Se paseaba Silvana
--por la su huerta florida
con la vihuela en los brazos
-- ¡oh qué bien que la tañía!,
si bien tañe la vihuela,
-- mejor romance decía.
Su padre la está mirando
-- desde una alta celosía:
-¡Qué bien pareces, Silvana,
-- en ropas de cada día,
más que la reina tu madre,
-- en las de Pascua Florida!
Silvana, ¿si tu quisieras
-- holgar conmigo un día?
-Yo, mi padre, bien holgara
-- y también toda la vida,
mas las penas del infierno
...
(... para seguir leyendo)Etiquetas: Romancero, Silvana, Romance, Diego_Catalán