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ROMANCERO DE LA CUESTA DEL ZARZAL

3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50.

 

3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50. VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL.

      Ante las dificultades en la marcha del "Seminario Menéndez Pida!" y la lenta prosecución de la publicación del Romancero tradicional, me preocupé, desde mi cátedra lagunera, de promover otras actividades relacionadas con ese campo de estudios. Entre ellas, la de establecer una rela­ción más estrecha con investigadores de la balada interesados en aspectos teóricos. Paolo Toschi, al recibir el volumen Cómo vive un romance, aparte de hacerlo reseñar en la revista Lares, me ha­bía escrito el 24 de Mayo de 1954 (traduzco del italiano):

    "La obra (...) es para mí particularmente interesante, porque en ella encuentran confirma­ción las teorías y los criterios que yo mismo sigo en el estudio del canto popular y que he ex­puesto en el volumen Fenomenologia del canto popolare54:. Infórmeme si usted tendría a bien recibir una copia de este volumen, pues estaría muy dispuesto a regalárselo",

y mi reacción a la lectura detenida de este libro fue proponer a su autor la publicación de una traducción de la obra en la recién creada por mí "Biblioteca Filológica de la Universidad de La Laguna"55. Problemas internos en la Universidad isleña frustraron el proyecto, ya que me fue re­tirada la ayuda económica para esa "Biblioteca"56.

      También el envío de algunas separatas romancísticas y del libro Cómo vive un romance a Marcel Bataillon supuso una apertura de contactos internacionales en el campo del Romancero.

     Entre los trabajos a él enviados iba un anticipo impreso de mi artículo acerca del romance de El Prior de San Juan57, romance tradicionalmente anexionado al ciclo de Pedro el Cruel y que mis estudios sobre la tradición manuscrita de la Crónica de Alfonso XI me habían permitido si­tuar en tiempos anteriores, en el reinado de Alfonso XI, e identificar lo narrado con hechos ocu­rridos en 1328. Generosamente, Bataillon, no sólo acogió mis trabajos con expresiones de simpatía58, sino que me proporcionó datos bibliográficos que llegué a aprovechar en la definitiva edición del artículo59:

    "Imagine cuánto me interesaría su trabajo —inédito aún— sobre el romance del Prior de San Juan. Dicho sea de paso, la anexión al ciclo de Pedro el Cruel tiene su análogo en la ane­xión del romance de Salustio del Pozo «Subid, señor condestable...» al ciclo de Alvaro de Luna (como noté en mi reseña del romancero de Alvaro de Luna de Pérez Gómez, Bull[etin] Hisp[anique], 1953, N° 3, en prensa). Pero esta mañana, al enseñar su trabajo al amigo Da­niel Devoto, cuya erudución en estas materias es pasmosa, me preguntó si Ud. conocía el artículo de un inglés sobre los romances del prior? Y unos momentos después me trajo su mo­numental tesis sobre el romance de La hija del rey Francia (...) de la que me permitió copiar para Ud. el siguiente artículo de la bibliografía (...)60. Luego, al repasar mis papeles referentes a la tesis de Aubrun, veo que este romance (...) es de los que interpreta como poesías del si­glo XV que sólo en apariencia se refieren a asuntos viejos (...)61" (8 de Mayo de 1954).

En el siguiente mes (el 16 de Junio) Bataillon me escribía de nuevo:

    "Algo tarde vengo a darle las gracias por su carta y por el estudio sobre La boda estorbada, que es de gran interés. Los demás folletos los entregué a Daniel Devoto, quien quedó muy agradecido. También llegó, casi al mismo tiempo Cómo vive un romance, que pasó también por unas semanas a manos de Devoto. Pues este excelente trabajador se ha ofrecido a hacer la reseña del Romancero de su abuelo para el Bulletin Hispanique, y reseñará al mismo tiempo ese importante trabajo que viene a ser complemento del Romancero’’.

      Daniel Devoto acabó por dar forma de artículo-reseña independiente, en el Bulletin Hispa­nique, a su análisis de Cómo vive un romance: "Sobre el estudio folklórico del Romancero espa­ñol. Proposiciones para un método de estudio de la transmisión tradicional", LVII (1955), 233-291. Aunque "el nuevo método" anunciado por Devoto se basaba en un concepto de la poesía tradicional esencialmente concorde con las ideas desde antiguo repetidas por Menéndez Pidal, aspiraba a asentarse sobre las ruinas del método de análisis histórico-geográfico o «tradicionalista» que de ese concepto había surgido, cuya invalidez proclamaba en aquellas "proposiciones" suyas. En un artículo titulado "El motivo y la variación en la transmisión tradicional del ro­mancero", que remití al Bulletin Hispanique62, me propuse mostrar, con ejemplificación convincente, el mecanismo de la variación textual que los estudios histórico-geográficos habían per­mitido documentar. Quise que el artículo fuera una contribución teórica que soslayara cuanto posible los aspectos polémicos63; pero al leérselo en borrador a mi abuelo, Ramón Menéndez Pidal, me sugirió reforzar con ciertas "banderillas" la crítica a nuestro crítico. Afortunadamente, el editor del Bulletin Hispanique, Marcel Bataillon, me instó, por su parte, con su innata deli­cadeza, a introducir en él algunos retoques moderadores:

    "Habiéndome transmitido [Bernard] Pottier el artículo que usted ofrece al Bulletin Hispa­nique, acabo de disfrutar de dos horas de libertad para leerlo. Gracias, muy cordiales, por par­te del Bulletin y sus lectores. Usted aporta en él una demostración preciosa del método geo­gráfico en el estudio de la transmisión tradicional de los «motivos» y «variaciones» de los romances. Pero ¿me permitirá, sin embargo, ejercer mi censura respecto a una simple nota que no es esencial para su trabajo? Cuando yo acogí el trabajo de Devoto en virtud del principio oportet haereses esse, y a pesar de mi escepticismo personal respecto a las explicaciones psicoanalíticas (aspecto del pensamiento de Devoto que usted deja de lado), no tuve la sensación de que su tono, un poco cortante, fuese «en extremo despectivo», y aún menos que se per­mitiera «desplantes» (con el matiz de «descaro» que en este término reconoce el diccionario académico). Usted mismo no duda en hablar (p. 4) de insensata incomprensión y (p. 9) de la inexperiencia de un Devoto (...). Vea usted si se reafirma en estas calificaciones realmente «en extremo despectivas». Si, después de reflexionarlo, su severidad de juicio las exige, ello no me impedirá acoger prontamente esta primera, esta excelente colaboración en el Bulletin, con el deseo de que no sea la última (...)" (23-I-1958).

Curiosamente, Menéndez Pidal, retractándose de sus anteriores sugerencias, también me reco­mendaría ahora aceptar las de Bataillon:

    "Me lee Madre [= Jimena Menéndez Pidal] la carta de Bataillon, quien se ha tomado el tra­bajo de repasar el artículo de Devoto, y las observaciones que hace son muy ponderadas, como suyas. ¡Quite Vd. jierro/Hay que quitar algo (...). Por lo demás, Bataillon interpreta exageradamente (aunque con el diccionario en la mano) la palabra desplante que tú empleas" (28-1-1958).

No dudé en aceptar la petición de Bataillon y lo que se me aconsejaba en esta carta familiar, en la que terciaba también Jimena Menéndez Pidal64, aunque me escandalizara por verme amo­nestado de haber endurecido la réplica:

    "Abuelo. Ya escribí a Bataillon diciéndole que quite lo que le plazca... Me hace gracia que me pides tú ahora que quite hierro, cuando lo añadí porque me pinchabas para que lo pusie­se..." (carta sin fecha, posiblemente del 2 ó 3 de Febrero de 1958).

Mis quejas fueron admitidas por Menéndez Pidal, consciente de sus cambios de humor sobre el particular65:

    "Tengo que preguntar a Moñino informes sobre Devoto. En mi ¡Quite Vd. jierro! anterior veía cumplirse el cuento de don Juan Valera, pues antes te había dicho ¡Eche Vd. jierro! En fin, había que cumplir con Bataillon que es gran amigo y hereda las dotes de simpatía general que distinguían a Gastón Paris, su predecesor en el cargo de Administrador del College de France" (8-II-1958).

Para entonces, Bataillon me había ya escrito (el 5 de Febrero de 1958) al propósito:

    "Gracias por su sensata «comprensión». Se la agradezco tanto más cuanto que Devoto es, con todas sus chifladuras de folklorista obsesionado por los arquetipos de Jung y por las ex­plicaciones psicoanalíticas, una persona digna de toda estimación y cariño. Y precisamente ahora acaba de pasar por grandes dificultades relacionadas con su casamiento con Mariquiña del Valle Inclán (...). Pocas personas conocen a Devoto como es: una de ellas, en Madrid, es Antonio Rodríguez Moñino. Cerrado el paréntesis, quiero expresarle mi profunda satisfac­ción de que salga en el Bulletin tan enjundioso artículo como el suyo ¡ojalá nos dé otros!".

También Eugenio Asensio intervino, tardíamente (5-IV-1960), ponderándome a Daniel Devoto:

    "Sí, Devoto es maduro: poeta, músico, folklorista. Ha escrito una tesis larga sobre un cen­tenar o cerca de variantes de «A Francia partió la niña»".

Como le había confesado a Asensio66, yo había creído que Devoto era de mi edad, un joven algo pretencioso, que, en su agresividad iconoclasta, me caía simpático, por lo que no había dudado en contestarle con contundencia.

      Durante mi estancia en Berkeley como Visiting Professor de la University of California tuve ocasión de conocer las primicias de la colección de romances sefardíes que Joseph H. Silverman y Samuel G. Armistead habían empezado a reunir en Los Angeles mediante encuestas realizadas a miembros de la comunidad judeo-española formada por fugitivos de la Europa nazi, y les ani­mé a consultar los riquísimos fondos inéditos del "Archivo Menéndez Pidal/Goyri", tanto de la tradición marroquí corno de la oriental, procedentes de las antiguas investigaciones de José Benoliel y Manuel Manrique de Lara; de esta forma, se inició un fructífero intercambio de ma­teriales y conocimientos que nunca se interrumpiría.

      El 5 de Diciembre de 1957, Silverman y Armistead escribieron conjuntamente a Ramón Me­néndez Pidal, a Chamartín, para informarle acerca de sus hallazgos:

    "Hace unos seis meses empezamos a recoger materiales para formar una colección de los romances conservados aún entre los 4.000 miembros de la colonia sefardita de Los Angeles. Hasta ahora hemos podido recoger unas 55 versiones, algunas de las cuales son desconocidas en las colecciones hasta ahora impresas. Últimamente hemos adquirido un precioso tomo de romances en manuscrito y también unos libros de cordel (...). Le agradeceríamos infinita­mente cualquier orientación bibliográfica que nos pudiera proporcionar respecto a dichos li­bros (...). En 1955, uno de nosotros (Joseph H. Silverman) tuvo el gusto de conocer a su nie­to, Diego Catalán, durante su estancia en Berkeley (...)".

Menéndez Pidal les contestó a vuelta de correo (20-XII-1957). Meses después, el 29 de Marzo de 1958, Silverman y Armistead proporcionaban a don Ramón información acerca de los tra­bajos de Emma Adatto (para entonces señora de Schlesinger) y le remitían fotocopia de la tesis de David Romey con romances recogidos entre los sefardíes de Seattle.

      Armistead y Silverman fueron ampliando su colección extendiendo sus pesquisas a otras co­munidades sefardíes de la costa occidental de los Estados Unidos. El 2 de Mayo de 1959 infor­maba Samuel G. Armistead a Menéndez Pidal por extenso de ello:

    "Joseph Silverman y yo seguimos nuestra búsqueda (...). A estas fechas nuestra colección, recogida en Los Angeles, San Francisco y Seattle de unos 40 informantes sefardíes de Rodas, Salónica, Serrai, Istanbul y varios lugares de los Dardanelos, integra más de 225 versiones de 55 romances"

y le copiaba detalladamente la lista de sus versiones, desmenuzando su colección tema tras tema. Y le anunciaba:

    "Con el propósito de completar en lo posible la representación de las colonias sefarditas de Oriente en nuestra colección, hemos pedido una beca para hacer el viaje a Nueva York a fi­nales del verano próximo y hacer algunas entrevistas allí, sobre todo en el Sephardic Oíd Age Home de Brooklyn",

así como las diferentes publicaciones que sobre ese campo de estudios preparaban.

      Por aquellos años, el superar el tradicional divorcio intelectual entre Portugal y España era una obsesión mía que presidía tanto mis investigaciones lingüísticas, como las historiográficas, como las del romancero. En este último campo tuvo como consecuencia el que, en 1955, acep­tara la invitación de Jacinto do Prado Coelho a redactar una contribución sobre "Romanceiro. Em Portugal e na Caliza" para el Dicionário das literaturas portuguesa, galega e brasileña que él dirigía. Los primeros fascículos de la obra comenzaron a salir a fines de 195667 y el 26 de Ene­ro de 1957 Prado Coelho me emplazó para que remitiera mi contribución antes del 30 de Mayo próximo68. Así lo hice. Aunque mi pequeño estudio del romancero portugués y gallego vio la luz antes69, la publicación del Dicionário sólo se completó "aos primeiros dias do mês de Outubro no ano de 1960".

Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001)

NOTAS

54 Publicado en Roma: Ed. dell’Ateneo, 1947-1951.

55  "Formulo il migliori voti perché la «Biblioteca Filológica» e tutti i suoi importanti progetti di lavoro possano presto realizzarsi. La sua proposta di una traduzione spagnola della mia Fenomenologia del can­to popolare, come avviamento allo studio della poesia popolare, mi lusinga profondamente (...)", me escri­bía P. Toschi desde Roma el 8-II-1955. Llegué a anunciar la obra en las guardas del Romanceríllo ca­nario (sobre el que hablo después), lo cual suscitó co­mentarios de Giovanni Bronzini (27-VII-1955). Tos­chi me puso en contacto con Vittorio Santoli de la Universidad de Florencia, otro de los miembros del comité de la "Raccolta Barbi" (el principal archivo de la canción narrativa italiana), y con su propio asisten­te Bronzini (quien preparaba entonces su estudio de los cantos épico-líricos del Sur de Italia), a fin de "es­tablecer relaciones más estrechas y frecuentes y una colaboración continua para el estudio de los temas novelescos de la canción épico-lírica, y para la com­paración de los textos" (traduzco del italiano) (Cfr. Bronzini, Sul concetto..., 1960, pp. 77-78). Todavía el 5-I-1958, desde Sevilla, en viaje de regreso a La La­guna después de pasar las Navidades en Madrid, se­guía planeando la edición del libro de Toschi: "Se me olvidaron dos cosas que necesito en La Laguna: a) Fenomenologia del canto popolare de TOSCHI y b) cua­dernos de recolección de Romances, el de la Abuela, el de Barcelona y el sefardí. Los dejé encima de la mesa de máquina, en el despacho. El Toschi creo que dentro [de la mesa de máquina en el despacho]".

56 Aparte de un Romancerillo canario, sobre el que luego hablaré, sólo pude publicar, mientras tuve la di­rección de la "Biblioteca Filológica", Estructuralismo e Historia (una colección de estudios dedicada a A. Martinet, iniciada cuando aún no había producido su libro sobre la Économie des changements phonétiques), el Diccionario etimológico rumano de A. Cioranescu, y un libro de mi autoría, Un prosista anónimo del siglo XV (acerca de la Gran Crónica de Alfonso XI).

57  La redacción de "Un romance histórico de Al­fonso XI", remonta a 1951. La tirada aparte (con un índice particular), a que me refiero, lleva la fecha de 1954.

58 "Apenas nos conocemos las caras, aunque me fue simpática la suya el día que Ud. me saludó en el um­bral... de la despedida. Y ya es Ud. para mí uno de los hispanistas cuyos trabajos leo en seguida cuando abro una revista y veo algo suyo".

59 Tal como apareció impreso en Estudios dedicados a Menéndez Pidal, VI, Madrid: C.S.I.C., 1956, pp. 259-285. Lo incluiría, reformado, años después en el libro Siete siglos de Romancero (1969), como cap. I, pp. 15-56.

60 Cita a continuación un artículo de N. E. Gardiner aparecido en MLR, XXXIV (1939), 550-556, del que yo no tenía noticia.

61  Bataillon copiaba, a continuación, para mi en su extensa carta todo lo que Ch. Aubrun había escrito al respecto.

62 Lo estaba elaborando a finales de Octubre de 1957, según se ve por carta que desde La Laguna dirigí a Chamartín: "Ahí va otra petición, madre. Para rematar el trabajo ese de réplica a Devoto, necesito sacar citas de las siguientes versiones del romance de Gerineldo (...)" y, tras precisar cuáles eran y dónde se hallaban, añadía: "Querría copia de to­das ellas. Copia bien sacada (sin erratas)". El artí­culo fue publicado en el BHi, LXI (1959), 149-182. Una reedición de este trabajo (en redacción estilísticamente mejorada) puede leerse en mi re­ciente Arte poética del Romancero oral. Parte 1a: Los textos abiertos de la creación colectiva, Madrid: Siglo XXI, 1997, cap. I.

63 Según apreciaría Marcel Bataillon al leer el ori­ginal. "Me gusta mucho la frase de Bataillon, el artículo es positivo más bien que polémico", me comenta­ría al respecto mi madre (28-I-1958), quien añade por su parte: "esto es lo que vale, acuérdate lo que pierde de valor [Sánchez] Albornoz convirtiendo su libro en polémico").

64  Quien anotó, a su vez, el párrafo citado, aña­diendo sobre la palabra subrayada: "a mí me parece fea".

65 "Ya comentó el Abuelo [= Ramón Menéndez Pi­dal] que había sido él el incitador de los extremos cuando llegó la carta de Bataillon" (Jimena Menén­dez Pidal, 8-II-1958).

66 "El 31 de Marzo de 1960 había yo escrito a Eu­genio Asensio: "Creo no te envié lo de Bull[etin] Hisp[anique], ahí va. Cintra me dijo que te pareció ex­tremada mi reacción; no conozco a Devoto (a quien creí de mi edad) y me cae simpático por ocuparse del Romancero (hoy tan pasado de moda), así que sentiría lo tomase a mal". Después de recibir la carta del 5 de Abril de Asensio, le contesté (20-IV-1960): "De tu amigo Devoto sabía lo de músico y folklorista, no he visto su tesis, sólo el artículo sobre el mismo tema que publicó en la NRFH. Lo de la edad fue despiste, basa­do en su modo, un poco finchado, de escribir".

67 El 6-XI-1956 pedía yo desde Berkeley a mi fa­milia: "Enviadme los fascículos de la Enciclopedia esa portuguesa que me decís llegó. Tengo que escribir una colaboración (...)".

68 En vista de que "já sairam 4 fascículos".

69 Aún no lo había yo visto impreso el 16-X-1957 en que iban publicados 6 fascículos. El estudio figu­ra en las pp. 712-715 del Dicionário (Porto: Livraria Figueirinhas, 1960).

LÁMINA

Borrador de un artículo de Ramon Menéndez Pidal, contra la novedad.

SUMARIO:

I
PRESENTACIÓN: EL ROMANCERO Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL

* EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO

*1. LOS FONDOS DEL S. XIX

* 2. DESCUBRIMIENTO DE LA TRADICIÓN ORAL CASTELLANA EN 1900

* 3. LOS PRIMEROS PASOS EN LA COMPILACIÓN DE UN ROMANCERO ORAL PAN-HISPÁNICO

* 4. EN BUSCA DE ROMANCES FUERA DE LA PENÍNSULA: EN CANARIAS Y EN LAS COMUNIDADES SEFARDÍES, 1904

* 5. "A POR PAN Y A VER AL DUQUE": PRIMER VIAJE A AMÉRICA, 1905-1906

* 6. EL FONÓGRAFO DE CILINDROS DE CERA VIAJA EN BUSCA DE MELODÍAS, 1905-1906

* 7. LA MÚSICA Y LA DANZA COMO PARTE DEL ROMANCERO, 1905

* 8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908

* 9. MENÉNDEZ PIDAL HACE INVENTARIO: LAS PRIMERAS MIL QUINIENTAS VERSIONES DEL ARCHIVO Y LAS CONFERENCIAS EN LA COLUMBIA UNIVERSITY DE NUEVA YORK EN 1909

* III EL ROMANCERO HISPÁNICO BAJO LOS AUSPICIOS DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS

* 1. LA CREACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y EL ROMANCERO DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 2. LOS DIALECTÓLOGOS Y EL ROMANCERO ORAL: 1910-1912

* 3. MANRIQUE DE LARA COLECTA EN ORIENTE EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1911-1912

* 4. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO ANTERIORES A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1909-1913

* 5. EL ROMANCERO HISPÁNICO DE AMÉRICA DEL NORTE, 1913

* 6. LOS PLIEGOS SUELTOS DE PRAGA LLEGAN AL ARCHIVO, 1913-1914

* 7. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE A AMÉRICA, PERO DEJA DE LADO EL ROMANCERO, 1914

* 8. LAS GRANDES ENCUESTAS REGIONALES DE JOSEFINA SELA Y DE EDUARDO M. TORNER, 1914-1920

* 9. MANRIQUE DE LARA, EL ROMANCERO DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS Y DE LA PENÍNSULA Y LA MÚSICA DE LOS VIHUELISTAS, 1915-1922

* 10. POESÍA POPULAR Y ROMANCERO, 1914-1918

* 11. LA GEOGRAFÍA FOLKLÓRICA Y LA EXPLORACIÓN DE REGIONES HASTA EL MOMENTO POCO ENCUESTADAS, 1920

* 12. AURELIO DE LLANO Y EL CONOCIMIENTO DEL ROMANCERO ASTURIANO, 1919-1925

* 13. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO DE COMIENZOS DE LOS AÑOS 20

* 14. LA TERCERA PARTE DE LA SILVA, PERDIDA, 1921

* 15. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, EN EL OLIVAR DE CHAMARTÍN DE LA ROSA, 1925

* 16. SIGUE LA ACTIVIDAD RECOLECTORA, 1926-1927

* 17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928

* 18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928

* IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30

* 1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE

* 2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS

* 3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931

* 4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933

* 5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN

* 6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936

* 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930

* 8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936

* V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL

* 1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO

* 2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO

* 3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS

* 4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE

* 5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES

* 6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO

* 7. EL ROMANCERO Y LA HISTORIA DE LA LENGUA DE MENÉNDEZ PIDAL VIAJAN COMO PARTE DEL TESORO CULTURAL DE ESPAÑA

* VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA

* 1. DEPURACIÓN DE MENÉNDEZ PIDAL. FIN DE SUS PROYECTOS CON UNA PROYECCIÓN NACIONAL, 1939-1941

* 2. EL ROMANCERO DORMITA EN SUS CAJONES, 1939-1945

* 3. UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROMANCISTAS TOMA EL RELEVO, 1945-1946

* 4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950

* 5. LA CARTOGRAFÍA ROMANCÍSTICA Y LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN EN LA SERRANÍA DE CUENCA, EN LAS BALEARES, EN SORIA, EN SEGOVIA, EN ÁVILA, EN LA MESETA MANCHEGA, EN ALISTE Y EN MARRUECOS, 1947-1948

* 6. ÉXITO EN LA TRADICIÓN ORAL DE ALGUNAS VERSIONES FACTICIAS DE LA FLOR NUEVA

* 7. HACIA UNA RECUPERACIÓN DEL ROMANCERO PORTUGUÉS, 1948

* 8. NUEVAS ENCUESTAS: LIÉBANA Y POLACIONES; LA SIERRA DE BÉJAR Y PLASENCIA; SANABRIA. LLEGAN OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO. 1948-1949

* 9. FIN DEL SEMINARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS. FINAL DE LAS ENCUESTAS Y PUBLICACIÓN DIFERIDA DE LOS TRABAJOS SOBRE EL ROMANCERO, 1950-1954

* 10. ACTIVIDAD RECOLECTORA EN LA AMÉRICA HISPANA. SU REPERCUSIÓN EN EL "ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL", 1948-1952

* 11. REPERCUSIONES DE LAS PUBLICACIONES SOBRE EL ROMANCERO EN LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN ORAL, 1953-1954

* 12. HACIA UNA EDICIÓN INTEGRAL DE LAS FUENTES IMPRESAS DEL ROMANCERO DEL S. XVI

* VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO  RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 1. EL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL, 1954

* 2. LOS PRIMEROS DIFÍCILES AÑOS DEL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" Y EL ROMANCERO, 1954-1959

* 3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50

* 4. GRAN RECOLECCIÓN DE ROMANCES EN LAS ISLAS CANARIAS, 1952-1957

* 5. EL ROMANCERO TRADICIONAL, CUESTIONADO, 1959-1962

* 6. ÚLTIMAS CONTRIBUCIONES DE MENÉNDEZ PlDAL AL ROMANCERO, 1959-1965

* 7. MENÉNDEZ PIDAL EN ISRAEL Y EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1964

* 8. EL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL Y EL FUTURO DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1963-1966

* 9. REACTIVACIÓN DE LA LABOR EDITORIAL DEL ROMANCERO, 1966

* 10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968

* VIII EL ARCHIVO DEL ROMANCERO RENACE COMO PATRIMONIO CULTURAL DE INTERÉS MUNDIAL

* 1. NON OMNIS MORIAR, 1969

* 2. BELLAS PALABRAS Y NEGRAS REALIDADES, 1969-1970

* 3. ACTIVIDADES DE LA CÁTEDRA-SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL. CATALOGACIÓN DE LOS FONDOS SEFARDÍES DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO. LOS FONDOS PATXOT SE HACEN INACCESIBLES. 1969-1971

* 4. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA CONEXIÓN AMERICANA, NUEVAS PERSPECTIVAS, 1971-1975

* 5. EL ROMANCERO ¿AÚN VIVE?, 1973-1975

* 6. CRECER, PARA NO MORIR, 1976-1981

* 7. EL ROMANCERO AÚN VIVE. VOCES NUEVAS DE LA TRADICIÓN ORAL, 1977-1978

* 8. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL ROMANCERO. UNA NUEVA EMPRESA COLECTIVA, 1977-1984

* 9. LAS GRANDES ENCUESTAS COLECTIVAS DEL PROYECTO DEAPHR, 1980-1984

* 10. LAS TRADICIONES ORALES LEONESAS Y EL ROMANCERO EN LEÓN A FINALES DEL S. XX, 1984-1988

* 11. FIN DE ETAPA. DISPERSIÓN DEL EQUIPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO DEAPHR. LA FUNDACIÓN RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL Y EL CAPITAL PRIVADO INAUGURAN UNA ÉPOCA NUEVA. 1984-1989

* 12. LOS ARCHIVOS DEL ROMANCERO NUEVAMENTE EN EL FOCO. LOS LABORATORIOS HUMANÍSTICOS INSTALADOS EN EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL, 1988-1998

* 13. EL ROMANCERO ANTE EL CENTENARIO DEL ’98

* EPÍLOGO

* 1.- EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL DINAMITADO

* 2.- EL ARCHIVO DEL ROMANCERO ANTE LA REESTRUCTURACIÓN DE LA FUNDACIÓN MENÉNDEZ PIDAL Y DEL CENTRO SITO EN CHAMARTÍN

* 3.- LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA INVESTIGACIÓN

* 4.- DESPEDIDA

Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

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