romancero no sufrieron interrupción. En una relación de "Gastos reali­zados hasta el 29-2-1932", en el "ROMANCERO" consta el dato:

    "Remuneración a varias personas que han trabajado en la preparación de los tomos III, V y VII (D. Eduardo Torner, D. Rafael Lapesa, Da María Sánchez Arbós y Da Enriqueta Hors) a razón de 125 a 250 ptas mensuales... 10.225,00"

y en esa misma relación se consigna, asimismo, que durante ese periodo se obtuvieron fotocopias "de las Bibliotecas de Madrid, Santander, París, Londres, Lisboa, Pisa, Göttingen, Cracovia, etc."30

      Una de las primeras labores relacionadas con el Romancero a que se atendió con el donativo de Huntington fue, en efecto, la de completar el acopio de la documentación relativa a los pri­meros siglos de su transmisión impresa, tanto en el aspecto textual como en el aspecto musical.

      El Archivo Menéndez Pidal contenía, desde antiguo, numerosas copias manuscritas de ro­mances existentes en pliegos sueltos de toda una serie de bibliotecas. Además, según ya hemos visto, se hallaba en él una reproducción fotográfica completa de los famosos pliegos de Praga. No sabemos exactamente cuándo Menéndez Pidal había conseguido fotografías de la mayor parte de los pliegos que poseía el Duque de T’Serclaes, incluidos aquellos que actualmente se hallan en paradero desconocido (y que, gracias a esas fotografías, que se distribuyeron recortadas por las carpetas del Archivo Menéndez Pidal, podemos hoy conocer)31. Por las cuentas del año 1930 sa­bemos que entonces se obtuvieron copias fotográficas de las Rosas de Timoneda y gracias a otras anotaciones de María Goyri vemos que sacar copias de los romances de las Rosas para incluirlas en las carpetas temáticas del "Archivo del Romancero" fue la tarea por la que percibió aquel año una serie de mensualidades María Sánchez Arbós32. En años anteriores o siguientes se obtuvie­ron fotografías de los pliegos sueltos que atesoraban muy diversas bibliotecas españolas y extranjeras33 así como de varios romancerillos de bolsillo: el Cancionero de Romances de Amberes, 1550; la Flor de enamorados, de Barcelona, 1562; el Espejo de Enamorados y posiblemente otros.

      Desde la Biblioteca Menéndez Pelayo de Santander, M. Artigas hacía saber a Menéndez Pidal, al tiempo que le informaba sobre los Cancioneros en ella existentes, que no hallaba catalo­gada la Silva de Mendaño (20-II-1930).

      Creo que en este período se inició asimismo una nueva exploración de los fondos de la Bi­blioteca de Palacio y que se transcribieron a mano romances de sus Cartapacios literarios en co­pias hoy existentes en el Archivo Menéndez Pidal34.

      La decisión de incorporar a la obra subvencionada por Huntington la Epopeya, tomada a lo largo del año 1931, resultaba lógica visto que Menéndez Pidal se había, por esos años, dedica­do especialmente a su estudio. Antes ya de la venida a España de Huntington, en el año acadé­mico 1928-29, había dedicado su curso de Doctorado en el Centro de Estudios Históricos a "los resultados de sus últimas investigaciones sobre la primitiva épica de Castilla, estudiando el des­arrollo de las leyendas referentes a los condes castellanos, a la partición de los reinos por Fer­nando I y a las guerras fratricidas entre sus hijos, mediante exhaustivo análisis de los vestigios registrados en las crónicas más antiguas"35. Ello facilitaría que, en 1931, pudiese preparar, con ayuda de colaboradores, la edición de las "Fuentes" de los temas épicos que iban a constituir los volúmenes Io y IIo de Gestas y Romances de España, mientras él, personalmente, redactaba la "Historia de la épica", que iba a constituir el volumen IIIº.

      No es, pues, de extrañar que en ese año de 1931, Menéndez Pidal examinara ya con la impren­ta Hernando el formato de esa obra, y resolviera cuestiones de detalle respecto a sus características tipográficas36. La rapidez con que personalmente fue produciendo las más de 1.000 cuartillas de su "Historia de la épica" hasta concluir, con el cap. XXIX de esa historia, la "Época cuarta. 1250-1290. Fin de la edad áurea"37, permitió a Menéndez Pidal en 1932 invertir el orden de los volúmenes de la gran obra proyectada, anticipando como Io el de la Historia. No obstante, no resulta seguro si el volumen Io era el de la Historia o el de los Textos cuando en la Memoria correspondiente a los cur­sos 1931 y 1932 de la Junta para Ampliación de Estudios (Madrid, 1933, p. 143) se declara:

    "Se está ultimando el primer tomo y empiezan a imprimirse los primeros pliegos de la obra Epopeya y Romancero de don Ramón Menéndez Pidal. A esta publicación contribuye econó­micamente la Hispanic Society of America".

La impresión del volumen primero parecía a punto de realizarse en ese año, ya que conservamos dos modelos, de mano de Ramón Menéndez Pidal, de su portada, que llevan esa fecha como año de impresión38.

      El trabajo encomendado a Rafael Lapesa en el área del Romancero durante estos años nos es conocido con precisión, pues él mismo lo ha descrito39, y nos aclara, en parte, la marcha de las investigaciones:

    "Aparte de mis tareas en el Centro de Estudios Históricos, trabajé también con don Ra­món en su casa de Chamartín desde 1929 hasta 1932, por la mañana, tres días semanales. Trabajaba en el salón-biblioteca (...). Lo primero que en Chamartín me encomendó don Ra­món fue identificar la imprenta y señalar la fecha aproximada de los pliegos sueltos de ro­mances del siglo XVI carentes de tales indicaciones. Había que valerse, para ello, de la com­paración de sus tipos de letra, viñetas y motivos ornamentales con los de libros o pliegos sueltos datados y localizados. Para mí aquello supuso el conocimiento de un mundo antes ig­norado, una lección de rigor y precisión y un goce constante de la poesía legendaria o cazu­rra que los pliegos sueltos contenían. En una ocasión hube de recomponer —fascinante rom­pecabezas— un pliego gótico en folio deshecho en pedacitos que habían servido para una encuademación de la época; el pliego contenía el romance del Conde Dirlos, con variantes de interés40. En otra temporada copié romances de los pliegos sueltos conservados en la Sala de Raros de la Biblioteca Nacional y de los cancioneros y cartapacios de la Sala de Manuscri­tos. Por último, puse al día parte del estudio que sobre la leyenda de Rodrigo, el último godo, había publicado don Ramón en su Floresta de leyendas heroicas españolas, incorporando nue­vos textos para la futura edición del Romancero".41

      La labor de fechación de los Pliegos sueltos ya vimos que había sido iniciada en 1930 por Huarte. Parte de los trabajos que Rafael Lapesa realizaba en Chamartín se encuadraban, pues, en la preparación del volumen III de Epopeya y Romancero; pero otros se relacionaban con la del volumen IV, volumen dedicado, de acuerdo con el proyecto de Marzo de 1932, a los Textos re­lativos al Romancero. Ello no es de extrañar, ya que en las muestras para la edición de la obra presentadas por la casa Hernando a Menéndez Pidal a finales de 1931 se reproducían unas pá­ginas del «Romancero del rey Rodrigo»42.

      Esta labor de Rafael Lapesa en el campo del Romancero vino a quedar en años posteriores in­terrumpida debido a la prioridad concedida por Ramón Menéndez Pidal a la terminación del Glosario del español primitivo como complemento de sus Orígenes del español  y a causa de las obligaciones docentes que supuso la incorporación de Lapesa a un Instituto. Así, el 7 de No­viembre de 1935 Lapesa, abrumado por su retraso en acabar el Glosario, comunicó a don Ra­món su propósito de "renunciar desde este momento a la remuneración que percibo de la Junta" y de completar su trabajo obteniendo por él "únicamente satisfacción moral". En su exposi­ción de las razones de su absentismo del "Centro" recordaba tiempos anteriores:

    "Mientras tuve libre las mañanas, los días que no iba a casa de V. a trabajar en el Roman­cero, acudía al «Centro» a adelantar algo en el Glosario, que ya entonces estaba deseoso de aca­bar. Desde que el Instituto me ocupa hasta el mediodía (y, en algún curso y en tiempo de exá­menes, parte de la tarde) mi asistencia al «Centro» no ha podido ni puede tener la regularidad que V. me pide (,..)"43.

      Respecto a las fuentes sobre la música del Romancero antiguo sabemos que en 1930 Eduar­do Martínez Torner, después de haber trabajado durante años

    "en la transcripción de las obras de música cifrada de los vihuelistas españoles del s. XVI y en los varios Cancioneros polifónicos de los siglos XV, XVI y XVII",

preparaba el tomo musical que había de acompañar a los textos y estudios del Romancero de Menéndez Pidal, ya que la Memoria correspondiente a los cursos 1928-29 y 1929-30 de la Junta para Ampliación de Estudios consigna asimismo que

    "actualmente se ocupa en el estudio de los materiales que han de constituir el tomo de mú­sicas del Romancero Español que publicará don Ramón Menéndez Pidal"44.

      Las versiones musicales antiguas de romances reunidas para ese tomo (que aún abarcaba el Romancero barroco) eran, antes de la incorporación del Cancionero de Upsala, 208, cuyo in­ventario se conserva en un "índice del tomo primero de música del Romancero"45:

SIGLO XVI

"A caballo va Bernardo". Salinas
"Airado va el escudero". Cancº de Pal.
"Airado va el gentil hombre". Cancº  Pal.
"A la puerta de su amiga". Cancº  Pal.
"A las armas, moriscote". Pisador. Lib. vih.
"A las armas, moriscote". Fuenllana. Lib. de vih.
"Alburquerque, Alburquerque". Cancº  Pal.
"Al villano se la dan". Salinas.
"Amor por quien yo padezco". Cancº  Pal.
 
"Aquel gentil hombre, madre". Cancº  Pal.
 
"Aquella mora garrida". Salinas.

"Aquella mora garrida". Cancº Pal.

"Caballeros de Alcalá". Cancº Pal.
 
"Caminad, Señora". Salinas.

"Conde Claros, con amores". Salinas.
"Con pavor recordó el moro". Milán. Lib. de vih.

"De Antequera sale el moro". Fuenllana. Lib. vih.
"De la vida deste mundo". Cancº Pal.
"De mi vida descontento". Cancº Pal.
"Digas tú el amor de engaño". Cancº Pal.
"Durandarte, Durandarte". Cancº Pal.
"Durandarte, Durandarte". Milán. Lib. vih.
"Durmiendo está el caballero". Cancº Pal.
"Durmiendo iba el señor". Mudarra. Lib. vih.


"En la ciudad de Toledo". Salinas.
"En memoria de Alixandre". Cancº Pal.
"Está la reina del cielo". Cancº Pal.

"Fonte frida, fonte frida". Cancº Pal.

"Guarte, guarte, rey don Sancho". Pisador. Lib. vih.

"La bella mal maridada". Cancº Pal.
"La bella mal maridada". Narváez. Lib. vih.
"La bella mal maridada". Valderrábano. Lib. vih.
"La mañana de San Juan". Pisador. Lib. vih.
"Los brazos traigo cansados". Milán. Cancº Pal.
"Los brazos traigo cansados". Valderrábano. Lib.vih.
"Los brazos traigo cansados". J. Vázquez.

"Mandó pregonar el rey". J. Vázquez.
"Mi libertad en sosiego". Cancº Pal.
"Mira Nero de Tarpea". Bermudo.
"Mira Nero de Tarpea". Zúñiga.
"Mira Nero de Tarpea". Zúñiga (otra versión)
"Morirse quiere Alixandre". Cancº Pal.

"Oh castillo de Montanges". Cancº Pal.
"Olvida tu perdición". Cancº Colombino.

"Paseábase el rey moro". Narváez. Lib. vih.
"Paseábase el rey moro". Pisador. Lib. vih.
"Paseábase el rey moro". Fuenllana. Lib. vih.
"Pascua de Espíritu Santo".   Canº Pal.
"Pensó el mal villano". Salinas.

"Pésame de vos, el conde". Canº Pal.
"Por los campos de los moros". Canº Pal.
"Por mayo era, por mayo". Canº Pal.
"Por unos puertos arriba". Canº Pal.

"Qué es de tí, desconsolado". Canº Pal.
"Quejóme de ti, ventura". Canº Pal.
"Quien hubiese tal ventura". Pisador. Lib. vih.

"Retraída está la infanta". Salinas.
"Rómpase la sepultura". Canº Pal.

"Setenil, ay Setenil". Can0 Pal.
"Si de amor pena sentís". Can0 Pal.
"Sobre Baza estaba el rey". Can0 Pal.
"Suspiraste Baldovinos". Milán. Lib. vih.

"Tiempo es, el escudero". Can0 Pal.
"Tierra y cielos se quejaban". Can0 Pal.
"Triste España sin ventura". Can0 Pal.
"Triste estaba el rey David". Mudarra. Lib, vih.
"Triste estaba muy quexosa". Milán. Lib. vih.
"Triste está la reina triste". Can0 Pal.
"Triste qué será de mí". Can0 Pal.

"Una sañosa porfía". Can0 Pal.

"Ya cabalga Calaínos". Narváez. Lib vih.
"Ya se asienta el rey Ramiro". Narváez. Lib vih.
"Yo me estaba reposando". Can0 Pal.
"Yo me iba mi madre". Salinas.
"Yo me soy la reina viuda". Can0 Pal.

SIGLO XVII

"Abrasándose está Troya". Bibl. Nac. M. 1370.
"A coronarse de flores". Sablonara.
"Agora que naces, niño". Bibl. Nac. M. 1370.
"Águila del ingenio humano".  Bibl. Nac. M. 1370.

"Alamos del soto, adiós". Sablonara.
"Albricias dan los arroyos". Bibl. Nac. M. 1370.
"Al villano se la dan". Bibl. Nac. M. 1370.
"Apenas el sol rayaba". Bibl. Nac. M. 1370.
"Aquella hermosa aldeana". Sablonara.
"Arriba, gritaban todos". Bibl. Nac. M. 1370.
"Asomaos,  humano  engaño".   Bibl.   Nac.  M. 1370.

"A una peña tosca y fría". Bibl. Nac. M. 1370.
"A veintisiete de marzo". Medinaceli. 13230.

"Bailan los pastores". Bibl. Nac. M. 1370.
"Bañando está los granzones". Bibl. Nac. M. 1370.

"Barquilla pobre de remos". Sablonara.
"Barquilla pobre de remos". Med. 13231.
"Burlóse la niña". Sablonara.

"Caballero, si a Francia ides". Med. 13230.
"Caíase de un espino". Sablonara.
"Cielo bordado de estrellas". Bibl. Nac. 1370.
"Claros y serenos ojos". Bibl. Nac. M. 1370.

"Como suele el blanco cisne". Bibl. Nac. M. 1370.
"Cuando crecen más las olas". Bibl. Nac. M. 1370.
"Cuando de tus soles negros". Sablonara.
"Cuando la serena noche". Bibl. Nac. 1370.

"Cuántos años ha que veo". Bibl. Nac. M. 1370.

"Dejadme, memorias tristes". Med. 13231.
"De las faldas del Atlante". Sablonara.

"Del cristal de Manzanares". Med. 13231.
"Del sol los divinos rayos". Bibl. Nac. 1370.
"Desata el pardo octubre". Sablonara.
"Desde las soberbias torres". Bibl. Nac. 1370.

"Desde las torres del alma". Sablonara.
"Despeñado por un valle". Bibl. Nac. M. 1370.
"De su querida Amarilis". Med. 13231.

"Desvelada anda la niña". Sablonara.
"De una peña al viento firme". Bibl. Nac. M. 1370.
"Digamos un poco bien". Sablonara.
"Dime, Pedro, por tu vida".   Cancº Colonial. (dos versiones musicales).
"Don Pedro, a quien los crueles". Cancº Colonial.
"Durmióse Cupido al sol". Bibl. Nac. M. 1370.

"El alba esmaltaba el suelo". Bibl. Nac. M. 1370.
"El cordero, madre". Bibl. Nac. M. 1370.
"El que altivos imposibles". Sablonara.
"El segundo rey don Juan". Bibl. Nac. M. 1370.
"En Belén da la vida". Bibl. Nac. M. 1370.
"En el baile del egido". Sablonara.
"En el potro de un peñasco". Cancº Colonial.
"En el más soberbio monte". Bibl. Nac. M. 1370.
"En invierno nacen las flores". Bibl. Nac. M. 1370.
"Enjuga los bellos ojos". Sablonara.
"En la famosa ribera". Bibl. Nac. M. 1370.
"En los campos de Zamora". Bibl. Nac. M. 1370.
"Entre dos álamos verdes". Sablonara.
"Entre dos álamos verdes". Cancº Colonial.
"Entre dos álamos verdes". Cancº Colonial (otra versión).

"Entre llorosas memorias". Bibl. Nac. M. 1370.
"En tus brazos una noche". Sablonara.
"En un portal seis zagales". Bibl. Nac. M. 1370.
"Estábase el aldeana". Sablonara.
"En una fuente que vierte". Med. 13231.
"Entre dos mansos arroyos". Sablonara.

"Fatigada navecilla". Sablonara.
"Fertiliza tu vega". Bibl. Nac. M. 1370.
"Fuese Bras de la cabana". Sablonara.

"Herido con la memoria". Bibl. Nac. M. 1370.
"Hermosas y enojadas". Sablonara.

"Hijos de Eva tributarios". Cancº Colonial.
"Hoy tocan clarines, madre". Bibl. Nac. M. 1370.

"Jacinta, de los cielos". Sablonara.

"La boca puesta en los pies". Med. 13231.
"Las cristalinas corrientes". Med. 13231.
"Las reliquias de la noche". Bibl. Nac. M. 1370.
"Las sierras de Guadarrama". Med. 13231.
"Las voces del fuego y el humo". Bibl. Nac. M. 1370.
"La zagala más hermosa". Med. 13231.
"La zagala, que en la villa. Med. 13231.
"Los rayos del sol impiden". Bibl. Nac. M. 1370.


"Llamaron los pajarillos". Sablonara.
"Llorando está en un portal". Bibl. Nac. M. 1370.
"Llorando lágrimas vivas". Sablonara.

"Malograda fuentecilla". Cancº Colonial.
"Mal segura zagaleja". Med. 13231.
"Mirando está el rey Fernando". Bibl. Nac. M. 1370.

"Mirando las claras aguas". Sablonara.
"No sé a qué sombras". Cancº Colonial.

"Ojos negros de mis ojos". Bibl. Nac. M. 1370.
"Ojos negros de mis ojos". Med. 13231.
"Ojos negros que os miráis". Sablonara.

"Pardos ojos de mis ojos". Cancº Colonial.
"Paxarillo fugitivo". Cancº Colonial.
"Poco a poco, pensamiento". Cancº Colonial.
"Por ese mar del Esponto". Med. 13230.

"Por la puerta del Cambrón". Bibl. Nac. M. 1370.
"Por no asistir al estrago". Bibl, Nac. M. 1370.
"Por oír la sirena". Bibl. Nac. M. 1370.
"Porque alegre salga el sol". Sablonara.

"Porque Nise se casa". Bibl. Nac. M. 1370.
"Porque tan firme os adoro". Cancº Colonial.
"Por rondar toda la noche". Bibl. Nac. M. 1370.

"Qué bien siente Calatea". Sablonara.
"Qué hermosa fueras, Belilla". Sablonara.

"Qué importa que yo lo calle". Cancº Colonial.
"Quejándose tiernamente". Sablonara.
"Quiera el cielo, Silvia amiga". Med. 13231.

"Reinando el príncipe mundo". Bibl. Nac. M. 1370.
"Ricos de galas y flores". Sablonara.
"Riéndose va un arroyo". Bibl. Nac. M. 1370.
"Romped las dificultades". Sablonara.

"Sabed mi dulce enemiga". Med. 13231.
"Salió al campo de su aldea". Sablonara.
"Salió en los brazos del alba". Bibl. Nac. M. 1370.

"Saltan las risueñas aguas". Bibl. Nac. M. 1370.
"Si a la fiesta de San Juan". Sablonara.

"Soberana María". Bibl. Nac. M. 1370.
"Sobre moradas violetas". Sablonara.
"Soledades venturosas". Sablonara.

"Tan triste vivo en mi aldea". Sablonara.

"Vistióse el prado galán". Sablonara.

"Ya con la madre del tiempo". Bibl. Nac. M. 1370.
"Ya con la salud de Flori". Bibl. Nac. M. 1370.
"Ya con la salud de Flori". Med. 13231.
"Ya del soberbio Moncayo". Sablonara.
"Ya desata sus cristales". Bibl. Nac. M. 1370.
"Ya no las quiero pedir". Med. 13231.
"Ya que la antigua ribera". Med. 13231.

"Yo sé que no ha de ganar". Cancº Colonial.

"Zagala del Tajo". Sablonara.
"Zagaleja de Castilla". Med. 13231.

SIGLO XVIII

"Más allá de Guadalupe". Misón. Tonad. "Los ciegos", 1758.

En el siguiente bienio (cursos 1931 y 1932), según informa la Memoria correspondiente de la Junta para Ampliación de Estudios (Madrid, 1933, p. 144),

    "el señor Martínez Torner ha continuado el estudio y transcripción de los materiales que han de constituir el primer volumen de música (siglos XV y XVI) del Romancero Español que publicará don Ramón Menéndez Pidal. Este volumen de música será en breve entregado a la imprenta".

Por entonces, la obra se llamaba ya Epopeya y Romancero y la música antigua, según vimos arri­ba46, se repartía entre el volumen V ("Romancero viejo"), aquí aludido, y el VII con el "Ro­mancero barroco".

      Por la Memoria de la Junta para Ampliación de Estudios del subsiguiente bienio sabemos que, durante esos años, Torner siguió prestando atención tanto al volumen V como al VII de Epo­peya y Romancero al mismo tiempo que elaboraba otras obras de carácter más general47:

    "El señor Martínez Torner prosigue el estudio y transcripción de los materiales que consti­tuirán los volúmenes primero y segundo de la música (siglos XVI y XVII) del Romancero Es­pañol cuya publicación prepara don Ramón Menéndez Pidal"48,

Desde 1928, junto a Torner trabajaba en el Centro de Estudios Históricos Jesús Bal y Gay49, quien se especializó en el estudio de la paleografía musical del Renacimiento50.

    "Allí [en el Centro de Estudios Históricos] me inicié en la Paleografía Musical, con la ayuda de una colección de fotocopias de Cancioneros del siglo XVI, que guardaba la Sección de Música, además de la edición del Cancionero de Palacio que había hecho Francisco Asenjo Barbieri"51 .

      Según declara el propio Bal en sus memorias, fue una decisión personal de Ramón Menéndez Pidal la que le lanzó por ese camino:

    "—Usted va a dedicarse a la música antigua y Torner se dedica al folklore musical"52.

Sin duda, aquella determinación tuvo que ver con la tirantez en las relaciones entre los dos musi­cólogos y con el juicio que Menéndez Pidal se había formado respecto a sus diferencias en el modo de entender la paleografía musical "probablemente gracias a los consejos del Doctor Curt Sachs"53, catedrático en Berlín y director del Museo de Instrumentos Musicales de la Staatlichen Huchschule für Musik, venido al Centro de Estudios Históricos a invitación de Américo Castro.

    "Fue una medida muy prudente e inteligente la de don Ramón —escribirá a este respecto Bal54—, porque Torner tenía la peregrina idea de que había que modificar la notación, por­que era imperfecta. Esta diferencia de concepto y el diferente y alejado sentido del respeto a la obra de los músicos de nuestras épocas doradas nos distanciaron y provocaron cuestiones insolubles y, sin duda, tirantes".

    "Con lo que me dijo don Ramón, me metí de hoz y coz con el Cancionero de Upsala, con el Cancionero de la Colombina, del que había fotocopias (...)".55

Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001)

NOTAS

30 En la relación de "Gastos realizados hasta el 29-2-1932" se consigna que costaron 1.837 pesetas y 45 céntimos.

31  Como ya el 2 de junio de 1898 el Duque escri­bía a Ramón Menéndez Pidal y le copiaba uno de los romances incluidos en uno de sus pliegos ("Buen conde Hernán Gonçalez") y el Duque no murió sino el 12 de febrero de 1934 (según A. Rodríguez Moñino, Los pliegos... Morbecq, p. 30), mientras no apa­rezcan referencias que lo aclaren, no cabe hacer su­posiciones acerca de cuándo fueron fotografiados. Sobre su conservación en el Archivo, véase D. Catalán, "Los pliegos sueltos perdidos del Duque de T’­Serclaes", en Homenaje a Alvaro Galmes, Oviedo-Madrid: Univ. de Oviedo y Ed. Gredos, vol. III, pp. 361-376.

32 "Faltan por copiar de las Rosas de Timoneda en 30 Junio 1930 Porsena rey poderoso, Rosa gentil f°. 11; Navarros y Aragoneses Rosa gentil, f°. 50. Difie­ren de los de Sepúlveda que comienzan igual; Mañanica era mañana (...)" y sigue la lista de otros 18 incipit. María Sánchez Arbós añadió después, en los dos primeros citados y en 4 de la lista a que aludimos, la indicación "copiados".

33  La J.A.E. (Memoria cursos 1926-27 y 1927-28, pág. 398) hizo un pago "al profesor Hilka por foto­copias de romances".

34  Sólo puedo observar que algunos textos de ma­nuscritos de Palacio se copiaron independientemente por dos manos distintas, y también que las copias son posteriores a las notas y copias hechas directamente por Ramón Menéndez Pidal cuando trabajó en la Bi­blioteca de Palacio a principios de siglo. Quizá una de las manos sea la de Enriqueta Hors.

35  Según R. Lapesa, que fue uno de los alumnos asistentes, "Menéndez Pidal, creador de escuela: el Centro de Estudios Históricos", en ¡Alça la voz, pre­gonero!, Madrid: Corporación de antiguos Alumnos de la Institución Libre de Enseñanza y Seminario Menéndez Pidal, 1979, pp. 43-79: p. 46.

36  Véase D. Catalán, "A propósito de una obra truncada de Ramón Menéndez Pidal", en R. Menén­dez Pidal, Reliquias de la poesía épica española, 2a ed., Madrid: Seminario Menéndez Pidal, 1980, pp. XI-XLIV: pp. XIV-XV y láms. II-IV. En las muestras ti­pográficas recibidas de la Casa Hernando, que hoy se conservan con las anotaciones hechas sobre ellas por Menéndez Pidal, hay páginas referentes a la Épica y páginas referentes al Romancero.

37 Véase D. Catalán, "Presentación de la obra", en R.  Menéndez  Pidal,   La  épica  medieval española (1992), pp. 7-50: pp. 15-17 (y láms.).

38  El volumen se titulaba "Epopeya y Romancero. Tomo I: Historia de la epopeya española. Siglos VIII-XV por R. Menéndez Pidal" y en él se daban como editores la J. A. E. I. C. Centro de Estudios Históri­cos y la Hispanic Society of America, 1932.

39  En su "Prólogo" a J. Pérez Villanueva, Ramón Menéndez Pidal, pp. 13-14.

40  La fotografía de una página de este pliego fue publicada en RTLH, III (1969), frente a la p. 91.

41  El trabajo realizado por Lapesa, reformado des­pués bajo la guía de R. Menéndez Pidal por D. Catalán y A. Galmés en 1948-1949, se reconoce en RTLH, I, Madrid: Seminario Menéndez Pidal, 1957, en portada y en la p. VIL

42  Pueden verse algunas de estas muestras tipográ­ficas en las láms. III y IV de Reliquias de la poesía épi­ca española, segunda edición, Madrid: Seminario Me­néndez Pidal, 1980.

43  La carta ha sido reproducida, en fotografía, en Glosario del primitivo léxico ibero-románico. Proyecto de informatización. Homenaje a Rafael Lapesa en su noventa aniversario, Madrid: Fundación Ramón Me­néndez Pidal y Seminario Menéndez Pidal, 1998, pp. 19-20.

44 Madrid: J. A. E., 1930, p. 166.

45 En una hoja se citan como "Fuentes" consultadas. Del s. XVI: "Cancionero de Palacio, hacia 1520; Can­cionero Colombino, hacia 1520; Vihuelistas, de 1535 a 1537; Bermudo, «Declaración de instrumentos», 1555; Vázquez, «Villancicos y canciones», 1560; Sali­nas, «De Música Libri Septem», 1577", con un total de "75 romances. 57 tradicionales". Del siglo XVII: "Biblioteca Nacional, M. 1370; Sablonara; Bibl. Na­cional, N° 13230; Biblioteca Nacional, N° 13231; Cancionero Colonial. Ed. de D. Carlos Vega, Buenos Aires, 1931", con un total de 132 romances. 1 tradi­cional. Del siglo XVIII se consideró tradicional la To­nadilla "Los Ciegos" de Luis Misón, 1788. Sobre la copia a máquina del índice, Torner escribió a mano: "Falta el Cancionero] de Upsala".

46 Basándome en la papeleta de Marzo de 1932.

47  Como su Bibliografía del folklore musical espa­ñol, que en 1936 estaba prácticamente lista para la imprenta.

48 J.A.E., Memoria 1933 y 1934 (Madrid, 1935), p. 232.

49    Sobre el reclutamiento de Bal y Gay para el Centro de Estudios Históricos por Juan López Suárez hablaremos seguidamente en el § 3.

50    Según se hace constar en la Memoria 1933 y 1934 de la J. A. E. (1935), p. 233, y él mismo expli­ca en sus memorias.

51  Jesús Bal y Gay y Rosita García Ascot, Nuestros trabajos y nuestros días. Transcripción: Antonio Buxán, Madrid: Fundación Banco Exterior, 1990, p. 93.

52 Bal y García Ascot, Nuestros trabajos (1990), p. 92.

53  Bal y García Ascot, Nuestros trabajos (1990), p. 96. Según Bal, fue la intervención de Curt Sachs la que le permitió emanciparse de Torner: "al saber él que Torner era superior a mí, por el tiempo que lle­vaba en el Centro de Estudios Históricos, y también que yo me atrevía a plantear mis diferencias con él a don Ramón Menéndez Pidal [,] el «no se preocupe us­ted, que yo le hablo», de Curt Sachs, me quitó una losa de encima" (pp. 99-100).

54 Bal y García Ascot, Nuestros trabajos (1990), p. 92.

55  Bal y García Ascot, Nuestros trabajos (1990), p. 92. Gracias a haber logrado una "parcela" de trabajo autónomo, Bal y Gay hizo su primera publicación aprovechando la ocasión del tricentenario de Lope de Vega: "Al solucionarse el problema con Torner (...), empecé (...) a trabajar con las «Treinta canciones de Lope de Vega», que había encontrado en los archivos y tenían letra de Lope de Vega y música de composi­tores contemporáneos de él". Se las editó la Residen­cia de Estudiantes en 1935.

LÁMINAS

Una de las grandes obras proyectadas en 1929, para su inmediata publicación, con apoyo de me­cenas del capitalismo americano fue Epopeya y Romancero, en diez volúmenes.
Modelo de portada para el volumen I de
Epopeya y Romancero creyendo que vería la luz en 1932.

Maquetación de la tipografía de uno de los volúmenes con romances de la obra Epopeya y Romancero, No­viembre de 1931 (dos proyectos sucesivos con anotaciones de R. Menéndez Pidal).

Los Pliegos sueltos que poseía el Duque de T’Serclaes, buena parte de ellos hoy en paradero desconocido, se conservan en reproducciones fotográficas (fragmentadas por romances) en el Archivo del Romancero Menéndez Pidal/Goyri.
Uno de los pliegos de la antigua, colección del Duque de T’Serclaes "perdidos".

Portada de la Flor de enamorados de Barcelona, 1562. (La reproducción fotográfica de este cancionerillo existente en el Archivo sirvió de base a la reedi­ción de A. Rodríguez Moñino y D. Devoto, 1954).

Portada de la Rosa de amores, Valencia, 1573, de Joan de Timoneda (ejemplar fotografiado, Archivo Menéndez Pidal).

Curso de doctorado de Menéndez Pidal en el Centro de Estudios Históricos 1928-29. Entre los asistentes, Rafael Lapesa (primero a su lado) y Pilar Lago (última mujer de pie).

Una de las páginas del Romancero del rey Rodrigo de mano de Rafael Lapesa escrita en la pre-guerra, in­corporada al manuscrito original de ese Romancero, de mano de Diego Catalán, que llegaría a imprimirse a finales de los años 50.

Pliego suelto impreso c. 1513 en Barcelona por Joan Rosembach cuyos fragmentos se usaron en la encua­dernación de los códices árabes de Almonacid. Compaginado por Manuel Gómez Moreno y Francisco Javier Sánchez Cantón y por Rafael Lapesa, 1920 y 1929-30.

Eduardo M. Torner continuó la transcripción y estudio de los Cancioneros polifónicos y de los Li­bros de vihuela iniciada en el Centro de Estudios Históricos por Manuel Manrique de Lara.
Música de
Por la matanza adelante de Francisco Millán, fol. ccxci del Cancionero musical de Palacio, de tiempo de los Reyes Católicos. "Los braços traygo cansados de los muertos rodear, / fallo todos los franceses no fallo a don Rreynalte".

Folio xxv v. del Libro de música de vihuela intitulado Silva de Sirenas (Valladolid, 1547) de Enríquez de Valderrávano. Romance Por la matanza adelante.

Continuación de Por la matanza adelante en la Silva de Sirenas (f. xxvi): "Los braços traygo cansados      de los muertos rodear / vi a todos los franceses    y no hallo a don Beltrán".

El mismo romance (Por la matanza adelante) en Juan Vázquez, Recopilación de sonetos y villancicos a quatro y a cinco (Sevilla, 1560), primera voz (f. xxvii): "Los braços traygo cansados     de los muertos rodear /  vide a todos los franceses     y no vide a don Beltrán".

SUMARIO:

I
PRESENTACIÓN: EL ROMANCERO Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL

* EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO

*1. LOS FONDOS DEL S. XIX

* 2. DESCUBRIMIENTO DE LA TRADICIÓN ORAL CASTELLANA EN 1900

* 3. LOS PRIMEROS PASOS EN LA COMPILACIÓN DE UN ROMANCERO ORAL PAN-HISPÁNICO

* 4. EN BUSCA DE ROMANCES FUERA DE LA PENÍNSULA: EN CANARIAS Y EN LAS COMUNIDADES SEFARDÍES, 1904

* 5. "A POR PAN Y A VER AL DUQUE": PRIMER VIAJE A AMÉRICA, 1905-1906

* 6. EL FONÓGRAFO DE CILINDROS DE CERA VIAJA EN BUSCA DE MELODÍAS, 1905-1906

* 7. LA MÚSICA Y LA DANZA COMO PARTE DEL ROMANCERO, 1905

* 8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908

* 9. MENÉNDEZ PIDAL HACE INVENTARIO: LAS PRIMERAS MIL QUINIENTAS VERSIONES DEL ARCHIVO Y LAS CONFERENCIAS EN LA COLUMBIA UNIVERSITY DE NUEVA YORK EN 1909

* III EL ROMANCERO HISPÁNICO BAJO LOS AUSPICIOS DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS

* 1. LA CREACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y EL ROMANCERO DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 2. LOS DIALECTÓLOGOS Y EL ROMANCERO ORAL: 1910-1912

* 3. MANRIQUE DE LARA COLECTA EN ORIENTE EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1911-1912

* 4. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO ANTERIORES A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1909-1913

* 5. EL ROMANCERO HISPÁNICO DE AMÉRICA DEL NORTE, 1913

* 6. LOS PLIEGOS SUELTOS DE PRAGA LLEGAN AL ARCHIVO, 1913-1914

* 7. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE A AMÉRICA, PERO DEJA DE LADO EL ROMANCERO, 1914

* 8. LAS GRANDES ENCUESTAS REGIONALES DE JOSEFINA SELA Y DE EDUARDO M. TORNER, 1914-1920

* 9. MANRIQUE DE LARA, EL ROMANCERO DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS Y DE LA PENÍNSULA Y LA MÚSICA DE LOS VIHUELISTAS, 1915-1922

* 10. POESÍA POPULAR Y ROMANCERO, 1914-1918

* 11. LA GEOGRAFÍA FOLKLÓRICA Y LA EXPLORACIÓN DE REGIONES HASTA EL MOMENTO POCO ENCUESTADAS, 1920

* 12. AURELIO DE LLANO Y EL CONOCIMIENTO DEL ROMANCERO ASTURIANO, 1919-1925

* 13. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO DE COMIENZOS DE LOS AÑOS 20

* 14. LA TERCERA PARTE DE LA SILVA, PERDIDA, 1921

* 15. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, EN EL OLIVAR DE CHAMARTÍN DE LA ROSA, 1925

* 16. SIGUE LA ACTIVIDAD RECOLECTORA, 1926-1927

* 17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928

* 18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928

* IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30

* 1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE

* 2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS

* 3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931

* 4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933

* 5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN

* 6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936

* 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930

* 8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936

* V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL

* 1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO

* 2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO

* 3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS

* 4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE

* 5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES

* 6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO

* 7. EL ROMANCERO Y LA HISTORIA DE LA LENGUA DE MENÉNDEZ PIDAL VIAJAN COMO PARTE DEL TESORO CULTURAL DE ESPAÑA

* VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA

* 1. DEPURACIÓN DE MENÉNDEZ PIDAL. FIN DE SUS PROYECTOS CON UNA PROYECCIÓN NACIONAL, 1939-1941

* 2. EL ROMANCERO DORMITA EN SUS CAJONES, 1939-1945

* 3. UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROMANCISTAS TOMA EL RELEVO, 1945-1946

* 4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950

* 5. LA CARTOGRAFÍA ROMANCÍSTICA Y LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN EN LA SERRANÍA DE CUENCA, EN LAS BALEARES, EN SORIA, EN SEGOVIA, EN ÁVILA, EN LA MESETA MANCHEGA, EN ALISTE Y EN MARRUECOS, 1947-1948

* 6. ÉXITO EN LA TRADICIÓN ORAL DE ALGUNAS VERSIONES FACTICIAS DE LA FLOR NUEVA

* 7. HACIA UNA RECUPERACIÓN DEL ROMANCERO PORTUGUÉS, 1948

* 8. NUEVAS ENCUESTAS: LIÉBANA Y POLACIONES; LA SIERRA DE BÉJAR Y PLASENCIA; SANABRIA. LLEGAN OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO. 1948-1949

* 9. FIN DEL SEMINARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS. FINAL DE LAS ENCUESTAS Y PUBLICACIÓN DIFERIDA DE LOS TRABAJOS SOBRE EL ROMANCERO, 1950-1954

* 10. ACTIVIDAD RECOLECTORA EN LA AMÉRICA HISPANA. SU REPERCUSIÓN EN EL "ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL", 1948-1952

* 11. REPERCUSIONES DE LAS PUBLICACIONES SOBRE EL ROMANCERO EN LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN ORAL, 1953-1954

* 12. HACIA UNA EDICIÓN INTEGRAL DE LAS FUENTES IMPRESAS DEL ROMANCERO DEL S. XVI

* VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO  RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 1. EL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL, 1954

* 2. LOS PRIMEROS DIFÍCILES AÑOS DEL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" Y EL ROMANCERO, 1954-1959

* 3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50

* 4. GRAN RECOLECCIÓN DE ROMANCES EN LAS ISLAS CANARIAS, 1952-1957

* 5. EL ROMANCERO TRADICIONAL, CUESTIONADO, 1959-1962

* 6. ÚLTIMAS CONTRIBUCIONES DE MENÉNDEZ PlDAL AL ROMANCERO, 1959-1965

* 7. MENÉNDEZ PIDAL EN ISRAEL Y EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1964

* 8. EL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL Y EL FUTURO DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1963-1966

* 9. REACTIVACIÓN DE LA LABOR EDITORIAL DEL ROMANCERO, 1966

* 10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968

* VIII EL ARCHIVO DEL ROMANCERO RENACE COMO PATRIMONIO CULTURAL DE INTERÉS MUNDIAL

* 1. NON OMNIS MORIAR, 1969

* 2. BELLAS PALABRAS Y NEGRAS REALIDADES, 1969-1970

* 3. ACTIVIDADES DE LA CÁTEDRA-SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL. CATALOGACIÓN DE LOS FONDOS SEFARDÍES DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO. LOS FONDOS PATXOT SE HACEN INACCESIBLES. 1969-1971

* 4. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA CONEXIÓN AMERICANA, NUEVAS PERSPECTIVAS, 1971-1975

* 5. EL ROMANCERO ¿AÚN VIVE?, 1973-1975

* 6. CRECER, PARA NO MORIR, 1976-1981

* 7. EL ROMANCERO AÚN VIVE. VOCES NUEVAS DE LA TRADICIÓN ORAL, 1977-1978

* 8. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL ROMANCERO. UNA NUEVA EMPRESA COLECTIVA, 1977-1984

* 9. LAS GRANDES ENCUESTAS COLECTIVAS DEL PROYECTO DEAPHR, 1980-1984

* 10. LAS TRADICIONES ORALES LEONESAS Y EL ROMANCERO EN LEÓN A FINALES DEL S. XX, 1984-1988

* 11. FIN DE ETAPA. DISPERSIÓN DEL EQUIPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO DEAPHR. LA FUNDACIÓN RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL Y EL CAPITAL PRIVADO INAUGURAN UNA ÉPOCA NUEVA. 1984-1989

* 12. LOS ARCHIVOS DEL ROMANCERO NUEVAMENTE EN EL FOCO. LOS LABORATORIOS HUMANÍSTICOS INSTALADOS EN EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL, 1988-1998

* 13. EL ROMANCERO ANTE EL CENTENARIO DEL ’98

* EPÍLOGO

* 1.- EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL DINAMITADO

* 2.- EL ARCHIVO DEL ROMANCERO ANTE LA REESTRUCTURACIÓN DE LA FUNDACIÓN MENÉNDEZ PIDAL Y DEL CENTRO SITO EN CHAMARTÍN

* 3.- LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA INVESTIGACIÓN

* 4.- DESPEDIDA

Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE.

IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30.


1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE.

      En los últimos años 20 y en los primeros años 30, Menéndez Pidal, a la cabeza del Centro de Estudios Históricos y de la Academia Española, cree posible recoger los frutos de las décadas an­teriores. Habiendo superado la crisis personal sufrida a causa de sus fallidos intentos de recobrar la perdida visión de un ojo, se esfuerza en dar coronación, con su pequeño grupo de colabora­dores del Centro, a una serie de grandes obras que debieran servir de fundamento a la cons­trucción de una España futura parangonable con las naciones europeas transpirenaicas, sin necesidad de renunciar a su particular pasado. Américo Castro, uno de los más incansables miembros de aquel grupo, rememoraría en 1959 (transcurridos 20 años desde la ruina definiti­va de aquel proyecto) al Menéndez Pidal de aquellos años, diciendo:

    "le han fascinado, y con razón, las grandezas del pasado, y ha concebido su propia obra en escala inconmensurable. Para un hombre de salud férrea (...) parecía posible alzar babélica­mente la historia de la lengua, de la épica, de la civilización española en general, la de la li­teratura (...). Todos éramos españoles, y pensábamos que las cosas se hacen, o no se hacen. «Tot o res»1".

      Entre las muy diversas obras históricas de amplio desarrollo que entonces dirige y promociona Menéndez Pidal se halla su Epopeya y Romancero, conjunto de fuentes y de estudios con ellas conectados articulado en muchos volúmenes.

      Los recursos con que el Centro de Estudios Históricos podía contribuir a esa obra no basta­ban para imprimirle un ritmo acelerado. Un informe sin fecha, de mano de Tomás Navarro To­más, pero que sin duda fue escrito en 1929 para que lo enviara Ramón Menéndez Pidal a Ar­cher M. Huntington2, ilustra bien las limitaciones que retardaban la elaboración y publicación de los productos de la investigación:

     "He tardado más de lo que pensaba en escribir a usted porque he querido enviar a usted una relación detallada de los trabajos y necesidades del Centro para hacerle una exposición exacta de los mismos.

    Las necesidades del Centro son muchas, pues sólo disponemos de una consignación anual de 100.000 pesetas para sueldos de personal, adquisición de libros, excursiones de estudio y gastos de imprentas. Con este dinero tenemos que atender, muy deficientemente por su­puesto, a la publicación de tres revistas (R[evista de] Filología] E[spañola], Archivo de Arte y Arqueología Española y Anuario de Historia del Derecho) y a mantener con intermitencias el preparar3 un «Glosario general de los siglos XV a XVII», una «Bibliografía de la Literatura Española» y los tres trabajos del «Atlas lingüístico de España y Portugal», del «Glosario Medie­val», y del «Romancero», que merecen párrafo aparte.

    Durante los años en que la guerra europea impidió enviar estudiantes pensionados al ex­tranjero, el Centro pudo aplicar a sus necesidades particulares parte del dinero que se econo­mizaba por dichas pensiones. Al restablecerse el envío de pensionados, hemos tenido que dis­minuir la marcha de nuestros trabajos y retener obras que desde tiempo se hallan dispuestas para ser publicadas.

    Los trabajos del Atlas lingüístico, Glosario Medieval y Romancero caminan lentísimamente, por ser los que requieren mayor esfuerzo técnico y para los cuales sólo disponemos de una ayuda económica tan escasa que necesitamos repartirla entre ellos alternativamente. En las hojas adjuntas encontrará usted una exposición sucinta del estado en que se encuentran estas obras y de los recursos que se necesitan para llevarlas a término. Al lado de esto, me per­mito también presentar a usted la lista de manuscritos que tenemos en impresión o dispues­tos para la imprenta, sin contar la Grand e General Estoria, que edita el Sr. Solalinde, para cuyo primer tomo, que aparecerá pronto, ya recibimos el apoyo de usted.

      Para que estos trabajos pudiesen desarrollarse en forma regular se necesitarían las cantida­des siguientes4".

      Complementario de este informe es una descripción del "Romancero Español" que tenía reu­nido Ramón Menéndez Pidal. Se halla escrita de mano de su mujer María Goyri, que asume la voz de su marido. Puede fecharse, igualmente, en 19295:

    "Romancero Español. Trabajo en él desde hace 30 años. Tengo reunido un material que supera con mucho en cantidad e importancia al publicado por E J. Child, The English and Scottish popular Ballads, que es la principal colección de cantos populares.

    La colección consta de unos 500 romances tradicionales que se conservan en unas 8.000 versiones diferentes. Hay también unas mil melodías inéditas. Las versiones están recogidas en la mayor parte de España y Portugal, en las repúblicas americanas y entre los judíos de Ma­rruecos, de los Balkanes y del Asia Menor.

    Falta aún por explorar varias regiones de la Península. Con donativo de los Srs. Gutiérrez de Buenos Aires va a hacer ahora una excursión de mes y medio por Andalucía el Sr. Torner (coste 2.000 pts.). Se necesitan aún 5 excursiones de este tipo para dar por terminada la re­colección de materiales.

    La elaboración del material recogido está detenida porque el Centro no puede sostener un auxiliar que me ayude a preparar el material para la imprenta6 y a corregir las pruebas".

      Uno y otro escrito tenían como destinatario a Archer M. Huntington, mecenas del hispanis­mo en los Estados Unidos de América, y su ocasión fue la venida a España en el año 1929 del millonario. Llegó a ella en un momento crítico, cuando la Dictadura del General Primo de Ri­vera se tambaleaba. El Decreto del Ministro de Instrucción Pública, Eduardo Callejo, conce­diendo a las instituciones de enseñanza superior vinculadas a la Iglesia prerrogativas que las equi­paraban a las Universidades del Estado, provocó una huelga estudiantil, que el Dictador pretendió aplastar con el cierre de la Universidad Central, el cese del Rector y Decanos y sanciones graves a los estudiantes. Estos hechos suscitaron la reacción de diversos Catedráticos li­berales que renunciaron a sus cátedras y, finalmente, el envío por Ramón Menéndez Pidal de una Carta al Dictador (27-III-1929), que, al ser contestada personalmente por Primo de Rive­ra (31-III-1929) y dadas ambas a la prensa, tuvo un gran eco en diversos medios y vino a con­tribuir a definir los campos entre fieles y críticos de la Dictadura7. En unas notas personales es­critas muchos años después8, Menéndez Pidal pone en relación aquel suceso político con la llegada del mecenas americano y el proyecto intelectual cuyo desarrollo aquí describo:

    "Acababa yo de escribir la carta al dictador. Huntington me miraba bromeando las muñe­cas para ver las señales de las esposas y cadenas. Me deja 50.000 pesetas que las emplee en el Centro de Estudios Históricos. Yo las aplico a (...) Epopeya y Romancero"9.

      En efecto, fue la colaboración económica del capital privado de Argentina y de Estados Uni­dos lo que hizo posible a Menéndez Pidal concebir en aquellos años la publicación de esa obra, que pretendía, no sólo emular a la famosa colección baladística de Child, publicada en 1882, sino superarla en todo: en la longitud temporal de la vida tradicional de los temas cuyos testimonios se recogen, en la amplitud espacial alcanzada por esa tradición, en la riqueza de versiones seleccionadas y hasta en la calidad y esmero de la edición desde un punto de vista tipográfico10.

      La contribución de los Sres. Gutiérrez (los doctores don Avelino y don Ángel), con que dice contar Menéndez Pidal, fue ingresada en el Centro de Estudios Históricos en 1928 "para con­tinuar la formación del Atlas Lingüístico de la Península Ibérica y Romancero español"; era re­sultado de largos años de presencia del Centro de Estudios Históricos en La Argentina y de una estrecha colaboración en la Cátedra Cajal con la Institución Cultural Española de Bue­nos Aires, de la que el doctor Avelino Gutiérrez fue largo tiempo el principal promotor11. Y el apoyo de Huntington a las iniciativas del Centro, manifiesto en la preparación de la edi­ción de la General Estoria de Alfonso X por Antonio G. Solalinde a que alude el escrito ela­borado por Navarro Tomás, era también fruto de la constante presencia del Centro de Estu­dios Históricos en la "Columbia University" de Nueva York y en la "University of Wisconsin" y a los repetidos viajes de los principales maestros del Centro a las universidades de Estados Unidos como "profesores visitantes"12.

      Epopeya y Romancero, Estudios y textos,
tal como la proyectó Menéndez Pidal en 1932, iba a tener diez volúmenes, que conocemos gracias a una papeleta fechada en Marzo de ese año. Eran éstos:

"I. Historia de la epopeya española (siglos VIII-XV) .
II.  Textos épicos.
III.  Romancero viejo (siglo XV y primera mitad del XVI). Estudio y bibliografía.
IV.  Romancero viejo. Textos.
V.  Romancero viejo. Música.
VI.  Romancero barroco (de los siglos de oro). Estudio, bibliografía y textos.
VII Romancero barroco. Música.
VIII-IX. Romancero moderno (siglos XVIII-XX). Textos.
X. Romancero moderno. Música."

    Poco tiempo antes, en Noviembre de 1931, aún daba a la obra otro título: Gestas y Romance­ro o Gestas y Romances de España y la distribuía en tan sólo ocho volúmenes13. Si bien "para Menéndez Pidal la historia de ambos géneros constituía un continuo histórico-literario cuya com­prensión exigía un tratamiento conjunto"14 creo que, a la llegada de Huntington a España, aún no se había decidido a publicar el Romancero como parte de una gran obra acerca de la Épica15, ya que parecen de 1930 intentos varios de encontrar un título y un subtítulo aclaratorio para una publicación centrada en el Romancero: "ROMANCERO ESPAÑOL. Romances tradicionales (antiguos o modernos) y Romances no tradicionales con ellos relacionados (compuestos en el siglo XVI y comienzos del siglo XVII"), o "ROMANCERO HISPÁNICO. Comprende los romances tradicionales y los más relacionados con ellos16. Colección de versiones y notas ilustrativas17 reu­nidas por R. Menéndez Pidal y María Goyri de Menéndez Pidal".

      Lo que sí tenía bastante claro Menéndez Pidal era la decisión de publicar el Romancero or­ganizado por épocas, de acuerdo con las que establecía al hacer historia del género.

      Según un plan fechado en Diciembre de 1929, pensaba organizar así su estudio:

    "I. Épocas del Romancero. El romancero a través de los tiempos; 12 épocas, de 1368 hasta hoy. En cada época tratar estas cuestiones: 1° Estimación. La opinión en que está el Roman­cero. Concepto social: Clases que lo usan y lo cantan. Concepto literario o científico: teorías acerca de su significación o historia, origen, valor literario, mérito. Calificación. — 2° Ca­rácter. Cultivo literario. Estilos de moda. — 3° Difusión. El romancero en la vida y en el arte. / Canto y recitación, todo lo retrospectivo. Resumen de lo moderno, para tratar el detalle de lo moderno en la parte II. / Transmisión escrita. Cartapacios, pliegos sueltos, Cancioneros, romanceros, etc. / Fama e influjo: en la conversación, en el Teatro que refleja la conversación, en la lírica con sus glosas, Mouriscada /. Entre los extranjeros, cómo lo conocen, lo elogian artísticamente y lo usan artísticamente (las opiniones científicas van al num. 1°).

    II. Baladas y romances, corno poesía tradicional. A) Semejanzas y diferencias, caracterís­ticas del romancero. 1° Antigüedad mayor del Romancero que de las Baladas; 2° Orígenes y Fuentes18, dejar(lo) dicho en las «Épocas» las teorías, aquí ya exponer sólo mi opinión; 3° Es­tilo Fragmentarismo19. Lo Fantástico20; 4° Metro Comparado balada y romance.— B) Irra­diación geográfica moderna. América21, Cataluña22; Portugal23; Judíos24, Castilla25.— C) Canto y recitación en la época moderna. Danza prima, baile de tres. El Azafrán y el trabajo (Acaso mejor va fundido con B). — D) Improvisación y redacción. La Variante. Geografía folklórica. — E) Carácter e importancia de la tradición actual26".

Y las doce épocas las fechaba y definía, básicamente27, así:

    "1368-1445. Romances considerados como Noticiero popular. Maledicencia, frontera. / 1445-1515 Romancero cortesano o trovadoresco. Como noticiero, se hace oficial e historiográfico). Como poesía, se hace trovadoresco. / 1516-1550 Los primeros vihuelistas. El romance queda como venerable arcaísmo, principalmente musical de moda. Influencias renacentistas. / 1550-1587 Los romances eruditos. I 1588-1600 (1595 mejor) Época de los Romances Moris­cos. Domina lo lírico, con moriscos y pastoriles. Los romances reanudan su calidad de histo­ria actual, pero historia privada. / 1600-1640 / 1640-1720 Olvido y descrédito I 1720-1778 Neoclasicismo y prerromanticismo I 1778-1828 Romanticismo y escuelas análogas I 1828-1874 Las teorías wolfianas en España. Los estudios hondos se producen por obra de hispanistas / 1874-1915. Positivismo antirromántico. La poesía popular deriva de la culta. Los romances son expulsados de la época primitiva, y pone las gestas / 1916 - Las últimas orientaciones".

En la publicación de los textos, esas doce épocas las agrupaba en tres (Febrero de 1930):

    "Romancero viejo con sus derivados (Romancero clásico)
    Dos clases de letra sólo: redondo (tipo más grande) para los tradicionales y cursiva para los artificiosos o personales.
(Esto permite en un romance de Lope señalar los versos tradicionales).
    Romancero (clásico, nuevo) de los siglos de oro (Romancero barroco)

    (Con *las versiones hipotéticas o reconstrucciones)
    Romancero moderno (Romancero romántico)
Los temas antiguos,
hasta 1535: romances del Cid viejos y nuevos, tradicionales y artificio­sos o cultos.
    Los temas nuevos,
de 1533 a 1685: Moriscos, Don Alvaro, etc.
    Los temas modernos,
de 1685 a 1930: Guerra de África, Siglo XVIII, Duque Rivas"28.

Distribución que recibe una formulación más clara en otro "Plan, Dic[iembre] 1930":

    "ROMANCERO VIEJO, hasta 1550 (Textos viejos y Temas viejos con texto moderno tradicional)
    Prólogo:
bibliografía hasta 1550. Canto, Recitación hasta 1550. Opiniones sobre el ro­mance viejo tenidas en el XV, XVI. ¿Las modernas? Acaso sólo la mía, no la romántica, etc., que deben ir en el romancero moderno. Sólo historia mía, precediendo a todo una comparación del Romance y de la Balada en general.    
    Textos.
1° los conservados hasta 1550, arrastrando (pequeña inconsecuencia necesaria para no triturar) las refundiciones de 1600 [esto debe hacerse] (o de 1900, y todas las versiones orales de 1900 a Infantina., Gerineldo, etc., refundiciones en el Teatro de textos viejos, etc. 2° Versiones orales de 1900 de temas viejos, Carolingios, Bernal Francés; temas de Judíos Oriente+ Judíos Marruecos + España) [Esto, bien pensado, debe pasar al romancero mo­derno en 1er lugar, con referencias al romancero viejo. No pueden juntarse estas dos mate­rias separadas por un abismo de tres siglos o cerca de cuatro].
    ROMANCERO CLÁSICO, 1550-1680, hasta Francisco Santos, Verdad en el Potro, 1679.
    Prólogo
recitación, bibliografía de estos siglos.
    Textos
de este siglo y refundiciones modernas que se les unan.

    ROMANCERO MODERNO, de 1680 hasta hoy.
   Prólogo
estado de tradición. Canto esfoyazas, azafrán.—Estima de románticos y traductores.
    Textos.
Ciclos viejos (Moratín, Zorrilla, Leyenda Cid). Temas históricos (Guerra de África, Duque Rivas, Sociedad El Gato, Romances de Don Jaime, de Bolívar, romancero Gitano). Novelescos tradicionales. Vulgares relatorios noticieros".

      Muy curiosa resulta la idea, consignada en papeleta de estos años, de dar preferencia en los romances publicados a la que Menéndez Pidal llama "versión ecléctica", esto es a un texto fac­ticio cuyas características y razón de ser describe así:

    "En una poesía cambiante, que reviste tantas formas como recitadores la recuerdan hoy y la han recordado en los siglos anteriores, debemos escoger y crear una nueva típica.
    Esta versión, archival y documentalmente es falsa pues jamás tuvo existencia hasta ahora.
    Estética e históricamente es la más verdadera,
pues yo colector soy tan individuo de la tradi­ción, tan eslabón como cualquier otro para refundir, y soy el más autorizado, porque soy el más enterado y el más educado en esa poesía para poder variantearla dentro del ambiente tra­dicional, respetando los límites de la creación popular"29.

Los dos componentes de Epopeya y Romancero contaban, claro está, con un pasado muy largo de investigaciones de Ramón Menéndez Pidal; pero aún requerían nuevos esfuerzos.

Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001)

NOTAS

1 A. Castro, "Cuánto le debemos", en Papeles de Son Armadans, año IV, t. XII, núm. XXXIX, pp. 283-290: pp. 288 y 289.

2 Nos lo confirma la alusión a la pronta salida del volumen I de la General Estoria (1930), obra que A. M. Huntington había apoyado económicamente con anterioridad a su viaje a España en 1929, del que en­seguida hablaré.

3 En el borrador, que presenta numerosos tachados y adiciones interlineadas y marginales, esta conexión sintáctica resulta incierta.

4 No constan en el borrador que manejo.

5 Los 30 años de trabajo en el Romancero se cuentan, sin duda, empezándolos en 1900, fecha en que Ramón Menéndez Pidal inició la recolección de ro­mances de la tradición oral en el Burgo de Osma.

6 Esta cláusula substituye a "durante el tiempo que dure la publicación", tachada.

7 Tras la caída de Primo de Rivera, el colaborador francés Edouard Herriot de "El Sol", en un artículo titulado "El final de una Dictadura", comentaba a este respecto: "Lo que precipitó la caída de la Dicta­dura fue la actitud tan decidida de la Universidad es­pañola. En el momento actual son numerosos los pa­íses de Europa en que está violada la libertad de pensamiento (...). Corresponde a la Universidad es­pañola el honor de haber luchado animosa en estos últimos años por la dignidad y la espiritual independencia. La carta dirigida el año pasado al general Pri­mo de Rivera por el Sr. Menéndez Pidal, presidente de la Real Academia Española y catedrático de la fa­cultad de Madrid, quedará como documento de in­terés en la historia de la libertad de pensamiento" (25-II-1930). En el Archivo de Menéndez Pidal se guardan pliegos de firmas de homenaje a Menéndez Pidal, con motivo de esa carta al Dictador, "por su noble y valiente actitud en defensa de la Universi­dad" ("a pesar de que la Academia no facilitó nada, por el miedo que tenían", según anotó María Goyri al frente de esos pliegos).

8 Que J. Pérez Villanueva cita en Ramón Menéndez Pidal. Su vida y su tiempo (1991), pp. 315-316.

9 El "Donativo de la Hispanic Society" se materia­lizó en un "cheque de Mr. Huntington. Agosto de 1929".

10 Menéndez Pidal seleccionó cuidadosamente, tras hacer elaborar sucesivas muestras, el formato y com­posición de las páginas, haciendo sobre los modelos que le remitía la imprenta Hernando anotaciones crí­ticas. Finalmente señalaría sobre dos de las muestras: "ésta Nov 1931 con papel de mayor tamaño que el otro/42 líneas del 10 con 3, a 16 palabras = 675 pa­labras / 48 líneas del 9/55 líneas del 8", "o ésta, 1931"; y, sobre esta última, consignaría después en lápiz rojo: "Esta es la página que se adoptó". En cuanto al papel y encuadernado, que fue de "Clase Especial Cédulas. Resmas o rollos 167. Tamaño 59 X 94. Peso Resma 30. M2 108/9. Color Ahuesado s/m. Satinado o doblado P. sentido de la fibra", la Junta para Ampliación de Estudios acompañó el pedido de la advertencia: "Se recomienda con especial cuidado este pedido que se destina a una obra de interés, subvencionada por un Centro Norteamericano, de la cual se enviarán ejemplares a la mayor parte de los Centros del Mundo". Véase D. Catalán, "A propósi­to de una obra truncada de Ramón Menéndez Pidal en sus dos versiones conocidas", en R. Menéndez Pi­dal, Reliquias de la poesía épica española, acompañadas de Epopeya y Romancero /, 2a ed. Madrid: Seminario Menéndez Pidal, 1980, pp. XIII-XLIV: nn. 6 y 8 en las pp. XIV-XV y Láminas I-IV.

11  Sobre estas relaciones, véase J. M. Sánchez Ron, "La Junta para Ampliación de Estudios e Investiga­ciones Científicas ochenta años después", en 1907-1987. La Junta para Ampliación de Estudios e Investi­gaciones Científicas 80 años después, 2 vols., Madrid: CSIC, 1988, vol. I, pp. 1-61: pp. 38-39. El donativo (de c. 4.000 pts.) consta en las cuentas de la J.A.E., Memoria cursos 1926-27 y 1927-28, Madrid, 1929, p. 405. No hubo gastos hasta 1930.

12 La continuada adscripción de Federico de Onís a Columbia University y de Antonio G. Solalinde a la University of Wisconsin fue concebida por la Junta para Ampliación de Estudios, en general, y por el Centro de Estudios Históricos, en particular, como un servicio necesario para la difusión de la cultura española en los Estados Unidos y para pro­yectar hacia allá una nueva imagen de España y su historia. Ya en 1918, Menéndez Pidal había inten­tado interesar a Huntington en su Romancero, se­gún muestra una carta del americano escrita desde París el 24 de febrero: "I wrote to you in reply to your letter regarding Folk-Lore on the day I was leaving Madrid and sent the letter by hand to your house but found that you were away. I should have been glad to talk over this matter with you, and hope to do so on my return to Madrid"; no obstan­te, en 1921 Federico de Onís seguía considerando improbable conseguir su apoyo: "Otra vez me pedía V. que interesase a Mr. Huntington para que nos diera ayuda económica. Es inútil. De esto también tendría que hablar extensamente. Pero dejémoslo para otra vez" (desde el Instituto de las Españas, New York, 23-VI-1921).

13 Asigno esta fecha a las apuntaciones con este plan y portada (ya con fecha de 1932) porque están escritos en el verso de una de las muestras enviadas por la edi­torial Hernando a que aludo en las nn. 10 y 36. La dis­tribución de los tomos que da es la siguiente: I y II. Gestas y Crónicas. Textos (volúmenes para los cuales calcula una extensión de  "863  págs.  Dos tomos, pues"); III. Historia de la Epopeya Medieval; IV a VII Romancero General; VIII Historia del Romancero.

14 Véase D. Catalán, "Presentación de la obra", en R. Menéndez Pidal, La épica medieval española. Des­de sus orígenes hasta su disolución en el romancero, I, Madrid: Espasa Calpe, 1992, p. 13.

15  En los años 20, proyectaba ya publicar una "His­toria" de la narrativa épica juglaresca, según se ve por un anuncio, aún bastante inconcreto, que hace en su Poesía juglaresca y juglares, Madrid, 1924, p. 313.

16  En ensayos de título previos: "Colección de los tradicionales y de los muy popularizados", "Colec­ción de romances tradicionales y de los más relacio­nados con ellos".

17  En un ensayo de título previo: "colecciones de versiones y notas eruditas y críticas".

18  Entre paréntesis remite a sus Conf[erencias de] N[ueva] York, p. 8, etc." y a "Flor Nueva, p. 8-28".

19 Remite a "Flor Nueva, p. 28-30".

20  "En Papeletas de Caracteres del Asunto".

21  Remite a "Conferencias de] N[ueva] York, p. 97-98".

22 Remite a "Conferencias de Nueva York], p. 88-90".

23 Remite a "Conf[erencias de Nueva York], p. 90-91".

24 Remite a " Conferencias de Nueva York], p. 86-88".

25  Remite a "Conf[erencias de] N[ueva] York, p. 99-106".

26  Remite a "Conf[erencias de] N[ueva] York, p. 119-131".

27 En las papeletas de donde tomo la descripción se detallan los tipos de romance y las fuentes de los tex­tos que cada época abarca.

28  Quizá sea algo anterior otra propuesta sin fecha de cómo jerarquizar y editar los textos romancísticos en el proyectado "Romancero español". En ella se dis­pone: "Tres clases de letra: / Redondo (corregido sobre Inglés) grande. Tradición del XV al XVII comienzos./ Redondo (corregido sobre Inglés) menor. Tradición del XIX y XX. / Bastardilla. Romances no tradiciona­les narrativos. / Las versiones hipotéticas reconstrui­das señaladas con un asterisco". Y, en relación con los tradicionales, se sugiere: "Los de asunto épico, todos. Los de ciclos extraños, un mínimum de Duran? o me­nos. Los vulgares, algunos. Los de historia de España, todos? Sobre todo destacados los noticieros o gacetas de sucesos actuales (Lepanto, Muerte [del] duque [de] Gandía, La Goleta ¿cuándo cesa esta costumbre?).

29 Este derecho que se atribuye aquí Ramón Me­néndez Pidal (en virtud del cual había elaborado los textos de su Flor nueva, de romances viejos) no lo creía aplicable a la epopeya: "En la tradicionalidad por es­crito ya es otra cosa. Una gesta debe publicarse según un manuscrito y nada más, sin mezclar versiones de varios manuscritos (como hizo positivistamente Bédier con Roland), porque los varios estados de la chanson son menos numerosos y yo no es posible que me introduzca dentro de la psiquis de los jugla­res antiguos que me es demasiado desconocida. No puedo aspirar a estar mejor enterado que los juglares de la poesía que manejan, y sí, evidentemente, cono­cer mejor que un recitador moderno aislado el con­junto de la tradición que se produce en el territorio español de hoy".

LÁMINAS

A fines de los años 20 y principios de los 30, Menéndez Pidal, a la cabeza del Centro de Estudios Históricos y de la Academia Española, creyó llegado el momento de alzar "babélicamente" la histo­ria de la lengua, de la épica y el romancero, de la literatura, del arte, del derecho, de los estudios clá­sicos, de la civilización en general española... La crisis político-social de Europa frustraría todos esos proyectos.
Ramón Menéndez Pidal en el Centro de Estudios Históricos, rodeado de Tomás Navarro Tomás, Homero Serís, Américo Castro y Pedro Salinas.


Albornoz, Menéndez Pidal y Castro en la Sierra de Guadarrama. Tres historiadores del CEH antes de dis­putar sobre las raíces e idiosincrasia del
homo hispanicus.

Miguel Primo de Rivera dictador, versus el león constitucional (composición de "El Mundo del Siglo Vein­tiuno": "El Diario del Siglo XX"

La pretensión de los investigadores y educadores de la Junta para Ampliación de Estudios de lograr transformar España al margen de la actividad política entró en crisis cuando el Dictador tomó par­tido a favor de la enseñanza privada confesional frente a la Universidad pública laica.
"Carta al Dictador" de Menéndez Pidal, remitida el 27-111-1929 a Miguel Primo de Rivera y publicada, con el visto bueno de la censura, el 2-IV-1929 en "El Sol".

Continuación de la "Carta al Dictador" de Ramón Menéndez Pidal y Contestación de Miguel Primo de Rivera ("El Sol", 2-IV-1929).

Transcripción:

DOS DOCUMENTOS
Carta de don Ramón Menéndez Pidal al presidente del Consejo
Don Ramón Menéndez Pidal di­rigió a fines del pasado la siguien­te carta al general Primo de Ri­vera:

    "Excmo. Sr. D. Miguel Primo de Rivera.
     Señor presidente y distinguido amigo: Aunque apartado de toda política militante, es para mí im­periosa obligación dirigirme ahora a usted como jefe del Gobierno con ocasión de los sucesos universi­tarios. Experimento en ello penosa  contrariedad, recordando manifestaciones de deferente aprecio reci­bidas de usted, que tanto me han honrado.
    Pasada la primera sorpresa pro­ducida por los sucesos, aparecidas ya las esperadas declaraciones de los catedráticos asambleístas, insu­ficientes, como era de suponer, nos hallamos que está nombrada la Comisaría regia, con objeto, según leo en la Prensa, de depurar si en­tre los profesores hay elementos que simpatizan con la actitud de los estudiantes. Ahora bien: somos varios .los profesores que debemos declarar la existencia de esa sim­patía. Simpatizamos con esa acti­tud en cuanto los estudiantes re­clamaban contra una disposición a la que todos los Claustros univer­sitarios se habían manifestado ad­versos; simpatizamos con la acti­tud de aquellos estudiantes que, fir­memente, y sin desorden, expresa­ron su parecer. El patriotismo exi­ge a todo español pensar y sentir noblemente los problemas d« las instituciones en que viven. Ese pa­triotismo que ofrenda, sacrificios (no el que recaba ventajas) exige también que cada uno manifieste su opinión. He-aquí por qué simpa­tizamos con los estudiantes que la han manifestado en forma de co­rrecta firmeza.
    Se han impuesto con motivo de estos sucesos sanciones del más ex­traño y excepcional rigor, sin en­juiciamiento previo; penas tan graves como la inhabilitación per­petua de un alumno y la clausura de la Universidad de Madrid. Los alumnos de ésta pierden dos cur­sos de ella, con permiso de irse a otra Universidad; como si las Uni­versidades fuesen oficinas sin indi­vidualidad y de indiferente sustitu­ción, y no centros de vida secular, que, por la asidua consagración de sus profesores, ostentan cada uno su espíritu y valor propios.
   Es, pues, irreparable el daño in­ferido a esta Universidad, a esta casa que se informa en la tradi­ción de profesores y alumnos, des­de Nebrija y Arias Montano hasta Castelar, Menéndez Pelayo y Giner; su daño es, además, daño hecho a toda la intelectualidad espa­ñola, a ese noble grupo de científi­cos y literatos, gracias a cuyos es­fuerzos España empieza a volver a ser conocida y respetada en ei mundo, y en cuya formación la Universidad de Madrid ha tenido siempre tan preeminente parte.
    Esta suspensión de vida, además de los graves perjuicios de orden intelectual, irroga perjuicios mate­riales a muchos miles de jóvenes. Los estudiantes, en quienes se fra­gua el pensamiento y la acción es­pañola de dentro de unos días, y entre quienes están ya los directo­res de mañana, reciben así ahora en su espíritu impresiones ingratí­simas respecto del Poder, que aja sus ideales y sus aspiraciones de mejora, y sienten germinar semi­llas de rencor.
    Yo, ya lo sé, sin autoridad nin­guna, sólo con la disculpa de haber consagrado todo el esfuerzo de mi vida (sexagenaria ya) a la ciencia que profeso en esta Universidad de Madrid, me atrevo a dirigirme a us­ted para rogarle esa pacificación que tan necesaria nos es.
    Cualquier Gobierno que para dis­poner de acción más enérgica crea necesario ser absoluto, ve sin re­medio lejos de sí a los que piensan que no basta vencer la dificultad del instante, sino que es preciso in­formar cada acto de modo que no decaiga del pasado más noble y sea ejemplar de un porvenir mejor. No es de extrañar que ante la acción enérgica de ahora se aleje  la inte­lectualidad que, por cima del ins­tante, cultiva los principios absolu­tos de la ciencia y ahonda en los conceptos del derecho y en la tra­dición nacional.
    Para la paciñcación necesaria es­pero que mi ruego no parezca ex­traño. ¿No podría la Dictadura prescindir de sus procedimientos, ahora al menos, en obsequio a la Universidad y a la intelectualidad que tanto representa en España? ¿No podría inclinarse a hacerlo después de haber probado la inuti­lidad de la fuerza dentro de los Claustros universitarios?
    Que se enjuicie a estudiantes y profesores según las leyes preexis­tentes; que se derogue la disposi­ción causadora del conflicto; que se devuelva a la Universidad su libre personalidad, la totalidad de su acción, y ella por sí sola, con sus autoriades elegidas por ella misma, representantes de su espíritu y de su tradición, regidas por leyes pro­tectoras, logrará en el acto resta­blecer, no sólo su funcionamiento aparente, sirio su verdadera activi­dad, con estímulos de vida, de co­operación y de iniciativa, que sólo pueden surgir con la paz y satis­facción cordial.
    Hace unos lustros que se inició en España el resurgimiento de su vida intelectual, y por él nuestra patria iba tendiendo a ocupar en el Mundo un lugar semeiante al que le ganaron sus intelectuales de me­jores siglos.   Este  delicado  florecimiento  no  podrá seguramente resistir a la desaparición de aquel es­píritu  de  tranquila cooperación  e iniciativa que hace tiempo está en peligro. Conocedor de los altos pensamientos que animan a usted, ele­vo mi ruego para que no perdure  el castigo que padece toda la colec­tividad universitaria. Lo hago cre­yendo  que  una  delicada  rectificación  no  es  menoscabo  de  autori­dad, sino ensalzamiento de ella, y  seguro de que el Gobierno no desea humillar a ninguna de las instituciones que integran la nación, sino a mantenerlas en el prestigio y vi­gor que  para sí  recaba, y sin los cuales   ningún   organismo   vive   ni fructifica.
    El sacrificio de orden moral que hago al escribir esta carta, y cual­quier otro que de él derive, debo aceptalos en cumplimiento de un deber:  el de intervenir del único modo que puedo (suspendidos los derechos de reunión y de representación colectiva), en un asunto que  tan  imperiosamente  se  impone a  la preocupación de todos los. que  somos catedráticos.  
      Perdone usted la absoluta franqueza de expresión (no es tiempo de otra cosa) a su atento seguro servidor Ramón Menéndez Pidal.
      Madrid, 27 de marzo de 1929."

CONTESTACIÓN   DEL    PRESI­DENTE DEL CONSEJO

El general Primo de Rivera ha contestado así al ilustre profesor:

    "31 de marzo de 1929.
    Excmo. Sr. D. Ramón Menéndez Pidal.
    Mi distinguido amigo: Con la afectuosa consideración de siem­pre, acuso recibo a su carta del 27, que hasta hoy no he podido cono­cer.
    Muy en su punto han de estar las observaciones que usted hace, y no se descentran por ello del suyo las medidas del Gobierno, pues an­te la facilidad con que un centro de la importancia e influencia so­cial de la Universidad de Madrid se sale de cauce y acoge con im­premeditada algazara colectiva, que ha conducido a muy reproba­bles desmanes, las agitaciones de cualquier origen y carácter, sin que el sincero ciudadano esfuerzo por evitarlo de las autoridades uni­versitarias logre frustrar la turbu­lencia, se impone al Poder público ia obligación de intervenir con sanciones y previsiones que dificulten la fácil reproducción de tan graves daños. De ello se trata, sin que el logro del propósito quebrante el progreso científico. Por el contra­rio, lo impulsará cuando las Uni­versidades se dediquen sólo a la difusión de la ciencia pura y al análisis abstracto de sus principios y deducciones, sabiendo ser neutras con relación a la vida gubernativa del momento, ya que nada más, en todo caso, que vehemencias tem­peramentales, que el autodominio debe reprimir, las llama a intervenciones de otra índole.
    Contra la teoría de los que pre­dican que los pueblos no progresan más que en un ambiente de cons­tantes rebeldías e inquietudes, yo mantengo la contraria de que precisan organizaciones disciplinadas,  serenidad, reflexión y estar subor­dinadas a la acción directiva que de los Gobiernos emane. Por otros caminos, a mi juicio, se va a la anarquía, o por lo menos a zozo­bras tales que ningún progreso se consolida ni es fecundo.
    Sin más que reiterar a usted el testimonio de consideración y amis­tad, queda suyo afmo., q. e. s. m., Miguel Primo de Rivera."

(Fin de la transcripción)

Aunque "El Debate"y "Razón y Fe" arremetieron, a continuación, contra Menéndez Pidal y la censura prohibió las réplicas, don Ramón no se arredró.
Apuntes autógrafos de R. Menéndez Pidal acerca de sus actividades de opositor a la "megalomanía destruc­tora de Primo", en los que ya se anota el comentario jo­coso de Huntington: "me busca en las muñecas las se­ñales de los grilletes y me encarga le envíe un eslabón de la cadena para la Hispanic Society".

Consecuencias de la car­ta al Dictador.
Mientras Primo de Ri­vera se organizaba un homenaje-manifestación "de mantillas y mantones" en Madrid, el sexagenario don Ramón recibió cente­nares de cartas y pliegos de firmas de adhesión, procedentes de los más dispares ambientes y variados luga­res del país, y la prensa cen­surada le dedicó, con di­versos pretextos, elogiosas crónicas.
Ejemplo de una adhesión estudiantil a Menéndez Pidal (utilizando irónicamente la propia convocatoria del homenaje a Primo de Rivera al que aludía Menéndez Pidal en sus apuntes).

Portada (con un comentario incisivo de María Goyri) a una de las colecciones de pliegos de firmas de ad­hesión.

Varios periódicos extranjeros de Europa y América reprodujeron o dieron noticia de la carta. Traducción íntegra de la carta al ale­mán ("Vossische Zeitung", 4-IV-1929): "La Universi­dad contra la Dictadura".

       

SUMARIO:

I
PRESENTACIÓN: EL ROMANCERO Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL

* EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO

*1. LOS FONDOS DEL S. XIX

* 2. DESCUBRIMIENTO DE LA TRADICIÓN ORAL CASTELLANA EN 1900

* 3. LOS PRIMEROS PASOS EN LA COMPILACIÓN DE UN ROMANCERO ORAL PAN-HISPÁNICO

* 4. EN BUSCA DE ROMANCES FUERA DE LA PENÍNSULA: EN CANARIAS Y EN LAS COMUNIDADES SEFARDÍES, 1904

* 5. "A POR PAN Y A VER AL DUQUE": PRIMER VIAJE A AMÉRICA, 1905-1906

* 6. EL FONÓGRAFO DE CILINDROS DE CERA VIAJA EN BUSCA DE MELODÍAS, 1905-1906

* 7. LA MÚSICA Y LA DANZA COMO PARTE DEL ROMANCERO, 1905

* 8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908

* 9. MENÉNDEZ PIDAL HACE INVENTARIO: LAS PRIMERAS MIL QUINIENTAS VERSIONES DEL ARCHIVO Y LAS CONFERENCIAS EN LA COLUMBIA UNIVERSITY DE NUEVA YORK EN 1909

* III EL ROMANCERO HISPÁNICO BAJO LOS AUSPICIOS DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS

* 1. LA CREACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y EL ROMANCERO DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 2. LOS DIALECTÓLOGOS Y EL ROMANCERO ORAL: 1910-1912

* 3. MANRIQUE DE LARA COLECTA EN ORIENTE EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1911-1912

* 4. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO ANTERIORES A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1909-1913

* 5. EL ROMANCERO HISPÁNICO DE AMÉRICA DEL NORTE, 1913

* 6. LOS PLIEGOS SUELTOS DE PRAGA LLEGAN AL ARCHIVO, 1913-1914

* 7. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE A AMÉRICA, PERO DEJA DE LADO EL ROMANCERO, 1914

* 8. LAS GRANDES ENCUESTAS REGIONALES DE JOSEFINA SELA Y DE EDUARDO M. TORNER, 1914-1920

* 9. MANRIQUE DE LARA, EL ROMANCERO DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS Y DE LA PENÍNSULA Y LA MÚSICA DE LOS VIHUELISTAS, 1915-1922

* 10. POESÍA POPULAR Y ROMANCERO, 1914-1918

* 11. LA GEOGRAFÍA FOLKLÓRICA Y LA EXPLORACIÓN DE REGIONES HASTA EL MOMENTO POCO ENCUESTADAS, 1920

* 12. AURELIO DE LLANO Y EL CONOCIMIENTO DEL ROMANCERO ASTURIANO, 1919-1925

* 13. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO DE COMIENZOS DE LOS AÑOS 20

* 14. LA TERCERA PARTE DE LA SILVA, PERDIDA, 1921

* 15. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, EN EL OLIVAR DE CHAMARTÍN DE LA ROSA, 1925

* 16. SIGUE LA ACTIVIDAD RECOLECTORA, 1926-1927

* 17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928

* 18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928

* IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30

* 1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE

* 2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS

* 3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931

* 4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933

* 5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN

* 6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936

* 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930

* 8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936

* V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL

* 1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO

* 2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO

* 3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS

* 4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE

* 5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES

* 6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO

* 7. EL ROMANCERO Y LA HISTORIA DE LA LENGUA DE MENÉNDEZ PIDAL VIAJAN COMO PARTE DEL TESORO CULTURAL DE ESPAÑA

* VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA

* 1. DEPURACIÓN DE MENÉNDEZ PIDAL. FIN DE SUS PROYECTOS CON UNA PROYECCIÓN NACIONAL, 1939-1941

* 2. EL ROMANCERO DORMITA EN SUS CAJONES, 1939-1945

* 3. UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROMANCISTAS TOMA EL RELEVO, 1945-1946

* 4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950

* 5. LA CARTOGRAFÍA ROMANCÍSTICA Y LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN EN LA SERRANÍA DE CUENCA, EN LAS BALEARES, EN SORIA, EN SEGOVIA, EN ÁVILA, EN LA MESETA MANCHEGA, EN ALISTE Y EN MARRUECOS, 1947-1948

* 6. ÉXITO EN LA TRADICIÓN ORAL DE ALGUNAS VERSIONES FACTICIAS DE LA FLOR NUEVA

* 7. HACIA UNA RECUPERACIÓN DEL ROMANCERO PORTUGUÉS, 1948

* 8. NUEVAS ENCUESTAS: LIÉBANA Y POLACIONES; LA SIERRA DE BÉJAR Y PLASENCIA; SANABRIA. LLEGAN OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO. 1948-1949

* 9. FIN DEL SEMINARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS. FINAL DE LAS ENCUESTAS Y PUBLICACIÓN DIFERIDA DE LOS TRABAJOS SOBRE EL ROMANCERO, 1950-1954

* 10. ACTIVIDAD RECOLECTORA EN LA AMÉRICA HISPANA. SU REPERCUSIÓN EN EL "ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL", 1948-1952

* 11. REPERCUSIONES DE LAS PUBLICACIONES SOBRE EL ROMANCERO EN LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN ORAL, 1953-1954

* 12. HACIA UNA EDICIÓN INTEGRAL DE LAS FUENTES IMPRESAS DEL ROMANCERO DEL S. XVI

* VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO  RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 1. EL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL, 1954

* 2. LOS PRIMEROS DIFÍCILES AÑOS DEL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" Y EL ROMANCERO, 1954-1959

* 3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50

* 4. GRAN RECOLECCIÓN DE ROMANCES EN LAS ISLAS CANARIAS, 1952-1957

* 5. EL ROMANCERO TRADICIONAL, CUESTIONADO, 1959-1962

* 6. ÚLTIMAS CONTRIBUCIONES DE MENÉNDEZ PlDAL AL ROMANCERO, 1959-1965

* 7. MENÉNDEZ PIDAL EN ISRAEL Y EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1964

* 8. EL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL Y EL FUTURO DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1963-1966

* 9. REACTIVACIÓN DE LA LABOR EDITORIAL DEL ROMANCERO, 1966

* 10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968

* VIII EL ARCHIVO DEL ROMANCERO RENACE COMO PATRIMONIO CULTURAL DE INTERÉS MUNDIAL

* 1. NON OMNIS MORIAR, 1969

* 2. BELLAS PALABRAS Y NEGRAS REALIDADES, 1969-1970

* 3. ACTIVIDADES DE LA CÁTEDRA-SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL. CATALOGACIÓN DE LOS FONDOS SEFARDÍES DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO. LOS FONDOS PATXOT SE HACEN INACCESIBLES. 1969-1971

* 4. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA CONEXIÓN AMERICANA, NUEVAS PERSPECTIVAS, 1971-1975

* 5. EL ROMANCERO ¿AÚN VIVE?, 1973-1975

* 6. CRECER, PARA NO MORIR, 1976-1981

* 7. EL ROMANCERO AÚN VIVE. VOCES NUEVAS DE LA TRADICIÓN ORAL, 1977-1978

* 8. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL ROMANCERO. UNA NUEVA EMPRESA COLECTIVA, 1977-1984

* 9. LAS GRANDES ENCUESTAS COLECTIVAS DEL PROYECTO DEAPHR, 1980-1984

* 10. LAS TRADICIONES ORALES LEONESAS Y EL ROMANCERO EN LEÓN A FINALES DEL S. XX, 1984-1988

* 11. FIN DE ETAPA. DISPERSIÓN DEL EQUIPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO DEAPHR. LA FUNDACIÓN RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL Y EL CAPITAL PRIVADO INAUGURAN UNA ÉPOCA NUEVA. 1984-1989

* 12. LOS ARCHIVOS DEL ROMANCERO NUEVAMENTE EN EL FOCO. LOS LABORATORIOS HUMANÍSTICOS INSTALADOS EN EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL, 1988-1998

* 13. EL ROMANCERO ANTE EL CENTENARIO DEL ’98

* EPÍLOGO

* 1.- EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL DINAMITADO

* 2.- EL ARCHIVO DEL ROMANCERO ANTE LA REESTRUCTURACIÓN DE LA FUNDACIÓN MENÉNDEZ PIDAL Y DEL CENTRO SITO EN CHAMARTÍN

* 3.- LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA INVESTIGACIÓN

* 4.- DESPEDIDA

Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928.

 

18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928.  III. EL ROMANCERO HISPÁNICO Y LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS.

      En los años 20, el Mediterráneo oriental había vuelto a agitarse, la Turquía kemalista no re­conoció los acuerdos del tratado de Sevres que concedían a Grecia la Tracia oriental y la Anatolia, y se inició una nueva guerra greco-turca que terminó con la derrota griega y la recuperación por Turquía de esos territorios (Julio 1921). La crisis sufrida por la monarquía griega, como se­cuela de la derrota, y la abolición del sultanato otomano en Turquía retrasaron las negociaciones de la que había de ser Paz de Lausanne; pero la Conferencia de Lausanne (que no concluiría has­ta el 13-X-1923) dio ya un importante resultado el 30 de Enero de 1923, con el acuerdo de transferencia o intercambio de poblaciones (limpieza étnica).

      En ese crucial año de 1923, el 25 de Abril, por una Real Orden, el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes concedió nuevamente a Manuel Manrique de Lara una pensión de 6 me­ses "para estudiar la notación musical de la Edad Media y recoger antiguos romances castellanos, en Alemania, Austria, Hungría, Yugoeslavia, Rumania y Grecia". El proyecto se dejó en suspen­so, quizás por haber sido ascendido Manrique de Lara el 21 de Junio a General de Brigada y nom­brado, seguidamente, por el Ministerio de Marina (26-VI-1923) "Presidente de las Juntas a que se refieren las Reales Ordenes de 19 de Diciembre de 1922 y 2 de Marzo del corriente año"; pero, sobre todo, porque el General Manrique de Lara no creía suficiente para su nuevo viaje a Orien­te una pensión como la de 1911 y reclamaba que fuera análoga a la que se le concedió en su úl­tima excursión a Andalucía y Marruecos, en 1916. Aceptada por José Castillejo esa petición255 la "puntualización" de la misma dio aún lugar a nuevas dilaciones256, pues Castillejo consideraba

    "que la Junta no puede traspasar aquel límite ni intenta nunca con sus pensiones cubrir los gastos todos, sino auxiliar a quien lleva un interés científico y está dispuesto a hacer por él un sacrificio",

aunque dejaba el asunto en manos de Menéndez Pidal, al reconocer

    "Yo, sinceramente, no puedo graduar ni el valor que añada lo que M[anrique] d[e] L[ara] recoja a lo que ya Vd. tiene, ni tampoco el coste de una excursión por países que no conozco. Él viaja a lo grande y dice que necesita llevar siempre un guía; pero no tengo datos para juzgar si lo que pide es solamente un poco de lujo o si es abusivo".

      Finalmente, Menéndez Pidal zanjó la cuestión considerando que "33 pesetas diarias para un viaje movido no son excesivas", acortó en un mes su duración y añadió al itinerario "Asia Menor y Si­ria"257. Con esas correcciones, el 31 de Agosto, el Ministerio de Instrucción Pública, mediante otra Real Orden, vino a modificar la suya del 25 de Abril, haciendo la pensión de Manrique de Lara de 5 meses y "para recoger antiguos romances castellanos conservados entre la población israelita en Sudeslavia, Bulgaria, Rumania, Grecia, Asia Menor y Siria". La situación militar del General Man­rique de Lara no fue, pues, el obstáculo para que partiera hacia Oriente con el objetivo publicado de realizar una nueva exploración del Romancero. Sin embargo, como quiera que la propia Socie­dad de Naciones nombrara a Manuel Manrique de Lara Presidente de la "Comission mixte pour l’echange des populations grecques et turques", creada para "realizar el intercambio de poblaciones, que alcanza a un millón y medio de seres" acordado en las negociaciones de paz (según el propio Manrique le explica a Menéndez Pidal, en carta, desde Atenas, del 2-XII-1923)258, la Junta para Ampliación de Estudios tomó el acuerdo de anular la pensión que se le había concedido.

      Manrique argumentó la compatibilidad de sus trabajos en la Comisión con su colaboración al Romancero259:

    "Durante dos años, cuando menos, residiré en Grecia y Turquía y en ese tiempo he de vivir enormes temporadas en comarcas pobladas de judíos españoles. Además, en los forzados ocios de ciertos períodos en que la Comisión sea menos activa, podría yo hacer viajes a países algo le­janos donde extender las investigaciones que tan útiles habían de ser a nuestro Romancero";

hacía, por otra parte, ver que no consideraba aceptable llevar a cabo esa tarea gratis:

    "resultaría absurdo que yo pusiese de mi parte el trabajo y el hilo".

      No obstante, la Junta desoyó sus argumentos y desaprovechó la ocasión de promocionar el que Manrique completase la recogida del Romancero sefardí de Oriente. De todas formas, el 25 de Agosto de 1925, Manrique escribiría a Menéndez Pidal, después de un largo período de in­comunicación, creyendo tener acceso a un nuevo filón romancístico al haber "descubierto una verdadera colonia judía incrustada entre los muros ruinosos del antiguo recinto bizantino de Blachernaí, que habitaron los últimos emperadores"; pero el descubrimiento no parece que lle­gara a dar los frutos por él esperados260.

      En cambio, aquellos años de apartamiento de España llevaron a Manuel Manrique de Lara al convencimiento de que, dejando a Ramón Menéndez Pidal las manos libres, el Romancero, que juntamente habían proyectado ("nuestro Romancero" solía llamarlo él) jamás se llevaría a término, ya que la ambición pidalina de levantar una construcción perfecta difería año tras año la impresión de la obra. Aprovechando un viaje a Madrid, concertó una entrevista con Menén­dez Pidal en el verano de 1926261 con un claro propósito:

     "para que podarnos ponernos de acuerdo para la publicación, tantas veces proyectada, de la música de los romances recogidos por mí",

pues tenía un plan muy concreto:

    "A mi paso hacia Turquía, me propongo detenerme en Alemania para tratar con la casa Breitkopf und Hártel, de Leipzig, que es la que ofrece más garantías de autoridad y divulga­ción de una obra que, tanto como a nosotros, interesa en Europa entera"262.

Pero Menéndez Pidal le hizo modificar esos firmes propósitos en la dirección que él prefería:

    "En Agosto 1926 nos vemos en el Centro y, dándole facilidades para la publicación de un tomo de Melodías que formase parte del Romancero, desiste de ello para que las melodías va­yan junto a cada versión" 263.

      De todos modos, Manrique siguió pensando en que el Romancero, en atención a la música, debía imprimirse en Alemania, de forma que a su paso por ella y mediante cartas (de Octubre y Noviembre de 1926)264 obtuvo de diversas casas editoriales de Leipzig265 y Berlín266 estima­ciones del costo de la publicación según las dos opciones posibles, la edición conjunta de textos literarios y musicales ("pour la grande édition des Romances Espagnoles")267 y la de un volumen de más de 300 páginas de músicas acompañadas sólo de los incipit de los romances. Junto con un "modelo de impresión del Romancero de la casa Linnemann", remitió esos borradores de pre­supuesto a Menéndez Pidal. Pasados siete meses desde su paso por Leipzig, el 26 de Marzo de 1927, Manrique seguía esperando en Constantinopla una respuesta concreta de Madrid268, res­pecto a la cual apremiaba:

    "Además, en el próximo mes de Junio me propongo hacer un viaje a Alemania y quisiera tener todo resuelto previamente (...), para en mis entrevistas (...) decidir hasta los menores de­talles de la edición".

      Cuando Menéndez Pidal remitió, al fin, una respuesta a las propuestas de edición en Alema­nia, fue para contraponer a ellas un plan de edición en España (4 de Abril de 1927)269:

    "He pedido presupuestos de música grabada al editor [Antonio] Matamala y vendría a sa­lir al mismo precio que sale en Leipzig la música tipográfica, la cual siempre es inferior y no puede repetirse una nueva tirada270. Además, el complicado texto del romancero es imposi­ble imprimirlo en Leipzig por razones que usted comprenderá".

No obstante, estaba dispuesto a ceder en lo tocante a la edición de las melodías ("Si Vd. se de­cide a toda costa a imprimir en Alemania las melodías de Vd., lo haremos por darle gusto..."), esto es, a volver a la idea de los volúmenes separados de textos y músicas:

    "Envíeme usted un presupuesto completo (por pliego y número de pliego[s]) para some­terlo a la aprobación de la Junta, a fin de que en su día procedamos a imprimir el tomo de las melodías. Haremos que sea del mismo tamaño del romancero".

El "en su día", intercalado en este pasaje, tenía su explicación en otro pasaje anterior de la car­ta, en el cual Menéndez Pidal daba noticia a Manrique de las dificultades por las que pasaba la Junta en aquella coyuntura política:

    "... pero no se comprometa inmediatamente271, porque tenemos suspendidas todas las pu­blicaciones de la Junta, hasta que se arregle el atraso de nuestras cuentas, pues debemos unas 80.000 pesetas. Entre los nuevos miembros de la Junta (ya sabe usted que ésta fue reforma­da), los Sres. Torroja y Plans están estudiando toda la cuestión económica y espero pronto ha­llaremos un plan de economías que nos permitan volver a imprimir obras".

      Manrique, tras recibir la carta de Menéndez Pidal, admitía (Constantinopla, 10 de Mayo de 1927) el inconveniente que, en lo referente a los textos escritos, podía suponer su composición en Alemania, pero le parecían más graves las consecuencias de imprimir música en España:

    "Sin duda lo hay muy grande en la composición del texto por cajistas extranjeros que no comprenden o comprenden mal el idioma. En cuanto a las melodías, por el contrario, con sólo unas cuantas palabras bajo las notas, las dificultades se compensan con las grandísimas ventajas de un grabado perfecto, hecho por talleres organizados para hacerlo artísticamente. Esto sin contar con que la difusión puede y debe ser mayor que si la publicación se hace, mal sin duda, en España".

A la vez recordaba a Menéndez Pidal que se trataba sólo de "la publicación del volumen preli­minar de nuestro Romancero", no de la obra integral. Y, en consecuencia, le adjuntaba el "ra­zonable y moderado presupuesto" de la casa Röder de Leipzig.

      Menéndez Pidal recibió la propuesta en un momento difícil de su vida: el 1 de Mayo se ha­bía iniciado su desprendimiento de retina. El presupuesto de Röder aparece anotado de mano de María Goyri con cálculos comparativos respecto al presupuesto de Matamala y también son de su letra los apuntes escritos sobre la carta de Manrique preparatorios de una respuesta. Por ellos sabemos que la carta comenzaría aludiendo al problema de la vista272 y que en ella se ofre­cería llevar a la Junta para Ampliación de Estudios la propuesta de aceptación del presupuesto alemán para la edición musical:

    "Presentaré a la Junta el presupuesto enviado. Aunque sale un poco más caro que en Es­paña, procuraré que lo acepten (...). Lo que no me dice V. es el nº total de páginas de que constará la publicación. V. seguramente podrá calcular el n° de melodías".

No obstante, volvía a la carga:

    "Hay que pensar también en la dificultad para introducir una edición en España273. Pien­se V. con todo esto si no sería más grato para todos hacer la obra en España que de este modo tendría un sello nacional cosa tan española corno es el Romancero".

      No sabemos si, en aquellas circunstancias, Menéndez Pidal remitió o no la propuesta a la Jun­ta. Si llegó a hacerlo, el presupuesto alemán no fue aprobado. Pero tampoco hubo nadie enton­ces que se preocupara de activar la publicación en España.

      Ya comenzado el año 1928, el viejo General Manrique de Lara remata sus inútiles esfuerzos por que se hiciera justicia a su contribución al Romancero español con una carta-memorial dig­na del Gran Capitán:

    "Constantinopla, 26-11-1928

    Querido amigo Menéndez Pidal: acabo de leer en La Voz referencias a un nuevo libro pu­blicado por V. sobre el Romancero. Su contenido me parece ser una preparación crítica de al­gunas materias abarcadas, con otras, en el texto definitivo que con tantos años de trabajo pre­paramos V. y yo. ¿Cuándo se propone V. que aparezca éste? Creo que sería conveniente no dejar transcurrir los años, que por desgracia pasan demasiado rápidamente, sin dar cima a nuestra gran labor. Por mi parte, me permito insistir cerca de V. para que decida la publica­ción de las melodías recogidas por mí en mis viajes, y que cualquiera que sea ahora la forma adoptada, siempre podrá ser utilizada para la obra definitiva. Si aún existen en la Junta de Ampliación de Estudios las dificultades de dinero que V. me dijo en su última carta hace al­gunos meses, creo que deberíamos decidir otra forma de publicación, fácilmente realizable, bien por la Academia Española bien por la de Bellas Artes, donde ya, hace algunos años, me dijeron, en una de las sesiones nuestras, que había facilidad para hacerlo.

    Por mi parte, puedo decir a V. que me entristece ver que esa enorme labor mía, en la cual he empleado mucho tiempo, mucho dinero y he arriesgado mi vida recorriendo países don­de el cólera y la peste bubónica hacía estragos, o bien la gripe, como el año 1918 en el norte de España, permanece, no sólo inédita, sino, lo que aún es peor, totalmente ignorada.

    Tengo conciencia del valor de lo por mí realizado, y la verdad, me contraría enormemen­te no hallar la recompensa que merezco en la opinión pública. Usted sabe bien que al regre­sar de mi primer viaje a Oriente, en 1912, rechacé la oferta que Foulché Delbosc me hizo de publicar todos mis textos literarios y musicales de los Romances, de acuerdo con V., que na­turalmente y muy a gusto mío quería reservarlos inéditos para nuestro Romancero. Los años, muchos, han pasado y no sólo permanecen en la sombra esos inmensos materiales acumulados entonces por mí, sino, igualmente, los que he logrado recoger en otras expediciones rea­lizadas posteriormente.

    Como ya tengo bastantes años y la muerte no puede tardar muchos otros, quisiera ver an­tes llegado el momento de la publicación, al menos, de los textos musicales, que forman una colección única hasta ahora de melodías narrativas cuyo número y cuya calidad no han sido ni probablemente podrán ser nunca igualados.

    Espero de la bondad de V. que tenga en cuenta este ruego mío y halle manera de que pue­da ser realizado. La labor realizada personalmente por mí ha acumulado muchos más de dos­cientos mil versos y cerca de mil quinientas melodías, ¿tengo o no derecho a que esa labor sea conocida y apreciada? Confío en que V. lo crea así y decida una publicación que, por otra par­te, en nada puede perjudicar a nuestra gran obra.

    Mis afectuosos saludos a María y Jimena con un fuerte abrazo para V. de su amigo de siem­pre

        M. Manrique de Lara".

      Al año siguiente (1929) moría el más grande encuestador del Romancero, sin que los textos literarios ni las melodías por él recogidas fueran impresas en libro.

      En contrapunto, creo preciso notar que, si bien, al ir a finalizar el siglo XX, el Romancero se­fardí y el peninsular reunidos por Manrique de Lara en la segunda década del siglo siguen es­tando, en su mayor parte, "a la sombra", guardados en el "Archivo Menéndez Pida!", no deja de ser una maravilla que bajo esa "sombra" los "doscientos mil versos" y las "mil quinientas melo­días" no sólo hayan sobrevivido a Manuel Manrique de Lara y a Ramón Menéndez Pidal, sino que hayan permanecido incólumes, a disposición de nuevas generaciones, mientras caían en rui­nas el Imperio Otomano y el Imperio Austro-húngaro, dos guerras mundiales asolaban Europa, se desgarraba España en guerra civil, nacía y moría (por intereses de los países ricos del mundo) Yugoslavia, eran liquidados en campos de concentración los cantores y colectores de romances sefardíes y sus descendientes, se esparcían en nueva diáspora los remanentes de los judíos hispa­nos de los Balcanes, Turquía y Marruecos y hasta se destruían en Sarajevo las últimas huellas archivísticas referentes a la comunidad judeo-española en que Manrique de Lara comenzó su espléndida colección de romances de Oriente. La labor realizada por el polifacético infante de marina en el campo del Romancero no ha cesado, gracias a ello, de ser apreciada por "la opi­nión pública" muchas décadas después de que sus galones y medallas militares ganadas en las guerras coloniales o sus servicios a la Liga de las Naciones, en la controlada y humanitaria "lim­pieza étnica", de griegos en Turquía y de turcos y albaneses en Grecia, quedaran en el más pro­fundo olvido.

Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001)

NOTAS

255  En una carta de J. Castillejo a R. Menéndez Pi­dal del 3 de Agosto de 1923, le dice lo siguiente: "No sé qué hacer en la pensión de Manrique de Lara (...). Me escribió Vd. que propusiera a la Junta el aumen­to igualándola a la que llevó la otra vez. Como el via­je es a los Balcanes, entendí que se refería Vd. a esa excursión y así lo dije en la Junta y se acordó propo­ner el aumento. Lo que llevó en 1911 fueron 500 pe­setas mensuales (por 6 meses), 2.200 de gastos de via­jes y 200 de material. Total para 6 meses 5.400 pesetas. Llamé a Manrique de Lara y me dijo que no; que lo que él necesita es lo que llevó a la excursión de Andalucía y Marruecos para la cual dice se le dieron en total 4.000 pesetas para 4 meses, de modo que ahora necesitará 6.000 pesetas para 6 meses. Como la diferencia era pequeña me puse a hacer la propuesta".

256 La carta citada en la nota anterior sigue así: "y en este momento recibo carta de Manrique de Lara di­ciendo que quiere puntualizar más y pidiendo men­sualidad de 1.000 pesetas y además 2.500 pesetas de gastos de viajes, es decir, en total 8.500 pesetas. Como siempre nos ha ocurrido lo mismo con Man­rique de Lara y han sido necesarias varias Reales Ordenes y como yo no tengo autorización para eso, suspendo la propuesta hasta que Vd. me diga (...)".

257 Sobre la carta de Castillejo escribió la frase cita­da en texto y lo que sigue "Pero el viaje 2.500 ps. ¿no es excesivo? El cambio en Balcanes debe ser favora­ble. Acortar los meses. 6 meses es excesivo". Y, sobre una propuesta de viaje autógrafa de M[anrique] de Lara, a la lista geográfica por él consignada, "Sudes­lavia, Bulgaria, Rumania, Turquía, Grecia", añadió "Asia menor, Siria"; además, corrigió las cifras pedi­das por Manrique: "Viages [sic] 2.500 ptas. [2.350]. Pensión 1.000 ptas. [600-500]". Jornales y material 500 ptas. [400-500]. Ya figuraba en letra de Manri­que otra corrección: "Duración 5 meses".

258 La hoja de servicios de Manrique en el cuerpo de Infantería de Marina sólo alude a su misión diplo­mática en 1925, después de consignar su ascenso a General de División (23-X-1926): "Por R. O. de 5 de Diciembre se dispone que continúe desempeñan­do las comisiones para las que fue nombrado por la Sociedad de las Naciones. El Consejo de este Alto Organismo, con fecha 17 de Setiembre de 1923 le elige miembro de la Comisión Mixta que, con arre­glo al artículo 11 de la Convención firmada en Lausana el 30 de Enero, ha de realizar el canje de pobla­ciones Griegas y Turcas"; y, a continuación, sigue dando cuenta de los sucesivos nombramientos: "El Consejo de la Sociedad de las Naciones en su sesión de Roma, el 11 de Diciembre de 1924 lo nombra mandatario para la protección de la minoría Albanesa en Grecia. El mismo Consejo, después de haber examinado en su sesión de Ginebra el 13 de Marzo de 1925 las cuestiones de la minoría Griega en Constantinopla y de la minoría Turca en Tracía Occiden­tal, le nombra para realizar una investigación y re­dactar una memoria sobre la situación de ambas minorías", etc. El 25 de Agosto de 1925 Manrique reanudaba la relación con Menéndez Pidal recordán­dole desde Constantinopla (donde seguía en la "Co­mission mixte") "Nada sé de V. desde hace un siglo, es decir, desde que cesó nuestra correspondencia re­lativa a mi malograda pensión".

259 En carta a Menéndez Pidal desde "Athenas, 2-XII-23", en que comenzaba haciéndole saber: "Una carta del Sr. de la Espada me dice que mi pensión ha sido anulada (...)".

260  En la carta sólo habla de una versión fragmenta­ria de Don Bueso (La hermana cautiva) con un co­mienzo extraño.

261  Carta, desde la "Gran Peña", Madrid, del 5-VIII-1926.

262 Y añadía: "Es preciso, que V. y yo convengamos la forma de que el original sea remitido para que pueda ser por mí ordenado y clasificado".

263 Apunte autógrafo de R. Menéndez Pidal sobre la carta. Sigue así: "En cambio, convenimos en publicar una colección [Flor nueva de Romances viejos] con música de él".

264  En el caso de la editorial Kistner und Siegel.

265  C. G. Roderberg M. B.; Breitkopf und Hártel; Kistner und Siegel.

266 Julius Bard, Verlag für Literatur und Kunst.

267  Sin excluir la posibilidad de que, una vez hecha la composición, se "tiraran" en España.

268  Sólo había recibido una postal de Menéndez Pi­dal.

269  Desde Madrid, al "Excmo. Sr. D. M. M. de L. President de la Comission Mixte etc., Hotel Pera Palace, Constantinopla, Turquía".

270  En una papeleta del Archivo Menéndez Pidal figuran hechos, por mano ajena a la de don Ramón o doña María, los cálculos del coste de la edición de Fr. Kistner transformando los marcos en pesetas. Como resultado de ellos, en el presupuesto presen­tado por Antonio Matamala, editor, de Madrid, Ra­món Menéndez Pidal anotó personalmente "Fr. Kistner y C. F. W. Siegel, Leipzig. Música tipográfi­ca viene a salir a este mismo precio".

271 Completa la frase ya citada "Lo haremos por darle gusto".

272  "Hubo enfermedad de la vista, etc."

273 A continuación consta una orden (obviamente dirigida a quien había de escribir en su nombre la carta en el Centro): "Entérese de estas dificultades el Sr. Serís y expóngalas en la carta".

LÁMINAS

Apuntes sobre presupuestos para el volumen de Músicas del Romancero de R. Menéndez Pidal y M. Manrique de Lara de casas editoriales de Alemania y de España (1928).

Retrato de Manuel Manrique de Lara pintado por Sorolla.

SUMARIO:

I
PRESENTACIÓN: EL ROMANCERO Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL

* EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO

*1. LOS FONDOS DEL S. XIX

* 2. DESCUBRIMIENTO DE LA TRADICIÓN ORAL CASTELLANA EN 1900

* 3. LOS PRIMEROS PASOS EN LA COMPILACIÓN DE UN ROMANCERO ORAL PAN-HISPÁNICO

* 4. EN BUSCA DE ROMANCES FUERA DE LA PENÍNSULA: EN CANARIAS Y EN LAS COMUNIDADES SEFARDÍES, 1904

* 5. "A POR PAN Y A VER AL DUQUE": PRIMER VIAJE A AMÉRICA, 1905-1906

* 6. EL FONÓGRAFO DE CILINDROS DE CERA VIAJA EN BUSCA DE MELODÍAS, 1905-1906

* 7. LA MÚSICA Y LA DANZA COMO PARTE DEL ROMANCERO, 1905

* 8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908

* 9. MENÉNDEZ PIDAL HACE INVENTARIO: LAS PRIMERAS MIL QUINIENTAS VERSIONES DEL ARCHIVO Y LAS CONFERENCIAS EN LA COLUMBIA UNIVERSITY DE NUEVA YORK EN 1909

* III EL ROMANCERO HISPÁNICO BAJO LOS AUSPICIOS DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS

* 1. LA CREACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y EL ROMANCERO DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 2. LOS DIALECTÓLOGOS Y EL ROMANCERO ORAL: 1910-1912

* 3. MANRIQUE DE LARA COLECTA EN ORIENTE EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1911-1912

* 4. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO ANTERIORES A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1909-1913

* 5. EL ROMANCERO HISPÁNICO DE AMÉRICA DEL NORTE, 1913

* 6. LOS PLIEGOS SUELTOS DE PRAGA LLEGAN AL ARCHIVO, 1913-1914

* 7. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE A AMÉRICA, PERO DEJA DE LADO EL ROMANCERO, 1914

* 8. LAS GRANDES ENCUESTAS REGIONALES DE JOSEFINA SELA Y DE EDUARDO M. TORNER, 1914-1920

* 9. MANRIQUE DE LARA, EL ROMANCERO DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS Y DE LA PENÍNSULA Y LA MÚSICA DE LOS VIHUELISTAS, 1915-1922

* 10. POESÍA POPULAR Y ROMANCERO, 1914-1918

* 11. LA GEOGRAFÍA FOLKLÓRICA Y LA EXPLORACIÓN DE REGIONES HASTA EL MOMENTO POCO ENCUESTADAS, 1920

* 12. AURELIO DE LLANO Y EL CONOCIMIENTO DEL ROMANCERO ASTURIANO, 1919-1925

* 13. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO DE COMIENZOS DE LOS AÑOS 20

* 14. LA TERCERA PARTE DE LA SILVA, PERDIDA, 1921

* 15. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, EN EL OLIVAR DE CHAMARTÍN DE LA ROSA, 1925

* 16. SIGUE LA ACTIVIDAD RECOLECTORA, 1926-1927

* 17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928

* 18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928

* IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30

* 1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE

* 2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS

* 3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931

* 4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933

* 5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN

* 6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936

* 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930

* 8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936

* V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL

* 1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO

* 2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO

* 3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS

* 4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE

* 5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES

* 6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO

* 7. EL ROMANCERO Y LA HISTORIA DE LA LENGUA DE MENÉNDEZ PIDAL VIAJAN COMO PARTE DEL TESORO CULTURAL DE ESPAÑA

* VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA

* 1. DEPURACIÓN DE MENÉNDEZ PIDAL. FIN DE SUS PROYECTOS CON UNA PROYECCIÓN NACIONAL, 1939-1941

* 2. EL ROMANCERO DORMITA EN SUS CAJONES, 1939-1945

* 3. UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROMANCISTAS TOMA EL RELEVO, 1945-1946

* 4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950

* 5. LA CARTOGRAFÍA ROMANCÍSTICA Y LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN EN LA SERRANÍA DE CUENCA, EN LAS BALEARES, EN SORIA, EN SEGOVIA, EN ÁVILA, EN LA MESETA MANCHEGA, EN ALISTE Y EN MARRUECOS, 1947-1948

* 6. ÉXITO EN LA TRADICIÓN ORAL DE ALGUNAS VERSIONES FACTICIAS DE LA FLOR NUEVA

* 7. HACIA UNA RECUPERACIÓN DEL ROMANCERO PORTUGUÉS, 1948

* 8. NUEVAS ENCUESTAS: LIÉBANA Y POLACIONES; LA SIERRA DE BÉJAR Y PLASENCIA; SANABRIA. LLEGAN OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO. 1948-1949

* 9. FIN DEL SEMINARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS. FINAL DE LAS ENCUESTAS Y PUBLICACIÓN DIFERIDA DE LOS TRABAJOS SOBRE EL ROMANCERO, 1950-1954

* 10. ACTIVIDAD RECOLECTORA EN LA AMÉRICA HISPANA. SU REPERCUSIÓN EN EL "ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL", 1948-1952

* 11. REPERCUSIONES DE LAS PUBLICACIONES SOBRE EL ROMANCERO EN LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN ORAL, 1953-1954

* 12. HACIA UNA EDICIÓN INTEGRAL DE LAS FUENTES IMPRESAS DEL ROMANCERO DEL S. XVI

* VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO  RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 1. EL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL, 1954

* 2. LOS PRIMEROS DIFÍCILES AÑOS DEL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" Y EL ROMANCERO, 1954-1959

* 3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50

* 4. GRAN RECOLECCIÓN DE ROMANCES EN LAS ISLAS CANARIAS, 1952-1957

* 5. EL ROMANCERO TRADICIONAL, CUESTIONADO, 1959-1962

* 6. ÚLTIMAS CONTRIBUCIONES DE MENÉNDEZ PlDAL AL ROMANCERO, 1959-1965

* 7. MENÉNDEZ PIDAL EN ISRAEL Y EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1964

* 8. EL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL Y EL FUTURO DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1963-1966

* 9. REACTIVACIÓN DE LA LABOR EDITORIAL DEL ROMANCERO, 1966

* 10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968

* VIII EL ARCHIVO DEL ROMANCERO RENACE COMO PATRIMONIO CULTURAL DE INTERÉS MUNDIAL

* 1. NON OMNIS MORIAR, 1969

* 2. BELLAS PALABRAS Y NEGRAS REALIDADES, 1969-1970

* 3. ACTIVIDADES DE LA CÁTEDRA-SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL. CATALOGACIÓN DE LOS FONDOS SEFARDÍES DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO. LOS FONDOS PATXOT SE HACEN INACCESIBLES. 1969-1971

* 4. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA CONEXIÓN AMERICANA, NUEVAS PERSPECTIVAS, 1971-1975

* 5. EL ROMANCERO ¿AÚN VIVE?, 1973-1975

* 6. CRECER, PARA NO MORIR, 1976-1981

* 7. EL ROMANCERO AÚN VIVE. VOCES NUEVAS DE LA TRADICIÓN ORAL, 1977-1978

* 8. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL ROMANCERO. UNA NUEVA EMPRESA COLECTIVA, 1977-1984

* 9. LAS GRANDES ENCUESTAS COLECTIVAS DEL PROYECTO DEAPHR, 1980-1984

* 10. LAS TRADICIONES ORALES LEONESAS Y EL ROMANCERO EN LEÓN A FINALES DEL S. XX, 1984-1988

* 11. FIN DE ETAPA. DISPERSIÓN DEL EQUIPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO DEAPHR. LA FUNDACIÓN RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL Y EL CAPITAL PRIVADO INAUGURAN UNA ÉPOCA NUEVA. 1984-1989

* 12. LOS ARCHIVOS DEL ROMANCERO NUEVAMENTE EN EL FOCO. LOS LABORATORIOS HUMANÍSTICOS INSTALADOS EN EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL, 1988-1998

* 13. EL ROMANCERO ANTE EL CENTENARIO DEL ’98

* EPÍLOGO

* 1.- EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL DINAMITADO

* 2.- EL ARCHIVO DEL ROMANCERO ANTE LA REESTRUCTURACIÓN DE LA FUNDACIÓN MENÉNDEZ PIDAL Y DEL CENTRO SITO EN CHAMARTÍN

* 3.- LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA INVESTIGACIÓN

* 4.- DESPEDIDA

Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928.

17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928.  III. EL ROMANCERO HISPÁNICO Y LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS.

      La conclusión y publicación en 1926 de sus Orígenes del español permitió a Menéndez Pidal prestar nueva atención al Romancero. Emprendió una obra de divulgación extraña a sus hábitos de investigador, que tardaría en rematar: Flor nueva de romances viejos. Sabemos que en las Navi­dades de 1926/27, mientras María Goyri se entretenía en sacar notas sobre romances de Lope:

    "Mi diversión de estos días sigue siendo la chismografía lopesca en el romancero; ya tengo apuntados unos 80 romances. Ya me parecen demasiados y no voy a saber qué hacer con ellos" (26-XII-1926),

Ramón trataba de buscar ocasión para rematar la Flor Nueva:

    "Estoy bregando a ver si para el compromiso de Londres hago algo que pueda servir de prólogo a la Flor Nueva y así no habré perdido el tiempo. Después, si Jimena quiere revisarme el texto de los romances para que en viajes a la Sierra lo acabemos, habrá posibilidad de que salga la Flor Nueva para la que tanto me apura a veces y que no puedo atender. Podría hacerse una colección de romances breve, muy selecta, y así acababa antes" (22-XII-1926).

El "compromiso" a que alude era la necesidad de enviar para el 3 de Enero de 1927, ya que no se inclinaba a hacer viaje a Inglaterra, su "Presidential Address", dirigida a la "Modern Humanities Research Association"244. Un grave suceso alteraría el desarrollo de la obra de Menéndez Pidal: en aquella primavera se inició en uno de sus ojos un proceso de desprendimiento de re­tina, que se hizo grave a mediados de Julio de 1927245. Inicialmente, lo trató haciendo "des­cansar" sus ojos y, durante aquel período "de ceguera transitoria", Jimena actuó de "Antígona" (como recordaría después la dedicatoria de Flor Nueva)246 continuando su ayuda en la prepara­ción de la antología romanceril; sólo en Agosto Ramón Menéndez Pidal, acompañado de su mujer, emprendió viaje a Suiza para recurrir a las técnicas operatorias que entonces se practica­ban en Europa y que aún no habían llegado a España247. Flor nueva de romances viejos vería fi­nalmente la luz en 1928, cuando Ramón Menéndez Pidal se había ya conformado con perder la visión de uno de sus ojos. Aquel librito, en que sólo lateralmente tenían entrada los roman­ces de la tradición oral moderna, tuvo un éxito extraordinario de público lector, siendo en ade­lante la obra de Menéndez Pidal que alcanzó mayor difusión248, tanto en medios "letrados", como en el ámbito escolar249. Curiosamente, entre los historiadores de la literatura ha sido, a menudo, mal entendida, creyéndola comparable a otras obras de Menéndez Pidal250. Sin embargo, sus propósitos singulares quedaban claros en el apartado del "Proemio" subtitulado "Qué es esta Flor nueva":

    "Hoy la tradición está decaída porque sólo vive entre los rústicos, pero ¿acaso no podrá revivir también en un ambiente de cultura? Por lo menos ha revivido en mi ánimo; y en él se han producido variantes, que juzgo de la misma naturaleza que aquellas con que Timoneda refundía los romances que publicaba. Y aún alego en favor mío una más íntima compenetra­ción con esta poesía tradicional (...). Yo me encuentro (...) que soy el español de todos los tiempos que haya oído y leído más romances",

y reiteraría esos propósitos, pasados los años, al recordar esa obra en su Romancero hispánico (1953):

    "Aspiré a dar versión típica y divulgable de algunos romances tradicionales en la Flor nue­va de romances viejos (1928, etc.). Respondiendo al concepto de poesía tradicional como po­esía que vive en variantes, introduje las mías, considerándome parte de la tradición, median­te el manejo selectivo de multitud de versiones auténticamente populares".

El procedimiento empleado para crear esas "versiones típicas" mediante la mezcla de varias ver­siones y la selección de variantes se explicaba ya, asimismo, en 1928 en el citado apartado "Qué es esta Flor nueva":

    "la mayoría de estas [se refiere a las «variantes desconocidas»] proceden de textos antiguos ignorados por los críticos (...) o de nuevas versiones modernas obtenidas de la tradición oral; algunas son de mi propia inventiva"

y justificaba sus textos argumentando:

    "Al introducir esas variantes creo que no hago sino seguir los mismos procedimientos tradicionales por los que se han elaborado todos los textos conocidos. La mezcla de dos o más versiones de un mismo romance se observa en todos los cancioneros viejos; y, por su parte, todo recitador, tanto antiguo como moderno, retoca o refunde el romance que can­ta".

      El objetivo proclamado por Menéndez Pidal al publicar su Flor nueva puede decirse que fue efectivamente alcanzado. Aquel librito contribuyó más que ningún otro a la renovación del gusto por la lectura y memorización y canto de los romances en medios letrados. A ese logro ayudó de forma muy especial la escuela primaria y secundaria que durante los primeros años 30 recogió la herencia de un pensamiento "ilustrado" a través de la labor de "institucionistas", anarquistas y socialistas interesados en establecer unas bases culturales nuevas para la España del futuro251.

      La dedicación al Romancero de Jimena, durante el período de elaboración de la Flor nueva, influyó, sin duda, en que, una vez reinstalado el matrimonio Catalán en España (después de los meses de actividad investigadora de Miguel pasados en laboratorios de Alemania), volvieran a ofrecer su cooperación en los trabajos filológicos (tanto los lingüísticos, que juzgaban más fáci­les, como los romancísticos) cuando viajaban, por cortas temporadas, a Aragón:

    "Manda a preguntar todo lo que quieras (...). Intentaré romances, pero son más difícil"252; "Esto [se refiere a vocabulario y morfología] no es como los romances, no les cuesta decirlo, ni se hacen los remolones, no se trata de una gracia de la persona, como es el recitado253".

No dejarían, sin embargo, de anotar algunos en una rápida visita a Angüés (Huesca), realizada el 2 de Enero de 1928; aunque no volvieron muy satisfechos de lo conseguido:

    "Muy malas recitadoras de Delgadina, La flor del agua, una de las cartas al don Carlos de Montalbán (...)"254.

 Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001)

NOTAS

244  Con el título "Romances y baladas", fue publi­cada en el Bulletin ofthe Modern Humanities Research Association, I (1927), 1-17. Puede leerse reeditada en Estudios sobre el Romancero (1973), pp. 357-378. No sirvió de prólogo para la Flor Nueva.

245  El desprendimiento se inició el 29 de Abril; pero sólo el 31 fue Menéndez Pidal consciente de ello y el 1 de Mayo acudió al Dr. M. Márquez, su oculista en Madrid, quien inició el tratamiento con inyecciones que parecieron reducir a un mínimo la parte dañada; pero, desde mediados de Julio, se pro­dujo el desprendimiento de la parte central. El 4 de Agosto, Márquez recomendó su paciente al profesor Lagrange.

246  La Flor nueva de romances viejos, que recogió de la tradición antigua y moderna R. Menéndez Pidal, Madrid: Tip. de la RABM, 1928, lleva como dedi­catoria: "A Jimena, Antígona de mi ceguera transito­ria".

247 Tras muchas gestiones e intentos fallidos de que, durante el verano, le atendiera el Dr. Lagrange (Burdeos y París), consiguió (el 8 de Agosto), gracias a gestiones de Pablo de Azcárate, que residía en Gine­bra (por su cargo en la Sociedad de Naciones), una cita para el 18 con el Dr. Gonin de Lausanne, por lo que viajó allá en tren (13/14-VIII-1927). No obstan­te, llegado a Suiza, recurrió aún al Dr. Bolle de Genéve y consultó al Dr. Wersely de München, antes de que Gonin le interviniera. La operación y curaciones prolongaron su estancia en Lausanne, en compañía de su mujer, hasta el 27 de Setiembre.

248  En 1997 se ha impreso su 41a edición.

249 Su influjo en las escuelas no sólo fue directo, sino a través de muy variadas antologías escolares que echaron mano de algunos de sus textos.

250 A menudo, especialistas de la historia literaria han citado los textos de Flor nueva como si fueran ediciones críticas de los romances y no recreaciones al gusto de Menéndez Pidal como lector-trasmisor y auditor-trasmisor de romances, según él explica en su Flor (¡Tanto pesa el crédito filológico del resto de sus publicaciones!).

251  Véase adelante, cap. IV, § 8.

252  Carta de Jimena Menéndez Pidal desde Zaragoza, 28-XII-1927.

253 Carta del 3-1-1928.

254  Carta del 3-1-1928.

LÁMINAS

Luis de Zulueta, en "El Sol", 28-X-1928, y Enrique Díez Canedo, en "La Nación" (Buenos Aires), 15-IX-1928, captaron el carácter de creación literaria de Flor nueva y dedujeron "Son las mentes modernas, las almas modernas, las que sacan a los clásicos de su panteón, sella­do por la reverencia tradicionalista, para conversar y discutir otra vez con ellos".

    Ya en 1920 Ramón Menéndez Pidal pensaba en la portada de su Flor nueva y se preocupaba de diseñarla.
Proyecto inicial de un escudo "pan-hispánico".

Portada de la edición de 1928 (Flor Nueva de Romances viejos y R. Menéndez Pidal en rojo). En la fran­ja inferior se incorporó la representación de "Yo no digo mi canción sino a quien conmigo va" (del romance El infante Arnaldos) como emblema de la poesía tradicional sólo audible por los cultos que se acercan al pueblo cantor.

En su Flor nueva de romances viejos Menéndez Pidal dejó de lado su "oficio" de filólogo para aderezar "un collar de perlas poéticas" incorporable al ajuar de la Literatura del 27. Imitando a los poetas e impresores del Siglo de Oro, aprovechó los "viejos" temas y textos para troquelar "nuevas"’ver­siones que pudieran ser leídas por los lectores de su tiempo y valoradas como poemas, no como anti­guallas.
Borrador manuscrito de uno de los romances "épicos" surgidos de la gesta de
Las particiones del rey don Fernando en que Ramón Menéndez Pidal y su ayudante Jimena Menéndez Pidal vacilaron más antes de acep­tar un texto modélico.

El romance en su texto impreso en 1928.
 

    Entre los mejores hallazgos poéticos de Menéndez Pidal se destaca el romance de El enamorado y la muerte, fruto de la creatividad de los transmisores orales del romancero a partir de un romance trovadoresco que publicó Juan del Enzina en su Cancionero. La dificultad para elaborar "su" ver­sión facticia, que Menéndez Pidal superó con acierto indudable, estribó en que sólo conocía una ver­sión completa en castellano (de origen zamorano), junto a otras en catalán (aparte de un texto se­fardí muy discordante). La "reconstrucción"pidalina atrajo la atención de Alberti, que la dramatizó, y de un cantor "indio" de México, que la vistió a su gusto.
    Borrador de la versión de Menéndez Pidal.

    Texto impreso en 1928.

    Menéndez Pidal consiguió su propósito de volver a integrar en la Literatura de los cultos los olvi­dados poemas del romancero tradicional refugiados en medios aldeanos o emigrados a las comunida­des sefardíes. Más inesperado fue el lograr, en algunos casos, instaurar en la tradición oral sus acen­dradas versiones, mixtas de versos creados por transmisores de romances de muy diversas comarcas, devolviendo así el poema, en forma renovada, a "los rústicos" a quienes atribuía, injustamente, la pérdida de "esplendor" del romancero en los siglos "rapsódicos"posteriores alXVI. Tal ocurrió con su versión de La condesita y también con La loba parda.
    Borrador del comienzo de la versión de
La condesita que publicó don Ramón en Flor nueva y que hoy se canta en múltiples pueblos en competencia con las de origen local.

Comienzo del texto impreso en 1928 del romance de La Condesita.

    "Síguese el sentido romance del Lindo don Diego agora nuevamente contrahecho al del Marqués de Mantua trabado por Rodrigo de Reinosa [léase Ramón Menéndez Pidal], vecino de la villa de Chamartín" (27 Ene­ro, 1929), en que el nieto primogénito de cuatro meses se queja de su abandono bajo un olivo de la Cuesta del Zarzal.

¿Dónde estás madre Señora
que no te pena mi mal?

De mis menores trabajos
compasión solías tomar
y agora en los muy mayores
¡no me quieres dar solaz!
Cuatro meses de mi vida
boca arriba llevo ya:
juguetes ni sonajeros
no me pueden recrear;
odio el perré, el salvavidas
y la naranja otro tal;
mi aburrimiento tan grande
me lleva a desatinar:
me hace dar la bicicleta
por nunca haber de llegar.
Todos los gestos del rostro
son arrugas de llorar
y han empañado el espejo
en que te solías mirar.
Oh mi noble don Gonzalo,
mi señor tío carnal
¿adónde estás que no oyes
mi doloroso llorar?
Eres ido a Los Cogorros
por la nieve patinar.
Yo te ruego cuando vengas
a Padre quieras hablar
para ver que me rediman
de aquesta catividad.

SUMARIO:

I
PRESENTACIÓN: EL ROMANCERO Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL

* EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO

*1. LOS FONDOS DEL S. XIX

* 2. DESCUBRIMIENTO DE LA TRADICIÓN ORAL CASTELLANA EN 1900

* 3. LOS PRIMEROS PASOS EN LA COMPILACIÓN DE UN ROMANCERO ORAL PAN-HISPÁNICO

* 4. EN BUSCA DE ROMANCES FUERA DE LA PENÍNSULA: EN CANARIAS Y EN LAS COMUNIDADES SEFARDÍES, 1904

* 5. "A POR PAN Y A VER AL DUQUE": PRIMER VIAJE A AMÉRICA, 1905-1906

* 6. EL FONÓGRAFO DE CILINDROS DE CERA VIAJA EN BUSCA DE MELODÍAS, 1905-1906

* 7. LA MÚSICA Y LA DANZA COMO PARTE DEL ROMANCERO, 1905

* 8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908

* 9. MENÉNDEZ PIDAL HACE INVENTARIO: LAS PRIMERAS MIL QUINIENTAS VERSIONES DEL ARCHIVO Y LAS CONFERENCIAS EN LA COLUMBIA UNIVERSITY DE NUEVA YORK EN 1909

* III EL ROMANCERO HISPÁNICO BAJO LOS AUSPICIOS DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS

* 1. LA CREACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y EL ROMANCERO DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 2. LOS DIALECTÓLOGOS Y EL ROMANCERO ORAL: 1910-1912

* 3. MANRIQUE DE LARA COLECTA EN ORIENTE EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1911-1912

* 4. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO ANTERIORES A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1909-1913

* 5. EL ROMANCERO HISPÁNICO DE AMÉRICA DEL NORTE, 1913

* 6. LOS PLIEGOS SUELTOS DE PRAGA LLEGAN AL ARCHIVO, 1913-1914

* 7. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE A AMÉRICA, PERO DEJA DE LADO EL ROMANCERO, 1914

* 8. LAS GRANDES ENCUESTAS REGIONALES DE JOSEFINA SELA Y DE EDUARDO M. TORNER, 1914-1920

* 9. MANRIQUE DE LARA, EL ROMANCERO DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS Y DE LA PENÍNSULA Y LA MÚSICA DE LOS VIHUELISTAS, 1915-1922

* 10. POESÍA POPULAR Y ROMANCERO, 1914-1918

* 11. LA GEOGRAFÍA FOLKLÓRICA Y LA EXPLORACIÓN DE REGIONES HASTA EL MOMENTO POCO ENCUESTADAS, 1920

* 12. AURELIO DE LLANO Y EL CONOCIMIENTO DEL ROMANCERO ASTURIANO, 1919-1925

* 13. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO DE COMIENZOS DE LOS AÑOS 20

* 14. LA TERCERA PARTE DE LA SILVA, PERDIDA, 1921

* 15. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, EN EL OLIVAR DE CHAMARTÍN DE LA ROSA, 1925

* 16. SIGUE LA ACTIVIDAD RECOLECTORA, 1926-1927

* 17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928

* 18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928

* IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30

* 1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE

* 2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS

* 3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931

* 4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933

* 5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN

* 6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936

* 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930

* 8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936

* V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL

* 1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO

* 2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO

* 3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS

* 4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE

* 5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES

* 6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO

* 7. EL ROMANCERO Y LA HISTORIA DE LA LENGUA DE MENÉNDEZ PIDAL VIAJAN COMO PARTE DEL TESORO CULTURAL DE ESPAÑA

* VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA

* 1. DEPURACIÓN DE MENÉNDEZ PIDAL. FIN DE SUS PROYECTOS CON UNA PROYECCIÓN NACIONAL, 1939-1941

* 2. EL ROMANCERO DORMITA EN SUS CAJONES, 1939-1945

* 3. UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROMANCISTAS TOMA EL RELEVO, 1945-1946

* 4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950

* 5. LA CARTOGRAFÍA ROMANCÍSTICA Y LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN EN LA SERRANÍA DE CUENCA, EN LAS BALEARES, EN SORIA, EN SEGOVIA, EN ÁVILA, EN LA MESETA MANCHEGA, EN ALISTE Y EN MARRUECOS, 1947-1948

* 6. ÉXITO EN LA TRADICIÓN ORAL DE ALGUNAS VERSIONES FACTICIAS DE LA FLOR NUEVA

* 7. HACIA UNA RECUPERACIÓN DEL ROMANCERO PORTUGUÉS, 1948

* 8. NUEVAS ENCUESTAS: LIÉBANA Y POLACIONES; LA SIERRA DE BÉJAR Y PLASENCIA; SANABRIA. LLEGAN OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO. 1948-1949

* 9. FIN DEL SEMINARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS. FINAL DE LAS ENCUESTAS Y PUBLICACIÓN DIFERIDA DE LOS TRABAJOS SOBRE EL ROMANCERO, 1950-1954

* 10. ACTIVIDAD RECOLECTORA EN LA AMÉRICA HISPANA. SU REPERCUSIÓN EN EL "ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL", 1948-1952

* 11. REPERCUSIONES DE LAS PUBLICACIONES SOBRE EL ROMANCERO EN LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN ORAL, 1953-1954

* 12. HACIA UNA EDICIÓN INTEGRAL DE LAS FUENTES IMPRESAS DEL ROMANCERO DEL S. XVI

* VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO  RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 1. EL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL, 1954

* 2. LOS PRIMEROS DIFÍCILES AÑOS DEL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" Y EL ROMANCERO, 1954-1959

* 3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50

* 4. GRAN RECOLECCIÓN DE ROMANCES EN LAS ISLAS CANARIAS, 1952-1957

* 5. EL ROMANCERO TRADICIONAL, CUESTIONADO, 1959-1962

* 6. ÚLTIMAS CONTRIBUCIONES DE MENÉNDEZ PlDAL AL ROMANCERO, 1959-1965

* 7. MENÉNDEZ PIDAL EN ISRAEL Y EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1964

* 8. EL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL Y EL FUTURO DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1963-1966

* 9. REACTIVACIÓN DE LA LABOR EDITORIAL DEL ROMANCERO, 1966

* 10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968

* VIII EL ARCHIVO DEL ROMANCERO RENACE COMO PATRIMONIO CULTURAL DE INTERÉS MUNDIAL

* 1. NON OMNIS MORIAR, 1969

* 2. BELLAS PALABRAS Y NEGRAS REALIDADES, 1969-1970

* 3. ACTIVIDADES DE LA CÁTEDRA-SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL. CATALOGACIÓN DE LOS FONDOS SEFARDÍES DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO. LOS FONDOS PATXOT SE HACEN INACCESIBLES. 1969-1971

* 4. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA CONEXIÓN AMERICANA, NUEVAS PERSPECTIVAS, 1971-1975

* 5. EL ROMANCERO ¿AÚN VIVE?, 1973-1975

* 6. CRECER, PARA NO MORIR, 1976-1981

* 7. EL ROMANCERO AÚN VIVE. VOCES NUEVAS DE LA TRADICIÓN ORAL, 1977-1978

* 8. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL ROMANCERO. UNA NUEVA EMPRESA COLECTIVA, 1977-1984

* 9. LAS GRANDES ENCUESTAS COLECTIVAS DEL PROYECTO DEAPHR, 1980-1984

* 10. LAS TRADICIONES ORALES LEONESAS Y EL ROMANCERO EN LEÓN A FINALES DEL S. XX, 1984-1988

* 11. FIN DE ETAPA. DISPERSIÓN DEL EQUIPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO DEAPHR. LA FUNDACIÓN RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL Y EL CAPITAL PRIVADO INAUGURAN UNA ÉPOCA NUEVA. 1984-1989

* 12. LOS ARCHIVOS DEL ROMANCERO NUEVAMENTE EN EL FOCO. LOS LABORATORIOS HUMANÍSTICOS INSTALADOS EN EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL, 1988-1998

* 13. EL ROMANCERO ANTE EL CENTENARIO DEL ’98

* EPÍLOGO

* 1.- EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL DINAMITADO

* 2.- EL ARCHIVO DEL ROMANCERO ANTE LA REESTRUCTURACIÓN DE LA FUNDACIÓN MENÉNDEZ PIDAL Y DEL CENTRO SITO EN CHAMARTÍN

* 3.- LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA INVESTIGACIÓN

* 4.- DESPEDIDA

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