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ROMANCERO DE LA CUESTA DEL ZARZAL

11.- 10. EJEMPLARIDAD Y DECORO HISTORIOGRÁFICOS

11.- 10. EJEMPLARIDAD Y DECORO HISTORIOGRÁFICOS

10. EJEMPLARIDAD Y DECORO HISTORIOGRÁFICOS. I. ALFONSO X HISTORIADOR.

      Tanto en los comentarios dedicados a la General estoria, como al explicar la estructura de la Estoria de España, he venido dejando de lado un aspecto de la historia al que aludía el último verso del poema latino dedicado a Alfonso en esta última obra:

    «Dogma dat Hyspanis;      capiant bona, dent loca uanis.»106

La historia, en efecto, enseña conductas, a través de modelos positivos y negativos. Los sabios, se nos afirma

    «non quisieron nada encobrir, tan bien de los que fueron buenos commo de los que fueron malos, et esto fizieron por que de los fechos de los buenos tomassen los omnes exemplo pora fazer bien, et de los fechos de los malos que reçibiessen castigo por se saber guardar de lo non fazer.»107

Si bien la enseñanza moral ha de extraerla libremente el lector («tomen las buenas los buenos, et den las vanas a los vanos»),108 es responsabilidad del historiador narrar los hechos con un imprescindible «decoro».

      Aunque el pasaje arriba citado de Pasiphé y el toro pone de relieve lo lejos que estaba el «decoro» medieval del que prevalecerá con el Renacimien­to, también es cierto que ese relato contiene ejemplos muy claros de castidad en el lenguaje, en la expresión.109 Pero mucho más importante que ese decoro en la palabra es el que atañe a los comportamientos de los personajes. La ejemplaridad no se busca sólo con interpretaciones figurativas, sino mode­rando la conducta de los actores de la historia: Ni doña Lambra, durante sus bodas podrá alabar a su primo con palabras deshonestas,110 aunque su des­vergonzada exclamación sea el punto de partida111 de la trágica cadena de afrentas y venganzas contada en la Estoria de España siguiendo a la gesta de Los infantes de Salas, ni doña Urraca podrá disponer sexualmente de su persona con la libertad con que actuó en la historia112 y con que actuaba en el escenario del poema de Las particiones de los reinos del rey Fernando,113 ni Alfonso VI podrá envidiar a Rodrigo Díaz de Vivar, ni Rodrigo abandonar su servicio, insatisfecho con los resultados de la reconciliación intentada con ocasión de la traición de Rueda, según contaba la Historia Roderici. Sírvanos de ejemplo el patente encubrimiento de la nueva ruptura entre el gran rey y el vasallo ejemplar:114

    «Imperator autem reuersus est ad sua castra nimium tristis».
    «Quando esto uio el rey don Alffonso, ouo ende muy grand pesar, et tornose a la posada muy yrado et muy sannudo».

    «Rodericus, qui erat in Tutela, uenit ad Imperatorem. Imperator autem recepit eum honorifice, et diligenter precepit ei ut sequeretur eum ad Castellam».
    «Roy Diaz Cid el Campeador, quando oyo lo que contesciera al rey don Alffonso en aquel castiello, fuesse para el con grand caualleria. Et el rey, quandol uio, fue muy alegre et plogol mucho con el, et recibiol muy bien et perdonol, et mandol que se uiniesse con el pora Castiella».

    «Rodericus autem secutus est eum. Sed imperator adhuc tractauit in corde suo multa inuidia et consilio maligno, ut eiceret Rodericum de terra sua. Rodericus autem hoc comperiens, noluit ire ad Caste­llam».
    «Mas el Cid non pudo estonçes uenir con el; et el rey don Alffonso tornosse para Castiella».

      El historiador, no debe encubrir, se nos dice, los hechos malos de los malos; pero sí, a lo que vemos, dejar en oscuridad los hechos malos de los buenos. La censura por «decoro» histórico es rasgo fundamental de las prudentes exposiciones alfonsíes. No podía ser de otra manera, habida cuen­ta de la importancia doctrinal que al discurso histórico concedía Alfonso.

Diego Catalán. La Estoria de España de Alfonso X. Creación y evolu­ción. (1990)

NOTAS

106  Ms. E1(orig), f. 1 (PCG, p. 2).

107  Alfonso X, General estoria, Prólogo (I, p. 3b11-18). Cfr. Estoria de España, ms. E1(orig), f. 2 (PCG, p. 3b29-33): «...tan bien de los que fizieron mal cuemo de los que fizieron bien; por que los que despues uiniessen por los fechos de los buenos punnassen de fazer bien et por los de los malos que se castigassen de fazer mal».

108  Según la traducción, sin duda adicionada en fecha bastante tardía, de los versos latinos correspondientes que figura en el f. 1v del ms. E1 (PCG, p. 235).

109  Expresiones como «mayo, quando los toros quieren a las vacas», «un toro llego alli a vna vaca», «auer con aquel toro otro tal fecho qual le uio fazer con la vaca», «pararon la de guisa que ouiesse ella con el toro lo que querie», «de guisa que alcanço a la rreyna» son, claramente, eufemísticas, aunque los «hechos» a que apuntan queden transparentes en el relato. Lo mismo ocurre con otros pasajes también censurados en la versión final de la General estoria, como el que cuenta el engendramiento de Venus: «firio Jupiter a Saturno su padre entre las piernas e cortole aquello con que le engendrara, pero non si non los dos compannones de baso que sson a vna manera fechos, e dizen que cayeron en el mar...», que en esta redacción original sólo se conserva en los mss. F, gallego-portugués, y en su retraducción al castellano, E, mientras el códice del scriptorium alfonsí A (y sus descendientes D y B) recortaron el texto diciendo: «firio Juppiter a Saturno, yendo en pos el, tal colpe quel corto una parte del cuerpo, et diz que cayo en la mar...» (General estoria, 1ª Parte, Lib. VI, cap. 20; ed. Solalinde, I, p. 157b5). Véase D. Catalán, «Los modos de producción y ’reproducción’ del texto literario y la noción de apertura», Homenaje a Julio Caro Baroja, Madrid: Centro de Investigaciones Sociológicas, 1978, pp. 245-270 (esp. pp. 268-269 y nn. 84-85).

110  La Estoria de España pone en boca de doña Lambra estas palabras: «Agora ved, amigos, que cavallero tan esforçado es Alvar Sanchez, ca de quantos alli son allegados non pudo ninguno ferir en somo del tablado sinon el tan solamient, et mas valio el agora alli solo que todos los otros», ms. T de la Versión concisa alfonsí (cito por la ed. de R. Menéndez Pidal, Reliquias2, 1980, p. 182). La historiografía posterior y el romancero de raíces épicas coinciden en informarnos que las palabras del cantar de gesta así prosificadas eran mucho más desvergonzadas. En la Crónica de 1344 se interrumpe la transcripción del pasaje tomado de la Versión gallego-portuguesa de la Versión amplificada (1289) de la Estoria de España para incluir en boca de la novia la siguiente afirmación: «dixo aquellos que y seyan con ella que non vedaría su amor a ome tan de pro si non fuese su pariente tan llegado», ms. U de la Segunda redacción (cito por Reliquias2, 1980, p. 199). En el romance de Las bodas de doña Lambra (conocido en tres versiones viejas muy dispares: «Ya se salen de Castilla», «A Calatrava la vieja», y «Ay, Dios, qué buen cavallero»; cfr. la ed. crítica del romance publicada en R. Menéndez Pidal, Romancero tradicional de las lenguas hispánicas, II, ed. D. Catalán et al, Madrid: SMP y Gredos, 1963, pp. 117-120), la novia expresa su entusiasmo por la hazaña de su primo en el alancear del tablado diciendo:

«¡O, maldita sea la dama      que su cuerpo te negaua!
que si yo casada no fuera,      el mio yo te entregara»,
                             (Ya se salen,
Pl. s. Univ. de Praga).

111 Según la Estoria de España, la reacción inmediata de la hermana del novio (doña Sancha, madre de los infantes) y de los sobrinos del novio es echarlo a risa; pero lo dicho por doña Lambra provoca la confrontación subsiguiente entre el menor de los infantes y el primo de la novia:

«—Tan bien alançades et tanto se pagan de vos las duennas, que bien me semeja que non fablan tanto d’otro cavallero commo de vos»
—Si las dueñas de mi fablan, derecho fazen en ello, ca entienden que valo mas que todos los otros».
      (Reliquias2, p. 182);

confrontación que da lugar al puñetazo mortal propinado por Gonzalo González a Alvar Sánchez, muerte ésta que desencadena a su vez el odio mortal de doña Lambra a la familia de su marido. En el romance, doña Sancha reconviene a su cuñada:

«—Calledes vos, doña Lambra,      no digades tal palabra,
porque aun oy os desposaron      con don Rodrigo de Lara»;

y a la frase altanera del primo de la novia:

«—Amad, señoras, amad      cada qual en la su casa,
que mas vale un cavallero      de los de Bureba la llana
mas vale que quatro ni cinco      de los del alfoz de Lara»,

replica el menor de los infantes con la insultante expresión contrafacta:

«—Amade, putas, amad      cada qual como es amada,
que mas vale un cavallero      de los del alfoz de Lara
que quarenta ni cinquenta      de los de Bureba la llana».

Aunque la Crónica de 1344 y el romance del s. XVI heredan estados posteriores (refundidos) de la narración épica, me parece seguro que ya en el poema prosificado hacia 1270 por Alfonso X doña Lambra revelaba de forma indirecta sus deseos eróticos respecto a su primo.

112  Según información del historiador musulmán granadino Abū Bakr ibn al- Ṣayrafī, reprodu­cida por Ibn cIdarī en su Bayān, «On relate qu’Alphonse, fils de Ferdinand, eut des rapports charnels avec sa sœur Urraca, se conformant ainsi, bien qu’il fût de religion chrétienne, aux pratiques des Zoroastriens. Par la suite, il demanda son absolution aux dignataires ecclésiastiques de sa religion» (según la traducción de E. Lévi-Provençal, en Al-Ándalas XIII, 1948, p. 158). La noticia del incesto se da al final de un relato del asesinato de Sancho ante Zamora y de cómo Alfonso consigue reinar en todo el reino de su padre Fernando: «Tenían Sancho y Alfonso una hermana llamada Urraca, que prefería a su hermano Alfonso y comprometió a uno de los hombres de Sancho para matarlo... Cuando se acercó a Sancho, lo hirió y lo mató y se pasó con su montura al castillo de Zamora, donde estaba la hermana de ambos, Urraca, y se refugió (falta algo) la invocación de Alfonso, lo envió y lo alcanzó enseguida y se quedó solo en el reino. Cuando se consolidó su situación, mató al matador de su hermano y dijo en su lengua: acto bueno y costumbre mala. Se refiere que Alfonso cometió adulterio con su hermana Urraca...» (Ibn cIdarī: al-Bayān al-Mugrib. Nuevos fragmentos almorávides y almohades. Trad, y anotados por A. Huici Miranda, Valencia, 1963, pp. 120-121). Sigo a Lévi-Provençal al suponer que Ibn cIdarī toma el pasaje de Ibn al-Ṣayrafī († 1161), aunque inmediatamente antes se haya recurrido a Abū Bakr ibn cAbd al-Raḥmān como fuente.

113  El franciscano fray Juan Gil de Zamora, quien en 1282 acababa para el infante regente don Sancho su De praeconiis Hispaniae, incluye, como parte de su historia particular de Zamora (De praeconiis civitatis Numantinae) un relato del cerco de Zamora por Sancho y de cómo Alfonso recobra el reino gracias a su hermana doña Urraca. En esa historia combina fuentes varias, unas eruditas, otras sin duda juglarescas. Al contar la llegada de Alfonso a Zamora desde su destierro toledano, dice: «Zamoram vero veniens, Aldephonsus cum ingenti letitia receptus fuit a concilio Zamorensi et in aspecto mutuo quo se ipsos viderunt domina Vrraca et dominus Aldefonsus inefabiliter congaudentes ad tractandum de nouis nuptiis inter se et fratrem suum Aldephonsum domina Vrraca humano consilio se conuertit vt per tale illicitum matrimonium posset ipsa latius dominare et regine nomine appellari. Cumque ipsius dominus Alfonsus assentire noiet tali comertio capitur et in vinculis alligatur. Nee vnque sue fuit traditus liberari quo usque vt tradunt historie venit Petrus Ansurii de Tholeto qui post longum tractatum quern habuit cum Aria Gundissalui fratrem et sororem ad talem concordiam reduxerunt vt domina Vrraca fratri suo Aldephonso traderet ciuitatem et ipse Aldefonsus sorori sue corpus suum traderet atque regnum et hec supra sacro sancta sibi mutuo iurauerunt et Arias Gundissalui vna cum Xayn Cides demandato domine Vrrace ciuitatem Zamorensem domino Alfonso et eum in regem et dominum receperunt. Post hee nuptiis celebratis tentionem ciuitatis Petro Ansurii tradiderunt et ex inde ad regni gubernaculum processerunt» (ms. 6353, ant. R-204, Bibl. Nacional de Madrid). Es bastante posible que Gil de Zamora esté influido por un relato épico; pero el propio Menéndez Pidal (Al-Andalus, XIII, 1948, pp. 159-166) reconoce que el testimonio del historiador granadino hace muy sospechosos los esfuerzos del monje leonés contemporáneo de Alfonso VI que escribió la Historia seminense por explicar el extraordinario «amor» que Urraca tenía a su hermano Alfonso (al dar cuenta de cómo, una vez asesinado Sancho, le induce a prender traicioneramente al tercer hermano, García, y a guardarlo aherrojado hasta su muerte): «Adefonsus... Semuram civitatem viriliter recessit. Vbi de tuta regni administracione pertractans, accersita sorore Vrraca aliisque illustrissimis viris, habuit secretum col[l]oquium. Que profecto Vrraca Adefonsum a pueritia pre ceteris fratribus fraterno amore medul[l]itus dilexerat, cum enim maior etate existeret, eum loco matris al(l)ebat induebatque... Huius itaque Adefonsus accepto consilio, hac scilicet necessitudine anxius, ne rursus vel sua dolore vel fratris morte regnum corrumperetur, Garsiam minimum fratrem cepit...» (ed. F. Santos Coco, Madrid: CEH, 1921, pp. 10-11). Según destaca Menéndez Pidal, Alfonso actúa en los años inmediatos «una cum consensu sororis mee Urraka» (conforme constatan varios documentos de 1072).

114 Creo que en la Estoria de España los episodios épicos referentes a doña Urraca y el Cid (PCG, p. 504a4-b17, cfr. p. 508a36-44), a doña Urraca y Vellido Adolfos (PCG, pp. 509a37-510a11, cfr. p. 507b17-21 y a 511b29-40) y a doña Urraca y Arias Gonzalo (cfr. PCG, p. 510a16-29) han sido depurados para que se ajusten al debido decoro historiográfico. Basta para evidenciárnoslo el relato que el propio fray Juan Gil de Zamora, resumiendo a su manera el Cantar de Zamora, incluye sobre los tratos de Vellido con Urraca, en que el cuerpo de la infanta es el premio pactado a cambio de que le libre de la amenaza de don Sancho.

CAPÍTULOS ANTERIORES:  LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X. CREACIÓN Y EVOLUCIÓN:

PRESENTACIÓN

1.- PRESENTACIÓN. «LA ESTORIA DE ESPAÑA DE ALFONSO X. CREACIÓN Y EVOLUCIÓN»

I. ALFONSO X HISTORIADOR

*  2.- 1. LA FUNCIÓN DEL CONOCIMIENTO EN LA RESTAURACIÓN DEL IMPERIUM

3.- 2. LA HISTORIA COMO CONOCIMIENTO CIERTO Y EXHAUSTIVO DE LOS HECHOS PASADOS

4.- 3. TEXTO Y GLOSA. LA EXPLICACIÓN DE HECHOS Y PALABRAS

5.- 4. LA ESTRUCTURACIÓN CRONOLÓGICA DE UNA HISTORIA ECUMÉNICA

6.- 5. LA ARMONIZACIÓN DE LO NARRADO Y EXPLICADO POR LAS VARIAS FUENTES EN LA GENERAL ESTORIA

7.- 6. LA ESTORIA DE ESPAÑA HISTORIA DEL SOLAR «ESPAÑA» Y DE SUS NATURALES

8.- 7. DOS PRINCIPIOS DE ESTRUCTURACIÓN: LOS SEÑORÍOS Y LA CRONOLOGÍA

9.- 8. LA ARMONIZACIÓN DE LOS RELATOS DE LAS FUENTES EN LA ESTORIA DE ESPAÑA

*   10.- 9. LA EXPLICACIÓN DE LOS HECHOS

Diseño gráfico: 


La Garduña Ilustrada 

Imagen: fragmento de crónica troyana. S. XIV. Bibioteca Monasterio de El Escorial

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