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ROMANCERO DE LA CUESTA DEL ZARZAL

4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950.



4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950.  VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA.

      La experiencia veraniega de que he venido hablando fue comunicada por Ramón Menéndez Pidal a Américo Castro (San Rafael, 9-IX-1946) como un episodio relacionado con sus nuevos planes de edición del Romancero:

    "Este mes de Agosto, que lo pasé en Asturias, me he ocupado mucho en iniciar a mi nieto Diego (17 años, el hijo de Jimena) en trabajos dialectales y romancísticos. Mi última preocu­pación es el Romancero, dejar encauzada su publicación. El P[adre] Anglés, que se me ofrece como colaborador musical (lo sería inestimable), me apremia (...)".

Ya el 16 de Abril de ese año había confesado a Castro que había interrumpido su trabajo en la Historia de la lengua española por esa razón:

    "Como siempre se interesa usted tanto por mi trabajo, me acusaré aquí confidencialmente de haber atendido una propuesta del P[adre] Anglés para trabajar él en la parte musical del ro­mancero, y eso me llevó a dedicar cuatro meses a poner en pie estudios abandonados hace mu­cho y los cuales me atraen siempre tanto. Ya los estoy terminando estos días (A propósito, ¿sabe usted dónde anda Torner?) Comprendo que estas digresiones son una locura a los 77 años, pero como me siento animado sigo creyendo que tendré tiempo para todo, y con el romance­ro tengo muchas obligaciones contraídas desde la juventud".

      Acerca de las gestiones realizadas por mosén Higini Anglés para que las melodías y textos que atesoraba el "Archivo" de Menéndez Pidal pudieran ver la luz contamos con algunos apuntes en una papeleta de don Ramón:

    "En Marzo 1945 conversación con Anglés en Chamartín. Creía él que las Melodías debí­an publicarse con cada romance al que aparecían unidas cuando se recogieron. Yo le mani­festé mi creencia de que la melodía no solía ir unida siempre o de modo fijo a tal o cual ro­mance, sino que se solía aplicar indiferentemente (según hábitos de cada cantor) a cualquier romance, dado que el metro de ellos es igual (...)78. Como prueba le di a Anglés 25 melodí­as recogidas con la letra del romance de Gerineldo y 16 con la Boda estorbada"79**.

      Anglés contaba, corno base para sus trabajos y publicaciones, con el Instituto de Musicolo­gía, en Barcelona, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, y Menén­dez Pidal no tenía inconveniente en poner a su disposición sus fondos musicales; pero Menén­dez Pidal se resistía a que obras personales suyas pudieran aparecer con el marchamo del C.S.I.C. Aunque se sintiera tentado por las proposiciones de Anglés, consideraba indeseable el apoyo de la institución que había sido creada tras destruir la Junta para Ampliación de Estudios:

    "El P[adre] Anglés (...) [decía a Castro el 9-IX-1946] me apremia para que acepte los re­cursos que con destino a esa publicación me ofrece el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, pero no acepto ahora por los mismos motivos que no quise aceptar la dirección del Instituto Nebrija. Otro Instituto, de Cultura Hispánica, sería para mí más grato patrono del Romancero, pero no sé todavía.

    A propósito: cada vez es más de lamentar la escasez de recursos con que trabajaba la Junta para Ampliación de Estudios; su millón de pesetas es ahora más de 16 millones para dicho Consejo Superior y aparte los gastos de las edificaciones nuevas. Esto, que es de alabar, se ve compensado negativamente por la absoluta inselección en los trabajos, cuando el propósito fundamental de la Junta era la selección".

      Acerca de los trabajos sobre el Romancero que Menéndez Pidal creía en Abril de 1946 estar terminando sólo conocemos uno que para entonces estuviera ya escrito: Cómo vivió y cómo vive el Romancero.

      En agradecimiento a un homenaje que le tributó en 1945 el "Instituto Británico" de Ma­drid80, Ramón Menéndez Pidal dio en él una conferencia, con ejemplos musicales, así titulada: "Como vivió y cómo vive el Romancero" (6-IV-1946), trabajo que, meses después se imprimi­ría, "con ilustraciones de Gonzalo Menéndez Pidal", en Valencia81. Aparte de recuerdos perso­nales sobre el descubrimiento de la tradición oral castellana y sobre los bailes romancísticos acer­ca de los cuales anduvo recogiendo noticia antes de la Guerra Civil, repetía en ese trabajo observaciones de 1916 sobre la tradicionalización del "Romance a la muerte del Príncipe de Por­tugal", caso extremo de rápida adaptación a las calidades estilísticas del romancero tradicional de un romance noticiero escrito por un poeta (fray Ambrosio de Montesinos) en 1491, ya que la primera versión tradicional se registró en Francia en 1495, oída, a lo que parece, a un portu­gués; hoy el romance tradicionalizado sigue cantándose en las islas atlánticas portuguesas.

      Pero el propio título de esta conferencia y de este folleto me parecen indicativos de que Me­néndez Pidal se sentía tentado por la posibilidad de exponer en forma renovada la historia del Romancero en sus múltiples siglos de "vida" literaria y musical. Por lo pronto nos consta que en los primeros meses de 1946 se preocupaba en lograr ponerse al día bibliográficamente respecto a publicaciones de romances tradicionales en la América hispana. Así nos lo hace ver una carta que desde Buenos Aires le escribió Ismael Moya el 23 de Mayo de ese año:

    "El doctor Augusto Cortina me informa acerca de su recuerdo para el ROMANCERO y de su deseo de conocer algunos datos sobre trabajos que se hayan realizado aquí en la especialidad durante estos últimos años. Convinimos en que yo le escribiría a Ud. para ponerse a sus ór­denes. Lo hago, pues, y muy de buen grado (...). Con respecto al ROMANCERO, debo infor­marle que pronto aparecerá la segunda edición, la definitiva, corregida con detenimiento y expurgada de todo lo que no sea estrictamente tradicional (...). He tenido la suerte de en­contrar, en mis largas andanzas por nuestras provincias y territorios nacionales, nuevas ver­siones de muchos romances. Entre ellas la que Ud. podría interesarle es la que se refiere al Ga­lán y la calavera, sobre cuyo tipo Ud. publicara en 1906 un artículo tan sabio (...)"82.

      Amado Alonso, viendo amenazado por el peronismo su Instituto de Filología de Buenos Ai­res, comentaba, llegado a Harvard, el 28 de Octubre de 1948 con Menéndez Pidal en carta des­de Boston:

    "Ya me doy cuenta que estoy poniéndome en paralelo con usted y a mi Instituto con su Centro. Pero no lo digo por la obra, sino por la historia bastante similar. «Como la uña de la carne» me separo de mi pequeño Instituto. ¡Qué habrá sido para usted el arrancarse de aquél Centro Histórico!. Ya sé que sigue usted teniendo melancolía por sus colaboradores dispersos: Justina Conde, Pedro Grases y otro visitante de V., ahora en California (?) de que me ha ha­blado Jorge Guillen, todos coinciden. Me dicen que «a sus 55 años» (¡eso parecen!) está V. tra­bajando como un muchacho. Me ha sido gran alegría saber que está V. de lleno sobre el Ro­mancero, con ayuda del músico (es catalán, verdad?). Pero no olvide V. que la coronación es la Historia de la lengua".

      En fin, en Noviembre de ese año los planes de publicación le llevaron a hacer estimaciones del "Número de Romances" que había en su colección, llegando a la conclusión de que "podrán ser 18.000 versiones". Dispuesto a publicarlas "como prosa, en letra de notas tipo España del Cid, 4a edición" estimó que "las 400 de Gerineldo ocuparán 80 págs; las 300 de Don Bueso, 60 págs.".

      Es, pues, evidente que sus buenos propósitos de poner rápido fin a la "digresión incidental" representada por los estudios sobre el Romancero que decía estar concluyendo en Abril de 1946 había finalmente sido substituida por la "locura" de pretender resucitar en su integridad, "a los 77 años", el magno proyecto que en la preguerra había titulado Epopeya y Romancero. La deci­sión de anteponer esta obra a la Historia de la lengua la tomó Menéndez Pidal tan pronto como dio remate al prólogo del tomo I de la Historia de España que dirigía en la editorial "Espasa Calpe", en el cual aún había estado trabajando en el verano de 1946. Dado que no contaba con apoyos institucionales ni con mecenas como los que habían patrocinado el proyecto en los años 30, consideró preciso desglosar sus partes e ir publicando lo que le fuera posible preparar. Fren­te a la edición de los textos, de las fuentes, dio prioridad a la exposición histórico-teórica, y en­tre los dos géneros, al Romancero respecto a la Épica. Años después justificaría así estas decisiones:

    "Ahora antepongo a la publicación de los textos una teoría general del romancero, retra­sando para después la historia más antigua de la poesía épica, aunque la tengo bastante ade­lantada. Falto así al debido orden cronológico, pero es porque el estudio de la tradición romancística, como cosa hoy viviente y observable, esclarece gran número de problemas comunes a la historia del romancero y de la épica, dándoles lucidez y evidencia que en modo alguno puede darles el examen de la tradición épica, caducada ya hace cinco siglos"83.

      Sabemos la fecha exacta en que Menéndez Pidal comenzó la redacción de esta "teoría gene­ral", que finalmente llamaría Romancero hispánico (Hispano-portugués, americano y sefardí). Teo­ría e historia: el 20 de Noviembre de 194684. La obra fue concebida como una historia del gé­nero, desde la Edad Media al presente, y, simultáneamente, como una exposición de sus  personales teorías acerca del origen, desarrollo, modo de "vivir" y arte poética de la poesía tra­dicional romancística confrontadas con las de otros críticos.

      Según ya insinuaba en su carta a Américo Castro del 9 de Setiembre de 1946, estos planes de recoger los frutos de los largos años dedicados antes de la Guerra Civil a la Epopeya y al Roman­cero surgían amparados por ciertos cambios ocurridos en los ambientes político-culturales de la España de Franco después del fin de la Segunda Guerra Mundial, que hacían pensar a Menéndez Pidal en la posibilidad de reanudar, a escala menor, "una empresa cultural conducente a la publi­cación de monumentos capitales de la historia y de la literatura españolas" que "a pesar de su im­portancia en la cultura española estaban aún sin acometer"85. El nombramiento como Director del "Instituto de Cultura Hispánica" de Joaquín Ruiz Giménez, un político cuya estancia en Roma le había hecho receptivo a las fórmulas del catolicismo "cristiano-demócrata" imperantes en la Euro­pa de la posguerra, dio lugar, en efecto, a la creación ex-profeso de una "Comisión y Seminario de Estudios Históricos" dirigidos por Menéndez Pidal, para que, desde su casa, archivo y biblioteca de Chamartín, pudiera dar cima a un conjunto de publicaciones que, sin auxiliares, no podría fá­cilmente llevar a cabo, y a la firma de un contrato para "La edición de las obras denominadas: Tex­tos épicos, Crónicas de 1344 y de Veinte Reyes y El Romancero hispánico". En virtud de ese contrato (de fecha 1-1-1947) el "Instituto de Cultura Hispánica" ponía a disposición de Ramón Menéndez Pidal una cantidad anual con destino a un conjunto de becarios y auxiliares nominalmente iden­tificados y, además, un taquígrafo-mecanógrafo. Por su parte, Ramón Menéndez Pidal se obligaba a dirigir la edición de las obras, a proporcionar una serie de materiales, a elaborar un conjunto de índices, "a redactar los comentarios y prólogos necesarios", a corregir las pruebas, etc.

      Respecto a El Romancero Hispánico., se hacían en los "pactos" del contrato pormenorizadas aclaraciones: El primer volumen de la obra sería los Romances históricos y heroicos y Menéndez Pidal se obligaba a:

    "entregar la fotocopia de los 90 cuadernos de romances de la Biblioteca universitaria de Pra­ga, y otros de París, Madrid, Nueva York y del difunto Duque de T’Serclaes; idem de los to­mos Rosas de Romances existentes en Viena y en Madrid (...), copia de varios millares de me­lodías y romances".

Por su parte el Instituto de Cultura Hispánica se obligaba

    "a proporcionar las fotocopias que no posea el Sr. Menéndez Pidal, de aquellas fuentes in­dispensables para estos trabajos, como, por ejemplo, la de la Silva de Romances y de varios to­mos de las Flores de Romances".

Junto a los tres "auxiliares principales"86, mejor retribuidos, encargados de los trabajos relativos a los Textos épicos y las Crónicas de 1344 y de Veinte Reyes, se nombraban otros "secundarios", "con retribución anual de seis mil pesetas": un cartógrafo, Amadeo López, y dos becarios dedi­cados al Romancero hispánico, Alvaro Galmés y Diego Catalán.

      Nada más firmar este contrato, Menéndez Pidal volvió a reunirse el 27 de Enero de 1947 con sus colaboradores musicales. En una nueva "conversación con Mosén Anglés y el P[adre] José Ant[oni]o Donostia" (de "más de 2 horas y media") llegarían a un acuerdo:

    "Cada melodía ocupará 2 ó 3 líneas. No se puede apretar mucho porque no tiene digni­dad. Las melodías antiguas, publicarlas todas al frente del romance. Las del Conde Claros to­das, pero las 20 ó 80 diferencias no, sólo la típica o básica.

    Las melodías modernas (ellos, el Instituto de Musicología, tendrán 200 ó 600? de ro­mances entre los miles de canciones que tienen, Yo tengo unas 1.000 copiadas para Manri­que de Lara) irán clasificadas por romances, no por su contenido musical; las melodías, sin em­bargo, no están adscritas a romance fijo, sino en limitadas comarcas (...)87; pero, no obstante, no quieren clasificar y agrupar musicalmente las melodías sino al final del romancero haciendo estudio de conjunto.

    En el texto de cada romance, al frente, irán sólo una, dos o tres melodías valiosas por su mérito musical; las restantes pertenecientes a los romances de cada tomo irán publicadas al fi­nal del tomo, con las observaciones musicales pertinentes. La música se grabará en Barcelona en tamaño grande y se reproducirá en Madrid fotografiada al tamaño del libro. J. Meier pu­blica a veces dos o tres melodías para un romance".

      Entusiasmado con el "Seminario", el 11 de Marzo de 1947, Menéndez Pidal explicaba a Castro:

    "A mí en el Instituto de Cultura Hispánica me proponen continuar los 14 pliegos impre­sos ya en el Centro sobre Textos épicos y ponen a mi disposición cinco o seis becarios de los que estuvieron en el Centro, para que pueda hacer la edición de esos textos poéticos y cro­nísticos sin descuidar mis tareas personales. Ya están trabajando. Yo me concentro cuanto pue­do rechazando conferencias en Londres y Zürich que habían de ser siempre bajo las alas del Consejo (...). No quiero sino adelantar mis trabajos./ Veo cosas nuevas que decir sobre el Ro­mancero y espero acabar un libro de conjunto dentro de tres o cuatro meses, Cómo vivió y cómo vive el Romancero ".

      Con ese título, heredado de la conferencia en el Instituto Británico, se había, pues, iniciado el "estudio de conjunto" que personalmente estaba redactando Menéndez Pidal como intro­ducción a la publicación integral del Romancero, empresa sobre la que ya en este mes de Mar­zo comenzó a hablar públicamente. En efecto, cuando, al cumplir 78 años, acudió a La Coruña dispuesto a recibir el nombramiento de "hijo predilecto" que le concedía su ciudad natal y tuvo que volver precipitadamente porque el Consejo de Ministros bajo la presidencia del Cau­dillo acordó denegar el reglamentario permiso solicitado por el Ayuntamiento y el Ministro de Gobernación se apresuró a ordenar al Gobernador de la plaza que impidiera el acto, Menéndez Pidal contestó así a las indiscretas preguntas de un periodista local:

    "—Dos días nos parecen un tiempo demasiado corto para disfrutar de su visita.
    —Créame que lo siento yo más que nadie. Pero es inevitable. He de reintegrarme rápida­mente a mi trabajo solitario. En mi mesa han quedado libros abiertos y cuartillas a medio es­cribir. (...). Ya le he dicho a usted que preparo una edición monumental del Romancero para la cual he trabajado durante más de cincuenta años (...).
    —¿Y cuándo comenzará a publicar el Romancero?
    —Probablemente el próximo año"88.

      De acuerdo con tales propósitos, en el mes de Setiembre se solicitaron ya de algunas im­prentas "presupuestos para el primer tomo de El Romancero Español"89; pero, antes de iniciar la publicación de los textos, con sus estudios particulares, Menéndez Pidal consideró necesario te­ner preparada la exposición teórica e histórica de conjunto sobre el género, que era lo que esta­ba escribiendo personalmente.

      La elaboración de esta historia del Romancero progresó durante el año 1947 con mayor len­titud de la deseada por su autor, pues en el curso de su redacción Menéndez Pidal no supo desembarazarse de diversos compromisos, según anotó sobre el original:

    "Con muchas interrupciones. Pruebas del Prólogo Hist[ori]a [de] Esp[añ]a. Cómo vivió el Rom[ancer]o. Escribir lo de Mario Roques. Lo de Camón y Levi Provençal. Viaje Coruña, etc.,..."

Las publicaciones aludidas son: "Los españoles en la Historia" (1947); "Cómo vivió y cómo vive el Romancero" (Valencia, s. a.); "La Chanson de Saisnes en España" (Mélanges Mario Roques, 1951); "La política y la Reconquista en el siglo XI (Examen de los últimos escritos referentes al Cid)" (en Revista de Estudios Políticos, 1947). El viaje a Coruña fue en Marzo de 1947. De es­tos quehaceres (dejada aparte la preparación del folleto derivado de la conferencia dada en el Instituto Británico), sólo lo escrito para el homenaje a Roques tiene relación con el Romancero y su contenido se corresponde, en forma mucho más ampliamente desarrollada, con uno de los apartados de esa obra cuya redacción había venido a interrumpir. Por carta a Américo Castro (27-XII-1949) sabemos que Menéndez Pidal había enviado al editor el original de este trabajo en 1947 ("lo mandé hace dos años"). Se trataba de un estudio de la ascendencia épica de un con­junto de romances, de la tradición antigua y moderna, basados en los varios episodios de la chanson des Saisnes de Jean Bodel en que Baudouin cruza atrevidamente el Rune para entrevis­tarse con la reina sajona Sebile. Don Ramón, aprovechando notas de su mujer, María Goyri, pa­ciente lectora de los más de 7.500 versos alejandrinos del poema francés, no sólo esclareció la relación con la gesta francesa de los romances viejos del Suspiro de Valdovinos, Belardo y Valdovinos (del que hay tradición moderna) y Nuño Vero, sino que exhumó de su colección de ro­mances conservados únicamente por la tradición oral moderna un curiosísimo cuarto romance, Valdovinos sorprendido en la caza, del que poseía una única versión pura de Puente de Alba, León (recogida en 1917 por Josefina Sela), junto a otras pocas en que el tema ha sido absorbido por el del Conde Niño:

Por los campos de Valverde    Valdevinos fue a cazar
con su espada Doradina    que fino tiene el cortar,
lo mismo corta moricos     que cochillos por buen pan;
ha matado un jabarín    y otro espera de matar.
Toca la cuerna de oro    y otra toca de cristal.
Ya la oyera el rey morico     que en altas torres está.
—Moricos, los mis moricos,     los que estáis a mi mandar
los que bebéis de mi vino,     los que coméis de mi pan,
ése que toca la cuerna    ganas tien de pelear.—
Por los campos de Valverde     cinco mil moricos van
—¡Ay mi espada Doradina,     que dulce tiene el cortar,
que de muchas me sacastes     y de ésta no sé qué harás;
pero, si de ésta me sacas,     de oro te he de bordar!—
Por los campos de Valverde     tres ríos de sangre van;
Valdevinos y el caballo     no se atreven a pasar.
Estando en estas razones,     empieza el caballo a hablar:
—Aflójame de la cincha    y apriétame el petral
y dame paja y cebada     como me solías dar
que esos tres ríos de sangre    yo me los he de pasar.

      La redacción por don Ramón del estudio de conjunto sobre el Romancero (iniciada en No­viembre de 1946) sugirió a su hija Jimena Menéndez Pidal poner en escena, como una expe­riencia pedagógica, una Historia del Romancero a lo largo de los tiempos90. Con la colabora­ción musical de Magdalena Rodríguez Mata, se recrearon escenas en que el Romancero se mostraba presente en tres períodos y ambientes: en una plaza de un pueblo tardo-medieval91, en el campamento de los Reyes Católicos de Santa Fe ante Granada92 y en diversos lugares del mundo hispánico moderno corno parte de la vida cotidiana93. La obra se representó dos veces en el Teatro de la Comedia en el mes de Mayo de 194794. Poco después, aprovechando las nuevas posibilidades que ofrecían las películas en color (posteriores al terrible "tecnicolor"), se ro­daron escenas de un "documental" con la misma estructura que la representación teatral, para presentarlo como propaganda de la cultura española en medios universitarios extranjeros.

      Al finalizar aquel año de 1947, el Gobierno no vio ya inconveniente en que la Academia Es­pañola volviese a elegir a Menéndez Pidal para presidir la institución (4-XII-1947), después de 9 años de apartamiento de ella. Con el título de Director o Presidente de la Academia Españo­la acudió a clausurar, pocas semanas después, un ciclo de conferencias celebrado en Valencia con motivo del "IV Centenario de Cervantes". Durante su estancia en esa ciudad, a las preguntas de un periodista respondía acerca de su quehacer actual:

    "—Preparo una introducción al Romancero español estudiando las opiniones teóricas sobre el Romancero y la historia del mismo.
—¿Pero este trabajo le llevará mucho tiempo?
—Bastante. Los estudios de filología requieren mucha paciencia y consulta de las fuentes li­terarias constantemente (...)"95.

Este "bastante" creyó que podría tener su término en el verano de 1948, en que contestó a car­tas varias de Amado Alonso escritas desde Harvard (de Junio y de Julio), aceptando, en su nom­bre y en el de la familia, la invitación que don Amado nos había hecho de que colaboráramos en la Nueva Revista de Filología Hispánica, continuadora de la Revista de Filología Hispánica que dirigía en La Argentina y que, fugitivo del peronismo, había abandonado. En esa carta96, don Ramón, aparte de dar noticia del progreso de las contribuciones familiares solicitadas por Ama­do Alonso97, diseñaba un calendario para su trabajo en el futuro inmediato:

    "Este verano acabo la revisión total del texto de mi Tradición y Romancero, un tomo de 500 págs. que publicaré ya ochentón después que salga la 3a edic. de los Orígenes (ya refundida por mí) y en la 2a quincena de Setiembre espero ponerme a la Historia de la Lengua".

Sin embargo, habiendo aceptado pasar ese verano en Linares (Ribadesella, Asturias}, no pudo re­montar las dificultades que allí se le presentaron98. De ahí que el 31 de Agosto de 1948 continuase la revisión del libro en San Rafael (Segovia), donde tenía a mano su biblioteca de Cha­martín"99.

      En cuanto a mí se refiere, me apresuré a redactar en el mes de Julio la contribución solicita­da por Amado Alonso para su Nueva. Revista, tratando un tema que tocaba lateralmente al Ro­mancero: la vida y la obra literaria del jurisconsulto don Francisco de la Cueva y Silva, intro­ductor del metro romance en la Comedia del Siglo de Oro100.

      Otra persona cuya colaboración se interesaban en conseguir, desde un principio, los editores de la Nueva Revista de Filología Hispánica fue Paul Bénichou. Aunque él mismo no se conside­rase un hispanista, su interés por sus raíces culturales sefardíes le había llevado a ser, ya en 1947, un especialista de probada solvencia en el campo del Romancero pan-hispánico, según había puesto de manifiesto al publicar en la Revista de Filología Hispánica una colección de romances judeo-españoles con excelentes comentarios101. En Buenos Aires, Bénichou seguía visitando el Instituto de Filología, desamparado por Amado Alonso, cuando recibió la invitación a colabo­rar en la nueva versión de la Revista que le cursó desde Méjico Raimundo Lida, mientras don Amado se hallaba en España en el curso de su primer y último viaje a ella después de la Guerra Civil, y se apresuró a ponerse en contacto directamente con éste antes de aceptarla:

    "Estimado don Amado. María Rosa [Lida] me hizo leer una de sus cartas (...). Aquí si­guen todos bastante tristes sin Vd., y cada visita al Instituto produce una impresión más desértica. Ahora se va a ir María Rosa. / He aquí por qué le escribo. Recibí una carta de Lida, invitándome a colaborar en la «Nueva RFH» (¡qué buena es esa idea mía, verdad?), pero Vd. sabe que mi competencia en cosas hispánicas es reducida, y accidental. Sólo po­dría enviar, por el momento, un artículo del estudio comparativo de un romance español con una canción tradicional francesa, muy poco conocidos y hermosos los dos. Es el n° X de mi colección marroquí (la mujer del prisionero que amenaza al Rey de Inglaterra con hacerle guerra), del cual existen interesantes versiones francesas. Desgraciadamente, me fal­ta un dato importante sobre las versiones españolas y sólo lo podría averiguar estando en España. Le adjunto una nota con los detalles del asunto, ¿no podría Vd., si tiene la opor­tunidad de ver a Menéndez Pidal, preguntarle lo que necesito saber? Temo que el pedido sea indiscreto, tratándose de algo inédito que está en su poder y por eso lo dejo al criterio deVd. (...)" (12-VIII-1947).

La nota adjunta hacía constar:

    "Bénichou. Romances judeo españoles de Marruecos, en RFH. I Romance X. ¿Por qué no cantáis, la bella? I — Estudiado por MOREL FATIO y MENÉNDEZ PlDAL en RFE, II102. / — n°- 57 del «Catálogo del Romancero judío-español de MENÉNDEZ PlDAL» / Allí dice M. R: «Ro­mance conservado por los judíos, del que sólo conozco una versión peninsular, pero que debió de estar muy difundido, como lo prueba el estar citado en algunas comedias del siglo XVII...». I Desearía detalles sobre esa versión peninsular y esas citas, si fuera posible, para utilizarlas en un artículo de la nRFH(estudio comparativo del romance con versiones francesas). / Es más bien urgente pues quisiera terminar pronto el artículo y mandárselo a Lida. / Dirección de Paul Bénichou /Posadas 1415 / Buenos Aires".

Amado Alonso puso en manos de Menéndez Pidal la carta y la nota, y Menéndez Pidal, según anotó sobre esta última, contestó prontamente a Bénichou:

"Le remito notas en Set. 1947",

y, en efecto, Bénichou utilizaría en su artículo los materiales del archivo pidalino deseados, si bien no llegó a publicar en la NRFH el estudio proyectado, sino en la Revue de Littérature Comparée bastantes años más tarde, en 1954103, según luego veremos.

Diego Catalán: "El archivo del Romancero, patrimonio de la humanidad. Historia documentada de un siglo de historia" (2001)

NOTAS

78 "Cosa distinta a lo que ocurre con las baladas de otros países que, empleando metros estróficos y va­rios, llevan su melodía más específicamente adecuada a esos varios metros".

79 Seguidamente argumenta con el Cancionero po­pular de Extremadura ¿.e. Bonifacio Gil García (1931), que incluye múltiples melodías diferentes de un mis­mo romance, y da ejemplos.

80 Proyectado inicialmente para Junio de 1944, fue aplazado para el Otoño siguiente, a fin de que asis­tieran los embajadores de Gran Bretaña y Estados Unidos (según cartas de W. Starkie, Director del Ins­tituto Británico). Tuvo lugar el 24 de Noviembre.

81  Cómo vivió y como vive el Romancero, Valencia: La Enciclopedia Hispánica, sin año. En las bibliogra­fías y en la reedición en Estudios sobre el Romancero, Madrid: Espasa Calpe, 1973, pp. 403-462, se le asig­na como fecha de edición 1945. Tiene que ser posterior, no sólo por estar basado en la citada conferen­cia, sino porque en la publicación, Menéndez Pidal se hace eco de un artículo de S. G. Morley aparecido en la Hispanic Review, XIII, aquel año de 1945. Ade­más, según él mismo recordaría en una anotación manuscrita que citaré más adelante, dedicó algún tiempo a la revisión del texto en publicación después del 20-XI-1946.

82 En esa carta, Moya no sólo se refería a la segun­da edición de su Romancero, sino que le daba breve noticia de otras publicaciones con textos tradiciona­les y le ofrecía "una bibliografía lo más completa po­sible sobre la producción argentina de trabajos en la especialidad".

83   Romancero hispánico, 2 vols., Madrid: Espasa Calpe, 1953, p. XI.

84  Según anotación manuscrita sobre las cuartillas del original: "Empecé 20 Nov. 1946".

85  Según expresiones utilizadas por Menéndez Pi­dal al exponer en carta a Martín Artajo (que citare­mos más adelante) la historia, desde 1947 a 1950, de ese proyecto.

86  Según los califica Menéndez Pidal en su corres­pondencia; en el contrato sólo se les distingue de los siguientes por los sueldos asignados a cada persona. En el propio contrato constaba ya quiénes iban a ser: "Don José Gómez Pérez, de la Biblioteca Nacional"; "don Manuel Muñoz Cortés", y "don Miguel Santia­go, del Archivo del Ministerio de Asuntos Exterio­res".

87 A continuación nota que "en Gerona tal roman­ce se canta con tal melodía siempre, pero en Tarragona se canta con otra .

88 "La Noche", 26-111-1947.

89 Según carta de Ricardo de Jaspe, del Instituto de Cultura Hispánica, a Menéndez Pidal del 11-IX-1947.

90 Se conserva una extensa descripción de lo hecho y logrado debida a María Goyri (admirada por la ca­pacidad pedagógica de su hija).  Según  ella,  "los alumnos de Estudio solicitaban hace tiempo que se hiciese una representación como el Auto de Navidad de 194[ ], que había dejado grato recuerdo. Jimena andaba algo indecisa (...).  Desde luego no sentía atractivo ninguno en repetir el Auto anterior. Al fin, en las vacaciones de Navidad, piensa en poner en es­cena La Historia del Romancero. A la familia le pa­rece una empresa descabellada (...)".

91  "El 1er acto va delineándose; será el romance en sus comienzos, entre el pueblo, cantado por juglares, en las fiestas acompañando las danzas y en los juegos infantiles" (María Goyri).

92 "El 2° acto en que el romance es acogido por los cortesanos; pueden las escenas desarrollarse ante la Reina Católica (...)" (María Goyri).

93 "Lo más difícil es el 3er acto que ha de representar el romance en el siglo 19. Hay que hacer cuadros de las distintas manifestaciones que tengan interés". "Los se­fardíes (...). La escena representaba una sala modesta con piano (...). Acompañados por la señora de la casa, cantan un romance judeo-español auténtico, sacado de un disco que en Turquía adquirió Gonzalo [Menéndez Pidal] (...). Otra escena en el campo, el baile del Peri­cote de Asturias (...). Un taller de espartería (...). Mien­tras espadan el esparto cantan D. Bueso (...). Pastores con sus trajes y capas de paño pardo (...) cantaron a dos voces (...) la loba parda (...). Taller andaluz de bolilleras (...). Baile de tres, como se vio bailar en las Navas del Marqués (...), durante el baile se canta Gerineldo (...). Corro de niñas en la actualidad (...). Apoteosis final (...): cinco corros con atavíos de sus respectivas regio­nes cantan con las variedades correspondientes el mis­mo romance, que es el del Mal villano que se cantó en el 1er acto" (María Goyri).

94 Las decoraciones y trajes, los textos literarios, los cantos, danzas y bailes, los "vihuelistas", y, desde luego, los actores, fueron preparados, poco a poco, en el Co­legio Estudio. En RTLH, X (1977-1978), frente a la p. 113, se reproduce una página del "ABC" con una fo­tografía de una escena del 1er acto y una reseña de la primera representación, de la que entresaco el siguien­te párrafo: "Lo folklórico tiene siempre el aire de algo ya pasado, o a lo menos en trance de desaparición; pero en la representación del Teatro de la Comedia quedó patente que la calidad de belleza que encierran los romances y su música tradicional no han perdido la capacidad de impresionar la sensibilidad más moderna y exigente. Fue una lección a los organizadores de es­pectáculos folklóricos, pero una lección difícil de aprender. Se requiere para montar un espectáculo se­mejante conocimiento y buen gusto, cosas ambas no fáciles de poseer". Con motivo de la segunda represen­tación, Laín Entralgo publicó en "ABC" un artículo ti­tulado "España niña" (17-V-1947), que cita R. Me­néndez Pidal, Romancero hispánico, II, p. 429.

95  "Levante", 23-XII-1947.

96  Que conozco sólo en borrador, sin fecha; pero que es, sin duda, de Agosto de 1948, ya que las mis­mas noticias tuvo por entonces Rafael Lapesa, quien se hallaba en Harvard junto a Alonso. En carta del 31 de Agosto dirigida a Menéndez Pidal, Lapesa le co­mentó: "Me alegró mucho saber que había termina­do Vd. ya la revisión de su Tradición romancística y que va a empezar la versión definitiva de su Historia de la lengua, que tanta falta hace".

97 "La anunciada colaboración familiar está adelan­tada, salvo en la parte de Jimena (...). Si la ve V. ahí, aprémiela con insistencia (...). Los demás tendremos dispuesto el envío para Octubre o Noviembre. Yo tengo hechas ocho cuartillas grandes a máquina ex­plicando el nombre Menendus (...). Puedo mandarle también del libro del Romancero algún trozo, por ejemplo, orígenes del romance de Gaiferos en relación con la Escriveta provenzal, unas 10 cuartillas, o sobre el tipo del escudero en los romances, unas 2 cuartillas. Pero, como no es especial para la revista, creo no tiene interés (...). Mucho deseo ver los nú­meros de la NRFH".

98 "Estoy haciendo la revisión de mi tomo Tradi­ción y Romancero y Elisa [Bernis, su nuera] me ayuda mecanografiando. No será posible acabar la tarea aquí, según me proponía, porque perdimos ocho días o más esperando cinta negra para la máquina, que no había en Ribadesella y hubo que encargar a Gijón" (10-VIII-1948, carta a Miguel Catalán y a Jimena Menéndez Pidal dirigida a Washington); "Llevo ya muy adelantada la revisión de Tradición y Romancero, pero no podré acabarla en Linares porque faltan li­bros a cada paso. Será la obra que publicaré en mi oc­togenario, así que quisiera que saliese muy cuidada" (13-VIII-1948, en una apostilla, fechada en Viernes [13 de Agosto de 1948], añadida a una carta de Die­go Catalán [esto es, mía] a Miguel Catalán y Jimena Menéndez Pidal, dirigida a Washington).

99  "Vinimos a Madrid Gonzalo y yo a pasar el S. Ramón  (...).  Mañana volveremos a San Rafa[el], donde sigo trabajando en corregir y dar última mano al libro Tradición y Romancero’ (Carta a su hija y yer­no, enviada a Washington).

100 Aunque no logré acabarlo en aquellos días, que­dó prácticamente escrito, según se ve en varias cartas intrafamiliares en que se alude a su progreso, y pude, no mucho después, verlo en letras de molde: "Don Francisco de la Cueva y Silva y los orígenes del teatro español", en la NRFH, III (1949), 130-140. A su sa­lida, Américo Castro (por mor de efferre spe maiorum) se lo ponderó a Ramón Menéndez Pidal, tras identificarme con epítetos entre cariñosos e irónicos ("ese leoncillo, el Diego"), comentando: "tiene aire y brío el chico, y nada de cursilería erudita a pesar de los materiales que maneja. Me viene, además, al pelo todo ello, lo de la incorporación de los romances, vivitos y coleando, al género dramático. Alguna vez ci­taré a don Diego". ¡Quizá se acordara de que fue (con Enrique Moles) testigo de mi inscripción de naci­miento!. He reeditado este trabajo en el Apéndice II de la 2a Parte de Arte poética del Romancero oral, Ma­drid: Siglo Veintiuno, 1998.

101 P. Bénichou, "Romances judeo-españoles de Marruecos", RFH, VI (1944), 36-76, 105-138, 255-279 y 313-381.

102 Véase atrás, cap. III, § 9.

103  Revue de Littérature Comparée, 1954 (Juillet-Septembre),

LÁMINAS

El 24 de Noviembre de 1944, el "Instituto Británico en España" organizó un homenaje a Ramón Menéndez Pidal que daría lugar, a su vez, a que don Ramón disertara en él, el 6 de Abril de 1945 sobre "Cómo vivió y cómo vive el Romancero".

Música y texto del romance de La muerte del Príncipe de Portugal (1491), incluida en un cancionero francés de c. 1495: "¿Ay, ay, ay, ay que foertes penes ay, ay, ay, ay, qué forte mal! / Hablando estave la Reyne en su pallado Real / con la infante de Castilla, princesse de Portugal; ay, ay, ay, ay!... "

Escenificación de La Dama y el Pastor en la obra Historia del Romancero de Jimena Menéndez Pidal representada en el "Teatro de la Comedia’ (4 y 11-V-1947) con "actores" de su "Colegio Estudio".
Reseña publicada en "Vida Española" de "ABC" 6-V-1947.

Sobre el guión de la Historia del Romancero de Jimena Menéndez Pidal, su hermano Gonzalo rodó una película en color (que no llegó a concluir). Jimena exhibió sus fragmentos en colleges de Es­tados Unidos.
Fotogramas de la pe­lícula sobre la
Historia del Romancero, roda­da en 1948 con alumnos del "Colegio Estu­dio" como actores.

Sólo en Diciembre de 1947 se levan­tó el veto gubernativo y pudo ser elegido nuevamente a la presidencia de la Aca­demia Española Menéndez Pidal, quién volvió a ella, tras nueve años de ausen­cia, en 1948.
Apuntes de R. Menéndez Pidal acerca de la permanencia del veto en 1944.

En una comida académica, el Patriarca Eijo Garay, que había rehuido el desairado papel de asumir una pre­sidencia temporal mientras el Gobierno no aceptara a Menéndez Pidal, escucha al reelegido Director.

Menéndez Pidal y su casa en el lejano Chamartín volvieron, entonces, a ser noticia.

"En el inmenso estercolero en que se ha convertido un Chamartín que dejó de ser «de la Rosa» divagábamos por caminos barrientos y montones de inmundicia en busca del número 23 de la cuesta del Zarzal... Frente a la puerta de la residencia [de Menéndez Pidal] vemos un rebaño de ovejas al que se suman tres ó cuatro cabras... " Reportaje de E. M. del Portillo, "La casa, los libros y los olivos de don Ra­món Menéndez Pidal", en "Semana", 10-II-1948).

(Fotos "Semana" 10-11-1948).


 

Por mediación de la "Agencia Mundial de Colaboraciones" (AMUNCO), la prensa de His­panoamérica se hizo con algu­nos avances de la obra de Menéndez Pidal Tradición y  Romancero cuando estaba en elaboración.

"El Siglo " de Bogotá publicó "El Romancero", "Sobre el Romancero Nuevo", "Músicas de romances", entre Octubre y Noviembre de 1948.

"Novedades" de México publicó "Las más viejas músicas de romances", "Difusión del Romancero", "Los Borja en el romancero sefardí", entre Noviembre y Diciembre de 1948.

En Linares (Ribadesella, Asturias), Ramón Menéndez Pidal, atendido por la familia Galmés, creyó poder terminar la revisión de Tradición y Romancero durante el mes de Agosto de 1948. Pero en Ribadesella no había cinta negra para pasar el original a máquina... y le faltaban los libros que necesitaba consultar.
De pie: Ángel Ferrari, Ramón Menéndez Pidal, Elisa Bernis y Guillermo Galmés. Sentadas: María Teresa Herrero, María Goyrí y María Fuentes. En Ribadesella, Agosto de 1948.

El romance de la mujer que amenaza bombardear Londres si el rey de Inglaterra no le envía a su marido prisionero "sano, salvo y sin cautela’ ("¿Cómo no cantáis, la bella?) se difundió más allá de los Pirineos (con música).
Música (a cuatro voces) del romance "¿Cómo no cantáis, la bella?" en el ms. de la Winchester College Library de mediados del s. XVI;
versión oral en castellano transcrita por persona que más bien conocía el italiano que el español, sin dominar esas lenguas. Reproduzco la impresión de Henderson/ Trend citada más adelante (n. 351).

Foto Erich Andres: juegos de corro y calle

SUMARIO:

I
PRESENTACIÓN: EL ROMANCERO Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL

* EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

II. CREACIÓN Y ORÍGENES DEL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL DEL ROMANCERO

*1. LOS FONDOS DEL S. XIX

* 2. DESCUBRIMIENTO DE LA TRADICIÓN ORAL CASTELLANA EN 1900

* 3. LOS PRIMEROS PASOS EN LA COMPILACIÓN DE UN ROMANCERO ORAL PAN-HISPÁNICO

* 4. EN BUSCA DE ROMANCES FUERA DE LA PENÍNSULA: EN CANARIAS Y EN LAS COMUNIDADES SEFARDÍES, 1904

* 5. "A POR PAN Y A VER AL DUQUE": PRIMER VIAJE A AMÉRICA, 1905-1906

* 6. EL FONÓGRAFO DE CILINDROS DE CERA VIAJA EN BUSCA DE MELODÍAS, 1905-1906

* 7. LA MÚSICA Y LA DANZA COMO PARTE DEL ROMANCERO, 1905

* 8. ANTE UNA BUENA COSECHA, 1905-1908

* 9. MENÉNDEZ PIDAL HACE INVENTARIO: LAS PRIMERAS MIL QUINIENTAS VERSIONES DEL ARCHIVO Y LAS CONFERENCIAS EN LA COLUMBIA UNIVERSITY DE NUEVA YORK EN 1909

* III EL ROMANCERO HISPÁNICO BAJO LOS AUSPICIOS DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS

* 1. LA CREACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y EL ROMANCERO DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 2. LOS DIALECTÓLOGOS Y EL ROMANCERO ORAL: 1910-1912

* 3. MANRIQUE DE LARA COLECTA EN ORIENTE EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1911-1912

* 4. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO ANTERIORES A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1909-1913

* 5. EL ROMANCERO HISPÁNICO DE AMÉRICA DEL NORTE, 1913

* 6. LOS PLIEGOS SUELTOS DE PRAGA LLEGAN AL ARCHIVO, 1913-1914

* 7. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE A AMÉRICA, PERO DEJA DE LADO EL ROMANCERO, 1914

* 8. LAS GRANDES ENCUESTAS REGIONALES DE JOSEFINA SELA Y DE EDUARDO M. TORNER, 1914-1920

* 9. MANRIQUE DE LARA, EL ROMANCERO DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS Y DE LA PENÍNSULA Y LA MÚSICA DE LOS VIHUELISTAS, 1915-1922

* 10. POESÍA POPULAR Y ROMANCERO, 1914-1918

* 11. LA GEOGRAFÍA FOLKLÓRICA Y LA EXPLORACIÓN DE REGIONES HASTA EL MOMENTO POCO ENCUESTADAS, 1920

* 12. AURELIO DE LLANO Y EL CONOCIMIENTO DEL ROMANCERO ASTURIANO, 1919-1925

* 13. OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO DE COMIENZOS DE LOS AÑOS 20

* 14. LA TERCERA PARTE DE LA SILVA, PERDIDA, 1921

* 15. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO, EN EL OLIVAR DE CHAMARTÍN DE LA ROSA, 1925

* 16. SIGUE LA ACTIVIDAD RECOLECTORA, 1926-1927

* 17. LA CEGUERA TEMPORAL DE MENÉNDEZ PlDAL Y SU "FLOR NUEVA DE ROMANCES VIEJOS", 1926-1928

* 18. MANRIQUE DE LARA NUEVAMENTE EN ORIENTE. EDICIÓN FRUSTRADA DE LAS MÚSICAS DEL ROMANCERO: 1923-1928

* IV. EL PROYECTO DE PUBLICACIÓN DE EPOPEYA Y ROMANCERO FINES DE LOS AÑOS 20, COMIENZOS DE LOS AÑOS 30

* 1. EL ROMANCERO, PARTE DE UNA MAGNA OBRA A PUNTO DE PUBLICARSE

* 2. LAS FUENTES DOCUMENTALES ANTIGUAS

* 3. GALICIA EN EL FOCO DE LAS INVESTIGACIONES SOBRE EL ROMANCERO PAN-HISPÁNICO, 1928-1931

* 4. APORTACIONES AL ARCHIVO DE COLECCIONES AJENAS. EL ROMANCERO CATALÁN, 1930-1933

* 5. 1930. LOS BAILES ROMANCEADOS QUE AÚN PERDURAN

* 6. NUEVAS CAMPAÑAS DE RECOLECCIÓN DE MÚSICAS Y TEXTOS POR LA SECCIÓN DE FOLKLORE DEL CENTRÓ DE ESTUDIOS HISTÓRICOS, 1930-1936

* 7. PARÁLISIS RECOLECTORA EN PORTUGAL, 1930

* 8. DISCOGRAFÍA Y PELÍCULAS ETNOGRÁFICAS; EL ROMANCERO INCORPORADO A LA ENSEÑANZA ESCOLAR. 1932-1936

* V. LA GUERRA CIVIL. EL ROMANCERO, PARTE DEL TESORO NACIONAL

* 1. DISCONTINUIDAD DE EPOPEYA Y ROMANCERO Y CONTINUIDAD LATENTE DEL ROMANCERO

* 2. MADRID BOMBARDEADO. EL ARCHIVO "REFUGIADO" EN LA EMBAJADA DE MÉXICO

* 3. OCASO DE LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS. CONTINUIDAD Y DISCONTINUIDAD DE LOS PROYECTOS DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS

* 4. ANÍBAL OTERO, ENCUESTADOR DEL ROMANCERO Y DEL ATLAS LINGÜÍSTICO, ACUSADO DE ESPIONAJE

* 5. MENÉNDEZ PIDAL, ANCLADO EN CUBA, A LA BÚSQUEDA DE ROMANCES

* 6. VERANO DE 1937. LOS DISCÍPULOS DE MENÉNDEZ PIDAL Y LAS CANCILLERÍAS SE PREOCUPAN DE LA SEGURIDAD DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO

* 7. EL ROMANCERO Y LA HISTORIA DE LA LENGUA DE MENÉNDEZ PIDAL VIAJAN COMO PARTE DEL TESORO CULTURAL DE ESPAÑA

* VI. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL CONFINADOS EN SU CASA

* 1. DEPURACIÓN DE MENÉNDEZ PIDAL. FIN DE SUS PROYECTOS CON UNA PROYECCIÓN NACIONAL, 1939-1941

* 2. EL ROMANCERO DORMITA EN SUS CAJONES, 1939-1945

* 3. UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROMANCISTAS TOMA EL RELEVO, 1945-1946

* 4. MENÉNDEZ PIDAL VUELVE AL ROMANCERO, 1946-1950

* 5. LA CARTOGRAFÍA ROMANCÍSTICA Y LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN EN LA SERRANÍA DE CUENCA, EN LAS BALEARES, EN SORIA, EN SEGOVIA, EN ÁVILA, EN LA MESETA MANCHEGA, EN ALISTE Y EN MARRUECOS, 1947-1948

* 6. ÉXITO EN LA TRADICIÓN ORAL DE ALGUNAS VERSIONES FACTICIAS DE LA FLOR NUEVA

* 7. HACIA UNA RECUPERACIÓN DEL ROMANCERO PORTUGUÉS, 1948

* 8. NUEVAS ENCUESTAS: LIÉBANA Y POLACIONES; LA SIERRA DE BÉJAR Y PLASENCIA; SANABRIA. LLEGAN OTRAS APORTACIONES AL ARCHIVO. 1948-1949

* 9. FIN DEL SEMINARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS. FINAL DE LAS ENCUESTAS Y PUBLICACIÓN DIFERIDA DE LOS TRABAJOS SOBRE EL ROMANCERO, 1950-1954

* 10. ACTIVIDAD RECOLECTORA EN LA AMÉRICA HISPANA. SU REPERCUSIÓN EN EL "ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL", 1948-1952

* 11. REPERCUSIONES DE LAS PUBLICACIONES SOBRE EL ROMANCERO EN LA EXPLORACIÓN DE LA TRADICIÓN ORAL, 1953-1954

* 12. HACIA UNA EDICIÓN INTEGRAL DE LAS FUENTES IMPRESAS DEL ROMANCERO DEL S. XVI

* VII. LA PUBLICACIÓN DE LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO ENCOMENDADA AL SEMINARIO  RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

* 1. EL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" DE LA UNIVERSIDAD DE MADRID Y EL ARCHIVO MENÉNDEZ PIDAL, 1954

* 2. LOS PRIMEROS DIFÍCILES AÑOS DEL "SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL" Y EL ROMANCERO, 1954-1959

* 3. INTENTOS DE ROMPER CON EL AISLAMIENTO INTELECTUAL DE LA ESPAÑA DE LOS AÑOS 50

* 4. GRAN RECOLECCIÓN DE ROMANCES EN LAS ISLAS CANARIAS, 1952-1957

* 5. EL ROMANCERO TRADICIONAL, CUESTIONADO, 1959-1962

* 6. ÚLTIMAS CONTRIBUCIONES DE MENÉNDEZ PlDAL AL ROMANCERO, 1959-1965

* 7. MENÉNDEZ PIDAL EN ISRAEL Y EL ROMANCERO SEFARDÍ, 1964

* 8. EL SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL Y EL FUTURO DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1963-1966

* 9. REACTIVACIÓN DE LA LABOR EDITORIAL DEL ROMANCERO, 1966

* 10. PROPUESTA DE CREACIÓN CON CAPITAL AMERICANO DE UN CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN EL ARCHIVO-BIBLIOTECA MENÉNDEZ PIDAL, 1967-1968

* VIII EL ARCHIVO DEL ROMANCERO RENACE COMO PATRIMONIO CULTURAL DE INTERÉS MUNDIAL

* 1. NON OMNIS MORIAR, 1969

* 2. BELLAS PALABRAS Y NEGRAS REALIDADES, 1969-1970

* 3. ACTIVIDADES DE LA CÁTEDRA-SEMINARIO MENÉNDEZ PIDAL. CATALOGACIÓN DE LOS FONDOS SEFARDÍES DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO. LOS FONDOS PATXOT SE HACEN INACCESIBLES. 1969-1971

* 4. EL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA CONEXIÓN AMERICANA, NUEVAS PERSPECTIVAS, 1971-1975

* 5. EL ROMANCERO ¿AÚN VIVE?, 1973-1975

* 6. CRECER, PARA NO MORIR, 1976-1981

* 7. EL ROMANCERO AÚN VIVE. VOCES NUEVAS DE LA TRADICIÓN ORAL, 1977-1978

* 8. DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL ROMANCERO. UNA NUEVA EMPRESA COLECTIVA, 1977-1984

* 9. LAS GRANDES ENCUESTAS COLECTIVAS DEL PROYECTO DEAPHR, 1980-1984

* 10. LAS TRADICIONES ORALES LEONESAS Y EL ROMANCERO EN LEÓN A FINALES DEL S. XX, 1984-1988

* 11. FIN DE ETAPA. DISPERSIÓN DEL EQUIPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO DEAPHR. LA FUNDACIÓN RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL Y EL CAPITAL PRIVADO INAUGURAN UNA ÉPOCA NUEVA. 1984-1989

* 12. LOS ARCHIVOS DEL ROMANCERO NUEVAMENTE EN EL FOCO. LOS LABORATORIOS HUMANÍSTICOS INSTALADOS EN EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL, 1988-1998

* 13. EL ROMANCERO ANTE EL CENTENARIO DEL ’98

* EPÍLOGO

* 1.- EL CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS MENÉNDEZ PIDAL DINAMITADO

* 2.- EL ARCHIVO DEL ROMANCERO ANTE LA REESTRUCTURACIÓN DE LA FUNDACIÓN MENÉNDEZ PIDAL Y DEL CENTRO SITO EN CHAMARTÍN

* 3.- LOS FONDOS DEL ARCHIVO DEL ROMANCERO Y LA INVESTIGACIÓN

* 4.- DESPEDIDA

Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

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