-¿Dónde vive la Gallarda,
--madre, que es cosa muy linda,
dónde vive la Gallarda?,
--yo visitarla quería.
-¡No vayas allá, hijo mío,
--no vayas, por vida mía!,
que también tu padre fue
--y no encontró la venida.
-Calle, calle, la mi madre,
--mi palabra he de cumplirla;
me ha brindado la Gallarda
--a dormir con ella un día.-
De los caballos que tiene,
--al mejor puso la silla,
y comienza a na
...
(... para seguir leyendo)Etiquetas: Romancero, La_gallarda, Romances, Diego_Catalán